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  • Recordando a Candy Candy de Keiko Nagita (Parte II)

    Recordando a Candy Candy de Keiko Nagita (Parte II)

    ¿Qué aventuras le ocurrieron en su camino de vida?¿Por qué la obra tuvo tanto éxito en América Latina? ¿Cuál es el dilema de “Anohito”? En la segunda parte, seguimos el desarrollo de vida Candy a través de la novela ligera. Además, nos aproximaremos a los referentes de la literatura occidental que influyeron a la obra, así como la larga y activa trayectoria de su fandom. Y tú ¿ya leíste la novela ligera de Candy Candy?

    Advertencia:

    1. Este ensayo fue dividido en dos partes. En este link puedes leer la primera parte publicada el pasado 21 de febrero.
    2. Si no estás familiarizado con las obra en ninguno de sus formatos, este artículo puede resultar un adelanto de contenido. Alerta de spoilers.
    3. Las imágenes y videos han sido empleados como apoyo visual al desarrollo del contenido. Todas tienen sus respectivas citas y fuentes de origen descritas en las leyendas, y se ha contemplado una sección de bibliografía y de referencias web al final del ensayo.

    La segunda parte de la novela ligera Candy Candy. La historia Definitiva (CCHD) corresponde al arco más famoso y recordado en toda la obra, incluyendo el manga y el anime. Me refiero a la historia de Candy en el internado del Royal Saint-Paul en Londres, y su interacción con Terence Granchester: Terry, el melancólico galán inglés que se convirtió, quizá sin querer, en un personaje importante dentro del “Candy mundo” y que marcó un estereotipo masculino en las historias shōjo clásicas de corte romántico. Toda esta segunda sección está escrita desde la perspectiva de un narrador omnisciente, que intercala sus diálogos con lecturas de cartas y diarios personales, donde Candy presenta sus decisiones y pensamientos en primera persona, recurso que ayuda a situar al lector en la temporalidad de sus acciones durante su estadía en el Reino Unido.

    “Stop Candy, stop”, cosplay de la usuaria Falketta para Deviantart recreando escenas lúdicas de Candy y sus amigas Annie y Patty en el Saint Paul School, 2010.
    “Stop Candy, stop”, cosplay de la usuaria Falketta para Deviantart recreando escenas lúdicas de Candy y sus amigas Annie y Patty en el Saint Paul School, 2010.
    Ilustración alusiva al arco del internado Royal Saint Paul para la sección de Poemas e Ilustraciones. Fuente: “Candy Candy Ilustration Books. Nakayoshi Deluxe Album”, tomo 1, 1977, ps. 16-17.
    Ilustración alusiva al arco del internado Royal Saint Paul para la sección de Poemas e Ilustraciones. Fuente: “Candy Candy Ilustration Books. Nakayoshi Deluxe Album”, tomo 1, 1977, ps. 16-17.

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    Aquí Candy es ya una adolescente entre 14 y 15 años, quien tiene diálogos muy interesantes con los demás personajes. Sin embargo, los momentos más memorables están presentes durante los encuentros entre ella y Terry. Toda la carga emocional del amor adolescente y apasionado, una interesante descripción de la tensión sexual construida a través del contacto físico y visual entre ambos personajes, así como los diálogos que van de lo sarcástico o lúdico hasta lo melancólico y tierno, se enmarcan en un descripción atmosférica donde prevalece la naturaleza con flores y sensaciones de frescura:

    “En el cielo se fundían distintas tonalidades de rosa, naranja y púrpura. Los árboles brillaban bajo los rayos del sol, igual que columnas de oro alargándose hacia las nubes. De vez en cuando, las hojas caían de forma lenta hacia el suelo, como pequeños suspiros. Candy se hizo con una de esas hojas al vuelo. Era de color verde intenso y la muchacha se preguntó cómo podía ser que en el mundo hubiera hojas que, a pesar de no haberse secado, estuvieran destinadas a caer…” (CCHD, 2020: 239-240).

    Fotograma de la película "Anne of Green Gables" (1934), dirigida por el cineasta estadounidense George Nicholls, escena con los personajes principales Anne Shirley (Dawn E. Paris) y Gilbert Blythe (Tom Brown).
    Fotograma de la película «Anne of Green Gables» (1934), dirigida por el cineasta estadounidense George Nicholls, escena con los personajes principales Anne Shirley (Dawn E. Paris) y Gilbert Blythe (Tom Brown).
    "Secret Garden" (2014), pintura acrílica. Detalle de la pintura de la artista plástica coreana Hyunsoo Son, inspirada en los diseños de personajes Candy y Terry de Yumiko Igarashi para el manga Candy Candy (1975-1979).
    «Secret Garden» (2014), pintura acrílica. Detalle de la pintura de la artista plástica coreana Hyunsoo Son, inspirada en los diseños de personajes Candy y Terry de Yumiko Igarashi para el manga Candy Candy (1975-1979).

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    Hay una clara referencia al romance shakesperiano visto desde códigos estéticos contemporáneos a la autora, cuya juventud y formación se desarrolló en Japón de la segunda mitad del XX. El lector puede seguir el pensamiento de los personajes, así como la motivación de sus acciones en capítulos muy intensos como aquel que narra el Festival de Mayo donde Terry besa a Candy en un arranque de celos por los recuerdos que esta tiene sobre su pasado amor:

    “¡Eso es!¡Grita! Llama a Anthony todo lo que quieras. ¡No vendrá!-exclamó Terry sin detener al caballo-¡Olvídalo, Candy! ¡Debes hacerlo! Los muertos no pueden volver. ¡Anthony ya no siente dolor, ya no siente nada! ¡Abre los ojos! ¡Abre los ojos y mira bien a tu alrededor, Candy!-La voz de Terry, llena de un dolor agonizante, consiguió abrir una puerta que llevaba mucho tiempo cerrada. Candy abrió los ojos de golpe-¡Mira bien! En mayo, todo el bosque vuelve a la vida…” (CCHD, 2020: 227).

    Fotograma del enamoramiento entre Julieta (Olivia Hussey) y Romeo (Leonard Whiting) en la película "Romeo & Juliet" de Franco Zeffirelli (1968), referente visual de Igarashi para los diseños de la pareja Candy y Terry en el manga Candy Candy (1975-1979).
    Fotograma del enamoramiento entre Julieta (Olivia Hussey) y Romeo (Leonard Whiting) en la película «Romeo & Juliet» de Franco Zeffirelli (1968), referente visual de Igarashi para los diseños de la pareja Candy y Terry en el manga Candy Candy (1975-1979).
    "Kiss" (2015), óleo sobre lienzo. Detalle de la pintura de la artista plástica coreana Hyunsoo Son, cuya temática artística ha tomado como base los diseños de Igarashi en el manga "Candy Candy".
    «Kiss» (2015), óleo sobre lienzo. Detalle de la pintura de la artista plástica coreana Hyunsoo Son, cuya temática artística ha tomado como base los diseños de Igarashi en el manga «Candy Candy».
    Collage de escenas de Romeo y Julieta diseñadas por Yumiko Igarashi. Fuente: “Los mejores cuentos de hadas”, 2020, ps. 64-65.
    Collage de escenas de Romeo y Julieta diseñadas por Yumiko Igarashi. Fuente: “Los mejores cuentos de hadas”, 2020, ps. 64-65.

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    Pero, siguiendo la línea del melodrama, luego del proceso de enamoramiento de la pareja adolescente vendría la separación. Es interesante ver los diálogos de Candy dando batalla contra los prejuicios clasistas recibidos de los hermanos Lagan y secuaces, sus retos ante la disciplina normativa del internado, un espacio que representa el modelo de control social a través de las instituciones educativas tradicionales. La valoración que Candy tiene sobre la amistad y la lealtad, así como la liberación de sentimientos sin rencor al pasado sobre todo en interacción con sus amigas Annie y Patty, además de su rol en la reconciliación de Terry con su madre son abordados en está sección de la novela. Esa normalización de los sentimientos expresados en la corporalidad y el deseo por el contacto físico es narrado por la autora de forma sutil y elegante, y genera en el lector emociones empáticas:

    “-Acércate aquí-dijo Terry. Aunque en realidad quería decir: ‘acércate a mí’. Siempre se ponía nervioso cuando pensaba en la cercanía de la joven… Candy esbozó una sonrisa y él se la devolvió con el corazón en un puño. A veces, los gestos valen más que mil palabras. La calidez inundaba el pecho de la muchacha poco a poco. Terry le gustaba. Pensarlo le resultaba doloroso, pero se preguntó si él sentiría lo mismo por ella…” (CCHD, 2020: 258).

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    Collage de escenas de la interacción entre Candy y Terry en el arco del Internado Saint Paul en Londres, vistos en los mangas «Candy Candy» (1975-1979) tomos 3 y 4. Fuente: Candy Candy Ilustration Books. Nakayoshi Deluxe Album, tomo 1, 1977, p. 69.

    La tercera y última parte de libro cambia completamente de formula narrativa, pues serán a través de cartas y noticias, intercaladas con recuerdos narrados en primera persona, que la historia de Candy llegue a su resolución. Aquí, el lector seguirá la narración de la heroína a través del intercambio de correspondencia con otros personajes: se cuentan los hechos sobre su retorno a EEUU; donde sabremos cómo huyó del colegio y cruzó el Atlántico sin dinero, impulsada por la esperanza de seguir a su amor adolescente, su decisión por buscar una profesión moderna y vinculada al servicio como la enfermería, su mudanza e independencia en Chicago, etc. El esperado reencuentro con Terry, quien también ha seguido su derrotero profesional como actor en Nueva York, termina trágicamente, con la escena icónica de la separación entre ambos enamorados por el dilema moral/triángulo amoroso con Susanna Marlowe.  

    Detalle para la entrada a tercera parte de la novela CCHD (2020) de Arechi Manga.
    Detalle para la entrada a tercera parte de la novela CCHD (2020) de Arechi Manga.
    Fuente: “Candy Candy Ilustration Books. Nakayoshi Deluxe Album”, tomo 2, 1978, p. 62.
    Fuente: “Candy Candy Ilustration Books. Nakayoshi Deluxe Album”, tomo 2, 1978, p. 62.
    Recorte de periódico que recibe Candy sobre los inicios actorales de Terry. Detalle visto en la tercera parte de CCHD (2020, 2da Edición) p. 325.
    Recorte de periódico que recibe Candy sobre los inicios actorales de Terry. Detalle visto en la tercera parte de CCHD (2020, 2da Edición) p. 325.

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    Lo que sigue de allí es conocido, en parte, por aquellos que hemos leído el manga y no nos quedamos con los rellenos innecesarios y faltos de lógica argumental que presentó el anime a partir de los episodios que van del 102 hasta el 110. Y es que los temas principales como la depresión de Candy tras la separación con Terry, unido al desarrollo del personaje Albert, quien empezó a convivir con Candy tras haber perdido la memoria, son abordados por la novela. En CCHD hay importantes novedades para esta última sección, donde se nos devela detalles de los personajes principales, sus misterios y la resolución de sus arcos dentro de la trayectoria de la historia.

    «He aprendido a convivir con el destino, con sus luces y sombras. El destino no siempre es oscuro. A veces, es capaz de emanar una luz deslumbrante. Como dice la señorita Pony, ninguno de nosotros podemos saber qué nos espera a la vuelta de la esquina. Aunque tengas que soportar un dolor tan grande como para desgarrarte el corazón, si lo afrontamos sin temor, encontrarás algo maravilloso en la siguiente esquina, esperando para abrazarte. Yo la creo…»(CCHD, 2020: 392)

    «Manga coloring-Candy and Albert», fanart de Tiffany Marsou inspirado en escena del reencuentro entre Candy y Albert, diseño original de Yumiko Igarashi para el manga, tomo 9, Candy Candy (1979).
    Portada de la novela juvenil «Daddy Long Legs» (1912) de la escritora estadounidense Jean Webster en una edición de 2017 de CreateSpace Publishing. Esta novela, al igual que «Anne of Green Gables» (1908), inspiró a la historia de Candy.

    Entonces, recapitulando: Si eres de los que solo siguió la historia propuesta por el anime en sus 115 capítulos, repetidos hasta el infinito en señal abierta, creo que esta novela aportará una nueva visión de todo aquello que no fue resuelto por el anime. Si eres de los que ha revisado el manga, esta novela será como tener la fuente original que inspiró a la obra gráfica, con diálogos interesantes y situaciones bellamente narradas que acompañarán y/o contrastarán muchos de los pasajes de la publicación gráfica de los setenta. Además, de acuerdo a tu comprensión lectora e identificación con uno u otro interés amoroso (el que tú quieras), le podrás poner un nombre al esposo de Candy, y resolver el famoso dilema de Anohito o “esa persona” あの人. Y si eres como yo, un/una Candyfan de larga data y que sabe a detalle todo este royo, te sigo recomendando leer la novela. No solo porque le da un cierre definitivo a una historia que quedó en nuestros recuerdos de infancia, sino también porque, a través de la lectura, podrás experimentar la nostalgia de toda una generación que conoció a Candy, esta vez de la mano de su creadora original.

    El fandom de Candy tiene dos posturas completamente antagónicas con respecto a la identidad de Anohito, representado en dos bandos: las Albertfans y las Terryfans. Chibi que grafica las tensiones entre ambos bandos diseñado por Candymania.

    Los referentes occidentales en Candy Candy

    Esta obra ciertamente ha tenido claras influencias en la narrativa anglosajona de finales del s. XIX e inicios del s. XX, sobre todo obras que fueron bien conocidas en Japón durante los años de posguerra, como el caso de Anne of Green Gables (1908) novela de la escritora canadiense Lucy Maud Montgomery, traducida al japonés por Hanako Muraoka como Akage no An (1952). La historia de Anne Shirley simbolizó para los japoneses de esta generación el espíritu de resiliencia frente a la adversidad de ser una niña huérfana y pobre, cuyo único capital social era su gran capacidad inventiva e inocencia (López, 2016: 160-161). Asimismo, otra obra que sirvió de inspiración fue Daddy Long Legs (1912) de la escritora estadounidense Jean Webster tanto en su fórmula epistolar así como en la temática sobre el empoderamiento femenino a través de la educación, además del tema sobre el enamoramiento en la etapa de maduración personal. Estas obras fueron un referente recurrente en la construcción de la narrativa del shōjo, cuya base literaria está precisamente en la reapropiación de estos clásicos occidentales de la literatura juvenil hecha por escritoras y cuyo correlato japonés se convertirán en un agente cultural significativo en la historia del Japón del siglo XX (Dollase,  2019: 127-128).

    Portada de la primera edición de «Akage no An» (1952) traducida por escritora de literatura infantil Hanako Muraoka durante los años cuarenta cuando se desarrollaba la 2da Guerra Mundial.
    Afiche promocional para el mercado japonés de la película «Daddy Long Legs» (1955) dirigida por Jean Negulesco, protagonizada por Fred Astaire, Leslie Caron y Terry Moore. Tanto la película/musical como la novela de Jean Webster (1912) fueron un hit comercial en Japón.

    Es en el periodo de posguerra donde se produce una fuerte occidentalización e hibridación cultural, además de cambios sociales (democratización y mejoras de la educación pública con acceso masivo para las niñas y adolescentes) y económicos (crecimiento adquisitivo, alta taza de empleabilidad, industrialización y tecnificación, etc.) acontecidos tras el “milagro japonés” de las décadas de los cincuenta hasta los años setenta (Gordon ed., 1993: 247-251). La mirada de Oriente hacia Occidente y la reapropiación de los bienes culturales en un periodo de crecimiento, son un marco de acción interesante a considerar.  Asimismo, la incursión de las escritoras y artistas a un medio tan competitivo y masculino como el de las editoriales de manga y las productoras de animación en Japón, industrias que estaban en constante crecimiento y proyección internacional, significó retos y cambios en las propuestas narrativas vistas hasta ese momento. Tanto Nagita como Igarashi son parte de estos cambios generacionales, y ciertamente sus propuestas creativas y artísticas nacen en este contexto. Asimismo, junto a ellas, la década de los setenta significó una época de renovación en el panorama de publicaciones y se amplió la participación de escritoras mujeres en un mundo editorial dominado por hombres.  

    Dos títulos que salieron también en la década de los setenta y tuvieron un gran éxito de ventas y adaptaciones de series anime y live action, películas y musicales: Izq. “Berusaiyu no Bara” o “La rosa de Versalles” (1972) de Riyoko Ikeda en la revista Margaret; der. “Haikara-san ga Tooru” o “Here Comes Miss Modern” (1975) de Waki Yamato para la revista Shojo Friend de editorial Kodansha.

    El fandom de Candy y la reapropiación de su imagen

    A pesar de la larga ausencia de material oficial de la obra y los problemas legales, ello no ha impedido que se deje de recordarla y consumirla. Existe un interesante mercado de coleccionismo de objetos clásicos vinculados al merchadising que generó la franquicia de la obra, así como el interés por el manga original, traducido a múltiples idiomas y que circula por las redes no necesariamente en canales formales. Quizá lo más interesante cuando se indaga sobre el impacto de una obra de tan larga data como esta es la reapropiada hecha por los fans. Candy, al tener una gran base de seguidores en el mundo, tiene un sin número de fanarts y fanfics construidos a partir de la ambigüedad de su final abierto visto en el anime. Sobre la continuación de la historia y una posible elección romántica hecha por Candy, ha sido visto incluso desde los ochenta. Por ejemplo, en Italia,  a parte del famoso «final italiano» para el anime, se llegó a publicar novelas con una continuación alternativa, como la serie de publicaciones tituladas il Romanzo di Candy del Grupo editorial Fabbri o las historias que imitaban el estilo gráfico del manga original para la serie de revistas semanales Candy Candy también de editorial Fabbri (Romanello, 2009: 52-53). Asimismo, hay artistas visuales y gráficos, tanto profesionales como aficionados, que han tomado de inspiración el material gráfico de Candy, creando interesantes propuestas visuales y performáticas (cosplay) promocionadas en redes sociales como Deviantart o Instagram, o en galerías de arte entre Europa y Asia.

    La youtuber y cosplayer italiana Monica Pachetti muestra detalladamente su colección de revistas semanales italianas Candy Candy de la editorial Fabbri con 326 números en casi 6 años de publicación (1980-1986). Es interesante observar todo el material editorial y merchandising derivado hecho en Italia a partir de las publicaciones originales y la distribución que tuvo en ese país a inicios de la década de los ochenta.

    “Wonder” (2016) acrílico sobre lienzo, obra de la artista coreana Hyunsoo Son, quien ha usado los diseños de Igarashi para hacer reutilización temática en su propuesta estética de Candy crossover Wonder Woman.
    “Wonder” (2016) acrílico sobre lienzo, obra de la artista coreana Hyunsoo Son, quien ha usado los diseños de Igarashi para hacer reutilización temática en su propuesta estética de Candy crossover Wonder Woman.
    Entre 1981 y 1984 se publicó en Italia 5 novelas bajo la serie "Il Romanzo di Candy" del Grupo editorial Fabbri, todo ello independiente de la versión original japonesa.
    Entre 1981 y 1984 se publicó en Italia 5 novelas bajo la serie «Il Romanzo di Candy» del Grupo editorial Fabbri, todo ello independiente de la versión original japonesa.

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    En redes sociales y plataformas de libre acceso como wattpad, las fans escritoras han subido sus propias versiones usando de base la obra escrita, algunas con argumentos interesantes y material gráfico adicional, hecho también por ellas mismas o en colaboración con otras fans artistas, como el caso de la escritora Alexa Kang con su fanfic The One I Love Belongs to Somebody Else, del cual se hizo un corto proponiendo su interpretación sobre el final de CCFS. Otra propuesta interesante sobre una posible relación entre Candy y Albert lo ha publicado la escritora AmyGiz bajo el título Siempre te esperé también en wattpad.

    Corto basado en el fanfic The One I Love Belongs to Somebody Else de Alexa Kang realizado por Altabe Studio. 

    La apuesta editorial de Arechi Manga

    Es interesante ver que hay editoriales en español que apuestan por licenciar estos títulos clásicos, incluyendo los formatos literarios. Todo ello apunta a satisfacer un mercado de consumidores que durante las décadas de los ochenta y noventa crecieron viendo adaptaciones de anime, donde se presentaron distintas obras originales de mangakas y/o escritores japoneses. Esta son las generaciones que en Latinoamérica empezaron a conocer el potencial cultural del anime y el manga sin saber que así se les denominaban. Como lo ha constatado el editor de Arechi Manga, Carles Miralles, tener un fandom de base de larga data y con una actividad constante en redes sociales ha ayudado a la difusión de la obra.  El éxito de ventas de la novela CCHD, que ya va por su segunda edición a menos de 1 año de su lanzamiento, puede entenderse a la magnitud de la obra en el recuerdo de estas generaciones que crecieron consumiendo anime, su impacto mediático y visual, el arraigo a las formulas audiovisuales y narrativas que en su momento fueron novedosas,  formando grupos de interés como el fandom latino de Candy Candy, que es uno de los más antiguos y activos en las redes, que valdría la pena investigar más al respecto. Además, la editorial está planeando sacar para el mercado hispanoparlante otras obras de Nagita e Igarashi, quienes por su larga trayectoria, tienen un importante número de publicaciones, las cuales se podrán conocer a partir de estas nuevas ediciones oficiales al español a partir de este año.

    Licencias publicadas el 2020 por Arechi Manga: "Los mejores cuentos de Hadas" de Yumiko Igarashi; y las novelas "Candy Candy. La historia definitiva" y "Reineta. La manzana dorada" de Keiko Nagita.
    Licencias publicadas el 2020 por Arechi Manga: «Los mejores cuentos de Hadas» de Yumiko Igarashi; y las novelas «Candy Candy. La historia definitiva» y «Reineta. La manzana dorada» de Keiko Nagita.
    chibis de candymania

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    Creo que el mundo de Candy, guste o no, está inevitablemente asociado a su materialidad audiovisual y la construcción de una imagen de heroína como representación de una mujer joven del s. XX, que tiene capacidad de decisión e independencia, es resiliente y positiva, y evoluciona personal y emocionalmente en su vida. La reapropiación de esta imagen y su circulación intergeneracional es algo interesante por evaluar y que creo merece un estudio interpretativo a futuro. Por lo pronto, de manera oficial se tiene la novela editada al español y la promesa de la editorial de tener en el futuro más obras parecidas circulando en nuestro idioma. De allí que sienta que la experiencia lectora de esta novela es más que gratificante, muy recomendable para los que sentimos nostalgia de nuestra infancia y para las nuevas generaciones que pueden conocer la historia de Candy a través de una novela ligera. En palabras de Keiko Nagita:

    “A pesar de que me encantó ver a lectores jóvenes, fueron los adultos, quienes habían visto la serie de animación ‘Candy’ en su infancia, los que colmaron mi pecho de una calidez que casi me dejó sin respiración. En cada uno de ellos pude ver su rostro de cuando eran niños.” (CCHD, 2020: 5).   

    Bibliografía consultada:

    Dollase, Hirumi Tsuchiya. 2019. Age of Shojo: Emergence, Evolution and Power of Girls’ Magazine Fiction in Japan. SUNY Press, Nueva York.

    Igarashi, Yumiko. 2020. Los mejores cuentos de hadas. Textos de Reni Suzuka. Yermo Editorial, Barcelona.

    Igarashi, Yumiko y Kyoko Mizuki. 1977-1978. Candy Candy Ilustration. Nakayoshi Deluxe Album. Tomo 1 y 2. Kodansha editorial, Tokio. 

    Ivy, Marilyn. 1993. “Formations of Mass Culture” en Postwar Japan as History. Andrew Gordon, ed. University of California Press, Berkeley and Los Angeles, California, pp. 239-258.

    López, Álvaro. 2016. “Ana de las Tejas Verdes. Lección de vida” en Antes de mi vecino Miyazaki. Los orígenes de Studio Ghibli. Álvaro López y Marta García. Diabolo Ediciones, Madrid, pp. 160-187.

    Nagita, Keiko. 2020a Candy Candy. La Historia definitiva. 1er y 2da edición. Yermo Editorial, Barcelona.

    —————-  2020b Candy Candy. Il Romanzo Completo. Kappalab, Bologna.

    Romanello, Elena. 2009. Candy Candy. ‘eravamo tutte innmorate di Terence…’” Iacobelli Editore, Roma.

    Páginas web, blog, entrevistas y resúmenes sobre Candy Candy:

    Arechi Manga, 2021, web side official: http://arechimanga.com/

    Alexa Kang, ca. 2017, The One I Love Belongs to Somebody Else fanfic en Wattpad: https://www.wattpad.com/story/16695590-the-one-i-love-belongs-to-somebody-else

    Alix West, “A Highly Scientific Analysis Of Daddy-Long-Legs Adaptations” artículo web, 8 de enero de 2013: http://foreveryoungadult.com/2013/01/08/a-highly-scientific-analysis-of-daddy-long-legs-adaptations/

    AmiGiz, ca. 2020, Siempre te esperé en Wattpad:  https://www.wattpad.com/912831020-siempre-te-esper%C3%A9-introducci%C3%B3n

    Coyote Mag. La griffe manga. 2019, «Interview de Keiko Nagita, scénariste de Candy», entrevista de Olivia Tripault, 15 de mayo de 2019: https://www.coyotemag.fr/interview-de-keiko-nagita-scenariste-de-candy/

    Falketta, 2010. “Stop Candy, stop”, cosplay de Candy Candy en Deviantart: https://www.deviantart.com/falketta/art/Stop-Candy-stop-253030069

    Ramen Para Dos, canal oficial de Youtube, entrevista a Carles Miralles editor de Arechi Manga sobre la novela Candy Candy, 23 de abril de 2020: https://www.youtube.com/watch?v=50J1F3TY8VE

    Ramen Para Dos. “Arechi Manga se plantea traer a Yumiko Igarashi y Keiko Nagita”, noticia web, 21 de febrero 2021: https://ramenparados.com/arechi-manga-se-plantea-traer-a-yumiko-igarashi-y-keiko-nagita/

    Rayo Confuso, canal oficial, Candy Candy/RESUMEN + Diferencias Manga & Anime (4 partes), 5 de julio de 2018: https://www.youtube.com/watch?v=HgodEd30dlo&t=245s 

    Tiffany Marsou, 2013. “Manga coloring-Candy and Albert”, fanart de inspirado en los diseño original de Yumiko Igarashi para el manga Candy Candy (1975-1979), en Deviantart: 

    https://www.deviantart.com/tiffanymarsou/art/Manga-coloring-Candy-and-Albert-353718161

    Coleccionistas y fandom hispanoparlante de Candy Candy:

    Albert y Candy Manga Color: https://www.facebook.com/candycandymangacolor

    Candymania: https://www.facebook.com/candymaniaclasicshoujo 

    Keikonagitafans: https://www.facebook.com/Nagitafan

  • Recordando a Candy Candy de Keiko Nagita (Parte I)

    Recordando a Candy Candy de Keiko Nagita (Parte I)

    Advertencia:

    1. Este ensayo está dividido en dos partes. La segunda será publicada el próximo 14 de marzo.
    2. Si no estás familiarizado con las obra en ninguno de sus formatos, la reseña puede resultar un adelanto de contenido. Alerta de spoilers.
    3. Las imágenes y videos han sido empleados como apoyo visual al desarrollo del contenido. Todas tienen sus respectivas citas y fuentes de origen descritas en las leyendas, y se ha contemplado una sección de bibliografía y referencias que irán en la segunda entrega del ensayo.

    El pasado 28 de mayo de 2020 salió a la venta la novela ligera Candy Candy. La historia definitiva– CCHD– de la escritora y poetisa japonesa Keiko Nagita (Tokio, 1949). Y literal, esta novela le pone un final definitivo a la historia de vida de una de las heroínas animadas más recordadas y vistas por varias generaciones de televidentes hace ya 40 años. Esta publicación la ha realizado el sello editorial Arechi Manga, división de Yermo Ediciones y Publicaciones de Barcelona. Arechi Manga se especializa en sacar licencias al español de mangas de corte histórico o clásico, y novelas ligeras japonesas. Las traductoras encargadas han afirmado en entrevistas dadas para la promoción de la obra, que se ha empleado una traducción creativa, esto es el uso de recursos narrativos equiparables en el español para describir sensaciones y diálogos del japonés original.

    Como sabemos, para que esta última versión novelada aparezca en Japón, pasaron varios hechos, no tan afortunados y con muchos sin sabores entre sus creadoras originales, Kyoko Mizuki, antiguo seudónimo de Nagita, y la mangaka Yumiko Igarashi. Ambas tuvieron una sonada controversia legal a fines de los años noventa por los derechos de la obra, lo cual generó una restricción de las licencias de publicación del manga así como la prohibición de la trasmisión del anime o cualquier producto derivado de la obra. Solo la escritora fue habilitada a publicar la novela ya que la justicia japonesa le reconoció la autoría plena de la obra original. Nagita, en su posfacio de la versión japonesa Shosetsu Candy Candy Final Story –CCFS– (Editorial Shodensha, 2010), contenida también la edición española, afirma que: “Sentía un cariño enorme por la historia que había escrito hacía 32 años [refiriéndose a la primera edición novelada de la obra, en 1978]. Me estaba preparando para abordar su cuarta edición [1er, 1978-1979; 2da, 1990; 3er, 2003]. En aquel momento, me pregunté si todo estaba perfecto, si realmente en esas páginas existía el universo que quería mostrarle a mis lectores. Aquella sería la última historia que contaría sobre Candy. Así que quería que todo fuera verdad. No quería arrepentirme de nada…” (CCHD, 2020: 396).

    Portadas de edición japonesa de Candy Candy Final Story (dos tomos). Editorial Shodensha, 2010. Fuente

    Entonces ¿Cuál es la novedad de esta última versión narrativa de la historia shōjo más conocida por estos lares? ¿Qué esperamos encontrar en la lectura de la novela?¿Vale la pena invertir en un libro de literatura “ligera” que no contiene ni uno solo de los hermosos diseños por los cuales reconocemos a nuestra amiga Candy, la huerfanita rubia pecosa Made in Japan de finales de los años setenta? Si me lees, podrás encontrar alguna respuesta, y quizá te animes a hacer este ejercicio que apela a tu memoria y nostalgia generacional.

    Keiko Nagita en la presentación del primer tomo de su novela (edición francesa por Pika Édition) presentada en la feria del libro de Paris, Francia, 17 de marzo, 2019. Fotografía de Marie Carbonnier
    Fuente

    La novela CCHD debe ser vista como una historia independiente de los formatos anteriores, llámese manga y anime, pues para Nagita esta última versión contiene todo el espíritu de la historia original de Candy. Así, CCHD está dividida en tres partes, las cuales representan los recuerdos de la historia de vida de Candice White-Ardlay, quien ante el lector se presenta como una mujer adulta sobre sus treinta años que vive en una alguna villa del countryside del Reino Unido, cerca al río Avon durante la década del treinta del siglo XX. Todos estos datos son no menores dentro de las descripciones hechas por la autora, pues servirán como indicios para entender lo hechos que acompañaron a Candy, y nos brindarán un acercamiento al final de su relato de vida. Hay que darle crédito a la pluma de Nagita, ya que sus descripciones suplen de forma excepcional la ausencia de imágenes y nos trasportan a todos los recuerdos de las escenas que alguna vez vimos en el anime de la Toei Animation (1976-1979, 115 episodios), o a su primera versión en formato manga publicado en la revista mensual Nakayoshi (1975-1979, 55 capítulos, recompilados en 9 volúmenes en 1979) de la famosa editorial de manga juvenil Kōdansha.

    Fotograma del opening original de la serie anime Candy Candy, 1976, propiedad de Toei Animation.

     Portada de la revista Nakayoshi, #7, julio 1977. Fuente: 

    La primera parte de la novela nos anticipa este ejercicio de memoria que realiza Candy tras leer las cartas recibidas desde el Hogar de Pony. La Srta. Paulina Giddings, más conocida como la señorita Pony, se ha recuperado de un malestar según cuenta la carta de la Hermana Lane (otrora Hermana María), quienes escriben contándole los pormenores sobre su querido orfanato, su lugar en el mundo al sur del Lago Michigan en el Midwest estadounidense, al cual evoca para comenzar sus recuerdos de vida. Entonces, el lector acompañará a Candy en esta retrospección a través de los capítulos con una narración en tercera persona. Se nos irá contando los hechos que marcaron a la niña pecosa de nariz respingada y las dificultades de crecer sin padres en condiciones adversas; pero con el cariño y comprensión de sus tutoras, de lo cual está muy agradecida: Me abandonaron en el orfanato más bonito del mundo… agradezco que mis padres me dejaran allí y no en otro lugar. Estoy convencida de que lo eligieron a propósito…” (CCHD, 2020: 242).

    https://www.youtube.com/watch?v=6BFjMSyDlfo

    Booktrailer del lanzamiento de la edición italiana de la novela Candy Candy. Il romanzo completo (2020) de la editorial Kappalab. 

    Tras la adopción de su amiga Annie y su triste separación (anticipándonos las fuertes emociones que se vienen), Candy se pregunta si ella tendría la misma suerte de ser adoptada por una familia rica, y la premura de esta por buscar un hogar para no ser más una carga económica en detrimento de los otros niños del orfanato. Las reflexiones de este tipo, unidas con la carga dramática se irán matizando con la mirada tierna y de esperanza de Candy. Desde el inicio, Candy recibe el primer mantra que guiará sus futuras motivaciones, sonreír ante la adversidad, dado por el famoso Príncipe de la Colina, el personajes etéreo y casi onírico de la obra. Seguidamente, vendrá la oportunidad de salir del orfanato para ser la niña compañera de juegos de una familia rica, lo que nos marcará el inicio de sus aventuras y desventuras, junto a su crecimiento y madurez personal.

    En este sección, además, los capítulos van intensificando la presencia de los personajes que acompañaran la primera infancia Candy, algunos más entrañables que otros como Annie, Alistair, más conocido como Stair, Archiebald o Archie, y el tan recordado Anthony; así como los perversos antagonistas Eliza y Neil Lagan, quienes junto a su estirada madre, la Sra. Sara, y la tía abuela Elroy pondrán la cuota dramática a esta primera sección. Los diálogos nos hacen ver las situaciones tensas e injustas que atraviesa la protagonista en interacción con estos últimos personajes. Así, la autora utiliza términos como “maldita bastarda” o “huérfana”, que son marcadores de jerarquías sociales en un mundo que ha normalizado estas conductas, y que irán cambiando a través de los hechos ocurridos a lo largo del siglo XX. Aquí encontraremos también la primera interacción de Candy con Albert, el misterioso personaje “hippie” de alma libre que le salva la vida. Otro giro importante de destino para Candy será su adopción por parte del Tío Abuelo William Ardlay, el millonario de Chicago y principal miembro de la familia Ardlay.

    Escena de la serie anime Akage no An –Ana de las tejas verdes- (1979) dirigida por Isao Takahata para Nippon Animation, basada en la novela juvenil Anne of Green Gables (1908) de la escritora canadiense Lucy Maud Montgomery, que narra la historia de Anne Shirley, una niña huérfana poseedora de una gran imaginación que vive en la Isla del Príncipe Eduardo en el Canadá Británico de finales del siglo XIX. Esta obra marcó a las generaciones del Japón de la posguerra, y también fue una obra que inspiró a Nagita para recrear el mundo de Candy.
    Chibi Candy con traje escoses, fanart diseñado por Candymania inspirados en los diseños de Yumiko Igarashi. Fuente: https://www.facebook.com/candymaniaclasicshoujo

    No faltarán los diálogos románticos entre Candy y Anthony, con una sutileza que describe las sensaciones del primer enamoramiento; el origen de la Dulce Candy, la emblemática rosa que identifica el nacimiento del amor en Candy, y que culmina con la escena más trágica de este primer arco, que también vimos en el anime: el accidente de Anthony el día de la cacería del zorro.  Y es que esta es una de las escenas que marcó, por no decir traumó, a millones de niños en el mundo. Este “trauma global”, quizá no entendido por algunos, fue necesario para el desarrollo de la trama con respecto a las experiencias fuertes que vive la heroína, dándole un giro narrativo importante a la historia: Anthony Brown. Tan solo tenía 15 años. Era un buen chico. Un muchacho que amaba las rosas ¿Cómo puede Dios ser tan cruel?…’Las flores mueren, sí, pero renacen aún más bellas. Las personas mueren y renacen de una forma hermosa en el corazón de aquellas que los recuerdan.’ Las palabras de Anthony resonaban en mi corazón…” (CCHD, 2020:138-139).

    Las anécdotas sobre cómo se vivió esta escena son interesantes, los testimonios y comentarios de aquellos que vieron la serie en su momento subidos en las redes sociales coinciden en que jamás se lo hubieran esperado o que significó un gran dolor ver la muerte de un personaje querido. En Francia, por ejemplo, esta escena fue censurada durante sus primeras emisiones en los ochenta por considerarla demasiado fuerte para el público infantil, optándose por traducir los diálogos para que se entienda que lo acontecido a Anthony fue un accidente y no su muerte, lo que generaría una notoria confusión argumental en los televidentes francófonos. En una entrevista dada para la revista online francesa Coyote Mag (2019), Nagita afirmó que la escena de la muerte de Anthony lo relacionaba con la de su padre, acontecida cuando era aún una niña. Lo triste y duro que fue experimentar una pérdida de forma súbita y repentina, resultaba ser también un hecho real que no debía ser ajeno incluso para los niños: «La vida es fugaz y, aunque puede conmocionar a la gente, es la realidad. No me pareció mal transmitir este mensaje a los niños. Al ver a Candy superar un drama similar, los niños pueden decirse a sí mismos que ellos también pueden…« (Coyote Mag, 2019). Este hecho es el cierre perfecto de la primera parte de la novela, tan cruda y acertada a la vez, pues nada sería fácil para Candy, por más adopción que hubiese, su vida no se regiría por una sola opción, así lo decidió su autora: ’el pasado es algo doloroso y maravilloso al mismo tiempo, ¿no crees?’”(CCHD, 2020: 396).

    “Candy, we have to escape the Pony House to find the ones who love us!” secuencia “J-Pop Talk Show” del programa Saturday Night Live, temporada 37 (2013). Parodia sobre el fenómeno Otaku en EEUU. Se hace mención a Candy Candy, hecho interesante teniendo en cuenta que la serie no se trasmitió en la televisión estadounidense, y solo es conocida por los connoisseur (y también geeks) de anime y manga en dicho país.