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  • Animes en Netflix hasta marzo 2021

    Animes en Netflix hasta marzo 2021

    Nos dimos a la tarea de revisar los títulos de anime que tiene disponible Netflix para América Latina hasta marzo de 2021 y esto es lo que encontramos.

    Listado de series:

    7 SeedsTemporada 1 (Temporada 2 disponible desde el 26 de marzo)
    A.I.C.O. IncarnationTemporada 1
    AggretsukoTemporada 1 y 2
    AjinTemporada 1 y 2
    Akame ga kill!Temporada 1
    Ano hi mita hana no namae o bokutachi wa mada shiranai (AnoHana)Temporada 1
    AppleseedTemporada 1
    B: The beginningTemporada 1
    Bakku Sutorito Garuzu (Back Street girl)Temporada 1
    Bakugan: Battle planetTemporada 1
    BeastarDisponible desde el 13/03
    Black lagoonTemporada 1, 2 y 3
    BleachTemporada 1, 2, 3, 4 y 5
    Blue exorcistTemporada 1 y 2
    Cagaster of an insect cage (Insect cage)Temporada 1
    Cannon BustersTemporada 1
    Captain tsubasa (Supercampeones)Temporada 1
    CastlevaniaTemporada 1, 2 y 3
    Code geassTemporada 1 y 2
    Cyborg 009: Call justiceTemporada 1
    Desu Noto (Death note)Temporada 1
    Devil may cryTemporada 1
    Devilman crybabyTemporada 1
    Diabolik loversTemporada 1
    Dino girl gaukoTemporada 1
    Dungeon ni deai o motomeru no wa machigatteiru darou ka – DanmachiTemporada 1
    Enjeru bitsu! (Angel beats!)Temporada 1
    Ergo proxyTemporada 1
    Fate / apocryphaTemporada 1 y 2
    Fate stay nigthTemporada 1 y 2
    Fate/Extra last encoreTemporada 1 y especiales
    Fate/zeroTemporada 1 y 2
    Gakuen mokushiroku (High school of the dead)Temporada 1
    Galactik futbolTemporada 3
    Glitter forceTemporada 1 y 2
    Glitter forcé doki dokiTemporada 1 y 2
    God eaterTemporada 1
    Grancrest senki (Record of grancrest war)Temporada 1
    Grandblue fantasy: the animationTemporada 1
    Gurappura Baki (Baki the grappler)Temporada 1 y 2
    Hagane no renkinjutsushi (Full metal alchemist)Temporada 1
    Hagane no renkinjutsushi (Full metal alchemist: Brotherhood)Temporada 1
    Hai sukoa garu (Hi score girl)Temporada 1 y 2
    Hataraku saibouTemporada 1
    Hero MakTemporada 1 y 2
    Higurashi no naku koro ni (Cuando las cigarras lloran)Temporada 1
    Hisone to masotan (Dragon pilot)Temporada 1
    ID-0Temporada 1
    Ingres: the animationTemporada 1
    Jushinki pandora (Last hope)Temporada 1 y 2
    K ProyectTemporada 1
    KakeguruiTemporada 1 y 2
    Karakai jouzu no takagi-sanTemporada 2
    Kengan AshuraTemporada 1 y 2
    Kiru a kiru (Kill la kill)Temporada 1
    Kotetsu no kabaneri (Kabaneri of the iron fortress)Temporada 1
    Kujira no kora wa sajo ni utau (Children of the whales)Temporada 1
    KuromukuroTemporada 1 y 2
    Kuroshitsuji (Black bluter)Temporada 1 y 2
    Kyaroru & chuzudei (Carole and tuesday)Temporada 1
    LeviusTemporada 1
    Little witch academiaTemporada 1 y 2
    Lost song (La canción perdida)Temporada 1
    Magi: Shindobaddo no boken (Magi: Adventure sinbaid)Temporada 1
    Magi: The labyrinth of magicTemporada 1 y 2
    Mahoka koko no rettosei (El irregular en la escuela secundaria mágica)Temporada 1
    Megalo boxTemporada 1
    Mobile suit gundam: Iron blooded orphansTemporada 1 y 2
    Mobile suit gundam: UnicornTemporada 1
    Nanatsu no Taizai (Los siete pecados capitales)Temporadas 1, 2, 3 y 4
    NarutoTemporadas 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9
    Naruto: ShippudenTemporada 1, 2, 3, 4 y 5
    No game, no lifeTemporada 1
    One-punch manTemporada 1
    Piano no mori: The perfect world (Piano en el bosque: El mundo perfecto de Kai)Temporada 1 y 2
    Pokémon: Indigo league (Pokémon: Liga índigo)Temporada 1
    Pokémon: Sun & Moon (Pokémon: Sol y luna)Temporada 1 y 2
    Psycho passTemporada 1 y 2
    Puella magi madoka magicaTemporada 1
    RevisionsTemporada 1
    RobotechLa saga de Macross
    Rurouni Kenshin (Samurai X)Temporada 1 y 2
    Saiki kusuo no psi-nan (La vida desastrosa de Saiki K)Temporada 1, 2 y 3
    Saiki kusuo no psi-nan: Shido-hen (La vida desastrosa de Saiki K: El despertar)Temporada 1
    Saint Seiya (Los caballeros del zodiaco)La saga del santuario, la saga de asgard, la saga de poseidon y la saga de Hades
    Saint Seiya: Los caballeros del zodiacoTemporada 1, 2, 3, 4, 5 y 6
    Saint seiya: Soul of gold (Caballeros del zodiaco: alma de oro)Temporada 1
    Samurai 7Temporada 1
    Sangatsu no lion (March comes like as a lion)Temporada 1 y 2
    Shin seiki Evangelion (Neon genesis evangelion)Temporada 1
    Shiriusu za yega (Sirius the jaeguer)Completo
    Sword art onlineTemporada 1, 2 y 3
    Sword art online alternative: Gun gale online (spin of) 
    Sword gaiTemporada 1 y 2
    Tengen Toppa Gurren LagannTemporada 1
    UltramanTemporada 1
    Ultramarine magmellTemporada 1
    Violet evergardenTemporada 1 y 2
    Violet evergarden especialCapitulo 1
    Yo-kai watchTemporada 1
    Yu-gi-oh!Temporada 1, 2 y 3
    Yu-gi-oh! Arc-VTemporada 1 y 2
    Zankyo no terror (Terror in resonance)Temporada 1

    Lista de OVA

    Hellsing Ultimate  
    Saint seiya: Lost canvas (Caballeros del zodiaco: El lienzo perdido)Temporada 1 

    Lista de Películas

    Aggretsuko: We wish you a metal christmas
    Akira
    Bakemono no ko (El niño y la bestia)
    Bayonetta: Bloody fate (Bayoneta: Destino sangriento)
    Blame!
    Chiisama eiyu: Kani to tamago to tomei ningen (Heroes modestos)
    Code geass: Lelouch of the rebellion
    Cyborg 009 vs. Devilman
    Danmachi: Arrow of the orión
    Dragon quest: Your story
    Gantz: 0
    Gedo senki (Cuentos de terramar)
    Ghost in the shell
    Gin-iro no kami no agipo (Origen espíritus del pasado)
    Godzilla: City on the edge of battle
    Godzilla: Planet of the monster
    Godzilla: The planet eater
    Halo legends
    Hohokekyo Tonari no Yamada-kun (Mis vecinos los Yamada)
    Hoshi wo ou kodomo (Viaje de agartha)
    Hunter x hunter: Last misión
    Hunter x hunter: Phantom rouge
    Kaguya-hime no monogatori (El cuento de la princesa Kaguya)
    Kappa no ku to natsuyasumi (El verano de coo)
    Karigurashi no Arriety (Arrietty y el mundo de los diminutos)
    Kaze no tani no Naushika (Nausicaa del valle del viento)
    Kimi no na wa (Tu nombre)
    Koe no katachi (Una voz silenciosa)
    Kurenai no buta (Porco rosso)
    Majo no takkyubin (Kiki: entregas a domicilio)
    Monoke hime (La princesa Mononoke)
    My hero academia: Two heroes
    Nanatsu no Taizai: Tenku no Torawarebito (Los siete pecados capitales: Prisioneros en el cielo)
    Neko no ongaeshi (El regreso del gato)
    Ni no kuni
    No game, no life Zero
    Okami kodomo no ame to yuki (Los niños lobo Ame y Yuki)
    Omohide poro poro (Recuerdos del ayer)
    Pokémon: Choose you! (Pokémon: ¡Yo te elijo!)
    Pokémon: Mew strikes back evolution
    Pokémon: The power of us (Pokémon: el poder de todos)
    Redline
    Rupan sanei: Kariosutoro no shiro (El castillo de gagliostro)
    Sen to chihiro no kamikakushi (El viaje de Chihiro)
    Shiki oriori
    Sturgill Simpson presents sound & fury
    Summer wars
    Tenku no shiro Rapyuta (Laputa: El castillo en el cielo)
    The end of Evangelion
    Toki wo kakeru shojo (La chica que saltaba a través del tiempo)
    Tonari no Totoro (Mi vecino Totoro)
    Uchiage hanabi, shita kara miru ka? Yoko kara miru ka? (Luces en el cielo)
    Umi ga kikoeru (Se oye el mar)
  • Crítica a Dragon Ball Super Broly

    Crítica a Dragon Ball Super Broly

    Dragon Ball Super Broly es la vigésima película de Akira Toriyama que da en el blanco en muchos aspectos. Por ello no es de sorprender que en menos de un mes haya recaudado  dos mil millones de yenes en su país de origen. Y no es para menos, ya que sus antecesoras nunca gozaron el visto bueno de la crítica, mas por su narrativa que por su animación. La historia del guerrero galáctico más querido de todos los tiempos no es una apuesta a perder en inversión, eso lo entendió,Tastuya Nagamine, director del largometraje que supo combinar las últimas técnicas audiovisuales con  el ritmo de una buena historia. La cinta parte del canon de la serie que cautivó en 1984 a toda una generación que estaba harta de superhéroes clásicos y que siguió a Goku en sus incansables búsquedas de las esferas del dragón. En la actualidad,  los jóvenes lo siguen haciendo. Ya no frente a las pantallas de un televisor sino por medio de un móvil o una computadora. Aunque a veces ésta apuesta fue un fraude cuando los directores de la última saga, Dragon Ball Super, decidieron cambiar de casas animadoras mostrando una calidad de ilustración paupérrima. Ésta película no podía repetir los mismos errores, gracias a ello en Dragon Ball Super Broly verás una calidad de animación  que vale el costo de tu entrada al cine. La historia es entrañable, por primera vez podrás ver la vida cotidiana de los padres de Kakaroto, lo que genera situaciones dramáticas que harán emocionar al mayor fanático de la serie. Pero mi crítica va en el desarrollo de las personalidades de los Sayayines. Comenzando por la mamá de Goku y terminando con los mismos habitantes del planeta Vegita. Ellos son una raza extraterrestre guerrera que tiene como base de su vida el orgullo de ser peleadores. Nada de eso se reflejó. Por otro lado tenemos el inicio de la vida de Broly (hijo del general Paragus) y Vegeta (hijo del rey Vegita) que es enviado al exilio por culpa de sus asombrosas cualidades de peleas que despertaron los celos del padre de Vegeta. Después la trama sigue su desarrollo habitual con buenas animaciones y una banda sonora que te dejará con el oído zumbando pero feliz. Creo que pudieron desarrollar más a Broly, aunque debo admitir que la historia del pequeño exiliado con el mounstro principal del planeta dónde llegó, es maravillosa. Una historia inocente que hace equilibrio con el descontrol del antagonista de la película. Otro punto en contra son los saltos temporales, supongo que los hicieron por un tema de tiempo pero quitan el sabor bueno que tenían las escenas anteriores.

    Debo reconocer que el desarrollo de Frezeer  también es destacable, en pocos minutos vimos el resumen de la personalidad del villano más peligroso de la saga de Toriyama. La escena de la pelea final  entre (Goku,Vegeta y Broly) no se hace de rogar. Debo de  admitir que es muy larga  aunque lo justifica su buen trabajo técnico y sonoro. En fin, Dragon Ball Super justifica su récord en la taquilla mundial  pero no creo que sea el título que se lleve el premio a Mejor Película Animada de la Academia Japonesa este año.

  • Algunas impresiones sobre Koe no Katachi

    Algunas impresiones sobre Koe no Katachi

    Shōnen¿Alguna vez han sentido tanta vergüenza y desprecio hacia sí mismos que les ha sido difícil ver a otras personas al rostro?

    “Koe no katachi” («La forma de la voz»), conocida en Latinoamérica como «Una voz silenciosa» (traducción literal del título dado en inglés, “A Silent Voice”), es una de esas pocas oportunidades que tenemos de ver animación japonesa en una sala de cine. Estrenada en Japón el 9 de setiembre del año pasado (2016), esta película, producida por Kyoto Animation con la dirección de Naoko Yamada, se convirtió, con el pasar de las semanas, en el largometraje más exitoso de la conocida casa de animación, lo que no es poco si consideramos que estuvo en exhibición al mismo tiempo que la arrolladora “Kimi no Na Wa” de Makoto Shinkai, que se estrenó comercialmente sólo un par de semanas antes.

    Shouya Ishida es un adolescente cuyas relaciones sociales en la escuela son nulas. Esto se debe a una serie de incidentes ocurridos durante su niñez, cuando cursaba la primaria. Su vida era simple y despreocupada, como la de muchos, como las de sus compañeros de clase, y es en ese microuniverso, que ya tenía una dinámica establecida, en el que aparece Shouko Nishimiya, una niña con sordera. Al asombro inicial, le sigue un clima de camaradería, pero poco a poco el ambiente se va transformando. Como si se hubiera acordado tácitamente, los niños del grupo más cercano a Shouya empiezan a fastidiar a Shouko, con él siendo el que presente el comportamiento más extremo. Años después, las consecuencias de esas acciones resuenan en Shouya, cómo se quedó sin amigos, pero, más importante, cómo internalizó el despreciarse. Cuando se reencuentre con Shouko, ¿será capaz de arreglar su vida y ver un futuro? ¿Shouko podrá sobreponerse al pasado y a sus demonios internos?

    (Izquierda) Yoshitoki Oima en un evento de Kodansha Comics. (Derecha) Naoko Yamada en un viaje de investigación a Londres para la película de «K-ON!»

    Primero, algunas cosas sobre “Koe no Katachi”. El origen de la película se encuentra en el manga homónimo escrito y dibujado por Yoshitoki Oima, que en diciembre de 2014 vio su historia compilada en 7 volúmenes que tuvieron muy buena acogida entre el público nipón. Hay ciertas peculiaridades que posee dentro del grueso de producciones de Kyoto Animation: es el primer largometraje de KyoAni que no tiene una serie televisiva como respaldo. Hasta “Koe…”, sus proyectos para cine eran extensiones de otras historias o recapitulaciones, por lo que había un poco más de riesgo al trasladarla a la pantalla grande. Y la confianza recayó en Naoko Yamada, un nombre que suena muy fuerte dentro del estudio desde que dirigiera una teleserie en 2009 que agarró a muchos por sorpresa y que se convirtió en uno de los éxitos más grandes de KyoAni hasta la fecha: “K-ON!”. Luego de encargarse de la segunda temporada de la serie, e incluso llevarla al cine, el siguiente proyecto que dirigió fue “Tamako Market”, serie de TV estrenada en 2014 que también tuvo la oportunidad de llegar a la gran pantalla. Y mientras desarrollaba el proyecto de “Koe no Katachi”, trabajó junto a Tatsuya Ishihara (otro gran nombre en la productora) en las dos temporadas de “Hibike! Euphonium” (2015 y 2016) y en su película compilatoria.

    Es difícil no reconocer ciertas cosas en “Koe no Katachi”, si se ha tenido aunque sea algo de experiencia con las producciones de KyoAni en los últimos años. A la ya conocida buena calidad al momento de animar sus proyectos televisivos, se suma el aumento de presupuesto que un largometraje suele tener. El diseño de personajes, a cargo de Futoshi Nishida, tiene la marca reconocible del estudio, especialmente en los femeninos, aunque con los valores de producción correspondientes a este medio. Pero, sobre todo, hay un buen criterio detrás.

    Desde los primeros minutos, es evidente un conocimiento del lenguaje cinematográfico: dejando que las acciones nos introduzcan en la historia. La canción de la secuencia de entrada resulta ser una elección muy acertada, que no sólo se ve y oye bien, sino que nos muestra la actitud de los personajes con respecto a la vida, ayudando a meternos en su mundo, casi como si hubiera sido hecha expresamente para la película (que, al ser una muy conocida, con varias décadas encima y que no revelaremos, obviamente no es).

    Los momentos mejor logrados de la cinta suceden con poco diálogo, los mismos en los que los personajes muestran su personalidad, sus inseguridades y miedos con pequeñas acciones o gestos, y es aquí en donde brillan los mencionados valores de producción, que permiten mostrar ciertas cosas con más detalle, ser más sutil. Un asunto importante alrededor del cual gira la película es la vergüenza por las acciones cometidas y la subestimación del valor propio: la fotografía hace un buen trabajo al reducir muchas veces el mundo de los personajes a espacios inferiores (como si se agachara la cabeza y se huyera de la mirada del otro), ya sea con vista subjetiva (que nos niega el rostro de los demás) o como espectadores al presenciar una situación que puede ser incómoda, a lo que se suma lo mencionado en la expresión en los detalles: pequeños movimientos en las piernas pueden comunicar. Esto, que en otras producciones no tendría más objetivo que el “fanservice”, aquí es llevado con tan buena mano que es fácil entender que es parte de un discurso visual global.

    Y a la vergüenza le sigue el pedir perdón, el que quizá es el más difícil de otorgar: el que nos damos a nosotros mismos. El pasado no se puede deshacer, pero no tiene que seguirnos de por vida: la culpa de Shouya, más allá de declaraciones explícitas sobre la imagen de poca valía que tiene sobre sí mismo, se muestran en la duda que surge en el ambiente sobre si sus acciones son guidas por esta o porque genuinamente está sintiendo lo que siente. Por su parte, las continuas excusas de Shouko parecen corresponder a un carácter calmado, amable e inocente, pero poco a poco van revelando el sufrimiento interno. Nuevamente, Yamada es cuidadosa al referirse a estos asuntos y busca comprender cada parte sin tomar lados, apunta a la reconciliación. En el camino a volver a quererse y sobreponerse a los obstáculos, especialmente a los impuestos a los personajes por ellos mismos, trata de colocar a los espectadores en los zapatos del otro y ver que, al final del día, todos cometemos errores, todos llegamos a sentir vergüenza, y que todos merecemos perdonarnos, no importa que tan diferentes seamos: la empatía como factor de crecimiento.

    Quizá uno de los puntos que no le juega muy favor sea cierta sensación de acumulación de hechos a partir del segundo tercio de la película: salimos de un miniarco para continuar con otro y se siente cierto carácter episódico. Es probable que esto se deba a que su fuente original es mucho más extensa y, a pesar de que el largometraje supera las dos horas de duración, seguramente muchos recortes debieron ser hechos por la guionista Reiko Yoshida, colaboradora de Yamada en las mencionadas “K-ON!” y “Tamako Market”. Esto repercute también en los personajes que terminan siendo parte del grupo final. Que no se malentienda: se dejan conocer lo suficiente y sus motivaciones quedan claras, pero se intuye que tienen más por explotar (algunos, como Ueno, se revelan con mucho potencial). Una reducción en el número de personajes en favor de darles más tiempo a los restantes y sacarles todo el jugo quizá hubiera sido mejor.

    Se quedan algunas cosas más en el tintero, en parte para no hacer “spoiler” de hechos concretos de la película, en parte como excusa para revisitarla (y probablemente ver otras cuestiones con más claridad).

    En definitiva, ver “Koe no Katachi” es una experiencia que merece ser vivida en una sala de cine, y más ahora que Cinépolis ha agregado funciones en idioma original japonés con subtítulos. Aunque el que escribe no salió precisamente enamorado de este drama de crecimiento adolescente, sí terminó muy satisfecho, con la seguridad de haber visto una buena película, y esperando que la ocasión se repita con esta y con otras producciones que, ojalá, puedan llegar a nuestras pantallas.

    [youtube https://www.youtube.com/watch?v=k4lci0g8AfU&w=640&h=360]

  • Impresiones sobre los 12 primeros minutos de «Ghost in the Shell» 2017

    Impresiones sobre los 12 primeros minutos de «Ghost in the Shell» 2017

    Ayer estuvimos en una de las ocho funciones de “Ghost in the Shell”, la película de 1995 dirigida por Mamoru Oshii, organizadas por Cinemark Perú. No sólo fue una oportunidad para apreciar un clásico de la animación japonesa de la forma en la que originalmente fue planeado, en una sala de cine, sino que también pudimos darle un vistazo a un adelanto exclusivo del live action que se estrenará este jueves 30 de marzo, protagonizado por Scarlett Johansson, Takeshi Kitano, entre otros, y dirigido por Rupert Sanders. Estas son algunas impresiones de los primeros 12 minutos de “Ghost in the Shell” 2017.

    Para empezar, si están familiarizados con la avalancha de material audiovisual (teaser, trailers, especiales, etc.) que ha ido soltando Paramount Pictures, estos primeros minutos les ofrecerán pocas sorpresas. Tenemos una situación inicial en la que vemos el despertar de la Mayor, la construcción del cyborg y el asalto a una reunión en la que tiene que intervenir la Mayor y la sección 9. Todos momentos ya mostrados en parte o en su totalidad en los avances.

    Una de las primeras cosas que se extrañan si se ha visto la película de 1995 es la banda sonora de Kenji Kawai. A pesar de que en un evento realizado el año pasado en Japón para promocionar la cinta, el mismo Kawai condujo en vivo a músicos para interpretar una nueva versión de “Making of Cyborg”, mientras se mostraba en una pantalla la secuencia de creación de la Mayor para la película de Sanders (un obvio y muy logrado traslado del filme original), esta no es utilizada, lo que puede resultar decepcionante. No se descarta que vayan a usar parte de su música en todo lo que queda del largometraje, pero que no lo hayan hecho en un momento tan importante reduce las posibilidades.

    El despertar de la Mayor, a la que han rebautizado como Mira, muestra la conversación entre ella y la Dra. Ouelet, que le explica su situación y su nuevo cuerpo. El shock de la recién nacida no se hace esperar. A pesar de la brevedad, Juliette Binoche como la doctora es convincente al mostrar una preocupación casi maternal, lo que no es de extrañar en una actriz con tantos años en la profesión y con tantas buenas actuaciones encima. Aquí ocurre una segunda conversación, esta vez entre la doctora y un colega, en la que se exponen dos perspectivas: la que ve a Mira como un milagro, un nuevo ser capaz de tomar sus decisiones, y la que la ve como una herramienta. ¿Ser humano o máquina? ¿Con libertad o sujeta a una fuerza mayor?

    Luego saltamos a su futuro en la sección 9 en otra escena que recuerda mucho a la película del 95 con la Mayor esperando en lo alto de un edificio, aunque las circunstancias y los involucrados en la reunión sean distintos, con la intervención de un grupo armado y una geisha robot. También vemos la primera aparición del jefe Aramaki, interpretado por el gran Takeshi Kitano, que mantiene una muy corta comunicación con ella. Esto da paso a la acción con las ya vistas tomas del tráiler: la caída de la Mayor con camuflaje termoóptico, su ingreso entre cristales rotos al edificio y su coreografía de combate que recuerda un poco a “Matrix” (lo que resulta curioso, teniendo en cuenta que la cinta de Oshii influenció mucho a la creación de las hermanas Wachowski). Scarlett Johansson es efectiva al entregar la acción, aunque para muchos (el que escribe incluido) sea difícil verla igual que al personaje del filme noventero japonés.

    En este punto sucede algo pequeño e interesante: luego de descontar a los asaltantes y «liberar» al rehén que tenía en su poder la geisha robot, se ve obligada a dispararle repetidas veces. Entonces hay una breve pausa. Mira se queda observando por un momento el rostro baleado de la geisha y, sin usar palabras, podemos ver como hay un cuestionamiento, quizá una comparación. ¿Qué tan diferente es de ese robot? Ayuda mucho que el material que recubre a la geisha se vea similar al traje de la Mayor, que da la sensación táctil, en diferentes grados, de dureza, como la «piel» de una muñeca.  Batou (Pilou Asbæk) y el resto del equipo llegan, y comprobamos que la Mayor prefiere «jugar» sola, lo que va un paso más allá de la independencia que mostraba Motoko Kusanagi, aunque, claro, las motivaciones de esta última nos son más claras al tener el material completo.

    Por el lado del arte, parece concentrarse en lo artificial: la ciudad está cubierta de hologramas estridentes e invasivos (que logramos observar en una toma continua que nos dirige hasta la Mayor en un alto techo), y los pocos espacios cerrados que vemos tienen una limpieza casi clínica (lo que es comprensible en la secuencia del despertar, pero que se extiende a la locación de la reunión asaltada). Quizá es algo prematuro decirlo, pero podría leerse una intención de hacer ver a la carne humana y sus fluidos como fuera de lugar.

    Como es obvio, todavía es temprano para juzgar «Ghost in the Shell» 2017, pero, a pesar de los cambios y algunas decisiones cuestionables, estos doce minutos hacen que se albergue algo de esperanza. Ojalá que los espectadores, los aficionados y los que no, puedan salir satisfechos del cine en un par de semanas.

  • Makoto Shinkai (2007 – 2011)

    Makoto Shinkai (2007 – 2011)

    Luego del estreno japonés de “Byousoku 5 centimeter” en marzo del 2007, se sucedieron presentaciones en otras partes de Asia, y nuevamente se pudo apreciar otro de los trabajos de Shinkai en América gracias al circuito de festivales (En Estados Unidos, en el San Diego Asian Film Festival; y en Canadá, en el Waterloo Festival for Animated Cinema). Y también sería el primer recipiente del premio a la mejor película de animación en Asian Pacific Screen Awards, una iniciativa para reconocer la filmografía de países de la zona asiática bañada por el Pacífico.

    SHINANO MAINICHI SHIMBUN – Comercial para televisión (2007)

    Entre los trabajos que preparó ese año, fue este encargo para el diario de Shinano. Por su duración (una versión de 30 segundos y otra de 15), se ocupó de casi todos los detalles: la dirección, el storyboard y el arte de los fondos; mientras que el diseño de personajes fue de Takayo Nishimura, que había realizado la misma labor para “Byousoku 5 centimeter”, y la voz del personaje central es de Yoshimi Kondou, que interpretó a Akari en “Oukashou”.

    En los pocos segundos, el comercial nos muestra a una adolescente montada en una bicicleta que intenta alcanzar un tren en el que va su padre para poderle decir algo muy importante. Y aunque parece que sus palabras son perdidas por el ruido y su imagen borrada por un túnel, la sonrisa de su padre nos hace pensar que su mensaje llegó, aunque nosotros (y posiblemente él) no hayamos podido oírlo.

    Aunque por encargo, Shinkai hace visible su estilo al meter el tema de la separación y la conexión entre los seres humanos, sin descuidar el aspecto visual. La canción que escuchamos es “Tooi Hi” («Día lejano») de Takako Take, y en este punto vale señalar como dato que el nombre del diario, ‘Shinano’, es el antiguo nombre de la prefectura de Nagano, la misma en dónde se encuentran las ciudades natales de la cantante Take (Iida) y de Makoto Shinkai (Koumi). El comercial salió al aire para esa prefectura en setiembre del 2007.

    [youtube https://www.youtube.com/watch?v=74DoPYP5Mhk&w=640&h=360]

    NEKO NO SHUUKAI («Una reunión de gatos», 2007)

    Portada del DVD de Ani*Kuri 15

    Otra de las actividades que lo mantuvo ocupado ese año fue la elaboración de un cortometraje: la “Nippon Housou Kyoukai”, NHK, había extendido una invitación a quince creadores de animación para que desarrollaran una historia de un minuto de duración de tema libre. Los quince cortos se agruparían bajo el nombre de “Ani*Kuri 15” y saldrían en tres grupos de cinco, empezando en mayo. Esta selección reunía a varios artistas, algunos de ellos bastante conocidos como Mamoru Oshii, Michael Arias, Range Murata, Satoshi Kon, Mahiro Maeda o Shouji Kawamori.

    Sabiendo que se programaría en diversos horarios del día y sería visto por todo público (los cortos también cumplían
    la función práctica de cubrir tiempo entre programas de mayor duración), Shinkai decidió hacer una comedia a la que no habría que darle muchas vueltas: Chobi es un gato que vive con una familia que tiene la mala costumbre de, inadvertidamente, pisarle la cola. Enojado por tal humillación, se reúne con otros gatos cuyo honor ha sido manchado por los humanos y sueñan con un plan para destruirlos… mañana. Claro, más allá del asunto de la cola, la familia de Chobi lo trata bastante bien por lo que su venganza ocurre en un futuro que nunca llega.

    Nuevamente los diseños de personaje recayeron en Takayo Nishimura y Tenmon se ocupó de la música. El cortometraje empezó a emitirse en diciembre del 2007.

    [youtube https://www.youtube.com/watch?v=i9b8Mr7B4Ms&w=640&h=360]

     

    HOSHI WO OU KODOMO – CHILDREN WHO CHASE LOST VOICES FROM DEEP BELOW
    («Los niños que persiguen estrellas – Niños que buscan las voces perdidas en las profundidades», 2011)

    Antecedentes

    A inicios del 2008, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Japón requirió las habilidades de Makoto Shinkai. Como parte de un programa para estrechar lazos con naciones del Oriente Medio, pensaron en llevar a cabo en esas tierras un taller de animación digital, por lo que necesitarían una figura representativa que lo condujera. Shinkai aceptó hacerlo, después de todo no podría ser una mala experiencia conocer otros lugares y obtener nuevas ideas, ¿no? Así que hizo maletas, se despidió de su equipo y partió por un mes a Catar, Siria y Jordania. Durante su estadía ahí, tuvo oportunidad de mostrar sus trabajos, y un pensamiento empezó a formarse en su cabeza: al suceder en ambientes urbanos del Japón actual y con referencias específicas con las que posiblemente no estuvieran relacionados sus alumnos-espectadores, ¿podrían comprender realmente lo que estaba intentando transmitir? Empezó a pensar en que sus películas eran tal vez muy locales y restringidas para un tipo de público.

    Shinkai en uno de los talleres en Oriente Medio

    Estas reflexiones lo acompañaron en su regreso a Japón. Y ya que haber estado fuera del país le había dado la oportunidad de meditar sobre cosas que no hubiera descubierto quedándose en Tokyo, pensó por qué no viajar otra vez, así que se inscribió en una escuela de idiomas en Londres, decisión que fue alentada por su equipo de trabajo.

    El plan era permanecer medio año en Inglaterra, pero Shinkai no volvería a pisar tierra japonesa hasta año y medio después (2009). Mientras estuvo allí se dio cuenta de que algunas personas habían visto trabajos suyos por cuenta propia e incluso que lo reconocían (una vez, un barbero lo saludó y le dijo que le gustaban sus películas), pero seguía con la idea de la barrera cultural que podría separar sus creaciones de la gente (en una entrevista posterior recordaría haber pensado que cuando en “Byousoku 5 centimeter” se hace mención a los cerezos en flor cada año, alguien de fuera, un londinense por ejemplo, podría no captarlo porque en Londres y otras partes los cerezos no florecen cada abril). Con el pasar del tiempo y sin amigos cercanos o familia, buscó algo a lo que aferrarse: una historia que contar. Pero quería hacerla de tal modo que fuera universal, que no importando quien la viera ni en donde el mensaje fuera claro. Así nació “Hoshi wo Ou Kodomo”. De regreso en Japón en la segunda mitad del 2009, no tardó en reunir a su equipo para ponerse a trabajar.

    Makoto Shinkai y las cabezas de su equipo

    La historia 

    Afiche promocional de «Hoshi wo Ou Kodomo»

    Asuna es una niña que vive en un pueblo en lo que lo común es ver un paisaje agreste y montañoso. Luego de la escuela, tiene la costumbre de subir por un monte con Mimi, un gato, a un escondite secreto en el que guarda algunas cosas, entre ellas un aparato artesanal que le sirve de radio, y que funciona con una curiosa piedra. Subida en la cima, sintoniza una canción que le parece triste y alegre a la vez, de una voz que le es desconocida, pero que siente que toca su alma. Poco después descubrimos que, debido al trabajo de su madre, ella se ocupa de los quehaceres de la casa y pasa la mayor parte de los días sola, con la única compañía de Mimi. Así pasan sus días. Hasta que se corre la voz de que hay un ser similar a un oso por las vías que ella toma para llegar a su escondite, lo que no la detiene para ir esa tarde. Como consecuencia, se encuentra con la criatura que la ataca, pero es rescatada por un joven de cabello largo llamado Shun, que sin parecer desearlo, mata a la bestia. Al día siguiente, a pesar de la advertencia de Shun, Asuna regresa a su refugio en el monte y rápidamente congenian. Al mismo tiempo, aparecen unos hombres que examinan los restos de la bestia y ven como cristales y brotes de plantas salen de él. ¿Quiénes son y qué buscan? ¿De dónde proviene la criatura y por qué atacó a los chicos? ¿De dónde ha salido Shun? ¿Qué misterio guarda la piedra de Asuna que es muy similar a la que tiene Shun colgada en el cuello?

    Este inicio abre paso a una historia de aventura con elementos fantásticos. Shinkai había utilizado ya la ciencia ficción antes en “Hoshi no Koe” y “Kumo no Mukou”, pero es la primera vez que entraba de lleno al terreno de la fantasía, lo que supone un cambio radical a su última obra hasta ese momento: “Byousoku 5 centimeter”.

    Un proyecto diferente con la misma preocupación

    Una de las primeras cosas que notará el espectador es la similitud del diseño de personajes de “Hoshi wo Ou Kodomo” con los de cualquier película de estudio Ghibli. Esto es, obviamente, adrede. En su intento por hacerla más accesible, Makoto Shinkai le pidió a Takayo Nishimura que utilizara formas que él creía pertenecen más a la animación clásica japonesa. Pero las similitudes no acaban ahí. Si uno ha visto suficientes filmes del estudio de Miyazaki, Takahata y Suzuki, notará también que hay algunos momentos que recuerdan a “Tenku no Shiro Laputa”, “Tonari no Totoro”, “Mononoke Hime” o “Sen to Chihiro no Kamikakushi”. Algo que parece funcionar como pequeños reconocimientos a creaciones que han sabido trascender las barreras culturales y atraer una amplia audiencia.

    Otra de las marcas reconocibles de Shinkai que se encuentra ausente en este largometraje son los monólogos interiores. Al ser una historia de aventura, las acciones priman sobre la reflexión concienzuda. Esto no quiere decir que Asuna o los demás personajes no duden o tengan conflictos interiores, sólo que estos intentan mostrarse de forma más simple. Aunque ciertamente se extraña cómo Shinkai nos hacía intimar con sus personajes. Lo que sí se ha mantenido es el permanente deseo del director que los actores de voz se expresen como si hablaran con otros seres humanos, alejados de lo que el reconoce como la forma más “anime” de entregar diálogo. Y en esta tarea tuvo la ayuda, como en sus anteriores largos, por Yuji Mitsuya en la dirección de actores.

    (De izq. a der.) Actores de voz: Hisako Kanemoto (Asuna), Kazuhiko Inoue (Ryuuji Morisaki), y Miyu Irino (Shun y Shin)

    De hecho, en la producción de “Hoshi wo Ou Kodomo” intervinieron muchas personas del equipo de Shinkai que tomaron decisiones importantes para la historia desde el primer día. Su forma de trabajo acostumbrada consistía en hacer la estructura, definir bien los aspectos esenciales de la historia, elaborar el storyboard y el guion, trabajar en los fondos y las decisiones creativas se las comunicaba personalmente a su reducido equipo. Pero ahora, había hecho tres grupos y constantemente, durante todo el 2010, estaba escribiendo notas específicas para hacerse entender. Incluso tuvo una asistente de guion.

    La acostumbrada música de Tenmon también sufrió un cambio: ahora sus creaciones fueron tocadas por una orquesta. Y es comprensible. Al mostrarse un viaje a tierras desconocidas con seres fantásticos, la música debía ser más épica que sentimental y cercana. Algo que se deja de lado para el cierre de la película: “Hello Goodbye & Hello”, interpretada por Anri Kumaki, es una sentida canción que encaja bien con el tema de la cinta: la aceptación de la pérdida.

    (De izq. a der.) Shun, Asuna (con Mimi), Ryuuji Morisaki, y Shin

    Y es que, a pesar de intentar cambiar la forma en que lo expresa, Shinkai sigue pensando en la separación de las personas. La idea central en “Hoshi wo Ou Kodomo” es la pérdida que sufrimos y como la afrontamos. Asuna se lanza a la aventura sin una razón sólida, y esa es la impresión que nos da (tanto por el asunto de la pérdida del padre, que no se explota demasiado, como la de Shun, cuya relación se limita a conocerse un solo día). Pero hay algo más, la consecuencia de esas pérdidas: la soledad. Su viaje es una huida y una búsqueda, porque siente que algo la lleva a hacer las cosas que hace, pero no sabe bien qué. Esta ambivalencia se ve reflejada en sus últimas líneas, en las que comprende que vivir con la pérdida es una maldición y una bendición al mismo tiempo. Como ambivalente es el sentimiento expresado por Shun: la alegría y el temor en el final de sus días. Y mientras Asuna duda, Shin, el hermano de Shun, llega a representar al final la certeza de que no podemos recuperar lo perdido (aceptación) y debemos enfocarnos en lo que tenemos (los vivos), frente a la terquedad y rechazo de Ryuuji a la idea de ya no poder ver a su ser más querido; aunque esto termina en la formación de nuevas relaciones: mientras estemos vivos, tenemos la posibilidad de conectar. La película expone estos temas sin darle demasiadas vueltas, queriendo ser comprensible.

    “Hoshi wo Ou Kodomo” se alza como el intento de su director de buscar una nueva dirección, de pisar territorios vírgenes para él, lo que nunca es algo negativo: un creador debe explorar y experimentar si no desea estancarse. Aunque el resultado termina siendo menos denso que sus anteriores trabajos; aunque conmovedor, menos íntimo.

    Lanzamiento

    Makoto Shinkai y los actores en el estreno

    “Hoshi wo Ou Kodomo” se estrenó en Japón el 7 de mayo del 2011. El día de su presentación, Shinkai anunció al público que se enfrentarían con algo diferente a lo que él los tenía acostumbrados y hecho de forma distinta a sus anteriores producciones para aumentar la posibilidad de ser entendido por un mayor número de gente, en la que creía era su primera experiencia real como director (por la organización del trabajo, el número de gente envuelta, y las constantes indicaciones y supervisión del proyecto), pero que también le había puesto el corazón y, al final, esperaba que lo disfrutáramos.

     

    Cuando escribía la historia [de «Hoshi wo Ou Kodomo»], acepté mostrar la muerte por primera vez en mi trabajo. Es una tema difícil de tocar, así que no estoy seguro de haberlo presentado en una forma de la que pueda enorgullecerme. Pero si mi película ayuda a alguien a enfrentar tiempos duros en su vida y ser más fuerte, estaré muy feliz.

    Makoto Shinkai con 38 años en una entrevista del 2011.

     

    [youtube https://www.youtube.com/watch?v=gEgU4PivZEw&w=640&h=360]

  • Makoto Shinkai (2004 – 2007)

    Makoto Shinkai (2004 – 2007)

    A finales del 2004, las expectativas por el primer largometraje de Makoto Shinkai, la persona que había animado solo una OVA de 25 minutos, eran altas. Luego del esperado estreno en noviembre de “Kumo no Mukou” en el Cinema Rise de Shibuya, estas fueron cubiertas. Al acudir a las salas, el público se topó con una historia muy emotiva y de gran acabado técnico. Y sólo dos meses después, en enero del 2005, los reconocimientos empezarían a llegar: “Kumo no Mukou” ganó el gran premio a película animada de la 59 edición de los Mainichi Film Awards, uno de los más antiguos e importantes que se dan en Japón. También tuvo múltiples exhibiciones en festivales fuera del país como Cánada (Fantasia Film Festival en Montreal) y Estados Unidos (en el ImaginAsian Theather y el Tribeca Grand Hotel Screening Room, ambos en New York). Esa primera mitad del año mantuvo a Shinkai ocupado con la promoción de la cinta. Pero ya tenía en mente las semillas de su nuevo proyecto.

    BYOUSOKU 5 CENTIMETER – A CHAIN OF SHORT STORIES ABOUT THEIR DISTANCE («Cinco centímetros por segundo – una serie de historias cortas sobre su distancia», 2007)

    Afiche de «Byousoku 5 centimeter»

    «Se dice que la velocidad a la que caen los pétalos de la flor de cerezo es cinco centímetros por segundo». Akari Shinohara y Takaki Toono son dos adolescentes que se conocieron en la escuela primaria a mediados de los noventa. Debido a su debilidad física, ambos preferían actividades bajo techo, como leer en la biblioteca. Así, poco a poco, se forma una amistad entre ellos que se va haciendo cada vez más fuerte. Esto no pasa desapercibido a sus compañeros que, como sucede muchas veces en esa edad inmadura, aprovechan para burlarse de su cercanía, pero a Akari y Takaki termina no importándoles porque se tienen el uno al otro. Decididos a permanecer juntos, eligen una misma secundaria para cuando se gradúen, pero los padres de Akari tienen que mudarse a Tochigi, una ciudad al norte de Tokyo. Ambos aceptan la dolorosa noticia con resignación y mantienen un vínculo a la distancia durante casi dos años en los que se envían cartas y hablan por teléfono. Hasta que los padres de Takaki, por cuestiones laborales, también planean mudarse. Lo triste es que su destino es Tanegashima, una isla en el extremo sur de Japón. Consciente de la distancia, Takaki decide hacer un viaje en tren hasta donde vive Akari para verla quizá por última vez.

    La película está compuesta de tres capítulos: “Oukashou” («Selección de pétalos de cerezo»), a la que corresponde la introducción anterior; “Cosmonaut” («Cosmonauta»); y “Byousoku 5 centimeter” («Cinco centímetros por segundo»). El tema común son las diferentes velocidades de las personas, como se acercan o alejan emocionalmente al haber distancia entre ellas, y el hilo conductor son las experiencias de Takaki Toono a través de tres momentos de su vida. Pero, hasta su materialización, tuvo que pasar más de un año desde aquellos meses finales de 2005 en los que Shinkai se preguntaba qué película sería.

    Antecedentes

    Para la segunda mitad del 2005, Shinkai estaba listo para ponerse a trabajar en algunas ideas que había desarrollado. Pensó en diez historias que compartieran un mismo tema, pero que se presentaran con estilos distintos. Todas durarían aproximadamente cinco minutos y cada una contaría con una canción que la identificara. Hasta ese momento, Shinkai no se lo había planteado necesariamente como un producto para cine, sin embargo, debido probablemente al prestigio ganado con su anteriores trabajos, se abrió la posibilidad de exhibirlo en salas como una película bus (una colección de cortos que, por lo general, tienen distintos directores). Esto cambió las cosas con respecto a su todavía amorfo proyecto.

    En los últimos tiempos, a las personas les supone un esfuerzo el ir al cine; la atareada vida que se lleva, especialmente en una sociedad como la nipona, hace que se disponga de menos tiempo para un entretenimiento que requiere el movilizarse de un lugar a otro y pagar una entrada (el costo promedio de una en Japón es de los más altos en el mundo), sin contar con que muchos no disfrutan precisamente de estar en un sitio oscuro con desconocidos. Si alguien iba a ir a ver lo que saliera al final, quería que estuvieran satisfechos. Por eso, decidió contar una sola historia, que llevara a una conclusión; este principio unificador hizo que de las diez escogiera tres que podrían modificarse para formar un todo.

    Takayo Nishimura

    Aunque sólo tenía nociones generales de las historias (y algunas dudas), decidió ponerse en contacto con Takayo Nishimura, que se especializaba en animación clave. Con el inicio de setiembre, empezaron a trabajar en las imágenes de la película: Shinkai se ocuparía de los fondos y Nishimura, por vez primera, de los diseños de los personajes. Tenían una consigna: aunque no supieran con exactitud qué película estaban haciendo, se darían tiempo hasta diciembre para descubrir el camino.

    A medida que avanzaban con algunos conceptos generales, a Shinkai y Nishimura se les unió una asistente, que antes había estado laborando medio tiempo, y Akiko Majima, que había trabajado con el director como parte del equipo que se ocupó de los fondos de “Kumo no Mukou”. Llegados a este punto, con las tres historias en desarrollo, decidieron viajar para documentarse sobre las locaciones, algo que Shinkai hacía desde sus trabajos en solitario. En una entrevista concedida muchos años después declararía que, en pos de mostrar con cierta realidad los ambientes que envuelven a sus personajes, estos siempre estarían basados en lugares en los que haya podido poner el pie.

    Shinkai y Nishimura en búsqueda de referencias

    Tomaron registros de las locaciones en Tokyo y las estaciones de tren, parte importante de la historia, lo que resultó sencillo porque era un escenario que conocían de su vida diaria. Luego, armados con cámaras fotográficas, se dirigieron a Tochigi, donde toma lugar parte importante de la primera historia. Y, salvo por el hecho de que era verano y “Oukashou” presenta un Tochigi invernal, todo salió bien. Para “Cosmonaut”, se trasladaron a Tanegashima y las condiciones de vida que encontraron ahí hicieron que Shinkai se replantee muchas cosas de la historia: no tenían trenes o estaciones, y el transporte masivo era por bus, aunque tampoco habían muchos, por lo que era común ver a la gente usar transporte particular (motocicletas, por ejemplo), especialmente escolares que iban a sus centros de estudio; y había una evidente afición al surf entre los jóvenes. Estos son elementos que se incorporaron después.

    De regreso en Tokyo y con las ideas más claras, Shinkai y un reducido equipo pusieron manos a la obra en su departamento de Shibuya durante todo el 2006.

    Detalles del storyboard

    El proceso empezó con la confección del storyboard, esa sería la base para que luego las cabezas del equipo empezaran su labor. A medida que se requirieron más profesionales, Shinkai notó que su departamento les iba quedando pequeño, después de todo, ese no era el estudio de una productora, era el de su casa. El director recuerda que, en el momento más congestionado, habían de 13 a 14 personas intentando movilizarse. Esto también suponía un problema de alimentación de energía: el departamento de Shinkai no permitía que se conectaran varias computadores. Fue entonces que decidieron mudar a los que se ocupaban de la animación misma y realizaban labores más específicas a otro domicilio alquilado en el mismo Shibuya, en el que vivirían mientras durara su labor; los que no podían quedarse, trabajarían desde sus casas. Conforme fue pasando el año y las distintas etapas fueron completándose, permanecieron sólo algunos que colaboraban con Shinkai en ultimar detalles de la imagen y la postproducción, de tal modo que el aspecto visual estuviera totalmente cubierto. Ya sólo faltaba el audio, algo que el director ya había tenido en cuenta desde antes.

    Voz y música en la historia

    Una de las cosas que pueden ser más difíciles de conseguir en un audiovisual es autenticidad. Se puede hacer una película, una serie, miniserie, etc. ultimando todos los detalles técnicos posibles, pero si tus personajes, aquellos de los que trata todo al fin y al cabo, no se sienten auténticos, los espectadores no conectarán: no se emocionarán con ellos, no llorarán sus desgracias, no celebrarán sus victorias. Una parte vital de esto es la elección de los que los interpretarán. Para cuando llegó el tiempo, a finales del 2006, Shinkai tenía claro algo: quería que Kenji Mizuhashi fuera Takaki. Esto se debía a que en 1999 lo había visto protagonizar “Gekkou no Sasayaki” y, desde entonces, le pareció que su voz tenía algo especial. Esta sería la primera y única vez que Mizuhashi haría doblaje (aunque sigue estando muy activo como actor al día de hoy).

    Con las actrices principales restantes, el proceso fue más arduo: a Shinkai le parecía que trabajaban demasiado la voz. Así que coordinó encuentros con unas seleccionadas que podrían tener potencial para oírlas con su voz común y quiso llevar esa naturalidad a la sala de grabación. Satomi Hanamura terminó interpretando a Kanae Sumita, mientras que la voz de Akari adolescente y Akari adulta fue de Yoshimi Kondou y Ayaka Onoue respectivamente (este sería el único doblaje en el que participarían).

    (De izq. a der.) Actores de voz: Yoshimi Kondo (Akari niña), Kenji Mizuhashi (Takaki), Satomi Hanamura (Kanae), y Ayaka Inoue (Akari adulta)

     

    La música la puso Tenmon otra vez. Pero quizá lo que más recuerde el espectador sea la canción con la que termina la película: “One more time, one more chance” («Una vez más, una oportunidad más») de Masayoshi Yamazaki.

    Esta canción salió a principios de 1997 en Japón y se hizo muy popular, aunque ya desde finales de 1996 se escuchaba en la película, protagonizada por el mismo Masayoshi, “Tsuki to Kyabetsu” («La luna y la col»). Shinkai notó que encajaba muy bien con la historia, además quería que la gente la reconociera con facilidad, que sintiera nostalgia y cierta comunidad con lo que experimentaban los personajes; al mismo tiempo que la escucha Takaki al ingresar a una tienda, los recuerdos van volviendo. La desgarradora (no le cabe otro adjetivo) pieza musical de Yamazaki pide volver a tener la oportunidad de hacer aquello que no se pudo antes, de volver a ver a la persona amada y decir lo no dicho. Una y otra vez, la sentida voz implora por regresar. Pero a veces, simplemente hay que aprender a soltar. Hay cosas que no volverán.

    [youtube https://www.youtube.com/watch?v=-9LoPmUtp1s&w=640&h=360]

    El drama en la vida diaria y la distancia entre las personas

    Con “Byousoku 5 centimeter”, Shinkai deja la ciencia ficción que había estado presente en “Hoshi no Koe” y “Kumo no Mukou”, y se concentra en el drama humano, sin aditamentos adicionales, pura experiencia a través de gente llevando el día a día.

    El primer cruce

    La idea central en “Byousoku 5 centimeter” es la diferente velocidad a la que se mueven las vidas de las personas. La voluntad de las mismas para conciliarlas y mantener una conexión se ve representada desde los primeros momentos de la película: luego de que Akari le dice a Takaki que los pétalos de flor de cerezo caen a 5 centímetros por segundo y que se asemejan a la nieve, esta corre y él intenta darle alcance, pero son separados por un cruce de trenes. Aunque distanciados por ir a diferentes velocidades, resulta obvio que Akari lo esperará al otro lado. Luego, años después, cuando Takaki tome una serie de trenes para encontrarse con Akari en Tochigi, los retrasos de estos harán que se halle en una zona paralela; habiendo quedado en una hora con ella, los trenes le recuerdan las distintas velocidades que tienen sus vidas ahora y que se acentuarán luego de su mudanza. Y, a pesar de eso, ella lo vuelve a esperar.

    Sin embargo, con esto también vienen las situaciones en las que no. Las palabras no dichas son una representación de esto: la carta que Takaki pierde en la estación de tren, pero de la que luego no informa a Akari; otra carta de Akari que concientemente decide no darle a Takaki; la confesión interrumpida de Kanae; los mensajes que Takaki escribe en su celular, pero que nunca envía. Hay un punto en el que los personajes se dan cuenta de que no pueden alcanzar a otros: luego de despedirse al final de “Oukashou”, Takaki y Akari saben que ya nada será igual y paulatinamente van perdiendo contacto, aunque Takaki permanezca anclado al recuerdo de Akari por más tiempo. La separación física se convierte en una separación emocional.

    Cosmonauta

    En “Cosmonaut”, sucede lo contrario: Kanae está físicamente cerca de Takaki, pero llega a la conclusión de que él realmente se encuentra muy lejos. Y esto es muy bien representado por el lanzamiento del satélite, cuya misión es ir a los confines del Sistema Solar y más allá, aunque suponga un viaje solitario: Takaki es similar a ese satélite, buscando algo que se encuentra más allá de su alcance, algo que hace que no se halle en la misma tierra que Kanae, es el cosmonauta que siempre posará sus ojos en la inmensidad del espacio en busca de ese amor que ya no será. Por eso no importa ya lo que Kanae diga.

    El último cruce

    Para cuando llegamos al último capítulo, “Byousoku 5 centimeter”, Takaki es un adulto con problemas en sus relaciones, que siente que su corazón ha ido muriendo con el tiempo, y no sabe bien por qué; la mujer con la que ha estado por tres años le manda un mensaje en el que le explica que no importa cuánto tiempo estén juntos o el número de mensajes (palabras) que se envíen, hay algo en él que ella no podrá, nuevamente, alcanzar. En los instantes finales, cuando unos adultos Takaki y Akari coinciden al pasar por el mismo cruce de trenes del inicio de la película, Akari no lo espera. Las velocidades a las que van sus vidas ahora son totalmente diferentes. Ella se ha ido para siempre. Takaki sonríe. Tal vez ahora pueda seguir con su vida. Queremos creer que es así.

    Lanzamiento

    Día del estreno en el Cinema Rise de Shibuya

    El estreno de “Byousoku 5 centimeter” sucedió a principios de marzo del 2007. Antes, el primer capítulo (“Oukashou”) se liberó para usuarios privilegiados de Yahoo! Nuevamente, el Cinema Rise de Shibuya fue elegido para hacer la presentación. Luego de la proyección, mientras atendía las preguntas del público, algunos le mencionarían a Shinkai que lo seguían desde el estreno de “Hoshi no Koe”, o que habían estado en el estreno, en ese mismo lugar, de “Kumo no Mukou”. Él pensaría (reconocería después) que mucha de esa gente debe haber tenido cambios en su vida en estos años, mientras se la pasó ocupando su tiempo en hacer animación en su estudio. ¿Cuántos habrán cambiado de empleo? ¿Cuántos habrán encontrado el amor o habrán cortado con sus parejas? ¿Cuántas personas habrán conocido? Ciertamente, todos nos movemos a distintas velocidades.

    Más tarde ese año, Shinkai publicaría una versión novelizada de “Byousoku 5 centimeter”, su primera incursión en el oficio. Y varios años más tarde, un manga en dos volúmenes ilustrados por Yukiko Seike y escritos por él, que daría más detalles de la historia y contaría con un epílogo posterior al final de película.

    [youtube https://www.youtube.com/watch?v=WcxhgOs7PYU&w=640&h=360]

  • Makoto Shinkai (2002 – 2004)

    Makoto Shinkai (2002 – 2004)

    «Estoy aquí» son las últimas palabras compartidas entre Noboru y Mikako, los protagonistas de “Hoshi no Koe”. Aunque a Shinkai hoy le da algo de vergüenza admitirlo, esas palabras representan sus sentimientos en esa época. Luego de dejar su trabajo en la industria de los videojuegos en 2001 y pasarse unos siete meses animando solo frente a su computadora, quería que este trabajo llegara a la gente. Y lo logró. Siguiendo su estreno en febrero del 2002 y la salida de las ediciones caseras en DVD, los medios de comunicación se fijaron en él: el «hombre orquesta» que había animado por completo una OVA de 25 minutos.

    Luego de todo ese trabajo, nuevas oportunidades empezaron a llamar a su puerta, incluso recibió una invitación a la Comic Con de San Diego en Estados Unidos a realizarse en agosto de ese año, lo que mostraba el impacto que había causado en ambos lados del Pacífico. Y nuevas personas con interés creativo empezaron a contactarse con él. Uno de ellos fue Ushio Tazawa.

    EGAO («Sonrisa», 2003)

    Con la fama ganada, Shinkai ahora contaba con la ayuda de un pequeño equipo que se había interesado en él y tenía la opción de concretar proyectos con mayor duración. Pero antes de ponerse de lleno con algunas ideas, recibió una propuesta más.

    Portada del DVD «Egao – Minna no Uta»

    Como muchos deben saber, la puntualidad es un valor respetado en diferentes aspectos de la cultura japonesa, incluida la información y el entretenimiento. La NHK (“Nippon Housou Kyoukai” o en español «Corporación de radiodifusión y televisión japonesa») no era, por supuesto, la excepción. Desde 1961, tenía una pequeña sección musical animada de unos pocos minutos de duración llamada “Minna no uta” («La canción de todos»), que servía para completar el espacio vacío entre programas y que estos salieran al aire en el horario justo. Además, se empleaba como vitrina para nuevos talentos tanto en música como en animación. Y a finales de 2002, Shinkai lo era. Se le encargó hacer un video de dos minutos y 20 segundos de duración que se basara en la canción “Egao”, interpretada por Hiromi Iwasaki.

    Aunque este no era un trabajo que consumiera tanto su tiempo como “Hoshi no Koe”, decidió trabajar con Ushio Tazawa. Luego de que Shinkai hiciera los storyboard, Ushio trabajó en los dibujos a mano que luego volverían al director para ser digitalizados, pintados y unidos a la animación generada por computadora que había preparado. La historia gira en torno a una joven que vive en un departamento en la ciudad de Tokyo junto a su mascota hámster y como algunas memorias dolorosas vuelven a ella, pero que llega a ver el futuro con optimismo. Esta guarda una obvia similitud con la de “Kanojo no Kanojo no Neko” (Shinkai mantiene el preciosismo de su paisaje urbano, de los cielos y la mirada nostálgica); aunque el ambiente aquí es un poco más animado (el color ayuda).

    El trabajo final consistía en dos versiones de igual duración: una para ser transmitida por televisión, con la animación de los dos personajes a los lados de la pantalla siguiendo el ritmo de la música; y una limpia. La edición en video casero contenía ambas, más una que mostraba el storyboard animado.

    “Egao” se transmitió entre abril y mayo de 2003. Ahora, ya finalizado ese proyecto, Shinkai se dedicaría a ese otro de larga duración en el que había estado pensando.

     

    [youtube https://www.youtube.com/watch?v=wNhsxBGgFRQ&w=640&h=360]

     

    KUMO NO MUKOU – YAKUSOKU NO BASHO («Más allá de la nubes – el lugar prometido», 2004)

    Luego del éxito de “Hoshi no Koe”, Shinkai logró conocer a un buen número de gente, mucha de la cual quería colaborar con él en algún proyecto futuro. Bajo la sombrilla de CoMix Wave, una productora que le permitió desarrollar un proyecto con su reducido equipo, se puso a trabajar en el que sería su primer largometraje.

    Afiche de «Kumo no Mukou»

    Hiroki y Takuya son dos adolescentes que han crecido en la ciudad de Aomori en el extremo norte de la isla de Honshuu, la más grande de las cuatro principales que conforman el archipiélago japonés. Ellos forman una amistad que es reforzada por intereses y metas comunes relacionadas a la mecánica, pero también por la admiración de dos figuras que se volverían centrales en su mundo: la torre de Ezo, una construcción en la antigua Hokkaido que se alza hasta perderse en el cielo; y su compañera Sayuri Sawatari. Ambos trabajan en su tiempo libre en un taller con el objetivo de aprender del dueño de este, Okabe, y poder financiar un proyecto compartido: la reparación de un pequeño avión caído que ambos encontraron hace algún tiempo. Aunque quieren mantenerlo oculto, terminan contándoselo a Sayuri, que empieza a visitarlos frecuentemente durante el verano. Con el pasar del tiempo, los tres se hacen amigos y prometen que, cuando el avión pueda volar, se dirigirán a aquella torre que se eleva más allá de las nubes. Pero las cosas no siempre funcionan como esperamos y muchos sueños de juventud no pueden cumplirse.

    El contexto desarrollado en “Kumo no Mukou” es el de un Japón dividido. Para entenderlo mejor, hay que recordar que esta nación está conformada por un considerable número de islas, de las cuales cuatro son las más grandes (de sur a norte): Kyuushuu, Shikoku, Honshuu y Hokkaido. Según la historia de Shinkai, en algún punto del siglo XX, probablemente los inicios del años 70, la Unión (cuyos oficiales hablan ruso) tomó posesión de Hokkaido y la volvió a nombrar Ezo, que era el primer nombre de la isla. Las tres restantes quedaron en poder de la alianza, que es el gobierno japonés fuertemente influenciado por Estados Unidos. A la tensión entre ambos bloques, se suma la de la construcción de una torre gigantesca en Ezo, cuyo propósito desconocen los de la alianza en un primer momento, por lo que es una constante escuchar reportes radiales sobre los tira y afloja diplomáticos. Por eso, la meta de los tres adolescentes de llegar a la torre es más complicada de lo que parecería: no es sólo cruzar un estrecho entre islas, es pasar por una zona en la que el control es extremo y en la que el conflicto puede surgir en cualquier momento. Y a esta realidad alternativa de Japón, hay que agregarle la presencia en la misma de teorías sobre los universos paralelos.

    Como sucedía en “Hoshi no Koe”, todo esta recreación compleja del mundo en el que viven los protagonistas sirve más que para fascinarse con la ciencia ficción de la misma (la más elaborada hasta ese momento en una obra de Shinkai), para resaltar la conexión entre seres humanos y contar una historia sobre la distancia: la de nosotros y las personas que queríamos y sobre nuestros sueños del pasado.

    Sobre los protagonistas

    Una de las primeras cosas que Makoto Shinkai tenía en mente cuando escribía el storyboard de “Kumo no Mukou” era que Hiroki, uno de las tres amigos, sonaba como el actor Hidetaka Yoshioka. Para cuando llegó la hora de escoger las voces que les darían vida a los personajes, le pidió a la productora que consiguiera la participación de este, aunque ya se hacía a la idea de que no lo lograrían, ya que Yoshioka nunca había participado en animación. Para su sorpresa, él aceptó. La selección de los otros dos fue más convencional: se hizo un casting y, de muchas agencias, le llegaron cientos de muestras, pero al escuchar a Masato Hagiwara y Yuuka Nanri supo que ellos eran Takuya y Sayuri.

    (De izq. a der.) Actores de voz: Yuuka Nanri (Sayuri), Hidetaka Yoshioka (Hiroki), y Masato Hagiwara (Takuya)

     

    Siguiendo con sus personajes, Shinkai pensó en Hiroki y Takuya como personas complementarias, de ahí la amistad que surge entre ambos. Aunque quería explorar más al primero, reconoce que el proceso del segundo, aunque menos mostrado, es más enrevesado. Esto es visible cuando nos topamos con ellos luego del salto temporal de tres años: ya alejados de ese verano en el que hicieron la promesa y habiendo tomado caminos distintos, Hiroki vive casi con inercia, aferrado a asuntos inconclusos relacionados con el recuerdo de Sayuri. Takuya parece más acostumbrado a su nueva vida y feliz, más en el presente que en ese pasado idílico. Pero realmente, como es revelado después, hemos llegado justo cuando la confusión se ha mitigado: durante estos tres años ha tenido ganas de utilizar su energía en algo, de poner manos a la obra, pero carecía de una meta concreta en la que canalizarla, por lo que la frustración se apodera de él, y no es sino cuando encuentra empleo en el Instituto del ejército de Aomori y a Maki que todo empieza a caer en su lugar, por lo que es más comprensible su resistencia a volver a los recuerdos del pasado y a la promesa (esta personalidad puede traernos a la mente a un joven Makoto Niitsu, con el que incluso comparte un ligero parecido físico).

    (De izq. a der.) Sayuri, Hiroki y Takuya

     

    Por otro lado, Sayuri parece funcionar más como una representación de aquellos años de inocencia: recluida en un mundo paralelo vacío y en el que las memorias se van con facilidad a medida que el tiempo avanza, su única conexión con la realidad es el persistente recuerdo de la promesa hecha en ese verano. Makoto Shinkai la ideó pensando en la encarnación del primer amor, aquel que ya no podríamos alcanzar. Por eso, su conexión con la torre de Ezo no es casual; ambas se encuentran en lugares de difícil acceso: ya sea un espacio alternativo o uno distante y prohibido, pero que siguen presentes, aunque intentemos huir como hace Hiroki al mudarse a Tokyo, pero que nota que, con cielo despejado, la torre es todavía visible a pesar de la distancia, así como Sayuri permanece en sus pensamientos.

    Trabajo en equipo

    Una de las cosas nuevas que vinieron con “Kumo no Mukou” fue la experiencia de dirigir. Makoto Shinkai figura como director de todos sus proyectos anteriores, pero no fue hasta este largometraje en el que tuvo que relacionarse con cierta cantidad de gente para que todos estuvieran en la misma línea. Él los reconocía con talento y le entusiasmaba trabajar con ellos, pero también descubrió que conectar con otros para expresar una idea puede ser mucho más complicado de lo que parece.

    ¿Recuerdan a Ushio Tazawa, el compañero de Shinkai con el que animó “Egao”? Se unió al proyecto como director en jefe de animación y diseñador de personajes. Cuando Shinkai vio los diseños de Tazawa para Hiroki, Takuya y Sayuri, se sorprendió por lo parecidos que eran con los propios (basta compararlos con los de “Hoshi no Koe”), aunque, claro, más pulidos gracias a su habilidad y el aumento de presupuesto. El director esperaba más modificaciones a sus ideas esbozadas en los storyboard, ya que conocía de su talento y lo consideraba mejor a él en ese aspecto, pero encontró un Tazawa muy respetuoso y dedicado: estudió los cortos anteriores de Shinkai e intentó ser lo más fiel posible.

    Para el arte en general de la película, hizo equipo con Takumi Tanji, que debutada con este trabajo. La relación con Tanji no fue como la de Tazawa. Para dibujar los fondos y las locaciones, se tomaron referencias de lugares reales, algo que Shinkai ha hecho desde siempre, pero al llevarlas a animación, ambos descubrieron que sus visiones tenían diferencias, por lo que tuvieron que conversar y reunirse constantemente para conciliar puntos, encontrar terrenos comunes y que el arte se sintiera como uno solo. Estas idas y venidas rindieron fruto y Shinkai encontró un gran colaborador (para este proyecto y en el futuro).

     

    Referencias visuales reales para el arte de «Kumo no Mukou»

     

    De la fotografía se encargó él mismo y algo que muchos colaboradores han notado, y que resulta evidente al ver sus obras, es la conciencia que tiene de la luz. La luz es un elemento crucial, puede cambiar completamente el ambiente de una escena. Así, aunque tengamos dos tomas en las que pasan las mismas cosas con los mismos personajes, al modificar la luz, el número de sus fuentes, su intensidad, sus direcciones y sus colores, podemos obtener resultados completamente distintos. Debido a su formación digital, el manejo de la luz resultó más sencillo (en la animación tradicional hecha a mano, conseguir los efectos lumínicos de “Kumo no Mukou” sería mucho más trabajoso y quizá no serían tan detallados)

    En el apartado musical, Shinkai no le dio vueltas: Tenmon, amigo y colaborador suyo desde su primer corto, tenía toda su confianza. Y no era para menos, la música de “Kumo no Mukou” encaja muy bien con ese ambiente meláncolico, mérito también de Shinkai al preocuparse de tener la música preparada antes para ser conciente de ella al hacer el storyboard animado.

    Makoto Shinkai ha llegado a asegurar que si hubiera tenido mayor recorrido como director y mejor organización, hubiera dado una mejor película, aunque está satisfecho con las personas que conoció y las experiencias que ganó.

    Lanzamiento

    El 20 de noviembre de 2004, se estrenó “Kumo no Mukou” en el Cinema Rise Roadshow. Para quienes no lo conozcan, este es un cine ubicado en Shibuya, Tokyo, y durante varios años se especializó en proyectar films independientes. Este lugar casi de culto, lanzaría en el futuro de Shinkai otro de sus trabajos. Lamentablemente, en 2016 cerraría sus puertas; en su página oficial se puede leer “CINEMA never ends” («El cine nunca termina»), como recordatorio de trascendencia. Una trascendencia que Makoto Shinkai había declarado ya antes buscar también. Y, como lo haría después Cinema Rise, intentaría acabar “Kumo no Mukou” con algo que traspasara la pantalla.

    Tanto en “Kanojo no Kanojo no Neko” como en “Hoshi no Koe”, Shinkai había intentado que sus creaciones terminaran con una oración que fuera más allá de la historia. Con “Kumo no Mukou” fue igual, aunque no decidió las últimas palabras (dichas por Hiroki a Sayuri) con antelación, sino que quería que estas surgieran mientras completaba el largo, como si hablara. Algo similar ocurre con la canción “Kimi no Koe” («Tu voz»), interpretada por Ai Kawashima. Aunque la banda sonora estuvo encargada a Tenmon, Shinkai sintió que debía expresar lo no dicho en los minutos finales de la película. Esto serviría para trasmitir los sentimientos del final y el futuro que le esperaba a los protagonistas, por eso mismo se encargó personalmente de la letra.

    En “Kumo no Mukou”, el mundo está lleno de belleza. Esa misma belleza que Shinkai veía cuando viajaba en tren, que estaba en el paisaje si se observaba bien, esa belleza que, declara, lo fascinaba y que aliviaba las penurias de la adolescencia. Si sus imágenes llegan a ti, estará satisfecho.

    Intento mostrar visualmente lo que no puedo expresar con palabras. Así que, viendo esta película [«Kumo no Mukou»], no sólo las imágenes claro, también escuchando la música, si hay personas que llegan a sentir algo, aunque sea un poco, estaré muy feliz.

    Makoto Shinkai, probablemente con 32 años, en una entrevista para la edición en DVD de «Kumo no Mukou»a inicios del 2005

    [youtube https://www.youtube.com/watch?v=zZpsPws6XKE&w=640&h=360]