Uno de los animes que en el 2018 nos hizo voltear la mirada, es sin duda,Violet Evergarden, anime que por culpa de un incendio en el estudio Kyoto Animation no vio la luz su última película. Igual, si obviamos ese pequeño detalle, lo importante es que en Netflix podemos encontrar este título con sus temporadas completas y hasta la película Violet Evergarden: Eternity and the Auto Memory Doll.
La verdad que al inicio, me atrajo mucho este título por el diseño de los personajes y el estilo de dibujo, Dios, es pulcro y muy estilizado. Un estilo que te hace recordar a las aclamadas señoritas del estudio CLAMP que nos han traído títulos tan memorables como Magic Knight Rayearth o Cardcaptor Sakura.
La magia que hay detrás de esa estética hace invita a darle una oportunidad al anime. Pero no se queda sólo en el aspecto estético; también presenta una narrativa compleja, separada de lo superfluo y que invita a revisar en lo más profundo del ser: el porqué de nuestra existencia, y de lo simple y a la vez tan complejo que resulta ser la humanidad. Todo ello dentro de un mundo que solo se diferencia del nuestro por la sucesión de los hechos y algunas tecnologías. Eso es lo que hace especial a esta historia, hay capítulos que uno reflexiona del mundo y se pregunta: ¿talvez pude vivir en el mundo de Violet?
Y lo más sorprendente es que este drama viene inspirado en una serie de novelas ligeras. Sí, novelas ligeras de Kana Akatsuki, publicadas en 2015, y que por su éxito fueron llevadas a la pantalla chica por el estudio Kyoto Animation.
El resultado fue una serie con harto valor en lo estético, en el detalle, no solo de las formas, si no de la misma vida. Y es así como nosotros acompañamos a Violet a redescubrir el mundo, después de haber sido “moldeada” como un arma de guerra, haber sido utilizada por Dios sabe quién o qué. Pero tuvo suerte de caer al final de la guerra en los brazos de Gilbert Bougainvillea, la única persona que la trató como ser humano, y al verse separada de él, entra en un vacío existencial terrible. Sin embargo, en lugar de amilanarse, prefiere buscar la solución lógica a las últimas palabras que Gilbert le dijo la última vez que la vio.
Es así que se nos presenta una peculiar profesión en este mundo paralelo, la del Auto Memory Doll, desarrollado por señoritas que ayudan a las personas, por medio de la escritura, a expresar sus más profundos sentimientos. Violet, queda impactada con este oficio y ve su desarrollo como medio de solución a las últimas palabras que le dejó Gilbert.
La historia es un viaje en ferrocarril, uno sencillo, sin artificios, que por medio de diversas historias escuetas llevarán al espectador a preguntarse sobre sí mismo, sobre la vida y la misma esencia de la raza humana, a parte que la estética enriquece a los ojos. Es un anime rico en detalles que te llevará a un viaje introspectivo muy interesante.
Sinceramente, a primera vista cuando ví, como sugerencia, el anime Carole and Tuesday en mi paleta de ¨recomendados¨ en la plataforma virtual Netflix, no le tenía mucha fe.
Aunque la animación me atraía, las historias de chicas no son de animarme mucho, pero al ver la cantidad de nominaciones que tenían en los Crunchyrool Awards 2019 decidí darle una oportunidad. Y en verdad, me sorprendió.
Al inicio la historia creada por el estudio Bones, tiende a ser un poco lenta, pero poco a poco va tomando forma, y dando inquietud por cada personaje, a parte, el diseño futurista de los lugares donde se desarrolla la historia te hace tener más curiosidad y darle click en ¨siguiente episodio¨.
La historia puede pecar de clásica: dos chicas que sueñan con ser grandes artistas musicales pero el kit del asunto viene en el contexto donde se dan los acontecimientos. El anime dirigido por Shin’ichirō Watanabe, nos regala una historia común en un entorno futurista, donde la raza humana debe escapar de la tierra, por que la humanidad se ha encargado de volverla una zona inhabitable.
Es en esta coyuntura post apocalíptica que Carole, una joven huérfana que sobrevivió al planeta tierra, viajó a Marte para tratar de cumplir ese sueño tan lejano, ser una artista, de carácter dominante y con un ímpetu envidiable, conoce un día a la dulce Tuesday, jovencita que acaba de huir de su mansión para lograr su sueño de tocar guitarra en paz. En un puente se miran, tocan música y deciden darle ¨play¨ a su sueño, ser músicos.
Tuesday es mejor expresando sus emociones en escrito por ello se vuelve la autora de las canciones, y así se enrumban en un camino interesante lleno de drama pero sin pecar en lágrimas. Una narrativa creíble que viene salpicada con otras historias, también creíbles, como ¨Ego¨ DJ famoso que conquista a todos con la música electrónica de procesador, o el entrañable, Gus Goldman, que resume el futuro de las chicas sino tomen en serio su carrera musical, la voz de la experiencia, que con más defectos que virtudes llevará a las chicas a la fama.
También el aspecto filosófico y social no escapan en esta serie, lo cual hace atractiva e imposible dejar de ver. Tenemos a Desmond que nos hace reflexionar acerca del relativismo de la vida o la triste historia familia de Tuesday al estar encerrada toda su vida en la jaula de oro que fue su casa, al ser la hija de la futura presidenta de Marte, y no falta el asesor con malas intensiones que contamina las buenas acciones de Valerie Simmons.
Sin contar la tóxica relación familiar de la antagonista, Angela, con su madre, Dahlia Carpenter y su afan de ver sus sueños frustrados realizados a través de su hija adoptiva.
En fin, motivos sobran para ver esta seria de Netflix, que cumple con los objetivos básicos que un anime debe tener, a parte el Set List que nos presentan te harán rondar las melodías en tu cabeza por muchos días. Recomendable.
En esta nota les hablaremos de Akiko Higashimura, una de las mangakas más reconocidas por la academia artística japonesa contemporánea que esta ganando mayor popularidad en Occidente y que, a pedido de nuestros nakamas, esperamos que pronto sus obras sean publicadas en español para el también deleite de sus fans latinoamericanos.
BIODATA
Akiko Higashimura nació en la ciudad de Miyagi, Japón, el 15 de octubre de 1975. Desde pequeña demostró ser una gran fan del manga shōjo, como por ejemplo del anime Chibi Maruko chan (1990-1992), de Momoko Sakura, manga que fue un boom durante la infancia de la mangaka. Así también se declaró una “niña Ribon», ya que durante su niñez fue una gran seguidora de la famosa revista Ribon, publicada de la mano con la famosa editorial nipona Sueisha. Pero su amor por el manga no quedaría ahí, pues ya soñaba con ser mangaka desde esa edad. De hecho, su talento como artista ya se hacía notar: cuando estaba en quinto grado de la escuela primaria, creó su primer manga sobre una niña detective, al que llamóTantei Puttsun Monogatari. En la escuela secundaria entró en el club de arte, y después estudió en la escuela kanezawa de arte. Finalmente, su sueño se hace realidad y debuta como mangaka a los 23 años en la revista de seinenWeekly Morning.
Fuente: Akiko Higashimura Documental (Youtube)
ESTILO E INFLUENCIA
Su estilo es característico por sus pocas líneas /trazos de dibujo en el diseño de sus personajes. Asimismo, Akiko declaró en una entrevista al también famoso mangaka Naoki Urasawa (autor de Monster 2004-2005) que su estilo está influenciado por la obra de Yokoyama Mitsuteru, celébre autor de Tetsujin 28‑gō, manga precursor del género mecca. Prueba de esto sería que en Kimawari- KenichiLegend se ve la influencia del manga Sangokushi, del maestro Yokoyama.
Para el diseño de sus personajes, Akiko ha recurrido a diversos modelos peculiares de la vida real. Por ejemplo, para Kugarehime, se inspiró en las historias que le contaban sus amigas otaku cuando salían a tomar una copa. En Himawari aparece retratado su padre, y en Mama no tenparist se inspira en su propio hijo como modelo protagónico.
Estilo de dibujo en personaje masculino, Bishoku Tantei Akechi Goro (Cocohana, 2015)
Mama wa Tenparist (Shueisha, 2007), donde el hijo de Akiko fue inspiración para el personaje protagónico
Princess Jellyfish (2008, Kodansha), inspirada en las amigas «otaku» de la mangaka
OBRAS
Akiko Higashimura tiene aproximadamente veinte años en la industria del manga, por lo que es normal que tenga una vasta lista de obras publicadas. En esta ocasión, mencionaremos algunos de sus títulos más resaltantes y exitosos no solo en Japón, sino en Occidente (es decir, EE.UU, hasta el momento): Kugarehime, traducida en inglés como Princess Jellyfish (2008, Kodansha), Tokio Tarareba Girls (2014, Kodansha), y su cómic autobiográfico Kakukaku Shikajika, más conocido como Himawari-Kenichi Legend (2012, Shueisha).
PREMIOS/RECONOCIMIENTOS
Ha sido nominada al premio Manga Taisho en repetidas ocasiones: en 2008 por kugarehime; en 2009 por Mama wa Tenparist; en 2011 por Omo ni Naitemasu, y en 2015 lo ganó por Kakukaku Shikajika.
Akiko Higashimura recibe el premio Manga Taisho por Kakukaku shikajika (2015)
DATO CURIOSO
Akiko tiene su propio bar dedicado a un teatro takarazuka cerca de Osaka, donde se viste con kimono para atender a los clientes.
En el manga Yukibana no Tora (2015, Shogakukan), la artista tiene como protagonista a Uesugi Kenshin, famoso daimyo de la era Sengoku de Japón, pero como un personaje femenino de la obra, la cual es su primera de temática histórica.
El propio Naoki Urasawa reconoció con mucho asombro que Akiko es una mangaka super veloz al momento de dibujar.
La mangaka acostumbra a trabajar en su estudio con buzo para estar más cómoda. Sin embargo, aun con un traje simple, su vestimenta suele ser colorida y detallada, “con mucho estilo”.
Su estilo de dibujo es muy meticuloso y detallado, sobretodo en cuanto a las expresiones emocionales y la vestimenta de los personajes que así lo requieran (como, por ejemplo, los históricos).
Cuando está muy cansada para seguir dibujando sus mangas, Akiko toma una pequeña siesta en su mesa personal de trabajo.
Ha llegado a trabajar con más de una decena de ayudantes para que entinten y perfilen 100 páginas de mangas distintos durante un mes.
Pese a lo atareado de su rutina, Akiko no pierde su sentido del humor.
También les recomendamos ver el video de Oriol Estrada Rangil, máster en Estudios de Asia Oriental, donde nos comenta su crítica sobre las obras de la mangaka en mención:
Advertencia: En este artículo se analizarán diversas representaciones animadas de «chicas mágicas» del periodo de posguerra (2 de septiembre de 1945 – actualidad).
Qué fanático del anime y manga no conoce o ha oído hablar de Serena Tsukino, SakuraKinomoto, y por supuesto, de la infaltable y genial MadokaKaname. Todas ellas son chicas mágicas muy queridas tanto por el fandom femenino como masculino (e incluso se dice que serían, desde hace ya un tiempo, los íconos de la comunidad otaku LGTBQ+). No obstante, si bien se han realizado ciertos estudios académicos sobre la chica mágica (tanto en lengua hispana como anglosajona), fuera de estas instancias pocos conocen el origen, evolución y estado actual de este popular personaje shōjo. Es por esto que, a través de este breve e ilustrativo artículo, intentaremos aproximarnos a dichas fuentes de conocimiento y mágicas rebelaciones.
¿Mahō Shōjo?
Chica mágica (o mahō shōjo en japonés) es un término que refiere a un subgénero de fantasía del anime y manga shōjo que tiene como protagonistas a niñas o adolescentes que son poseedoras de algún objeto mágico o poder especial con el que han de salvar a la humanidad de alguna amenaza latente.
Sailor Moon (1992), una de las series de chica mágica más icónicas del Japón contemporáneo
Chica mágica de los años 60
Entre las influencias extranjeras que inspiraron la construcción de las chicas mágicas de los años 60 figura Hechizada: comedia de situación estadounidense, transmitida entre 1964 y 1972, que incorporó el concepto de la magia como poder femenino al que la protagonista debía renunciar después del matrimonio. Durante esta década aparecerán diversas series niponas que tendrán como protagonista una chica mágica. No obstante, Kumiko Saito, investigadora en cultura popular japonesa de la universidad de Pensilvania, sostiene que, a diferencia del caso americano, en Japón se optó más bien por conducir el tema de la libertad mágica a un periodo anterior a la aceptación del matrimonio y la maternidad.
De esta manera, el tópico de la chica común que accidentalmente gana un poder mágico se convirtió en un mecanismo útil para mostrar el tema subyacente de cómo la joven heroína está predestinada a decir adiós a la magia al final de la serie. La chica mágica presentó así un enfoque bastante conservador, que iba en contra del poder simbólico-subversivo que representaba la magia, en tanto expresaba ideas contundentes acerca de lo que las mujeres pueden y deben hacer de acuerdo a sus etapas vitales (en otras palabras, reforzaba la idea de educar a las niñas japonesas para que, más que ser buenas profesionales, sean buenas esposas y sabias madres). Dos series donde se evidencia este enfoque son Sally, la bruja (1966) y Los secretos de Julie (1969).
El amor entre chicas
El abandono de la magia por parte de la heroína se relaciona, así también, con otro rasgo característico del género: el amor entre chicas. Dicho tema ha sido asociado con la Literatura japonesa para mujeres de principios de 1900. Al respecto, la escritora Nobuko Yoshiya (1896-1973) sería la primera en cuya obra se vislumbra el romance de los personajes femeninos, así como los rasgos característicos que los convertirán en un tópico del manga shōjo contemporáneo:
“Dichas relaciones a menudo involucraban a una niña mágica alta, activa, independiente y guapa; y otra más bien pequeña, infantil, dulce e inocente, constituyendo de esa manera imágenes idealizadas de la masculinidad y feminidad”.
No obstante, el amor entre chicas fue representado como un estado efímero. Esto se debió a que las protagonistas eran incitadas a abandonar la magia para integrarse al romance heterosexual, ya sea porque la historia terminó trágicamente o porque una de las niñas murió para salvar a la otra. En consecuencia, no es de sorprender el apogeo que tuvo este género en un ambiente caótico de posguerra donde la autoridad paterna y los matrimonios por compromiso empezaban a declinar en Japón.
Fuente: favereys.blogspot.com
Chica mágica de los años 70
La popularidad de la chica mágica empezó a decaer en la década de los setenta, lo cual promovió un cambio hacia una visualidad femenina que atrajera a un público masculino. Es así como las nuevas tramas que caracterizarán a este género empiezan a incluir robots, escenas de acción y el servicio para fans. Dos series con estas características fueronCutey Honey (1973) y Maggie, la brujita (1974).
Chica mágica de los años 80
A inicios de los ochenta, el anime y el manga de la chica mágica se presenta como un arte totalmente renovado en lo que respecta a la transformación de sus protagonistas. Como sostiene Saito,
“si antes ser chica mágica implicaba la transformación literal del cuerpo de una niña pequeña al de una mujer adulta; es decir, de dieciséis años o más, la nueva metamorfosis tiene como meta final abandonar el crecimiento físico real”.
Esta es la razón por la cual, si bien algunas series seguían presentando la transformación biológica de niña en mujer, la trama final sugería que las protagonistas dejarían de lado la misma para encontrar la auténtica fuente de su poder en la juventud, el amor y la ternura propia de su etapa infantil o adolescente. Dos series que expresan este enfoque fueronLas aventuras de Gigi (1982) y Magical Angel Creamy Mami (1983).
Chica mágica de los años 90 hasta la actualidad
La investigadora de Pensilvania sostiene que desde la década de los noventa, la nueva transformación de la chica mágica la llevará a adoptar una indumentaria donde los rasgos infantiles (o infantilizados) de su performance se confunden con los de su adolescencia: “La expresión visual y figurativa del poder de la chica mágica se muestra en su juventud y ternura, así como en las capas de falda con volados añadidos al uniforme de batalla”. De esta manera, la chica mágica de esta década proporcionó a los espectadores un personaje heroico e independiente que se oponía a la retórica visual del poder de la adultez al ofrecerle una indumentaria femenina que hacía cada vez más difícil equiparar las representaciones de su género con su sexo biológico real. Entre las series que expresan este enfoque se encuentran Sakura, la cazadora de cartas (1998) yMadoka, la chica mágica (2011).
Otros rasgo característico de esta nueva chica mágica serán su capacidad para transformarse en el género opuesto. Asimismo, aparecerán nuevos personajes de estética andrógina, o indefinida heterosexualmente, que servirán de inspiración y admiración para los fanáticos amantes de este nuevo poder. Al respecto, tres animes destacados son Pretty Soldier Sailor Moon (1992), Proyecto de Crianza de Chicas Mágicas (2016) y Magical Girl Boy (2018). En la primera aparece Haruka Tenou, un personaje femenino de apariencia masculina que mediante su transformación mágica se convierte en Sailor Urano. En la segunda aparece un personaje masculino llamado Souta Kishibe, quien gusta en secreto de las historias de chicas mágicas dado que considera que es un género para niñas. No obstante, gracias a un juego virtual, tiene la oportunidad detransformarse en una chica mágica real, conocida como “La Pucelle”, y cumplir la misión de ayudar a quien lo necesite. Por último, Magical Girl Boy relata la historia de Saki, una estudiante a la que se le plantea la posibilidad de convertirse en una chica mágica y así proteger al chico que le gusta, oferta que termina por aceptar. No obstante, cuando llega el momento de su transformación, no sólo sus ropas se convierten en un curioso y adorable conjunto mágico, sino que su cuerpo se tranforma en el de un chico mágico alto y musculosoque luchará contra las fuerzas del mal.
En su acepción sociospicológica, Masafumi Monden sostiene que la andrógina vendría a ser un estado psicológico que refiere a una forma específica en la que los aspectos “masculinos” y “femeninos” se presentan en un solo ser humano.
A partir de lo anterior, se infiere que existirían estados psicológicos que son asignados de manera dominante y no dominante a una categoría de género. Esto explicaría, a su vez, por qué un rasgo de género “no dominante” para las mujeres sería el deseo de autonomía y poder, mientras que el rasgo de género “no dominante” para los hombres sería la expresión de sentimientos de vulnerabilidad, dependencia y afecto por otros del mismo sexo. En ese contexto, la chica mágica de los noventa realizaría una performance andrógina en tanto revierte las nociones de masculinidad y feminidad asignadas por el sistema que regula las normas del género. Esto se corrobora, por ejemplo, si comparamos la serie de chicas mágicas con películas del cine estadounidense contemporáneo, donde las heroínas juveniles tienden a vestirse y actuar de una manera masculina (es decir, suelen usar trajes que pueden ser sensuales o coquetos, pero que a la vez mantienen ciertos elementos de la vestimenta heroica tradicionalmente masculina como las armaduras medievales), mientras que las heroínas japonesas, especialmente las del género shōjo, optan más bien por un uniforme de batalla de corte femenino infantil, acentuado por volantes y lazos.
“La ausencia de un traje de batalla masculino en la metamorfosis de la chica mágica ofrece una alternativa a la idea occidental de que el género es definido y redefinido a través de la ropa, a la par que su estética andrógina enfatiza la idea del mismo como precario e indefinido”.
De acuerdo a lo enunciado por Monden, uno de los rasgos identificatorios de la chica mágica contemporánea sería el demostrar que no necesita apropiarse de un rol estereotipadamente masculino (o masculinizante) para obtener la valentía, la magia y el poder suficientes para enfrentarse a las fuerzas del mal.
Conclusión
A través de este breve repaso sobre la historia de la chica mágica, se rebela cómo es que inicialmente se intentó utilizarla para encaminar a las niñas japonesas a asumir el rol de género que les era asignado tradicionalmente en la sociedad nipona. No obstante, a partir de la década del noventa, la chica mágica se convertirá, con particular énfasis, en un modelo transgresor de las normas que definen la feminidad y la masculinidad, razón por la cual es tan popular no solo entre los y las jóvenes del Japón contemporáneo, sino también entre los fanáticos de este fenómeno a nivel mundial.
Notas:
Si bien en este breve artículo “historiográfico” faltaron señalar diversas series, populares o menos conocidas comercialmente, sobre las chicas mágicas, lo cierto es que se intentó analizar algunos ejemplos que la redactora consideró claves para expresar su entendimiento sobre el origen, evolución y estado actual de estos personajes.
¿Te gustó este artículo? Puedes consultar las fuentes aquí:
Saito, Kumiko. «Magic, Shōjo, and Metamorphosis: Magical Girl Anime and the Challenges of Changing Gender Identities in Japanese Society».The Journal of Asian Studies.Vol. 73, No. 1 (FEBRUARY 2014), pp. 143-164.
Hoy se tratará el tema de uno de los animes más conocidos que, a decir verdad, contiene yuri por ciertas parejas de las que hablaremos. Desde muy pequeños, ¿quién no ha visto o ha escuchado hablar de la tan afamada “Sailor Moon”, un anime de género shoujo bastante interesante? (Efectivamente, es shoujo, pero como dije, hay una pareja que es bien conocida no sólo por los fans del yuri, ya que se esperaba más de ellas en el anime que, por cierto, en el manga se ve más relacionado).
Naoko Takeuchi
Me centraré más en las escenas yuri, en Haruka y Michiru (eso no quita que daré un informe de las sagas de nuestra heroína que lucha contra el mal). Bien pasemos rápidamente a ver los detalles y sucesos de este gran anime que tiene una gran trayectoria y que en la actualidad se ha mejorado el anime, más bellas, más delineadas, y con más fuerza de combatir el mal. Nuestras bellas y radiantes Sailor Senshi. La afamada frase de Serena “Y te castigare en el nombre de la luna”
Conocido en japonés como “Bishōjo Senshi Sērā Mūn”, «Sailor Moon» es un manga de género shoujo que consta de 18 volúmenes creado en 1992 por la mangaka Naoko Takeuchi (casada con el mangaka Yoshihiro Togashi, sus mangas más reconocidos son “Yu Yu Hakusho” y “Hunter x Hunter”), los cuales fueron publicados por la editorial Kodansha.
Naoko Takeuchi publicó una historia corta “Code Name Wa Sailor V» (“Nombre en clave Sailor V”) en esa misma editorial; la historia gustó tanto que se propuso una serie de anime casi en el mismo año en que se publicó su manga. Ella quería que la trama sea más compleja y por ello decidió que se integre un grupo de chicas.
Code Name Wa Sailor V
Según una entrevista, Naoko Takeuchi dijo: «En el comienzo del manga, la protagonista era Sailor V […]. El manga fue cambiado haciendo a Sailor Moon protagonista. Este es un acuerdo al que llegué con los productores de Toei Animation. Les gustó el estilo, pero querían que se unieran además un grupo de chicas».
En resumen, si en el manga de “Code Name Wa Sailor V» hace su aparición Mina Aino, quien se convierte en Sailor V (según debía ser la protagonista principal en el anime Sailor Moon), en el anime de «Sailor Moon» vemos como Serena (conocida en Japón como Usagi) quiere ser como Sailor V, a quien imagina bella y fuerte, y según una de las OVAs de «Sailor Moon» cuenta como apareció Sailor V (se acerca algo a lo que es el manga).
Más adelante, cuando se haya realizado el manga de Sailor Moon, el Studio Toei Animation sacará la serie que contará con 5 temporadas de 200 capítulos respectivamente.
En la primera temporada: Es la aparición de las Sailor Senshi, las misiones que tienen, las revelaciones de sus vidas pasadas (cuando la reina Serenety uso el espejo cristal para poder darles una oportunidad a las princesas, y que su hija Serena y Endymion sean felices), como también se dará la batalla de Metalia por recuperar a Mamoru (conocido en latino como Darien o Tuxedo Mask).
Segunda Temporada («Sailor Moon R»): Es cuando llega Chibiusa (Chibi Moon), quien es perseguida por el grupo de Black Moon, que más adelante se les conocerá como sus enemigos causando estragos en su planeta. Empezará la batalla por el futuro y presente en la cual nuestras Sailor Senshi ganarán la batalla contra Diamante.
Tercera Temporada («Sailor Moon S»): Tras la derrota de Black Moon, las Sailor Senshi continúan con sus vidas diarias, conocerán a Haruka, la corredora de autos, y a la violinista Michiru, el dúo que causa emoción. Más adelante, se encontrarán con Sailor Pluto, quien reencarna. Las tres chicas tienen la misión de aniquilar al dios de la muerte que es Sailor Saturn (Hotaru Tomoe) que, según ella, nace cuando es el fin del mundo. Sailor Saturn rescatará a Usagi (Serena) por lo cual ella será absorbida al momento de ayudarla y, seguidamente, Usagi se convertirá en Neo Reina Serenety quien traerá de vuelta a Sailor Saturn pero convertida en un bebe.
Cuarta Temporada («Sailor Moon Super S»): Usagi y las chicas se disponen a presenciar un eclipse total de sol a punto de ocurrir; pueden observar a un pegaso descender que les pide ayuda. De igual modo el “Circo Dead Moon” llega a la ciudad y un nuevo enemigo que enfrentar aparece.
Quinta Temporada («Sailor Moon Stars»): En esta trama, Mamoru se ira de viaje y Usagi se despedirá por la partida de su amor. Es el comienzo de un concierto en el que harán la aparición las Star Lights, quienes buscan a su reina, por ello recurrieron a cantar. Se enfrentarán en la batalla final con Caos.
Relación de Haruka y Michiru
Llegamos al punto: cómo se conocieron Haruka y Michiru, y surgió el amor entre ellas. Todo empieza cuando Haruka ha estado soñando incontables veces con una chica que le llamaba, en una de sus carreras le presentan a Michiru quien le dice: «creo que tú puedes escuchar al viento cuando sopla», dejando a Haruka algo desconcertada ya que la chica de sus sueños le decía lo mismo. Michiru le pide que sea su modelo para una pintura, pero ella se niega diciendo: «No gracias, esas cosas no me gustan», a lo cual Michiru se pone triste.
Después se encontrarían en un crucero en el que Michiru toca el violín para los pasajeros; como espectadora está Haruka, que se dirige a observar a un cuadro y Michiru le dice: «Conozco a alguien que aun siendo mujer le gustaría mucho pasear en tu carro cerca del mar», refiriéndose a ella misma. Después, el diálogo termina en una discusión.
Más adelante, Haruka es atacada por un monstruo. Michiru llega a rescatarla, pero termina lastimada y es tomada en brazos por Haruka, quien le dice que era la persona que buscaba. Después de hablar un poco, Michiru le vuelve a decir que es su fan de una manera muy sentimental y romántica. Haruka decide pelear junto a ella.
Sailor Urano y Neptune, ’90 vs 2016
Como sabemos, Haruka usualmente es confundida por un chico y esto sucede porque viste con un pantalón y una camisa o, en algunos casos, algo varonil. Cabe decir que las chicas se confunden y Haruka como siempre coquetea con ellas (esto se ve en algunas escenas cuando coquetea con Usagi y Rei entre tantas… toda una conquistadora). Esta parte de ella a Michiru le causa un poco de celos (si hablamos de celos, Haruka gana).
Haruka cuando da un golpe a Seiya por estar en el camerino de Michiru
Luego de que Seiya y Michiru compartieran escenas, la segunda se retira a su respectivo camerino y Seiya se dispone a entrar para empezar una conversación algo insinuadora. Justo en ese momento, Haruka y Usagi entran al camerino de Michiru y la primera encuentra a un tipo que le desagrada por lo que reacciona con un golpe. Seiya le hace frente diciéndole que tiene una manera rara de saludar. Vemos en esta escena claramente los celos de Haruka, pero una vez que se retiran Seiya y Usagi, Michiru le dice si puede ayudarle a vestirse, algo que, con gusto, acepta Haruka (notamos que sus celos se esfuman cuando le dice eso. Qué forma de tranquilizar tiene Michiru XD).
Haruka y Michiru, una relación amorosa
Escenas Yuri en Sailor Moon
En una escena, Rei y Minako casi se besaron, además algo familiar que ellas dicen es que no necesitan de un hombre (algo curioso, pero los fans decidieron emparejarlas).
Con la llegada de «Three Ligths», se pensó que eran chicos, pero la historia es otra cuando se van transformando y hacen ver la razón de su venida: para buscar a su reina, se disfrazaron de chicos.
Seiya sí ha estado enamorada de Usagi. Estas escenas en las que demuestra su amor hacia ella, las podemos ver en varias ocasiones como cuando la rescata, o al final de la batalla cuando le dice a Mamoru que cuide bien de Usagi, sino se la arrebataría (creo se la quitaría o le haría pagar). Prácticamente fue una advertencia porque no quería verla sufrir de nuevo por la pérdida de Mamoru.
Cabe decir que Seiya ha estado cuidando de Usagi en sus momentos tristes cuando recordaba a Mamoru ya que este no le respondía o le mandaba un mensaje. Cuando pelean con los enemigos, Seiya luchaba por protegerla, su amor se notaba a largas distancias, pero como Usagi sólo tiene ojos y corazón para Mamoru…
Sinceramente, esperaba que ellas se quedaran juntos; recuerdo la escena en que sus amigas de «Three Lights» le prohibieron verse con Usagi, pero ella no hizo caso e igual quería que su voz le alcanzara y eso hizo: cantó muy fuerte y con gran entusiasmo para Usagi, sólo para ella.
El amor consiste en dejar que quien te guste sea feliz con quien realmente ama, una muestra de amor de nuestra querida Seiya hacia «bon bon» según le decía por la forma que tenía Usagi.