A finales de agosto, Íbero Librerías tuvo la gentileza de alcanzarnos el manga 5 centímetros por segundo, escrito por Makoto Shinkai e ilustrado por Yukiko Seike.
Basado en la película homónima del 2007, la trama gira en torno a Takaki Tohno, quien conoce en la escuela primaria a Akari Shinohara. Debido al gusto que comparten por la lectura y las dificultades que ambos presentan en cursos como los de educación física, se vuelven cercanos rápidamente. Sin embargo, debido al trabajo de sus padres, Akari se mudará a la prefectura de Tochigi. Si bien los dos se mantienen el contacto por un tiempo por medio de cartas, deberán despedirse una vez Takaki viaje a Kagoshima por motivos familiares.
Esta separación resultará traumática para Takaki, quien siente que no pudo expresar abiertamente sus sentimientos, por lo cual arrastrará hasta la adultez una gran frustración. Esta no le permitirá establecer relaciones cercanas ni entablar amistad con otras personas, especialmente con otras mujeres.
El manga, dividido en diez capítulos y un epílogo, nutre la historia de la película porque profundiza en el punto de vista de Akari, Kanae y Risa, los tres intereses amorosos de Takaki. Asimismo, es de resaltar el trabajo de Yukiko Seike en las locaciones y los fondos, así como la capacidad de mostrar en Takaki las sutiles reacciones en momentos clave de la trama.
5 centímetros por segundo de Makoto Shinkai y Yukiko Seike, Vertical
“Forget me (not)”: memoria, nostalgia y olvido
La historia coloca en primer plano el vínculo entre memoria y olvido. El primero nace partir de la ausencia del ser amado -Akari en el caso de Takaki, y viceversa-, lo cual invita al intercambio de cartas. Este ejercicio de hacer memoria o recordar los días antes de la pubertad iniciará por parte de Akari, quien comparte su día a día y sus sentimientos con Takaki a partir de la palabra y la escritura. Ambas, volcadas en el papel, permitirán a los personajes ejercer memoria, con lo cual tienen una prótesis (1) que les permitirá prolongar el olvido.
5 centímetros por segundo de Makoto Shinkai y Yukiko Seike, Vertical
5 centímetros por segundo de Makoto Shinkai y Yukiko Seike, Vertical
5 centímetros por segundo de Makoto Shinkai y Yukiko Seike, Vertical
Sin embargo, tanto la palabra hablada como escrita -esta última en la forma de cartas- son presentadas como algo efímero, que perece con el tiempo, al igual que los pétalos del sakura o cerezo. Por ello, la posibilidad de que el ser amado caiga en el olvido genera en Takaki un sentimiento de nostalgia y angustia (2).
Con el paso de los años, en la adolescencia y adultez de Takaki, podemos apreciar el reemplazo de las cartas por otro medio de comunicación: el de los celulares y los mensajes de texto (sms). Si bien estas tecnologías deberían facilitar el diálogo entre las personas, 5 centímetros por segundo presenta lo contrario: el protagonista no encuentra las palabras para poder comunicarse con Akari.
La separación entre Akari y Takaki ha sido tan traumática que generó en él un desapego que no le permite generar vínculos con las demás personas, ni siquiera con la persona amada. Así, pese a que podemos ver a Takaki escribir constantemente en su celular, los mensajes de texto que escribe no son enviados. De esta manera, hay un vínculo entre las cartas y los mensajes de texto, ya que pese al desarrollo de la tecnología en la comunicación, el mensaje -pensamientos y sentimientos de Takaki- no siempre llega al receptor -Akari-.
5 centímetros por segundo de Makoto Shinkai y Yukiko Seike, Vertical
5 centímetros por segundo de Makoto Shinkai y Yukiko Seike, Vertical
El origen del trauma: tiempo, velocidad y la adultez
Las cartas, el teléfono y los mensajes de texto deberían ser un medio de conexión entre las personas. Sin embargo, la experiencia de Takaki demuestra lo contrario.
Takaki nunca tuvo la posibilidad de entablar relaciones duraderas con las demás personas por el trabajo de su padre. Esta imposibilidad de conexión se verá reflejada en las múltiples imágenes que representan la velocidad y el paso del tiempo, como el árbol de sakura, el cual es un reflejo de lo efímero debido al florecimiento súbito del árbol y la corta vida de sus flores, o la constante presencia del tren. Asimismo, hay una constante referencia al tiempo a partir del dato de la velocidad en la que caen los pétalos de cerezo, en la que sube el cohete, o en el que se aproxima a tierra el tifón.
Todas estas serán metáforas del paso del tiempo y la separación entre las personas.
5 centímetros por segundo de Makoto Shinkai y Yukiko Seike, Vertical
5 centímetros por segundo de Makoto Shinkai y Yukiko Seike, Vertical
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Y como el tiempo no perdona, en Takaki surge el deseo de volverse más fuerte y de seguir avanzando, pero esto solo generará una sensación de urgencia y arrepentimiento, ya que no ha podido confrontar sus sentimientos. Además, esto también ahondará en un sentimiento de desarraigo, elcualprovocará no pueda establecer vínculo con sus compañeros de trabajo ni con Risa, su novia.
A este deseo de seguir avanzando se debe sumar las exigencias de la adultez (3): tener un trabajo fijo y una relación estable que encamine al matrimonio. No obstante, Takaki siente que lo que hace en el trabajo no vale la pena, y siente vergüenza de conocer a los padres de Risa, ya que teme comprometerse con ella.
Todas estas exigencias de la vida adulta serán un obstáculo creado por el mismo Takaki, quien muchas veces utiliza la excusa de “estar ocupado” para no ver a su familia ni a sus compañeros de escuela o trabajo. En otras palabras, le servirá como un medio para ocultar el pasado y sus sentimientos, y no confrontarlos.
5 centímetros por segundo de Makoto Shinkai y Yukiko Seike, Vertical
5 centímetros por segundo de Makoto Shinkai y Yukiko Seike, Vertical
5 centímetros por segundo de Makoto Shinkai y Yukiko Seike, Vertical
Y pese a haber ignorado o dañado el sentimiento de las demás personas, sobre todo el de Risa, ella le enseña a que es importante que acepte sus arrepentimientos -lo que no pudo decirle a cada una de las personas importantes en su vida-, ya que eso le ha permitido ser la persona que es ahora: considerado y responsable, pero que huye apenas las cosas no resultan.
“Epílogo”: mirando el presente
Será el epílogo donde vemos una promesa de crecimiento y redención en Takaki. Ello se dará a partir de la imagen de Kanae, la “protagonista” en esta última sección.
5 centímetros por segundo de Makoto Shinkai y Yukiko Seike, Vertical
5 centímetros por segundo de Makoto Shinkai y Yukiko Seike, Vertical
5 centímetros por segundo de Makoto Shinkai y Yukiko Seike, Vertical
Kanae es el “interés amoroso” de Takaki entre los capítulos 4 y 6 del manga. Ella se enamora del último en la secundaria, en Kagoshima. Y al igual que él, ella también siente una gran incertidumbre sobre su futuro. Sin embargo, aquí Takaki cumplirá un rol muy importante, porque será gracias a su amistad que descubre la posibilidad de poder entrar a la vida adulta y seguir descubriendo en el camino qué desea hacer uno.
De esta manera, el lector podrá entender por qué el epílogo se centra en Kanae, a diferencia de todo el manga, el cual está narrado, en su mayoría, desde la perspectiva de Takaki. La incertidumbre no genera angustia en Kanae, una propuesta que Takaki descubrirá recién al final del décimo capítulo y que les permitirá a los dos volver a entablar una conexión. Takaki podrá, por fin, mirar al presente y decidir qué hacer sobre el camino mientras abraza sus sentimientos.
5 centímetros por segundo de Makoto Shinkai y Yukiko Seike, Vertical
5 centímetros por segundo de Makoto Shinkai y Yukiko Seike, Vertical
NOTAS:
(1) Sobre la prótesis como un medio que permite al ser humano ampliar su experiencia, revisar el artículo del video animado Shelter.
(2) Este sentimiento de angustia, vacío o suspenso ante lo efímero de las cosas genera el sentimiento de aware.
Hay muchas posibilidades para abordar la historia de un soldado, pero ¿qué pasa cuando ya se terminó la guerra, cuando ya no es un militar y vuelve a ser simplemente una persona? En definitiva, no puede ser una persona convencional, ya que la experiencia en el campo de batalla afecta profundamente. Ese es el caso de la protagonista de Violet Evergarden, a quien seguimos—a lo largo de 13 emotivos y poderosos capítulos—en su camino hacia su propio corazón, a esa humanidad afectada por el conflicto armado, la cual empieza a recuperar cuando descubre que las cartas y, más precisamente, las palabras pueden unir a las personas.
Las cartas en los tiempos del steampunk y la muñeca victoriana
Como ya se mencionó, Violet Evergarden cuenta la historia de una joven exsoldado que—tras el final de la guerra en el imaginario continente de Telesis—es adoptada por una familia, Los Evergarden, por encargo de su guardián y superior, el desaparecido Mayor Gilbert Bougainvillea. El objetivo era que Violet pudiese vivir como una chica normal en una familia acomodada, pero ella quiere ser útil, así que el ex coronel Claudia Hodgins decide emplearla en su empresa de correos.
https://youtu.be/BcgxyvX1rVU
En la batalla final del conflicto armado, Violet perdió ambos brazos, así que usa un par de prótesis que exhiben una gran finura y flexibilidad en su movimiento, lo que es bastante sorprendente para una serie de época en la que hay una importante influencia victoriana en la ropa, arquitectura y tecnología. En ese sentido, elmundo de esta serie se puede inscribir dentro del steampunk que, según Helena Esser, es una estética que reimagina el siglo XIX—marcado por la era victoriana—desde una postura nostálgicay revolucionaria tecnológicamente que se puede hallar en muchos relatos anime.
Dicha nostalgia victoriana se refleja en la serie a través de la cultura de las cartas que Stephanie Tingley identifica como parte importante de esa época y que, visto desde la actualidad, evoca un pasado lejano en el que los mensajes se escribían en un soporte físico como el papel y tardaban en llegar a su destino. Dentro de este contexto, la empresa de Hodgins ofrece el servicio de las Auto Memory Dolls, un puesto que Violet—cuyos deseos siempre dependían de la orden militar—quiere desempeñar voluntariamente.
Las Auto Memory Dolls son una especie de amanuenses, copistas o escritoras fantasma que redactan cartas y otros documentos por encargo, pero su trabajo no se reduce al tipeo o transcripción. Al respecto, otra de las características del steampunk, de acuerdo con Cory Doctorow, es una veneración al artesano y Esser lo cita para señalar que en medio del ascenso de la fábrica de la Primera Revolución Industrial (siglo XIX), se reconoce la agencia, manufactura y artesanía del hombre. En otras palabras, su habilidad creadora y manual desde la razón y la emoción, un elemento que se puede extrapolar al caso de las dolls.
En ese sentido, las cartas son presentadas en la serie como instrumentos para transmitir los sentimientos de las personas y las dolls deben entender lo que los clientes quieren expresar y extraer de ello los sentimientos para redactar las palabras que los reflejen. Antes que la fría e insensible máquina, la calidez de la empatía humana es la base de la actividad creadora y detallista de las dolls. Sin embargo, Violet—tras vivir desde pequeña en la guerra—precisamente carece de esa empatía.
La protagonista pretende adquirirla al practicar el oficio y la razón de ello es que desea entender el significado detrás de las últimas palabras que le dijo el Mayor Gilbert antes de desaparecer: “Te amo”. En la época victoriana, Tingley señala que las mujeres eran las encargadas de la correspondencia familiar, pues la convención decía que tenían una natural inclinación a la expresión y comprensión de los afectos. En contraste, Violet en lugar de estar en casa y prepararse para cuidar a su familia, se acostumbró a obedecer las órdenes de sus superiores, cumplir la misión a toda costa, soportar varios días sin comer y dormir, ser indiferente al pudor femenino, luchar y matar.
De este modo, si bien cuando Violet empieza a trabajar como Auto Memory Doll, le colocan un atuendo muy femenino, apropiado a su nuevo trabajo y presenta una apariencia shōjo que, Sugawa-Shimada Akiko describe como inocente, pura y vulnerable, no cumple bien su trabajo y no encaja en el rol. Antes que una sensible mujer victoriana, su manera de relacionarse con sus clientes y de escribir sus cartas, la hace parecer más a una fría muñeca victoriana de porcelana, lo que sirve tanto como una metáfora del impacto bélico en los sentimientos del soldado como una referencia a la fría máquina de la Revolución Industrial.
Ella se mueve con base a las órdenes dictadas por las reglas del trabajo que, en su mente, sólo se pueden cumplir de manera literal dejando de lado la sensibilidad del cliente y escribiendo cartas como si se trataran de reportes militares sin mayor sentimiento ni tacto. A pesar de ello, esta muñeca se esfuerza por aprender y—como dice el lema de las Auto Memory Dolls—ir hacia donde el cliente lo solicite. De esta manera, inicia su viaje hacia sus propios sentimientos.
Las personas en el camino y el serial Neobarroco
Actualmente, estamos más acostumbrados a relatos anime televisivos con formato de serial, es decir, según Angela Ndalianis:
[Aquel que] comprende una serie de episodios cuyas narrativas resisten el cierre y continúan en el (los) siguientes (s) episodio (s) dentro de la secuencia.
En ese sentido, seguimos al o la protagonista en su camino a resolver su conflicto a lo largo de varios capítulos que suelen terminar en un cliffhanger o epílogo de enganche que lleva al espectador a ver el siguiente episodio con desesperación (más aún si no han leído el manga o novela ligera fuente). No obstante, esta no es la única modalidad y Violet Evergarden es un ejemplo de un modelo distinto en donde la historia del capítulo no se centra exclusivamente en la heroína y no necesariamente continúa en los siguientes episodios.
Después del primer capítulo, la mayoría de los episodios abordan una trama adicional a la de Violet, la cual involucra a otras Auto Memory Dolls compañeras o a clientes que le hacen algún encargo en relación con una carta o un documento e, incluso, estas líneas narrativas alcanzan mayor importancia. Esta estética narrativa es llamada neobarroca por Ndalianis y es asociada con lo que Omar Calabrese reconoce como narrativas policéntricas y de estructura abierta como el mencionado serial. De este modo, al igual que la trama principal de Violet es destacada como central dentro de la historia, lo mismo ocurre con las líneas de los otros personajes.
Por ejemplo, mientras Violet comete su primer error como Auto Memory Doll, Erica, su colega, experimenta un conflicto interno sobre si es apta para el trabajo. Del mismo modo, Luculia, una compañera de clases de Violet, desea comunicarle su agradecimiento a su hermano, un exsoldado, por regresar vivo de la guerra, pero no puede encontrar las palabras para hacerlo. Mientras tanto, Violet intenta escribir una carta para ayudarla tratando de entender—por primera vez—los sentimientos de su cliente. Si bien tanto Erica como Luculia vuelven a aparecer en la serie, sólo en su respectivo capítulo forman parte—junto a la línea principal—del policentro narrativo.
Precisamente, otro rasgo del neo-barroco es la capacidad de combinar la narrativa serial con una narrativa a modo de serie más tradicional que Ndalianis define de la siguiente manera:
[Aquella que] consiste en una sucesión de episodios narrativos autocontenidos que progresan en una secuencia.
En otras palabras, la narrativa de estos otros personajes es autoconclusiva y eso es lo que ocurre con Iris, que al final consigue reconciliarse con sus padres y reafirmar su decisión de continuar trabajando como Auto Memory Doll. Ese también es el caso de Leon que finalmente se decide a avanzar con su vida desde el duelo/desaparición de sus padres y de la Princesa Charlotte que consigue confesar sus sentimientos al príncipe Damian y casarse con él. A través de su trabajo, Violet se involucra con estas personas en esos momentos de sus vidas y los ayuda de manera consciente o inconsciente a avanzar y lo mismo ocurre en viceversa, ambas líneas narrativas se necesitan para su progreso.
La narrativa neobarroca es empleada para evidenciar desde la estructura del relato la evolución de Violet quien va desarrollando su empatía al conocer más sobre los sentimientos humanos de otras personas que—para la historia de la protagonista—son todo menos personajes secundarios. Comienza a entender que la gente no siempre siente lo que dicen sus palabras, que unas pocas líneas pueden ser más emotivas que una carta extensa o que a veces es muy difícil expresar los sentimientos correctamente.
Poco a poco, Violet se aproxima al amor por los hermanos, al amor por los padres, al amor por la pareja y, como resultado, la antes muñeca de porcelana comparte sus sentimientos con Leon sobre la vida sin los seres amados, se reconoce a sí misma en el problema del chico para relacionarse con otros. Incluso, después de forzar una sonrisa en su primer encuentro con la princesa Charlotte, sonríe naturalmente el día de su boda. No obstante, el desarrollo de su empatía la lleva también a ser consciente de sus propios sentimientos y abre viejas heridas.
Chica en llamas y la culpa del soldado
El tema de la guerra es bastante recurrente en el anime y el manga, desde el cual se han tomado distintas posturas con base en la particular y conflictiva relación que tiene Japón con los conflictos armados a partir de su experiencia histórica, sobre todo, con la Segunda Guerra Mundial. Según Eldad Nakar, una de esas perspectivas es crítica de la guerra exponiendo la magnitud de sus consecuencias en la humanidad tanto de víctimas como de victimarios. En este marco, es donde se inscribe Violet Evergarden, que critica a la guerra desde la experiencia del soldado.
La historia de Violet toma un importante giro en el episodio 7 cuando Violet escucha de la promesa que Olivia, la fallecida hija del dramaturgo Oscar Webster, le hizo a este último, pero no pudo cumplir debido a su muerte. En ese mismo capítulo, la protagonista se entera de que Gilbert ha sido declarado muerto hace tiempo, así que, por un lado, Violet—ahora más cercana a los sentimientos humanos—ya no puede ser ajena a las promesas que, debido a sus actos durante la guerra, nunca podrán cumplirse. Por otro lado, ha perdido su máximo propósito en la vida: proteger a Gilbert, la única persona por la que—desde el inicio— expresa sus sentimientos, aunque sea torpemente.
Dave Grossman cita a Erich Fromm para establecer que cuando los soldados cometen actos violentos pueden entrar en un distanciamiento emocional de su víctima y la deshumanizan dejando de empatizar con ella, así que ya no hay lugar a duda y se vuelve una situación muy similar a cuando una persona mata sin titubear a una mosca. Eso es exactamente lo que le pasó a Violet, quien en varios flashback de la serie, se le ve peleando y matando sin mostrar mayor incomodidad, ya que todo es entendido dentro del marco de la misión.
La reducción de la distancia emocional que antes sentía como soldado se relaciona con la rehumanización que experimenta Violet y es terriblemente doloroso para ella, pues el enemigo se vuelve un ser humano con familia, sueños, promesas pendientes y quizás hasta posible bondad en el corazón. Mientras tanto, ella como militar se convierte en el asesino que le arrebató con frialdad su futuro a él y a los suyos.
Johan Galtung plantea un interesante esquema sobre la culpa y la presenta como una función que involucra al daño, la intencionalidad a infringirlo y su irreversibilidad. En dicho esquema, Violet se encuentra en el peor escenario de lo irreversible, ya que no puede resucitar a quienes les quitó la vida. Aquí adquieren importancia las palabras dichas por Hodgins en el primer capítulo:
No te das cuenta de que tu cuerpo está en llamas y se está quemando por las cosas que has hecho. Lo entenderás algún día y entonces, te darás cuenta por primera vez que tienes muchas quemaduras.
Debido a esta situación, después del episodio 7, la historia se centra en la línea narrativa de Violet y en el formato serial, en donde—además de su participación en la guerra—se muestra el desarrollo de su relación con Gilbert. En ese tiempo, ella era sólo una niña huérfana tratada como un arma, que le es regalada al mayor por parte de su hermano. Gilbert es la primera persona que trató a Violet como un ser humano, que le dio un nombre, cariño, cuidado, y protección, así que el universo de la protagonista giraba en torno a él y su propósito de vida era protegerlo y estar a su lado. El mayor la amaba y por eso se sacrifica para protegerla y que ella pueda vivir libremente.
Como lo presenta la historia, Gilbert no volverá y las llamas de la culpa la quemarán para siempre, entonces ¿ella tiene derecho a vivir libremente como quería Gilbert? ¿qué propone la serie que haga el soldado? Después de todo lo que ha vivido, Violet trata de matarse, pero finalmente no puede hacerlo y luego recibe una carta de Erica e Iris, sus compañeras dolls, que le recuerda cómo su trabajo ha ayudado a otras personas y la ha unido a ellas. Entonces, la serie propone, a partir de las palabras de Hodgins, una vía para el soldado ahora humanizado y que ya no es una muñeca sin voluntad, sino una persona con una profunda culpa, pero que tiene gente preciada y ganas de vivir.
Las cosas que hiciste nunca podrán ser enmendadas. Pero…todo lo que has hecho como Auto Memory Doll tampoco desaparecerá, Violet Evergarden.
En ese sentido, si bien sus actos son irreversibles y la guerra le ha arrebatado cosas que jamás podrá recuperar, lo único que le queda a ese soldado es aprender a vivir con las llamas de la culpa tratando de retribuir en algo lo que hizo. No obstante, ¿qué pasa si el soldado debe volver a pelear?
«Soy Violet Evergarden» y el robot steampunk
A partir de este momento, los capítulos—dentro de la estética narrativa neobarroca—vuelven a ser autocontenidos enfocándose en el duelo y en las pérdidas provocadas por la guerra. Violet se entrega totalmente a sus tareas como doll a pesar de lo tristes que le resultan ahora y su respuesta emocional es más desinhibida, llorando desconsoladamente al pensar en lo solitaria que será la vida de Ann sin su madre y sintiéndose impotente ante los padres de Aidan, un joven soldado que no podrá volver a casa. No obstante, los dos últimos episodios vuelven al formato serial, precisamente para cerrar la evolución de Violet que parece no convencer a todos.
El capitán Dietfried Bougainvillea, hermano mayor de Gilbert, fue quien le entregó a Violet, a quien capturó después de que esta asesinara a sus compañeros. Después de la muerte del Mayor, él ve a la protagonista como una herramienta que no puede vivir más que para la orden de matar en la guerra y que debió morir en lugar de su hermano menor. En resumen, expone la postura de que ella como soldado existe sólo dentro del conflicto armado, luego pierde su sentido y debe ser desechada, además, después de haber sido una máquina de matar, ¿cómo puede reclamar ahora humanidad y decir que escribe cartas para unir a la gente?
En este punto, vale la pena recuperar el factor tecnológico del steampunk que ya fue mencionado y que como apunta Mike Perschon (citado por Esser), une la arquitectura, moda, música o literatura de la época con tecnologías anacrónicas, implausibles o fantásticas. Un ejemplo de este punto se puede encontrar en Steamboy de Otomo Katsuhiro o El castillo ambulante de Miyazaki Hayao, donde se pueden ver ingeniosos inventos basados en mecanismos de la Primera Revolución Industrial, pero que son ficcionales.
En Violet Evergarden, esos mecanismos retrofuturistas son representados en la serie por sus prótesis y sirven para plantear una analogía con el soldado que antes fue una máquina de matar y ahora es un ser rehumanizado. Si el lector recuerda el último episodio, un grupo radical pone bombas a un puente para evitar que el embajador llegue a firmar el tratado que asegurará la paz de Telesis y Violet se ofrece a ayudar a un molesto Dierfried para enfrentar a los rebeldes, pero asegurándose de no matar a ninguno a pesar de que Dietfried no duda en hacerlo. El soldado ya tiene un nuevo propósito y ya no pretende lastimar a nadie ni alimentar las llamas de la culpa.
En consecuencia, ella resulta lastimada y no sólo su cuerpo humano, sino también sus brazos prostéticos. Según Beatriz Preciado, las prótesis tuvieron su origen en la guerra, donde al reconstruir el cuerpo humano, este era repensado como una metáfora del robot. En el caso de Violet esto tiene una doble lectura, ya que la prótesis es un recordatorio de su pasado como soldado así como de su cualidad autómata cuando se encontraba deshumanizada y sólo asesinaba a sus enemigos. No obstante, Helena Esser señala que la tecnología del steampunk—por la mano humana de su artesano creador—es impredecible, precaria y, por ello, despierta una identificación emocional.
Cuando Violet ajusta sus prótesis para tipear, cuando las usa como escudos para evitar las balas de los radicales o cuando jala desesperadamente las cargas explosivas para salvaguardar el puente, podemos escuchar esa “respiración, tos, lucha y estremecimiento” de los mecanismos de su prótesis. Precisamente, estas características son mencionadas por Catastrophone Orchestra 4 (citada por Esser) al respecto de la tecnología steampunk. Esta expone un factor de incertidumbre sobre si el mecanismo fallará y eso le da una cierta mortalidad que despierta emociones ante su posible mal funcionamiento o pérdida. No obstante, las prótesis podrían haber sido utilizadas eficazmente como armas por Violet, mas ella no deseaba eso.
A causa de su decisión de no matar y de obedecer su propia voluntad antes que una orden, la prótesis se destruye y se revela su precariedad así como la precariedad del carácter de robot que se le adjudicaba a la protagonista. La humanidad y sensibilidad que ha ganado la pueden poner en peligro cuando está en desventaja al no matar a sus contrincantes, pero ella ya no es una máquina de matar, sino una persona que ha decidido ayudar a otros como Auto Memory Doll. Esta determinación, voluntad y cambio para seguir adelante aplacan en cierta medida a Dietfried, quien le ordena seguir viviendo como le dijo Gilbert.
Sin embargo, la historia del soldado después de la guerra en Violet Evergarden ya no es la de la fría muñeca de porcelana o del robot, pues ya no recibe órdenes, sino que—como ser humano—decide cargar voluntariamente con la culpa por el dolor que causó y vivir con el propósito de retribuir al mundo por ello. Al mismo tiempo, concilia eso con el afecto por los suyos, la soledad ante la pérdida de compañeros y el deseo de vivir. Violet aún no comprende totalmente el significado de “te amo”, pero sabe que esas palabras la unen a Gilbert, al igual que las palabras la unieron a sus clientes y amigos.
El bonus
Violet Evergarden cuenta con un OVA, una película spin-off y una cinta a manera de secuela que se estrenará este año.
La serie está basada en la novela ligera del mismo nombre de la autora Akatsuki Kana. Fue ganadora del Gran Premio en el 5th Kyoto Animation Awards. Justamente, Kyoto animation fue el estudio a cargo de su adaptación al anime.
La historia de la creación de la máquina de escribir que se menciona en la serie está basada en hechos reales. Pellegrino Turri inventó una de las primeras máquinas de escribir para su amiga de la infancia Carolina Fantoni que era invidente. La novela About the blind contessa’s new machine de Carey Wallace cuenta una versión ficcional de su historia a manera de romance.
Como nos gusta tanto el anime, les dejamos una lista de reproducción de Kyoto Animation con videos relacionados a la serie que incluye el proceso de dibujo y animación. Además, les recordamos que Violet Evergarden está licenciada por Netflix.
Si les interesa indagar más sobre el steampunk, la guerra y otros temas que hablamos en este artículo, pueden revisar las siguientes fuentes:
Esser, H. (2018). Re-assembling the victorians: Steampunk, cyborgs and the ethics of industry. Cahiers victoriens et édouardiens [en línea]. https://journals.openedition.org/cve/3480#text
Galtung, J. (1998). Tras la violencia, 3R: Reconstrucción, reconciliación, resolución. Afrontando los efectos visibles e invisibles de la guerra y la violencia. Bakeaz/Gernika Gogoratuz.
Grossman, D. (2014). On killing. The psychological cost of learning to kill in war and society. Open Road Integrated Media.
Nakar, E. (2008). Framing manga: on narratives on the Second World War in japanese manga, 1957-1977. En M.W. Macwilliams. (Ed.), Japanese visual culture. Explorations in the world of manga and anime (pp. 177-199). New York, Estados Unidos: M.E. Sharpe.
Tingley, S. (1996). «A letter is a joy of earth»: Emily Dickinson’s letters and victorian epistolary conventions. The Emily Dickinson Journal, 5(2), 202-208. https://muse.jhu.edu/article/245340
El ser humano no es nada sin las tecnologías. El fuego, la ropa, la agricultura, la música, las estructuras y más recientemente los celulares y computadoras… Todas ellas son una ampliación de nuestro cuerpo, nuestra vida y experiencias, y el mismo principio sugiere el video musical Shelter.
Póster promocional del video musical Shelter
“Shelter”, canción de música electrónica lanzada el 2016, es una colaboración entre Madeon y Porter Robinson. Ese mismo año se estrenó su video musical, el cual era una colaboración entre Porter Robinson y A-1 Pictures. El video nos presenta a Rin, joven de 17 años que vive en una realidad virtual que puede construir y reconstruir gracias al uso de una tablet. Sin embargo, poco a poco unas memorias reprimidas irrumpen, cual bugs o errores de sistema, el mundo de la protagonista. Eso provoca que su entorno, en un primer momento colorido, se torne oscuro y hasta caótico -con elementos que no responden a nuestro “sentido común” de “naturaleza”-.
Esta realidad virtual que saldrá del control de Rin reactivará tanto su memoria como las del padre, las cuales estaban almacenadas en la nave espacial. En estos recuerdos se ve el esfuerzo del padre para construir una nave espacial que le permitiese a su hija sobrevivir en el espacio, ya que la Tierra sería destruida por la colisión con otro planeta. Él conectará a Rin a la máquina, tecnología que fungirá en adelante como una prótesis, es decir una prolongación del cuerpo de Rin, y de la memoria del padre. En este sentido, el video musical llama la atención por la importancia que le otorga a las tecnologías para la supervivencia del ser humano. Sin embargo, ante todo, no debemos olvidar que se trata de una canción de música electrónica, por lo que la canción en conjunto con su video musical reflexiona también (de manera implícita) sobre el uso de las tecnologías en la música. Por ello, veremos primero los antecedentes de la música electrónica, con especial ahínco en Japón.
Pero antes de leer el artículo, te invitamos a sufrir con nosotros y ver el video musical :’)
Porter Robinson… WHYYYY!?!?!? *insertar llanto*
Antecedentes: Música electrónica en Japón
Thom Holmes, en su libro Electronic and experimental music realiza un exhaustivo análisis de la música electrónica, cuyos antecedentes yacen en un ámbito académico, específicamente en Europa (Francia y Alemania) y Estados Unidos. El uso de tecnologías que permitirán la experimentación en el ámbito musical no será de fácil acceso: muchas de estas herramientas eran obtenidas gracias al trabajo en universidad, o en ámbitos como la ingeniería, las telecomunicaciones y la electrónica. Asimismo, llegó a ser considerada una música academicista, que no llegaba a ser del gusto del general. Incluso llegó a ser catalogada de “inarmoniosa” -como fue calificada en su momento la musique concrète-, y criticada hoy en día por algunos como “repetitiva” y que “limita” al ser humano (1).
https://youtu.be/q2o9VyuJSD4
Ejemplo de musique concrète, por Pierrer Schaeffer. ¡Ciudado! Realmente puede salir de lo que canónicamente entendemos por «armonía» xP
El autor estudia también el desarrollo de la música electrónica en Japón hasta los años 70. Se trata de una música que une elementos de la música asiática con teorías de composición Occidental, con una primera aproximación a la música electrónica de Alemania y Francia. Los años 50 verán el surgimiento del Jikken Kobo (Taller Experimental), un colectivo de poetas, pintores y músicos que trabajarán en proyectos multimedia. Ellos colaborarán con la empresa Sony, quienes, luego de ver el tape composition que realizaban a partir de una de sus grabadoras, vieron una oportunidad de promocionar sus tecnologías a través de la música y proyecciones de arte que realizaban.
Ballet Mirai no Eve del grupo Jikken Kobo, vía Frieze
Asimismo, Holmes señala que en 1953 llegará la musique concrète, con Toshiro Mayuzumi, y en 1955 la elektronische Musik luego de la visita del compositor Makoto Moroi al estudio Nordwestdeutscher Rundfunk (NWDR) en Köln, Alemania. Moroi traerá de vuelta todo lo aprendido en Alemania y establecerá un estudio en la NHK -Nippon Hōsō Kyōkai (NHK, Corporación de Radiodifusión Japonesa)-. Y si bien es gracias al Jikken Kobo/Sony y la NHK que el público japonés estuvo expuesto desde los años 50 a la música electrónica, será un género marginalizado hasta los años 1970. En ese año despega gracias a la Feria Mundial en Osaka, donde el gobierno apoyará a numerosos compositores para que se presenten en dicho evento.
Hoy en día encontramos en Japón una producción diversa y numerosa de música electrónica: desde compositores y cantantes que pertenecen a conocidos sellos musicales como TeddyLoid, Mondo Grosso y Perfume; los que se mueven en un círculo underground como Goth-Trad; y quienes pertenecen a un medio de producción y difusión “alternativo” -los círculos dōjin y los espacios Comiket– como Shibayan Records y Alstroemeria Records.
Entonces, encontramos en este país un proceso de experimentación, popularización y difusión de la música electrónica no solo en círculos comerciales, sino también en espacios alternativos y de producción dōjin.
«Future Pop» de Perfume no solo es una canción dentro del electropop, sino también propone el uso de las tecnologías en su video musical.
The Anime Machine: las tecnologías en la animación japonesa
Un segundo elemento a tomar en cuenta para entender el surgimiento del video musical de Shelter es la reflexión inherente sobre el uso de tecnologías que tiene todo proceso de animación. Sobre el uso de las tecnologías en la animación japonesa, el libro The Anime Machine: A Media Theory of Animation de Thomas Lamarre es un referente. En su estudio expone dos elementos que permiten entenderla: la introducción y el impacto que tuvo el tren en Japón, y el uso de herramientas low-tech y la producción de bajo presupuesto.
El impacto del tren reside en cómo este permite a su usuario cambiar la percepción de lo que lo rodea. Se debe imaginar el cuerpo y la mirada -aparentemente inamovibles- como ejes centrales, y en una lógica donde existe la velocidad y el movimiento, los objetos externos son los que se mueven de manera secuencial. Si esta manera de percibir la secuencia de imágenes la aunamos al uso de la cámara multiplano y herramientas low-tech, tenemos lo que Lamarre llama “animetism” y efectos multiplano: un movimiento entre planos y superficies que permite la sensación de movimiento y profundidad.
Como el proceso de producción del anime implica inherentemente el uso de tecnologías -y explotar o innovar el uso que se le puede dar-, también invita a pensar en su uso y en la relación que el ser humano establece con estas: no solo permitirán al animador explorar el potencial de la imagen animada, sino también lo compromete a pensar en el uso de la misma tecnología, con nuevas formas de habitar y convivir en un mundo tecnologizado. De esta manera, el proceso de producción del anime, al igual que la música electrónica, nos invita a reflexionar sobre el uso de las tecnologías.
En ese sentido, pese a que el proceso de producción del video musical Shelter se sirve de las nuevas tecnologías para el desarrollo del corto animado, arrastra consigo las características inherentes del anime expuestas por Lamarre: la reflexión sobre el uso de las tecnologías.
Ok, ya tenemos las bases, ahora… Shelter! (?)
¡Chotto matte, joven-san! Antes sería bueno revisar la carrera musical de sus compositores (Madeon y Porter Robinson) y los vínculos que tienen con la cultura pop y las tecnologías, importantes para entender qué llevó a crear un corto animado como Shelter.
Porter Robinson, músico estadounidense nacido en 1992, se hizo conocido en los círculos en el 2010 con el sencillo “Say my Name”, el cual llegó a ser número uno en la plataforma Beatport. Asimismo, en esa misma época produce música que autodenomina dentro del género “complextro” (unión de los términos “complex” y “electro”). En 2012 comienza a hacer remixes oficiales de artistas como Avicii y Lady Gaga, y sacará “Language”, “complextro” con un inicio fuerte, que luego se torna melódico y profundo. En 2014 lanza su primer álbum titulado Worlds, con canciones como “Sea of Voices”, “Sad Machine”, “Lionhearted” y “Flicker”,las cuales presentan el interés del compositor por la cultura japonesa, los videojuegos, el anime y el programa Vocaloid, y evocarán una sensación de nostalgia.Por un año detendrá su producción musical, y en el 2016 lanza en colaboración con Madeon la canción “Shelter”, del cual se encargará, junto con A-1 Pictures de la elaboración de su video musical. Vemos entonces que, hasta el 2016, Robinson presenta una música que se caracteriza por un sonido profundo, introspectivo y nostálgico.
Por otro lado, Madeon es un compositor nacido en Nantes (Francia) en 1994. En el 2011 lanzó el sencillo “Pop culture”, un mashup de 39 de sus canciones favoritas. Su disco Adventure (2015), que en su edición, deluxe incluye canciones como “Imperium”, “You’re On”, “Pay No Mind”, “Home”, “Icarus” y “Cut the Kid”, es un álbum que según el mismo Madeon: “busca capturar el sentimiento y sensibilidad de su adolescencia. Busca ser un álbum vibrante y pop, y que termine con un tono contemplativo”. En ese sentido, “Cut the Kid” y “Pay No Mind” tienen esa energía y onda pop de la cual habla el compositor; y “Home” y “Technicolor” un tono contemplativo. Para la promoción del álbum creó una aplicación llamada “Adventure Machine” que permitía mezclar fragmentos seleccionados del disco usando el celular, la tablet o la computadora. Esta herramienta sería nominada a los Webby Award, premio concedido a la excelencia en el desarrollo del Internet. Y en el 2016 y 2017 realizará una gira con Porter Robinson del sencillo “Shelter”. Hasta ese momento apreciamos, entonces, que la música de Madeon se caracteriza por un estilo enérgico, vibrante y con momentos contemplativos.
Did you feel the energy?
Por lo tanto, podemos apreciar a dos compositores de música electrónica que se sirven de la nueva tecnología y se inspiran muchas veces en ella para darle nuevos usos. Es sobre la base de esta relación y reflexión que los compositores tienen sobre la tecnología que surge la trama del corto animado. Y en este proceso, será vital la participación de Porter Robinson, cuyo interés por la cultura pop japonesa -y la reflexión sobre el uso de tecnologías que tiene el anime- hará un buen match con la reflexión que tiene sobre la tecnología, el pasado y los procesos musicales.
Sujeto + Tecnologías: la inevitabilidad de la prótesis
Hemos visto entonces que el uso de la tecnología (animación y música) invita al ser humano ha repensar nuestra relación con ella. Especialmente, en el ámbito musical ha permitido al sujeto ampliar la creación de sonidos y su experiencia frente a la música. De esta forma se cumple lo que señala José Ignacio López Ramírez Gastón en su libro La guardia vieja: visiones sobre la música electrónica en el Perú. En este explora la interdependencia que existe entre la tecnología y la música, y apunta la importancia de la aparición de máquinas de creación sonora como medio para ampliar nuestras limitaciones naturales y la experiencia musical.
Este mismo proceso nos invita a pensar la producción musical como obra de las tecnologías, donde tanto las nuevas tecnologías como la música electrónica fungen de prótesis del ser humano, los cuales le permitirán ampliar su experiencia musical y auditiva, y experimentar nuevas sensaciones. Estassegún Paul B. Preciado y Marshall McLuhan no deben ser únicamente entendidas como una sustitución artificial de alguna parte del cuerpo, sino también se incluye toda tecnología de uso que permite ampliar nuestros sentidos, como el teléfono, el televisor o las computadoras. Con ello se implica que todo cuerpo por sí mismo es “incompleto” y que requiere de una tecnología que le permita superar los límites físicos y de los sentidos.
Entonces, con todo el marco presentado procedemos a analizar el video musical (o corto animado, sin ponernos tan exquisitos con la terminología) Shelter.
¡Ahora sí! Shelter: Rin y el antropocentrismo
ADVERTENCIA Si no has visto todavía el corto animado, te animamos a que lo hagas, porque a partir de ahora vamos a iniciar de lleno con el análisis (AKA spoiler alert)
Como recordarán en el artículo sobre Mononoke Hime, el sujeto en la sociedad occidental colonialista y capitalista es concebido como un cuerpo “completo”, es decir sano, sin enfermedades ni mutilaciones, el cual es productivo en sentido reproductivo y económico. Asimismo, se trata de un sujeto que se encuentra escindido de la esfera natural, con lo cual todo vínculo con ella es rechazado y considerada como “irracional”. Tenemos, entonces una sociedad occidental con una perspectiva antropocéntrica, donde el ser humano es concebido como la medida y centro de todas las cosas.
Bajo esta misma lógica todo vínculo que se pueda establecer entre el sujeto y la tecnología también será rechazado. Esto provoca dos tendencias: por un lado se percibe el avance de la tecnología y su inserción en la vida cotidiana con miedo, ya que se considera es motivo de alienación del ser humano y provocará su desplazamiento (cual narrativa de ciencia ficción o postapocalíptica); y por otro coloca en primer plano la “imperfección” del cuerpo, asemejándolo a aquellos discapacitados o mutilados, lo que la sociedad ha calificado bajo la etiqueta de “abyecto”. Asimismo, se concibe un riesgo de la tecnología como fuente de escape y aislamiento.
En ese sentido, los primeros minutos del corto animado nos presentan a Rin como un sujeto que puede ser identificado como un ser humano “completo”, es decir, sin enfermedades ni mutilaciones:
Rin como cuerpo «completo» pero que depende de la tecnología (tableta). Shelter de Porter Robinson y A1-Pictures
Si bien se trata de un cuerpo “no productivo”, ya que la mayor parte del tiempo yace entre las paredes de su habitación -haciendo uso de su tableta para crear objetos y paisajes-, no es distinto al ser humano concebido desde el antropocentrismo. Esto debido a que se trata de un sujeto desconectado de su entorno, el cual construye, reconstruye y modifica este a su antojo con el único fin de adaptarlo a sus necesidad y que le ayude a escapar de su soledad. En otras palabras, el entorno que crea Rin gracias a su tableta y la realidad virtual tiene por finalidad satisfacer sus necesidades. Pero este colonialismo sobre la naturaleza no será perfecto porque hay algunos elementos que Rin no podrá controlar, como los cambios de clima y la aparición (cual glitches o bugs) de algunos objetos:
Rin frente a un columpio que no programó con su tablet. Estos bugs demuestran una falta de control absoluto hacia la realidad virtual (equivalente al territorio) por parte del sujeto. Shelter de Porter Robinson y A1-Pictures
Por lo tanto, en los primeros minutos del corto animado se puede identificar a una protagonista que pone en cuestión la aproximación occidental que tiene el ser humano con el territorio, ya que pese a ser un cuerpo con capacidad productiva, está aislado de su entorno y no tiene plena facultad para controlarlo. Asimismo, se puede apreciar un uso incorrecto de la tecnología y la realidad virtual por parte de Rin, ya que inicialmente serán un medio de escape y aislamiento.
Shelter, prótesis y tecnologías
Sin embargo, si profundizamos en el uso que se le da a las tecnologías, podemos identificarlas como una prótesis. La realidad virtual, según su creador Jaron Lanier, tiene el potencial de ser una prótesis ya que una vez el usuario sale de esta, ayudaría a percibir lo que lo rodea de forma más nítida y vívida. Asimismo, el autor rescata que esta debería ayudar al ser humano a ser más creativo, expresivo y empático. En el caso del corto animado, al tratarse de una narrativa postapocalíptica -donde Rin no tiene contacto alguno con otros seres humanos ni con la Tierra debido a la destrucción de esta-, la realidad virtual suplirá tanto las relaciones humanas, como el territorio o la naturaleza. De esta forma, las tecnologías fungirán para Rin como una prótesis de los sentidos y la experiencia.
La realidad virtual como «prótesis» de la naturaleza y una exploración de los sentidos para Rin. Shelter de Porter Robinson y A1-Pictures
Podemos apreciar, además, una resignificación del cuerpo según la lógica antropocéntrica, ya que el cuerpo “completo” de Rin requerirá de una nave espacial, es decir, una tecnología o prótesis, para sobrevivir en el espacio. Esta nave inventada por su padre demuestra la profunda interdependencia o interconexión que hay entre el ser humano y la tecnología, pues la máquina no cumpliría su objetivo sin el ser humano ni este puede sobrevivir sin el uso de estas. Con ello, el video está en contra de la noción de que la máquina va a desplazar al ser humano y, por el contrario, la inserción de las tecnologías a la vida se trata de un proceso inevitable e irreversible para la supervivencia humana. Por lo tanto, la tecnología se trata de una prótesis del cuerpo:
La interconexión (inevitable) entre el cuerpo y la máquina para sobrevivir. Shelter de Porter Robinson y A1-Pictures
También es interesante cómo la tecnología (nave espacial y realidad virtual) funge de prótesis de la memoria de Rin y del padre. Por un lado, la realidad virtual es una prótesis de la memoria de Rin ya que esta, cuando se sale del control y presenta bugs, se asemeja a los recuerdos reprimidos de Rin, y la obliga a confrontarse con su pasado:
Recuerdos reprimidos por parte de Rin. El enfrentarse a ellas le permitirá reconectarse con su pasado. Shelter de Porter Robinson y A1-Pictures
Por otro lado, la nave espacial es una prótesis de la memoria del padre, ya que en esta se guardan los recuerdos de este: desde su preocupación por proteger y cuidar de su hija en los últimos días que le quedan a la Tierra, hasta el proceso de construcción de la máquina que le permitirá a Rin sobrevivir en el espacio. De esta forma, la nave será una prolongación de las memorias del padre, y un nuevo refugio que servirá de “hogar”.
Por último, el final del corto animado refuerza la idea de que es en el mismo cuerpo y mente de la protagonista donde se almacena la memoria de su padre: si no fuese por sus recuerdos, no habría podido liberar las memorias del padre, las cuales yacían almacenadas en la misma nave espacial. Con ello, la tecnología deja de ser aquel elemento expulsado de la esfera humana, y el que provoca la separación entre los mismos sujetos; por el contrario, ayuda a restablecer una (re)conexión entre Rin (sujeto), el padre (las otras personas) y la tecnología (que en la realidad virtual cumple también un equivalente a la naturaleza).
En conclusión, el video musical Shelter es producto de la reflexión inherente sobre el uso de tecnologías en la animación japonesa y en el proceso de producción de la música electrónica. Gracias a ello el espectador tiene un producto que lo invita a (re)pensar cómo nos aproximamos hoy en día a la tecnología: su uso y desarrollo es parte de un proceso inevitable e irreversible, y tiene el potencial de conectar a los seres humanos (todo esto, quizás, elementos que resonarán con nosotros después del coronavirus…).
La propuesta de Shelter: una interconexión entre Rin, su padre y la tecnología. Una visión esperanzadora, pero no por ello menos postapocalíptica. Shelter de Porter Robinson y A1-Pictures
[EXTRA] Entre lo apocalíptico y lo lúdico: la “estética del error”
Una reflexión final. En el proceso de lectura e investigación para la redacción del trabajo (2017-2018) sobre el que se basa el presente artículo había surgido un discurso que defendía el “regreso a lo natural”. Asimismo, se había identificado que algunos autores teóricos consultados temían que la sociedad colocara las tecnologías por encima del ser humano, ya que este exceso de confianza en la tecnología empobrecería al sujeto y lo “deshumanizaría”. Frente a esta tendencia, ya desde hace un tiempo algunos artistas fueron conscientes de la posibilidad del error y fallo inherentes al uso de las tecnologías y la incorporaron en sus productos. En otras palabras, le dieron un fin lúdico. Ejemplo de ello lo podemos ver en el glitch art.
Algunos videos de música electrónica en la última década han incorporado dicha estética (2). Shelter es un ejemplo a nivel narrativo, ya que los bugs y glitches en la realidad virtual son lo que permiten el crecimiento de la protagonista, quien recuerda su pasado, y con ello se reconecta con su padre y la tecnología. La misma estética podemos identificar en otro videomusical de Porter Robinison: Flicker, donde el glitch art es una herramienta que permite al espectador percibir las imágenes desde una óptica nueva -creativa- y potenciar algunos elementos que existen en la realidad. Finalmente, tampoco sería descabellado identificar estéticas como el vaporwave -con álbumes como Floral Shoppe de Macintosh Plus- como cercanas a esta forma artística. Esto debido a que su estética rompe con el sentido lineal de tiempo, y yuxtapone elementos que no pertenecen a una misma era: el arte grecolatino con la estética de los años 80’s; una nostalgia y estética de la ciudad que supone un “error” en la lógica lineal del tiempo. Frente a todo ello, ¿a dónde nos llevará esta aproximación -más confiada, pero no por ello menos cuidadosa- que tenemos a la tecnología?
Glitches a más no poder en Flicker de Porter Robinson
El «error», lo «atemporal» y «alocal» en la estética vaporwave
NOTAS
(1) Sobre la crítica a la música electrónica, leer You are not a Gadget de Jaron Lanier, creador de la realidad virtual.
(2) Y si consideramos que los videos musicales apelan al pensamiento y la mirada de una generación, ¿será acaso que los nacidos a finales de la generación millennial y los de la generación Z son conscientes de la posibilidad de error en las tecnologías, y por ello no las perciben de manera fatalista como las generaciones anteriores?
¿Te gustan las tecnologías y la música electrónica? Te recomendamos…
Holmes, Thom. 2008. Electronic and experimental music. 3ra edición. Nueva York: Routledge.
Lamarre, Thomas. 2009. The Anime Machine. A Media Theory of Animation. Mineápolis: University of Minnesota Press.
Lanier, Jaron. 2010. You are not a Gadget. A Manifesto. Nueva York: Alfred A. Knopf.
Lanier, Jaron. 2017. Dawn of the Everything: Encounters with Reality and Virtual Reality. Nueva York: Henry Holt and Company.
López Ramírez-Gastón, José Ignacio. 2019. La Guardia Nueva: Visiones sobre la música electrónica en el Perú. Lima: IDE-PUCP.
Mayorá Román, Eduardo. 2015. “Pop atmosférico. Sobre Marshall McLuhan y la estética contemporánea”. La Trama de la Comunicación. 19, 331-345.
McLuhan, Marshall. 2002. Understanding Media. The Extensions of Man. Nueva York: Routledge.
Preciado, Paul B. 2011. Manifiesto contrasexual. Barcelona: Editorial Anagrama.
El presente trabajo es una ampliación y adaptación de
Arana Blas, María Alexandra. 2018. “Prótesis e Interconexión: un análisis del video musical Shelter de Porter Robinson” Ponencia presentada en el Congreso Internacional ALADAA 2018. Lima. (Documento enviado a las Actas de Congreso ALADAA 2018)