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  • «Kakegurui»: despertando al monstruo interior

    «Kakegurui»: despertando al monstruo interior

    Los niños y los borrachos siempre dicen la verdad… al igual que los locos. Y Yumeko Jabami, protagonista de Kakegurui, no se queda atrás. Con sus excesos y locura, ella cuestionará y desestabilizará la jerarquía de la escuela, y con ello el sistema económico y político del país.

    Basado en el manga escrito por Homura Kawamoto e ilustrado por Tōru Nomura, Kakegurui es un anime de estudio MAPPA que se estrenó el 2017. La trama transcurre en la Academia Hyakkaō, lugar donde estudian, en su mayoría, hijos e hijas de políticos y dueños de empresas. En este espacio, el éxito de los alumnos dependerá de su habilidad para las apuestas, con lo cual las mayores probabilidades para triunfar se la llevan los alumnos que forman parte de la élite política y económica.

    De esa manera, la estructura social de la escuela imita la estructura jerarquizada de la sociedad: hay un grupo en el poder -el consejo estudiantil- que incentiva a que los alumnos luchen a través de las apuestas por el puesto que ocuparán en la jerarquía social. Con ello, algunos estudiantes pertenecerán al cuerpo estudiantil y otros serán las “mascotas” -grupo explotado, desfavorecido y abusado por los demás-. En esta jerarquía se tiene mayores probabilidades de éxito y capacidad de evadir lo más bajo de la estructura social si se posee holgura económica o se tiene conexiones y poder político.

    En este contexto aparecerá Yumeko Jabami, la protagonista de Kakegurui, quien es una apostadaora compulsiva que, junto con Mary Saotome y Ryōta Suzui, desestabilizará las normas de la academia. Con ello, tenemos un anime que presenta la figura del loco que, aunado al tropo de la femme fatale, invita a otros personajes a cuestionar la estructura de la escuela.

    Biopoder: las clases sociales en Kakegurui

    La estructura social que nos presenta el anime es jerarquizada. En la cúspide se encuentra el consejo estudiantil, con Kirari Momobami a la cabeza, el cual maneja el dinero de la escuela y decide sobre la vida y el futuro de los estudiantes que tienen grandes deudas. Los siguientes en la escala son el cuerpo estudiantil, quienes tratan de mantener su estatus a partir de las apuestas y el uso de conexiones políticas y económicas. Y en la base se encuentran las “mascotas” -llamados “Bobby” (ポチ) o “Minina” (ミケ)-, quienes son objeto de maltrato por parte de los demás estudiantes, y de no poder pagar su deuda al consejo, tendrán que obedecer al “plan de vida” que este les imponga.

    Podemos apreciar entonces un control sobre los cuerpos por parte de un grupo con poder, lo cual corresponde al concepto de biopoder.

    Desde el primer episodio podemos apreciar, a través de la figura de Mary Saotome, una correlación entre el control de los cuerpos y el poder político. Mary, quien se encuentra en lo más alto de la jerarquía en su salón, reta a Yumeko un juego de “piedra, papel o tijeras”. Para ello, los estudiantes del salón deberán dibujar uno de los tres elementos en una carta. Mary “asegura” a su favor el juego a partir de los favores que le deben sus compañeros -el “cuerpo estudiantil”-.

    Asimismo, se aprovecha del sistema de “mascotas”, del cual Ryōta es parte, para asegurarse que una de las tres opciones sea la más dibujada por los demás estudiantes. Con ello podemos ver que Mary es un personaje que, como parte del control político, toma control sobre el cuerpo y las decisiones de las demás personas.

    Sin embargo, Yumeko descubre la lógica detrás del juego y el mecanismo por el cual se realiza la trampa, y con ello derrota a Mary, con lo cual esta última cae de lo más alto de la estructura del salón y acaba como “mascota”.

    Luego del fracaso de Mary contra Yumeko, con lo cual adquiere la etiqueta de “minina”, vemos cómo sucede lo mismo con Yumeko cuando es derrotada por Yuriko -la presidenta del Club de Investigación de Cultura Tradicional-. Ante la caída del estatus de Mary y Yumeko, Ryota admite que, en el sistema de “mascotas”, las “mininas” son quienes se llevan la peor parte.

    Ejemplo del abuso físico y psicológico que reciben las “mininas” lo podemos encontrar en Nanami Tsubomi, quien es maltratada por Jun Kiwatari y su grupo de amigos ya que la consideran su “juguete”. En el capítulo 5 (“La mujer que se convirtió en humano”), el consejo estudiantil crea un evento en el cual las “mascotas” y las personas que deben dinero pueden liquidar sus deudas. Kiwatari aprovechará esta oportunidad para demostrar su poder -en sus palabras, posicionarse como “amo”- y humillar a Mary y Yumeko, para lo cual manipulará a Tsubomi y le dará instrucciones que facilitarán el triunfo de él.

    Yumeko y Mary, quienes aprovechan este evento para disminuir su deuda y evitar ser forzadas a casarse con altos funcionarios -siguiendo el “Plan de vida” que les impuso el consejo estudiantil-, se aliarán y serán una inspiración para que Tsubomi invierta los roles. A esta admiración que surge por parte de Tsubomi debe sumársele que Yumeko la convence de que deje su posición de “dominada” y desobedezca las instrucciones de Kiwatari, con lo cual se rebela en su contra.

    Por lo tanto, el triunfo sobre Kiwatari, en un arco donde se muestra las jerarquías sociales y el control absoluto sobre los cuerpos más débiles -a tal punto que se les impone con quién deben casarse y tener hijos-, supone un rechazo sobre la concepción del cuerpo de la mujer como objeto de intercambio, el cual está al servicio del matrimonio heterosexual y la reproducción.

    Esta posibilidad de rebelión por parte de las clases más desfavorecidas continuará en la segunda temporada, con la aparición de Rei Batsubami. En una competencia por quién obtiene la mayor cantidad de votos para ocupar el puesto de presidente del consejo estudiantil, ella concentrará los votos de los alumnos desfavorecidos o los indecisos. Con ello entrará en competencia y se sublevará contra los miembros del clan Momobami, quienes rebajaron a los Batsubami a ser sirvientes del clan.

    La gente tratada como ganado desde que nace nunca se cuestiona el ser tratada así

    Rei Batsubami, T. 2 cap. 11

    Kirari: ¿Alguna vez pensaste que el comodín pudiera ganar?

    Terano: Incluso si lo hiciera, seguiría siendo ganado, que pertenece al clan.

    Kirari ¿[Acaso] El comodín no voltea el status quo en su cabeza?

    Kirari y Terano, T. 2 cap. 12

    No obstante, la rebelión de Rei será momentánea, hasta que es reconocida nuevamente como miembro del clan por parte de Kirari, con lo cual encontramos un límite en este personaje.

    Entonces, quienes vemos se llevan el mayor abuso son las “mascotas” y la clase desfavorecida, los cuales deben cumplir con el “Plan de vida” que el consejo estudiantil les impone. Pero también el cuerpo estudiantil es controlado por quienes encabezan este sistema social.

    Más allá del “Plan de vida”: luchas de poder y control del cuerpo estudiantil

    Hemos visto en el anterior apartado cómo hay un control de los cuerpos por partede la élite hacia las “mascotas”, quienes deben cumplir con un “plan de vida” si es que sus deudas son muy grandes. Dicho “plan de vida” implica la entrega del cuerpo del estudiante a otra persona, sobre todo altos funcionarios. De esta forma, por ejemplo, cuando Mary es “minina” se designa que contraerá matrimonio con un funcionario -llamado Orita-, quien, a pesar de ser un “lolicon”, tiene garantizado el puesto de Ministro de Educación. Incluso el plan prevé cuántos hijos tendrá y cómo vivirá en ese matrimonio.

    Otro ejemplo del control del cuerpo como una forma de castigo y dominio absoluto lo podemos apreciar en la apuesta entre la idol Yumemi Yumemite, quien forma parte del consejo, y Yumeko. Si la primera triunfa, tendrá el “Plan de vida” de la última. Ambas serán idols (1), pero Yumeko obligará a Yumeko a acostarse con ejecutivos y actuar en la industria pornográfica. De esta manera, Yumemi usaría el cuerpo de Yumeko como una moneda de intercambio.

    Pero el dominio de la élite sobre los estudiantes se puede ver en pequeños detalles que nos presenta el anime, como en el tercer capítulo (“Mujer de ojos rasgados”). En este, Yumeko compite contra Yuriko Nishinotōuin, la presidenta del Club de Investigación de Cultura Tradicional. La primera se percata que todas las integrantes del club tienen perforaciones en las manos, las cuales le permiten a la presidenta hacer trampa en la partida de “Vida o muerte”.

    Esto demuestra que la mayoría de los estudiantes o viven con la ilusión de ser independientes y tener poder dentro de la escuela -como Kiwatari-, o algunos voluntariamente obedecen a la élite -aunque eso signifique entregar sus cuerpos- para sobrevivir en el sistema y no caer en lo más bajo del sistema (2).  

    Finalmente, podemos encontrar también una lucha por el control de los cuerpos dentro de la misma élite, a partir del personaje de Kaede Manyuda, tesorero del consejo. Él considera que “sacrificio” de las otras chicas es un “bien necesario” para poder él escalar en la jerarquía de poder. De esta forma, el sistema lo ha hecho creer que las personas que no pueden seguir avanzando en esta jerarquía no son iguales a él ¿alguien dijo “el pobre es pobre porque quiere”?. Entonces, Manyuda no es capaz de ver a los demás, incluyendo a los miembros del consejo que perdieron contra Yumeko, como sus iguales:

    Yumeko: ¿Estás diciendo que Sumeragi es incompetente? ¿Quién eres tú para decir eso? Pero aunque fuera verdad, ¿por qué justificaría que abandone su ambición?

    Yumeko a Manyuda, T. 1, cap. 10

    Sensual (y sucio) dinero: poder político y económico

    Se ha dicho que la principal fuente del poder político por parte del consejo estudiantil viene del dinero que manejan. Asimismo, los alumnos que tienen mayor cantidad de dinero son los que menos probabilidad tienen de caer en el estatus de “mascota”. Ejemplo de este vínculo entre poder político y económico lo podemos apreciar en la figura de Itsuki Sumeragi, quien es parte del consejo estudiantil e hija del dueño de la fábrica de juguetes más importante de Japón.

    El poder económico trae consigo poder político. Muchos estudiantes son familiares de empresarios y líderes políticos. Y en un contexto donde la posición social en la escuela se basa en las apuestas, no basta ser un jugador habilidoso para no sufrirán opresión; esta debe ir de la mano con el acceso al capital. Así, los alumnos que donen la mayor cantidad de dinero al consejo y puedan apostar sumas mayores son quienes se ubicarán en un mejor rango.

    Son, entonces, quienes tienen control sobre los medios de producción los que tienen poder político y económico. Este control sobre la producción le permitirá a Sumeragi producir una línea de cartas que le beneficie en sus apuestas, lo cual suplirá, parcialmente, la falta de “habilidad” de Sumeragi para las apuestas. Esta excesiva confianza que tiene sobre el poder que le traen las tecnologías y el control de los medios de producción es lo que la llevará a perder contra Yumeko en un juego de memoria (3).   

    Y si bien Sumeragi luego apoyará a Yumeko en su plan por enfrentar a la presidenta del consejo, esto lo hace solamente para volver a tener poder, ya que su padre le dio la instrucción de entrar en este para tener contacto con los grupos que controlan la política y las finanzas. Quizás la mayor transgresión que realiza este personaje es ir en contra del “plan de vida” y proponerle a Manyuda liberarse de este.

    Por lo tanto, en este contexto donde las personas que tienen conexiones y controlan los medios de producción son quienes tienen poder político y económico, surgirán aquellos que buscan rebelarse contra el sistema. Esto lo podemos apreciar en Mary Saotome, quien rechaza el puesto en el consejo estudiantil cuando logra liquidar su deuda:

    Es su sistema, y dentro de ese sistema ganaré y perderé. Cuando pienso cómo me controlan, se me agita la sangre y quiero vomitar. ¿Estoy de acuerdo con esto?

    Mary Saotome, T.1 cap. 6

    Asimismo, en la misma posición se encuentra Yumeko Jabami, quien encarna la figura del jugador compulsivo. Alguien que se dejó llevar por el exceso y la locura, y quien podrá traer el cambio en esta estructura social

    El elogio de la locura (en versión anime):

    Yumeko Jabami -la mujer tentadora, la jugadora compulsiva-, desde el primer día de escuela revela las fisuras en el sistema y lo desestabiliza.

    La locura es la esencia de las apuestas. En una sociedad capitalista, el dinero y la vida son la misma cosa. Ningún cuerdo confiaría su vida a la fortuna. Y sin embargo, los casinos están llenos de gente que obtiene placer de la locura de arriesgar sus vidas. En ese caso, cuanto más loco estás, más disfrutas las apuestas

    Yumeko, T. 1 cap. 1

    Ella encuentra una correspondencia con la figura del loco o del bufón, concepto rescatado de Mijaíl Bajtín en sus estudios sobre la literatura medieval. Esta surge en el contexto del carnaval, donde las jerarquías sociales se subvierten y el pueblo -especialmente el bufón- puede confrontar al rey o autoridad.

    La relación del anime con el carnaval se ve reflejada con las imágenes del opening, el cual es una genialidad. Con una estética sobrecargada, este nos muestra un festín lleno de alimentos y excesos (4). Estos excesos también se presentarán en el anime a partir de la exagerada gesticulación de los personajes en momentos de placer, soberbia, ira o frustración:

    Un festín lleno de voluptuosidad y excesos

    Entonces, la posición de bufón que ocupa Yumeko le permite hablar de manera franca y directa contra su oponente -la mayoría, personas que pertenecen a la élite de la escuela-, insultar a su contrincante y bromearle. Esta suerte de discurso inconexo, atributo que se le permite al loco, permitirá finalmente quebrar a su oponente.

    Además, Yumeko representa la imagen de la mujer tentadora, una femme fatale que invita a que los demás personajes vayan en contra de la racionalidad y las normas. La femme fatale en la literatura es una figura cargada de sexualidad, quien subvierte el sistema y las normas (5). Si bien originalmente provoca la caída y la locura de los personajes masculinos, también lo puede lograr en los personajes femeninos, especialmente hacia la figura del “ángel del hogar”.

    Ello sepuede apreciar, nuevamente, en el capítulo 5 (“La mujer que se convirtió en humano”), donde Yumeko es una femme fatale o mujer tentadora ante Tsubomi, quien representaría a la “mujer ángel”. La “seduce” e incita se rebele contra la figura de  autoridad, en este caso masculina. Algunas imágenes que confirman esta «seducción” por parte de Yumeko son las constantes escenas de tensión lésbica que tiene con Mary o incluso con la misma Tsubomi:

    Incluso podemos apreciar momentos en los que «seduce» tanto a personajes femeninos como masculinos, como a Itsuki, Ryōta, Manyuda o Rei:

    Y no solo Yumeko será construida como femme fatale. Kirari Momobami, como antagonista y personaje que se contrapone de manera directa a Yumeko, también presentará una tensión lésbica con Sayaka Igarashi y, en momentos, con Mary Saotome:

    Por lo tanto, todo esto nos confirmaría en Kakegurui un triunfo de la femme fatale, y con ello de la “irracionalidad”. Asimismo, se trata de un triunfo de lo sensorial, los sentidos y el deseo, lo cual va en contra del “orden social” que, por un lado, genera una jerarquización entre los sujetos, y por otro, oprime los cuerpos mediante diferentes mecanismos (sumisión de las “mascotas” y el “plan de vida”) (6).

    Conclusiones

    En conclusión, tanto la primera como la segunda temporada de Kakegurui nos propone una crítica a las jerarquías sociales y una desestructuración de esta. Coloca en primer plano quiénes son los que hacen uso del poder y los mecanismos por los cuales lo obtienen. No se trata de un sistema justo; por el contrario, sus integrantes no se consideran entre sí como iguales ni poseen las mismas oportunidades para escalar y ejercer el poder.

    Si bien algunos personajes retoman la posición perdida -como Rei Batsubami-, otros desean mantener su posición política para verse beneficiados a futuro -como Itsuki Sumeragi, Yumemi Yumemite o Yuriko Nishinotōuin-. Será en este contexto donde las figuras de Mary Saotome y Yumeko Jabami lucharán por desestabilizar al sistema y el poder, quizás en vista de proponer algo nuevo.

    ¿Qué cambios, tretas y apuestas veremos en las siguientes temporadas?

    NOTAS:

    (1) En la segunda temporada vemos una propuesta interesante que confronta la concepción de las idols y las actrices occidentales. Natari Warakubami es una actriz que tiene talento, pero oculta sus sentimientos. Ella critica a Yumemi, quien no puede controlar ni ocultar sus sentimientos. Y si bien no tiene el talento innato que posee Natari, ha realizado un gran esfuerzo para lograr su meta. Además, es gracias al apoyo de su manager y sus fans que ha logrado triunfar. Se trata, entonces, de un enfrentamiento entre la idea del “genio” Occidental y la del trabajo en equipo en Japón.

    (2) En ese sentido, también es interesante cómo Yuriko desea mantener su puesto en el consejo estudiantil para mantener a salvo a las integrantes del club. Tanto ella como las demás integrantes saben las ventajas que trae ser parte de dicha élite, por lo cual son capaces de hacer múltiples sacrificios y adaptarse a las normas del sistema sin cuestionarlo. Esto se condice con un proceso de inversión, según Teresa de Lauretis.

    (3) El castigo de Sumeragi, quien se arranca las uñas y debe sufrir dolor en sus manos por cada pequeño movimiento que realice, también se condice con el sufrimiento físico que padecen los obreros. El cuidado de las manos y las uñas por parte de Sumeragi acentúa su posición como alguien de la élite, mientras que el trabajo físico y el maltrato del cuerpo y las manos se vincula a la clase obrera. Entonces, la derrota de Sumeragi, quien se arranca las uñas, simboliza la pérdida de su estatus; deja su puesto en el comité y debe vivir bajo las reglas del cuerpo estudiantil.

    (4) La imagen del festín y los excesos que se dan en este (gula, lujuria codicia, pereza, entre otros), es típica en el imaginario medieval. Esto lo aborda Bajtín en su análisis sobre la obra y las ilustraciones del Gargantúa y Pantagruel de François Rabelais.

    (5) Autoras como Gilbert y Gubar señalan, a partir de la representación de los personajes femeninos en la literatura del siglo XIX, que la femme fatale representa una amenaza contra el poder patriarcal, ya que es lo diametralmente opuesto al ideal de la mujer pura, sumisa y con una sexualidad vinculada exclusivamente a la reproducción.

    (6) Algo parecido podemos ver en la obra del Marqués de Sade, especialmente en las 120 jornadas de Sodoma o la escuela del libertinaje. En ella, Sade propone que las personas que sobreviven a los abusos del sistema son aquellos que se entregan a la irracionalidad y la locura. En el caso de sus personajes femeninos, son aquellas que abandonan las normas del recato y la “virtud”, símbolos de lo “civilizado”.

    ¿Hambre de más? Te recomendamos los siguientes textos:

    Bajtín, Mijaíl. 2003. La cultura popular en la Edad Media y el Renacimiento. Madrid: Alianza Editorial. Consulta: 16 de setiembre de 2020. <https://ayciiunr.files.wordpress.com/2014/08/bajtin-mijail-la-cultura-popular-en-la-edad-media-y-el-renacimiento-rabelais.pdf>

    Foucault, Michel. 2008. Historia de la sexualidad. 1. La voluntad del saber. Buenos Aires: Siglo Veintiuno Editores.

    Gilbert, Sandra y Susan Gubar. 1998. La loca del desván: la escritora y la imaginación literaria del siglo XIX. Madrid: Ediciones Cátedra. <https://books.google.com.pe/books?id=WL7oMQ-p7DkC&pg=PA6&hl=es&source=gbs_toc_r&cad=4#v=onepage&q&f=false>

    González-Linares, Mario. 2016. «Bajtín, Rabelais y el cuerpo grotesco». Amberes. Revista Cultural.

    http://amberesrevista.com/bajtin-rabelais-y-el-cuerpo-grotesco/

    Lauretis, Teresa de. 1987. Technologies of gender. Bloomington: Indiana University Press.

    Marx, Karl. s/a. El capital. Tomo 1. En: Librodot.com.Consulta: 16 de setiembre de 2020. <http://biblio3.url.edu.gt/Libros/CAPTOM1.pdf> 

    ¿Te gustó Kakegurui, la locura y la imagen de la femme fatale? Te recomendamos algunas obras literarias:

    Pizarnik, Alejandra. La condesa sangrienta.

    Sade, Marqués de. 120 jornadas de Sodoma o la escuela del libertinaje.

  • “La naturaleza se está recuperando”:  espiritualidad, sociedad y naturaleza en Mononoke Hime

    “La naturaleza se está recuperando”: espiritualidad, sociedad y naturaleza en Mononoke Hime

    “… la humanidad es el verdadero enemigo”. ¿Cuántos no  hemos escuchado este discurso que ya parece cliché en estos tiempos del Coronavirus? Es cierto. Históricamente no le hemos hecho ningún favor a la naturaleza, pero es indudable que las tecnologías nos han permitido sobrevivir. Y no son solo las computadoras, carros o celulares, también son nuestras ropas e infraestructuras lo que nos ha permitido protegernos de las fuerzas de la naturaleza y los animales. En este discurso se ubica la película Mononoke Hime: ¿si las tecnologías nos han dado una mejor calidad de vida, cómo puede la humanidad reconciliarlas con la naturaleza?

    Espíritus del bosque. Mononoke Hime de Studio Ghibli y Hayao Miyazaki

    Mononoke Hime, película de Hayao Miyazaki estrenada en 1997 por Studio Ghibli, presenta la intervención del príncipe Ashitaka en el conflicto que se desarrolla entre los espíritus del bosque -quienes cuentan con el apoyo de San, humana adoptada por lobos- y Lady Eboshi -gobernante en un pueblo que se especializa en la extracción del hierro y la producción de armas-. Con ello se puede apreciar una confrontación entre lo que se considera la naturaleza y lo “humano”, lo cual implica una organización social y el desarrollo de tecnologías. Pero quizás lo que resulte más llamativo al espectador será la capacidad de Miyazaki por mostrar una narrativa donde ninguna de las dos esferas es idealizada: en ambas hay destrucción, un desborde de emociones o incluso de desinterés hacia lo que sucede alrededor. Para ello tendremos que realizar, primero, un análisis de cómo se percibe la relación entre el sujeto y la naturaleza en la sociedad Occidental.

    Occidente: el triunfo de la razón sobre el espíritu

    A partir del s. XIX, con la introducción del método científico y el auge de la racionalidad, Occidente ha tendido a desplazar lo espiritual y lo subjetivo en favor de la ciencia. Asimismo, el auge del capitalismo creó una contraposición entre el ser humano -racional, ordenado y civilizado- y la naturaleza -caótica, “salvaje” y peligrosa-, con lo cual el primero era concebido como el centro del pensamiento y el segundo debía subordinarse en favor del crecimiento y el desarrollo. De esta manera surge un proceso de colonización, el cual se caracteriza por reducir el territorio a su productividad. Pero la separación del ser humano no solo se producirá con la naturaleza. También habrá un quiebre entre el sujeto -y su sociedad- y otros sujetos; un “nosotros” que se contraponen a un “Otro” que invita a tomar control sobre la vida y el cuerpo de determinado grupo bajo la justificación de obtener una mayor riqueza o productividad.

    Un tercer efecto que se puede distinguir en el sistema de pensamiento Occidental es el de la concepción del cuerpo humano como completo y perfecto, con parámetros de lo que se considera como “normal” y “sano” -categorías designadas por lo general a partir de la capacidad productiva y reproductiva del sujeto-. Así, nace una división entre cuerpos “normales” y  cuerpos “abyectos”, donde los últimos requieren de prótesis para ser considerados “productivos” y “completos”. Con todo ello, se puede intuir que hay dos formas en las que el ser humano se relaciona con las tecnologías: una incorporación de estas pero bajo el constante temor de que el ser humano se aliene; y una expulsión de la tecnología del campo de lo humano. En Occidente se puede apreciar, por lo tanto, una separación del sujeto de “Otros” sujetos o cuerpos, de la naturaleza y hasta de la tecnología.

    Lo humano y la naturaleza: la propuesta de Hayao Miyazaki

    Hayao Miyazaki y su propuesta sobre la relación entre la humanidad y la naturaleza

    En contraste con la experiencia Occidental, autores como Castro y Miner proponen que en la cultura japonesa se puede apreciar una convivencia entre la tradición y la modernidad, lo cual podría ampliarse a una convivencia entre el ser humano, la naturaleza y la tecnología.

    Esto se debe gracias a las bases de pensamiento en Japón: el shintō y el budismo. El shintō, como sistema de pensamiento animista coloca al ser humano en relación con las fuerzas de la naturaleza, donde cada elemento que habita en ella se concibe como un dios, del cual el ser humano se siente bendecido por obtener bienes a cambio. Si bien esta religión reconoce la importancia del ser humano y la sociedad, estas se enmarcan en lo natural. Por otro lado, el budismo es el que brindará a la sociedad japonesa normas de organización familiar, social y de gobierno. Según Castro, el shintō será el que permitirá a la cultura japonesa no generar una división entre el ser humano y las distintas esferas con las que se relaciona, con lo cual existirá una asimilación entre lo humano, la naturaleza y la tecnología -o modernidad-.

    En este contexto, Hayao Miyazaki propone en Mononoke Hime una relación entre lo humano y no humano distinta a la occidental. En la película se reconoce criaturas que han sido domesticadas por el ser humano, quien hace uso de tecnologías y vive en pueblos. Estos seres humanos se enfrentarán a la naturaleza, específicamente a aquellos seres que pertenecen a un plano espiritual o sobrenatural: los dioses y espíritus que son protegidos por otros animales. Y sobre todos ellos se sitúa el Dios Venado, ser que tiene poder sobre la vida y la muerte, y es impasible a los problemas que acontecen entre animales y hombres.

    Asimismo, llama la atención cómo se complejiza el uso que hace la mayoría de personajes sobre la tecnología, en la cual entran elementos como la ropa, los edificios, las armas, el fuego y el acero. Se reconoce que estas lo han ayudado a tener cierta estabilidad y tranquilidad frente a algunos embates de la naturaleza, y han ayudado a evitar el total abandono de personas que suelen ser consideradas “impuras”, como los leprosos o las prostitutas. Pero el problema de su uso radica en que para desarrollarlo deben desplazar a las criaturas que habitan el bosque, quizás sin considerar que ellos también tienen un uso de la razón y llegan a tener una organización social –nómade, pero al fin y al cabo, responden a un líder y tienen un territorio en el que viven y que defienden–. Es así como la película de Hayao Miyazaki nos invita a revisar con mayor detenimiento el rol que cumplen las distintas cabezas de los grupos.

    Más allá de los bandos: los principales actores en Mononoke Hime

    A primera vista, el sentido común nos dictaría a separar a los personajes en la esfera de lo humano, la naturaleza o lo espiritual, sin un punto intermedio ni una posición fluctuante. Primero exploraremos a aquellos que se ubican en la esfera de lo humano y tienen una visión colonizadora: Lady Eboshi y Jigo.

    Lady Eboshi y el colonialismo. Hayao Miyazaki de Studio Ghibli y Hayao Miyazaki

    Lady Eboshi es un personaje imponente: no le teme a la naturaleza ni a los dioses; tampoco cree en la tradición. Llama la atención la fuerza de carácter y decisión, las cuales la llevaron a establecer un próspero pueblo cuya economía se centra en la producción y distribución de hierro. En ella conforma una sociedad donde todos sus miembros (hombres, mujeres -en su mayoría prostitutas- y hasta personas enfermas –quienes serían considerados, según las categorías vistas anteriormente, como abyectas-) tienen un lugar dentro del orden social, y son percibidos como indispensables en el sistema de producción. Asimismo, le da a todos los miembros de su pueblo el poder de las armas –tecnologías-; inclusive manda a los leprosos a que adapten estas según la necesidad del usuario, como podemos apreciar en la escena donde las mujeres defienden la ciudad del intento de saqueo del Mikado. Y llama especialmente la atención la libertad con la que se desenvuelven las mujeres del pueblo: usan escote y, aun estando casadas, opinan libremente sobre el atractivo de un hombre. Todo ello podría invitarnos a pensar en una sociedad con un alto desarrollo tecnológico y que le brinda un lugar a los sujetos que normalmente son rechazados o considerados como abyectos.

    Las mujeres y el rol central que cumplen en la economía del pueblo de Lady Eboshi. Mononoke Hime de Studio Ghibli y Hayao Miyazaki

    Sin embargo, su pueblo y la sociedad que establece no están exentos de la misoginia y el colonialismo, como cuando algunos hombres de la ciudad toman a menos el valor del trabajo de las mujeres, o cuando Lady Eboshi es capaz de desplazar a los animales del bosque para extraer metal. Este exceso de codicia será castigado por los lobos, uno de los clanes de animales que existe en el bosque, quienes devoran su brazo.

    Jigo y la manipulación de la naturaleza. Mononoke Hime de Studio Ghibli y Hayao Miyazaki

    Jigo, por otro lado, es un monje que pertenece a la organización Shishoren, o “La Alianza de los Gobernantes”. Tiene el objetivo de conseguir la cabeza del Dios Venado con el objetivo de ganar el favor del Mikado. En su enfrentamiento contra los dioses y la naturaleza demuestra que tiene conocimiento de estas esferas, y las manipula a su favor, como cuando él y otros monjes se disfrazan con pieles de jabalí para infiltrarse en el bosque, o cuando hace uso del metal para envenenar a los animales y transformarlos en demonios. Con todo ello demuestra que tiene un el conocimiento y las tecnologías necesarias para mimetizarse con la naturaleza, pero con el único objetivo de beneficiar a la esfera humana y a sus gobernantes.

    Okkoto, protector del bosque y líder del clan de los jabalíes. Mononoke Hime de Studio Ghibli y Hayao Miyazaki

    En un polo “opuesto” al humano podemos encontrar a los habitantes del bosque: los animales. Ellos están integrados por los clanes de los lobos, los jabalíes y los monos. Se consideran como defensores del Dios Venado, y están al cuidado de la naturaleza y luchan contra los humanos por recuperar el territorio. Si bien se puede apreciar en algunos clanes, como el de los jabalíes y el de los lobos, un sistema de organización encabezada por un líder –semejante al de los humanos, quienes tienen al Mikado o a Lady Eboshi–, se pueden dejar llevar por las pasiones y hasta la irracionalidad. Basta recordar a Okkoto, líder de los jabalíes, quien es orgulloso y decide atacar a los humanos sin ningún plan o sin reflexionar sobre las bajas que tendría su clan luego de la pelea; o los monos, quienes creen que al devorar a los humanos adquirirán su fuerza e inteligencia. A diferencia de los otros dos grupos, el clan de los lobos caracterizan por ser los animales más astutos, pero su mayor desventaja, si hablamos de su “organización social”, radicaría en los pocos integrantes que la conforman.

    El Dios Venado y la esfera espiritual. Mononoke Hime de Studio Ghibli y Hayao Miyazaki

    Y si bien los animales dan su vida por proteger al bosque y al Dios Venado, este suele presentarse como indiferente a lo que lo rodea (1). Ante una mirada Occidental, donde se construyó una imagen de los dioses que suelen intervenir en la vida de los hombres, resulta inverosímil cómo acontece una guerra entre animales y humanos, y el Dios Venado no interviene. Sin embargo, su imagen estaría construida bajo el ideal budista de la iluminación, donde todo lo sensorial sería concebido como un engaño, así como sería un engaño pensar que todo lo material es permanente; de esta forma, a partir del desprendimiento es que se alcanzaría la verdad y la sabiduría. Se puede apreciar, entonces, que el Dios Venado interviene poco o nada en la lucha entre animales y humanos; pertenece a la esfera divina, y su rol únicamente es el de ser espectador de los eventos que acontecen a su alrededor, así como otorgar la vida o quitarla en el momento que crea pertinente. Su muerte y el restablecimiento del orden –cuando restituye el bosque y la zona depredada con el fin de producir hierro- es una nueva oportunidad que tienen la esfera humana y la natural para convivir y crear una sociedad que pueda adaptarse mejor al entorno.

    Una propuesta intermedia: una sociedad distinta

    San y una propuesta nómade. Mononoke Hime de Studio Ghibli y Hayao Miyazaki

    Fluctuando entre estas esferas se encuentran San y Ashitaka, personajes que se posicionan entre lo humano, lo natural y lo espiritual. San, en primer lugar, es una humana adoptada por los lobos, con lo cual se vincula a la naturaleza. Sin embargo, para algunos personajes, como Lady Eboshi, ella es una víctima más de las bestias porque la obligaron a perder su humanidad. Su decisión de rechazar vivir con los humanos y todavía vivir con los lobos para defender el bosque es una apuesta por una vida nómade, así como la defensa de una vida donde el ser humano vive exclusivamente de la naturaleza, sin recurrir a tecnologías que se imponen sobre el entorno.

    Ashitaka y una reestructuración de la sociedad. Mononoke Hime de Studio Ghibli y Hayao Miyazaki

    Por otro lado, la propuesta de Ashitaka reside en quedarse a vivir en la ciudad de Lady Eboshi y, en lo posible, reestructurarla para que puedan convivir los humanos con la naturaleza, sin que la presencia del primero no implique un colonialismo sobre el segundo. Esta esperanza se debe al lugar de donde proviene: un pueblo, aparentemente basado en la tribu de los ainu, donde se respeta el vínculo entre el hombre y la naturaleza. En ella el desarrollo de tecnologías (arco, flechas, casas) no son invasivas con el territorio donde viven; no hay por lo tanto una colonización. Asimismo, la división del trabajo no parece basarse en el género, ya que tenemos en los primeros segundos de la película chicas jóvenes que, al igual que Ashitaka, son exploradoras; incluso la figura del oráculo -respetada por su saber en medicina y religión- es una mujer, y sus resoluciones son tomadas en cuenta por las cabezas de familia, quienes son hombres. Gracias a este contexto, no encuentra extraña la estructura social del pueblo de Lady Eboshi. Por ejemplo, no desprecia el trabajo de las mujeres en la herrería de Lady Eboshi, y hace caso omiso a los comentarios sexistas por parte de los otros habitantes sobre la poca calidad de su trabajo o el deprecio que ellas le dan con su trabajo al hierro.

    Sin embargo, a diferencia de su pueblo, el cual carece de cuerpos enfermos, el de Lady Eboshi los acoge y les brinda un lugar en la estructura social. ¿Será porque al estar vinculados a la naturaleza se anula la enfermedad y la muerte? ¿O acaso todo signo de enfermedad e “impureza” –o, desde otro punto de vista, muerte y abyección- debe ser expulsado? Además, se trata de un personaje acostumbrado a estar en contacto con la naturaleza y a la existencia de espíritus, ya que al inicio de la película nos muestra que sabe de la existencia de demonios, y considera normal la aparición de los kodama -o espíritus del bosque-, a tal punto que interactúa con ellos. Será esto último lo que le permitirá fungir de intermediario, junto con San, entre la esfera de lo humano, lo natural y lo espiritual.

    Conclusión: Ashitaka y San… ¿“pareja fundacional”?

    San y Ashitaka. Mononoke Hime de Studio Ghlibli y Hayao Miyazaki

    Podemos apreciar, por lo tanto, que Ashitaka y San son personajes que proponen a la esfera humana replantearse la forma cómo conviven con la naturaleza. Pero por ello, ante la tensión amorosa que surge entre ellos a lo largo de la película, ¿sería posible considerarlos como una “pareja fundacional”? La “pareja fundacional” es un término con el cual algunos críticos se refieren a los personajes del siglo XIX que, a partir de la consolidación de su relación, proponen la creación de una nueva sociedad y su reestructuración –no solo a nivel de económico y de clase, sino también de raza-.

    La no consolidación de la “pareja fundacional”, entonces, anula cualquier propuesta de solución por parte de Miyazaki y, por el contrario, muestra un problema irresuelto para la época (1997) y que se extiende hasta el día de hoy: ¿qué posibilidades traerá la tecnología? ¿Puede esta convivir con el medio ambiente? ¿Hay posibilidad en el futuro de evitar la contraposición entre la sociedad/civilización y la naturaleza/territorio? ¿Se dará nuevamente un enfrentamiento entre ambos?

    Nota:

    (1) Quien haya visto Kaguya Hime no Monogatari quizás vea cierta semejanza con sus dioses.

    ¿Hambre de más? Te invitamos a leer los siguientes textos

    CAMPOS RUNCIE, María José. 2017. El símbolo en la animación: el árbol en las películas de Hayao Miyazaki. Tesis para optar por el título de Licenciada en Comunicación Audiovisual. Lima: Pontificia Universidad Católica del Perú, Facultad de Ciencias y Artes de la Comunicación. Consulta: 8 de abril de 2019. <http://tesis.pucp.edu.pe/repositorio/bitstream/handle/123456789/8525/CAMPOS_RUNCIE_EL_SIMBOLO_EN_LA_ANIMACION_EL_ARBOL_EN_LAS_PELICULAS_DE_HAYAO_MYAZAKI.pdf?sequence=5&isAllowed=y>

    CASTRO, Augusto. 2002. El buen halcón oculta la garra. Una reflexión sobre la modernidad del Japón. Lima: Fondo Editorial Pontificia Universidad Católica del Perú.

    KIRSCH, Max H. 2000. Queer Theory and Social Change. Londres: Routledge.

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    PRECIADO, Beto. 2011. Manifiesto contrasexual. Barcelona: Editorial Anagrama.

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    SCHMIDT, Mariana Andrea. 2014. “Territorio(s), desarrollo (in)sustentable y naturaleza colonizada. Una propuesta de abordaje conceptual”. Pampa. S/l, volumen 10, pp. 101-129.

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    El presente artículo es una ampliación de:

    ARANA BLAS, María Alexandra. 2019. “Mononoke Hime: una lucha entre la sociedad y la naturaleza”. Ponencia presentada en CineArte PUCP, 12 de marzo de 2019.