Una escena de la icónica película de animación japonesa Akira de 1988 predijo que Tokio ganaría el derecho a realizar los Juegos Olímpicos de 2020 pero que además augura un futuro desalentador, hace que el país del sol naciente se estremezca por una posible cancelación de los juegos.
https://youtu.be/UpHZWpebaMw
Una escena de la película «Akira», ambientada en 2019, muestra un letrero que cuenta los días hasta los Juegos Olímpicos. El letrero dice «147 días hasta los juegos» y alienta a los ciudadanos a prestar su apoyo para que el evento sea un éxito. Debajo, alguien ha hecho un graffiti, «¡Se cancela!»
Desde el viernes 27 marcando de febrero exactamente 147 días hasta la ceremonia de apertura el 24 de julio, se está hablando de la posibilidad de cancelar los juegos debido al crecimiento del coronavirus a medida que el brote se propaga en Japón, el tema «¡Solo cancela!» está en tendencia en la cima del Twitter japonés.
La película animada cyberpunk, ambientada en un Neo Tokyo post-apocalíptico, es considerada como una de las películas de anime y ciencia ficción más influyentes de todos los tiempos, y ha servido como inspiración para propiedades desde «The Matrix» hasta «Stranger Things».
Aprovechando el verano -y para muchos de nosotros, las vacaciones-, el día de hoy entrevistamos a Alessandra Gamarra, Licenciada en Comunicación Audiovisual, quien defendió la tesis titulada “El camino del dolor: el discurso sobre el ciclo bélico de violencia representado en el anime shōnen Naruto Shippūden a partir del relato de Nagato / Pain”. Conversaremos con ella sobre su aproximación a la cultura japonesa, la importancia del anime y manga en la educación, y cómo esta nos ayuda a entender una parte de nuestra cultura pop local.
Sugoi: Muchas gracias por tu tiempo, Ale. Para entender un poco el contexto que te llevó a analizar como tema de tesis la serie Naruto Shippūden, ¿nos puedes decir desde cuándo te gusta el anime? ¿Con qué animes o mangas has entrado al mundo de la cultura pop japonesa? ¿Qué es lo que más te atrae de ella?
Alessandra: Bueno, primero muchas gracias por la entrevista y el interés en mi tesis. Soy súper honesta cuando digo que ser entrevistada para Sugoi me emociona mucho por lo que significa para la difusión del anime y manga en el Perú. Bueno, respondiendo a la pregunta, a mí me gusta el anime desde siempre. Mi hermano mayor veía mucho anime cuando yo era pequeña, así que fue bastante natural e inmediata mi introducción al anime. La primera serie que vi fue Saint Seiya, pero tenía cuatro años, así que sobre todo recuerdo Dragon Ball, Sailor Moon, Captain Tsubasa, Sakura Card Captor, Pokémon, Digimon, Magic Knight Rayearth, Candy Candy, Lady Oscar, Tenkū no Esukafurōne. Digamos que esas fueron las principales series que me llamaron a ver otras posteriormente. En ese momento, me llamaron la atención las historias y los personajes.
Las protagonistas femeninas eran heroínas con poderes, con la misión de salvar el mundo. Creo que también el hecho de que era más real la posibilidad de muerte para los personajes en el anime me hacía conectarme más con sus dilemas, sus destinos, sus relaciones con sus amigos y familias. Admiraba mucho el honor de los personajes, el compañerismo y, por supuesto, la animación, la emoción que transmitían las batallas. Además, también me llamaban la atención los elementos de la cultura japonesa como los templos, la comida, los escenarios, la ropa, etc.
Ahora que si le preguntas a la Alessandra del presente qué le atrae del anime creo que la respuesta más concisa sería porque me gusta la manera cómo permiten que el espectador experimente el mundo y a los personajes de sus historias. Tanto desde el lenguaje audiovisual, como desde la narración. Hay una sensibilidad en el anime que admite hablar tanto de lo bello como de lo terrible del mundo yendo más allá de hablar del bien y del mal, sino apuntando a hablar de la humanidad con sus claroscuros. Eso creo que es algo muy característico de la cultura japonesa, pero eso sumado al tiempo e importancia que muchas series y películas le dedican a desarrollar a los personajes, al retrato de la vida con sus elementos trascendentales y grandes así como con los pequeños e íntimos, lo hace un disfrute para los que nos gustan las narraciones con profundidad psicológica y emocional, así como con espectáculo visual.
Sugoi: ¿Qué te llevó a analizarlo y por qué consideras es necesario?
Alessandra: Bueno, lo primero que pensé cuando tenía que hacer mi tesis de Licenciatura es que tenía que estudiar un tema que me apasionara, pues iba a estar mucho tiempo dedicada a ello. Cuando yo estaba en Estudios Generales Letras y estaba llevando el curso de Ciudadanía y Responsabilidad Social, tratamos el tema de la guerra y la paz. Yo me había quedado pensando en esta idea de que cuando se firma un tratado es cierto que hay un compromiso de que las hostilidades terminen, pero también implica que de cierta manera las personas que perdieron a sus seres queridos en el conflicto tienen que seguir cargando su dolor con la idea de que su país está en buenos términos con la nación, grupo o personas que tienen cierta responsabilidad en esas muertes. Esa parte humana del estado bélico estaba rondando mi cabeza y justamente coincidió con que en esa época estaba retomando Naruto Shippūden, que lo había dejado de ver bastante tiempo. Justo ese mismo día de la clase, regresé a mi casa y vi el episodio 165 en el que Pain hace la primera mención a la cadena de odio y esa era la problemática sobre la que yo no podía dejar de pensar. En ese momento, comencé a percatarme de que todo el arco «Asalto de Pain» ahondaba tanto narrativa como audiovisualmente en ese fenómeno que luego yo encontré que se llamaba ciclo de violencia, la expresión de esa cadena de odio. Antes de entrar a Facultad ya pensaba que sería un tema de tesis interesante y cuando ya estaba en Facultad, me decidí, el tema de la guerra siempre me había interesado y Naruto Shippūden, mi anime favorito, lo trata de una manera interesante, así que no dudé.
Cuando salió la noticia de mi sustentación, hubieron diversas reacciones en las redes sociales y recuerdo que precisamente se debatía sobre la relevancia de mi tema de investigación que como había tantos problemas en las sociedad por qué no analizaba otro fenómeno social. Bueno, mi carrera es Comunicación Audiovisual, así que mi tesis de licenciatura tiene que estar vinculada con mi carrera. Creo que el principal problema fue que se trataba de un producto de la cultura popular y cuya importancia es pasada por alto no sólo por la academia sino también por gran parte de la sociedad. Se deja de lado que para conocer mejor a la sociedad, para enfrentar sus problemas, hay que conocer los discursos que consume, que adopta o en torno a los cuales discute. Eso se halla en la cultura popular. Creo que hay un desdén constante hacia la emoción vinculada a la cultura popular en comparación con la razón vinculada a las ciencias más formales y por eso se desacredita cualquier estudio vinculado a series, películas, etc. más aún a “dibujos animados que son consumidos por niños” como a veces se concibe al anime. No obstante, lo que nos conecta a todos como seres humanos son las historias, las emociones que nos despiertan y no se puede dejar eso de lado si lo que buscamos es entender a la humanidad y construir un camino a futuro de unión, tolerancia y reconocimiento. Por eso, considero que es necesario seguir con investigaciones similares.
Sugoi: ¿Por qué consideras que en el Perú calaron historias de una cultura aparentemente tan distinta como la japonesa?
Alessandra: Creo que la tradición del melodrama latinoamericano es una demostración de que países como el Perú gustan y son productores de historias donde se enfatiza el elemento emotivo. Con esto no quiero decir que todo el anime es melodrama, pues depende del género y la demografía. Hay una mayor o menor modulación de ese énfasis emotivo en las historias de las series anime, pero el aspecto emocional es central. Incluso, en el anime shōnen. Desde los inicios, Tezuka marcó en el manga, la importancia de los primeros planos para la profundización psicológica y emocional de los personajes que son la base sobre la que se construyen todas estas historias. Sufrimos y nos emocionamos con Goku, no sólo porque lo vemos recibir un golpe, sino porque vemos en su rostro que lo sufre y porque sabemos lo que está en juego si pierde, porque nos lo recuerda una voz over, porque lo vemos en un flashback, porque lo transmiten los rostros de sus amigos que lo están mirando. Creo que si bien las series anime también tratan temas universales con los que todos se pueden conectar como la superación personal, la adolescencia, la guerra, etc. es el elemento sentimental y su tratamiento lo que nos genera empatía con historias de un país y cultura tan lejanos.
Sugoi: Hace poco he ido a un evento donde se presentaron distintos grupos de covers y de idols, y me ha llamado la atención que en Perú se produzca mucho desde el lado del cosplay y el baile, y también un poco desde la literatura y la historieta -el cual tiene influencias del manga-, pero poco se sabe de la música, los videojuegos y la animación. ¿Crees que revisar las características del anime podrían ayudar a nutrir nuestra industria audiovisual?
Alessandra: Creo que siempre es posible que la producción audiovisual se nutra de las experiencias de otros países e industrias, más aún ahora que hay mayor acceso a los contenidos. Recuerdo cuando teníamos que esperar meses o años para ver un nuevo capítulo de las series que seguíamos y ahora la podemos ver a la par con Japón. En ese sentido, creo que es importante diversificar nuevamente nuestra producción nacional en cuanto al rango etareo de las audiencias para abarcar nuevamente al sector más joven del público, que es el grosso de la audiencia del anime. Es cierto que los adolescentes, jóvenes y niños peruanos ya no son lo mismo que en nuestras épocas y que las tecnologías han cambiado la manera de consumo y los productos audiovisuales que son atractivos para ser consumidos, pero creo que una serie peruana-por qué no de animación-de buena calidad audiovisual y con un buen guion podría hacer una diferencia. No estoy muy enterada de la producción de animación nacional, pero sé de varios proyectos de largometrajes, cortos y series que quizás más adelante si se conjugan las condiciones económicas y de interés de los programadores de las distintas plataformas de difusión en nuestro país (festivales, canales de televisión, etc.) podrían llegar a mayor cantidad de público.
Ya desde un punto de vista narrativo creo que no solamente para la animación, sino para la industria audiovisual en general, se debe rescatar la capacidad que tiene el anime para combinar el entretenimiento con el tratamiento y reflexión de temáticas socialmente relevantes. Creo que a veces se subestima mucho al espectador peruano o se descarta desde el inicio la posibilidad de profundizar en problemáticas o en tópicos complejos, porque se asume que va a ser aburrido o nadie lo va a ver, pero es posible hacerlo. La vigencia de esta tendencia en el anime es una muestra de ello y algo que vale la pena imitar.
Sugoi: Uno de los espacios que nos reunió, luego de la universidad, fue el Círculo de estudios japoneses Tenjin – 天神学団. En ella no solo tratamos de seguir la disciplina académica (investigar, leer/ver y dialogar con colegas de distintas especialidades), sino también tratamos de mantener la pasión del fan al momento de realizar nuestro trabajo. En Perú e Hispanoamérica, ¿qué esfuerzos crees que se han hecho para acercarse de manera académica a la cultura pop japonesa y, en general a los estudios asiáticos? ¿Crees que es suficiente? ¿O por qué no ha habido una aproximación tan fuerte?
Alessandra: Bueno, a raíz de mi tesis de licenciatura, he conocido del trabajo académico en México, donde hay círculos de investigación y se promueven tesis o investigaciones sobre anime, manga y cultura otaku. También, Argentina y Chile son otros dos países donde hay redes de investigadores que se centran en cultura pop japonesa. Creo que en todos estos casos una de las bases y puntos de partida es la existencia de centros de estudios japoneses o asiáticos como es el caso en Perú de la PUCP con el CEO y el CEAS en la UNMSM. Esos espacios y sus eventos o cursos abren la curiosidad de los alumnos más allá de una específica serie, película o título de manga para mostrar la cultura y sociedad que se expresa en ellos. Posteriormente, nacen iniciativas de los mismos estudiantes o profesores que encuentran más conexiones entre los productos audiovisuales que consumen, la cultura o alguna teoría que estén aprendiendo en algún curso, de ese modo, se apertura la mirada del investigador académico. Bueno, en esa línea, estamos nosotros, está Lámpara de Papel, Satori es otra iniciativa y tengo entendido que en la UPC, en la UNI y en la Universidad de Lima hay otros grupos. Incluso, creo que otro esfuerzo a considerar son los clubes de visionado de anime en diversas universidades donde se incita la curiosidad hacia el anime y el manga. Obviamente, si nos comparamos con otros países, no creo que sea suficiente. Es necesaria mayor difusión, pero sobre todo revalorizar el papel del investigador más allá de las ciencias formales en cuanto a su aporte a la sociedad. Eso va a impulsar que haya una mayor motivación por parte de las nuevas generaciones. Y por supuesto también repensar la manera en la que se concibe la cultura popular de modo que se le pueda ver de forma más natural como objeto de estudio. Creo que justo el hecho de que no se reconozca la labor del investigador y la importancia de la cultura popular es la principal barrera y de ahí que estudiar una cultura pop asiática sea impensable o poco serio.
Sugoi: Cuéntanos sobre tu tesis. Ha sido todo un éxito, y no hablo solamente de la nota (sobresaliente *aplausos*). ¿Por qué estudiar un anime? ¿Por qué analizar Naruto Shippūden? ¿Qué aspectos analizas en específico?
Alessandra: Creo que mi respuesta va a tener algunas similitudes con cuestiones que ya he mencionado, pero cuando fui a una clase de investigación en la universidad para hablar sobre mi tesis, un chico me dijo que si las personas vieran al menos un arco de Naruto, quizás la sociedad podría ser mejor y más allá de lo ingenuo que algunas personas puedan pensar de ese comentario, hay algo real. Desde la comunicación, podemos generar cambio social realizando productos que sean punto de partida de discusiones y debate en cuanto a problemáticas o temas que son el camino a una transformación positiva. Un anime como Naruto Shippūden es un producto de alcance mundial y ahí encuentras el primer punto interesante. ¿Por qué? ¿Qué nos dice de la audiencia que la consume, que son parte de esa sociedad que queremos cambiar? ¿Qué discursos propone y qué piensa el público de ellos? Principalmente, va dirigido a una audiencia de varones adolescentes entre 12 y 18 años, es decir shōnen, ¿te imaginas lo interesante que sería como comunicadores llegar a ese sector de la población que está en una etapa importantísima de su formación personal, social, mental y emocional? Si podemos fomentarlos a desarrollar un sentido crítico, a interesarse por los problemas sociales como la guerra o las desigualdades sociales que se tratan en el arco que analizo y hacerlo combinando entretenimiento y reflexión que es lo que propone el anime, podemos avanzar la dirección correcta como sociedad. Allí yace el valor de una investigación sobre anime, podemos aprender de esa narrativa. Yo analizo el discurso sobre el ciclo bélico de violencia en la serie. Este concepto se refiere a que existen personas o grupos que se quedan atrapados en la violencia bélica en un sentido circular o de escalda. En otras palabras, una persona mata o lastima a otra, esta víctima o su familiar o sus compañeros se vengan, la nueva víctima o sus seres queridos toman revancha y así sucesivamente.
En Naruto Shippuden, eso le pasa a Nagato/Pain, el personaje cuya historia se trata en el arco que analizo. Sus padres son asesinados y su país es destruido al ser el campo de batalla de la guerra de un país potencia como es el País del Fuego, país de Naruto. Él mata a los asesinos de sus padres en un impulso, pero luego trata de proteger y prolongar la paz a través de una organización, Akatsuki, pero el jefe de su propio pueblo con un funcionario del país de Naruto lo traicionan acabando con todos sus compañeros y matando a su mejor amigo. Nagato/Pain alimentado por el dolor, odio y deseo de venganza se vuelve un genocida y decide atacar al País del Fuego y en realidad a todo el sistema social ninja. Yo concluyo que al respecto, el discurso que propone la serie es que para frenar estos ciclos, por un lado, no se debe renunciar a encontrar una solución a la violencia que es promovida desde la cultura ninja y la estructura social de ese mundo ficticio, del que se pueden encontrar ecos en el mundo real. Por otro lado, se debe decidir mantener una voluntad firme de no caer bajo el control del odio, pues la sociedad puede que le siga fallando al individuo y de él depende no vivir una vida envenenada por la venganza, el dolor y ese odio. Suena injusto en cierta medida, pero es que este problema está tan enraizado y si no se mantiene la fe en la consecución de la paz, la tarea titánica que es necesaria para conseguir ello no se podrá llevar a cabo. Yo llego a esa conclusión analizando la narratología y el lenguaje audiovisual de cuatro secuencias de los últimos capítulos del arco Asalto de Pain.
Sugoi: En literatura se suele considerar algunas narrativas como un “lugar de memoria», término acuñado por Jan Assman a través del cual eventos vitales para una cultura son plasmados en el espacio (arquitectura, monumentos, etc.) o en el arte (pintura, poesía, literatura, teatro, etc.). En ese sentido, es curioso para algunos la idea de que el anime, pueda ser considerado un “lugar de memoria” pese a ser un producto cuyo fin es obtener un beneficio económico. ¿Cuál crees que es el enfoque en la actualidad que dan los animes sobre eventos traumáticos? ¿En qué época crees que comienza a haber un boom de este tipo de anime? ¿Con ello están confrontando algún aspecto de su historia?
Alessandra: Creo que así como la sociedad japonesa puede ser un ámbito de debate y conflicto en cuanto a los discursos relacionados a eventos como la guerra, lo mismo ocurre en el anime. Aún Japón encuentra dificultades en concebirse a sí mismo tanto víctima como victimario de la Segunda Guerra Mundial un punto de quiebre en sus memorias históricas y su vida como sociedad. Tenemos aún películas como En este Rincón del Mundo donde se explora el horror de la guerra desde el punto de vista de los civiles así como gran cantidad de animes que han vuelto a poner atención al mundo militar a veces resaltando el heroísmo y la gloria. Yo creo que desde el 2008 hay un boom de esto último, pero creo que desde los inicios el anime ha lidiado con temas traumáticos como el miedo a los desastres nucleares que se encuentra detrás de las historias de kaijus. El estado bélico también ha sido otro tema constante, pero una postura más crítica a los crímenes de guerra japoneses en la Segunda Guerra Mundial se puede ubicar a finales de la década de los 60 y durante la década de los 70. Desde finales de los 50 hasta finales de los 60 más bien la postura era de ensalzar a los héroes que sacrificaron todo por su nación. La sociedad japonesa no suele ser muy abierta a todo tema que atente contra la homogeneidad y sentido de colectividad de su sociedad, entonces las controversias de todo sentido o los hechos traumáticos con narrativas poco definidas o conflictivas encuentran un lugar de mayor libertad en el anime, pero aún así considero que no es muy vista una confrontación directa de estos temas. Es decir, puedes ver un anime que hable del tema de la guerra con su complejidad, pero no específicamente de la Segunda Guerra Mundial o la Segunda Guerra Sino-Japonesa con datos y nombres exactos. Hay que entender que el anime es un producto destinado al consumo también, pero el profundizar en la guerra como problemática ya es un avance del cual creo que nosotros, los peruanos, con nuestro propio pasado de conflicto interno podríamos aprender con miras a desarrollar ciudadanos con sentido crítico.
Erica Friedman is the founder of Okazu, Yuricon & ALC Publishing. With a Master degree in Library Science, she is a consultant and promotes LGBTQ visibility in events and Internet. We had the pleasure to interview her about the yuri genre and the hundred years of its creation.
Sugoi: As an introduction to our readers, please explain to us what is yuri and which are their origins. Is there any antecedent in Japan and was there any foreign influence on the genre?
Erica Friedman: The definition for “Yuri” that we use at Yuricon is “Yuri can describe any anime or manga series (or other derivative media, i.e., fan fiction, film, etc.) that shows intense emotional connection, romantic love or physical desire between women. Yuri is not a genre confined by the gender or age of the audience, but by the *perception* of the audience.
In short, Yuri is any story with lesbian themes.”
The roots of the Yurigenre are in the “Class S” proto feminist literary movement, in which young women were finding ways of making lives outside the confines of marriage. Japan was moving into the 20th century and relationships between young people at schools were developing in the same was they did elsewhere. Many secondary schools were run by western religious orders and they encouraged platonic relationships between older and younger students of the same sex, but these already existed in Japan’s sempai/kouhai dynamic. I wouldn’t say Yuri needed any influence from Western culture any more than you could argue that Anne of Green Gables was influenced by Europe. The early twentieth century was moving in the same direction in a lot of places simultaneously, as technology and culture modernized.
Sugoi: Besides the word “yuri” it exists a variety of other names to talk about lesbian-theme narratives. Which are those names and is better to use one of them over the others?
Erica Friedman: Some people use Yuri and other terms, such as shoujoai, as if they have clear distinctions – or as if they are interchangeable – the truth is that the etymology is somewhat fluid. In the 1970s, Itou Bungaku, the editor of Barazoku, a gay men’s magazine, called lesbians in Japan “the lily tribe” – bara is Japanese for “rose” and yuri is Japanese for the lily. Hence, gay men were barazoku (薔薇族), or “rose tribe” while lesbians were yurizoku (百合族), the lily tribe. “Yuri” was used in a lot of lesbian porn in the 70’s so it became a kind of cliche’ for the genre itself. At Yuricon, when we were getting started, we believed that it was time to reclaim the term from porn artists and embrace the beauty of the lily as our own.
In the 1990s, American fans created the term shoujoai as an analog for shounenai, which was being incorrectly used by American fans as a term for Boys’ Love manga. Shoujoai wasn’t ever really used in Japan. The emphasis was originally on the romantic over the sexual, but this age and content distinction was convention that was made up by Americans and had no meaning at all in Japan.
What *is* sometimes used in Japan – especially by publishers – is GL, short for Girl’s Love (in English.) This was created as an analog to the preferred genre term for Yaoi which is Boy’s Love, i.e. BL. For the same reason American fans like Japanese words, Japanese fans think English sounds exotic and cool. Creators of f/f stories in Japan – especially within the lesbian community – avoided using “Yuri” for a long while because of the porn connotation, preferring Onna no ko x Onna no ko (女の子 x 女の子) or Onna-doushi (女同士). At least one American publisher of manga has rejected the term Yuri, because they believe they need to avoid using Japanese words wholly. But since Yuri is neither properly “girls love” nor “women’s love” it seems a bit awkward to avoid the perfectly good genre term.
Sugoi: Since the beginning of “Class S” narrative, with Yoshiya Nobuko’s novels Hana Monogatari [Flower Tales] (1916) and Yaneura no nishojo [Virgins in the Attic] (1919), the genre had evolved. Please, comment to us about the changes in the topics and tropes.
Erica Friedman: In fact, the many tropes that were established in both of Yoshiya’s works were so genre-defining, they still exist today intact! We still see girls in Catholic schools, forming passionate relationships. LOL
Obviously, as LGBTQ representation creeps into Yuri, we now occasionally see actual lesbians from time to time. And queer manga, which developed on it own within the LGBTQ community is gaining greater exposure, especially with the advent of Pixiv and other online comics publishing venues.
Finally, we’re seeing a very real sea change from stories about school girls to a wave of creators making Yuri manga about adults. Obviously, since most manga creators are adults, there’s much more interest these days in stories of Yuri in adult life. I would expect that, as creators age, we’ll see more senior Yuri stories. ^_^
Sugoi: Which yuri series, mangas and visual novels do you think are the most important or relevant in Japan and were well received in other countries? Do they have any influence over pop culture products like films, webtoons, comics, series and cartoons around the world?
Erica Friedman: I don’t think the word “important” has meaning in this context. Over 40 years, there’s been so many series that have impacted lives, but if I had to pick one series that changed everything, it has to be Sailor Moon. Haruka and Michiru, Sailors Uranus and Neptune, have been lesbian icons around the world for 25 years and it’s still one of the most famous anime globally. It’s influenced so many other series and creators, it’s become a legend.
Sugoi: Is it correct to differentiate yuri from other lesbian narratives from around the world, or is it a more global genre than we thought? If it is a different genre, which are the characteristics that make yuri particular?
Erica Friedman: A lot of non-Japanese people use the genre term Yuri when their comics or animation are inspired by anime or manga. Sometimes it’s used in place of lesbian as a genre term – especially if lesbian identity or queer identity isn’t relevant or part of the story. I half joke on my blog Okazu that I define Yuri as “lesbian content without lesbian identity.” I say that because if a story is about a young woman coming to terms with identity as queer, then it’s really a LGBTQ story, but if she just falls for another girl and there’s no recognition of a larger world, politics, social pressure, coming out, dealing with bias or finding allies or community, then it’s Yuri. This is of course not a hard and fast definition, but more of a gut sense I go with.
Sugoi: In the last years there is an increase on the production of yuri manga, anime and visual novels. Why do you think this phenomenon occur? Is there any correlation with some social events in Japan and the consume of these products abroad?
Erica Friedman: Every genre is the same – if you see an increase in the amount of material, it’s because it has become financially viable. I’ve spent 20 year growing the Yuri market, promoting the genre and I am not alone in this. Publishers who have invested in Yuri want to see it succeed. Two decades of building the genre, the market and the number of creators expands the opportunities. And we’ve had some fortunate turns of events, like Pony Canyon wanting to create a Yuri anime that became the Kase-san and Morning Glories OVA.
Sugoi: The yuri is an interesting case of study because, on one hand it is a consumed genre that shows lesbian relationships or female-to-female desire, and on the other hand, japanese culture does not seems very supporting in this aspect, since only Shibuya recognise same-sex partnership. Which do you think are the reasons behind this acceptance of female desire in fiction? Is it correct to affirm that fiction, pop culture and fan culture are a space of transgression?
Erica Friedman: Good question! I think there are a number of aspects to this. Manga in general is considered a space in which feelings and experiences can be explored that cannot be expressed in normal society. Like all art anywhere in the world, really. But in a society where it is dangerous – for whatever reason, politically, socially – to express desire or feelings of outsiderness, comics pop up to fill that void.
Obviously, there is fact that some men like female sexual desire as a fantasy, and equally as obviously, some women do as well.
And, as lesbians in Japan began to communicate in the 1970s through activist groups and their newsletters, some of them used a graphic format to tell their stories. Some of them turned to doujinshi and eventually some of those people became professional manga artists. Now that Yuri is an established genre, there are more opportunities for those women to tell their stories, as well.
Sugoi: In addition to buying official translations of yuri mangas and visual novels, is there any other way to support the industry? Which is the role of conventions, online forums and academic research in help other people to approach this genre?
Erica Friedman: Another good question. I will always remind people that reading and liking and sharing scanlations does not in any way help your favorite manga artists. But reading and liking and sharing their original work where the artists themselves post it, does! Follow them on Pixiv and Twitter and share their work. If you buy a manga, let folks know if you like it through reviews on Amazon and Goodreads or your own site. Obviously, support the artist buy buying their work at shows, or through legally licensed publishers and sellers. And if you do follow those artists…let them know you like their work. Tell the publishing companies and the artist themselves. It always feels good to know that someone out there likes your work. ^_^
Sugoi: About the celebration of the hundred years of the creation of yuri genre, what events are going to take place in Japan, Europe, USA, etc.?
Erica: <laugh>We’re about to launch a very exciting project in the next few days, so keep an eye on Yuricon and Okazu for the news! (*)
Sugoi: Finally, after the commercial boom of Citrus in 2014, when it was the best sold LGBT manga in Amazon,new yuri titles -with, maybe, a more complex narrative and a better representation of lesbianism- were translated, like My lesbian experience with loneliness and Bloom Into You. Which other titles do you think are the bests of this genre? And which authors do you think are reformulating yuri in a good way?
Erica: That’s an almost impossible question, honestly. What is popular isn’t always good and vice versa, although all three of the titles you mention have their own merit and are very different, so they reach completely different kinds of readers, which is good. I think the best series overall in 2018 was the Kase-san series by Hiromi Takashima, which is being translated into English and had an anime OVA that spent all summer in theaters across Japan! It’s a lovely, realistic story about two women in love for the first time and deals with issues of jealousy, self-esteem and communications.
Video de la cuenta del canal de Youtube de Yuricon creado por Erica Friedman
Interview and translation: Alexandra Arana Blas
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Una conversación sobre el género yuri: entrevista con Erica Friedman
Erica Friedman es fundadora de Okazu, Yuricon & ALC Publishing. Con una maestría en Bibliotecología, es consultora y promueve la visibilidad LGBTQ en eventos e Internet. Tuvimos el agrado de entrevistarla sobre el género yuri con motivo de los cien años de su creación.
Sugoi: Como una introducción para nuestros lectores, por favor explíquenos qué se entiende por “yuri” y cuál es su origen. ¿Hay algún antecedente en Japón y ha habido alguna influencia extranjera en la creación del género?
Erica Friedman: La definición de yuri que usamos en Yuricon es: «Yuri puede describir cualquier serie de anime o manga (u otros medios derivados, es decir, fan fiction, películas, etc.) que muestre una intensa conexión emocional, amor romántico o deseo físico entre mujeres. El yuri no es un género limitado por el género o la edad de la audiencia, sino por la * percepción * de esta.
En resumen, el yuri es cualquier historia con temas lésbicos».
Las raíces del género yuri están en el movimiento literario proto feminista de «Clase S», en el que las mujeres jóvenes encontraban formas de hacer vidas fuera de los confines del matrimonio. Japón se estaba moviendo hacia el siglo XX y las relaciones entre los jóvenes en las escuelas se estaban desarrollando de la misma manera que lo hicieron en otros lugares. Muchas escuelas secundarias estaban dirigidas por órdenes religiosas occidentales y fomentaban las relaciones platónicas entre estudiantes mayores y más jóvenes del mismo sexo, pero estas ya existían en la dinámica sempai/kouhai de Japón. No diría que el yuri haya necesitado de ninguna influencia de la cultura occidental más de lo que podría argumentar que Anne of Green Gables fue influenciada por Europa. Los primeros años del siglo XX se movían en la misma dirección en muchos lugares simultáneamente, a medida que la tecnología y la cultura se modernizaban.
Sugoi: Además de la palabra “yuri”, existen otros términos que se refieren a las narrativas con temática lésbica. ¿Cuáles son? ¿Hay una que es mejor usar por sobre las otras?
Erica Friedman: Algunas personas usan el término yuri y otros, como shoujoai, como si tuviesen distinciones claras o como si fuesen intercambiables. La verdad es que la etimología es un tanto fluida. En la década de 1970, Itou Bungaku, el editor de Barazoku, una revista para hombres gays, llamó a las lesbianas en Japón «la tribu de los lirios» –bara es el japonés para «rosa» y yuri es el japonés para “lirio”. Por lo tanto, los hombres gays eran barazoku (薔薇 族), o «tribu de rosas», mientras que las lesbianas eran yurizoku (百合 族), la tribu de lirios-. El término «yuri» se usó en una gran cantidad de porno lésbico en los años 70, por lo que se convirtió en una suerte de cliché para el género en sí. Cuando comenzamos Yuricon creímos que era hora de reclamar el término de los artistas pornográficos y abrazar la belleza del lirio como nuestra.
En la década de 1990, los fanáticos estadounidenses crearon el término shoujoai como un análogo para shounenai, que fue utilizado incorrectamente por los fanáticos estadounidenses como un término para el manga Boys’ Love. [El término] shoujoai nunca se usó realmente en Japón. El énfasis fue originalmente en lo romántico sobre lo sexual, pero esta distinción de edad y contenido era una convención que estaba compuesta por estadounidenses y no tenía ningún significado en absoluto en Japón.
Lo que a veces se usa en Japón, especialmente por los editores, es “GL”, abreviatura de Girls´ Love (en inglés). Este se creó análogo al término de género preferido para yaoi, que es Boys´ Love, es decir, BL. Por la misma razón que a los fanáticos estadounidenses les gustan las palabras japonesas, los japoneses piensan que el inglés suena exótico y genial. Los creadores de historias de f/f en Japón, especialmente dentro de la comunidad lésbica, evitaron usar [la palabra] «yuri» durante mucho tiempo debido a una connotación pornográfica, prefiriendo Onna no ko x Onna no ko (女 の x 女 の 子) o Onna-doushi (女 同 士).
Por lo menos un editor estadounidense de manga ha rechazado el término yuri porque creen que se debe evitar por completo el uso completo de las palabras japonesas. Pero como el género del yuri no presenta únicamente un «amor entre chicas» ni un «amor entre mujeres», parece un poco incómodo evitar el término.
Sugoi: Desde los inicios del género “Clase S”, con las novelas Hana Monogatari [Flower Tales] (1916) and Yaneura no nishojo [Virgins in the Attic] (1919) escritas por Yoshiya Nobuko, el género ha evolucionado. Por favor, coméntenos sobre los cambios que se han producido en los temas y tropos.
Erica Friedman: De hecho, los muchos tropos que se establecieron en ambas obras de Yoshiya fueron tan definitorios de género, ¡que todavía siguen intactos! Seguimos viendo chicas en escuelas católicas, quienes forman relaciones apasionadas. LOL
Obviamente, a medida que la representación LGBTQ se introduce en el género del yuri, hoy en día podemos ver ocasionalmente lesbianas reales. Asimismo, el manga queer, que se desarrolló por sí mismo dentro de la comunidad LGBTQ, está ganando una mayor exposición, especialmente con la llegada de Pixiv y otros lugares de publicación de cómics en línea.
Por último, estamos viendo un verdadero cambio en las historias sobre jóvenes escolares y en la ola de creadores que hacen manga yuri sobre adultos. Obviamente, dado que la mayoría de los creadores de manga son adultos, en estos días hay mucho más interés en las historias yuri de vida adulta. Yo esperaría que, a medida que los creadores envejezcan, veamos más historias yuri de alto nivel ^_^
Sugoi: ¿Cuáles son los animes, mangas y visual novels que tú consideras son relevantes en Japón y fueron bien recibidos en otros países? ¿Han tenido alguna influencia en productos de la cultura pop como películas, webtoons, comics, series y dibujos animados alrededor del mundo?
Erica Friedman: No creo que la palabra «importante» tenga significado en este contexto. A lo largo de 40 años, ha habido tantas series que han impactado vidas, pero si tuviera que elegir una serie que lo cambiara todo, tiene que ser Sailor Moon. Haruka y Michiru, Sailors Uranus y Neptune, han sido íconos lésbicos de todo el mundo durante 25 años y sigue siendo uno de los anime más famosos del mundo. Ha influido en muchas otras series y creadores, se ha convertido en una leyenda.
Sugoi: ¿Es correcto diferenciar el yuri de otras narrativas lésbicas de otros países, o se trata de un género más global? ¿De ser un género distinto, cuáles serían las características que lo hacen particular?
Erica Friedman: Una gran cantidad de personas no japonesas utilizan el término “yuri” cuando sus cómics o animación están inspirados en el anime o el manga. A veces se usa en lugar de “lésbico” como término de género, especialmente si la identidad lésbica o la identidad queer no es relevante ni es parte de la historia. Suelo bromear en mi blog Okazu, donde defino el yuri como [un género con] «contenido lésbico sin identidad lésbica». Digo esto porque si una historia trata sobre una mujer joven que acepta su identidad queer, entonces es realmente una historia LGBTQ, pero si solo se enamora de otra chica y no se reconoce en un mundo más grande, con una política, presión social, salir y lidiar con los prejuicios o encontrar aliados y una comunidad, entonces es yuri. Esta, por supuesto, no es una definición establecida; es más una intuición que tengo.
Sugoi: En los últimos años hay un incremento en la producción de mangas, anime y visual novels con temática yuri. ¿Por qué crees que ocurre ello? ¿Hay alguna correlación con la realidad que atraviesa Japón o el consumo de estos productos en el exterior?
Erica Friedman: Todos los géneros son iguales: si ves un aumento en la cantidad de material es porque se ha vuelto financieramente viable. He pasado 20 años cultivando el mercado del yuri, promoviendo el género y no estoy sola en esto. Los editores que han invertido en el género quieren que tenga éxito. Con dos décadas de construcción del género, el mercado y el número de creadores ampliaron las oportunidades. Y hemos tenido algunos giros afortunados, como Pony Canyon que deseó crear un anime yuri que finalmente se convirtió en el OVA de Kase-san and Morning Glories [Kimi no Hikari: Asagao yo Kase-san].
Sugoi: El yuri es un interesante caso de estudio porque, por un lado, es un género consumido que muestra relaciones lésbicas o el deseo entre mujeres; por otro lado, la cultura japonesa no se muestra muy abierta a ello si tomamos en cuenta que solo el distrito de Shibuya reconoce a las parejas del mismo sexo. ¿Cuáles crees que son las razones detrás de esta aceptación del deseo femenino en la ficción? ¿Sería correcto afirmar que la ficción, la cultura pop y la cultura de fans son un espacio de transgresión?
Erica Friedman: ¡Buena pregunta! Creo que hay varios aspectos. El manga en general se considera un espacio en el que se pueden explorar los sentimientos y las experiencias que no se pueden expresar en la sociedad -como todo arte en cualquier parte del mundo, en realidad-. Pero en una sociedad donde es peligroso expresar deseos o sentimientos fuera de la norma -por cualquiera sea el motivo, político o social-, los cómics aparecen para llenar ese vacío.
Obviamente, existe el hecho de que a algunos hombres les atrae el deseo sexual femenino como una fantasía; y de igual manera, obviamente, algunas mujeres también lo hacen.
Y, a medida que las lesbianas en Japón comenzaron a comunicarse en la década de 1970 a través de grupos activistas y sus boletines, algunas de ellas usaron el formato gráfico para contar sus historias. Algunas de ellas recurrieron al doujinshi, y eventualmente algunas de esas personas se convirtieron en artistas de manga profesionales. Ahora que el yuri es un género establecido, también hay más oportunidades para que esas mujeres cuenten sus historias.
Sugoi: Además de comprar traducciones oficiales de mangas yuri y visual novels, ¿hay alguna otra forma de apoyar la industria? ¿Cuál es el rol de las convenciones, los foros en línea y las investigaciones académicas para ayudar a otras personas a aproximarse a este género?
Erica Friedman: Otra buena pregunta. Siempre les recordaré a las personas que leer, apreciar y compartir escaneos no ayuda de ninguna manera a sus artistas de manga favoritos. Pero leer, apreciar y compartir el trabajo original desde donde los propios artistas lo publican, ¡sí! Síguelos en Pixiv y Twitter y comparte su trabajo. Si compras un manga, avísele a la gente si le gusta a través de las reseñas en Amazon y Goodreads o en su propio sitio. Obviamente, se puede apoyar a los artistas comprando sus obras en espectáculos o a través de editores y vendedores con licencia legal. Y si sigues a esos artistas… hazles saber que te gusta su trabajo. Cuéntaselo a las editoriales y al artista. Siempre se siente bien saber que a alguien le gusta tu trabajo ^_^
Sugoi: Acerca de la celebración de los cien años de la creación del yuri como género, ¿qué eventos van a tener lugar en Japón, Europa, EEUU, etc.?
Erica: <risas> Estamos a punto de lanzar un proyecto muy emocionante en los próximos días, ¡así que no pierdan de vista la página de Yuricon y Okazu para tener noticias! (*)
Sugoi: Finalmente, después del auge comercial de Citrus en 2014, cuando fue best-seller en la sección de mangas LGBT en Amazon, se tradujeron nuevos títulos yuri -quizás con una narrativa más compleja y una mejor representación del lesbianismo-, como My Lesbian Experience with Loneliness y Bloom Into You. ¿Qué otros títulos crees que son los mejores de este género? ¿Y qué autores crees que están reformulando el yuri de buena manera?
Erica: Esa es una pregunta casi imposible, honestamente. Lo que es popular no siempre es bueno y viceversa, aunque los tres títulos que mencionas tienen su propio mérito y son muy diferentes, por lo que llegan a tipos de lectores completamente diferentes, lo que es bueno. Creo que la mejor serie en general en 2018 fue la serie Kase-san de Hiromi Takashima, que se está traduciendo al inglés y tuvo un OVA que pasó todo el verano en teatros de todo Japón. Es una historia hermosa y realista sobre dos mujeres enamoradas por primera vez y trata temas de celos, autoestima y comunicaciones.
De lo poco que muchos saben del Yaoi es que solo se trata de historias de contenido romántico y sexual entre hombres, más desconocen la riqueza artística y argumental que guardan estas transgresoras publicaciones que junto con el Yuri, más que ser una apología a la comunidad LGTBIQ, se mostraban como una proyección de las mujeres japonesas y del entorno patriarcal al cual estaban sometidas, representaciones femeninas en cuerpos masculinos idealizando una vida que pudo ser si hubieran sido varones, una vida llena de privilegios que hasta bien entrado los años 70 las japonesas aún no conseguían.
Como subgénero del Shoujo, el Yaoi se abriría camino entre un público amante de los romances de todo tipo y sediento de aquello que fuera más que una historia convencional.
La transgresora Generación del 24
24 Nijūyo-nen Gumi es el nombre que recibe un grupo de autoras que empezaron sus publicaciones hacia finales de los 60 y continuaron prolíficamente en los 70, la gran mayoría de ellas nacidas en el año 24 de la Era Showa (1949) y que fueron las gestoras de la revolución del poco reconocido género Shoujo de ese entonces. Nombres como Yumiko Ōshima, Moto Hagio, Keiko Takemiya, Toshie Kihara, Ryoko Yamagishi, Minori Kimura, Riyoko Ikeda, Nanae Sasaya, y Mineko Yamada, comenzaron a publicar historias que si bien tenían ese corte de romance característico del género, añadieron ese elemento que las llevaría al éxito primero en un Japón de cambiaba a pasos agigantados y luego en un mundo diverso y más tolerante.
El secreto, escarbar donde los autores del shonen jamás entrarían, en otras palabras todo lo referente a la sexualidad, tanto en orientación como identidad. Y en lo visual, la estilización del dibujo y al ubicación de las historias en lugares alejados de Japón como Europa o Norte América. Si bien el gran Ozamu Tezuka dio la pauta inicial al Shoujo moderno con Ribon no Kishi, serian estas autoras pero en especial dos de ellas que consolidarían al Yaoi y a su predecesor el Shonen Ai como géneros de consumo masivo.
El nacimiento del Shonen Ai y del Yaoi de la mano de dos amigas: El corazón empieza a latir
Moto Hagio y Keiko Takemiya compartían vivienda en el barrio de Nerima en Tokio hacia principios de los 70. Una amiga de Takemiya, Norie Masuyama, vivía cerca y fue llamada por Hagio Moto como la «influencia mental» de Takemiya. Masuyama no era una artista de manga, pero ella le presentó como un gran recurso a Takemiya, el planteamiento de homosexualidad masculina en historias para mujeres a través de la revista Barazoku. Esto influenció a Hagio y a Takemiya a ahondar en el tema.
Hacia 1972 Riyoko Ikeda causaba sensación con Versailes no Bara donde su protagonista Oscar Francoise de Jaryais luchaba con el paradigma de su identidad y el de amar y ser amada, todo sumado a un contexto histórico de catastróficas consecuencias. Se tiene constancia que fue el primer manga donde se menciona abiertamente las palabras gay y lesbiana así como sentar las bases narrativas y visuales para el Shoujo de los años 70. Ikeda en 1976 publicaría su primer Shoujo Ai: Onisama E.
Pero no fue hasta 1974 cuando Moto Hagio dio el primer paso, publicando la historia que sería reconocida como el primer Shonen Ai. Toma No shinzou (El corazón de Thomas) que nos narra la historia de Thomas que comente suicidio y le deja una carta a su amigo Juli en la cual le revela sus sentimientos, estos son enaltecidos al llegar al internado Eric el cual tiene un parecido físico con Thomas. Todo ambientado en un internado alemán de fines del siglo XIX. No será hasta el año siguiente que la verdadera vorágine realmente comience.
Como una canción de viento y árboles remeció a toda una generación y lo sigue haciendo
En 1975 le tocó el turno A Keiko Takemiya publicando la que sería reconocida como la primera historia Yaoi propiamente dicha Kaze to Ki no Uta (La Canción del Viento y los Árboles) causando mucha controversia desde sus primeras páginas
(en la segunda ya vemos dos hombres en la cama). Nos narra la historia de Serge Battour como nuevo alumno del internado Lacombdale cerca de Arrás en Francia. Su llegada podría ser de lo más normal solo que le ha tocado compartir la habitación con Gilbert Cocteau, joven de ligeras actitudes llamado por los demás alumnos como “la perra del internado”, veremos como Serge y Gilbert entablan una relación tratando de superar las adversidades que se imponen.
Algunos han acusado a Takemiya de plagiarle la historia a Hagio, si bien la premisa básica es la misma (internado europeo de fines del siglo XIX), Takemiya llevo el concepto más allá no solo contando una historia de amor homosexual con todos sus elementos sino que también toco temas como la prostitución, drogadicción e incesto. Publicado inicialmente en la misma revista donde Moto también publico Toma no Shinzo (Shojo Comic de Shogakukan) pasando a la mítica revista June, constó de diecisiete tomos desde 1976 a 1984 mas una película animada en 1987.
Kaze to Ki no Uta tiene un lugar privilegiado entren los mangas del genero Yaoi no solo por ser la primera historia, sino por dejar las direcciones que siguieron la posterior generación de autoras, las de Yaoi y también para las del Shoujo en general. Reconocidas autoras de la era del Boom del Manga como Naoko Takeuchi, Chiho Saito, Yuu Watase, Wataru Yoshizumi y CLAMP (que empezaron dibujando doujinshi Yaoi) han utilizado estos elementos en sus mas reconocidas historias enriqueciéndolas con ese lado donde el Shonen jamás explora. Entre ellos personajes que no tienen ningún problema de exponer su orientación e identidad como Haruka y Michiru de Sailor Moon, que son al entender de muchos la primera pareja homosexual (lésbica) que se muestra de manera abierta en una anime shoujo convencional por así decirlo y el uso de los personajes Bishonen.
De un amor de bronce a una pornografía sensitiva (y quizá a una pista de patinaje…)
Las décadas siguientes fueron fructíferas para el Yaoi y el Yuri con títulos como Zetsuai/Bronze, Ai no no Kusabi, Fake, Earthian, Paros no Ken, Yami no Matsuei, Claudine, Loveless, Sensitive Pornograph, Sukisho entre otros y asi como los demás géneros del manga el Yaoi cruzó fronteras. Su éxito en occidente es relativamente reciente hacia el año 2000, impactando a un público mas diverso no solo el femenino al cual por tradición esta dirigido, sino también ha encontrado un gran aliado en la comunidad LGTBIQ y en todos aquellos que gustan de las buenas historias.
El Yaoi llegó para quedarse con innovación, arte y transgresión. Odiado y rechazado por muchos pero amado y alabado por otros, que desde sus inicios en la década de los 70 del siglo XX seguirá impactando aun público ávido de la historieta en general.
“Soy un Shaman, el vínculo que une este mundo con el más allá.” Dicen que aquellos que pueden ver fantasmas por lo general son de buen corazón. Shaman King es un manga creado en el año 1998 por Hiroyuki Takei.
La historia nos lleva a conocer a Yoh Asakura, un joven shaman en entrenamiento, quien llega a la ciudad. Una noche el joven Manta Oyamada, al regresar a casa, cruza por el cementerio y al ver a Yoh solo decide acercarse, de pronto aparecen los fantasmas del cementerio y Manta queda muy asustado. Al día siguiente Manta reconoce a Yoh en su salón de clases y este niega haberlo visto. Al terminar la clase, Manta lo busca, entonces es cuando Yoh se presenta como un Shaman, y lo invita al cementerio. Esa noche ya en el cementerio (Manta fue en contra de su voluntad), conocen a Ryo, líder de una pandilla, quien estaba haciendo disturbios en el campo santo, Yoh llega para detenerlo por estar molestando a los espíritus, en dicho cementerio está el alma de Amidamaru, un samurái asesino, quien está muy fastidiado con las acciones de Ryo. Entonces Yoh usa la fusión de almas con Amidamaru para detenerlo. Desde entonces el joven shaman y el alma del samurái se hacen buenos amigos a la vez que se vuelve su espíritu acompañante, y también nace su amistad con Manta. Conocerán más shamanes desde ese día (tanto amigos como enemigos), posteriormente, Yoh participará en el torneo de los shamanes, buscando cumplir su sueño de ser el Shaman King (rey de los shamanes).
El protagonista tiene las características clásicas de un héroe Shonen, es una persona despreocupada, muy tolerante sin olvidar lo relajado, pero si te metes con sus seres querido lograrás hacerlo enojar. Su único fin es tener una vida despreocupada, vivir tranquilamente, para lo cual a toda costa se hará con el título del Shaman King. Y para ello contará con la ayuda de grandes amigos entre ellos Manta, y su esposa Ana, quien es muy dura con él, pero lo hace por su bien.
Este Shonen te atrapa conforme avanza su trama, combina los sucesos paranormales que ocurren con los espíritus que nos rodean, pero este misticismo de los espíritus no queda ahí ya que el autor también se toma la molestia de recurrir a diferentes culturas, como en los incas, los dioses nórdicos, los egipcios entre otros siendo el más representativo en la serie los Apaches.
El manga fue cancelado en el año 2004, dejando la historia inconclusa, no obstante se dio un final en el año 2009, se nota un final forzoso, pero que podemos esperar cuando tu editor te dice que debes terminar tu manga en contados capítulos y tienes tu manga en el clímax de la historia. La historia en general tiene buenos complementos para el agrado de los lectores, y seguro a muchos dejó con un mal sabor de boca cuando fue suspendido.
Si eres de los que solo ha visto el anime, déjame decirte que el anime se queda muy corto en relación con el manga. Espero que este manga sea de su agrado. Que tengan una feliz lectura. Nos leemos.
La semana pasada, en el New York Comic Con, se anunció como ganador del Harvey Award en la categoría de Mejor Manga a My lesbian experience with loneliness de Nagata Kabi. El título, premiado por profesionales de la industria del cómic, compitió contra obras como My Hero Academia, Tokyo Ghoul, Kimi no Na wa y My Brother’s Husband.
My lesbian experience with loneliness es un manga autobiográfico que apareció por primera vez en Pixiv, y explora los orígenes de la depresión de la autora, con lo cual se realiza una crítica velada de la interacción y las expectativas que tienen los padres hacia sus hijos en Japón. De esta forma, el manga presenta a una protagonista introspectiva, la cual explora sus años de adolescencia y temprana adultez. En contraste a sus años de colegio, los cuales considera tranquilos, su etapa universitaria la considera un fracaso. Al no lograr permanecer en la escuela de arte, los elementos que la hacían única se desvanecen, y provoca en ella un cuestionamiento sobre su identidad. En su búsqueda por encontrar un lugar al cual permanecer, decide insertarse en la esfera laboral. Sin embargo, las demandas que exige el trabajo causarán en la protagonista ansiedad. Esto, sumado a la sensación de fracaso ante la búsqueda por ser un adulto productivo, provocarán el desarrollo de una baja autoestima, reflejado en autolesiones y desbalances alimenticios.
Fuente: My Lesbian Experience with Loneliness, Nagata Kabi
Durante las primeras páginas, vitales para entender el desarrollo de la depresión en la protagonista, los padres yacen ausentes. Esto será vital para entender la dinámica que se dará con su familia más adelante, ya que, a pesar que vive con ellos, ignorarán su depresión. Asimismo, pese al silencio que existe entre ambas partes, las pocas palabras que le dirigen le hacen recordar su incapacidad de tener una familia, así como un trabajo e ingresos estables. Todo esto crea en ella la sensación de ser un adulto incompleto. Por ello, buscará nuevamente empleo en empresas pequeñas o locales. En estas entrevistas entenderá que la adultez no se reduce a tener empleo en una empresa reconocida, sino en encontrar la felicidad a partir de lo que le apasiona a uno. Es así, como regresa a casa con la certeza de que será mangaka.
Fuente: My Lesbian Experience with Loneliness, Nagata Kabi
No obstante, la insistencia de su familia para que encuentre un trabajo estable acentuará el temor de decepcionarlos. Será a partir de este momento que se replanteará la forma cómo se ha aproximado a las demás personas, así como la represión de sus sentimientos y deseos en búsqueda de obtener la aprobación de sus padres. Con ello, comienza la última sección del manga, la cual se centra en la exploración de su sexualidad y, sobre todo, la aceptación de su cuerpo y su homosexualidad. Si bien la protagonista es consciente que el encuentro sexual no curará su depresión ni mitigará su inseguridad, le permitirá establecerse como una persona capaz de tomar decisiones sin importarle lo que piensen sus padres ni su entorno. A partir de ello, determinará que trabajará en la industria del manga, y supone necesario contar su vida sin importarle si ello representa “debilidad” ante la sociedad y genera rechazo.
Las últimas páginas llaman la atención porque serán una crítica contundente hacia la sociedad. La autora expone que esta silencia y hasta crea un temor hacia la sexualidad desde la infancia. Algunos jóvenes arrastrarán esto hasta la adultez, lo cual desencadena en un rechazo y un desconocimiento del cuerpo. Sin embargo, en lugar de proponer una ruptura con los padres y la sociedad, plantea examinarse a uno mismo y encontrar fuentes de apoyo en otros espacios, como el Internet -específicamente Pixiv, donde obtuvo retroalimentación, lo cual no solo le ayudó a mejorar en sus dibujos, sino también en conocer otras personas que habían pasado por lo mismo-. Esto permitiría insertarse en la sociedad y buscar, al mismo tiempo, cambiarla. Por último, la primera experiencia sexual que tuvo con una dama de compañía invita a repensar en la posibilidad del sexo y sus distintas expresiones como terapéuticos.
En el aspecto visual y de lenguaje, se debe resaltar cómo este manga representa de forma honesta la depresión. Si bien hay escenas que exponen los desbalances alimenticios, las automutilaciones y las secuelas que estas dejan sobre el cuerpo de la protagonista, ninguna produce rechazo al lector. Esto se debe al lenguaje sencillo y la presencia de viñetas no saturadas o sobrecargadas. Asimismo, para explicar su enfermedad y los temas que la angustian, la autora recurre a gráficos -como cuadros, flechas o diagramas- y se representa constantemente en diálogo consigo misma para demostrar cómo lidia con sus emociones y sentimientos. Esto permite aproximarse a quienes no están familiarizados con la depresión, y resulta una fuente de apoyo para quienes sí conocen esta enfermedad.
Fuente: My Lesbian Experience with Loneliness, Nagata Kabi
En conclusión, el manga de Nagata Kabi muestra temas tabú de una manera atractiva para todo público. No solo expone de forma honesta la depresión, sino también invita a reflexionar y repensar sobre la adultez y qué se entiende como “ser productivo”. Asimismo, explora el proceso a partir del cual el sujeto revisa sus propias experiencias con la finalidad de entender la depresión. Gracias a este proceso la autora no solo acepta su cuerpo y su sexualidad, sino también reafirma sus metas, con lo cual entrará con mayor seguridad a la sociedad, en la que buscará generar un cambio.
Al ver la creciente producción de películas live action, los fanáticos de Mobile Suit Gundam, estaban esperando el anuncio de alguna nueva película. Hoy se acaba de hacer oficial: Sunrise está trabajando en un live action.
Gundam es una franquicia de series ciencia ficción creada originalmente por Yoshiyuki Tomino y Sunrise. La primera serie fue Mobile Suit Gundam, la cual alcanzó éxito internacional y agrupa a sus fans hasta el día de hoy.
Durante el Anime Expo, un evento donde se realizan conciertos, paneles, exposiciones, cosplay y juegos orientados a este tipo de animación, el presidente de Sunrise, Yasuo Miyawaka, apareció en el panel principal y anunció que se estaba preparando una nueva película live action de Mobile Suit Gundam.
La producción se está realizando en conjunto con Legendary y apostará a un público masivo. De hecho, será supervisado por Cale Boyter en nombre de la firma, en conjunto al equipo creativo de Sunrise.
La serie ha engendrado un universo multiplataforma que abarca el anime televisado, mangas, películas animadas, videojuegos, modelos de los personajes, juguetes y novelas, entre otros formatos, por lo que tendrá bastantes ojos encima.
De todas formas, aún no se conocen detalles de lo que se incluirá en la película.
Hoy se tratará el tema de uno de los animes más conocidos que, a decir verdad, contiene yuri por ciertas parejas de las que hablaremos. Desde muy pequeños, ¿quién no ha visto o ha escuchado hablar de la tan afamada “Sailor Moon”, un anime de género shoujo bastante interesante? (Efectivamente, es shoujo, pero como dije, hay una pareja que es bien conocida no sólo por los fans del yuri, ya que se esperaba más de ellas en el anime que, por cierto, en el manga se ve más relacionado).
Naoko Takeuchi
Me centraré más en las escenas yuri, en Haruka y Michiru (eso no quita que daré un informe de las sagas de nuestra heroína que lucha contra el mal). Bien pasemos rápidamente a ver los detalles y sucesos de este gran anime que tiene una gran trayectoria y que en la actualidad se ha mejorado el anime, más bellas, más delineadas, y con más fuerza de combatir el mal. Nuestras bellas y radiantes Sailor Senshi. La afamada frase de Serena “Y te castigare en el nombre de la luna”
Conocido en japonés como “Bishōjo Senshi Sērā Mūn”, «Sailor Moon» es un manga de género shoujo que consta de 18 volúmenes creado en 1992 por la mangaka Naoko Takeuchi (casada con el mangaka Yoshihiro Togashi, sus mangas más reconocidos son “Yu Yu Hakusho” y “Hunter x Hunter”), los cuales fueron publicados por la editorial Kodansha.
Naoko Takeuchi publicó una historia corta “Code Name Wa Sailor V» (“Nombre en clave Sailor V”) en esa misma editorial; la historia gustó tanto que se propuso una serie de anime casi en el mismo año en que se publicó su manga. Ella quería que la trama sea más compleja y por ello decidió que se integre un grupo de chicas.
Code Name Wa Sailor V
Según una entrevista, Naoko Takeuchi dijo: «En el comienzo del manga, la protagonista era Sailor V […]. El manga fue cambiado haciendo a Sailor Moon protagonista. Este es un acuerdo al que llegué con los productores de Toei Animation. Les gustó el estilo, pero querían que se unieran además un grupo de chicas».
En resumen, si en el manga de “Code Name Wa Sailor V» hace su aparición Mina Aino, quien se convierte en Sailor V (según debía ser la protagonista principal en el anime Sailor Moon), en el anime de «Sailor Moon» vemos como Serena (conocida en Japón como Usagi) quiere ser como Sailor V, a quien imagina bella y fuerte, y según una de las OVAs de «Sailor Moon» cuenta como apareció Sailor V (se acerca algo a lo que es el manga).
Más adelante, cuando se haya realizado el manga de Sailor Moon, el Studio Toei Animation sacará la serie que contará con 5 temporadas de 200 capítulos respectivamente.
En la primera temporada: Es la aparición de las Sailor Senshi, las misiones que tienen, las revelaciones de sus vidas pasadas (cuando la reina Serenety uso el espejo cristal para poder darles una oportunidad a las princesas, y que su hija Serena y Endymion sean felices), como también se dará la batalla de Metalia por recuperar a Mamoru (conocido en latino como Darien o Tuxedo Mask).
Segunda Temporada («Sailor Moon R»): Es cuando llega Chibiusa (Chibi Moon), quien es perseguida por el grupo de Black Moon, que más adelante se les conocerá como sus enemigos causando estragos en su planeta. Empezará la batalla por el futuro y presente en la cual nuestras Sailor Senshi ganarán la batalla contra Diamante.
Tercera Temporada («Sailor Moon S»): Tras la derrota de Black Moon, las Sailor Senshi continúan con sus vidas diarias, conocerán a Haruka, la corredora de autos, y a la violinista Michiru, el dúo que causa emoción. Más adelante, se encontrarán con Sailor Pluto, quien reencarna. Las tres chicas tienen la misión de aniquilar al dios de la muerte que es Sailor Saturn (Hotaru Tomoe) que, según ella, nace cuando es el fin del mundo. Sailor Saturn rescatará a Usagi (Serena) por lo cual ella será absorbida al momento de ayudarla y, seguidamente, Usagi se convertirá en Neo Reina Serenety quien traerá de vuelta a Sailor Saturn pero convertida en un bebe.
Cuarta Temporada («Sailor Moon Super S»): Usagi y las chicas se disponen a presenciar un eclipse total de sol a punto de ocurrir; pueden observar a un pegaso descender que les pide ayuda. De igual modo el “Circo Dead Moon” llega a la ciudad y un nuevo enemigo que enfrentar aparece.
Quinta Temporada («Sailor Moon Stars»): En esta trama, Mamoru se ira de viaje y Usagi se despedirá por la partida de su amor. Es el comienzo de un concierto en el que harán la aparición las Star Lights, quienes buscan a su reina, por ello recurrieron a cantar. Se enfrentarán en la batalla final con Caos.
Relación de Haruka y Michiru
Llegamos al punto: cómo se conocieron Haruka y Michiru, y surgió el amor entre ellas. Todo empieza cuando Haruka ha estado soñando incontables veces con una chica que le llamaba, en una de sus carreras le presentan a Michiru quien le dice: «creo que tú puedes escuchar al viento cuando sopla», dejando a Haruka algo desconcertada ya que la chica de sus sueños le decía lo mismo. Michiru le pide que sea su modelo para una pintura, pero ella se niega diciendo: «No gracias, esas cosas no me gustan», a lo cual Michiru se pone triste.
Después se encontrarían en un crucero en el que Michiru toca el violín para los pasajeros; como espectadora está Haruka, que se dirige a observar a un cuadro y Michiru le dice: «Conozco a alguien que aun siendo mujer le gustaría mucho pasear en tu carro cerca del mar», refiriéndose a ella misma. Después, el diálogo termina en una discusión.
Más adelante, Haruka es atacada por un monstruo. Michiru llega a rescatarla, pero termina lastimada y es tomada en brazos por Haruka, quien le dice que era la persona que buscaba. Después de hablar un poco, Michiru le vuelve a decir que es su fan de una manera muy sentimental y romántica. Haruka decide pelear junto a ella.
Sailor Urano y Neptune, ’90 vs 2016
Como sabemos, Haruka usualmente es confundida por un chico y esto sucede porque viste con un pantalón y una camisa o, en algunos casos, algo varonil. Cabe decir que las chicas se confunden y Haruka como siempre coquetea con ellas (esto se ve en algunas escenas cuando coquetea con Usagi y Rei entre tantas… toda una conquistadora). Esta parte de ella a Michiru le causa un poco de celos (si hablamos de celos, Haruka gana).
Haruka cuando da un golpe a Seiya por estar en el camerino de Michiru
Luego de que Seiya y Michiru compartieran escenas, la segunda se retira a su respectivo camerino y Seiya se dispone a entrar para empezar una conversación algo insinuadora. Justo en ese momento, Haruka y Usagi entran al camerino de Michiru y la primera encuentra a un tipo que le desagrada por lo que reacciona con un golpe. Seiya le hace frente diciéndole que tiene una manera rara de saludar. Vemos en esta escena claramente los celos de Haruka, pero una vez que se retiran Seiya y Usagi, Michiru le dice si puede ayudarle a vestirse, algo que, con gusto, acepta Haruka (notamos que sus celos se esfuman cuando le dice eso. Qué forma de tranquilizar tiene Michiru XD).
Haruka y Michiru, una relación amorosa
Escenas Yuri en Sailor Moon
En una escena, Rei y Minako casi se besaron, además algo familiar que ellas dicen es que no necesitan de un hombre (algo curioso, pero los fans decidieron emparejarlas).
Con la llegada de «Three Ligths», se pensó que eran chicos, pero la historia es otra cuando se van transformando y hacen ver la razón de su venida: para buscar a su reina, se disfrazaron de chicos.
Seiya sí ha estado enamorada de Usagi. Estas escenas en las que demuestra su amor hacia ella, las podemos ver en varias ocasiones como cuando la rescata, o al final de la batalla cuando le dice a Mamoru que cuide bien de Usagi, sino se la arrebataría (creo se la quitaría o le haría pagar). Prácticamente fue una advertencia porque no quería verla sufrir de nuevo por la pérdida de Mamoru.
Cabe decir que Seiya ha estado cuidando de Usagi en sus momentos tristes cuando recordaba a Mamoru ya que este no le respondía o le mandaba un mensaje. Cuando pelean con los enemigos, Seiya luchaba por protegerla, su amor se notaba a largas distancias, pero como Usagi sólo tiene ojos y corazón para Mamoru…
Sinceramente, esperaba que ellas se quedaran juntos; recuerdo la escena en que sus amigas de «Three Lights» le prohibieron verse con Usagi, pero ella no hizo caso e igual quería que su voz le alcanzara y eso hizo: cantó muy fuerte y con gran entusiasmo para Usagi, sólo para ella.
El amor consiste en dejar que quien te guste sea feliz con quien realmente ama, una muestra de amor de nuestra querida Seiya hacia «bon bon» según le decía por la forma que tenía Usagi.
El yaoi es un género del manga y el anime, abreviatura de Yama-nashi Ochi-nashi Imi-nashi (sin clímax, sin resolución, sin sentido). También conocido como Boys’ love o BL, es un término que engloba las historias de amor entre dos chicos.
Los primeros ejemplares del yaoi aparecieron a inicios de los años 70, cuando las mujeres comienzan a introducirse profesionalmente en el mundo del manga. Un grupo llamado El grupo de las magníficas del 24 (creadoras del manga shoujo, llamadas así por haber nacido en el año 24 de la era Showa, más o menos en el año 1949) empieza a poner en sus mangas un tipo de heroína más profesional y activa. Sin embargo, aún existían temas que no se podían tratar con una protagonista femenina, por lo que Las magníficas del 24 decidieron, para tratar los temas más complejos, utilizar chicos jóvenes que se enamoraban de otros chicos.
Moto Hagio fue la primera en tratar el tema con Juichigatsu Gimunajiumo, un relato corto de 1971. Luego vino Tooma no Shinzo (El corazón de Thomas), primera historia larga de la autora (1975) que narraba el amor entre dos chicos en un internado alemán. Se le considera el inicio del género. Luego vino Kaze to ki no uta (La canción del viento y de los árboles, 1976) de Keiko Takemiya, la primera gran historia de amor homosexual del manga japonés y el primer manga donde aparecieron dos chicos juntos en la cama. Ninguna de las dos es una obra ligera. Ambas tratan historias complicadas, dramáticas y trágicas.
Lo que hoy se conoce como yaoi tuvo su origen en el mundo de los dojinshis (fanzines) en los años 80. Empezaron como parodias de las series de éxito, en las que las autoras convertían en parejas a los protagonistas masculinos.
Juné fue la primera revista específicamente yaoi que existió, hasta el punto que casi ha dado nombre al género en Japón, y apareció a principios de los 80. Sin embargo, el gran boom de revistas y editoriales yaoi no se produjo hasta principios de los 90. Estas nuevas publicaciones se nutrieron con autoras salidas del mundo de los dojinshis, muchas de las cuales saltaron a la profesionalidad muy rápido, quizás demasiado. Aún hoy, varias de ellas siguen publicando dojinshis.
Terminología
• Seme: es el chico que acostumbra a tomar el rol de activo o dominante en la relación.
– Hetare seme: es torpe, desubicado y no tan agresivo. No lleva el mando en la relación, pero no deja su papel como seme.
– Kichiku seme: es de carácter sumamente frío, y puede ser muy cruel con el uke.
– Wanko seme: no importa cuán cruel sea el uke con él, éste siempre estará enamorado de él.
• Uke: es el chico que juega el rol de pasivo o sumiso en la relación.
– Ko-akuma uke: este uke sabe que es atractivo y utiliza su apariencia para manipular al seme.
– Tsundere uke: uno de los tipos más comunes. Este uke suele ser hostil y frío hacia el seme, aunque está enamorado de él.
– Osoi uke: en este caso, el uke es el que lleva el mando de la relación, e incluso es capaz de ser el activo en una relación sexual sin dejar de ser uke.
– Sasoi uke: el uke que seduce o invita al seme a la acción.
– Sou uke: término generalmente utilizado para los dōjinshi. No importa con quién sea emparejado, el personaje siempre resulta ser el pasivo.
– Oyaji-uke: persona madura que ocupa el papel de pasivo.
– Homoyuri: una pareja donde los dos parecen uke.
(De derecha a izquierda) Ko-akuma (Ayase Yukiya – Okane ga nai), Tsundere (Onodera Ritsu – Sekaiichi hatsukoi), Osoi (Shinobu Takatsuki – Junjou romántica), Oyaji (Takatsukasa Chisato – Kirepapa)
• Suke: es el chico que puede desempeñar tanto el rol de pasivo como el de activo en la relación.
Manga: Sex Therapist
Fujoshi: literalmente “chica podrida”, es la forma en que se le llama a las chicas fans del yaoi.
Fudanshi: literalmente “chico podrido”, es la forma en que se le llama a los chicos fans del yaoi.
Subgéneros
Yaoi: Género del anime sobre relaciones homosexuales, donde la trama es el romance de la pareja, cómo se conocieron, cómo comenzaron a salir o los problemas que hay entre ellos.
Sekaiichi Hatsukoi
Shōnen-ai: su significado es «amor entre chicos», ya que «shōnen» es “jovencito” y «ai» es amor. Posee como temática principal las relaciones románticas entre hombres, sin contenido sexual explícito.
Monochrome Factor
Lemon (Hard): se toma como el yaoi con escenas muy explícitas de sexo gráfico.
Sensitive Pornograph
Bara: publicaciones ilustradas, mangas y animes homoeróticos masculinos. El bara se considera un subgénero gay del hentai (historias de sexo explícito), generalmente creado por y para varones homosexuales.
Manga Priapus
Shotacon: subgénero en donde personajes masculinos púberes o prepúberes son representados de manera erótica o sugestiva.
Boku no pico
Oyaji: subgénero del yaoi que consiste en el amor de una persona adulta y un joven.
Una historia del amor entre mujeres en el manga y anime Antecedentes
El yuri, es un género que trata sobre relaciones románticas entre mujeres dentro del mundo del manga y anime, tiene sus orígenes en la literatura lésbica japonesa del siglo XX. Fue en 1976 cuando Itō Bungaku, editor de la revista Barazoku (La tribu de la rosa, una popular revista de temática yaoi), comenzó a utilizar el término yuri (“lirio” en japonés) para referirse mediante su columna de opinión (denominada Yurizoku no heya, “la habitación de la tribu del lirio”) a las lectoras de obras en las que se narraban este tipo de relaciones, dicho termino con el tiempo quedo recortado de “yurizoku” a “yuri”.
Revista Barazoku
Orígenes del yuri en el manga
Shiroi Heya no Futari – 1971
A comienzos de los años 70, el yuri comenzó a aparecer en las revistas shoujo. Las historias presentaban amores imposibles que casi siempre acababan en tragedia, entre una mujer más madura y sofisticada, y otra más jovial e inexperta. En otros casos, las obras presentaban a uno de los personajes comportándose directamente como un varón.
El primer manga en presentar una relación romántica entre mujeres fue Shiroi Heya no Futari en 1971, creado por Ryoko Yamagishi. También tuvo una notable influencia de la imagen andrógina característica de las estrellas del teatro Takarazuka, que se vio reflejada en numerosas obras que representaban a personajes femeninos de aspecto masculino. Por ejemplo, la protagonista de La Rosa de Versalles (1972), de Riyoko Ikeda, autora también del gran clásico del yuri Oniisama E… (1973) y de Claudine (1978).
El yuri en la actualidad
A principios de los 90, los estereotipos de dos décadas atrás empezaron a dejarse de lado. Obras como Jukkai me no Jukkai (1992), de Wakuni Akisato, se alejan de la tendencia trágica tradicional, mientras la popularísima Sailor Moon (también de 1992) muestra con total normalidad a dos de sus personajes más destacados durante la tercera temporada (Haruka y Michiru) como una pareja estable de dos chicas enamoradas.
En 2003, se lanzó la primera revista manga exclusivamente dedicada al yuri bajo el nombre de Yuri Shimai, seguida por Comic Yuri Hime, lanzada después de que Shimai fuera descontinuada en 2004. Aunque el término yuri sigue siendo popular, la denominación de GL (Girl’s Love, amor de chicas) también ha venido ganando mucha aceptación entre los aficionados y los propios profesionales.
El Yuri en el mundo
Con la creciente popularidad del anime y manga en todo el mundo, el Yuri comenzó a ganar seguidores fuera de Japón. Hoy en día, podemos encontrar una gran variedad de contenido de Yuri producido en diferentes países. Estos contenidos no solo presentan relaciones románticas y sexuales entre mujeres, sino que también exploran temas como la amistad, el amor propio y la identidad.
Importancia del Yuri
El Yuri es importante porque brinda una voz a una comunidad que ha sido marginada y discriminada durante demasiado tiempo. Al presentar personajes femeninos complejos y emocionalmente ricos, el Yuri ayuda a desafiar los estereotipos de género y a fomentar la aceptación y la diversidad en la sociedad.
Además, el Yuri también puede ayudar a crear un sentido de comunidad y conexión para aquellos que se sienten aislados o incomprendidos debido a su orientación sexual. Al ver personajes con los que pueden identificarse y con los que comparten experiencias similares, las personas LGBTQ+ pueden sentirse más aceptadas y menos solas.
Terminología
Tachi: se refiere a la mujer la activa o dominante en la relación. Puede llegar a tener un aspecto masculino o andrógino.
Amane Otori -Strawberry Panic
Neko: se refiere a la mujer pasiva o sumisa en la relación.
Himeko Kurusugawa – Kannazuki no Miko
Teko: mujer que puede ser tanto activa como pasiva.
Kyoko Toshino – Yuru Yuri
Taeko: nombre con que se conoce a los fans del yuri.
Subgéneros
Yuri: es el amor entre dos mujeres. Puede centrarse tanto en los aspectos emocionales como en los aspectos sexuales de la relación.
Candy Boy
Shōjo-ai: amor entre chicas. Es un término análogo a Shōnen-ai (amor entre hombres), adoptado por los fans occidentales para referirse a una relación entre chicas en la cual es más fuerte el elemento romántico que el sexual. Más específicamente, cuando no hay escenas de sexo explícito.
Venus versus Virus
Yuri fake: uno de los términos que se usa en series donde existe una especie de “yuri falso”. Se pueden dar dos situaciones en este caso: que los hombres usen vestidos de mujer y se enamoren de alguna chica, o que los personajes femeninos simulen una situación yuri (lésbica).
Kampfer
Futanari: término para referirse a personas hermafroditas, aunque a veces entra en el terreno del yuri, como en el caso de Stainless Night.
Stainless Night
Lestai / H-yuri: también llamado hentai yuri, en el que las escenas son más explícitas en cuanto a la relación de las chicas. Ejemplos claros son Love and Sex o Maka Maka.
Maka Maka
Conclusión
El yuri ha evolucionado a lo largo de los años y ha dejado atrás los estereotipos trágicos y las representaciones de personajes femeninos comportándose como varones. Actualmente, existen revistas dedicadas exclusivamente al yuri y la temática sigue siendo popular en el manga y anime. La inclusión de relaciones románticas entre mujeres en series de televisión y películas de anime también ha aumentado en los últimos años, reflejando la creciente aceptación y normalización del amor entre personas del mismo sexo en la sociedad japonesa.
Honoka Kousaka, líder de μ’s, se caracteriza por su energía, su optimismo y su disposición a tomar riesgos. Asimismo, su persistencia –que bordea con la obstinación– puede considerarse como su mayor cualidad, aunque esta juega en su contra en la primera mitad del anime, y le provoca una gran decepción cuando su objetivo parece inalcanzable. Para ilustrar esto tenemos el capítulo once de la primera temporada, en el cual Honoka, por no conocer sus límites, llega a la fatiga y se desmaya en un concierto realizado en su colegio. Por un tiempo la frustración la invade, pero este evento le ayuda a madurar, y evoluciona de aquella insistencia egoísta e inmadura a una perseverancia que será clave para el éxito de μ’s.
Al ser Honoka la líder de la banda, es quien posee la mayor cantidad de solos, y es quien más veces aparece como centro en las canciones grupales. De esta manera, canciones de μ’s donde ella es el centro son: Bokura no LIVE Kimi to no LIFE», «Snow halation», «Mogyutto «love» de Sekkin Chuu!», «Bokura wa Ima no Naka de», «Kitto Seishun ga Kikoeru», «No brand girls», «START: DASH!!», «Paradise Live», «Sore wa Bokutachi no Kiseki», «Donna Toki mo Zutto», Yume no Tobira», «KiRa-KiRa Sensation!», «Happy maker!», «Soshite Saigo no Page ni wa», «Dreamin’ Go! Go!!», «Mi wa Mu’sic no Mi», «Super LOVE=Super LIVE!», «SUNNY DAY SONG», «Bokutachi wa Hitotsu no Hikari», «HEART to HEART!» y «Korekara». Canciones en las cuales es centro de Printemps son: «Pue girls project», «WAO-WAO Powerful day» y «CheerDay CheerGirl!». Y sus solos son: «Someday of my life», «Ai wa Taiyou Ja Nai?», «Mou Hitori Ja Nai yo», “Yume Naki Yume wa Yume ja nai” y “Shiawase Iki no SMILING!”.
La canción que retrataría mejor las cualidades de Honoka como líder sería “Someday of my life”. Antes de analizar la canción, es importante tomar en cuenta la siguiente frase, dicha por la seiyuu durante el concierto en Saitama Super Arena:
It’s a song filled with feelings for precious friends as well as our beloved Otonokizaka High School
(Emi Nitta en «μ’s Go→Go! LoveLive! 2015 ~Dream Sensation!~: The Trajectory of μ’s Music»)
Portada del primer solo, «Honnori Honokairo».
A través de un análisis paratextual -en literatura, consiste en el análisis de una obra a través de los diversos elementos que la conforman, como: carátula, dedicatoria y resumen- vemos que, más que una canción dirigida a un ser amado, está dirigida a las miembros de μ’s. De esta manera, la intención de la «voz poética» -el “personaje” de la canción- es transmitir un amor profundo y desinteresado hacia todas las personas, especialmente a sus amigas, en lugar de una atracción sexual o romántica dirigida hacia una sola persona. La canción señala la experiencia de estas chicas como idols, y si bien la «voz» desearía que ese momento durara para siempre, demuestra madurez al aceptar la finitud de este, y fortaleza al reconocer en algún momento ella y sus amigas se separarán. Pese a la realidad de la separación, la experiencia quedará en sus corazones, y la amistad perdurará.
Portada del primer Blu-ray, en el cual se incluyó como bonus el solo «Yume Naki Yume wa Yume ja nai».
Otra de las cualidades de líder en Honoka es el deseo de ayudar al “otro” -aquel personaje anónimo hacia el cual la “voz poética” se dirige; puede ser un ser amado, un amigo o el mismo oyente-, de apoyarlo y no abandonarlo. Honoka, como la líder que unifica con su carisma y perseverancia a μ’s, también es reflejada en “Mou Hitori Ja Nai yo”. En esta canción se muestra en la “voz” un «principio unificador», es decir, un deseo de que el “otro” se abra a los demás y se libere de su angustia. Invita a dejar la soledad y a abrirse a los demás, como sucedió en la serie cuando invitó a Maki (la chica más inteligente de primer año, pero que evitaba interactuar con las demás) y a Nico (cuyo sueño fue formar una banda de idols junto con sus compañeras de clase, pero una a una se retiraron hasta que quedó Nico sola) a unirse como idols. Y es que el amor unificador de este personaje es lo que permite que la dinámica de μ’s funcione: con nueve miembros, cuyas personalidades varían una de otra, es ella quien permite que los personajes congenien. Por otra parte, canciones como “Ai wa Taiyou Ja Nai?” “Shiawase Iki no SMILING!” y “Yume Naki Yume wa Yume ja nai” resaltan el carácter optimista y despreocupado de Honoka. En ellas se transmite un deseo por que el día a día se viva con intensidad y alegría, así como dejar de lado las preocupaciones, pues estas no permiten alcanzar la meta. El egoísmo de Honoka que vimos en la primera temporada es dejado de lado, ya que la «voz» no solo vela por su deseo de obtener el éxito, sino también ayuda al «otro» para alcanzarlo.
En conclusión, la energía y optimismo de Honoka se transmiten en sus canciones, y sería el rasgo que aporta a las canciones en Printemps. Asimismo, representaría un «principio unificador», ya que gracias a ella personalidades incompatibles puedan armonizar; logra unir a jóvenes de distintas edades para salvar a su escuela; permite que μ’s mantenga equilibrio como grupo. Finalmente, habría que preguntarse qué tan transgresora es la figura de Honoka en la sociedad japonesa, donde la edad suele ser un factor clave para puestos de liderazgo. Ella, pese a ser una alumna de segundo año, demuestra que vale más la iniciativa, perseverancia y creatividad para inspirar a las personas. Sin embargo, no olvida el trabajo en equipo junto con alumnas de tercer año (hacia las cuales demuestra respeto) y con las de primer año (a las cuales inspira y les enseña a valorar las habilidades que tienen).
Una pequeña lista de mis canciones favoritas de Honoka (sin un orden en específico):
Love Live! nos muestran los pasos que siguen nueve adolescentes por salvar su escuela. Con una trama ligera, se centra en el proceso de crecimiento de las nueve protagonistas, quienes alcanzarán su meta gracias a la ayuda de compañeras, profesores y familiares. Sin embargo, gracias a su determinación y pasión, reciben un apoyo que supera los límites, e inspiran también a sus contrincantes: al famoso grupo de school idols A-RISE. A diferencia de las school idols de Saint Snow, en Love Live! Sunshine!!, las chicas de A-RISE son cordiales con las chicas de μ’s, reconocen sus habilidades y les brindan ayuda para competir en igualdad de condiciones. De esta manera, la serie plantea, a primera vista, un universo donde todo parece estar a favor de los ideales de μ’s, en el cual cualquier obstáculo puede ser superado con facilidad. ¿Pero debemos tomar tan a la ligera este anime y a sus antagonistas? ¿Qué peligro representan y qué valores encarna A-RISE como grupo?
Todos miran asombrados el edificio de la Preparatoria UTX: desde transeúntes, hasta alumnos de otras escuelas.
En primer lugar, debemos recordar que Love Live! nos presenta dos escuelas: la Preparatoria Otonokizaka y la Preparatoria UTX. La primera es una escuela femenina que se ubica en entre los distritos de Akihabara, Kanda y Jinbouchou y data del siglo XIX, mientras la segunda es una escuela mixta ubicada en Akihabara y cuya infraestructura posee la más alta tecnología. Tanto el anime como el manga nos señalan el atractivo que ejerce UTX en las nuevas generaciones: los uniformes, el diseño y el poder económico son signos de un auge contra el cual Otonokizaka no puede competir. Esto lo podemos ver en Yukiho, quien prefiere entrar a UTX pese a ser la otra escuela aquella a la cual su abuela y su mamá asistieron, y en el School Idol Diary de Maki, en el cual su amiga estudia en un internado en lugar de Otonokizaka al ser más prestigioso. Sin embargo, el mayor signo del prestigio y poder económico de UTX lo encontramos en la capacidad de esta escuela por promocionar un grupo de school idols: A-RISE, conformado por Tsubasa Kira, Erena Toudou y Anju Yuuki. Ellas no solo serán el estandarte de UTX, sino también representantes de una visión del mundo basada en el goce y en el consumo. De esta manera, A-RISE y UTX se sitúan como los principales antagonistas en la serie; son quienes representan la modernidad que pone en peligro la tradición.
Son dos las canciones que representan a A-RISE a lo largo de la serie. La primera es Private Wars, la cual se caracteriza por una “voz” decidida e independiente, pero que conoce la soledad y que invita a manipular a los demás con tal de obtener lo que uno desea. Asimismo, encontramos en la «voz» una paradoja, ya que desea abandonar la pureza para dejar de percibir el mundo como aburrido, pero al mismo tiempo es rebelde con la finalidad de poder encajar en ese mundo que describe como «malo».
Just being some saintly girl isn’t my thing
What’cha do what’cha do? I know “Dangerous Wars”
Just throwing in the towel on life counts as retreating, doesn’t it?
Let me rush through this boring and Bad world
I don’t want to act according to plans
(Letra de Private Wars)
Por otra parte, Shocking Partyes una voz que exalta la libertad y que invita al exceso. El «protagonista» al cual se refiere la canción no solo debe ser entendido como el ser amado, a quien se invita a vivir una vida sin restricciones, sino también al receptor, a quien también se le exhorta a vivir sin límites, entregado a una vida de hedonista, donde rige el goce y la falta de compromiso.
It’s for nobody else (Me and my freedom)
Because it’s all up to you (Go, go! we are freedom)
It’s ‘cause of nobody else (My soul is free)
You’re the protagonist you know? You understand?
I want to know more, of this excessive life
Let’s delve into the dreams
I want to know more, of this excessive life
So let’s have a shocking party
(Letra de Shocking party)
A-RISE como propaganda y portavoz de los valores del mundo contemporáneo.
Vemos, entonces, que las canciones de A-RISE muestran las «bondades» del mundo contemporáneo, el cual acepta la rebeldía y brinda libertad a quienes están insertos en la modernidad. La «voz» de sus canciones alaba la vida material y el goce, lo cual tiene un paralelo con los valores del capitalismo. Asimismo, podemos encontrar el auge del capitalismo -el cual, para asegurar las ventas, produce en masa y repite una misma fórmula para diversos productos- en la repetición exhaustiva de la letra y en el uso de un mismo género musical para las dos canciones. A diferencia de μ’s, cuyas letras reflejan una invitación de la «voz» por dejar la soledad, y cuyas canciones exploran diversos géneros musicales, las canciones de A-RISE repiten una fórmula. Es así como A-RISE representa los valores de UTX y del mundo contemporáneo, el cual olvida el pasado y la tradición: la tecnología y el poder económico predominan y conducen a los integrantes de esta comunidad al hedonismo, egoísmo y alienación. Con una impresión de falsa libertad, quienes viven en el mundo contemporáneo solo están fascinados ante un mundo que les promete un placer pasajero y que los invita a seguir consumiendo.
A-RISE y μ’s: una armonía que puede ser puesta en duda.
En conclusión, la comparación entre A-RISE y μ’s nos enseña que en el universo de Love Live! existen dos puntos de vista que, aparentemente, se oponen. Sin embargo, μ’s encontrará una forma de conciliar ambos mundos. Si bien el anime propone una relación de convivencia entre la modernidad y la tradición, solo se lograría a través de la idealización del antagonista, A-RISE, grupo que encarna la modernidad y que acepta de manera amistosa la competencia de μ’s y sus ideales. Una pregunta final que vale la pena formular es si μ’s, pese a salvar su escuela y lograr que el pasado y los espacios tradicionales se revaloricen, logra salvarse del modelo de consumo que trae la modernidad. ¿Acaso cuando deciden dar punto final a su carrera de idols es su forma de protestar ante la modernidad? ¿Y qué tanto ha cedido, realmente, la modernidad ante la tradición al permitir la supervivencia de Otonokizaka por unos años más?