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  • Artículo de Revista Sugoi: Evangelion (Dios nos coja confesados)

    Artículo de Revista Sugoi: Evangelion (Dios nos coja confesados)

    Escriben: Alvaro Jimenez, Max Kabsther, Chacho Vasquez y Waldo Kohler

    ¿Qué es la humanidad? ¿Qué pasará en el futuro? ¿Qué es el alma? ¿Por qué existimos? ¿Estamos solos? ¿Quién es Dios? Son preguntas ciertamente inusuales en una serie de televisión. Neon Genesis Evangelion, más allá de su exuberancia sensorial, brinda abundante material para gozar lujuriosamente con la fascinación producida por la brillantez, la innovación, la osadía y la pura “fuerza bruta” creativa que los animadores japoneses ponen en su trabajo. Evangelion y Gainax han marcado un hito con la calidad de animación para una serie televisiva y con los alcances de su historia polémica, audaz y sugestiva. Al igual que la temática de esta obra maestra, han hecho evolucionar el género y lo han llevado a límites insospechados.

    Génesis

    Las series “mecha” (robots gigantes) son de las más antiguas del anime y constituyen uno de sus más distintivos géneros. Todos habremos visto alguna y conocemos el tema y sus convenciones: una organización o un científico loco dedicado a la conquista del mundo para propósitos maléficos con el uso de monstruos gigantes; una organización que se le opone, representada por un muchacho de 8 a 17 años que pilota un robot gigante, a menudo construido por un pariente o ligado sentimentalmente a su creación; y una novia que lo ayuda, más el obligatorio personaje cómico.

    Todas estas series tienen el mismo corte, la misma temática y hasta episodios calcados, con mayor o menor predictibilidad. Virtuales propagandas para vender figuras y muñecos de la serie, eran notables por su carencia absoluta de realismo, pues no había una explicación cuasicientífica que nos contara por qué los malos usaban robots gigantes, por qué se actuaba al margen de las fuerzas militares regulares, ni el cliché más flagrante de todos: cómo era posible que el protagonista derrotara a sus enemigos al instante de haberse sentado en la silla de control, sin entrenamiento previo alguno.

    Eran series shonen, para jóvenes; emocionantes, entretenidas y vanas. Una vez que su audiencia objetivo crecía (los cínicos dirían que «maduraba»), las abandonaban (al igual que los juguetes) y buscaban otra cosa.

    Los 70 se consideran su Edad Dorada. Después de la ofensiva de los grotescos robots de Go Nagai (ver artículo en la página 26 de esta edición), durante el primer lustro de esa década, en 1978 una serie puso al género patas arriba y lo cambió para siempre: Mobile Suit Gundam 0078. Por primera vez, este género del anime intentaba hacerse científicamente plausible. En este sentido, los robots eran simples maquinarias sin mayor «identidad»; los bandos en conflicto tenían sus propias motivaciones y sufrían de maquiavélicos arreglos políticos dentro de su propio seno; y los personajes crecían en complejidad y vida psicológica, a la par que cuestionaban sus actos, ideologías y adhesiones. Había elementos subyacentes en una gran trama que se desarrollaba progresiva y secuencialmente. Eran buenos shows mecha, y también buena ciencia ficción.
    Después de Gundam vino Macross y toda una serie de shows que se prestaron los elementos de “novela” previamente introducidos en Uchuu Senkan Yamato: una historia desarrollada a lo largo de varios capítulos. Orguss y Votoms siguieron con ese mismo estilo, al igual que toda la plétora de sagas de Gundam (comenzando con Z Gundam), donde elementos de complejidad atraían a un público de mayor edad promedio sin dejar de lado el aspecto comercial (es decir, los muñecos, los juguetes y los modelos a escala). En muchas producciones de este género, la productora, generalmente un fabricante de juguetes, financiaba el anime con el fin de darlo a conocer, pero todas sus ganancias no venían de la venta de la serie en sí (sólo recuperaban sus costos), sino de los ingresos de la mercancía asociada.

    Incidentalmente, este género (y Gundam en especial), con su fanática devoción, originó una de las acepciones primarias de la palabra «otaku», que se usa como sinónimo de «obsesionado con el anime». Un otaku, decían los confundidos espectadores y los atribulados padres, es alguien de edad «mayor» (digamos, pasados los 15) que todavía ve animes del género mecha, gasta todo su dinero y pasa todo su tiempo comprando y armando modelos de Gundam, y no tiene amigos, ni enamorada, ni vida social. Era (y en Japón, aún lo es) una palabra muy despectiva e insultante. Una buena manera de iniciar una pelea.

    Para atraer a su audiencia, predominantemente masculina, las series eran más bien machistas, y presentaban versiones estereotipadas de mujeres escasamente vestidas, como objetos de adorno. Tradicionalmente, no era muy «respetable» seguir viendo series del género si uno superaba su edad objetivo. Gundam echó esto por tierra al presentar una historia lo suficientemente compleja como para que valiera la pena seguirla viendo una vez que se perdiera el interés por sus atractivos principales: cueros, peleas, explosiones y juguetes.

    Quizás no se originó aquí, pero también aparece el «fan service»: escenas totalmente gratuitas, sin relación ni necesidad alguna para la historia, de desnudos femeninos. Muy breves y reveladoras, tan sólo justificables para atraer a los chicos de sangre caliente (¿y quién, a esa edad, no la tenía?). Era la época de los shows claramente diferenciados: shonen para chicos y shoujo para chicas.

    En los 80 apareció un nuevo estudio de animación llamado Gainax, formado por aficionados (otakus) que crearon algunos de los mejores animes de la historia con brillantez y gran talento. Algunas obras suyas, como Gunbuster, tienen un argumento sólido y genuinamente conmovedor, pero aún así tenía elementos de autoparodia, guiños dirigidos a los espectadores enterados, pequeñas bromas ocultas que le dejaban a uno la incómoda sensación de que le estaban tomando el pelo al observador. Como si Gainax misma no se tomara en serio. Inventaron el «Gainax bounce» (rebote Gainax), una especial manera de caminar de los personajes femeninos donde todo les rebotaba y saltaba, especialmente los pechos. Otaku no Video (El video del otaku) es una parodia hilarante de sí misma, de los otakus, los estudios de animación, las productoras y el mundo real. Y aún así, da que pensar. Hicieron obras maravillosas como Honneamise no Tsubasa (Alas de Honneamise) para luego quejarse de que nadie los entendía. Sus principales estrellas, con el director Hideaki Anno a la cabeza, tenían fama de ser un puñado de bohemios sin sentido de los negocios y sin seriedad. En algún momento, Hideaki se preguntó con confusión si uno podía tener una edad “respetable” (digamos 20, 30 o 40 años), todavía ver (y disfrutar) series de robots gigantes y chicas “kawaii”, y aún así esperar ser feliz en la vida. Y lo preguntaba como el otaku máximo por antonomasia.

    Crónicas

    En Evangelion se pueden identificar hasta tres capas o niveles: el de serie de acción, el de serie significativa para el mundo de los otakus y «manifiesto» de Gainax, y el de serie con alusiones religiosas, místicas y de tendencias «new age».

    Como serie de acción, Evangelion es una producción de gran calidad técnica, a medio camino entre el «realismo» de los primeros Gundam y la adhesión gozosa e inocente a los convencionalismos más «puros» del mecha, para luego torcerlos bastante.

    El tema es el típico del género: una fuerza hostil que quiere destruir/controlar/dominar el mundo y los esfuerzos de una organización que se le opone utilizando robots gigantes pilotados por adolescentes, uno de los cuales es hijo del jefe de la organización.
    Pero sus premisas están sólidamente expuestas y parecen plausibles. Uno puede llegar a creer que una amenaza tal es verosímil y que una respuesta lógica es la mostrada en la serie, para no hablar de la mano maestra con que se pinta el estado de ánimo de la serie en sus últimos capítulos, y que suministra mayor impacto emocional a la antedicha racionalización.

    La entidad llamada Nerv es un brazo autónomo de las fuerzas de las Naciones Unidas. Los robots en realidad son organismos biológicos, gigantes cubiertos de armadura creados con material genético proveniente de los propios ángeles. Las armas convencionales son inútiles contra el AT-Field, el campo de fuerza de los ángeles, que también pueden curarse o autorregenerarse. Pero las unidades Eva pueden neutralizarlo con su propio AT-Field e introducirse para combatir en sangrientas peleas mano a mano, y aquí cabe enfatizar: bien sangrientas. Nada de armas de rayos o estilizadas artes marciales, sino cabezazos, bofetadas, patadas y hasta mordiscos.

    Más tarde conocemos la verdadera naturaleza de los Eva, y que en realidad la armadura y el piloto no eran tanto para protegerlos y manejarlos, sino para restringirlos y manipularlos (se llega a insinuar que poseen una especie de conciencia propia que «despierta»). También se autorregeneran y todo su material genético, en un 99,98% igual al humano, proviene de un ángel que los humanos capturaron llamado Adán, el primer ángel. Por ello, la abreviatura de las unidades Evangelion es Eva: porque se extrajeron de Adán (aunque no precisamente de su costilla). Evangelion, dicho sea de paso, significa «evangelio», «buena nueva» en alemán, y la traducción más exacta de «shito» no es «ángel», sino «enviado» o «apóstol».

    De otro lado, el «segundo impacto» fue una explosión ocurrida en el año 2000, cuando los humanos manipulaban a Adam. Este desastre cambió el clima de la Tierra y el deshielo del casco polar antártico incrementó el nivel de las aguas, bajo las cuales pereció más del 75% de la población. Por alguna razón, sólo personas nacidas nueve meses después del segundo impacto pueden “sincronizarse” con un Eva y tripularlo desde una cápsula que se introduce en la base del cráneo del gigante (entry plug). Dicha cápsula es rellenada con un líquido llamado LCL, que permite respirar mejor y protege al piloto de los choques (pero, además, huele a sangre). Esta «sincronización» de piloto con Eva, realizada en el nivel cerebral, hace que los pilotos sientan todo lo que su robot experimenta, especialmente el dolor.

    Los Eva sólo tienen fuente de energía autónoma para cinco minutos, por lo que deben «enchufarse» en diversos receptáculos distribuidos por toda la ciudad, que parecen un surtidor de gasolina (otra «bromita» de Gainax). La ciudad, Tokyo 3, es en realidad un señuelo para los ángeles, una ciudad de edificios colapsables falsos que ocultan armas y puntos de salida para los Eva. La verdadera ciudad, llamada Geofront, es subterránea y alberga a un grupo de civiles, la sede de Nerv, sus tres computadoras de quinta generación (dotadas de autoconciencia humana y quizás alma, llamadas Melchor, Gaspar y Baltazar), los Evas y sus facilidades asociadas, así como al Proyecto Marduk (que busca en todo el mundo pilotos capaces de sincronizar con los Eva) y una escuela, cuyos estudiantes, según se sugiere después, son potenciales pilotos.

    Nerv es un proyecto internacional, y las otras unidades Eva son construidas en diferentes países. Pero Nerv guarda también los restos del primer ángel, y por ello es el centro de los ataques y donde se concentran los esfuerzos para la defensa. A medida que la serie progresa, los ángeles atacan uno tras otro. Todos son derrotados al final de cada episodio, pero cada uno mina los recursos materiales y morales de la organización, todo lo cual provoca dudas sobre la capacidad de Nerv de lidiar con el enemigo.

    Seele, una antiquísima organización secreta ligada a los manuscritos del Mar Muerto, sale a la luz luego del segundo impacto y anuncia la venida de los ángeles para destruir a la humanidad porque Dios no quiere que sigamos evolucionando. Es debatible cómo se inicio, pero parece que un proyecto bajo el control de Seele, llamado el Proyecto de Complementación Humana, busca provocar que la humanidad, estancada, acceda a su siguiente paso en la evolución. Ello suscita las iras de Dios, quien quiere que el proyecto se detenga, aun si tiene que destruirnos. ¿Qué es este proyecto? ¿Es la creación de un Dios, como dice Gendo Ikari? ¿Es la conversión de todos en dioses? ¿Es un estadio en el cual Dios no servirá para nada? La serie no es clara en estos aspectos. Incluso cuando los aclara, aún así es polémica.

    Evangelion es en extremo dramática. La destrucción masiva se representa sin tapujos y en toda su crudeza: cada ataque de un ángel provoca destrucción, víctimas y sufrimiento entre la población civil. Las escenas de combate son breves, pero muy intensas, y verdaderamente roban el aliento. Los diseños de los personajes son típicos del momento actual, pero el diseño de los Eva es único, una mezcla de orgánico con representaciones de los demonios tradicionales del folklore japonés. La ambientación, la música, los efectos sonoros, poseen una asombrosa cualidad cinemática que crea un universo absorbente y acaparador de la atención. Nunca, en ninguno de los 24 primeros capítulos, se sale de su papel. Se toma auténticamente en serio y nos obliga a creer, con su cuidadoso y medido bombardeo de los sentidos, en lo que nos presenta. Rara vez se ha visto tan bien presentado un universo de fantasía, tan elaborado en todos sus detalles que no podemos distinguirlo por ningún lado de uno real.

    Sin duda, gran parte de la facilidad conque Evangelion atrapa al espectador y no lo suelta hasta el final de cada episodio es el extremo cuidado que se aprecia en el proceso de edición. Eso nos lleva a pensar que el lenguaje visual tan evolucionado que presenta esta serie está desperdiciado en un medio como la televisión. Efectivamente, la abundancia tanto de tomas largas como de cortes que no llegan al segundo de duración, esos encuadres que a veces nos hacen olvidar que todo ya está previamente dibujado y sin movimiento, los cambios de ritmo narrativo tan radicales, y una administración igualmente escrupulosa de los silencios y de la música nos revelan un tratamiento de la imagen que más vale la pena ver a oscuras y en una pantalla gigante.

    En síntesis, diversos son los aportes de Eva en su primer nivel: su virtuosismo técnico en animación y sonido, su representación de un universo más real que el nuestro propio, su innovación en el diseño y la ambientación, su cuidado en los detalles, la coherencia de todo su mundo interno, la presentación de personajes atribulados y difíciles de considerar totalmente simpáticos o antipáticos, el furioso abandono con que muestra su verosimilitud, su realismo y plausibilidad tecnológica, el uso de ideas prevalecientes en la ciencia ficción, y sobre todo, el cyberpunk, la ambigüedad de la justificación moral de sus propuestas y afirmaciones.

    Proverbios

    El segundo nivel es un manifiesto que hacen Gainax y su director, Hideaki Anno, quien primero trata de darle nueva vida a un género tan trillado y lo logra en forma brillante. Añaden expectativa tras expectativa y misterio tras misterio, para luego enunciar un sermón en los episodios 25 y 26 sobre lo ridículo que encuentran a su auditorio por la seriedad con que se toman una obra infantil. De hecho, Anno cuestionó explícitamente a los que se empeñan en tomar en serio a Evangelion en una exposición de anime en los EE.UU., donde se refirió a sus fanáticos de una manera muy despectiva. Se dice que Hideaki se avergüenza de su pasado como animador y de sus obras, a las que tacha de infantiles y poco dignas de estimación, por lo cual ahora piensa dirigir una película con actores reales.

    Pero los otakus japoneses del primer nivel no se sintieron conformes. Querían un final, un desenlace con enfrentamientos apocalípticos que resolviera los cabos sueltos y diera explicaciones a los misterios de la serie. Se rumoreaba que Gainax tuvo problemas financieros. Que Anno desgraciaba oficialmente los famosos capítulos 25 y 26, y que quería rehacerlos para cuando Eva se lanzara en disco láser. Los otakus rugieron pidiendo que Eva acabara en un ¡bang! más grande que Akira. Y Anno decidió complacerlos, a pesar de sus refunfuños personales, a través de dos películas.

    Esta actitud valida la afirmación de los cínicos que dicen que Eva es tan sólo un gigantesco ejercicio de marketing. Se investigó cuáles serían los elementos que compondrían una serie exitosa entre la juventud de hoy, lo que más los complacería. Se emitió un final totalmente vacío de significado y se prometió una película para explicar todo lo que quedaba. Dicha película constó de sólo 30 minutos de animación nueva que resucitaba a uno de los personajes favoritos y lo dejaba al borde de un enfrentamiento sin esperanza. Y se prometió una segunda película, que contó una historia que acaba en un final absolutamente desolador, deprimente, devastador y triste. Mientras tanto, la venta de la mercancía asociada alcanzaba niveles estratosféricos. Según dicen los cínicos, “Hideaki Anno cebó muy bien al cerdo antes de matarlo”.

    El “fan service” en Evangelion es constante y perpetuo, aunque las escenas no son muy explícitas. Más lo es la frase final de los avances del siguiente capitulo: “… y como siempre, ¡fan service!, ¡fan service!”. Si ello no es una autoconfesión, ¿entonces qué? El “Gainax bounce” está ausente, pero Evangelion se pone todavía mas explícita y controversial en el episodio 26 y en las películas, incluyendo una escena deliciosamente mórbida de un protagonista masturbándose delante del cuerpo desnudo e inconsciente de otra protagonista. Gainax no se guardó nada en las películas, y End of Evangelion es “peor” todavía (no sería de extrañar que hubiera tentáculos). Después de todo, Gainax se pone predicadora y quiere mostrarles a estos otakus sin vida propia lo que la vida real es.
    En fin, Gainax toma los clichés del género, juguetea con ellos, les da un aire de verosimilitud y de improviso los arroja ante su embelesada audiencia para pisotearlos y abandonar el escenario furioso, sin dar más explicaciones que espetar “¡vayan y búsquense una vida de verdad!, ¿ no se dan cuenta de que todo esto es pura fantasía?”.

    Eclesiastés

    La mayor parte de la conversación sobre el segundo nivel de Eva ocurre entre los aficionados japoneses, los auténticos otakus que viven para su hobby, mientras el tercer nivel es el tópico más caliente entre los aficionados occidentales.

    El tercer nivel de Gainax pasó casi desapercibido en Japón. Su audiencia simplemente absorbió los nombres de los ángeles y las demás alusiones religiosas como una conexión que denotaba su asociación con lo inexplicable o lo desconocido: una religión para ellos misteriosa, como para nosotros lo sería la hindú, por ejemplo. Entre estas referencias, encontramos las escenas de un árbol de la vida (elemento de la tradición judía llamada Cábala) en la introducción de la serie, la escalera de Jacob, la imagen de un gigante (el ángel Lilith) crucificado en uno de los subterráneos de Dogma Central y clavado por un arma llamada “Lanza de Longinos” (el nombre de la lanza que atravesó el costado de Cristo en su crucifixión), imágenes de embriones, los nombres usados (Seele, Marduk, los manuscritos del Mar Muerto), etc.

    Obviamente, todas estas referencias no son un intento deliberado de Gainax por cuestionar, aportar o debatir sobre el significado de la religión cristiana. Simplemente, quisieron mostrar una serie que presentara a una organización misteriosa, hermética y manipuladora, y se valieron de lo que para ellos es una religión poco familiar, con ritos y tradiciones explícitos y fáciles de reconocer, usar y explotar. Los japoneses, por tradición, no tienen una visión del universo como un lugar “moral” donde el bien deba triunfar sobre el mal. Su moral y su ética no nacen de sus prácticas religiosas. La idea de Dios enfureciéndose y castigando a la humanidad es poco perturbadora para ellos, porque no tienen noción de un dios absoluto y omnipotente que es todo bondad.

    Eso no quita que Eva nos muestre sugestivamente los elementos del cristianismo y el judaísmo de una manera incitante, y que quienes vivimos en culturas marcadas por dichas religiones no podamos sino sentirnos atraídos y fascinados por esa nueva luz que una manera de pensar tan ajena a la muestra encuentra en lo que creíamos tan familiar y conocido, por no decir maniqueo.

    Ahora bien, hay personas muy quisquillosas con su religión y quizás se sientan ofendidas por la línea argumental de Evangelion, la de un Dios que está en guerra con la humanidad.
    Vivimos una época incierta donde la gente desconfia de lo establecido, lo convencional y lo organizado, donde los gobiernos y religiones son vistos con suspicacia. La popularidad de series como X-Files y Milenium prueba que mucha gente cree o está dispuesta a creer que se ocultan las cosas. Evangelion aprovecha esta tendencia y las aprehensiones propias del inminente cambio de siglo para mostrarnos un universo donde debemos enfrentarnos a Dios y sus enviados si queremos sobrevivir, donde hay organizaciones que lo sabían y no lo adviertieron, y donde aún en medio del conflicto controlan los medios de información e imponen la censura para ocultar sus acciones.

    Apocalipsis

    Esta es una serie de acción adictiva y emocionante entre los episodios 1-12 y 18-24, con un final decepcionante. Insufla nueva vida a los viejos clichés de las series de robots gigantes. Sus personajes están muy bien construidos, son psicológicamente realistas, con conflictos, dolores y angustias cautivadoras. La ambientación en los últimos seis episodios es agobiante en su desesperación y una despiadada demostración de como un mundo, toda una raza, afronta el drama evolutivo de la extinción. Sin duda, los dinosaurios no la sufrieron así.

    Cuidadosa en todos sus detalles, Evagelion es una obra de artesanía exquisitamente cincelada y técnicamente impecable, que a más de una decada de su creación es aún una vitrina de virtuosismo y la vara con la que se han de medirse todas las producciones subsiguientes. Es un atronador puñetazo en la mesa que grita por qué los japoneses tienen la mejor animación del mundo.

    Es tambien introspectiva, habla de la reluctancia de sí misma, a veces ciegamente devota y a veces ácidamente herética. Es una serie hecha por otakus para que la disfruten al máximo los otakus. Se comporta como alguien más de la pandilla, como el líder natural, el más popular, el que mejor hace las cosas. Es un manifiesto o proclamanción, un «quién soy y por qué hago lo que hago como lo hago» por parte de Gainax ante el mundo de otakus que los consideran como dioses, y cómo ese mundo de otakus se relaciona, o cómo Gainax cree que debería relacionarse con el mundo real.

    Es irresistiblemente atrayente en sus 24 primeros episodios y terrible en el sermón que cuenta en los doas últimos. Es también una serie acerca de conspiraciones que hace atrevidas y fascinantes especulaciones en relación con el lugar que ocupa la humanidad en el universo y ante Díos, que juega muy informadamente con la visión judeocristiana de la deidad y con las apocalípticas y misteriosas predicciones sobre lo que ocurrirá en nuestro futuro inmediato. Como tal, bien puede considerarse por los acongojados seres que habitamos la Tierra como un evangelio muy adecuado para el siglo XXI.

    Para terminar, recalquemos que Evangelion es original en su forma de narrar un estereotipo tan manoseado como el de un muchacho que pilota el robot gigante de su padre para salvar a la humanidad. Quizás ésa sea su principal virtud: prepararnos un plato novedoso con los ingredientes de todos los días. En definitiva, se trata de una serie que mueve un paso adelante, hace evolucionar la forma de arte llamada anime, y prueba que es posible encontrar todavía formulas originales y distintas. No todo está dicho bajo el sol.

    El Mecha de Evangelion

    Hablar de la mecánica de Evangelion es un poco controversial. El propio lema de Nerv, “Dios está en su cielo. Todo está bien en la Tierra” nos da una idea de cómo la tecnología al servicio del hombre puede llegar a negarse a aceptar un designio divino o, mucho más grave aún, hacer creer a los humanos que podemos jugar a ser dioses y crear incluso nuevas formas de vida mediante la manipulación genética. Después del advenimiento del segundo impacto, la geografía de la tierra cambió irremediablemente. Ciudades enteras quedaron sumergidas bajo las aguas, y muchos de los recursos naturales fueron desperdiciados. En esta situación, los humanos empiezan reconstruir la tierra sobre la base de Geo Fronts, refugios naturales dentro de los cuales florece nuevamente la vida del planeta. Precisamente sobre uno de estos geo front se ubica la ciudad de Tokio 3, la primera línea de defensa contra los crueles ángeles. Este complejo arquitectónico es en realidad un dummy, un señuelo hacia donde se pueda atraer a los gigantescos enemigos y destruirlos. La ciudad cuenta con una infinita variedad de arsenales simulados como edificios, los cuales se erigen mediante potentes sistemas hidráulicos desde el subsuelo o, mejor dicho, desde el techo del geo front. El edificio más alto mide 300 m. El diseño de la ciudad [1] se basa en octógonos, 24 en total, distribuidos alrededor de una figura en forma de cruz. Ésta se encuentra formada por 9 octógonos, bajo el centro de los cuales se ubica el cuartel general de Nerv. Los espacios romboides ubicados entre los octógonos alojan unas compuertas metálicas, de las cuales se elevan los edificios que hacen parecer a Tokio 3 una ciudad como cualquier otra [2]. Con una superficie de 2 km de ancho en la superficie, tiene un área subterránea de aproximadamente 1,5 km sobre el geo front. Aunque el concepto de ciudad fortaleza ya fue usado con anterioridad (muchos recordarán a Metroplex en Transformers o el fuerte Keryum en Bravestar), es el modo de camuflar los sistemas de armas como aparatos inofensivos (sistemas multitubo tipo Gatling a modo de teleféricos, por ejemplo) lo que lo renueva. Cabe agregar que Tokio 3 tiene todas las comodidades de una ciudad moderna: tren bala, complejos habitacionales, centros comerciales, cines, hoteles, etc.

    El Geo Front y el cuartel general de Nerv

    Creados como una fuente de recursos naturales donde pueda reflorecer la devastada Tierra, los geo front mantienen viva la esperanza de que nuestro planeta vuelva a ser como antes. Ubicado a 900 m bajo el subsuelo, recuerda mucho las bases de avanzada norteamericanas durante la guerra de Vietnam, por su disposición circular y el cuartel general en el medio. Posee un diámetro de 6 km y suficientes recursos para abastecer la floreciente ciudad sobre él. En medio de este impresionante edén se encuentra el cuartel general de Nerv, una estructura piramidal dentro de otra exactamente igual, pero invertida, a modo de semirrefugio. Totalmente autónomo, el cuartel cuenta con su propio sistema de acceso mediante trenes expreso desde la superficie, único medio para ingresar al geo front, a menos que se perfore la capa de granito que la cubre y se atraviesen los 22 niveles de protección construidos para mantener al geo front aislado del ataque de los ángeles. El corazón de Nerv es su centro de comando, llamado Dogma Central [3]. Con una diagramación que recuerda la superestructura de un acorazado, en cada plataforma de esta edificación se ubican [4], justo tras los operarios de los sistemas, las tres computadoras principales de Nerv, con nombres tan bíblicos como Melchor, Baltasar y Gaspar. Cada una de estas computadoras tiene impresa en su memoria los rasgos científicos, maternales y femeninos, respectivamente, de su creadora, la Dra. Naoko Akagi (madre de la Dra. Ritsuko Akagi). Usadas en conjunto, estas computadoras controlan todas las funciones operativas de Nerv, tanto en ataque como en defensa. Un punto en contra es que, al ser computadoras, son susceptibles a la infección mediante virus y, al estar enlazadas, la infección de una conlleva el mal funcionamiento de las otras. Dogma Central cuenta con un sistema visual que incorpora tecnología HUD tridimensional y holográfica, mediante pantallas de presentación frontal. Entre sus instalaciones se encuentran los almacenes para los Evas, una cámara criogénica de pruebas, cámaras de clonación y un hangar ubicado 2.800 m bajo el suelo, que contiene un secreto celosamente guardado.

    Sistema de armamento

    Aunque la principal arma en Evangelion son los Evas los cuales describiremos más adelante, existe un sinnúmero de defensas, comenzando por las galerías subterráneas por donde acceden a la superficie tanto los Evas como sus armamentos. En cuanto al armamento convencional, aparecen en la serie desde armas automáticas de calibre 9 mm hasta bombas nucleares N2b, pasando por lanzadores móviles múltiples de misiles MIRL [5], tanques convencionales tipo M60 y M74, hovercrafts VI223, bombarderos estratégicos y aparatos VTOL [6] (muy similares al VF22 Osprey en servicio con la marina de los EE.UU.) y, con más océano a su disposición, todas las flotas de guerra del mundo.

    Los Evas: nace una nueva raza

    Según el guión, los Evas son androides de forma humanoide hechos de los restos genéticos del primer ángel que cayó en la tierra y provocó el segundo impacto. Compuestos en su mayoría por un DNA compatible con el humano en un 99.89%, las únicas partes mecánicas del Eva son el módulo de entrada (entry plug), que enlaza al piloto con el Eva y hace las veces de médula espinal del androide [7], y su armadura exterior, que es en realidad un restrictor para ocultar el verdadero poder que se encierra dentro de él. La sincronización entre piloto y Eva es necesaria para el correc­to funcionamiento del androide, debido a que, en el modelo de prueba 01, la posibilidad de funcionamiento era de 0,000000009%. Por ello, irónicamente, este sistema fue llamado en un comienzo sistema 09. Debido a la cantidad enorme de energía necesaria para operar todos los sistemas de los Evas, es necesario enlazarlos a un generador mediante un cable eyectable de conexión. Una vez eyectado o “accidentalmente” retirado de la espalda del Eva, éste tiene una autonomía de 5 minutos, pasados los cuales el Eva se desactiva irremediablemente. Posteriormente, se les añadió un par de packs de energía, ubicados en las protuberancias de los hombros y que extendían el tiempo de operación. En cuanto al armamento, el principal medio de ataque lo constituye un rifle automático de casquillos combustibles [8]. Como armamento secundario tenemos una pistola automática, un rifle positrónico de francotirador [9] (modificación de un prototipo de cañón instalado en un satélite de la Fuerza de Autodefensa Estratégica Japonesa), otro rifle positrónico portátil diseñado específicamente para los Evas y varios lanza misiles. Este arsenal da a los Evas la capacidad de combatir a larga distancia. Para combate cuerpo a cuerpo, los Evas cuentan con cuchillos progresivos internos (cuyas hojas vibran a tal velocidad que cortan el titanio como mantequilla), un hacha de batalla y una lanza, ambas con la tecnología de los cuchillos [10]. Posteriormente, se desarrollaría un tipo especial de lanza llamada Lanza de Longinos, que puede cambiarse de forma. Para su defensa, los Evas al igual que los ángeles generan un campo de energía llamado ATField (Absolute Terror Field), que les impide ser dañados mientras esté activado. Eventualmente, un ATField puede neutralizar y erosionar otro ATField hasta destruirlo. Como complemento, cada Eva cuenta con un escudo térmico de cerámica (similar al usado por el transbordador espacial al momento del reingreso a la atmósfera) para evitar ser calcinado por el excesivo calor. Una trama compleja y combinada con referencias religiosas inequívocas, una historia que se complica cada vez más, los tecnológicamente increíbles artefactos que aparecen capítulo a capítulo y una calidad de OVA en la animación de cada episodio hacen a esta serie obligatoria para aquellos a quienes les gusta tanto el misterio y el drama como la acción. Y por si fuera poco, los amantes de los diseños mecánicos tienen no sólo una de las mejores versiones recientes del viejo tema de los robots gigantes, sino un panorama completo de toda la parafernalia requerida para manejarlos.

  • Artículo de Revista Sugoi: Fruits Basket (La Verdad Acerca de las Ratas y los Gatos)

    Artículo de Revista Sugoi: Fruits Basket (La Verdad Acerca de las Ratas y los Gatos)

    Escribe: Jorge Thomas Romero

    Hace mucho tiempo, Dios le dijo a los animales: “los invito a mi fiesta mañana, no vayan a llegar tarde”. Cuando la traviesa rata escuchó esto, fue donde el gato que vivía cerca de ella y le dijo que la fiesta sería pasado mañana. Al día siguiente, la rata llegó montada sobre el lomo de la vaca, desde el cual saltó justo en frente del salón del banquete. Luego se hicieron presentes la vaca, el tigre y así en adelante. Y la fiesta duró hasta la mañana siguiente, y todos se divirtieron en grande. Sólo faltó el engañado gato… Desde ese día, el gato y la rata tienen serias diferencias.

    Un filón importante en los shoujos de todos los tiempos es aquel que tiene connotaciones místicas, leyendas y tradiciones, en las cuales se verá envuelta la protagonista de turno, como parte de algún milenario secreto. Está demás decir que la heroína será además la poseedora de algo en particular que la hará importante ante los ojos de todos los demás personajes. Ya sea la clave de los secretos, un poder oculto o en algunos casos simplemente un corazón de oro y un carácter amable. Un clásico de este tipo de shoujos es Fushigi Yuugi, en el cual una colegiala común y corriente se ve envuelta en extraños acontecimientos lejos de su habitual forma de vida, y en la que tendrá que sacar lo mejor de sí para poder volver a su mundo. En este rubro tenemos también a Fruits Basket, «Furuba» para sus fans (abreviatura que sale de las primeras sílabas de la pronunciación Furu-tsu Basuketto), serie que ha logrado reactualizar este tipo de historias con un nuevo aire y se ha colocado desde ya en la categoría de «indispensable» o «clásico».

    Esta serie de TV está basada en el manga homónimo de Natsuki Takaya, el cual se publica en la revista «Hana to Yume» («Flores y Sueños») de la editorial Hakusensha, la misma editorial que publicara en su momento los volúmenes recopilatorios de Kare-Kano. El manga de Fruits Basket cuenta hasta el momento con once volúmenes, no todos los cuales fueron llevados al anime, que tiene un final alterno al de su versión escrita. Votado como el número uno en ventas en Japón, el manga de Fruits Basket recibió el galardón al mejor manga en el 25to Premio de Manga Kodansha, evento organizado por la importante editora del mismo nombre. Por su parte, la serie de TV tuvo 26 episodios, que estuvieron en el aire por la señal de la cadena TV Tokyo, desde del 5 de julio hasta el 27 de diciembre de 2001, en el horario de las 6 de la tarde. Entendamos esto como que la serie iniciaba el «horario prime» de una de las televisoras con más renombre y sensibilidad hacia el anime. Y es que se sabía desde antes de su estreno, por la acogida que tuvo el manga, que era un éxito asegurado. Su director es Akitaro Daichi, reconocido por su trabajo en series tan variadas como Kaze Makase Tsukikage Ran, Jubei-chan, Kodomo no Omocha, Ima Sokoni Iru Boku (Now and Then, Here and There), Nurse Angel Ririka SOS o Urayasu Tekkin Kazoku, y que en esta oportunidad demuestra una clara vena para trabajar eficientemente con las historias románticas, sin llegar a empalagar. Por otro lado, la animación propiamente dicha fue producida por Studio Deen, entre cuyos trabajos más conocidos figuran Eden’s Bowy, Eat-Man, GetBackers, Let’s Dance With Papa, Gravitation, Momoiro Sisters, animación secundaria para Shin Seiki Evangelion, la primera película de Patlabor, las dos primeras películas de Ranma ½, Sekaiden Hoshin Engi (Soul Hunter), Urayasu Tekkin Kazoku, Taiho Shichauzo! (You’re Under Arrest) y animación de soporte en Sen to Chihiro no Kamikakushi.

    Y tal como se esperaba, la serie recibió una cálida acogida del público y resultó muy galardonada en el 24th Anime Grand Prix, certamen anual organizado por la revista «Animage». En esta ocasión, Fruits Basket se llevó el primer puesto en Mejor Tema de Anime por su tema de apertura «For Fruits Basket», el segundo lugar para Mejor Seiyuu por la interpretación de Yui Horie del personaje principal Touru Honda, y en la categoría Mejor Episodio de TV ocupó los puestos 3 (ep. 22), 5 (ep. 8), 6 (ep. 15) y 16 (ep. 1). Por otro lado, en la categoría Mejor Personaje Masculino, Kyo Souma quedó en cuarto lugar, y Yuki Souma en el puesto 11. En donde la serie arrasó fue en la categoría Mejor Personaje Femenino, donde Touru Honda ocupó el primer lugar con más de 300 votos de ventaja sobre Kagome de Inuyasha, y Kisa Souma quedó en el puesto 11. Y por último, por sobre series y películas que venían con mejores presupuestos y cartel, la serie obtuvo el premio a Mejor Anime del año 2001.

    Habla su gente

    Antes de su estreno, el anime se presentó a todos los seguidores del manga y el público en general en un documental a modo de alcance de lo que sería el primer capítulo de la serie. Éste se incluyó luego en la edición en DVDs, los cuales también se convirtieron en los más vendidos luego de su salida al mercado. En esta entrevista, Takahiro Yagura, editor de la revista «Hana to Yume», explicaba la gran acogida que tuvo la historia desde los primeros meses de su publicación, a través de encuestas y cartas de los lectores. Según Yagura, el atractivo de la historia entre los estudiantes de secundaria se debe a que ellos buscan encontrarse a sí mismos, y por su edad buscan un significado en las relaciones humanas. Y aunque un manga no da las respuestas para vivir, éste los puede encaminar hacia una respuesta clara.

    Entre los entrevistados, como es lógico, figura el director Akitaro Daichi, quien aclara que lo primero que pensó al ver el manga fue que era un tanto irreal. Y aunque no tenía suficiente experiencia trabajando en este tipo de historia, tuvo el tino de convocar a personas que pudiesen profundizar en la historia. La llamada fue Rika Nakase, quien se encargó de adaptar el manga a un guión de anime.

    Con mucho sentimiento, Rika Nakase comenta: “En realidad, Touru es la mamá de todos. A mí en particular me gusta la historia de Fruits Basket. Desde el principio se planteó que deberíamos apegarnos al original, pues era el deseo del director Daichi. Yo también llegué a creer en ello, y por eso la hicimos respetando los diálogos originales. Los restantes miembros del staff aportaron sus ideas y todas fueron tomadas en cuenta, sobre todo para ayudar a los episodios que son cómicos, pues a pesar de todo hablamos de llevar a movimiento las viñetas estáticas.

    La propia Nakase agrega: Fue duro, pero divertido. Lo que sí fue muy difícil de hacer fueron los episodios serios, en los que se ven la estructura interna de los personajes y su personalidad. En ese sentido, se puede decir que el manga describe más profundamente a los personajes. Por su parte, Yuki es un genio y tiene la confianza de quienes lo rodean, pero tuvo una mala experiencia durante su infancia, la que fue un verdadero trauma para él, y por ello se distancia de las demás personas. A pesar de ser admirado por todos en su pre, no se puede pensar que esto lo anime. Para él, la existencia de Touru le permite sacar sus sentimientos al exterior. Yuki es comúnmente frío, alguien que no dice lo que piensa. El Yuki que sonríe, en ese sólo instante, es aún más maravilloso que cuando calla. Por otro lado, Kyo es el símbolo de un chico ideal. Ése es el Kyo torpe, maleducado y que no puede agradecer algo directamente. Pero espera poder ponerse entusiasta, y siempre le da su lugar a Touru. Decirle «tonta» es su expresión de cariño hacia ella. En el fondo, se trata de un chico muy, muy bondadoso. Es lógico que a todos los de su clase les agrade Kyo.

    Por otra parte, Daichi habló del diseño de personajes, que quedó a cargo de Akemi Hayashi. Ella menciona que hizo los diseños sobre la base de su propia impresión, y usando sólo el manga original como consulta (el director no pudo evitar decir, en tono de broma, que ambos diseños parecían similares). Además, su impresión de Touru era que se trata de una chica muy honesta y amigable con todos, sea hombre o mujer. Una muchacha centrada que pese a todo tendrá que sufrir, pues ni siquiera las princesas están exentas del sufrimiento que hay en sus destinos.

    En Fruits Basket no se descuidan los fondos, que según la encargada de la dirección artística, Chikako Shibata, expresan gran detalle en la arquitectura de la casa de Shigure, e incluso de la escuela de Touru. Lo importante era que fuera lo más real posible. Hay muchas escenas que el staff se preocupó mucho en detallar bien, por ejemplo una en donde unas piedrecillas pintadas con motivos de animales descansan sobre unos ohashi (palitos). Ponían singular énfasis en recalcar las partes que desbordan en detalles que pasan desapercibidas al ser vistas en televisión.

    Yui Horie, la seiyuu de Touru, explica que antes de ser escogida para interpretarla, era lectora del manga de Fruits Basket desde que empezó a publicarse. Por su lado, Aya Hisakawa, la voz de Yuki Souma, nos cuenta que Touru hace que Yuki abra su corazón hacia ella, pero al mismo tiempo no confía del todo en Shigure, cosa que se aprecia en el manga. Tomokazu Seki, voz de Kyo, habla de lo raro de la personalidad machista de su personaje, y opina que eso se ve muy poco en la actualidad en la sociedad japonesa. Comenta que el atractivo de Kyo es su dificultad para mostrar la ternura que hay dentro de él.

    ¿Qué es MEGUMI?

    Con este apelativo era conocido el equipo del estudio Deen encargado de la parte digital de Furuba. Este grupo humano, conformado por siete personas, incorpora los movimientos de cuadros y fondos de la era digital en la serie. En Furuba se puede apreciar que las diferentes situaciones son complementadas con fondos, movimientos de cámara y acabados de luz tenue tan sutiles que podemos pasar por alto, las cuales realzan en una escena de melancolía extrema el sentimiento de los personajes. Así mismo, MEGUMI se ha esmerado en enfocar la importancia del personaje al resaltarlo de su ambiente y darle una textura casi borrosa a sus fondos. Igualmente, en las escenas de pelea, esta textura borrosa busca impactar al espectador al simular la gran velocidad y la técnica que utilizan los púgiles.

    Furuba no está exento del uso de 3D en sus escenarios. Por ejemplo, este método tan común hoy en día resalta visualmente el movimiento de los pétalos de Sakura de la secuencia de apertura, y la caída de la nieve en el capítulo 8. Además, también da realce al humo que aparece durante las transformaciones de los Souma. El contraste de éste ha sido alterado, para falsear la imagen intencionalmente y que no se vea tan tridimensional. Incluso hubo escenas en donde se utilizaron materiales reales. Por ejemplo, en una escena cuando Akito vestía un kimono, dicha prenda se obtuvo al escanear un kimono de verdad, el cual se pegó posteriormente al personaje. Paneos, deslizamientos de pantalla, 3D, todo fue válido para MEGUMI con el fin de colaborar con el éxito de Fruits Basket.

    Cuando Touru conoció a los Souma

    Touru Honda es una chica de segundo de preparatoria que, después de perder a su madre en un accidente, queda a cargo de su tío abuelo, quien por motivo de la remodelación de su vivienda le pide que se mude temporalmente a la casa de alguna amiga. Ella, por no molestar a sus amigas Hana y Uo, se ve obligada a vivir en una tienda de campaña en medio del bosque y a realizar trabajos de medio tiempo para mantenerse. Un día, de camino a su escuela, se topa con una casa en cuya entrada encuentra unos trabajos decorativos que representaban a los doce animales del zodiaco chino. Sorpresivamente, sale a su encuentro el dueño de casa, Shigure Souma, además de un compañero de clase llamado Yuki Souma, el chico más popular de su preparatoria. Yuki, siempre amable, la reconoce y deciden ir juntos a la escuela. Tanto a Shigure como a Yuki les extraña la explicación de Touru en cuanto a que vive cerca, pues todos los terrenos circundantes son parte de la casa de los Souma.

    Un poco después, y casi por accidente, Shigure y Yuki encuentran la “casa” de Touru en medio de las propiedades pertenecientes a la familia Souma, o lo que es lo mismo, en su jardín. Touru, ya en casa de Shigure, les explica su complicada situación. De pronto, un temblor los sorprende. Este mismo provoca un deslizamiento de tierra que sepulta su carpa, en la que estaba guardada la más importante pertenencia de Touru: la foto de su madre. Al empezar Touru a tener una fiebre, se queda a dormir en casa de Shigure, mientras Yuki sale a recuperar sus cosas. Al día siguiente, la foto de su madre le ha sido devuelta, y Touru no se explica cómo Yuki lo hizo tan rápido. Él se limita a decir que eso es un secreto.

    Uno de los recuerdos más importantes de Touru se refiere a la particular leyenda del zodíaco chino, que explica por qué el gato no se pudo convertir en un animal zodiacal. Ello hace que desde muy niña, Touru se apene por el gato y desee conocerlo. Lo cual ocurre sin previo aviso, cuando un muchacho aparece rompiendo el techo y manifiesta su propósito de pelear con Yuki. Ante esto, Touru trata de detener al furioso joven y lo abraza. Ante sus incrédulos ojos, el joven se convierte en un gato anaranjado. Para complicar las cosas, en la confusión y el asombro también abraza accidentalmente a Yuki y Shigure, quienes se convierten en una rata gris y en un perro negro, respectivamente. De este modo se inicia esta historia de trece animales y una amable jovencita.

    Algunos miembros de la familia Souma han cargado sobre sus hombros durante generaciones la maldición de los “juunishi”, o los doce animales del zodíaco chino. Aquellos que son poseídos por uno de los doce animales sufren la contrariedad de que, al ser abrazados por alguien del sexo opuesto o estar en un estado físico muy débil, se convierten en ese animal del zodíaco chino. Esta morfosis se caracteriza por una humareda de color característico para cada personaje. El cambio no es permanente, pues después de un tiempo no determinado, regresan a su forma humana (aunque a ello se le suma el inconveniente de que regresan completamente desnudos).

    Los juunishi pueden atraer por propia voluntad a los animales de su signo. En el primer capítulo, por ejemplo, Yuki, para desenterrar la foto de Touru, recurrió a un batallón de ratas. Por su parte, Shigure entiende los mensajes de los perros, quienes avisaron del temblor que provocó el deslizamiento que cubrió la carpa de Touru. También pueden hacerlo inconscientemente, en caso estar muy nerviosos u ofuscados. Ello suele pasarle a Kyo, quien puede atraer un sinnúmero de gatos, aunque en su caso particular no le hacen mucho caso cuando les ordena que lo dejen en paz. También les ocurre cuando están muy alterados, como le pasa a Kagura, a quien la siguió una piara de jabalíes cuando se encontraba en las montañas con Kyo. Al parecer, todos los miembros del “juunishi” tienen diferentes formas de relacionarse con su animal del zodíaco.

    Los Souma tienen una casa principal que es como una ciudadela, donde viven tanto los miembros de la familia como aquellos que conocen sobre la maldición. Tanto la hermosa casa principal de los Souma como la casa de Shigure (en la que viven Yuki y Kyo) muestran que son una familia muy rica. No se sabe por qué motivo, pero al parecer no puede haber dos miembros de la familia poseídos por el mismo espíritu animal al mismo tiempo, y para casarse deben pedir permiso al jefe de su casa. Es una especie de ruleta rusa el descubrir si los bebés Souma han recibido o no la maldición. La familia hace que sus integrantes se dediquen a las profesiones que ellos necesiten para no entrar en contacto con gente normal que pueda descubrir el secreto. Por ello tenemos, por ejemplo, que uno de sus miembros es médico, y suele tener mucho trabajo por la fuerte predisposición familiar hacia los resfriados. Por ello, deben cuidarse con esmero en días de frío.

    La fiesta del año nuevo chino es especialmente importante para los Souma, pues todos se congregan en la casa principal para celebrar la llegada del nuevo año. El evento principal de los tres días de celebración es la reunión de los juunishi, en la cual uno de ellos baila con atavíos especiales para la ocasión. En esta ceremonia no interviene Kyo, el gato, al no ser parte oficial del zodíaco chino.
    Toda familia tiene un miembro que, ya sea por su edad o poder económico, es quien tiene la última palabra en ciertas situaciones. En el caso de los Souma, este título se aplica a Akito Souma, quien hace las funciones de jefe del clan. Todo lo que rodea a Akito está envuelto en una tela de misterio. ¿Quién es Akito en realidad? ¿Por qué tiene tanta influencia sobre los juunishi? Y, lo más importante, ¿cuál es su parte en la maldición? Estas interrogantes quedarán en pie hasta un próximo artículo.

    Personajes:

    Touru Honda
    Edad:16 años
    Estatura: 156,7 cm
    Peso: 46 kg
    Tipo de sangre: O
    Estudios: segundo año de la pre Touritsu Kaiwara
    Símbolo: onigiri
    Signo occidental: Tauro
    Signo zodiacal chino: perro
    Hobby: labores domésticas
    Seiyuu: Yui Horie (Naru Narusegawa de «Love Hina», Chrono de «Ah! Megamisama», Multi de «To Heart», Galatea de «Bubblegum Crisis: Tokio 2040», Sue Harris de «Argentosoma», Michelle Kei de «Ryvius»)

    Touru es la dulce, despistada e inocente protagonista. Su vida está marcada por la tragedia, pues el destino no sólo le arrebató a su padre, sino que años después, en un accidente automovilístico, también murió su madre. Esta desgracia la dejó prácticamente desamparada, por lo que tuvo que tomar la iniciativa de trabajar para poder cumplir el sueño de su madre: que ella terminara la preparatoria, pues su madre nunca pudo hacerlo. Aunque parezca increíble, toda esta racha de mala suerte no disminuyó su gran optimismo, que según ella es su punto más fuerte. Touru arrastra desde pequeña el trauma de no pertenecer a ningún lugar, cosa que se acrecentó aún más con la muerte de sus padres. Uno de sus más tristes recuerdos la llevan a un juego infantil llamado «Fruits Basket», en donde a todos los participantes se les atribuye nombre de frutas. Tal vez por una travesura infantil, a Touru siempre la nombraban «onigiri» (bola de arroz). La pequeña Touru esperaba entusiasta a que llamaran al «onigiri» a participar en el juego, pero era en vano, pues un «onigiri» no tiene nada que hacer en un cesto de frutas. Su situación cambia radicalmente al ir a vivir a la casa de Shigure Souma, junto con Yuki y Kyo Souma. Para ello, tuvo que atenerse a una importante regla: guardar el secreto de la maldición de los “juunishi”, pues así no tendrían que borrar su memoria. Aunque nació bajo el signo zodiacal del perro, ella se siente parte del signo del gato (su animal predilecto).

    Kyou Souma (el gato)
    Edad: 16
    Estatura: 171,3 cm
    Peso: 56 kg
    Tipo de sangre: A
    Estudios: segundo año de la pre Touritsu Kaiwara
    Signo zodiacal occidental: Aries
    Signo zodiacal chino: gato
    Hobby: técnicas de lucha
    Seiyuu: Tomokazu Seki (Tokio Oushima en «Arjuna», Tsubasa Ouzora (adulto) en «Captain Tsubasa Road to Dream», Touya Kinomoto en «Card Captor Sakura», Hiroshi Shinbo en «Chobits», Shuichi Shindo en «Gravitation», Maze hombre en «Maze», Touji Suzuhara en «Evangelion», Chichiri en «Fushigi Yuugi», Junpei en «Los que cazan elfos», Van en «Escaflowne»).
    Nombre chino del gato: Mao
    Nombre japonés: Neko
    Número de orden: no se presentó al llamado

    La principal motivación de Kyo, quien está poseído por el espíritu del gato, es entrar oficialmente en la familia Souma, y está convencido de que para lograrlo debe vencer a Yuki. Kyo es un joven agresivo, que siempre dice lo que piensa y actúa según sus instintos. Esto lo lleva a descontrolarse y perder la paciencia con mucha facilidad (en esos momentos le aparecen unas orejas y una cola, mientras se escucha de fondo un maullido indignado, como símbolo de su animal espiritual). Es un experto en artes marciales, pues ha llevado un entrenamiento especial en las montañas bajo la tutela de Kazuma Souma (maestro de artes marciales de Yuki y Kagura, quien no es un Juunishi, pero por una situación especial conoce todos los secretos de Kyo y comprende sus sentimientos). Estuvo ausente por cuatro meses de la casa principal debido a un exhaustivo entrenamiento. Al regresar y buscarle pelea a Yuki, fue vencido por éste con relativa facilidad. Yuki es mucho más fuerte que Kyo, quien malgasta su energía y técnica por lo impetuoso que es. Al principio era renuente a entablar relaciones con los demás, en especial con las chicas, pero poco a poco la amistad de Touru lo llena de confianza. Esta misma confianza es la que le permite acercarse a la dulce chica, con un obvio interés, a pesar de su áspero trato hacia ella.
    Al contrario de Yuki, el trauma de Kyo es el de no ser aceptado dentro de los Souma. Yuki y Kyo son claros antagonistas. Yuki quiere deshacerse de la maldición y dejar de ser parte de los Souma. Mientras, Kyo quiere todo lo que Yuki rechaza y desprecia. Por esto, Yuki piensa que Kyo es un estúpido y Kyo no soporta a Yuki. La diferencia es que Kyo, si bien le molesta la maldición, la acepta de alguna forma y vive con ella. Touru lo dijo: «ambos desean ser el otro», y en su opinión, si no fuera por eso, tendrían una «amistad sin límites».

    Yuki Souma (la rata)
    Edad: 16 años
    Estatura: 170,5 m
    Peso: 54 kg
    Tipo de sangre: A
    Estudios: segundo año de la pre Touritsu Kaiwara
    Signo zodiacal occidental: Virgo
    Signo zodiacal chino: rata
    Hobby: jardín de verduras
    Seiyuu: Aya Hisakawa (Kero-chan de «Card Captor Sakura», Sailor Mercury de «Sailor Moon», Skuld de «Ah! Megamisama», Miki Kaoru de «Shoujo Kakumei Utena», Arimi Suzuki de «Marmalade Boy», Mune Mune de «Abenobashi Mahou Shotengai»)
    Nombre chino de la rata: Shiu
    Nombre japonés: Nezumi
    Número de orden: 1
    Equivalente: Sagitario

    Es apodado «el príncipe» por su personalidad casi perfecta. El ser el alumno más popular de su escuela le valió que un grupo de chicas formara su club de admiradoras, cosa que a él no le motiva el más mínimo interés. Yuki es lo contrario del estereotipado «chico popular», pues más bien es introvertido y rehusa mezclarse con los demás. Esto se debe a que se considera inferior a la gente normal por ser un juunishi. Tal sentimiento lo lleva a rechazar lo que es y a renegar de su familia y de su apellido, por lo que se muda de la casa principal Souma a la casa de Shigure. Éste, al convertirse en tutor de Yuki, lo inscribe a su pedido en una escuela mixta. De este modo, Yuki no sólo desafía a su familia (si por él fuera, la dejaría), sino también a la misma maldición Souma. Tiene un hermano mayor llamado Ayame, quien también es un juunishi y con el que se lleva mal.
    La primera vez que se dio cuenta de lo que realmente significa estar maldito fue durante un juego infantil con varios niños. Durante él, una amiguita lo abrazó al resbalar y él quedó convertido en una pequeña rata. Entonces, el padre de Akito decidió borrarle la memoria a todos esos niños.
    Poco después, Akito le dijo a Yuki que él era diferente a los demás, quienes nunca lo aceptarían por ser lo que es. Yuki vivió entonces muchos años con esa «verdad» que Akito le había dicho, la cual lo motivó a ser lo que los demás querían que fuera, para así ser aceptado sin miramientos. Este dogma de vida empezó a cambiar cuando conoció a Touru, quien le extendió su mano para ofrecerle una amistad desinteresada. En muchas ocasiones, Yuki la sorprende con un gesto que se podría considerar como un interés que va más allá de la simple amistad.
    Yuki es experto en artes marciales, cosa que demuestra cada vez que le propina una paliza a Kyo. En casa de Shigure tiene un lugar secreto, que es en verdad un huerto, pues le gusta trabajar la tierra. De niño sufrió problemas respiratorios, manifestados en repentinos ataques que disminuyeron conforme crecía.

    Shigure Souma (el perro)
    Edad: 27 años
    Estatura: 178 cm
    Peso: 68,5 kg
    Tipo de sangre: AB
    Signo zodiacal occidental: Escorpio
    Signo chino: perro
    Seiyuu: Ryuutarou Okiayu (Yuji de «Burn Up Excess», Kentaro Sakata de «Love Hina», Yuu Matsuura de «Marmalade Boy», K de «Gravitation», Koinosuke Odago de «Juubei-chan», Brad Crawford de «Weiß Kreuz»)
    Nombre chino del perro: Gou
    Nombre japonés: Inu
    Número de orden: 11
    Equivalente: Libra

    Es la figura paterna y dueño de la morada en donde habitan Touru, Yuki y Kyou. Pero el ser el mayor de la casa no significa que se comporte como su posición lo amerite, pues aparenta una personalidad muy despreocupada y sociable. En ocasiones se comporta mucho más infantil que los que tiene a su cargo, pues hace comentarios fuera de lugar que provocan más de una respuesta violenta. Es también algo pícaro y aficionado a las colegialas, aunque con él, ya no se sabe si lo hace en serio o sólo para molestar a los demás con su actitud.
    Shigure es escritor de profesión, de novelas de un tono romántico y erótico. En Japón, cada escritor o mangaka tiene un editor encargado de estar detrás del artista, para presionarlo un poco y recordarle terminar a tiempo sus trabajos. En el caso de Shigure, es una chica a quien él llama Micchan. En este aspecto, se puede decir que Shigure tiene como un hobby el atormentar a su editora. Es especialmente cruel con Micchan, aunque siempre con una sonrisa despreocupada. Cada vez que ella llega desesperada para recoger sus textos, pues se acerca el límite de la entrega, Shigure le da un sinnúmero de excusas y al menor descuido desaparece ante los ojos llorosos de la chica, a quien no le queda más que seguirlo y seguirlo. La mayoría de veces el texto ya está, pero lo que Shigure quiere es diversión.
    Cuando está en casa, siempre se le encontrará en una sobria yukata y sumergido en sí mismo, hasta que vea la ocasión de intervenir en una conversación con hilarantes comentarios (ello ocurre más en el anime que en el manga). Mientras vivía en la casa Souma era muy amigo de su contemporáneo Hatori. Esa fachada de relajado y despreocupado oculta al Shigure que está metido en todos lados, que sabe cosas que los demás ni se imaginan y cuya influencia llega a todas partes con el mínimo esfuerzo. Aunque se somete a los designios de los Souma y Akito, es claro que él sabe algo o está planeando algo.

    Kagura Souma (el cerdo)
    Edad: 18
    Estatura: 160,5 cm
    Peso: 51 kg
    Tipo de sangre: B
    Signo zodiacal occidental: Cáncer
    Signo chino: cerdo o jabalí
    Hobby: escribir artículos sobre gatos
    Seiyuu: Kotono Mitsuishi (Misato Katsuragi de «Evangelion», Usagi Tsukino de «Sailor Moon», Excel de «Excel Saga», Juri Arisugawa de «Utena», Selcia de «Elf wo Karu Monotachi», Maze mujer de «Maze», Mai Shiranui de «Garou Densetsu», Freeze de «Corrector Yui», Maki Matsumoto de «Card Captor Sakura», Mireille Bouquet de «Noir»)
    Nombre chino del cerdo: Zhu
    Nombre japonés: Buta (cerdo), I (jabalí)
    Número de orden: 12
    Equivalente: Escorpio

    Kagura es una joven muy bonita y con un gran parecido a Touru. Está poseída por el espíritu del cerdo y algo muy particular la vincula con Kyo. De niños, Kyo le prometió casarse con ella, pero Kagura lo había «convencido» con un buen argumento: una gigantesca roca. Tras tomar muy en serio esta promesa, Kagura sostendrá una suerte de juego cazador-presa con Kyo para hacerlo cumplir su parte del trato, muy a pesar de él. Esta joven tiene dos personalidades. La primera es la de una dulce y adorable chica, la cual desea ser la esposa perfecta para Kyo (aunque la verdad, no es muy buena en las artes domésticas). La segunda personalidad la convierte en una adrenalínica maniaco asesina cada vez que a Kyo se le ocurre decir algo inapropiado en un momento romántico, o renegar de su acuerdo matrimonial. Por ello, lejos de estar enamorado, le profesa algo más que pánico, pues Kagura no sólo le ofrece su amor, sino también una andanada de golpes. Los demás Souma toman su llegada como se toma la venida de un huracán o un terremoto, y Shigure teme por la integridad de su casa. Si bien Kagura ve en Touru a una posible rival por el amor de Kyo, se convierten rápidamente en muy buenas amigas.

    Hatori Souma (el hipocampo)
    Edad: 27 años
    Estatura: 182 cm
    Peso: 69 kg
    Tipo de sangre: A
    Signo occidental: Cáncer
    Signo chino: dragón
    Seiyuu: Kazuhiko Inoue (Anthony de «Candy Candy», Carlos Santana de «Captain Tsubasa», Yuuto Kigai de «X the movie», Mamoru Kusanagi de «Blue Seed», Mikado Sanzenin de «Ranma 1/2», Eiri Yuki de «Gravitation», Kagetsuya de «Earthian», Mibu Oriya de «Yami no Matsuei», Shuri de «Legend of Basara»)
    Nombre chino: Long
    Nombre japonés: Ryuu, Tatsu
    Número de orden: 5
    Equivalente: Aries

    Es el médico de la familia Souma, aunque ocupa casi todo su tiempo en cuidar de Akito. De personalidad fría y conservadora en sus sentimientos, es el encargado de borrar la memoria de aquellos que han descubierto el secreto de la maldición. Fue él quien borró la memoria de los amigos de Yuki años atrás. Se enamoró de su joven y dulce asistente Kana (se apellida Souma, pero no pertenece a la familia), quien al abrazarlo descubre y acepta su secreto sin temores. Al pedir permiso a Akito para casarse, éste respondió violentamente y en su arranque de furia hirió el ojo izquierdo de Hatori, de lo cual culpó a Kana. Ella nunca pudo superar el sentimiento de culpa y se sumió en una profunda depresión. Akito, en una mezcla de maliciosa sugerencia y orden, dio la solución para cesar el sufrimiento de Kana: borrarle la memoria. Así, después de amarla tanto, Hatori se resignó a que Kana lo viera sólo como un amigo. Esto demuestra, una vez más, el poder de Akito entre los Souma. Hatori, al no querer que ello volviera a suceder, previno a Touru para que regresara a vivir con sus parientes y dejara la casa de Shigure. Al escuchar su renuencia, no insistió más al respecto, pues Touru le recordaba un poco a Kana y demostraba verdadero afecto por Yuki y los demás.
    Los hipocampos o caballitos de mar son tradicionalmente conocidos como los descendientes de los dragones, tanto así que una de sus definiciones científicas es la de «dragón de mar».

    Momiji Souma (el conejo)
    Edad: 15 años
    Estatura: 155,8 cm
    Peso: 47,5 kg
    Tipo de sangre: O
    Signo occidental: Piscis
    Signo chino: conejo
    Estudios: primer año de la Pre Touritsu Kaiwara
    Seiyuu: Ayaka Saitou (Mei Ling Huang de «Ao no Rokugo», Otome Shirahatamaru de «Juubei-chan», Akane Phantom de «Boogie Pop Phantom”)
    Nombre chino: Tu
    Nombre japonés: Usagi
    Número de orden: 4
    Equivalente: Piscis

    De personalidad totalmente extrovertida, Momiji es uno de los miembros más jóvenes de la familia Souma. Aunque su apariencia y vestimenta digan lo contrario, él es varón. Momiji tiene una rara afición por vestir al estilo del uniforme escolar femenino, y dada su bella apariencia, es fácil confundirlo con una niña.
    Apareció por primera vez en escena, junto con su tutor Hatori, en pleno festival escolar de la preparatoria de Touru para causar revoltijo y medio. Las palabras «inquieto» e «hiperactivo» quedan cortas para definir a este pequeño huracán, pues salta y corre… como un conejo. Y en el colmo de la desfachatez, al comprobar que Touru sabía de la maldición, intencionalmente la abraza y se convierte en un pequeño conejo en el mismo evento. Yuki tuvo entonces que hacer gala de todo su sex-appeal para distraer a los concurrentes de la transformación de Momiji. Al igual que los demás miembros de la familia Souma, una terrible experiencia en el pasado es lo que motivó a Momiji a asumir la personalidad que tiene.

    Hatsuharu Souma (la vaca)
    Edad: 15 años
    Estatura: 170,2 cm
    Peso: 57,5 kg
    Tipo de sangre: O
    Signo zodiacal occidental: Cáncer
    Signo zodiacal chino: vaca
    Estudios: Pre Touritsu Kaiwara, 1er año
    Seiyuu: Akio Suyama (Saryush de «Sekai no Monshou», Tabool de «Ima Soko ni Iru Boku», Ichiro Ougami de «Sakura Taisen», Yamagi de «Megami Kouhousei», Hige de «Wolf’s Rain»)
    Nombre chino de la vaca: Niu
    Nombre japonés: Ushi
    Número de orden: 2
    Equivalente: Capricornio

    Hatsuharu es un joven de naturaleza calmada y muy agradable, del tipo que gana rápidamente tu simpatía y que pese a ser un año menor que Yuki y Kyo se ve más maduro. Desde pequeño siempre demostró no ser muy efusivo con sus sentimientos, y esta forma de ser le valió que le atribuyesen las características de su animal espiritual, o sea, torpe y confiado. Esto provocó que creara una oscura personalidad alterna a la suya, conocida como «Hatsuharu Black». Cuando «Hatsuharu White», su parte calmada, ya no puede contener toda la ira que lo embarga, emerge «Hatsuharu Black» para enfrentarse al mundo y todo lo que éste le mande. Se dice que esta personalidad dual reside en las manchas blancas y negras que tiene cuando se transforma en vaca, y además todo el pelo que tiene en el cuerpo en su forma humana es de dos colores también. El mismo Yuki lo describe como una personalidad más podrida que la de Kagura. De pequeño, siempre culpó a Yuki de la subestimación que le tenían los demás, pues según la leyenda, la vaca se dejó engañar por la rata para que lo llevara hasta la fiesta sobre su lomo. Yuki le hizo entender con pocas palabras que él no era un niño torpe, y desde ese día Hatsuharu sintió un especial afecto por Yuki, al cual describe como «el primero». Esto explica su rivalidad con Kyo, a quien suele retar. Su sentido de orientación es pésimo, pues se perdió tres días antes de encontrar a Kyo para lanzarle otro reto. Cuando vuelve a «Hatsuharu White», recuerda todo lo que hizo como «Black» y se arrepiente de ello.

    Animales & Personas

    Personalidad de la rata. La rata es miedosa, tímida e insegura. Tiene problemas para relacionarse amablemente, pues como tal roedor, teme que le acorten su existencia en este mundo. Así mismo, le costará trabajo adaptarse a la convivencia con los demás, pero la batalla será interna. No hay ley que valga para la rata, pues nunca baila al son que le tocan. De entre todos los demás animales del zodiaco, es uno de los que más hay que cuidarse, por lo ladina.

    Personalidad del gato. Según los cuentos populares chinos, el gato fue el único de los animales que no acudió al llamado, pero sucede que en lugares como Corea o Vietnam, los cuales han adoptado el horóscopo chino, cambian al conejo por el gato, y algunos hasta lo llaman «gato de tierra». Así mismo, se le atribuyen personalidades y comportamientos similares al conejo, subrayando la prudencia y la discreción. El gato no logra a veces un dominio de lo que quiere y lo que debe hacer. Es mala idea dejarle la decisión final de algún proyecto, pues se sentirá inseguro de su decisión. Su honestidad y perseverancia son admirables. Adora el grupo que lo rodea y que lo acepta, y es celoso de los nuevos miembros. Esto resalta en ocasiones su egoísmo y susceptibilidad.

    Personalidad del perro. El perro es un personaje sociable que le gusta reunirse con compañeros y amigos. En estas reuniones lo que hace es hablar, hablar, hablar y burlarse de los demás, y seguir hablando. Es un intelectual, le gustan la lectura y la filosofía, y cuando se apasiona por algo, no hay nadie quien lo pare. Adora las cosas simples de la vida y disfrutar de ellas le encanta. Es celoso en lo que se refiere a la etiqueta y la cortesía. Su punto fuerte es su fidelidad. Su pareja deberá ser tolerante a todo tipo de afectos por parte de este personaje.

    Personalidad del cerdo o jabalí. La mujer cerdo es alguien quien se arriesga para lograr sus fines, así se sumerja en un laberinto de pasiones. Es recelosa, escrupulosa y ansiosa en exceso. En el amor es apasionada y puede responder de forma sorpresiva cuando algo sale de su control. Es capaz de torturar a su ser amado al punto de autodestruirse en el intento por retenerlo. En cuestión de familia, es una buena ama de casa y una sobreprotectora madre. Es un ser pacífico, pero si lo que buscas es pelea, la vas a encontrar.

    Personalidad del dragón. El dragón es audaz, sabe cómo moverse en su campo y cómo agradar a la gente. Gusta que los demás noten que cuando hace algún trabajo, lo hace y bien. Y si por alguna razón las cosas no salen como esperaba, no se deprime, se levanta y sigue adelante. Sus acciones son controladas por su cerebro y no por el corazón. Todo en él es racional. Le importa más la cantidad que la calidad, por lo que no hará muchas amistades verdaderas. Si piensas bajarle los humos a un dragón, tienes que ser muy precavido.

    Personalidad del conejo. El conejo es un gran confidente, al igual que un buen amigo. Si de discusiones se trata, preferirá mantenerse al margen, pues es siempre una persona neutral. En lo que respecta a lo afectivo, es totalmente inmaduro y no soporta la indiferencia, por lo que tratará constantemente de ser el centro de atención. El conejo necesita sentirse seguro y adora la tranquilidad. Le gusta que alguien le ofrezca seguridad en todo los sentidos.

    Personalidad de la vaca. La vaca es fría, poco conversadora y desconfiada, por lo que en toda situación siempre estará a la defensiva. No le gustan las desavenencias, así que se limita a ser sólo un espectador. Es educada y una gran ayuda en lo que se refiere a trabajo en grupo. Si bien se mantiene al margen en las decisiones, cuidará de su familia y de quienes lo rodean supervisando a todo el mundo. Pero cuidado, la vaca puede ser muy educada y calmada, pero si la molestas demasiado, su espíritu de estampida puede dejarte mal parado.

    El calendario chino

    Se dice que cuando Gautama Buda estuvo listo para abandonar la tierra, convocó a todos los animales para celebrar el acontecimiento. Sólo doce se acercaron al llamado del santo. En recompensa a ello, mandó representar a los años por cada uno de estos doce animales, respetando el estricto orden de llegada: la rata, la vaca, el tigre, el conejo, el dragón, la serpiente, el caballo, la cabra, el mono, el gallo, el perro y el chancho.

    A diferencia de la astrología occidental, la china no se basa en los ciclos del Sol, sino en los de la Luna, llamados lunaciones. Esto arroja lo que se conoce como año lunar, según el cual el año comienza con la primera Luna nueva. Este año consta de doce lunas nuevas, y cada doce años se añade una más. Cada mes se inicia en la Luna nueva, y este mes es redondeado en 29 o 30 días. Por esta razón, la fiesta del año nuevo chino nunca cae en la misma fecha, y se da principalmente a inicios del mes de febrero.
    El calendario chino comenzó el 10 de marzo del 2697 a.d.n.e, nacimiento del emperador de la dinastía Chin, Shihhuang-ti, quien se convirtió en el primer emperador. Él ordenó que toda la historia de la China comenzara desde su reinado y mandó a quemar todo los escritos anteriores. Los japoneses que utilizan este calendario comienzan a contar desde el 18 de febrero del 660 a.d.n.e. Este calendario estuvo vigente hasta 1911, año en el que se adoptó el calendario gregoriano. El calendario gregoriano es el que impuso el papa Gregorio XIII y establece 97 años bisiestos cada 400 años, y para ajustar el desfase desde el año 45 a.d.n.e. y el año de su implantación, adelantó 10 días. El calendario se adoptó inmediatamente en los países bajo la influencia de la iglesia católica.

    La astronomía china le atribuye a cada persona las características del animal que representa el año en que nació. Al correr de los años se fueron aumentando los «datos» necesarios para establecer mejor un perfil de las personas, pues se consideró como insuficiente sólo el año. Así, a la clásica astronomía china, unión de lo que fuera la astrología china con la incorporación de las ramas terrestres (los doce animales que representan los diferentes aspectos de la vida del hombre chino), se le unieron las energías de la naturaleza: madera, fuego, tierra, metal y agua. Y algunos, para ser aun más exactos, agregaron también la hora del nacimiento de la persona. Según los entendidos en la materia, los doce animales representan la parte social, material y física de una persona. El aporte que da la naturaleza es el de moldear el pensamiento, la personalidad y el carácter, las cuales están divididas en dos puntos: el Ying y el Yang, energías positiva y negativa, respectivamente. Todo esto da como resultado una complicada forma de saber cómo es una persona antes de conocerla.

    El año nuevo chino

    Desde que la China abrió sus puertas al resto del mundo, Occidente aprovechó el intercambio comercial y cultural que esto acarreaba. Los chinos se adaptaron al calendario Gregoriano y debido a una masiva emigración, llevaron consigo la tradicional fiesta del año nuevo, de tal manera que basta que exista una colonia china en algún país para que éste esté plenamente consciente de lo que el año nuevo chino significa.

    El año nuevo chino es llamado «Fiesta de la primavera» y se celebra en forma bulliciosa, colorida, alegre y con mucho folklore. Conforme se acerca la fecha, se empieza a apreciar que en las entradas de las casas se colocan leyendas alusivas, principalmente ideogramas que significan «suerte» o «llega», en una clara alusión al año que viene.

    La tradición manda a reunir a toda la familia, e incluso se viaja de muy lejos para regresar al hogar. También vestirán ropa nueva por la ocasión y venerarán a sus ancestros esperando un mejor futuro. Se cree que para estas fechas los espíritus de los parientes muertos, que velan durante el año la casa, ascienden a los cielos para darse un descanso. Esto sucede mientras el jefe de la familia ordena el altar sagrado, ubicado en un lugar especifico de la casa, en donde moran estos espíritus. Los habitantes de Taiwán llaman a esto ching-chen, o «sacudir el polvo». Además, esto motiva la tradicional y conocida «limpieza de primavera», que implica una limpieza exhaustiva del hogar. Se bota todo lo que ya no sirve, y su significado es dar espacio a todo lo bueno que trae el año venidero. Además, se alejan los espíritus malignos con cohetecillos.

    Se comen cosas que normalmente no se pueden disfrutar el resto del año. El pastel de año nuevo (nien-kao) y el pastel esponjoso al vapor (fa-kao) son las delicias para la fiesta. Sobre las mesas de café se colocan flores de primavera y un tazón de arroz de primavera. También están el tzung-tzu (arroz glutinoso envuelto en hojas de bambú) y el tang-yuan (empanadillas de arroz glutinoso servidas en caldo). Después de una deliciosa cena de víspera de año nuevo, los adultos juegan mah-jong, en tanto que lo niños revientan los cohetecillos.

    Tal como en la navidad occidental, los niños esperan con angustia recibir regalos, en este caso sobres rojos que contienen dinero. El rojo significa felicidad, y la cantidad de dinero siempre es en número par, pues es símbolo de buena suerte, excepto el número 4, cuyo ideograma se pronuncia igual que el ideograma de «muerte». La fiesta continúa hasta el tercer día después de año nuevo, cuando los espíritus retornan de sus vacaciones a su morada habitual.

    La vida moderna ha llevado a opacar un poco el fervor con que se esperaba este evento, y las tradiciones ya no se ven como antes: los regalos son enviados impersonalmente, los hijos no vuelven a casa, la comida tradicional se compra preparada y la limpieza casera la hacen empresas especializadas.

    Es comprensible esta nueva actitud del chino moderno, pues si nos remontamos a los orígenes agrícolas de la celebración, nos daremos cuenta de que en un ambiente tan duro como el campestre, en donde el ritmo de vida es constante y las tareas diarias están establecidas según parámetros monótonos, la interacción entre los pobladores era obligatoria. Esto permitía crear vínculos y fines comunes. Así que, después de arduo trabajo, era esperada con entusiasmo una festividad que hiciera olvidar los malos tiempos y expresar la esperanza en un año mejor.

    En la vida moderna, el arduo trabajo continúa inexorablemente, pero la unión de grupo se ha ido debilitando.

    El onigiri
    Es una comida tradicional japonesa muy popular en Japón. Básicamente, es una bola de arroz (a la manera japonesa, es decir, sancochado, sin sal ni ajos) que puede presentarse fria o caliente, hecha presionando con las manos húmedas en agua salada hasta darle una forma triangular, de unos siete centímetros de alto y cuatro centímetros de grosor. Sin embargo, también pueden ser cilíndricos o con forma de esfera. En el centro siempre ocultan algún «tesoro», como un trozo de salmón o kombu (algas marinas), y en la actualidad cualquier cosa se le puede agregar al centro. En la parte superior lleva incrustado un umeboshi (ciruela pasa de sabor amargo).

    Algunos historiadores de la comida dicen que el onigiri (la palabra tiene como raíz la expresión “nigiri”, es decir, «hecho apretando con las manos») tuvo sus inicios durante el período Heian (784-1192), como comida de campo para soldados, pues lo salado de su preparación y sus rellenos actuaba como preservante. Otros dicen que el onigiri fue más bien comida que los nobles repartían para los campesinos de la clase baja.

    Para entender correctamente lo que es un onigiri, debemos decir que para los japoneses, los onigiris son los equivalentes de los sánguches o emparedados, fáciles de confeccionar y para cualquier momento, e incluso tienen la forma adecuada para entrar en las cajas de obento (refrigerio).