Etiqueta: manga

  • Algunos oneshots de Inio Asano

    Algunos oneshots de Inio Asano

    Durante su estancia en el instituto, al percatarse de que realmente no era buen estudiante, el joven Inio Asano reparó también en que si quería sobrevivir en su adultez debía buscar una alternativa distinta a una carrera profesional. Afortunadamente para él, había advertido sus dotes artísticas desde una edad bastante temprana. De niño solía usar su tiempo libre en la creación de viñetas con las que entretenía a sus compañeros de clase, y a medida que maduraba sus dibujos no habían dejado de recibir elogios. Impulsado por ellos, apostó por el oficio de mangaka. Así, se animó a realizar un envío a la revista Big Comics Spirits, lo que le valió ser contratado en una variedad de trabajos ocasionales, a través de los cuales pudo ganar experiencia acerca del mundo editorial.

    Uno de los factores que enriquecieron su estilo fue la coincidencia de su entrada con un periodo de experimentación técnica. La introducción del ordenador en la producción del manga industrial significó para muchos autores la oportunidad de explorar nuevas posibilidades de composición, así como una reducción drástica de los tiempos de trabajo requeridos. En las viñetas panorámicas y planos generales de Asano, el diseño simplificado de los personajes contrasta con escenarios fotografiados y procesados por software. El resultado refuerza el sentimiento de identificación con los personajes pues el mundo que estos habitan se perfila como uno con la misma complejidad que el de los lectores.

    Plano general de Umibe no onnakono

    El ascenso de su carrera artística inició en el 2001, cuando ganó la competición GX de jóvenes mangakas. El año siguiente comenzó la publicación de Subarashii Sekai (Un mundo maravilloso). Desde entonces no ha detenido su producción periódica de historias autoconclusivas y series cortas, como Nijigahara Holograph, Hikari no Machi y Solanin (uno de sus trabajos más conocidos). El 2007 decidió salir de su zona de confort e iniciar la publicación de Oyasumi Punpun (Buenas noches, Punpun), su primera obra de largo aliento. Mientras que de forma paralela creaba más oneshots, logró darle esta serie la extensión total de trece tomos.

    En la actualidad se ha convertido en uno de los principales referentes del manga reciente junto a Kengo Hanazawa, por el cual siente una respetable rivalidad. En 2014 inició la publicación de Dead Dead Demon’s Dededededestruction, un aparente slice-of-life con elementos de ciencia ficción que no tarda en convertirse en un retrato de problemáticas juveniles, la incomunicación y el miedo a la aniquilación global. Simultáneamente al desarrollo de esta obra, que ya va en su séptimo volumen, Asano ha publicado nuevos relatos cortos, algunos de los cuales han sido reunidos en Asano Inio Tanpenshuu y en la antología multiautorial Mangaka Gohan Nisshi.

    Valoración de la crítica

    Los articulistas en general consideran a Asano un autor complejo. Una de sus aristas más celebradas es su papel como representante de la generación Y (o millennial) en el manga, especialmente notorio en Solanin. En él se trata de Meiko, quien ha acabado la universidad con un trabajo de oficina, pero lo ha abandonado tras considerar el futuro que le depararía a largo plazo una línea de carrera ahí. Mientras decide a qué otra cosa dedicarse, sigue consumiendo los limitados ahorros que ha podido juntar antes de su renuncia. Su novio freeter, Taneda, decide seguir su ejemplo y renunciar a su trabajo. Para encaminar sus vidas y mantenerse alejados de los patrones de conducta ortodoxos que detestan, ambos deciden dedicarse al éxito del grupo musical del muchacho.

    Portada de la edición norteamericana.

    La decisión de estos personajes se opone a las expectativas de los sistemas educativo y laboral japoneses. Desde su pubertad, los jóvenes insertos en él deben definir su orientación laboral y esforzarse por alcanzar los puntajes más altos, lo que les permitirá acceder a las mejores universidades y, luego, a obtener los mayores ingresos. Durante su carrera profesional formarán una familia, a la cual le prestarán poca atención debido a sus ocupaciones laborales. Tras su jubilación se habrán dado cuenta de que su tiempo de vida ha sido consumido casi por completo, pero procurarán que sus hijos obtengan la misma que estabilidad que ellos alcanzaron.

    Taneda y Meiko, protagonistas de Solanin

    A pesar de su reproche a la sociedad y de la simpatía del autor hacia la rebeldía juvenil, el relato no se parcializa. La representación de los protagonistas no carece de matices autocríticos y la conclusión trunca expectativas excesivamente optimistas y románticas.

    Otra de las riquezas señaladas de Asano es su capacidad para mimetizar estéticas con mayor aceptación por parte del público. El diseño de los personajes principales de Dead Dead Demon’s Dededededestruction, por ejemplo, parece haber utilizado estereotipos del manga moe para su elaboración.

    Una de las protagonistas, Koyama Kadoke, adapta los arquetipos de la meganekko, de la estudiante enamorada de su profesor y de la chica sensata (como contraste de su amiga Nakagawa Ouran); su afición por el personaje de manga Isobeyan (una reinvención de Doraemon como un hongo alienígena que acompaña a una versión femenina de Nobita), además, facilita la empatización de los lectores por ella, en quien pueden reconocer a una aficionada de historietas.

    Página del manga ficticio Isobeyan

    La otra protagonista, Nakagawa Ouran, toma rasgos de la genki girl y varias características que ciertos miembros de las subculturas otaku y fanboy suelen atribuirse a sí mismos: misantropía, excentricidad y un carácter despreocupado y autoparódico, cualidades despojadas de su carga negativa en el manga.

    A pesar de que ambos personajes se encuentran en el último año de instituto y ya han llegado a la mayoría de edad, son representados con atributos infantiles, físicos y psicológicos. Esta característica, la construcción de personajes neoténicos, es la marca definitiva de la estética moe, con lo cual se pretende despertar sentimientos de protección, pero también de apetencia sexual.

    En el mundo de Kadoke y Ouran, una nave alienígena flota permanentemente sobre el cielo de Tokio. Pese a la presencia intimidante de esta máquina y a que todavía se oyen rumores de ataques furtivos extraterrestres y de tensiones internacionales que podrían culminar en un bombardeo a la capital nipona, las personas “sensatas” han aceptado las nuevas condiciones de su realidad y se concentran en sus luchas cotidianas sin dedicarle atención innecesaria al asunto. La vida de las protagonistas y del resto de sus amigas se desarrolla de esta manera. Sus únicas preocupaciones son pasar el máximo tiempo posible juntas antes de salir del instituto y definir sus futuras ocupaciones.

    No obstante, a medida que avanza la trama, las tensiones de una coyuntura más amplia comenzarán a afectar la cotidianidad de las muchachas. La alienación de uno de sus conocidos, la muerte de una amiga a causa de un pedazo desprendido de la nave y el contacto directo con un alienígena, darán cuenta de la salida de la etapa escolar como un paso al reconocimiento de la realidad y sus contradicciones.

    Al igual que en Solanin, se critica al sistema educativo. En este caso se le presenta como promotor del autoengaño, ya que el cumplimiento de las expectativas impuestas por este exige la evasión de la realidad tangible de la nave espacial. La relación de los seres humanos con los alienígenas es problematizada también, puesto a que mientras que los medios de comunicación intentan deshumanizarlos y crear un enemigo racial a partir del miedo, el encuentro con uno de estos seres permite a las protagonistas desbaratar los prejuicios construidos a su alrededor. 

    De esta manera, la estética que propone una prolongación indefinida de la juventud se usa para enmascarar el tema de la maduración y el paso de una preocupación exclusiva por el grupo cercano a la consideración de una coyuntura global, cuya influencia en la vida cotidiana había pasado desapercibida.

    Recomendaciones

    Si consideramos la frecuencia con la que son abordadas por la crítica como un índice de su calidad, deberíamos afirmar que las obras más representativas de Inio Asano son Oyasumi, Punpun, Solanin y Dead Dead Demon’s Dededededestruction. No obstante, casi todas sus historias pueden dar cuenta de la construcción de un proyecto estético coordinado, que intenta hacer un balance de las problemáticas sociales, la autoexploración del individuo y la propia condición de artista. Además de su valor propio, las historias cortas permiten a los lectores reconocer varios elementos que serán profundizados en los relatos mayores, e incluso diálogos que serán reutilizados. Asimismo, son un buen punto de partida para quien recién se está animando a conocer el trabajo de este historietista. Los títulos elegidos pueden ser encontrados en español, en traducciones de fansub.

    Bakemono Recchan

    Hasta hace poco la rutina de la chica monstruo Recchan se reducía a soportar la incomprensión de sus compañeros. Sin embargo, tras recuperar el espejo de una muchacha de su salón, gana la admiración del resto de los estudiantes y se convierte en una especie de celebridad. La única persona descontenta con la atención que se le prodiga es la presidenta de la clase, quien se muestra escéptica a este cambio general de actitud.

    Heroes

    Un singular grupo de aventureros ha cumplido su misión de salvar al mundo derrotando a la Oscuridad. Tras varios sacrificios y pérdidas, ahora podrán regresar a sus hogares. Sin embargo, el retorno de los héroes plantea nuevos problemas y la revelación de sus genuinas opiniones acerca de un compañero que ya no tiene a dónde volver quebrará la aparente fraternidad que los mantuvo unidos hasta entonces.

    Kinoko Takenoko

    Una pareja testifica el desarrollo de un conflicto entre los países del Hongo y el Bamboo. A pesar de su distanciamiento respecto a este, un antiguo senpai del novio logra convencerlo de participar como soldado. Aunque al inicio se muestra reticente a cumplir las órdenes más extremas, la noticia de un ataque a la catedral, frente a la cual su novia se encontraba participando en un mitin antibélico, lo impulsará formar parte del registro de la estupidez humana de su época.

    Sekai no Owari to Yoakemae

    Este es un volumen recopilatorio de historias autoconclusivas. De entre ellas me gustaría destacar dos: el cuarto relato y el octavo. El primero, «Un día en la melancólica vida de A-ko, la soñadora», trata de una freeter con ilusiones algo snobistas, las cuales le ayudan a distanciarse por momentos de su pesada y triste rutina, pero no a liberarse de ella. El segundo, «Tokio», es una historia semiautobiográfica. En ella, la asistencia del dibujante Haru a una reunión de excompañeros de instituto le ayudará conectar recuerdos de la infancia con su actual labor como mangaka y a tranquilizar dudas acerca de su propia capacidad. 

    La sinceridad a veces desgarradora de los relatos de Asano lo hace destacar en medio de la proliferación de mangas con argumentos trillados y de fácil consumo. Sin renunciar a la orientación económica del cómic industrial (no hay forma de apartarse de ello), Asano logra convertir el manga en un espacio de reflexión y en un mapa de la época que le tocó vivir.

  • Los horrores de ser mangaka

    Los horrores de ser mangaka

    En 1961, aparece Mangaka Zankoku Monogatari, de Shinji Nagashima, conocido en Japón por contradecir la imagen glamurosa de los historietistas nipones narrando las dificultades que estos debían sufrir en el ámbito profesional. Casi cuarenta años después, en el suplemento especial de Big Comic Spirit “Casual”, se inicia la publicación de Mangaka Chou Zankoku Monogatari (Historias supercrueles y terribles de mangakas), de Nawoki Karasawa, que exagera la premisa del primer trabajo, casi hasta la impiedad. Mientras que en la obra de Nagashima, las dificultades que sufren los dibujantes sirven como un medio para heroizar su vocación, en el segundo se despoja a la representación de cualquier tipo de romanticismo y se convierte a los espacios de trabajo en laberintos de frustración y neurosis.

    Las historias de esta serie, cortas y autoconclusivas, aparecieron publicadas por primera vez entre los años 2000 y 2003. En el 2005 se reunieron en un único tomo, agrupadas en cinco segmentos temáticos (“Ambición”, “Aspiraciones”, “Apetito”, “Ardor” y “Angustia”). Todas ellas tratan sobre aspirantes a mangaka que fracasan en alcanzar su meta, creadores que se ven frustrados por una mediocridad inmanente o “triunfadores” que deben lidiar con restricciones editoriales o conflictos familiares causados por el trabajo. Aunque la irreverencia de las historias las torna poco creíbles y, en ocasiones, hasta las trivializa, los relatos tienen el mérito de enfocar el tema desde una perspectiva escéptica sobre las virtudes del manga como arte, la cual se manifiesta en la parodia constante de la naturaleza del oficio y de los procesos de publicación.  

    De entre todas las historias que conforman la colección quisiera resaltar dos. Una de ellas es “¡Cancelado!” (el vigésimo tercer capítulo), que trata sobre la cancelación de una serie a la mitad de un arco argumental importante. Al final, el autor, frustrado por el derrumbe económico y emocional que le produce la noticia, decide usar su último capítulo para maldecir a los aspirantes a mangaka que lo lean. Los temas del rencor y las maldiciones permiten que en las últimas páginas se imite el estilo de Hideshi Hino (El niño gusano, Criatura maldita, Panorama Infernal).

    La otra historia es “Señor Ahí-ahí”, el capítulo extra del tomo, que inicia con la misma viñeta con que lo hace el episodio inicial, “Sanson”. En esta suerte de epílogo se narra la experiencia de un dúo de dibujantes que, a diferencia de los protagonistas del primer relato, prefieren mantenerse al margen de la profesionalización hasta la inminente ruptura de su grupo. Lo curioso es que en ambos casos el móvil sea exclusivamente el cumplimiento de fantasías sexuales en la ficción. De esta forma, desde el comienzo hasta la conclusión de la serie, se ridiculiza la idea de vocación artística al atribuir como único móvil de los aspirantes el deseo de dibujar pornografía, que finalmente se frustra por las nuevas leyes de censura que obligan a los protagonistas a desplazarse a otros géneros.

    Aunque la mayoría de reseñas de internet recomiendan que esta obra sea evitada por “casuales” y aspirantes a mangakas, no creo que estas restricciones deban acatarse. Con la advertencia de que presenta una alta dosis de humor negro y escatológico (para mayores de dieciocho años), este manga puede ser disfrutado por cualquiera que busque trabajos que estén fuera de lo que occidente considera habitual en las historietas japonesas, temática y estilísticamente.

  • VAGABOND: manga del guerrero invencible bajo el sol

    VAGABOND: manga del guerrero invencible bajo el sol

    La historia de Musashi, el personaje principal de Vagabond, gira en torno a su aprendizaje espiritual en el camino de la espada. Comienza con una vida de musha shugyō (práctica de viajar o peregrinar como entrenamiento), donde continuamente busca el significado de la verdadera fortaleza e invencibilidad. En el camino aprende sobre la vida, la humanidad y sobre sí mismo.  Eventualmente, Miyamoto Musashi se convierte en uno de los guerreros más respetados y famosos de todo Japón.

    El joven Takezo se reubatiza como Miyamoto Musashi

    Creciendo entre el período Sengoku y el período Edo en el siglo 17, Shinmen Takezo es rechazado por los aldeanos locales y tildado de “demonio” por su salvaje y violenta naturaleza. Al escapar del pueblo con su mejor amigo Hon’iden Matahachi, Takezo se enrola en el ejército Toyotomi para combatir contra el clan Tokugawa en la batalla de Sekigahara. Sin embargo, los Tokugawa consiguen una arrasadora victoria llevándolos a casi 300 años de gobierno bajo el shogunato Edo. Takezo y su amigo logran sobrevivir a la batalla y juran desde ahora hacer grandes cosas con sus vidas, aunque eventualmente toman diferentes caminos. Takezo, ahora llamado Miyamoto Musashi se embarca en un viaje para convertirse en el samurái más fuerte de Japón yendo de pueblo en pueblo en búsqueda de los guerreros más fuertes. Él aprenderá que ser el más fuerte no es la respuesta para acabar con sus demonios internos.

    Musashi ha crecido durante uno de los períodos más inestables y violentos de la historia de Japón: el período Sengoku. Al contar con un débil emperador y shōgun (líder militar) y con los astutos daimyō (señores feudales) peleando por el poder, los habitantes de Japón no conocían la paz. En el caso del protagonista, el ambiente externo se refleja en su vida personal, pues ha vivido una vida caótica y violenta hasta sus 17 años.  Criado por un padre agresivo y  rodeado de vecinos que le gritaban demonio, él ha creído estas palabras y decide hacer lo que cree que es consecuente para él: asesinar con su katana a todo quien se le ponga adelante. Pero, en este camino de la espada, él conocerá a dos personajes cruciales para su desarrollo interno: su archirrival Sasaki Kojiro y el monje budista cómico Takuan Sōhō (Takuan es un personaje histórico).

    El mangaka Inoue tiene la habilidad para dar movimiento y velocidad a la tinta. No sólo se nota en las batallas, sino en las cosas cotidianas. Por ejemplo, el agua fluyendo es un elemento recurrente en el manga y contrasta con el estancamiento mental de Musashi.

    Sasaki Kojiro: el rival más fuerte de Musashi

    Mientras la ilustración del personaje de Musashi connota fortaleza en sus cejas y demás facciones, Kojiro transmite la impresión de fragilidad junto con una paz imperturbable en sus ojos rasgados, manos delgadas y cabello siempre al viento, pero nada más lejos de la realidad.

    Sasaki Kojiro es el archirrival del protagonista. Sus destinos parecen estar entrelazados: si algún día se enfrentan se sabrá realmente quién es el mejor samurái de la historia de Japón. Kojiro es sordo de nacimiento, pero lo ha compensado con una visión veloz que le ha hecho ganar el título del guerrero más temido. Sus motivaciones para tomar el camino de la espada son diferentes a las de Musashi, pues si a Kojiro no le buscan pelea, él no pelea. Sin embargo, a la hora de la batalla saca a flote una perturbadora y sanguinaria violencia que parece disfrutar. Su técnica es el “corte golondrina” inspirada en el rápido y esquivo movimiento de este ave al volar. Su conexión con el mar y la katana han sido plasmados de manera única por el mangaka Inoue.

    Takuan: el espíritu cómico del zen


    El monje budista cómico Takuan renombra a Takezo como Miyamoto Musashi, liberándolo espiritualmente para que continúe su camino y evolucione en su personalidad.

    Takuan Sōhō es un monje budista Zen de la escuela Rinzai que encarna el espíritu cómico del Zen. Él es un vagabundo también, sólo cuenta chistes y no pertenece a ningún templo como otros monjes. Se dedica a viajar para descubrir la naturaleza de la condición humana. “Este es un viaje para ver las cosas que no quería ver dentro del hombre”. Esta forma de ver el mundo se relaciona con una técnica propia del Zen Rinzai llamada “kensho” que significa “ver nuestra verdadera naturaleza” o “iluminación”. Para ello, hay que liberar el pensamiento y Takuan usa el mecanismo de no tomarse en serio a sí mismo (vía el humor) para lograrlo, aunque esto pueda chocar con  el paradigma habitual del monje serio.

    Ésta esencia del carácter de Takuan se puede asociar con la figura del monje-payaso de Conrad Hyers. En su libro “Zen y el espíritu cómico” señala la existencia de la figura “monje-payaso” como punto clave para no olvidar la tarea del no-apego a las cosas. El payaso en muchas culturas simboliza la emancipación y la libertad aunque quizá no de la manera más espiritual o refinada. El “monje-payaso” cumple la función de figura religiosa por su espíritu amplio, intuitivo y espontáneo tan ligado a la búsqueda zen. Esta visión es interesante porque los elementos cómicos en relación a las formas religiosas suelen estar relegados a una categoría inferior por ser asociadas como distracción (o a veces hasta como una negación) de la seria y sagrada tarea religiosa. Sin embargo, Vagabond plantea lo contrario y es gracias a esta particular manera de actuar que Takuan logra llegar al pensamiento de Musashi (quien no le hacía caso a nadie).

    La relación de estos dos personajes recuerda a la de maestro-alumno que es tan importante en el budismo zen. Él ayuda a Musashi a cuestionar su búsqueda por ser invencible (y de paso su existencia) por primera vez a través de su particular manera de hablar (algo irracional) y por sus preguntas que recuerdan a los famosos kōan (técnica zen basada en un problema que el maestro plantea al alumno para comprobar sus progresos. Muchas veces el kōan parece un problema absurdo).

    Estos son sólo 3 personajes del gran abanico con el que cuenta Vagabond. Es un manga que vale la pena leer no sólo por su aspecto histórico y filosófico, sino por la impresionante calidad del dibujo.

    El maestro del movimiento: Takehiko Inoue, creador de Vagabond

    El responsable es el mangaka Takehiko Inoue, conocido por “Slam Dunk”, un manga sobre baloncesto que se convirtió posteriormente en anime en los noventas. Cuando le preguntaron cómo surgió la idea de crear Vagabond en 1998 confiesa haber estado explorando la pregunta sobre qué significa ser japonés. En una entrevista en “Manga: maestros del arte” comenta: “lo que quería era simple. Hoy en día en Japón las personas de mi edad y los que son mucho menores están fuera de contacto con la historia de Japón y nuestra tradición cultural. Yo mismo ignoraba estas cosas. Entonces esperaba que Vagabond despierte un chispazo de interés en ellos”. Menciona además tener que investigar elementos históricos como tipos de kimonos, peinados y armaduras porque cambiaban dependiendo del período e inclusive por la clase social.

    Su estilo de dibujo tiene una fuerza kinestésica sacada de una película de Akira Kurosawa. Y efectivamente, él se considera fan del director japonés. “Creo que tendría que decir que he sido influenciado por Kurosawa. Comencé a usar un pincel porque quería conseguir ese sentimiento sombrío y sucio, quería una textura artística que los “Siete Samuráis” o “Rashomon” tenían. Ese es el sentimiento que quiero lograr con mi arte”. Él empezó usando un estilógrafo hasta el “arco de Kojiro” en Vagabond y luego pasó al pincel porque quería intensificar la emoción. Impresiona su habilidad para darles movilidad, pero sobre todo, velocidad a los personajes tanto dentro como fuera de batalla. Es considerado como  el maestro del movimiento.

    El manga está basado en la novela de Eiji Yoshikama “Musashi” de 1935. Es un relato de ficción basado en la biografía de Miyamoto Musashi, probablemente el guerrero japonés más famoso y creador del estilo Niten Ichi Ryu o “con dos sables”. Este personaje histórico fue autor de «El libro de los cinco anillos» que trata sobre el arte marcial “kenjutsu” (el kendo vendría a ser una versión moderna de este arte) e implica entender los elementos tierra, agua, fuego, viento y vacío como parte del camino de la espada. Él escribió la obra cuando dejó de asesinar y confesó sentir que venció estos duelos no por haber dominado la estrategia, sino que por ser más fuerte, preparado o simplemente por suerte. En su vida de ermitaño entra en contacto con otras formas de arte como escultura, pintura, caligrafía y también meditación Zen, pero siempre viajando y vagabundeando.

    “El alcaudón en el árbol estéril” de Miyamoto Musashi (1584-1645). Pergamino sobre papel de tinta. Kubuso Memorial Museum ofArts, Izumi, Osaka.

    Este legendario guerrero ha inspirado otros mangas tales como “Rurouni Kenshin” (Samurái X) donde se puede hacer un paralelo entre las decisiones del personaje principal Kenshin Himura al elegir una vida pacífica tras un ciclo de violencia tal como hizo Miyamoto Musashi.

    Malas noticias: Vagabond está en hiatus desde el 2015

    Lo que todo lector teme es que su manga entre en el famoso hiatus que significa que el autor ha dejado de emitir nuevos capítulos. Vagabond se encuentra en el hiatus más largo de su historia.

    Han pasado 19 años desde la primera emisión de Vagabond y aún no finaliza. Esto se debe en parte a la discontinuidad de Inoue al sacar material. Hasta el 2010 el ritmo era de uno o dos capítulos por semana, pero desde hace unos años la salud mental de Inoue empeoró y comenzaron los hiatus con espacio de 3 a 6 meses. Luego se puso mejor, pero en lugar de volver a Vagabond, comenzó a trabajar en un nuevo manga llamado “Real” sobre el baloncesto en silla de ruedas dejando de lado por completo a Miyamoto Musashi. Esto ha causado conmoción en muchos fans que esperan el final del manga desde hace 3 años, pues Inoue ha comentado que ya está cerca. Actualmente, el último capítulo publicado en tankōbon es el 322 llamado «Libélulas» (秋津Akitsu), pero el último que ha sido emitido es el 327 llamado “El hombre llamado Tadoki”.

    Puede sonar desalentador comenzar a leer un manga que está paralizado desde el 2015 (para los que aún no lo han leído), pero es una obra de culto que merece un espacio en el kokoro de cualquiera interesado en adentrarse en uno de los mejores mangas de los últimos tiempos. En la siguiente entrevista, cuenta cómo su depresión lo ha alejado de Vagabond: “veo en el hiatus mi muerte como artista, pero aunque sé que suena como una manera dramática de ponerlo, he estado llevando una carga por mucho tiempo y sé que me convertiré en un mejor artista si primero descargo todo esto”. Sin embargo, hay muchos rumores sobre que “El hombre llamado Tadoki” es el final de la serie añadiéndole aún más misticismo y culto. Si Inoue decide no darle un final convencional a Vagabond quizá sea consecuente con la vida de Musashi, quien nunca dejó de viajar física y espiritualmente en el camino que tomó: el camino de la espada.

    Invencible bajo el sol. Volumen 1.  Entrevista: https://bit.ly/2FrsTTW
  • El diario gatuno de Junji Ito

    El diario gatuno de Junji Ito

    Ya que la fecha más indicada tiene poco de haber terminado, me gustaría hablar sobre mangakas de terror. Por fortuna este es uno de los géneros más fecundos de la historieta japonesa, el mismo cuenta con los elegantes trazos de Maruo Suehiro, el horror psicológico de Kazuo Umezu, la crítica metafictiva de Shintaro Kago y el siniestro extrañamiento de Senno Knife. Todos ellos han publicado obras importantes de gran alcance a lo largo de sus carreras y cualquiera de estas merece ser reseñada. No obstante, elegí la siguiente por su peculiaridad dentro del conjunto de obras de su autor.

    Considerado por algunas personas como el representante más significativo del manga de horror vivo, Junji Ito sorprende por la variedad de temas que maneja. Bastaría reseñar brevemente los conceptos de tres de sus series principales para dar una idea de su fecundidad creativa. Gyo, por ejemplo, trata acerca de una aparente invasión de las criaturas marinas a la superficie en un pequeño pueblo costero; Tomie, de la intensa maldad de una hermosa joven, cuya verdadera naturaleza dista mucho de ser humana; y Uzumaki, de una serie de fenómenos en un pueblo, provocados por el despertar de una entidad misteriosa y antigua. Sus historias menores, las autoconclusivas, también están caracterizadas por esa mitología experimental. En ellas, los pobres humanos se ven atormentados por demonios, fantasmas, alienígenas y, no en raras ocasiones, otros hombres y mujeres.

    Pese a su considerable desempeño en el horror, Junji Ito no se mueve exclusivamente en este terreno: ha publicado también adaptaciones literarias y manga autobiográfico. Sin embargo, los libros que ha recreado (entre ellos, Frankenstein y Humano demasiado humano) no se divorcian por completo de su nicho recurrente. Sí lo hacen, en cambio, sus historias autobiográficas, en las que, a excepción de una en la que relata la influencia que recibió de Umezu, prefiere hablar de su relación con sus seres queridos y los animales.

    La historia de Ito Junji’s Cat Diary inicia con la compra de una nueva casa por parte del mangaka. Su novia, a la cual se refiere bajo el seudónimo de A-ko, le recuerda que, para desgracia del autor, poco amante de los gatos, habían acordado traer al minino de la casa de sus padres a vivir con ellos. Para empeorar la situación lo convence de adoptar un segundo gato con el fin de que el primero no se sienta solo. Así, la rutina de Junji lentamente se ve modificada por el deber de adaptarse a la comodidad de sus mascotas. Las cuales, además, ignoran sus desesperados intentos por obtener cariño de ellas.

    Traducido como El diario gatuno de Junji Ito, en general, este manga no presenta complejidad alguna; solo relatos autoconclusivos sobre la crianza de gatos, que serán más del gusto de los dueños de estas mascotas. Sin embargo, más allá del argumento resulta interesante observar cómo el estilo de dibujo y las mismas expresiones venosas y exageradas utilizadas para el horror se adaptan al  género de la comedia y del slice of life, sin apartarnos del ambiente familiar en el que se insertan. Incluso muestras de inclinación a lo monstruoso, como las transformaciones del gato Yon, terminan conformando gags refrescantes y divertidos. Si consideramos la invención como un redescubrimiento, puede considerarse que su brillantez radica en el recordatorio de la maleabilidad de ciertos procedimientos gráficos y en que la obtención del efecto deseado con estos depende de una correcta contextualización. 

  • Shin Seiki Evangelion – Pikopiko

    Shin Seiki Evangelion – Pikopiko

    El manga finalizará en su novena edición  después de 4 años de publicación. Su quinto y último volumen saldrá a la venta el 4 de octubre del 2018.