Categoría: Shōnen

Los mangas shōnen típicamente se caracterizan por ser series con grandes dosis de acción, a menudo situaciones humorísticas con protagonistas masculinos. El compañerismo entre adolescentes o adultos de un equipo de combate, también suele subrayarse en un shōnen. También suele haber personajes atractivos femeninos (como en el bishōjo o fanservice), cabe destacar que no siempre. El arte de estilo en general es menos florido que el de shōjo, aunque esto varía mucho entre los mangakasShōnen no es un género específico de manga, sino el término demográfico que se usa para referirse al manga y anime dirigido especialmente a hombres jóvenes.

  • KEMONO JIHEN: CASOS SOBRENATURALES EN LA GRAN CIUDAD

    KEMONO JIHEN: CASOS SOBRENATURALES EN LA GRAN CIUDAD

    La tarde que tuve un poco de tiempo para continuar revisando los animes de temporada, me llamó la atención la imagen que aprecian líneas arriba. Me gustó el diseño de personajes y las expresiones. Buen comienzo, me dije. Pregunté a mis hijas si sabían algo de ese anime y me comentaron que era uno de los más esperados pero que no habían tenido tiempo de verlo. Bien, es prometedor. Entiéndase que cuando hay poco tiempo hay que dar ciertas prioridades al elegir. El primer capi pasó en un parpadeo y no me levanté ni para buscar agua. Así de fuerte me atrapó. Para mi suerte el segundo capi ya estaba disponible y fui por él al momento.

    En una zona campestre, muy lejos de Tokio, están apareciendo cadáveres de animales cuyas vísceras fueron completamente devoradas. Esto viene sucediendo una vez al mes y ninguno de los pobladores tiene idea de qué está pasando. Preocupada por estos hechos, la anfitriona de la Villa Kanoko contrata a Kohachi Inugami, un detective que se especializa en casos sobrenaturales. Según lo acordado, él se encargará de eliminar al autor de estas horrendas muertes. La llegada de este personaje crea mucha expectativa en Yataro, el joven hijo de ella. Pues al venir de Tokio, la ciudad más tecnológica del mundo, supone que será alguien moderno, sofisticado y de muy buen vestir. Nada más opuesto a la verdad.

    Dorotabo sucio de estar trabajando la tierra

    Al llegar a la Villa, Inugami nota que todos los jóvenes están regresando a sus casas luego de clases, menos uno que está laborando en el campo. Este joven es llamado “Dorotabo“ (un ser del folklore japonés que vive en el barro y huele muy mal) por Yataro y sus amigos, quienes le prohíben acercarse al visitante de Tokio pues lo espantaría con su mal olor.

    Yataro atiende esmeradamente a Inugami

    Esa noche, Inugami es esmeradamente atendido por Yataro en los baños de aguas termales que ofrece su villa, se desvive en halagos para caerle en gracia. Cree que quizás lo lleve con él a la gran ciudad si le coge cariño. El investigador le pregunta por el nombre del joven que trabajaba en el campo esa mañana.

    Inugami agradece a la anfitriona por el buen trato, pero solicita que sea el joven “Dorotabo” quien lo atienda durante el tiempo que permanezca investigando los sucesos por los que se le contrató. Yataro escuchaba la conversación a escondidas y se enfurece. La anfitriona no esconde su malestar al indicarle al joven elegido los quehaceres que debe realizar ahora a pedido del cliente.

    Al momento de llevarle el desayuno, Inugami se presenta como detective de lo sobrenatural ante el joven Dorotabo y le interroga por las muertes de los animales que se han venido sucediendo. El joven le advierte que quizás pierda el apetito si se queda en la misma habitación con él pues a las personas les disgusta mucho su fuerte olor corporal y los animales han sido masacrados en una forma muy repulsiva para contarlo mientras se desayuna.

    Inugami bromea con Dorotabo

    Al investigador no le asquea nada, más bien bromea sobre el “Oler a hombre” e insiste en saber los detalles de las muertes pues este joven es quien se encargaba de deshacerse de los cadáveres, cosa que sorprende a Inugami pues la anfitriona le comentó que los lugareños estaban evitando que los niños sepan de los espeluznantes acontecimientos. Dorotabo le cuenta que las muertes se suceden en Luna Nueva. Faltan 5 días, así que Inugami se acomoda a pasarlo bien.

    Para decepción de Yataro y su madre, Inugami decide ayudar en las extenuantes labores de Dorotabo en el campo. Al investigador le intriga la personalidad del muchacho, pues no muestra sus emociones y se dedica a cumplir con sus pesadas labores de manera muy mecánica y eficiente. No se amilana ante un jabalí que aparece amenazante ante ellos y lo mata sin pestañear. No es alguien común y corriente.

    Inugami le pregunta por el colgante que lleva al cuello

    El investigador pregunta por el colgante que lleva el joven al cuello. Lo tiene desde que era un bebé y es el único recuerdo que le dejaron sus padres al abandonarlo. Inugami le da una mirada y le dice que es una piedra muy especial. Es llamada “Piedra de la vida” y no es algo que se deja cuando se abandona a un bebé. Por eso le ofrece sus servicios como detective en caso desee saber sobre sus padres.

    Llega finalmente la esperada noche de Luna Nueva. Dorotabo espera afuera de la villa a Inugami, pero es Yataro quien le sale al encuentro reclamándole por ser el elegido del cliente, le muestra todo su desprecio y rencor, revelando que aunque sea su primo, fue abandonado y su madre y él deben cargar con el peso de su presencia. Enfurecido le arranca la “Piedra de la Vida” que cuelga del cuello. Dorotabo comienza a sufrir una grotesca transformación, sus ojos se tornan rojos, sus manos crecen y le salen garras, a su cabeza le nace un cuerno. Es decir, un demonio a ojos vistas.

    Dorotabo comienza a transformarse al no tener su colgante

    Yataro huye horrorizado lo más rápido que puede, mientras Dorotabo lo único que quiere es tener nuevamente el dije. Al sujetarlo con su monstruosa mano, casi al instante vuelve a lucir como humano.

    Inugami encuentra a un deprimido Dorotabo que cree ser el culpable de las muertes de los animales. El detective se toma las cosas con calma y le dice que aunque parezca extraño quiere mostrarle su trasero. Al hacerlo, una graciosa cola de mapache asoma al bajar sus pantalones. Él es un kemono (también conocidos como youkai) y han coexistido con los humanos desde antaño sin involucrarse demasiado. Pero cuando lo han hecho, se sucedían nacimientos de hanyous (mitad humano-mitad kemono). Es decir, Dorotabo es un hanyou nacido de un humano y un oni ó demonio. Inugami le muestra que él es una bake-danuki un tipo de tanuki o mapache. La Piedra de Vida que lleva al cuello Dorotabo le permite controlar sus fuertes impulsos kemono y le ayuda a mantener su forma humana.

    Dicho esto, el culpable de las muertes es otro y aún ronda por la zona. Dorotabo inmediatamente piensa en Yataro que huyó asustado y que puede ser presa fácil del ser que acecha durante la luna nueva. Parten en su búsqueda y al encontrarlo lo salvan de una muerte segura. Son atacados por los cuerpos putrefactos de los animales asesinados en lunas anteriores. Inugami genera una pistola con su habilidad tanuki y se apresura a ayudar a Dorotabo pero este muy fácil y fríamente se deshace del que lo atacaba e incluso elimina al ciervo monstruoso que era el autor de las atrocidades en ese lugar.

    Dorotabo elimina con facilidad la amenaza

    Inugami recoge al inconsciente Yataro y le confiesa a Dorotabo que lo contrataron para matarlo pues su clienta daba por seguro que el joven era el culpable de los ataques que sufrían los animales. La madre de Dorotabo, hermana mayor de la anfitriona, le confesó la naturaleza de su hijo y su deseo de  que creciera como humano cuando tenía un año de nacido, desapareciendo luego del mapa. Con los sucesos de los últimos meses, decidió deshacerse de él, y ahora que Yataro lo ha visto transformado, vivir ahí sería imposible. El joven hanyou comprende la lógica de lo que escucha y espera tranquilo la muerte. Recibe un disparo en la frente y cae muerto.

    Dorotabo acepta su destino

    La anfitriona llorosa recibe en sus brazos a su hijo y ve el cadáver de Dorotabo. Inugami se ofrece a deshacerse del cuerpo. Vemos luego el auto del investigador regresando a la ruidosa e iluminada Tokio. En el asiento trasero se levanta algo confundido el joven hanyou, Inugami le ofrece dos onigiris y le confirma que sí, que ha muerto. Dorotabo es quien ha muerto. Los onis o demonios son muy difíciles de matar al parecer.

    El verdadero nombre del joven es Kabane. Recibe nueva ropa, un perfume para disimular el olor natural de los kemonos y es bienvenido a la oficina de Investigación de Sucesos Sobrenaturales. Ahora es un kemonoísta.

    Akira y Shiki

    Le presentan a Akira (es un Yuki-onnoko/Kemono de las nieves). Es un varón y sufre si lo confunden con una chica, literalmente se fue llorando por la confusión. (Sinceramente pensé que era mujer)  Shiki es un hanyou como él, mitad humano- mitad aracne, muy rudo en su comportamiento pero que esconde sus miedos y frustraciones.

    El trabajo de Inugami es ser mediador en los casos donde los kemono han transgredido los límites de convivencia con los humanos, mostrándose sin cuidado o atacando a plena luz del día.

    Los casos llegan solos gracias a que el letrero del local atrae a los humanos poseídos por los kemono. Inari es quien les ayudó a que dicho letrero tuviera ese especial poder. Inari es una kemono kitsune o zorro, con sus encantos tiene en la palma de sus manos a la fuerza policial. Los tanukis y kitsunes tienen rivalidades ancestrales que los separan pero en la actualidad se necesitan, así que se apoyan solo cuando es necesario. Ahora que Kabane ha llegado a la ciudad, su piedra de la vida llamará la atención de Inari.

    Inari es encantadora

    Con cada nuevo caso, Kabane se hará más fuerte y controlará mejor su poder. Aprenderá conceptos como amistad y familia. Que le fueron negados al crecer por el desprecio que sentía su tía hacia él. Mantendrá siempre esa actitud de que nada lo puede sorprender y la capacidad de cumplir con las tareas encomendadas de manera muy literal. Demostrará tal seguridad ante situaciones extremas que sorprenderá a sus nuevos amigos.

    Desde insectos que se alimentan de culpa, una nekomata que hace que sus fans le faciliten la vida, mosquitos chupa-cerebros, un humano que experimentaba con la madre de Shiki para lograr la anhelada Seda Dorada y muchos otros interesantes sucesos. Cada capítulo de la animación es súper entretenido. El diseño de personajes es bastante fiel al manga, la secuencia de narración un poco que difiere para presentar prontamente a Shiki, Akira, Kon, Mihai y Nobimaru. Pero esto no afecta para nada el estupendo resultado hasta ahora.

    Aún hay mucho que descubrir sobre los padres de Kabane, Inari desea producir en masa la piedra de vida para que los Kemono no necesiten la energía de los humanos; parece una buena intención pero algo oscuro esconde. Akira debe encontrar a su hermano mayor y hacerse más fuerte a pesar de su naturaleza tímida. Inugami les encargará trabajos que podrán realizar con cierto esfuerzo. Pero es Mihai (Vampiro gamer) quien les pondrá verdaderos retos cuando se aburra y encierre a Inugami. Para que no interfiera pues no estaría de acuerdo.

    Kabane en sus dos formas

    El autor del manga es Sho Aimoto tiene 13 volumenes recopilatorios desde que inició con esta maravillosa historia en el 2016 y aún sigue en publicación en Jump Square así que podríamos esperar otra temporada de animación, pues esta constará de 12 episodios.

    Ajia-do Animation Works INC es el estudio que ha producido excelentes animaciones como: DD Fist of the North Star, Hokuto no ken, Emma- A Victorian Romance, Genshiken, la película de Maison Ikkoku, entre otros. Y es dirigido por Masaya Fujimori. De género shonen, con suspenso, gore, comedia y un poco de intriga. Estos adorables personajes se traen interesantes casos que irán desenredando los misterios de cada protagonista.

    Para terminar, les dejo apreciar la música que acompaña este interesante anime. El opening “Kemonomichi” es interpretado por el muy conocido Daisuke Ono, nos muestra a los personajes en divertidas situaciones dando un poco de información sobre sus cualidades; mientras que el ending “Shirube” lo interpreta Sayaka Sasaki, nos muestra al inicio los escenarios donde se suceden las vivencias de los personajes para luego deleitarnos con imágenes estáticas pero bellamente diseñadas de los protagonistas. ¡Anímense y disfrútenlo!

  • Algunas observaciones sobre la narrativa de «Naruto» de Masashi Kishimoto

    Algunas observaciones sobre la narrativa de «Naruto» de Masashi Kishimoto

    ¿Cuáles son los límites de la ficción animada dentro nuestra realidad? ¿Qué sucede cuando esta se entrampa, de una u otra forma, en la vida real de las personas? Se diría que el público, un tanto despistado, es incapaz de responder estas preguntas. Sin embargo, las responde. Y no con palabras, sino más bien con hechos. Un ejemplo. A principios de junio de 2016, en Florida, Estados Unidos, nació el primer niño en todo Occidente a quien se bautizó con el nombre de Naruto. Sus padres, Devon Scott Murphy y Deedra Lee Newsome, decidieron llamarlo así en honor a uno de sus personajes favoritos del anime Naruto de Masashi Kishimoto. Cuando algunos periodistas cuestionaron la enorme carga simbólica que este nombre tendría en la vida del niño, el padre dijo: “Siento que el nombre de Naruto es muy poderoso. No creo que la gente lo odie (…) Además, Naruto fue el único anime que mi hermano y yo vimos antes de que este falleciera”. Como una acción inmediata a la avalancha de críticas, la madre creó el fanpage de Naruto Scott Murphy[1] y no faltó mensajes del fandom en los que le desearon suerte en la vida, en sus exámenes Chūnin[2] y en su eventual batalla contra el grupo criminal Akatsuki[3].

    Fuente: WallsField.com / Estudio Pierrot. Tokyo, Japón.

    Al conocer casos como este, podríamos decir que como el Quijote montado sobre Rocinante o como Son Goku en su singladura por las esferas del dragón, Naruto, con el zorro maldito dentro de su cuerpo y con su sueño de convertirse en Hokage, se ha transformado en un personaje de la conciencia colectiva de Occidente que trasciende las fronteras de la propia ficción gracias a la narrativa mesiánica de su historia.

    Sin ninguna duda, el manga de Masashi Kishimoto sigue siendo a la fecha un fenómeno rasante a la explosión Dragon Ball Z en cuestiones comerciales y de difusión mediática. Hasta su volumen 72, entregada en octubre de 2015, Naruto había vendido alrededor de 225 millones de copias impresas en todo el mundo, con más de 136 millones de copias en Japón y 85 millones en otros treinta y cinco países. En virtud de estas cifras, se ubicó en el tercer lugar de superventas de manga de todos los tiempos, justo detrás de la franquicia de Dragon Ball. Pero quizá lo más desbordante de su éxito sea que, como anime, llegó al capítulo número quinientos sin perder continuidad ni censura en las cadenas de televisión.

    Impulsados por el éxito de la serie, el 2017 se lanzó su spin-off titulado Boruto: Naruto Next Generations, en la que se narra las aventuras del hijo de Naruto Uzumaki y Hinata Hyūga, así como el de sus amigos, quienes conforman la nueva generación de shinobis de la Aldea Oculta de la Hoja. Esta secuela, para asombro de muchos críticos, ha tenido el mismo nivel de sintonía y aceptación que su precedente, aunque su altura argumentativa ciertamente deja mucho que desear.  

    Ahora bien, conociendo todo este panorama habría que preguntarse lo siguiente: ¿Naruto es una ficción de esencia comercial? La respuesta es sí. Pero aunque el manga haya sido creado exclusivamente como un producto de consumo masivo (Kishimoto asegura que siempre buscó emular el carácter comercial de Dragon Ball), tiene un valor estético y una preocupación formal por su narrativa que la diferencia, con mucha notoriedad, de otras ficciones del mismo género. 

    La insistencia de la forma

    Naruto aborda la historia de un niño con un demonio sellado en su interior (el Zorro de Nueve Colas, Kyūbi en su acepción japonesa) que desea convertirse en Hokage[1] para demostrar a todos su verdadero poder y ser reconocido como alguien importante en la aldea. En el transcurso de su camino como ninja, Naruto va descubriendo la importancia del valor y la amistad en un mundo viciado por el odio sistemático que al final llega a su auge en la Gran Guerra Ninja.

    Este relato aparentemente simple va tejiendo poco a poco una trama compleja y mística que revela en toda su magnitud algunos fundamentos de la condición humana. Cuestiones como la venganza, el idealismo, el amor, el odio, la degradación o la superación moral son desarrolladas con bastante pericia gracias a la exploración psicológica que realiza Kishimoto con cada uno de sus personajes. Lo interesante es que a través de ese rastreo espiritual se puede apreciar algo mucho más profundo que un mero adorno narrativo: la preocupación del autor por entender las motivaciones de las criaturas que pueblan su ficción.

    Si pensamos en otros animes comerciales como Dragon Ball Z, Bleach o Saint Seiya, caeremos en la cuenta de que sus autores privilegian más la acción desmesurada antes que el proceso anímico y emocional de los personajes para llevar a cabo sus ideales combativos. A Son Goku, por ejemplo, solo le importa pelear porque es un saiyajin de raza guerrera. Defender a sus seres queridos o al mundo es una excusa para seguir luchando contra los seres más poderosos del Universo. Ichigo Kurosaki, de Bleach, se vuelve un Cazador de Almas por accidente y, tras algunas aventuras de menor grado, emprende un camino que lo lleva a conocer su verdadera fortaleza espiritual. En Saint Seiya, Los Caballeros de Bronce solo tienen una meta: proteger a Atena y al mundo de las canalladas de dioses o demonios. Su fuerza solo depende de su terquedad frente a la batalla y del influjo del “Bien” y la “Justicia”.    

    Como se puede apreciar, en cada una de estas historias la “obsesión” o “meta” de los personajes parte de una cuestión puramente ornamental que solo sirve para enganchar al espectador con la puesta en escena de la acción. A los creadores de estos relatos no les interesa mucho el carácter psicológico de sus héroes, sino más bien la carnicería demencial que estos realizarán con sus rectilíneos modos de ser.

    Fuente: Crunchyroll. com. Studio Pierrot, TV Tokyo, TV Tokyo Music

    Mario Vargas Llosa dijo alguna vez, en referencia a las narraciones de caballerías anteriores a Tirant lo Blanc, que “capaz de empresas descomunales, el héroe caballeresco carece de dimensión interior y su psicología suele ser tan compleja como la de su caballo”. Sucede lo mismo con la mayoría de animes comerciales. De hecho, podríamos parafrasear a Vargas Llosa del siguiente modo: “capaz de empresas descomunales, el héroe de anime comercial carece de dimensión interior y su psicología suele ser tan compleja como la de sus puñetazos”. Es cierto que un maniqueísmo convencional exige la acción pura en los animes comerciales, y por ello muchos de estos sucumben a una fórmula repetitiva que se centra en las batallas y anula casi por completo las intimidades de sus personajes. Sin embargo, en algunas ficciones superventa este esquematismo se atenúa y dosifica, creando así una historia entretenida por su acción, pero también sublimada por su preocupación estética. Naruto de Masashi Kishimoto pertenece –quizá sin proponérselo– a esta última categoría.           

    ¿Pero por qué? Pues porque se advierte en el relato un afán de profundización en varios de sus personajes. Basta pensar en Rock Lee (ninja sin talento para los jutsus, pero que se esfuerza físicamente para ser reconocido con un shinobi de la lucha cuerpo a cuerpo), Neji Hyūga (pequeño genio del clan Hyūga, quien desarrolla una personalidad fatalista desde la muerte de su padre y cree que el destino es algo decidido desde el nacimiento y que las personas, por más que se esfuercen, no lo pueden cambiar), Sasuke Uchiha (obsesionado con vengar el genocidio de su clan, asesinando a su hermano mayor), Kakashi Hatake (ninja de élite que tras la muerte de su padre, se radicaliza en el cumplimiento de las reglas shinobi) o Gaara (ninja de La Arena que, como Naruto, lleva un demonio en su interior y es odiado por su aldea) para justificar con ejemplos incididos esa afirmación.

    Desde luego, todo esto nace de la voluntad palmaria de Kishimoto por descubrir el origen y las motivaciones de sus personajes, intentando alcanzar así mayor redondez y humanismo en ellos. Para suerte del anime, esta averiguación de la intimidad no es forzada. Las personalidades de cada personaje se van dibujando de manera objetiva y gradual, variando en muchos casos (como el de Gaara o Neji Hyūga, por ejemplo) tras sus experiencias y descubrimientos personales. Solo de esta forma, el espectador llega a creer realmente en ellos y a emocionarse con sus logros o desventuras, algo imposible de lograr con los personajes de Dragon Ball Z, Bleach o Saint Seiya.

    Por otro lado, toda esta exploración a las cavernas internas es guiada y sostenida por una compleja estructura. Aunque el relato es contando de forma lineal, existe una cantidad incontable de flashbacks y subtramas que enriquecen el presente continuo de la historia. También hay escenarios y tiempos superpuestos que se van relacionando entre sí a través de vasos comunicantes y cajas chinas que se relevan e imbrican para edificar un todo narrativo. Quizá lo más logrado de la estructura sean los gaiden[2] que aparecen a partir de Naruto Shippuden. Para ejemplo se puede mencionar dos de ellos: Kakashi Gaiden y La historia de un ninja absolutamente audaz (las crónicas de Jiraya), pequeñas joyas que dan luz a los claroscuros del relato principal. Con esta configuración, Naruto se vuelve un interesante relato de muchísimas puertas por las cuales se puede ingresar a su prodigiosa intimidad.  

    Mesianismo y voz profética

    La Biblia, como el Corán, ha coqueteado desde siempre con la idea soteriológica de la intervención futura de un “Salvador” a favor de un pueblo escogido. El origen de esta creencia en Occidente se remonta a los textos del Viejo Testamento (II Samuel e Isaías), donde el mesianismo, o la llegada de un mashiah[1] al mundo, manifiesta la esperanza de una felicidad completa en el hombre y la unificación de los pueblos dentro de una sociedad apocalíptica. Este recurso profético es utilizado a menudo en las ficciones escritas y audiovisuales a modo de clave central para mover todo un corpus narrativo y legitimar una trama con visajes bíblicos. Del mismo modo, es empleado en canteras políticas o filosóficas como, por ejemplo, el mesianismo comunista nacido de los ideales de Karl Marx. Si bien la creencia de la llegada de un “mesías” al mundo puede ser abordado desde diferentes ángulos, esta jamás se desplaza de su esencia principal: la reforma de un Estado utópico dirigido por un Héroe o Salvador.

    El mesianismo también ha sido materia prima de los mangas durante la última mitad del siglo XX. Akira o Neon Genesis Evangelion, sin ir más lejos, abordan estas cuestiones en sus tramas, siendo muchas veces explícitos en sus referencias bíblicas o judeocristianas. Sobre todo lo vemos en Neon Genesis Evangelion, la cual a partir de sus incontables alusiones a la tradición bíblica crea en el presente una nueva mitología religiosa. 

    En este contexto, podríamos decir que la mayoría de héroes de mangas japoneses son creados bajo un precepto mesiánico: salvar al mundo de la maldad y establecer un nuevo sistema político. Pensemos por ejemplo en los “mesías” de Dragon Ball Z, Death Note, Saint Seiya o Bleach. Todos ellos, consciente o inconscientemente, siguen la misma fórmula bíblica. Naruto, por su lado, también lo hace, pero a diferencia de los otros, crea su propio misticismo y regula ese lugar común a través de pequeñas trampas narrativas.             

    Fuente:  Studio Pierrot, TV Tokyo, TV Tokyo Music

    A medida que avanza la historia de Naruto, Kishimoto va articulando, poco a poco, el universo místico de su ficción. Nos presenta con mucha sutileza a las figuras fundacionales de la aldea (los cuatro hokages), nos cuenta sus leyendas (el poder del Sabio de los Seis Caminos, la oscuridad de Madara Uchiha, el peligro de Las Bestias con Cola), nos informa de la creación de los clanes y de los países vecinos, nos revela los contratos que tienen los ninjas con seres de otras dimensiones (Naruto y su contrato de sangre con los sapos del Monte Myoboku o Tsunade y su relación con la babosa Katsuyu del Bosque Shikkōtsu), nos narra la historias de las Guerras Ninja y la maldición de los Uchiha, nos muestra la solemnidad y el peso simbólico que tiene un cargo como el de Hokage, etcétera. Todos estos datos narrativos le dan relieve al desarrollo místico del relato. Cada una de las historias que cuentan los shinobis veteranos proyecta sobre el anime un pasado legendario que recorre desde sus orígenes míticos hasta su presente evocativo, el cual termina de plasmarse como una gran fantasmagoría en la mente del espectador. De modo que ni uno solo de los gaiden o flashback llegan a ser gratuitos, pues estos, a pesar de crear tiempos muertos en la acción, sirven precisamente para extender el misticismo de la serie, para complejizarla y llenarla de matices, pero sobre todo, para preparar el terreno que necesita el recurso mesiánico dentro de una ficción.   

    Así, la idea de un Salvador (de Naruto como el niño maldito que finalmente bendice a su aldea) no disuena ni se vuelve un cliché como en el caso de Dragon Ball Z o Bleach. Todo lo contrario, ahí se justifica y se la exige. Y no en un solo plano, sino en muchos. De hecho, Naruto apuesta a la posibilidad de tener en su trama a más de un mesías. Lo vemos en el caso de Nagato, a quien Jiraiya considera el Niño de la Profecía que cambiará para siempre el mundo ninja. O lo vemos también en Madara, quien se califica a sí mismo como el Salvador de todas las épocas shinobi. Obito, el amigo de Kakashi, llega a creerse el elegido que detendrá el odio y la miseria de la gente a través de su genjutsu[2]. De igual forma Sasuke Uchiha, Minato Namikaze o la misma Kaguya son presentados en la serie como posibles mesías. A decir verdad, todos ellos tienen la oportunidad de serlo en algún momento, pero de pronto algo quiebra o cambia sus destinos mesiánicos, y esa responsabilidad recae sobre un nuevo ninja.

    El último de todos estos elegidos, como ya se presupone, será el torpe y fracasado Naruto Uzumaki.              

    Un laberinto de espejos

    Parece ser que uno de los recursos favoritos que Masashi Kishimoto utiliza dentro de su narrativa es la repetición de la forma. Aunque esta sea funcional o pase desapercibida en varias ocasiones, por momentos llega a saturarse. Quizá el ejemplo más claro se vea en los subtramas del anime, los cuales emulan o repiten la fórmula que sostiene la historia principal: el hallazgo de una amistad y la ruptura definitiva de la misma. En primera instancia vemos la relación de Naruto Uzumaki y Sasuke Uchiha. Pese a sus diferencias ideológicas y emocionales, ambos logran forjar una amistad. Naruto es el niño torpe, desaliñado e infantil a quien nadie en la aldea respeta. Sasuke, por otro lado, es el niño genio de un clan de élite, estéticamente más guapo que Naruto y con habilidades shinobis que captan la atención de los demás. Naruto tiene un sueño: ser reconocido pese a su incompetencia e idiotez. Sasuke tiene un ideal: vengarse de su hermano. Naruto es la luz. Sasuke, la oscuridad. Esta aparente incompatibilidad los arrastra primero a la rivalidad; luego, solidifica los vínculos de camaradería entre ellos. En su búsqueda de poder, Sasuke trata de romper esos vínculos y se vuelve un ninja renegado de la aldea. Entonces la amistad se fractura, las emociones se sublevan y el horror empieza a florecer.

    Este esquematismo se repite como un interminable juego de espejos a medida que avanza la serie. Y los resultados siempre son iguales: la decepción, el resentimiento y el odio. Lo apreciamos así en la relación de Hashirama Senju y Madara Uchiha, donde ocurre, como en el reflejo de un espejo, exactamente lo mismo. También lo vemos en la relación de Orochimaru y Jiraiya; en la de Kakashi Hatake y Obito Uchiha; en la Hiruzen Sarutobi y Danzō Shimura, y en la de Indra y Ashura.                

    Sin embargo, esta excesiva repetición en la estructura no es gratuita. Al igual que en el esquematismo de la novela Bouvard y Pécuchet de Gustave Flaubert (donde también se insiste en el mismo patrón narrativo[1]), se ve en Naruto cómo la persistencia de la fórmula se vuelve no una simple instancia de repetición, sino más bien un instrumento técnico que sirve para imbricar la historia con un concepto central. En el caso de Flaubert, por ejemplo, la parodia a la estupidez humana. En el caso de Kishimoto: los mecanismos de la amistad

    Fuente: Crunchyroll.  Studio Pierrot, TV Tokyo, TV Tokyo Music

    Y es que Naruto, como otros shōnen japoneses, trata de vender un discurso moralista y candoroso. En su historia podemos hallar una apología directa a la amistad, o mejor aún, a la idea de que la amistad está por encima de todo. Es por esa razón que Naruto, a pesar de las adversidades, jamás deja de luchar por su amistad con Sasuke. Y aquella terquedad por el amor idealizado es la que finalmente lo convierte en el mesías absoluto de su aldea. De modo que el juego de espejos con la historia de otros personajes que abandonan su ideal, sirve como estupendo contraejemplo para sustentar la idea comercial de que el bien se encuentra única y exclusivamente en la verdadera amistad. Kishimoto no tuvo que pensarlo mucho. Construyó distintas generaciones de ninjas, todas ellas parecidas a la de Naruto, para otorgar a la ficción un tono mucho más épico y distintivo en su mesianismo: el poder de Naruto por encima del resto de las generaciones que pudieron ser, pero que al final no fueron.

    ¿Autoayuda para dummies?

    Pero también hay otro discurso que cruza la serie y se mantiene a lo largo de todos sus capítulos y temporadas: el discurso de que el esfuerzo personal muchas veces se impone al genio natural. Este mensaje –pontificador en todo momento– no es subliminal, es más bien explícito. Los ejemplos o comparaciones son constantes: la lucha eterna entre el genio y el sujeto sin talento que, con esfuerzo y disciplina, llega a redimirse y superar a su rival. De hecho, los mejores personajes de la serie están construidos bajo esa premisa. Naruto, Rock Lee y Maito Gai (los individuos torpes y privados de talento para las peleas) en contraposición a sus eternos rivales Sasuke Uchiha, Neji Hyūga y Kakashi Hatake (legítimos herederos de la genialidad ninja transmitida a través del kekkei genkai o por simple atavismo). Naturalmente, al final los fracasados se convierten en genios del combate y, con discursos en voz alta, enrostran al espectador que la única forma de ser alguien mejor, es no rendirse nunca y luchar con mucha terquedad por esos sueños que parecen imposibles de alcanzar.

    En esa línea, podría decirse que algunos de los personajes de Naruto encarnan la poética vargasllosiana –nacida del ejemplo de Gustave Flaubert– que sostiene que el hombre sin talento puede insistir y exigirse de una manera sobrehumana para alcanzar la imposible perfección y construir su propio genio. Así salta a la vista que tanto para Kishimoto como para Vargas Llosa, el genio no nace, se hace.

    Es bien sabido que los dogmatismos o aleccionamientos suelen ser peligrosos dentro de una ficción. Sin embargo, en Naruto esta regla parece convertirse en la excepción. A pesar de que la serie pontifique su verdad continuamente, esta no hace ruido ni desbarata la historia. Todo lo contrario, la enriquece. Y sucede así porque su discurso está bien dosificado. En principio, la fuerza de la trama minimiza su evidente imposición. Después, las escenas en las que se aplica, engarzan perfectamente con la idea que la serie trata de vender. Para eso basta recordar como ejemplo el episodio donde Naruto enfrenta a Neji Hyūga en los Exámenes Chūnin. A parte de la lucha con puñetes y técnicas shinobi, hay también como trasfondo una lucha de discursos. Naruto, por su lado, sosteniendo que el esfuerzo puede cambiar los destinos. Y, Neji, obstinado con la idea de que el genio nace predestinado para serlo. Caso bastante parecido es el episodio donde Maito Gai confronta a Madara Uchiha. A modo de flashback se muestra la nulidad de Gai como ninja. Sin embargo, también se evidencia que solo gracias al apoyo de su padre y a su entrenamiento sobrehumano, este logra transformase en un guerrero de élite que finalmente se enfrenta cara a cara con el más grande de los ninjas. Incluso, su enemigo llega a bautizarlo como “El hombre más fuerte de todos”.            

    Fuente: Crunchyroll.  Studio Pierrot, TV Tokyo, TV Tokyo Music

    De este modo, los discursos de superación llegan sin torpezas ni deficiencias que la delaten, pues jamás hacen sentir al espectador como víctima de una imposición moral. Lo único que sí se logra sentir a lo largo de Naruto y a través de su narrativa es cariño, enternecimiento y emoción por cada uno de los personajes que solidifican la trama del anime. Y esto porque a través de sus capítulos o gaiden o spin-off presenciamos ese pequeño milagro de transformación artística mediante el cual, sin ningún engaño, una caricatura animada se convierte en la imagen viva del hombre, es decir, en el trasunto de todos los hombres que la ven.


    NOTAS

    [1] Cabe recordar que Bouvard y Pécuchet siempre vuelven al mismo punto de partida cuando abandonan una ciencia para explorar otra. El esquema se repite: descubren un nuevo pasatiempo, tratan de inventar o realizar algo imposible dentro de este, la gente se burla de ellos, ambos se frustran, se asquean y finalmente regresan otra vez a buscar algo nuevo para repetir la operación.


    [1] Mashiah (hebreo): significa literalmente “ungido”. Pero también se le puede dar la interpretación de “salvador”, “escogido”, “único”.

    [2] Genjutsu: literalmente “técnica ilusoria”. Son técnicas que se emplean para manipular el flujo de energía en el cerebro de la víctima, provocándole una interrupción de los sentidos. Al igual que otras técnicas, se necesita de chakra y sellos de mano para usarla.


    [1] Hokage, latinizado como “Sombra de Fuego: es el líder supremo de Konohagakure, por lo general, el shinobi más fuerte de la aldea.

    [2] Un gaiden significa literalmente en japonés “historia alterna”.  Es un término popular en el universo del manga/anime que describe una historia paralela dentro de otra historia. Al final, ambas termina imbricándose.


    [1] Se lo puede encontrar como: NoChill Baby Naruto o en sus otras redes sociales como @NoChillNaruto

    [2] Del anime Naruto: se refiere a una serie de exámenes o pruebas de selección que los ninjas de una aldea tienen que pasar para dejar de ser un genin y alcanzar el grado de chūnin. Naruto y su equipo realizan este examen y descubren algunos secretos que marcarán sus caminos como shinobis.   

    [3] Agrupación criminal del anime/manga Naruto Shippuden.

  • Recomendación Netflix de la semana: Thus Spoke Kishibe Rohan

    Recomendación Netflix de la semana: Thus Spoke Kishibe Rohan

    Hace dos semana ha llegado a Netflix, un spin off ,de uno de los animes más aclamados de todos los tiempos, JoJo´s Bizarre Adventure, titulado, Thus Spoke Kishibe Rohan y sinceramente estuve un poco desanimada al verlo ya que es la historia de la cuarta temporada de la franquicia del controvertido y extraordinario mangaka, Hirohiko Araki, titulada ¨Diamond Is Unbreakable¨ pero bueno. Es Jojo´s pues, debo darle una oportunidad y no puedo dejar de verlo para realizar un análisis veraz , a parte, al ser fan de esta saga, los estándares estarán altos.

    episodios 1

    No tenía en mente que la cuarta temporada de Jojo´s se basaba en crímenes sin resolver y mucho misterio, lo que hace más jugosa esta historia y la cereza que corona el vaso es que el protagonista es el mismo mangaka, sí, Araki, ha comentado en varias oportunidades que Kishibe Rohan, es su personificación en un personaje de papel.

    Ya con eso tenemos varios puntos ganados para que le des una oportunidad, este spin off es publicado por la revista Weekly Shonen Jump, además el primer volumen fue el 68° volumen de manga más vendido de 2014 en Japón y fue bien recibido por los críticos. La historia fue llevada a la pantalla chica acertadamente por el estudio David Production, que ha realizado toda la saga de Jojo´s desde su primera temporada.

    Cover de la primera edición de Kishibe Rohan wa Ugokanai

    La trama se basa en historias de misterios que Rohan Kishibe , va contando a diversas personas en la mesa de un café en la ciudad de Morioh, Japón, donde se desarrolla la historia de la temporada a la cual pertenece el personaje. Rohan es un mangaka famoso en esa ciudad, que es capaz de viajar miles de kilómetros con tal de encontrar inspiración para sus historias de papel y pluma. Nada alejado de la realidad con ,Araki, que viajó por varios años a Italia para poder crear la saga de Vento Aurio de Jojo´s.

    Parte del trailer oficial: Thus Spoke Kishibe Rohan

    Es en estos 4 capítulos de la OVA que los episodios son círculos, se inicia y el misterio se resuelve en el mismo episodio. Lo cual es gratificante para los que sufrimos de ansiedad con tantas historias que uno ve actualmente. Existen guiños, para los fanáticos de JoJo´s reconfortantes, como en el primer episodio que nuestro prota viaja a Italia para desarrollar un manga, obvio que es una confirmación de que el mismo Araki viajó a Italia ha desarrollar su quinta temporada.

    La estética y la animación de David Production, sigue intacta, siendo fiel a sus predecesoras adaptaciones del manga. Las historias son frescas, además de incluir algunos personajillos de la cuarta temporada. El ritmo y la cadencia para el desarrollo de los hechos es de menos a más lo cual logra captar la atención de espectador.

    Como conclusión puedo comentar que este spin off cumple con su cometido y más, así no seas seguidor de la saga de los herederos Joestar, estoy segura que Thus Spoke Kishibe Rohan gustará a muchos.

  • Los colores del héroe de Konoha: Reseña de Naruto Illustration Book

    Los colores del héroe de Konoha: Reseña de Naruto Illustration Book

    Para los lectores de manga, es común quedarse maravillado ante la estética o calidad de una portada o ilustración y detener el flujo de la lectura para admirar alguna viñeta ante la que no podemos evitar contemplar cada detalle que nos interpela emocionalmente. Son esos momentos los que reafirman la creencia de que el manga es un arte con una increíble capacidad expresiva. Precisamente, los artbooks e illustration books capitalizan dicha creencia cuando congregan lo mejor de la obra de algún mangaka o del imaginario visual de alguna historia que acelera el kokoro de los otaku. Ese es el caso de Naruto Illustration Book, vibrante protagonista de esta reseña.

    Viz media (2010). Fuente de fotografía: Alessandra Gamarra

    Edición Naruto +

    Naruto Illustration Book se lanzó originalmente en Japón casi 9 años después de la publicación del manga y es el segundo de tres libros de ilustraciones de la obra de Kishimoto Masashi . La edición es de un atractivo tamaño A4 con una cubierta plástica que exhibe al ninja rubio en todo su esplendor y si se remueve, podemos encontrar una tapa blanda con la famosa viñeta del manga que muestra a Naruto tras su regreso del viaje de entrenamiento con Jiraiya, específicamente cuando se sube a un poste para admirar a su querida Konoha. Los dibujos son presentados en hojas plastificadas y sin duda es un artículo que todo fan querrá tener además por los extras que incluye (¡Sí, regalos!).

    Cuando se abre el libro, se puede encontrar una plancha de stickers de las primeras 46 portadas de los tankōbon, muchas de las cuales son icónicas como la del primer tomo o marcan hitos en la historia de Naruto según su propio autor como la del tomo 4 que muestra a Naruto con Haku y Zabuza, la 26 y la 27 que presentan a Naruto y a Sasuke respectivamente en su primera pelea en el Valle del fin o la 42 que expone la última reunión de Naruto con Jiraiya. Además, la edición trae un poster desplegable de los nueve jinchūriki con sus bijū cuya información sobre sus nombres y aldeas de origen fue por primera vez revelada a través de esta obra que es un deleite visual.

    El ninja, su aldea y su lucha a todo color

    Uno de los elementos clave del Naruto Illustration Book y que se puede notar incluso pasando rápidamente sus páginas es la explosión de color que son cada una de sus ilustraciones más allá de la paleta base del manga. En relación con ello, en una entrevista en el 2015, Kishimoto-sensei reveló que Naruto fue hecho analógicamente y que se divertía con sus asistentes aplicando los tonos de color. Precisamente, el coloreado, las sombras y la iluminación son los elementos distintivos de esta obra que revelan el trabajo de artesano de su autor y su equipo quienes le dan personalidad, fuerza, vida y belleza a los dibujos y que transmite exitosamente el espíritu de la historia y su protagonista.

    Las ilustraciones no solamente incluyen a algunas de las portadas, sino también a dibujos realizados  por Kishimoto-sensei para la publicación en la Weekly Shōnen Jump, así que en muchas se emplean técnicas artísticas o conceptos particulares que provoca coleccionar. Además, todas estas se encuentran limpias de cualquier logo del título o texto de la publicación, así que el foco se centra totalmente en el arte. Dicho arte está dividido en tres secciones temáticas referidas a través de kanjis, de las cuales la primera lleva el nombre de Shinobi y presenta (a excepción de una imagen) una diversa selección de ilustraciones individuales de Naruto tras su regreso a Konoha.

    A diferencia del primero, los otros dos apartados sí muestran a otros personajes y no solamente se restringen a la segunda parte del manga. En ese sentido, el segundo lleva el nombre de Hoja y se concentra en el equipo 7, los 11 de Konoha, los maestros del protagonista u otros shinobi que conoce en su camino ninja. No obstante, el capítulo más sobresaliente es el llamado Guerra en el que se exhiben potentes ilustraciones del arco de Pain, de Akatsuki, de los conflictos de Sasuke y de la eterna lucha de este último con Naruto. Al respecto, ovación de pie para el dibujo final que compara su batalla con la de los kami Raijun y Fujin (narufans, tengan cuidado con su kokoro).

    Viz Media (2010)

    El festival artístico para los ojos está asegurado, pero esta edición tiene un ingrediente adicional que plantea otra lectura al libro y que emocionará a los fanáticos.

    Feat. Kishimoto-sensei

    En una entrevista del año 2012, Kishimoto-sensei aceptó que la agenda de un mangaka es bastante demandante, pero que era el trabajo perfecto para él por su amor a dibujar manga y precisamente los fans pueden tener un vistazo de este mundo personal del autor a través del Naruto Illustration Book que incluye sus comentarios a cada una de las ilustraciones. Llegamos a conocer desde el cansancio que sentía por momentos hasta las recomendaciones que recibía de parte de sus asistentes o de la Weekly Shōnen Jump, la revista en la que siempre soñó publicar. Asimismo, Kishimoto-sensei revela los conceptos detrás de cada uno de los dibujos.

    Dichos comentarios revelan también muchas de las vivencias de otros mangakas como la autocrítica, las historias detrás del quehacer artístico o los elogios y autosatisfacción que se llegan a conseguir por el resultado final como es el caso de la ilustración del número 52 que es una de las favoritas de esta redactora. Del mismo modo, queda patente el sentido del humor de Kishimoto-sensei que sin duda plantea divertidas relecturas a sus creaciones como cuando se ríe de su propio dibujo de un caballo o descubre la presencia de su propio gato Shu en una de las ilustraciones donde es presentado como una estatua. Sin duda, otro aspecto que los narufans amarán.

    Viz Media (2010)

    Veredicto final

    Recomendado para todos los narufans coleccionistas y aquellos narufans que no quieren quedarse atrás de los coleccionistas. También, es una muy buena adición para los fanáticos de todo el arte de las obras de la Weekly Shōnen Jump o del manga en general y si aún no tienen ningún artbook o illustration book anímense a adquirir alguno, no se van a arrepentir. Naruto Illustration Book consigue el objetivo de transmitir la vibrante energía y la fuerza dramática de la obra de Kishimoto-sensei al mismo tiempo que acerca a los lectores al autor y viene con un par de extras que todo fan estaría contento de tener.

    Puedes encontrar Naruto Illustration Book en Ibero Librerías.

    Viz Media (2010)

    Ficha técnica

    Editorial: VIZ MEDIA

    Año: 2010

    Páginas: 100

    Presentación: Tapa Blanda

    Peso: 0.5kg

    Ancho: 21cm

    Alto: 29cm

    Aquí les dejamos un par de entrevistas a Kishimoto Masashi, donde habla de su trabajo como mangaka:

    INTERVIEW: Masashi Kishimoto – Feb 13, 2012

  • ¿Qué es la maldición Tezuka?

    ¿Qué es la maldición Tezuka?

    El icónico manga Tetsuwan Atom, más conocido como Astroboy, empezó a publicarse en 1952 y el siguiente paso en el plan de su autor, Tezuka Osamu era dar el salto a la televisión, lo que se concretó el 1 de enero de 1963. Para lograr este objetivo, el dios del manga tomó una serie de decisiones que no solamente cimentaron el camino del éxito sin precedentes de su historia así como del llamado media-mix, sino que cambiaron para siempre a la industria del anime en Japón, que hasta la fecha muestra los rasgos de la—denominada por algunos autores—“maldición Tezuka”.

    Fuente: Tezuka Productions

    Era 1962. El anime y su industria—como los conocemos ahora—aún no habían nacido, así que era complicado encontrar inversionistas. Según Jonathan Clemments, con mucha dificultad, Tezuka-sensei consiguió el apoyo de la compañía de publicidad Mannen-sha, la empresa de confitería Meiji Seika, Fuji TV y NBC Enterpraises, que se suman, según Antonio Loriguillo a las jugueteras que compraron la licencia de la imagen de Atom. No obstante, Clemments revela que el capital de producción era insuficiente, pues, por ejemplo, Mannen-sha asumía que una serie anime debía costar la mitad de una serie live-action, así que sólo estaban dispuestos a aportar 300 000 yenes por episodio, lo que desanimó a Tezuka.

    Loriguillo afirma que cada capítulo terminó costando 550 000 yenes que Tezuka manejó reduciendo los costos en varios sectores generando un escenario con el que ya estamos familiarizados. En primer lugar, apostó por la animación limitada para usar menos celuloide y para acelerar el proceso de producción con el objetivo de transmitir un capítulo semanal. En segundo lugar, Clemments señala que Tezuka optó por tercerizar el trabajo de animación con intensas sesiones para los animadores. Loriguillo precisa que a pesar de estos puntos, los episodios se vendían por menos de lo que costaban, así que la ganancias en realidad provenían del media-mix, es decir de la estrategia de explotación de la franquicia en distintos medios como merchandising.

    Fuente: Tezuka Productions

    El esquema de producción y negocio del dios del manga presionó a la competencia a seguir el mismo camino y esto configuró lo que Roland Kelts llamó la maldición Tezuka o la maldición Osamu. Para Loriguillo, «la limitación presupuestaria deficitaria inherente a la producción del anime» aún tiene un impacto actual y se refleja, según Mōri, en la gran diferencia de costos de realización del anime en comparación con series norteamericanas, así como en las ya mencionadas precarias condiciones de trabajo de los animadores. El autor explica una situación que no es ajena: los puestos de trabajo fijos son reemplazados por freelance o subcontratación a estudios de animación del sudeste asiático como Corea del Sur. Asimismo, los apretados deadlines afectan tanto la vida de los animadores (algunos renuncian también) como la calidad del producto final.

    Otro punto importante que destaca el autor es la tendencia a la uniformización de las producciones debido a la intervención de las varias empresas que comparten los costos y conforman los comités de producción, que pugnan por un producto con el menor riesgo, lo que lleva—en muchos casos—a que se siga la fórmula que ha demostrado funcionar y que es la razón también detrás del kūru o temporadas de 12 o 13 episodios que son la tendencia en la actualidad. Además de estas circunstancias y la dependencia del media-mix, la maldición Tezuka también ha polarizado a muchos sobre los motivos del dios del manga detrás de su modelo y ha llevado a un intenso debate al respecto.

    Fuente: tezukaosamu.net

    De acuerdo con Roland Kelts, algunos señalan que Tezuka provenía de un sector privilegiado y una vez que se estableció como artista líder de la industria del manga y el anime no cambió su modelo en producciones posteriores, lo que presionó a la competencia a seguirlo. Según, Michael Rose, otros señalan que el ímpetu de Tezuka por aprovechar el momentum y difundir su trabajo por todo Japón y el resto del mundo lo llevó a seguir este modelo y que a través del mismo solidificó la posición del anime y abrió las puertas a jóvenes artistas a quienes introdujo además a publicistas y editores para que se labraran sus propias carreras.

    Es discutible cargar la responsabilidad del mantenimiento de un modelo de industria a una sola persona sin considerar el resto de productoras que lo aplican, pero el dios del manga marcó un hito al respecto que es difícil ignorar. Sin duda, el debate sobre la maldición Tezuka continuará y quizás se transforme al mismo ritmo que lo haga la industria del anime y el manga que cambió para siempre con Tetsuwan Atom.

    Fuentes

    Les dejamos una lista de material que pueden revisar sobre la maldición Tezuka y la historia del anime.

  • Las historias shōnen a través de sus técnicas de batalla 1: El Rasengan de Naruto

    Las historias shōnen a través de sus técnicas de batalla 1: El Rasengan de Naruto

    Cada héroe o personaje en un anime shōnen de acción suele tener una técnica de batalla icónica cuyo nombre quizás en nuestra infancia gritábamos a todo pulmón mientras tratábamos de imitarlos. Era evidente la espectacularidad de las luchas, pero además muchos comprendimos luego que estas ficciones empleaban a la cultura y tradiciones japonesas y de otros países como referentes para darles nombre y forma a estas habilidades. Asimismo, estas alusiones también se pueden leer en consonancia con las historias y conflictos de los personajes y este es el primero de una serie de artículos que pretende ser un acercamiento a ese objetivo y que inicia con el famoso Rasengan de Naruto.  

    Fuente: Aniplex, BANDAI NAMCO Entertainment America Inc., KSS, Rakuonsha, Shueisha, Studio Pierrot, TV Tokyo, TV Tokyo Music

    Todos giran y giran

    La palabra Rasengan 螺旋丸 se puede traducir de manera literal como esfera o círculo en espiral y se relaciona con los tres procesos que el ninja tiene que aprender a efectuar en cuanto a su chakra para poder llevar a cabo esta técnica o jutsu. Cuando Jiraiya entrenó a Naruto dividió su preparación en tres lecciones: rotación, poder y compresión, es decir, primero debía hacer girar su chakra a gran velocidad, aumentar su densidad o poder y finalmente comprimirlo para darle la forma circular. Si bien parece sencillo en teoría, la serie expone que se necesita un cuidadoso manejo del chakra y es aquí donde Kishimoto Masashi, su autor, toma decisiones interesantes.

    El chakra en Naruto es entendido como una forma de energía vital que emparenta con otros sistemas de poder como el ki, el nen, el reiatsu o el cosmos, empleados en otras series shōnen, pero el caso del anime del ninja rubio es particular. De acuerdo con Adalbert Schneider, chakra चक्र, un término proveniente de la tradición hinduista, significa en sánscrito rueda o disco, lo que lo vincula estrechamente con el Rasengan en tanto círculo y rotación. Al mismo tiempo, se une a una serie de referencias a la figura del espiral que se encuentran presentes en toda la obra de Kishimoto a nivel de símbolos como el de la Aldea de la hoja, nombres como Uzumaki, entre otros.

    Incluso, el nombre de su protagonista, Naruto, se refiere tanto a la pasta de pescado con el dibujo de espiral, así como a la ciudad de Naruto, ubicada en la prefectura de Tokushima en Japón. Además, le da el nombre a un estrecho marino que separa las islas de Shikoku y Aiji y conecta al mar de Filipinas con el Mar interior de Seto en el Océano Pacífico, donde adivinen qué hay: los famosos remolinos de Naruto. Teniendo en cuenta esta referencia deliberada (sobre la que volveremos más adelante) no sorprende que Kishimoto haya elegido el término chakra aunque no se refiera estrictamente a energía vital. El hinduismo le confiere una definición relacionada, pero diferente.

    Según Anodea Judith, se llama chakra a cada uno de los siete centros de recepción, asimilación y expresión de energía de fuerza vital que antes que emparentar con el chakra de Naruto parece ser un equivalente de las Ocho Puertas que, en la serie, controlan el flujo de chakra en el marco del sistema de circulación de chakra del cuerpo humano. Esto hace necesario referirse a la concepción del cuerpo que tiene la tradición oriental, clave para el Rasengan. Según, José Arlés Gómez Arévalo, las culturas japonesa, china e hindú comparten a grandes rasgos la idea del hombre como cuerpo, mente y espíritu, en ese sentido, hay una conexión entre cada una de estas dimensiones.

    De este modo, al igual que estas puertas, cada uno de los siete chakras se ubican en ciertas zonas del cuerpo humano y conectan le energía con dichas partes, en su caso, específicamente con los plexos nerviosos principales de la columna vertebral, glándulas del sistema endocrino y otros sistemas corporales como apuntan Brennan y Myss que son citados por Cohen. En la serie, se establece que las Ocho Puertas fungen como limitadores que evitan que el cuerpo físico se abrume por el exceso energético en el flujo de chakra y esa es la razón del peligro proveniente del Jutsu de la Liberación de las Ocho Puertas practicado por Rock Lee, Might Guy y Might Duy.

    Más allá de estos casos particulares, la capacidad de los shinobi para realizar jutsus parte de su habilidad para liberar chakra del sistema de circulación a partir de los 361 tenketsu o puntos de presión equivalentes a los puntos de la acupuntura china. Según Ohnishi Tsuyoshi y Ohnishi Tomoko, la medicina oriental reconoce una relación distal entre los órganos internos del cuerpo físico y ciertos puntos en partes externas como las manos o pies. Dicha relación se establece a través del flujo de energía vital que, según la tradición china, se llama qi o chi y fluye por los meridianos mientras en el caso hindú lo hace por los nadis.

    Al respecto, los autores señalan que las artes marciales tienen en cuenta esta vinculación para atacar al oponente en determinados puntos externos para afectar internamente sus órganos y en la serie son particularmente empleados por el clan Hyūga en cuanto a varias técnicas como los Ocho Trigramas Palma de Retorno al Cielo. En el caso de la mayoría de los jutsus, estos involucran a los tenketsu de las manos y ese es el caso precisamente del rasengan y dentro de la teoría sobre el sistema de chakras tiene un particular significado dentro de la historia de Naruto.

    Con el corazón en la mano

    En consonancia con la concepción del hombre por parte de las tradiciones orientales y de acuerdo con Robert Beshara, los chakras del hinduismo también se asocian con funciones emocionales, así que no es de sorprender que cada uno de los siete corresponde con un aspecto emotivo particular. Incluso, la serie lo plantea del mismo modo cuando, por ejemplo, Naruto pierde el control de Kurama cuando se deja llevar por la ira. En el caso del Rasengan y las manos, Judith afirma que por su ubicación están conectadas especialmente al chakra cuatro llamado también chakra corazón que la autora denomina como el centro espiritual vinculado a los sentimientos por otros y al amor.

    Más allá de las licencias que se puede tomar la historia al respecto—considerando que muchos villanos pueden hacer un muy buen uso del chakra quizás porque en el fondo todos aman algo más allá de ellos mismos—no deja de ser interesante lo que implica el correcto flujo de la energía y, en cuanto a la serie, el perfeccionamiento de un jutsu como el rasengan. Para Judith, uno de los aspectos que más afecta al flujo del chakra corazón es el rechazo, pues al basarse en el amor este chakra apunta a la integración y la exclusión lleva a un estado de autodestrucción. Es casi instantáneo pensar en esa conocida imagen de Naruto en el columpio fuera de la Academia Ninja.

    Fuente: Aniplex, KSS, Rakuonsha, Shueisha, Studio Pierrot, TV Tokyo, TV Tokyo Music

    En el fondo y al inicio, Naruto es la historia de un niño rechazado por los pobladores de su aldea y sus pares por llevar dentro de sí a la bestia responsable de la destrucción de dicha aldea. De este modo, el deseo de ser Hokage por parte del héroe nace de su añoranza por ser reconocido, aceptado, por integrarse a ese mundo que le ha negado ese amor. Judith reflexiona al respecto del camino para abrir el chakra corazón y destaca la importancia de desarrollar compasión, conexión y entendimiento para con los otros a nuestro alrededor, lo que deriva en la urgencia de querer sanarlos o ayudarlos.

    Cuando Naruto llega al episodio 86, donde Jiraiya entrena al protagonista en el Rasengan, Naruto ha ido paso a paso integrándose y relacionándose con sus compañeros ninja (especialmente Sasuke), su maestro y otras personas a su alrededor que lo reconocen y con las que empieza a desarrollar vínculos cada vez más profundos. En ese sentido, todo eso va sumando para el perfeccionamiento de él como héroe, ninja y como persona, lo que influye en ese chakra corazón y en él a nivel mental, espiritual y, por lo tanto, físico. Posteriormente, el objetivo del protagonista va mutando conforme va comprendiendo más sobre lo que implica ser Hokage y sobre los problemas del mundo ninja.

    Fuente: Aniplex, KSS, Rakuonsha, Shueisha, Studio Pierrot, TV Tokyo, TV Tokyo Music

    Es particularmente paradigmático y fuertemente simbólico el rasengan del episodio 65 de Boruto: Naruto Next Generations, ya que refleja no solo todo el recorrido y ciclo de Naruto como héroe en relación con todas las personas que lo apoyaron profundamente como Jiraiya, Kushina, Neji, Minato, Sasuke y Hinata, sino que también implica todas las promesas que hizo. El camino ninja de Naruto le hizo darse cuenta de que ser Hokage implicaba también una misión de servicio, especialmente, para enfrentar el odio que cargaba su mundo, de ahí que Boruto diga que pesa tanto por el poder que refleja el entrenamiento, las experiencias, el amor y las responsabilidades.

    Al seguir lo señalado por Judith en cuanto a su reflexión sobre el chakra corazón, eso mismo se aplica al otro gran objetivo de Naruto que se vincula al ya mencionado: salvar a Sasuke. Además de sus propias heridas por el rechazo y la oscuridad que eso creó dentro de él, el joven ninja se conecta con su rival y amigo, se reconoce en él. Cuando este deserta obsesionado con su camino de venganza, su deseo de ser fuerte, de conseguir realizar técnicas como el Rasengan se alimenta de su aspiración de querer salvarlo de su odio considerándolo casi un requerimiento obligatorio para convertirse en Hokage.

    Si consideramos los episodios posteriores al 94 de la serie Naruto, cuando el héroe realiza exitosamente su famoso jutsu, el shinobi rubio ha desarrollado variaciones del Rasengan e incluso las ha combinado con otras técnicas como el modo Sennin, el modo Kyūbi, modo Sabio Seis caminos y todo ha ido a la par de este otro camino de apertura del chakra corazón. Hasta qué punto Kishimoto pensó en estas conexiones es difícil saberlo, pero las analogías no dejan de ser interesantes y aún falta una más por notar.

    Viento de cambio

    En teoría, cualquier ninja podría realizar un Rasengan, pero sólo algunos lo han conseguido como es el caso de su creador, Namikaze Minato, también Jiraiya, Hatake Kakashi, Sarutobi Konohamaru, Uzumaki Boruto y, por supuesto, su padre y protagonista, Naruto. No obstante, como se señaló en la serie, este jutsu estaba incompleto, ya que además de la manipulación de forma del chakra, el Rasengan estaba pensado para incorporar la naturaleza de chakra de su usuario, es decir, el elemento fuego, rayo, tierra, agua o viento y el primero en conseguirlo fue Naruto que consiguió incluir el elemento viento creando el Rasen Shuriken.

    Fuente: Aniplex, KSS, Rakuonsha, Shueisha, Studio Pierrot, TV Tokyo, TV Tokyo Music

    Ahora bien, ¿adivinen con qué elemento Anodea Judith identifica al chakra corazón que se ubica a la altura de los pulmones? Exacto. El aire, un elemento esencial para la energía vital. En la tradición hinduista, la fuerza de vida recibe el nombre de prana प्राण que Dhawal Makwana, Archana Pithadiya, Bavun Dubal y Jatin Rola señalan que en su aspecto visible se reconoce como el aire que respiramos y que en su aspecto invisible es la energía que nos permite vivir. Incluso, estos autores señalan que en sánscrito la palabra está formada por dos sílabas: an que significa movimiento y pra que se puede traducir como constante. De este modo, prana también puede referirse a movimiento constante.

    Ya sea el aire que ingresa al cuerpo humano o la energía que a partir de ello fluye por los nadis del cuerpo, ambos están en movimiento. En cuanto al Rasengan hay dos cuestiones a considerar. La primera es que el chakra ya está rotando en la mano del usuario y la segunda es que cuando este lo arroja, avanza barriendo con todo por la onda que emite. No obstante, cuando Naruto incorpora el elemento viento, el Rasen Shuriken adquiere además de un incremento de fuerza, un poder cortante que destruye hasta las rocas y hasta pudo afectar al mismo protagonista. Es el aire en tanto fuerza vital en su máximo movimiento que hace que el jutsu adquiera el máximo de su potencial.

    Es en este punto donde vale la pena recuperar la figura del espiral que mencionábamos en el primer acápite ya que el viento es el que lo forma en el caso del Rasen Shuriken y de los remolinos del estrecho de Naruto. Incluso, la palabra Shippuden se puede dividir en Shippu que significa vendaval o viento fuerte y den que se refiere a cuento o leyenda, así que la secuela de Naruto lleva el nombre de cuento o leyenda del vendaval. Más allá de que este título es algo exclusivo del anime, el elemento del viento es otro importante referente de la obra de Kishimoto y tiene un significado interesante.

    Fuente: Japan Craft. Autor: Utagawa Hiroshige

    Según Kokubo Hideyuki, el qi/chi chino que también hace referencia a la energía vital como el prana se puede traducir como movimiento de una nube y en Japón la palabra qi/ki aún se utiliza para expresar cambios en el clima. ¿Y quién es el que trae dichos cambios? Gómez apunta que especialmente el qi se refiere al fenómeno del viento que es quien influye en el cambio del tiempo así como del cultivo de los granos. El mundo tiene un determinado modo en cuanto a la energía y el estado de cosas, pero llega el viento, entonces se produce el cambio que nace de esa fuerza vital que nos sostiene a todos.

    En el primer arco del anime Naruto, Prólogo – País de las Olas, específicamente en el episodio 19, tras las muertes de Haku y Zabuza, el equipo 7 habla sobre la concepción de los ninjas como herramientas y Naruto declara que él está en desacuerdo, en cambio, señala que va a seguir su propio camino ninja sin arrepentirse de nada. Desde el inicio de la historia, Naruto piensa diferente sobre la ausencia de amor y sentimientos de compañerismo entre los ninjas como quizás muchos también lo hacen, pero algunos no lo manifiestan o no deciden persistentemente mantener sus opiniones para convencer a otros de que están en lo correcto. Es ahí donde entra el héroe shōnen.

    Fuente: Aniplex, KSS, Rakuonsha, Shueisha, Studio Pierrot, TV Tokyo, TV Tokyo Music

    La primera vez que Naruto consigue realizar un Rasengan es debido precisamente a su persistencia para dominar en poco tiempo una técnica que a su creador tardó 3 años en dar forma y que exige un nivel superior a un genin (además consideremos que no era el ninja más brillante). Esto termina inspirando a Tsunade a aceptar convertirse en Hokage con todas las consecuencias positivas que ello trajo a la aldea y al mundo ninja. Ella es una de la larga lista de personajes, camaradas y villanos, que se convencieron de que el cambio es posible y que, para mantenerlo, hay que seguir creyendo.

    El camino ninja de Naruto del Rasengan al Rasen Shuriken sólo acentúa más este aspecto de la historia y del personaje hasta que el niño cumple la profecía y se presenta como el viento, ese prana/qi/chi/ki, que inicia el cambio del clima de odio de la sociedad shinobi para que esta última abra ese chakra número cuatro en el que los sentimientos y el amor son sentidos, pero cuyo flujo ha sido bloqueado por años de guerras, injusticias y venganzas. Planteando el primer movimiento de rotación, luego el espiral sigue girando por todas esas personas que son inspiradas por él y mantienen el movimiento de cambio.

    Fuente: Aniplex, KSS, Rakuonsha, Shueisha, Studio Pierrot, TV Tokyo, TV Tokyo Music

    Sin duda, tiene lo idílico de todo héroe shōnen, pero Kishimoto propone estas ideas a través de un interesante sincretismo que conjuga las tradiciones de tres culturas orientales y es en esa particular combinación, que nos permite acercarnos a ellas al mismo tiempo que las conecta con su historia y su protagonista. La icónica técnica de su héroe despierta interesantes lecturas que esperamos replicar en futuros artículos orientados a otras series o personajes.

    Aquí les dejamos más información sobre los chakras y todas las formas de energía vital mencionadas en el artículo:

  • Ao no flag: Decisiones en primavera

    Ao no flag: Decisiones en primavera

    Al inicio del manga Ao no flag, el protagonista se plantea la siguiente pregunta: ¿Amor o amistad? Al respecto, en abril de este año, se publicó su capítulo final y hubo una serie de reacciones diversas debido a que el personaje principal, Ichinose Taichi, rompe con su novia de la secundaria, Kuze Futaba y, cuando es adulto, se le ve en una relación amorosa con Mita Touma, su mejor amigo de la infancia. Este cierre fue una sorpresa para muchos (grata para unos y no tan grata para otros), pues no es usual en los cómics de la popular Shonen Jump. No obstante, si bien su última entrega es una respuesta a la pregunta inicial, esta es más profunda de lo que parece y propone una mirada interesante del paso a la adultez en la cultura japonesa.

    Fuente: Shūeisha/Ivrea

    “En esta época jodidamente complicada, los tres acabamos en la misma clase”

    Ao no flag es un manga de la autoría de Kaito que empezó a publicarse en febrero del 2017 en la plataforma digital japonesa Shōnen Jump + y desde enero del 2019, está disponible también en la aplicación MANGA Plus. La premisa de esta historia parte de que la estudiante Futaba está enamorada de Touma, otro estudiante, así que le pide ayuda a su compañero Taichi, quien lo conoce desde la infancia, para acercarse más a él, pero en el camino, Taichi se enamora de Futaba y los dos ignoran a quién ama Touma. A muchos no les atrajo la historia al inicio, pues parecía confundirse con el estereotípico triángulo amoroso de un drama escolar. Sin embargo, lo que se revela es un retrato complejo de la llamada aoi haru o seishun, expresión japonesa que se puede traducir como la primavera azul (de ahí el nombre del manga, bandera azul) y que se refiere a los últimos años en la escuela o la adolescencia, que también puede entenderse, según Wesley H. W. Tong, como el mejor momento de la vida que cada vez se vuelve más adulta.

    Para Manuel Hernández Pérez, siguiendo la teoría narratológica de Seymour Chatman, además de las acciones realizadas por los personajes, la ambientación o settings es otro elemento imprescindible para toda historia e implica tanto tiempo como espacio. La escuela japonesa no es un escenario ajeno para las historias shōnen, donde no solamente vemos los salones de clases, los patios o los jardines, sino que acompañamos a los estudiantes en las actividades extracurriculares, los festivales deportivos o las excursiones. No obstante, la ambientación que propone Ao no flag se nutre de la comedia y las tribulaciones internas de los personajes en esta etapa de sus vidas y ello hace que el lector sienta de forma más intensa sus conflictos.

    Tomando como punto de partida el concepto de focalización de Gerard Genette, Hernández-Pérez lo aplica al caso del manga y resalta el empleo de dibujos chibi o SD, los bocadillos de pensamiento y las narraciones autodiegéticas de los personajes focalizantes como elementos que construyen la perspectiva de los personajes. Adicionalmente, se reconocen el empleo de analepsis internas, definidas por Gaudreault y Jost como un viaje al pasado dentro del mismo relato, para demostrar la constante reflexión sobre los hechos ocurridos por parte de los jóvenes personajes. Eso es justamente lo que puede encontrar el lector de Ao no flag, quien consigue experimentar la vida escolar con una mirada realista a los dilemas internos que la componen.

    En el caso específico de los tres personajes principales y del resto del cast, están en el último año del bachillerato, así que el contexto escolar como setting se dinamiza aún más como detonante de las acciones de los personajes al componer una época de un importante impacto para su futuro. Yoneyama Shoko enmarca el ingreso a la universidad en la súpermeritocracia japonesa en el que las universidades a las que uno puede ingresar dependen del senior high school al cual ha atendido y, Park HyunJoon y Gary Sandefur agregan que, del mismo modo, ello determina las empresas que pueden contratarte siendo el juken (tomar el examen de admisión) un momento crucial en la transición a la adultez. Este escenario sumado a la rigurosidad de las escuelas japonesas, aterriza la historia de amor, pues si bien se ve florecer la relación amorosa entre Futaba y Taichi, al mismo tiempo que se refuerza la amistad con Touma, estos vínculos se enfrentan a las dificultades personales de la realidad.

    Las inseguridades de Futaba y Taichi sobre sí mismos se trasladan a su decisión de carrera frente a lo cual temen equivocarse y ser criticados por los demás, al mismo tiempo, hay tensión entre ellos por la posibilidad de separarse y mantener una relación a distancia cuando elijan sus universidades. En el caso de Touma, debe lidiar con la preocupación de su hermano mayor, Seiya, y de Taichi sobre su decisión de no ir a la universidad, que contrasta con la elección que todos esperan de él, pero que no corresponde con sus deseos. La experiencia interna de estos conflictos se expresa desde los bocadillos de pensamiento, las narraciones autodiegéticas y las analepsis. De este modo, las decisiones vinculadas al amor y la amistad no son tan idílicas como parecen, sino que a veces son difíciles, pues se vinculan con las metas y sentimientos personales de los individuos que, en este caso, son adolescentes que aún tratan de conocerse más a sí mismos para decidir sus caminos, pero que TIENEN que decidir ya porque el tiempo no se detiene.

    “Has decidido quién soy por mi apariencia”

    Al igual que la elección profesional, la ambientación de Kaito y su trabajo desde la focalización acerca al lector a la dinámica entre los estudiantes, la cual ejemplifica muchos rasgos socio-culturales de Japón que, según Mio Bryce, incluyen a la competencia y el control que él condensa en el tate shakai (sociedad vertical). El autor señala que las relaciones sociales en Japón se guían por la jerarquía o verticalidad dentro de los grupos sociales, lo que conlleva al constante reforzamiento de las normas del grupo en contra de la individualidad así como la constante vigilancia entre los miembros del grupo para cumplir el rol de cada uno. En resumen, ser adulto implica adaptarse a este status quo y poder lidiar con el conflicto interno que conlleva. Una de las razones por las que Futaba se enamora de Touma es justamente porque él entiende esa preocupación que también atormenta a la chica: ¿Por qué yo no puedo adaptarme como los demás?

    El tate shakai se encuentra fuertemente relacionado con el tatemae (fachada social) y el honne (sentimientos personales) siendo el primero clave para la integración en el grupo y evitar ser sancionado. Touma es un ejemplo de alguien con un profundo conflicto acerca de su tatemae, pero que trata, en un inicio, por todos los medios de encubrir su honne. Desde el diseño de personaje y también en la parte de su comportamiento que forma su tatemae, Touma representa una masculinidad ideal que se confirma a partir de la visión de Taichi y de sus amigos que se sienten en un nivel inferior al compararse con él. Eso hace que, por un lado, se le asocien toda una serie de rasgos que no necesariamente corresponden con su personalidad y que se le restrinja salirse del rol.

    En comparación con él, tanto Futaba como Taichi se sienten inferiores, incluso el segundo llega a odiarse a sí mismo, porque no se gusta y siente envidia contra su amigo, lo que derivó en el distanciamiento de ambos después de la primaria. El protagonista cree que Touma lo tiene todo fácil y que desperdicia su potencial al no ir a la universidad, pero, como lo demuestra la misma historia, el concepto de felicidad de Touma está muy lejos de lo que piensan sus pares. A pesar de las restricciones del tate shakai y de las críticas que a veces reciben Futaba y Taichi por estar cerca de Touma al pertenecer a distintos estratos de la popularidad escolar, el manga retrata sus intentos por cambiar dentro de las reglas, por demostrar su individualidad tratando de salir del conformismo para construir las memorias de su último año escolar.

    Además de la focalización durante la historia, Kaito dedica capítulos íntegros al dilema de alguno de sus personajes remarcando aún más la identificación del lector con el punto de vista del mismo y ese es el caso de Yagihara Mami, una estudiante que, como Futaba, también está enamorada de Touma. Ella representa un caso particular, ya que aun cuando trata de mostrar su honne al mostrarse genuinamente entusiasta a tener amigos y construir una relación de confianza con ellos, es tachada por una visión estereotipada de su tatemae. Al ser bonita, ir siempre bien vestida y ser franca con sus pensamientos y sentimientos, es vista por las chicas como un posible peligro para sus novios y por los chicos como una provocadora u objetivo de romance.

    De este modo, se cuestiona la imposibilidad de la amistad entre hombres y mujeres, al darse mayor importancia al rol de chico y chica por sobre el de persona. Shingo y Mami son amigos y no se ven como intereses amorosos, mientras que Kensuke no puede ver a Mami de otra forma que no sea como un objetivo romántico. Esas dos situaciones amplían el debate sobre los roles sociales y las posibilidades de vínculos entre las personas a partir de ellos, lo que evidencia la rigidez de los prejuicios del tatemae y el tate shakai para limitar a los individuos desde etapas tempranas y que son parte de ese marco social en el que también se vive el amor y la amistad en la adolescencia y la adultez.

    “Quiero vivir con libertad”

    Tras la publicación del capítulo 5 de Ao no Flag, el manga se volvió trending topic en Twitter en Japón y, precisamente, al final de ese episodio, Masumi le revela a Touma que ella sabe su secreto, que es igual a ella. Con ese simple texto, se revela el honne de Touma y de Masumi a la audiencia: ambos están enamorados de sus correspondientes mejores amigos, Taichi y Futaba. Como señalan Gaudreault y Jost, el orden es una de las variables narrativas con las que cuenta el enunciador para construir su texto y ello es un interesante punto de partida desde el cual interpretar el hecho de que se le haya dado una ventaja de conocimiento a los lectores sobre el interés amoroso de Touma, pero recién esto es conocido por Taichi 36 capítulos más tarde. Mientras tanto, es innegable el impacto emocional que construye Kaito cuando el público puede leer las acciones de Touma desde el amor que siente por Taichi (quien no sabe nada) y reconoce su predicamento al estar con él, a evitar revelar cualquier indicio de sus sentimientos en sus conversaciones o al verlo con Futaba con quien desea que sea feliz. En resumen, Kaito pone a todos en el lugar del personaje para sentir su conflicto interno con él: tener que ocultar sus sentimientos.

    De acuerdo con Marc López, en Japón, la masculinidad tradicional se construye en torno a conseguir empleo, casarse y tener hijos, pero las minorías sexuales en el marco social no reciben un rechazo abierto, sino más bien una invisibilización que Sam Shoushi, citado por López, denomina vivir en el mikage, es decir, en las sombras. Al respecto, Kakefuda Hiroko agrega que si no funciona ignorar a las minorías como las lesbianas, la sociedad las presiona al silencio. Cuando el secreto de Touma se revela en medio de un descuido que deriva en una pelea física con su amigo Kensuke en el colegio, detonan las reacciones de sus compañeros que expresan las distintas posturas ante la homosexualidad masculina generando un interesante diálogo que puede ser un punto de partida de reflexión para el público objetivo del manga: varones adolescentes entre 12 y 18 años, según Robin Brenner.

    Por un lado, Kensuke quien encarna la masculinidad tradicional y ha sufrido acoso por parte de un sujeto antes, considera que las relaciones amorosas entre hombres son desagradales y emplea el argumento biológico (características físicas y corporales) para establecer una diferencia entre hombres y mujeres resaltando que él nunca podría sentirse atraído por un hombre y no es natural que sea así. Por otro lado, Shouko y Sayaka, amigas de Touma y Mami, muestran una postura opuesta, destacando el respeto a la vida privada de todos, el cuestionamiento a la afirmación de que las personas gay son necesariamente depredadores sexuales y que todas las diferencias físicas entre hombres y mujeres no se cumplen en todos los casos además que destacan la libertad e inevitabilidad de los sentimientos de las personas y que, como Kensuke no ha experimentado la misma situación de Touma, no entiende y, por eso, rechaza sus sentimientos y los odia.

    En este punto, el discurso se podría haber decantado por darle la razón a Shouko y Sayaka, pero Kaito incluye una postura más, la de Shingo (otro amigo de Touma), quien subraya que ellas están tratando de imponer sus valores en Kensuke desacreditando sin más su punto de vista y atacándolo con la excusa de no discutir el asunto cuando el ser indulgente tampoco es una salida, pues así como Touma no puede evitar estar enamorado, Kensuke tampoco puede evitar sentir rechazo. Incluso, Shingo cuestiona la aproximación de las chicas a la pelea entre Touma y Kensuke, quienes como hombres, según él, estaban resolviendo sus problemas de manera masculina y saludable: con los puños (léase que Touma parece aún ser considerado masculino a pesar de su sexualidad). A partir de esta intervención, se pone en evidencia una crítica no a las posturas, sino al debate mismo sobre la homosexualidad y parece que se propone un cambio en el rumbo de la discusión cuando Taichi les pregunta a Shingo y a Kensuke, qué harán con Touma.

    Antes de que todo saliera a la luz, Touma no pretendía revelar sus sentimientos a Taichi ni mucho menos hacerlos público, pues como lo señala más adelante era impensable para él que su mejor amigo lo amara como hombre y peor aún que pretendiera iniciar una relación con él y la razón de ello se relaciona con el honne y el tatemae, pero también con el uchi  y el soto.

    Fuente: MANGA Plus/Ivrea/Shūeisha

    Uchi es donde las verdaderas opiniones, pensamientos personales o motivos reales son expresados.

    Brian J. McVeig

    Tamagawa Masami cita esta definición y la complementa señalando que se refiere al círculo más interno y cercano de familia y amigos, mientras que soto es lo opuesto, es decir, lo más público y externo. La revelación de la homosexualidad o la identificación con alguna otra orientación sexual en cuanto al soto ya ha sido referida, pero ¿qué hay del uchi? Durante el diálogo entre Akiko, la cuñada de Touma y Masumi, la segunda le dice que ella es feliz si las personas que le importan son felices, pero teme que si revela su secreto (que está enamorada de una mujer) no vayan a entenderla y no puedan perdonarla.

    Precisamente, Tamagawa destaca que en la sociedad japonesa la homofobia en un sentido explícito y directo proviene del uchi, sobre todo de la familia que al ser un pilar social es el contexto en el que el odio o rechazo a la homosexualidad es expresada e internalizada. Es correcto decir que los tiempos están cambiando y que tanto Seiya, hermano mayor de Touma, como Kensuke (los que podrían oponerse) dan a entender que a pesar de sus opiniones propias, apoyarán al chico, pero de igual forma se entiende el temor de Masumi y el deseo de Touma de irse de su casa y trabajar para vivir por su cuenta, ya que ello constituye su felicidad:

    Quiero ser capaz de decir que amo lo que amo, estar feliz cuando esté feliz y estar triste cuando esté triste. Que no me digan que hacer. No lastimar a nadie ni ser lastimado por nadie.

    Touma

    En resumen, Touma desea escapar de las nociones del tatemae y el honne, así como no preocuparse en expresarse a sí mismo en el marco del uchi o del soto y es muy probable que Masumi querría lo mismo. Sin embargo, ello es muy difícil a menos que escapasen de su sociedad, pero incluso así tendrían que distanciarse de los vínculos con su uchi, donde se hallan las personas que quieren. En ese sentido, el debate sobre la homosexualidad se aterriza a los vínculos personales del uchi, donde se cuestiona si se debe juzgar al ser querido por el rol que le es impuesto por la sociedad o por la persona que se sabe que es y que trata de construir su felicidad. Al respecto, Akiko señala:

    Todo lo que podemos hacer es elegir el camino que creemos mejor. Como otros vean esa elección es su problema, aunque eso te duela, eso es algo ante lo que no puedes hacer nada.

    Akiko

    De este modo, una elección sobre el amor o la amistad para Touma y Masumi gravita en el soto, pero también en el uchi, de donde puede venir el apoyo como el de Kensuke, Shingo y Seiya o la comprensión, pero también el rechazo y el prejuicio.

    “¿Qué opinas tú de mis decisiones?”

    En las visual novels, una bandera se suele asociar con un evento que demanda una decisión por parte del usuario, la cual va a cambiar el rumbo de su ruta y puede también afectar la manera como lo ven las otras personas y un evento de ese tipo se puede asociar con la llamada primavera azul o seishun, de ahí una segunda interpretación del nombre de Ao no flag, bandera azul. En el comentado capítulo final del manga, Kaito nos muestra, como él mismo lo dice, el futuro que los personajes han elegido y partiendo del carácter cinemático de las viñetas en el cómic japonés, se puede señalar que el autor construye principalmente este episodio desde la ocularización. Gaudreult y Jost llaman ocularización interna primaria cuando la cámara refleja lo que ve un personaje cuya presencia se construye a partir de ciertas huellas en la imagen. En este caso, se eligió la mirada de Touma quien aparte de su mano, no se le ve ni se le escucha, sino que sólo se muestra lo que él observa.   

    Esta decisión fue vinculada por los fans, junto con el salto temporal, con un intento de censurar el desarrollo o exposición de la relación amorosa entre Taichi y Touma, pero es interesante analizar el efecto de esta decisión. Después de que se hace pública la homosexualidad de Touma en la escuela y de que este manifiesta su sueño de tratar de vivir en libertad en cuanto a lo que ama, esta empieza a formar parte de su tatemae, así que de todos los personajes, era el que había tomado la decisión que—en medio del tate shakai—iba a impactar más en su vida en sociedad. Al respecto, el capítulo 48 puede servir como un punto clave de interpretación del final, ya que también se construye con base en la misma ocularización, pero se centra en contar cómo Touma se enamora de Taichi y la angustia hacia la mirada social desde el soto que compone la escuela a la cual debe regresar el chico después de que todo ha salido a la luz. Sobre todo, a Touma le preocupan las reacciones y consecuencias para sus amigos, su uchi. En ese sentido, en contraste, el capítulo final muestra cómo el mundo de Touma se ve y se sientedesde su miradalibre de esa angustia mientras comparte la felicidad que sus amigas, Masumi y Futaba, han elegido para ellas, y ve a Taichi, su pareja, incluso se deja entrever que Kensuke ha mantenido su vínculo y amistad con él después de tanto tiempo.

    Asimismo, la elección de la mirada de Touma permite ver de una particular manera, la elección de Taichi. En el penúltimo episodio, Taichi señaló que aún no sabía qué era la felicidad para él, pero que parte de ella era su relación amorosa con Futaba y su amistad con Touma, pero años después Futaba está feliz casándose con otro hombre y Taichi está casado o comprometido con Touma, es decir, lo eligió a él y al mirar a su pareja se ve feliz. Como Taichi lo dice, dos años después del fin del bachillerato, él y Futaba decidieron terminar y en algún momento, posteriormente, se enamoró y tomó la decisión de comprometerse con Touma. Tomó una decisión durante su adolescencia que tuvo un resultado y cuando llegó el momento, en otra etapa de su vida, volvió a decidir. De esta manera, Kaito elabora un relato que apunta a señalar que el amor o la amistad son relaciones que se viven en medio de la serie de decisiones que componen la vida y que van desde la elección inconsciente de enamorarse o sentir cariño por una persona, hasta iniciar una relación pública en medio de una sociedad vigilante y las preocupaciones de cada individuo. Para Ao no flag, la bandera azul de la adolescencia enseña que ser adulto significa adaptarse a ese proceso de decisión, a la incertidumbre de no saber si te equivocarás, a la ansiedad sobre el qué dirán, al miedo a ser juzgado por los tuyos y a entender que la felicidad es algo que se construye pasando una y otra vez por esto, pero que puede alcanzarse.

    Para los interesados Ao no Flag es una lectura más que recomendable y si desean conocer más del arte de Kaito, les dejamos su cuenta en Pixiv y bibliografía para profundizar sobre el tema.

  • Tower of God: SIU y el fútbol

    Tower of God: SIU y el fútbol

    Si estás viendo Tower of God, recordarás a Khun-san, aliado y compañero del protagonista Baam, pero si tienes conocimiento de fútbol y escuchas el nombre completo del personaje, Khun Aguero Agnis, entonces te darás cuenta de que es una referencia al jugador argentino Sergio «El Kun» Agüero. Curiosamente, el mismo apodo del futbolista del Manchester City, proviene de la serie de animación japonesa Kum-Kum que veía cuando era niño.

    Fuente: Sega, Rialto Entertainment, Sola Entertainment, Naver Webtoons, Crunchyroll, Tower of God Animation Partners, Telecom animation Film Company/Fox Sports

    Aquellos que están al día con la publicación del Webtoon, encontrarán otros casos similares que han sido reconocidos por el mismo SIU, autor del cómic, o señalados por los fans como Arie Inieta (Andrés Iniesta), Fabregas (Cesc Fàbregas), Ha Yuri Zahard apodado Zahard de Effenberg (Stefan Effenberg), Grace Mirchea Luslec (Mircea Lucescu), Walcott (Theo Walcott), Chigrinsky (Dmytro Chygrynskiy), entre otros.

    La razón de esto es que SIU, que significa Slave. In. Utero. y es el apodo de Lee Jong Hui, es un gran admirador del deporte rey, así que decidió evidenciarlo en su obra. Según Wolfram Manzenreiter y John Horne, Asia ocupa la periferia del mapa futbolístico mundial en cuanto a sus logros e impacto en el mismo. No obstante, la copa del mundo Corea Japón 2002 fue un momento clave para obtener reconocimiento internacional así como para motivar el fanatismo y nacionalismo de sus hinchas, los Diablos Rojos. SIU, nacido en 1986, pertenece a esa generación que vio cómo su país además de ser el anfitrión, venció a España e Italia y alcanzó las semifinales marcando un hito—aún no superado—en cuanto a resultados de equipos asiáticos en un mundial de fútbol. Actualmente, el balón pie comparte su popularidad en Corea del Sur con el béisbol, la selección coreana es considerada una potencia asiática y ha conseguido exportar jugadores a clubes importantes del mundo como Park Ji-sung (Manchester City), Park Chu-young (As Mónaco y Arsenal F.C.) y Son Heung-min (Hamburgo S. V., Bayer Leverkusen y Tottenham Hotspur).

    Fuente: Naver

    La serie anime Tower of God está en su episodio 11 y puede ser vista por Crunchyroll, mientras que el webtoon, que sigue en publicación, ya tiene 478 capítulos (61 de la tercera temporada) y se puede leer por el sitio web o la aplicación Webtoon. En ese sentido, quizás veremos más referencias a jugadores de fútbol en los nombres de nuevos personajes.

    Si desean enterarse de más curiosidades de la historia, pueden revisar el blog oficial de SIU, pero les advertimos que lo lean con el traductor abierto en otra pestaña o le den clic a la opción de traductir en Google Chrome, porque está en coreano.

    Aquí les dejamos algunos artículos sobre el fútbol en Asia, los Diablos rojos y el deporte en Corea del Sur:

  • Kami no Toride: Tezuka Osamu en la Segunda Guerra Mundial

    Kami no Toride: Tezuka Osamu en la Segunda Guerra Mundial

    Tezuka Osamu es alguien que no necesita presentación, pero ¿habías escuchado hablar de su obra Kami no Toride o de sus experiencias durante la Segunda Guerra Mundial, las cuales moldearon en gran medida sus historias?

    Fuente: Tezuka Productions

    Tanaka Yuki señala que era finales de 1944, la Segunda Guerra Mundial aún no llegaba a su fin y las fuerzas norteamericanas empezaron una serie de intensos bombardeos contra las ciudades más grandes de Japón como Osaka, donde se llegaron a contar cerca de 10 000 civiles muertos. Tezuka tenía 16 años y si bien había nacido allí, llevaba viviendo en Takarazuka desde que tenía 5, pero después de que las clases escolares se habían cancelado a causa del conflicto armado, él junto a sus compañeros fueron movilizados a Osaka para trabajar en un arsenal del ejército japonés.

    En esos años, el dios del manga era constantemente reprendido por sus superiores, pues se la pasaba dibujando cómics en lugar de hacer su trabajo y un día su castigo consistió en subir a la torre de vigilancia para avisar si veía a los bombarderos B-29 de los Estados Unidos. No obstante, cuando empezó la alarma del ataque aéreo, no tuvo tiempo de bajar quedando expuesto en una de las edificaciones más altas de la fábrica. Entonces, una bomba cayó en el techo a dos metros de él y Tezuka cayó gritando de lo alto de la torre, pero milagrosamente logró sobrevivir. El futuro mangaka describe que el suelo y las casas de los alrededores estaban en llamas y del cielo caía una lluvia de hollín. En medio del caos, el chico decidió subir a la ribera del río Yodogawa y pudo apreciar los enormes cráteres donde habían caído las bombas y los cuerpos calcinados que se podían distinguir unos encima de los otros.

    Esta terrible experiencia junto con otras más son recogidas en la obra autobiográfica de Tezuka Osamu, Kami no Toride (Paper Fortess), publicada entre 1970 y 1977, una década clave para el discurso crítico a la guerra en el manga. Por esos años, según Jean Marie Bouissou, muchos autores de la generación del también animador japonés, crearon obras en las que mostraban su decepción ante los adultos qué habían decidido llevar a su país a un estado bélico y albergaban esperanzas en la juventud que podía cambiar el futuro. Tetsuwan Atomu del mismo Tezuka es un ejemplo de esta corriente y de la profunda importancia para el mangaka de los temas de la defensa de la paz y la condena a la guerra.

    Si te interesa saber más sobre la obra de Tezuka y su vinculación con los conflictos armados, puedes revisar los siguientes artículos:
    – “War and Peace in the Art of Tezuka Osamu: The humanism of his epic manga” de Yuki Tanaka https://apjjf.org/-Yuki-Tanaka/3412/article.html

    – “Manga: A historical overview” de Jean Marie Bouissou en Manga. En An anthology of global and cultural perspectives de Toni Johnson-Woods (Ed.)

  • Tsurune: el camino del arco no es de soledad

    Tsurune: el camino del arco no es de soledad

    Un señor feudal (daimyō) llamado Motonari Mōri se percató de que se avecinaba la guerra en sus tierras. Entonces, mandó a llamar a sus tres hijos, le dio a uno de ellos una flecha y le pidió que la rompiese. La flecha se rompió fácilmente, pero después Mōri le dijo que juntase tres flechas y tratase de romperlas. Esta vez, el hijo trató con todas sus fuerzas, pero le fue imposible, así que su padre le dijo que la fuerza de la humanidad era como esas tres flechas. De esa fuerza trata Tsurune.

    Fuente: Kyoto Animation

    Tsurune: Kazemai Koukou Kyuudoubu (2018) es una serie anime producida por el icónico estudio de animación Kyoto Animation y está basada en las novelas ligeras del mismo nombre de la autoría de Kotoko Ayano. Esta historia, dirigida al público shōnen, se centra en Narumiya Minato, un joven de preparatoria que había renunciado tiempo atrás a practicar kyūdō, un arte marcial japonés que consiste en apuntar y disparar una flecha con un gran arco lo más cerca posible del centro de una diana. A pesar de la insistencia de sus amigos, Minato se niega rotundamente a formar parte del club escolar de esa disciplina hasta que una noche ve a un misterioso hombre ejecutar un disparo tan hermoso que lo lleva a empezar a cuestionar su decisión. La palabra nipona tsurune precisamente hace referencia al sonido que hace el arco cuando la flecha es disparada y la primera vez que Minatoaún un niño de primarialo escuchó, quedó tan impresionado con el kyūdō que se empeñó en encontrar un maestro y aprender este arte marcial que no es una simple variación del deporte occidental del arco y flecha.

    El camino del arco  

    De acuerdo con la Federación Internacional de Kyūdō, la arquería en Japón era concebida como una técnica de batalla (bujutsu) que los samuráis practicaban hasta que en el Período Edo (1603-1868) se implementaron las armas de fuego y el entrenamiento militar occidental, así que la escuela militar del Shogunato Edo optó por excluirla de su currículo. Posteriormente, durante la Era Meiji (1868-1912), Yoshinobu Hamaguchi afirma que se empezó a practicar el tiro con arco japonés como una forma de vida (budo) y así nació el kyūdō. La primera vez que el pequeño Minato presencia un evento de esta disciplina se sorprende por lo artística que se ve: la solemnidad del ambiente silencioso cuando se preparan los tiros, las bellas posturas de los arqueros y, especialmente, el tsurune que corta el silencio. Al respecto, vale la pena destacar la labor del departamento de sonido de esta serie que bajo la dirección de Tsuruoka Yota, consigue un riguroso detalle en el doblaje de los efectos sonoros de las flechas cuando son liberadas al aire y cuando aciertan al pasto o a la diana enfatizando así la experiencia sensorial del kyūdō como arte. Sin embargo, esta disciplina es más que la belleza (bi) que aprecian los espectadores en un torneo o evento.

    Etimológicamente, Yamaguchi Yasuo señala que kyū significa arco; y –do, camino, así que el nombre de este arte marcial se traduciría como el camino del arco, una frase que el autor asocia con la orientación al proceso de todo lo relacionado con esta disciplina. Por ejemplo, hay una serie de rituales como el yawatashi que se ejecuta al inicio de cada evento público de kyūdō o en concentraciones para solicitar la buena fortuna al dios de los arqueros. Además, son ocho las posiciones y posturas que se deben seguir para lanzar una flecha que van desde abrir las piernas para posicionarse (ashibumi), disparar (hanne) y hasta observar el resultado del disparo (zanshin). Como todo proceso, cada acción en el kyūdō tiene una serie de pasos a seguir y lo mismo ocurre cuando es enseñada a otros, pues los kyūdōjin pasan meses antes de siquiera tocar un arco, pues primero deben aprender a limpiar el dojo, colocar las dianas, después usan bandas de hule para ganar fuerza y así sucesivamente hasta que se les permite disparar.

    En ese sentido, el camino del arco tiene en su esencia al aprendizaje constante y paulatino que se compagina muy bien con la lógica narrativa de la evolución de todo protagonista en un anime shōnen de deportes (también llamado spokon), pues de acuerdo con John Ingulsrud y Kate Allen, este tipo de historias son narraciones de crecimiento o coming-of-age que implican que el personaje principal puede desarrollar tanto alguna habilidad física como alcanzar la maduración interior. Al inicio de Tsurune, el camino del arco de Minato se ve interrumpido por su alejamiento del kyūdō y los distintos episodios siguen su regreso al mismo que se ve muy bien representado por la flor blanca del opening que empieza marchita y vuelve a florecer. Sin embargo, la serie no se centra en que el protagonista desarrolla la técnica máxima de la arquería japonesa, que en realidad es muy buena en su caso, sino que hay otro obstáculo distinto que debe enfrentar y se vincula con la maduración interior mencionada por Ingulsrud y Allen.    

    Desde el comienzo, se revela que Minato sufre de pánico al amarillo que Marius Odegard define como un problema psicológico que provoca que, de forma aparentemente inexplicable, los arqueros pierdan control de su técnica y no puedan acertar al centro de la diana (las dianas del tiro con arco y flecha suelen tener el color amarillo en el centro, aunque eso no ocurre en el kyūdō). En el caso de Minato, su condición se manifiesta en que libera prematuramente la flecha, en consecuencia, no puede cumplir correctamente con la acción de apuntar (kai) y eso le costó la final del campeonato de secundaria a él y a su equipo. Tiempo antes su madre había fallecido, así que había perdido interés en sus sueños con respecto al kyūdō y si bien lo practicó un tiempo después, no tuvo la misma sensación al hacerlo, entonces, en el campeonato, apareció el pánico al amarillo que le hizo fallar y retirarse como arquero por el tormento que ello le causó. El maestro de Minato, Takigawa Masaki “Masa-san”, sufre de lo mismo y señala que en medio de la pérdida de confianza uno deja de reconocerse a sí mismo. En resumen, Minato debe lidiar con su propia mente que sabotea a su cuerpo, lo que implica una suerte de desafío no contra otro arquero o club, sino contra él mismo y eso también se vincula al kyūdō.

    Según Diana Soeiro, el tiro con arco nipón promueve en su práctica una armonía entre la mente, cuerpo y el cosmos y para conseguir ello es necesario conocerse a uno mismo, lo que se consigue por el proceso de aprendizaje que significa el camino del arco. La autora revisa la etimología de la palabra kyūdō y destaca que el sufijo –do es empleado para la denominación de las distintas artes del budismo zen, una doctrina espiritual y filosófica que, en este caso, se evidencia a partir de la abstracción de la racionalidad y la exploración del propio carácter para alcanzar la iluminación (satori). En un sentido más concreto, el arquero persiste en la práctica, enfrenta la frustración, vacía la mente y nota en cada disparo sus motivaciones para liberar la flecha conociéndose a sí mismo. Esa es una pregunta constante en la serie, ¿por qué practicas el kyūdō? ¿por la belleza, por la competencia o siquiera te gusta? De este modo, el camino del arco es uno de crecimiento a partir del autoconocimiento y autorreflexión en el que, como sugiere el mismo Masa-san, el acertar no debe ser un objetivo del ego, sino un resultado del esfuerzo. Siguiendo esta idea, la batalla final de este anime shōnen es Minato vs. Minato, pero ¿realmente es así?

    ¿El kyūdō es una disciplina individual o de equipo?

    El rival y amigo de Minato, Fujiwara Shuu, le menciona una vez que el kyūdō es algo que haces solo y no algo que haces por otros. Si extrapolamos esa idea, Shuu postula que el camino del arco en el que uno busca conocerse, alcanzar la verdad de uno mismo (shin) se emprende y se transita en solitario, lo que tiene sentido si se considera el nivel de meditación e introspección que compone este arte marcial como filosofía y la voluntad necesaria que se requiere para enfrentar todo ello. Incluso, cuando realicé la investigación para escribir este artículo, no había casi ninguna mención a los equipos de kyūdō, sino que siempre se centraban en describirlo desde la experiencia individual. Cuando se referían al colectivo era para mencionar cómo debe haber una armonía en el conjunto cuando se realizan las posiciones y posturas de los arqueros en un evento de competencia individual o que, debido al perfeccionamiento del carácter que promueve el tiro con arco japonés, se promueve la armonía entendida como paz social. No obstante, me llamó la atención la cita a una acción tan pequeña y cotidiana como el apoyo que necesita un kyūdōjin de otro para poder tensar la cuerda de su arco por el tamaño del mismo. La serie sigue esta línea.

    Fuente: Kyoto Animation

    En el opening, se pueden apreciar cinco esferas de colores distintos que flotan, se admiran los casilleros con los guantes (yugake) que usan los arqueros, se muestran a cada uno de los cinco miembros del equipo de kyūdō de Kazemai disparando, luego en la serie, se muestran los cinco arcos o los cinco estuches de flechas diferenciados por el color. En resumen, hay una constante referencia no sólo a Minato, sino a todos los miembros de su club, los cuales tienen cada uno una personalidad distinta como lo refleja la diferenciación por colores de cada uno y a ellos debe sumarse Masa-san cuya presencia es determinante para el equipo y, sobre todo, para el protagonista que, en gran parte, regresa al tiro con arco motivado por él. Manuel Hernández-Pérez señala que el anime shōnen se caracteriza por basarse en una red de relaciones interpersonales entre personajes, lo que permite el desarrollo de múltiples líneas narrativas que sostienen la trama principal y que progresan con base en las motivaciones, deseos u objetivos de estos sujetos ficcionales. Si bien en el caso de Tsurune la línea base y de mayor desarrollo la tiene Minato, seguidos por Takehaya Seiya, su amigo más cercano y Masa-san, cada uno de ellos representa un elemento clave para el soporte de la historia central, la evolución del personaje principal y, por consecuencia, para su camino del arco.

    Las razones que tiene cada uno para practicar kyūdō es lo que determina su papel dentro del equipo y dentro del sendero de Minato en su regreso a su antiguo nivel como arquero. Al inicio de la serie, antes que unidad, el grupo se siente dividido, y se destaca, sobre todo, en el conflicto del protagonista con Onogi Kaito, uno de sus compañeros. Para Kaito, este arte marcial es una filosofía de vida, por lo tanto se lo toma con tal seriedad que cuando ve las dudas iniciales de Minato a causa de su pánico al amarillo, lo confronta y le dice que no piensa reconocerlo, lo cual funciona como un disparador para que, como dice el mismo personaje principal, esté dispuesto a renunciar a su orgullo (como se enfatiza en el camino del arco) para demostrarle lo importante que es el kyūdō para él. De este modo, Minato llega todos los días antes al dojo para limpiar el lugar, practica con dedicación y se muestra dispuesto a ayudar a sus compañeros, lo que hace que Kaito lo acepte, sobre todo cuando ayuda a Kisaragi Nanao, primo de Kaito y miembro también del equipo de arquería de Kazemai.

    En el caso de Nanao, sabe que el tiro con arco es algo muy importante para Kaito, pero conoce de su temperamento, su primo suele ser malinterpretado a pesar de ser una buena persona, así que Nanao acepta que si bien disfruta del deporte pues le gusta lucirse, no se lo toma tan en serio y tiene un talento básico que asegura que no le permitirá llegar muy lejos, pero sigue ahí para hacer que Kaito baje la guardia y se integre con las personas. A través de estas interacciones, Minato no sólo valora más a sus compañeros, sino que empieza a pensar en cuál es su propia motivación para ser kyūdōjin. Otro miembro del equipo, Yamanouchi Ryouhei, amigo de la infancia de Minato quedó admirado cuando lo vio practicar kyūdō por lo genial que se veía, así que decidió tomar clases y luego también unirse al club escolar, por eso es uno de los primeros en motivar a su amigo a volver. No obstante, cuando sabe de la muerte de la madre del protagonista y de su padecimiento del pánico al amarillo, se da cuenta de que a quien veía como un héroe en realidad es un ser humano, así que trata de buscar información de su condición y de mediar en los conflictos con Kaito para apoyarlo.

    Estos esfuerzos hacen que el personaje principal se sienta cada vez más parte del grupo y también trate de retribuir ese apoyo, pero el mayor autoconocimiento lo obtiene a partir de su vinculación con Masa-san y Seiya. En el caso del primero, el maestro del equipo de arco y flecha de Kazemai pensaba retirarse del kyūdō, pero al ver la decisión de Minato de regresar, cambia de parecer. Cuando era joven, su abuelo era su mentor, siempre era duro con él, especialmente, cuando se manifestó su pánico al amarillo. Su abuelo decía que era una señal de debilidad y de falta de esfuerzo cuestionando así las razones de su alumno para practicar arquería cuando, en realidad, este luchaba contra su autodesprecio por no poder cumplir las expectativas de su maestro por más que se esforzase. Por eso, Masa-san desea enseñar a sus alumnos considerando sus sentimientos, esperando que los compartan y acepten sus falencias, en consecuencia, Minato se abre con él y sus amigos a la vez que acepta su condición enfocándose en su mejoría sin autocastigarse.  

    De esta forma, el equipo se une y durante los preliminares al campeonato interescolar el lazo se estrecha aún más cuando tienen que enfrentarse a otras escuelas. No obstante, Seiya empieza a cuestionar su motivación para emprender el camino del arco y para mantenerse en él luego de que Shuu le dijese que lo hace sólo para seguir a Minato y le hace pensar en la culpa que siente por la muerte de la madre de su amigo. Es en ese momento, cuando el protagonista trata de traer de regreso a su amigo al club se acercaaún sin percatarsea un punto importante de su propio proceso de autoconocimiento. Después del fallecimiento de la madre del protagonista, fue Seiya quien lo trajo de regreso diciéndole que practicara kyūdō con él, así que Minato le dice lo mismo. Frederik L. Schodt señala que la Weekly Shōnen Jump basa sus historias en tres elementos centrales: el esfuerzo, la amistad y el triunfo. En ese sentido, Tsurune plantea que el kyūdō no sólo es una experiencia que se vive cuando se está sólo frente a la diana, sino en todos los entrenamientos, en las ceremonias y los encuentros fuera del dojo que son circunstancias de aprendizaje también. Se trata de los vínculos de amistad que unen al equipo, un concepto que, en ese sentido, se afirma también como parte del camino del arco, pero, ¿cómo se integra ello en la filosofía del kyūdō?     

    Las cinco flechas

    Como muchos otros anime shōnen, la serie cierra con la final del torneo entre Kazemai y Kirisaki, la escuela de Shuu, que es vencida gracias a Minato, quien como el ochi del equipo es el último en disparar. El héroe ha conseguido el triunfo por medio del esfuerzo, pero en el caso de Tsurune no es tan simple. En primer lugar, porque el protagonista no vence el principal obstáculo que se plantea al inicio: no se cura del pánico al amarillo, es decir, ¿en realidad no triunfa? Como lo señala Diana Soreiro, el kyūdō se trata de conocerse a uno mismo y en ello yace el verdadero triunfo de Minato. Todo el tiempo que estuvo alejado del arco no mejoró y cuando lo volvió a practicar seguía fallando, es recién cuando se vincula con sus compañeros y confía en ellos que es capaz dea pesar de la ansiedad, el miedo y la presiónpersistir, disparar y acertar. En otras palabras, su verdad o shin en este momento es que no puede enfrentar su problema solo y eso no es planteado como malo ni una señal de que sea débil o le falte esforzarse más.

    Al inicio de la serie, el profesor Tommy, que dirige el club escolar de arquería decide que Minato sea el ochi y en la final del torneo, el protagonista entiende que el motivo es que esté al final de la fila en la que se colocan los arqueros para disparar y puede ver al resto de sus compañeros. De esa manera, puede sentir que si falla, el resto de su grupo enfrenta el reto junto a él y ellos podrán sumar los puntos que él pueda perder. De este modo, puede ver lo que los espectadores han visto durante toda la serie, que forma parte de un equipo en el que sabe que puede confiar. En ese sentido, puede dejar ir a la razón, armonizar su mente con su cuerpo y con el cosmos, concentrarse en calma y recordar el motivo por el que libera la flecha: para escuchar el tsurune junto a sus compañeros, sus amigos. Es correcto decir que el kyūdō plantea una introspección individual para llegar a esta conclusión como también es cierto que quizás sin Seiya, Kaito, Ryouhei, Nanao, incluso sin específicamente conocer a Masa-san, Minato hubiera podido decidir volver como arquero, pero no hubiera podido persistir y madurar para enfrentar mejor su pánico al amarillo sin darse cuenta de que necesitaba de otras personas y sin que estuviera dispuesto a confiar en ellas, esa es su victoria y un paso importante en su camino del arco.

    La serie no plantea si en algún momento Minato decidirá participar en una competencia individual enfrentándose sólo al pánico al amarillo o sea ir a la guerra con una sola flecha, pero hasta que lo consiga, puede recurrir, como lo harán los hijos del daimyō Mōri del cuento de Las tres flechas, a las otras cuatro flechas que lo acompañan y que le darán la fuerza que necesita.

    Si te interesa saber más sobre el kyūdō y el anime shōnen u otros temas que se tratan en este artículo, puedes revisar las siguientes fuentes:

    • Federación Internacional de kyūdō: https://www.ikyf.org/index.html
    • Hamaguchi, Yoshinobu (2006) Innovation in martial arts. En el libro Japan, sport and society. Tradition and change in a Globalizing World.
    • Ingulsrud, John y Kate Alenn (2010) Reading Japan Cool: Patterns of Manga Literacy and Discourse.
    • Odegard, Marius (2017) To what extent can classical conditioning and motor control systems serve as explanations to target panic?
    • Schodt, Frederik (2011) Dreamland Japan: Writings on Modern Manga.
    • Soeiro, Diana (2011) «Know thyself»: Mind, body and ethics. Japanese archery (Kyudo) and the philosophy of Gilles Deleuze.
    • Yamaguchi, Yasuo (2015) Traditional Sport from Cultural Perspectives in Japan. En la revista Journal of Asiania Sport for all, volumen 13, número 1.

  • Lupín III: El Castillo de Cagliostro 2

    Lupín III: El Castillo de Cagliostro 2

    (Lupín III: El Castillo de Cagliostro)
    Lupin y su amigo Jigen roban en el casino nacional, pero el dinero que obtienen es «dinero cabra», el misterioso dinero falso fantasma. Lupin decide entonces ir una vez más tras los orígenes del fraudulento medio de cambio. La búsqueda los lleva hasta el ducado de Cagliostro, el cual es señalado como el lugar de donde sale el dinero cabra, y particularmente del castillo de la familia Cagliostro. Por un percance en una llanta, ambos se quedan abandonados en la carretera, pero mientras la están cambiando, una bella joven vestida de novia pasa rauda en un auto seguida por otro llena de maleantes. Lupin y Jigen no pueden evitar inmiscuirse y ayudan a la joven, pero la misma está desmayada al volante; todo termina con Lupin y ella en el fondo de un barranco, a salvo.
    Una vez allí, ella moja el rostro de un desmayado Lupin con su guante húmedo y huye nuevamente, para luego ser capturada por sus perseguidores. Al despertar, Lupin nota que en el guante que ella ha olvidado contiene un anillo, y el signo de la cabra del mismo le trae muchos recuerdos. Él y Jigen se desplazan adonde estaba el castillo del duque y lo encuentran en ruinas, y Lupin se ve obligado a contarle parte de sus razones a Jigen. Él sabe que el dinero cabra sale del castillo Cagliostro porque una vez intentó entrar ahí de joven, y casi pierde la vida. Ahora intentarán hacerlo una vez más, pero para salvar a la bella novia. Mientras, el conde, que ha decidido casarse con la novia, de nombre Clarisse, se da cuenta de que la dama ha perdido el anillo que lo llevaría a encontrar un fabuloso tesoro.
    Lupan III 2
    Por otro lado, en los sótanos del castillo, su inmensa imprenta se dedica a falsificar dinero de todos los países del mundo. Al poco se une al grupo Goemon, y al mismo tiempo llega el Inspector Zenigata con sus hombres tras Lupin; él mismo fue quien los puso sobre aviso. Lupin y Jigen tratan de entrar por el acueducto pero sólo Lupin lo logra, y una vez en el castillo se desplaza por los pasadizos. En uno de ellos tropieza con Fujiko, la cual se ha hecho pasar como empleada para investigar al conde. Ésta le dice que Clarisse está en la torre norte, y Lupin se escabulle hasta allá. Conversa con Clarisse y le promete ayudarla a huir, pero en ese momento son descubiertos por el conde y éste arroja a Lupin a las catacumbas donde ya estaba Zenigata, por andar husmeando en el castillo. Allí ambos pactan una tregua al mismo tiempo que encuentran las imprentas. Lupin está tranquilo pues conserva en su poder el anillo original de Clarisse. Tras escapar, roban el autogiro del conde y con él tratan de rescatar a Clarisse y a Fujiko, pero el conde logra herir a Lupin y obligar a Clarisse a recuperar el anillo verdadero.
  • Falleció Luis Alfonso Mendoza, actor de doblaje mexicano

    Falleció Luis Alfonso Mendoza, actor de doblaje mexicano

    Luis Alfonso Mendoza, actor de doblaje mexicano que dio voz a grandes personajes como Gohan en Dragon Ball Z, Bugs Bunny en Looney Tunes, o Sheldon Cooper en The B/g Bang Theory, muri6 en la noche de este sábado, a los 55 años de edad.

    Eduardo garza Twitter

    Según las primeras versiones, el actor murió en una balacera en la que además perdieron la vida su cuñado y su esposa, Lourdes Adame. Los hechos habrían ocurrido en la colonia Portales, en Ciudad de México.

    «En relación a los hechos ocurridos en calles de la #ColoniaPortales, la #SSC informa que las primeras versiones señalan que la gresca
    posiblemente se suscitó por el litigio de un
    inmueble; policías de la SSC acordonaron la zona para facilitar las labores de la Fiscalía capitalina. Efectivos tomaron conocimiento del deceso de tres personas y un lesionado en la colonia», reportó la Secretaría de Seguridad Ciudadana de la metrópoli, sin revelar la identidad de los tres fallecidos.

    Desde los años 80, Luis Alfonso Mendoza trabajó en el mundo del doblaje, donde prestó su voz a icónicos personajes de películas, anime y caricaturas. ÉI fue la voz de Daniel San en Kárate Kld, y también dobló a Carlton Banks, el irritante primo de Will Smith en El Principe de BelAlr. En los últimos años, participó además en el doblaje
    de The Big Bang Theory, donnie dio su voz a uno de los personajes principales, el brillante Sheldon Cooper.

    Gohan - Luis Alfonso Mendoza

    Fuente: www.infobae.com