Enamorarse, casarse y tener hijos. Ese es el camino que por años algunos han pensado que es el único. ¿Pero cómo te tratan si “te desvías” un poco? ¿Si te casas luego de determinada edad, decides separarte o explorar tu propio cuerpo y sexualidad? Kazuo Kamimura explora estas preguntas en El club del divorcio, manga que llega a nosotros gracias a Ibero Librerías.
El club del divorcio nos presenta a Yūko Sakurai, una hostess de veinticinco años, que administra un club llamado “El club del divorcio” en el barrio de Ginza. Divorciada, decidió conseguir un trabajo que le permitiese vivir a ella y a su hija sin la compensación económica de su exmarido. Y si bien el negocio puede mantenerse a flote, tendrá que sobrellevar la recesión económica por la que atraviesa Japón y también una crisis existencial y sentimental que le harán cuestionarse si es una buena madre y si desea establecer una relación con otro hombre.
Cuerpo y sociedad: la mirada de Kazuo Kamimura
La obra de Kamimura expone de forma clara el estigma social hacia el divorcio, la pobreza y el suicidio, así como la construcción social de la maternidad, el matrimonio y la sexualidad.
En primer lugar, Yūko es una mujer divorciada que en los años posteriores a la separación debe confrontar las expectativas que tenía del matrimonio con la realidad:
Casarse es como una obra de teatro. Si cada uno logra interpretar sus respectivos papeles y salir indemne, podrá ir constituyendo una forma de vivir. A medida se va interpretando un papel, se va asimilando esa personalidad como propia. La idea es que a medida que se vaya interpretando el papel de esposa, una se vea a sí misma como tal y como nada más. Solo esa clase de persona es capaz de ser una buena esposa
Yūko Sakurai
Yūko reconoce que no pudo cumplir con el rol y las expectativas que había sobre ella cuando estuvo casada. Este desencuentro entre la expectativa y la realidad no solo lo atraviesa la protagonista; vemos que también reúne en “El club del divorcio” a mujeres separadas y que, pese a vivir cierta independencia económica y vivir su cuerpo de una manera libre, se encuentran en una posición desfavorecida.
Estas hostess, si bien no viven en la pobreza, viven de forma inestable. Por ejemplo, se nos presenta el caso de una hostess que sufre un accidente de tráfico. La indemnización que recibiría sería ínfima porque su trabajo se considera al margen de la ley: si bien hay días que puede ganar una suma elevada de dinero, en estos casos juega en su contra el no tener registro de los pagos ni haber un contrato de por medio.
Las hostess de «El club del divorcio» («El club del divorcio», Kazuo Kamimura)
Una hostess sufre un accidente automovilístico («El club del divorcio», Kazuo Kamimura)
Asimismo, el manga nos presenta cómo es recibida la inestabilidad económica cuando esta la padecen los hombres. Vemos en el caso de Michio, exesposo de Yūko, quien es un pianista que sufrió de depresión y alcoholismo, y tras la separación solo encontró trabajo en locales de “baja categoría”. Y pese a que consigue un trabajo, al ser este como músico en un cabaret en Hokkaido, se ve con menosprecio y llega a decir que “ha perdido toda su reputación”.
¿Por qué un sistema que permite la existencia de espacios como los bares y cabarets, y trabajos como el de hostesssiente animadversión por estos? El manga nos presenta, entonces, una serie de personajes que sienten que han “fallado” en su rol y en la sociedad.
Las altas expectativas que se tiene sobre los sujetos, unido con la realidad -donde no siempre se triunfa o uno logra sentirse a gusto con los roles-, provoca un quiebre, el cual se puede expresar en el suicidio. La obra señala, por ejemplo, una gran cantidad de suicidios que se realizan por parte de estudiantes y hostess.
Todo ello lleva a Yūko a cuestionarse sobre su rol como madre, del cual siente ha fracasado. Asimismo, vemos cómo Asako, la hija de la protagonista, comienza a ser discriminada por sus compañeros y padres de familia por el divorcio de sus padres, y porque su mamá es dueña de un bar en Ginza y su padre no tiene un trabajo fijo. Entonces, el manga nos presenta el estigma social que atraviesan toda la familia tras el divorcio.
Rechazo de la hija a su madre («El club del divorcio», Kazuo Kamimura)
La tristeza del padre ante su fracaso y la separación de su hija («El club del divorcio», Kazuo Kamimura)
Rechazo a Asako por parte de otros padres («El club del divorcio», Kazuo Kamimura)
Una vida amarga: el realismo en El club del divorcio
Si bien El club del divorcio es una historia sobre un grupo de marginados, no lo presenta con sordidez. Así, estamos frente a una narrativa realista y no naturalista, que trata de presentar las penurias y preocupaciones de hombres y mujeres rechazados por la sociedad. Con ello, Kazuo Kamimura busca desmentir los prejuicios alrededor de este grupo y mostrar el abandono por el cual atraviesan. En ese sentido, busca darles rostro, profundidad y memoria a sujetos que suelen ser olvidados por la sociedad.
La actriz porno y ex-hostess, Rika Segawa («El club del divorcio», Kazuo Kamimura)
Memoria: recordar a Rika Segawa pese a haber sido una actriz porno («El club del divorcio», Kazuo Kamimura)
Para ello se va a apoyar en gráficas sobre el divorcio y la tasa de suicidios, y en la exposición de las infraestructuras donde viven y trabajan las hostess. De esta forma el mangaka busca darle rostro o humanidad a estas personas y quitarles los estigmas que la sociedad impuso sobre ellos.
Representación de los espacios («El club del divorcio», Kazuo Kamimura)
Manutención luego de la separación («El club del divorcio», Kazuo Kamimura)
Experiencia sexual antes del matrimonio («El club del divorcio», Kazuo Kamimura)
Bodas y divorcios al año («El club del divorcio», Kazuo Kamimura)
En conclusión…
El club del divorcio es un manga que nos muestra la vida de una hostess divorciada, quien debe vivir día a día con las penurias que trae la crisis económica y con el prejuicio de la sociedad. Kazuo Kamimura humaniza a sus personajes y nos muestra cómo todos, desde hombres y mujeres, hasta niños y estudiantes, pueden ser víctimas de una sociedad que les impone roles y normas rígidas, que no se adecúan con el tiempo.
De esta forma, por más deseos de cambio que tiene la protagonista, en una sociedad conservadora como la de los años 70, siente que jamás logrará alcanzar el ideal de liberación y felicidad para la mujer al que alguna vez aspiró la escritora e intelectual Raichō Hiratsuka (2):
Originariamente, las mujeres eran en Sol
Raichō Hiratsuka, Bluestocking
Notas
(1) El realismo es un movimiento literario donde la narrativa se caracteriza por hacer un retrato lo más detallado y objetivo posible de la realidad. Un exponente en este género es Honoré de Balzac. En paralelo surgió el naturalismo, movimiento que presentaba la realidad en su aspecto más desfavorecido, marginal y, en ocasiones, sórdido. Un ejemplo de ello lo encontramos en la novela Nana de Emile Zolá.
(2) Raichō Hiratsuka fue una escritora, periodista, activista política y anarquista japonesa. Cofundó en 1911 la revista Seitō (o Bluestocking), donde se cuestionaba el rol tradicional de la mujer en el hogar. Esta revista es considerada como el origen del movimiento feminista en Japón.
¿Hambre de más? Te recomendamos:
Chalmers, Sharon. 2009. Emerging Lesbian Voices From Japan. Nueva York: Routledge.
Lunsing, Wim. 2001. Beyond Common Sense. Sexuality and Gender in Contemporary Japan. Nuevo York: Routledge.
Nada es fijo. La vida siempre es un constante cambio y Shiki Oriori reflexiona sobre la necesidad de adaptarse a estos.
Shiki Oriori (en Netflix Latinoamérica Shiki Oriori: Sabores de la juventud) es una película de anime estrenada el 2018. Es una coproducción chino-japonesa entre CoMix Wave Films y Haoliners Animation League que presenta tres relatos: “Fideos de arroz”, “Un pequeño desfile de modas” y “Amor en Shanghai”.
Si bien estos no se conectan hasta el final, el encuentro de los protagonistas en un aeropuerto es un elemento vital, ya que nos está planteando revisar las tres historias desde la perspectiva de la migración, el movimiento y el cambio. Estos temas nos pueden hacer recordar a las obras de Makoto Shinkai tanto por sus referencias al pasado, como lo efímero, la nostalgia y la pérdida del ser amado, pero Shiki Oriori los aborda desde una perspectiva distinta.
A partir de los “valores” y características de la cultura china, la película hace hincapié en la familia, los lugares y objetos de encuentro, la esperanza de una reunión y la reconciliación entre el presente y el pasado.
“Fideos de arroz”: ciudad, pasado y nostalgia
La primera entrega presenta a Xiao Ming, un joven adulto que vive en la ciudad de Beijing. En los primeros minutos lo vemos saliendo de una estación de tren y dirigiéndose a tomar desayuno en una tienda de comida rápida. Ahí reflexiona sobre sus sentimientos y su pasado: ¿vale la pena haber dejado su pueblo? ¿Qué recuerdos despierta en él dicho lugar?
La dura ciudad hace que los rostros sean inexpresivos. Probablemente yo soy uno de ellos […] siento que extravié algo. Adormecidos, perdemos el sabor del hogar […] ¿Adónde fueron todos los recuerdos?
Xiao Ming, “Fideos de arroz”
Para él la ciudad es un lugar con gente distante y sin afecto, donde algo se pierde. Y ni siquiera la comida que debería hacerle recordar al sabor de su hogar logra tranquilizar su alma. Así es como comienza una narración en racconto -cuando se presenta eventos del pasado que van progresando de manera lineal hasta el momento inicial de la historia-. Xiao Ming nos presenta sus días de niñez y juventud en Hunan, cuando desayunaba sopa de fideos San Xian con su abuela. Asimismo, recuerda su adolescencia y su primer amor.
En primer lugar, la historia nos presenta un contraste entre la ciudad (Beijing) y el campo/pueblo (Hunan). El primero es retratado como una ciudad donde siempre llueve y donde la comida -representada en la sopa de fideos- es diferente a la de su infancia: son fideos son casi perfectos, pero trae menos guarniciones y es más costosa. El pueblo de Hunan en el que nació y creció, por otro lado, es representado con colores brillantes y estaciones cambiantes (un gran verano o un lugar lleno de nieve). Y en cualquier clima, Xiao Ming recuerda que iniciaba su día tomando una sopa de fideos que se caracterizaba una preparación casera.
En estos recuerdos, vemos que el protagonista siente fascinación por la comida y su preparación, pero ante todo recuerda estos sabores con cariño porque le hace recordar a sus días con su abuela. De esta forma, la mesa y la comida son el espacio de reunión con su familia, especialmente con la abuela, quien representa su pasado.
Algunos autores han explorado la importancia de la comida en la cultura china, como Guansheng Ma, quien señala que esta ayuda a formar relaciones interpersonales y a crear una comunidad. En ese sentido, la comida en la sociedad china es importante para establecer o fortalecer vínculos, lo cual se puede apreciar en la costumbre de invitar a comer al otro, así como de servir los platos al centro de la mesa. Esta tradición de compartir la comida y comer en grupo permite el establecimiento y transmisión de una cultura.
A partir de ello podemos entender el fuerte apego que siente Xiao Ming hacia su abuela y, especialmente, la nostalgia hacia su lugar de origen. Asimismo, el hecho de que resalte la abundancia de ingredientes en la sopa San Xian que comía en Hunan no es un detalle gratuito no es para sacarnos pica o un fanservice para los amantes del food porn xP.
Esta descripción tiene el objetivo de desmentir la pobreza del campo y hacer una crítica hacia la ciudad. Para sustentar ello podemos retomar el argumento de Guansheng Ma, quien señala que la comida suele ser signo de estatus social: la presencia de carnes o ingredientes raros suelen demostrar mayor adquisición económica y suelen ser presentados con el deseo de mostrar respeto a los invitados. Además, la importancia de la comida en la cultura china llega a ser tal que incluso cada alimento tiene un simbolismo y se utiliza para conmemorar eventos importantes, o con ella se premia o castiga algún logro.
Y es que, pese a la gran flexibilidad y adaptabilidad de la comida china (1), para Xiao Ming la comida de la capital no puede equipararse a la de Hunan.
Este componente de unión y calidez que le brinda la comida le hará recordar también otros eventos de su pasado, como el primer amor y las horas antes de la escuela. A su primer amor la recuerda con cariño: una chica de clases superiores a la que veía pasar todos los días frente al local donde él tomaba sopa. Sin embargo, nunca pudo hablar con ella, y con el tiempo dejó de verla. Pero no por ello siente angustia, lo cual muestra un personaje consciente de lo efímero de las cosas y que se caracteriza por estar acostumbrado al cambio.
De igual manera, es testigo de los cambios del negocio donde solía tomar sopa antes de ir a la escuela. Y aunque estos cambios lo apenan, Xiao Ming no se opone a ellos. Por el contrario, muestra una predisposición, tal y como la misma comida china se adapta a su entorno.
Por último, el retorno al pueblo de origen y la visita a la casa familiar con motivo del fallecimiento de su abuela, es un último signo de cambio -y aparente fin- en “Fideos de arroz”. El protagonista no percibe este evento como traumático. Lo acepta como parte de la vida, con lo cual el espectador nuevamente se reafirma en una lectura donde el protagonista tiene la capacidad de aceptar y adaptarse ante los cambios.
Xiao Ming no podrá olvidar su pasado ni su lugar de origen, y queda en él cómo reformula su relación con la ciudad.
Familia y cultura de chicas en “Un pequeño desfile de modas”
“Un pequeño desfile de modas” transcurre en Cantón. Nos presenta a Yi Lin, una de las modelos más famosas de China que cree que será próximamente desplazada por otras modelos más jóvenes. Dicho temor aumenta cuando ingresa un nuevo jefe a la compañía en la que trabaja y cuando su enamorado toma interés en una modelo que considera su “contrincante”: Shui Jing.
En este contexto, la angustia de Yi Lin provocará que se distancie de su hermana, la única familia que le queda, y de Steve, quien pese a ser su manager es la única persona fuera del hogar que la aprecia y reconoce fuera de su belleza externa.
Lo único que tengo es este cuerpo. La belleza se esfumará si lo permites […] Cuando dejé de trabajar, parecía que había desaparecido. Hay muchos reemplazos. El mundo seguirá sin mí.
Yi Lin, “Un pequeño desfile de modas”
La película resalta muchos elementos que nos podrían remitir al shōjo bunka japonés: el principio de hermandad, la vida burguesa y el consumo -moda, revistas y películas-. A partir del caso japonés, sabemos que el surgimiento de una “cultura de chicas” se dio en las grandes ciudades, gracias a un contexto de bonanza económica que permitió a un grupo de mujeres tener mayor acceso a la educación y/o la economía.
En China, una de las ciudades que se desarrolló económicamente gracias a la industria de la seda fue Cantón (Guangdong), lugar que vio hasta 1920 una migración de mujeres que trabajaron en dicho rubro. Se sabe que tuvieron una relativa independencia económica que les permitió formar gremios y no contraer matrimonio. Asimismo, la ubicación de esta ciudad fue vital para el comercio marítimo y el intercambio cultural.
Todos estos factores serán importantes para entender por qué la locación de esta historia y los temas que trata. Pero a diferencia del shōjo bunka japonés, que resalta los lazos de “hermandad” entre adolescentes en la escuela, esta narrativa coloca en primer plano la importancia de la unidad familiar y el apoyo mutuo.
Yi Lin es un sujeto que ha interiorizado los “valores” de la economía de consumo (2) (3): como modelo -cuerpo que trabaja en la industria de la moda- se percibe como cuerpo efímero y que puede ser fácilmente desechado. Y este temor se acentúa cuando conoce a Shui Jing, joven modelo que la va desplazando en el espacio de la moda e incluso genera interés en su enamorado, quien la deja por ella. De esta manera, Shui Jing representa un sistema que promueve la competitividad entre mujeres, la preferencia por la juventud -pues son cuerpos que representan la productividad y reproductividad– y el quiebre en las relaciones de comunidad.
Como contraparte, se encuentra Lu Lu, la hermana de Yi Lin. Las dos son huérfanas y fueron criadas por separado por unos familiares. Sin embargo, cuando la protagonista obtuvo empleo en la industria de la moda decidió hacerse cargo de su hermana menor. Pese a vivir juntas, Yi Lin no le confía sus problemas a Lu Lu, lo cual provoca un quiebre en la relación familiar (4). De igual manera sucederá con Steve, manager y amigo de Yi Lin, quien pese a los años de trabajo juntos, no logra que Yi Lin sea honesta y le comente sus miedos (5).
Todo lo anterior muestra a una protagonista que ha roto con los lazos de comunidad y que se siente atomizada en la sociedad. Tal es el estado de Yi Lin que espacios como el hogar -y en especial el comedor-, que deberían permitir la unión familiar y amical, demuestran en la película la separación y el quiebre de las relaciones amicales y familiares.
Pero al final de la película, lo que paradójicamente unirá a las hermanas será aquello que causó la atomización de Yi Lin: la moda. Lu Lu tiene interés en estudiar diseño y establecer su propia compañía, en la cual desea trabajar junto con su hermana. De esta forma, ambas no solo volverán a restablecer los vínculos familiares, sino también recordar que este interés por la moda y la costura se lo deben a su madre.
El mundo cambia rápidamente. Las modas, la gente y nosotras, las modelos. Esta carrera no durará para siempre. Pero aún quiero brillar por mi hermana, mi única familia.
Yi Lin, “Un pequeño desfile de modas”
Por lo tanto, “Un pequeño desfile de modas” propone la posibilidad de un mercado de la moda y el consumo libre de la individualización y la atomización del sujeto. Esto se logrará a través de un modelo donde primen los lazos familiares y amicales, lo que se ve reflejado en el deseo de las hermanas por establecer en el futuro su propia firma de moda.
“Amor en Shanghai”: Recuperando la tradición (y el amor)
La última historia se titula “Amor en Shanghai”, y presenta a tres amigos de infancia -Pan, Li Mo y Xiao Yu- que viven durante su adolescencia en un antiguo barrio estilo shikumen.
Esta entrega nos presenta a Li Mo y Xiao Yu, quienes sienten atracción el uno por el otro, pero se tendrán que separar una vez terminen la escuela, ya que los padres de Xiao Yu desean que ella postule a la universidad de Yangpu. Sin decírselo a sus amigos, Li Mo decide sacrificar todo y postular a la misma universidad, ingresando a la carrera de arquitectura. Y aunque él es aceptado, no lo será Xiao Yu, lo cual supone una despedida para la pareja.
Dicho ingreso a la universidad supondrá una alegría para la familia, ya que encontrarán una razón para mudarse del antiguo shikumen, y con ello “progresar”y ascender socialmente. Aunque todo esto debería interpretarse como símbolo de éxito, para Li Mo aquellos sacrificios resultan ser una carga en la vida adulta. Pese a que estudió en una universidad prestigiosa y obtuvo trabajo en una compañía reconocida, siente que ha dejado de lado sus sueños y su creatividad -estos, desplazados ante la jerarquía y la obediencia a una autoridad-, así como el vínculo con sus amigos, su familia y su pasado.
Esta primera separación viene acompañada de una segunda, en la cual Xiao Yu viaja a Estados Unidos para estudiar. Vemos entonces como una constante la “idea del progreso” y la migración. Se considera de bajo estatus vivir en un lugar antiguo -pese a que el shikumen en algún momento fue símbolo de modernidad al ser un modelo arquitectónico basado en la estética occidental- y no lograr ingresar a una universidad estatal reconocida. Por ello, tanto los padres de Li Mo como de Xiao Yu estarán a la expectativa de que sus hijos logren los mejores puestos y trabajos.
En ese sentido, es tal el deseo de la familia de Xiao Yu por progresar que vemos cómo ella viaja a Estados Unidos con el fin de adquirir conocimiento en el extranjero y, en el mejor de los casos, quedarse, o retornar al país de origen para obtener un mejor trabajo. Este deseo que yace detrás de la migración se da con la expectativa de que la joven no pierda su cultura en el proceso.
Este “ideal del progreso” no solo lo vemos en las familias, sino también en la sociedad a través de la modernización de la ciudad. Al inicio de la película apreciamos que el jefe de Li Mo le encara que los inversionistas apuestan por grandes edificios. Y en la ventana de su cuarto él ve cómo, poco a poco, las zonas antiguas de Shanghai van desapareciendo.
Vemos entonces un proceso que busca “borrar” todo rastro de lo antiguo -edificios, objetos y hasta personas-, lo cual es considerado como signo de “atraso” y “pobreza”, y dar paso a lo “nuevo”. Esto lo podemos confirmar cuando Li Mo regresa al shikumen, el cual luce abandonado y casi destruido. Incluso parece habitar únicamente su abuela. De esta forma, podemos presenciar que en este ímpetu de modernización se desplaza e invisibiliza lo que se considera como “antiguo” e “inútil” o abyecto- para la sociedad (6).
No obstante, será la interacción con este espacio y con sus objetos lo que le permitirá a Li Mo reconciliarse con su pasado. Tras escuchar unos cassettes que había intercambiado con Xiao Yu, decide no abandonar su pasado y emprender un nuevo proyecto: modernizar el shikumen y convertirlo en un atractivo turístico. Con ello iría a contracorriente del sentido común: la destrucción de lo antiguo.
Finalmente, este rescate del pasado por parte de Li Mo vendrá acompañado con el retorno de Xiao Yu. Él, quien ha restaurado una zona llena de historia en Shanghai -lo cual simboliza un respeto por la tradición y el pasado-, podrá reencontrarse con Xiao Yu, quien regresa a China con el conocimiento del extranjero y la modernidad.
De esta forma, la narración propone la posibilidad de una sociedad que pueda lograr la modernidad sin que por ello tenga que borrar su pasado. Asimismo, este proceso de modernización y globalización no tiene que implicar una aculturación. Y por el contrario, se presenta a una generación de jóvenes que conciben el éxito como la posibilidad de establecer una convivencia entre la tradición y la modernidad.
CONCLUSIONES
Finalmente, llama la atención que Shiki Oriori cierre la película con los protagonistas de las tres historias en el aeropuerto. Y esto no debería extrañar al espectador, pues este espacio debe ser entendido como aquel que simboliza la esperanza de la adaptación, la comunicación y el cambio enuna sociedad globalizada.
Por lo tanto, a partir de los temas que hemos expuesto a lo largo del artículo –el pasado, la migración, la modernidad y la tradición– vemos cómo cada uno de los personajes se ha adaptado a su entorno. Y no solo eso; los protagonistas critican algunos sentidos comunes -la pérdida del pasado, la destrucción de lo antiguo y el desplazamiento de algunos cuerpos- y proponen nuevas soluciones ante los problemas que los rodean.
La película parecería recordarle al espectador que la sociedad china, tan acostumbrada al desplazamiento y la migración, siempre encuentra una forma de adaptarse al cambio sin perder en el proceso su pasado e identidad.
Notas:
(1) Autores como Chang señalan la gran flexibilidad y adaptabilidad de la comida china, pudiendo reemplazar ingredientes o prescindir de estos. Incluso un mismo alimento puede ser preservado de diversas maneras y presentar diferentes sabores gracias a los distintos procesos de conservación que tiene la cocina china. Esta también se caracteriza por su capacidad de aprovechar al máximo los ingredientes para hacer con ellos la mayor cantidad de platos posibles. Según Kathy Lin esto se debe al principio llamado “yi xing bu xing”, en el cual se debe usar para la cocina todas las partes del animal así como el ser humano utiliza todas las partes de su cuerpo en la vida diaria.
(2) Hay que recordar que China tiene un modelo mixto, donde en el plano económico prácticamente es un país capitalista.
(3) Sobre la noción de los cuerpos en una sociedad capitalista, extractivista y tecnologizada, revisar los artículos de Mononoke Hime y Shelter.
(4) Resulta de más curioso que el nombre del personaje se asemeje al término “lala”, el cual hace referencia al lesbianismo en China. Este dato, junto con la presencia de una “cultura de chicas” -que en Japón llevó a la creación de una cultura que promovía las “amistades apasionadas” entre mujeres adolescentes- lleva a pensar en una reformulación de la “cultura de chicas” en China. En ella, se mezclarían conceptos de piedad filial y los vínculos familiares. Por ello, la película resalta esta “cultura de chicas” donde hay una fuerte relación de hermandad y amistad. Sobre las “amistades apasionadas” y el “amor espiritual” en el shōjo bunka, leer el artículo de Liz and the Blue Bird, y sobre la importancia de la piedad filial y los vínculos familiares, ver Their Story y el cine de Alice Wu.
(5) Es interesante cómo esta “cultura de chicas” permite la inclusión del homosexual -visto en la figura de Steve-, un cuerpo que, por lo general, no suele ser aceptado en la sociedad.
(6) Sobre los cuerpos abyectos, revisar el artículo de Mononoke Hime, en el cual se señala la separación entre un cuerpo “productivo” e “improductivo”, así como el lugar que le da Lady Eboshi en la sociedad a los leprosos.
Bibliografía
Chang, K.C. 2008. “Food in Chinese Culture”. En Asia Society. Consulta: 20 de octubre de 2020.
Han, Qijun. 2019. “Diasporic Chinese family drama through a transnational lens: The Wedding Banquet (1993) and Saving Face (2004)”. International Journal of Media & Cultural Politics. Volumen 15, número 3, pp. 323-343.
Kennedy, Ryan. 2016. Fan and Tsai: Food, Identity, and Connections in the Market Street Chinatown. Doctorado en Filosofía, Departamento de Antropología. Indiana: Indiana University.
Li, Haili. 2019. “Representations and public discourse of Chinese family cultures across media platforms”. International Journal of Media & Cultural Politics. Volumen 15, número 2, pp. 239-247.
Lin, Kathy. 2000. “Chinese Food Cultural Profile”. En EthnoMED. Consulta: 20 de octubre de 2020.
Ma, Guansheng. 2015. “Food, eating, behavior, and culture in Chinese society”. Journal of Ethnic Foods. Volumen 2, número 4, pp. 195-199. Consulta: 20 de octubre de 2020.
Devuelta a la… ¿rutina? ¿La “nueva normalidad”? La sola idea del regreso al trabajo y el tráfico, y buscar mil formas de subirnos el ánimo: ver de camino al trabajo guarde el celular, que viene el choro o ya en casa una serie, película o anime. Por eso, el día de hoy analizaremos Aggretsuko y Rilakkuma y Kaoru, dos series que parecen haber retratado casi a la perfección ese sentimiento de estrés y preocupación por la vida adulta.
Aggretsuko, o Agressive Retsuko (アグレッシブ烈子), es una franquicia basada en el personaje (un panda rojo antropomorfizado) creado por Yeti para la compañía Sanrio. Contó entre abril del 2016 y marzo del 2018 con una serie de cortos animados, y estrenó un anime de dos temporadas en Netflix en abril del 2018. Se centra en la vida de Retsuko, una oficinista que debe lidiar con las normas y jerarquías de la compañía. Estas, basadas en prejuicios absurdos, provocan en ella un estrés tal que su única forma de desahogarse es escapar al baño o al karaoke, y cantar heavy metal. En este deseo por solucionar su inconformidad en el trabajo es que decide buscar un novio y casarse. Sin embargo, a medida Retsuko se abre y confía en sus demás compañeros de oficina, esta opinión sobre el matrimonio madurará.
Rilakkuma y Kaoru es una serie en stop-motion de Netflix estrenada en abril del 2019 y cuenta con 13 episodios. Basada en la franquicia creada por San-X, su nombre es una unión de las palabras relax (リラックス, rirakkusu) y oso (熊, kuma), y cuenta tanto con mercadería como videos promocionales. Se centra en Kaoru, una oficinista que trabaja para una pequeña compañía y siente que, a medida pasan los años, su familia, compañeros y amigos la van dejando de lado. En este sentimiento de soledad es que encuentra un día a Rilakkuma, un oso flojo y dormilón que entró a su departamento y decidió instalarse ahí. Y al poco tiempo llega Korilakkuma, una pequeña osa que le encanta jugar. De esta manera, la serie explorará la convivencia entre Kaoru, su mascota Kiiroitori Rilakkuma y Korilakkuma, y el apoyo que entre ellos se brindan.
Lo interesante de ambas animaciones es que presentan como tema en común cómo es ser adulto en la sociedad japonesa, así como las normas, expectativas y sentimientos que estas dos producen en sus protagonistas.
La multiplicidad del “yo” y el jōshiki: “sentido común” y adultez en la sociedad japonesa
Para entender cómo ambas series representan y apelan a los problemas de la adultez en Japón tomaremos en cuenta a autores como Wim Lunsing y Sharon Chalmers, quienes desarrollan la tesis de que la sociedad japonesa, a través de sus roles, jerarquías y sistema legal provocan la exclusión de determinados sujetos.
Desde la juventud se le inculca al sujeto el jōshiki o “sentido práctico”, lo que se considera como “apropiado” y “normal”. En ese sentido, por ejemplo, se concibe el matrimonio como algo “natural” (shizen), un acontecimiento del cual se sirve el individuo para reafirmar ante la sociedad que ya es un adulto completo (ichininmae no shakaijin) o una adulta completa (ichininmae no onna). Con ello se traza una clara diferencia con las personas solteras, a las que se considera como hanninmae (“personas incompletas” o hasta “imperfectas” –mikon-). Dentro de un sistema de roles definidos, el matrimonio permitirá a los hombres demostrar que son adultos al proveer de bienes a su familia, y las mujeres a través de la maternidad y el ejercicio del rol de amas de casa.
El matrimonio como evento importante y que marca la adultez en Japón. Vía Nippon.com
Si bien los roles se han flexibilizado en los último años, y vemos tanto a hombres como mujeres en la esfera laboral, sigue existiendo un sistema -la familia, el trabajo, los medios de comunicación, las revistas especializadas, entre otros- donde se persuade a la mujer sobre la importancia de una crianza cercana de los hijos con el fin de evitar en ellos malas experiencias o problemas psicológicos. Asimismo, normas sociales implícitas invitan a que a estas labores se sume la del cuidado de los padres.
En ese sentido, el desarrollo exitoso de los hijos sería reflejo de una buena crianza por parte de la madre y una estabilidad en el hogar, lo cual repercute de manera positiva en la imagen social que proyecta la cabeza de familia (el padre). Con ello se busca encaminar a la mujer para que cumpla el rol de “buena madre” y “buena esposa”, ya sea dedicándose de manera exclusiva a ser ama de casa o, de ser necesario, en trabajos de medio tiempo que le permitirán luego dedicarse al hogar (1). De ser exitoso este modelo, se proyectará la imagen de una sociedad japonesa “estable”.
Los roles y la conformación de la familia japonesa. Vía Wikibooks
Otro concepto que deberán manejar los sujetos será la diferenciación entre el uchi y el soto. El uchi es lo interno, y en este se evocan sentimientos de privacidad, protección, seguridad y pertenencia. Además, es el espacio donde uno puede expresar sus verdaderos sentimientos (honne), e invita al relajo, la informalidad y al comportamiento casual. Por otro lado, el soto es lo exterior, donde se invita a camuflar los sentimientos y brindar una apariencia al exterior (tatamae) (2). Esto hace que el sujeto exprese el self de manera múltiple (3).
Los “otros” silenciados: el trato a las familias “disfuncionales”
Sin embargo, en la sociedad japonesa, todo individuo que sale de las normas será considerado como “anti social”. En una sociedad que evita que los sujetos resalten, esta “marca” supone un estigma, lo cual provoca que el individuo sea alienado, separado y hasta señalado con respecto a los otros miembros del grupo.
Tanto las mujeres sin esposo como las madres solteras se encuentran frente a una sociedad donde no pueden adquirir ni alquilar vivienda de manera fácil. Esta restricción se debe a las pocas oportunidades laborales que tienen, ya sea porque solamente pueden adquirir trabajos de medio tiempo o por la poca posibilidad de ascenso. Esta discriminación laboral se debe a que las empresas consideran a las mujeres como personal de paso, que solo se mantendrán hasta el matrimonio -demás está decir heterosexual-.
La «cultura del rechazo» hacia las madres solteras en Japón. Vía The Washington Post
Asimismo, los hijos de madres solteras o divorciadas sufren de discriminación por parte de la escuela y de sus compañeros. En el primero porque, para inscribir a un niño o niña en la escuela este debe estar registrado en el sistema familiar o koseki, y por parte del segundo, cuando los niños ven en actividades escolares la ausencia del padre. Además, existe el prejuicio de que estos niños sin padre causarán problemas. Ante este contexto, han surgido organizaciones de apoyo a madres solteras o de mujeres separadas que entre ellas se brindan apoyo, ya sea en el cuidado de los hijos como el brindar vivienda.
Por último, cabe resaltar que en este panorama la diversidad sexual tampoco bienvenida. Si bien hace unos años se ha legalizado el matrimonio LGBT en algunos distritos de Japón, la existencia de una inequidad económica provoca que algunas sexualidades divergentes, como el lesbianismo, sean sumamente marginadas. . En el caso del lesbianismo, el marcado sistema de roles y la concepción de que la adultez se alcanza con el matrimonio crea la imagen de las lesbianas como “inmaduras” e “incompletas”, ya que no cumplen con el papel de madre ni esposa. Incluso serán silenciadas en el discurso político, lo cual perpetúa una inequidad legal y económica que se verá reflejado en la dificultad para adquirir una vivienda o estar protegidas en caso sean expulsadas del hogar.
A partir de lo expuesto anteriormente es que el espectador podrá tener una mejor idea de las problemáticas retratadas en Aggretsuko y Rilakkuma y Kaoru, dos series que reflejan el sentimiento de la adultez en el Japón contemporáneo.
“KILL ’EM ALL!!!”: la inestabilidad laboral y emocional en Aggretsuko
Aggretsuko nos presenta a Retsuko, una empleada “dulce, obediente y responsable” de 25 años y soltera, quien finge estabilidad en todos los ámbitos de su vida: desde el laboral hasta el emocional y de pareja. Y como todos los que hemos visto la serie, ya sabemos cuál es su forma de desahogarse:
DEMOLER, DEMOLER la estación del tren. La única salida que encuentra Retsuko para su estrés es escapando al karaoke y cantando
En primer lugar, tenemos el retrato del ambiente laboral. Específicamente, una alusión al ideal del “sarariiman” -o asalariado- y la sacralización de las empresas en la economía japonesa. Este espacio es un segundo “hogar” para el sujeto, donde se reproducen las jerarquías propias de la sociedad. En este sentido, se considera que el individuo está en deuda con la empresa, ya que este invierte en la formación de él.
Este trabajador será considerado como un “nuevo samurái” o “guerrero corporativo”, quien da la vida por la empresa y, por qué no, por el bien de la sociedad y la economía del país. Este discurso lo podemos encontrar en Puko, amiga del colegio de Retsuko, quien agradece a la protagonista por su trabajo porque personas como ella son el sostén de la sociedad:
Una linda amistad, pero… Retsuko, ¿¡por qué cargas todo sobre tus hombros!?
Sin embargo, esta jerarquización incluye el traslado de las inequidades de la sociedad japonesa al ámbito laboral. Un ejemplo lo podemos encontrar en el trato que tiene el director Ton -quien se insertó a la vida laboral en 1987, en pleno auge de la burbuja financiera e inmobiliaria en Japón- hacia las mujeres del área de contabilidad. Él espera que las mujeres limpien su escritorio, coloquen flores y surtan con agua su hervidor. De esta manera se trata de imitar un modelo de servidumbre y ama de casa en la oficina, lo cual demuestra un inherente machismo en las relaciones laborales, especialmente por parte de trabajadores mayores (la mayoría de veces, jefes) hacia las más jóvenes:
Las mujeres inútiles son mejores que las mujeres competentes
Directo Ton (T.1, cap.1)
¿Cuánto dinero ha invertido esta empresa en su formación?
Director Ton (T.1, cap.3)
Otro ejemplo de misoginia y una cultura laboral que invisibiliza casos de abuso de poder y misoginia es el del Director General, quien duda si es real la queja hacia el director Ton, y argumenta que hoy en día los empleados se quejan por todo. Solamente cederá ante ese problema cuando se ve amenazado por Washimi, su secretaria y amiga de Retsuko.
Y al ser la oficina un ambiente jerárquico, requerirá de otro que permita a sus trabajadores -tanto jefes como empleados- entablar relaciones horizontales y expresarse abiertamente. Este espacio será el de las fiestas con bebida. La participación en estas, según Sharon Chalmers, es una muestra de aceptación, apertura y satisfacción por parte del empleado; no unirse significa rechazo, un acto de desafío y un signo de alienación. Si bien Retsuko no concibe su asistencia a las fiestas como importante, especialmente si no se siente satisfecha con el ambiente laboral, Washimi y Gori -amigas de la oficina y del yoga- le enseñan la finalidad de este: el poder entablar un diálogo sincero con sus compañeros y con el director sobre lo que le incomoda.
La fiesta con bebida como espacio donde Retsuko puede conversar «sin accidentes» con el Director Ton
Este será un punto de inflexión para Retsuko, ya que a partir de este momento será un poco más abierta con sus sentimientos, y el espectador entenderá las razones detrás de la sobre exigencia de Ton hacia los empleados más jóvenes (aunque eso no resta muchos de sus prejuicios). Sin embargo, todavía hay un elemento en la vida laboral que la protagonista debe superar: la confianza y comunicación con sus demás compañeros.
En ese sentido, la aparición de Anai, el nuevo integrante de la oficina, será importante. Él representa el temor que sienten los jóvenes al ingresar al “mundo adulto”. Este miedo reside en la presión y el “exceso de trabajo”. Y aunque el pánico de Anai está justificado -recordemos las noticias de trabajadores que fallecen o se suicidan por la sobrecarga laboral (karoshi)-, tendrá paz cuando encuentra su lugar en la oficina y sea reconocido por su habilidad en la cocina. Esto le permitirá abrirse a los demás y trabajar de manera eficiente en la oficina.
Las dos caras de Anai. Kowaidesu ne 〣( ºΔº )〣
Gracias a su relación con la protagonista, ambos aprenderán a establecer estrategias comunicativas con sus compañeros, identificar sus habilidades y confiar en ellos, ya que ese apoyo mutuo será la clave para el éxito de la empresa y crear un mejor ambiente laboral.
“DU HAS(S)T”: ¿felices por siempre? Familia y matrimonio en Aggretsuko
Cuando parece que la vida de Retsuko ha encontrado un equilibrio, regresa con fuerza un problema que era constante en la serie: la búsqueda de la protagonista por un novio, con el cual pueda contraer matrimonio y establecer una familia.
Desde la primera temporada pudimos ver cómo Retsuko percibía el matrimonio de manera idealizada: primero como una forma de escapar del trabajo, con Resasuke, luego como una forma de “madurar” antes de que “se le pase el tiempo”, con Shirota. Pero será en la segunda temporada, cuando conoce a Tadano, que la protagonista reafirmará que esto es algo que ella realmente desea (y ya no es producto de la imposición social).
La segunda temporada será vital para el desarrollo de las relaciones interpersonales en Retsuko. Por un lado, uno de los personajes que más urge a la protagonista a pensar en la familia y en el matrimonio es su madre:
De tal palo, tal astilla
Ella argumenta que el matrimonio es parte de la “realidad”. Con ello no solo apela al “sentido común” o jōshiki,del cual hablamos al inicio del artículo, sino también a la carga social que esta trae: un símbolo de “madurez” para la mujer y una “fuente de apoyo” (económico y a través de los hijos) en el futuro.
Lo digo como tu madre y nunca me equivoco
Madre de Retsuko (T.2, cap.1)
En una sociedad donde se espera que el hijo o hija no realicen actos que desagraden a la madre, la omisión de casi todos los consejos que le brinda resulta un acto de rebeldía e insatisfacción hacia las normas y prejuicios que existen en el imaginario social. Si bien al inicio accede a salir con Shirota, un funcionario público -con trabajo estable y socialmente aceptado- que es presentado como amigo de la familia, enamorarse de Tadano representa un nuevo desafío -de manera inconsciente- hacia la idea de estabilidad que tanto le insistía su madre a lo largo de la temporada.
Retsuko y Shirota. Mujer, ¿qué haces ahí?
Retsuko y Tadano se conocen en la escuela de manejo. Ella lo considera un “poco infantil”, y lo relaciona a su estatus de desempleado. No obstante, a medida conoce al personaje, descubre que es dueño de una empresa que optimiza a las compañías a través del uso de una inteligencia artificial. Él representa una forma alternativa de vivir a la que dicta el “sentido común”: no tiene vivienda fija -vive en su limosina y ahí trabaja-, es dueño de una exitosa empresa pese a que no aparenta serlo -ahí entra la importancia del traje o ropa en la sociedad japonesa como una forma de designar el estatus y trabajo-, y rechaza la importancia del matrimonio.
Y pese a que ambos están enamorados el uno del otro, el rechazo tajante al matrimonio por parte de Tadano, y la imposición de esta idea sobre Retsuko, supone un punto de quiebre en su relación. Aunque él propone unos cambios en la sociedad que pueden resultar interesantes -especialmente porque promete una reforma en el sistema económico que exalta a las empresas-, suponer que todos lo aceptarán es un error de su parte. Su incapacidad de tranzar o entender el punto de vista de Retsuko, cuando ella necesita ser escuchada y entendida, supone el fin de su relación.
Love is in the air
Finalmente, vale la pena detenerse brevemente en la elección de presentar una historia sobre el mundo laboral japonés y la búsqueda del matrimonio con personajes animalizados. La animalización es una figura literaria donde se le dota a los seres humanos de cualidades propias de los animales (3). El objetivo de esta es ligar al ser humano con la naturaleza para demostrar el caos de la sociedad -recordemos nuestro análisis de Mononoke Hime, donde se reflexionó sobre cómo Occidente contrapuso lo “civilizado” con la esfera natural-, y reflejar las jerarquías sociales y la inamovilidad del sujeto. Como Aggretsuko se centra en las jerarquías propias de la sociedad y el mundo laboral japonés, donde parece que la vida está predeterminada por las normas, simplemente parece que el recurso de la animalización se conjuga de forma perfecta con la trama.
Rilakkuma y Kaoru: la construcción de una “familia extendida”
Para los que ya éramos fanáticos de Rilakkuma no nos son raras las animaciones de este: personajes que presentaban, mes a mes, una temática sobre la cual girarían los nuevos productos de la marca. Se trataba, entonces, de una franquicia usaba la animación para generar un consumo. Sin embargo, ¿qué es lo que nuevo que propone esta serie?
Yo me relajo, tú te relajas, él/ella se relaja, nosotros nos relajamos
Esta se centra en Kaoru, oficinista que está en edad de casarse y, sin embargo, vive sola en su departamento, junto con Rilakkuma, Korilakkuma y Kiroitorii. La protagonista no se trata de un personaje nuevo en la franquicia: es aquel que busca generar una identificación con el consumidor. Al ser el público original uno femenino, muchos de los problemas que se señalan en la serie están dirigidos a los que atraviesan las mujeres en la sociedad japonesa.
A lo largo de los capítulos Kaoru sentirá cómo es dejada de lado por su familia y sus amigas, con lo cual se genera un sentimiento de soledad, y se identifica la necesidad de crear vínculos de cercanía y confianza con otras personas. En ese sentido, la aparición de Rilakkuma y Korilakkuma no solo permitirán a la protagonista romper con la rutina, sino también tener a alguien con quien reflexionar sobre sus problemas.
Un primer punto a analizar es el de la amistad entre mujeres. El primer capítulo nos presenta esta como un lazo que en algún momento fue fuerte. Sin embargo, esta relación de “familia extendida” que podría establecerse entre Kaoru y sus amigas de la universidad es retratada como inestable y pasajero. Este encuentra su fin cuando la mujer se casa; a partir de este momento ella pasará tiempo con los hijos, con el esposo, y con los amigos y familia de este.
La imagen de los cerezos en el primer capítulo será importante para entender el mensaje que se irá construyendo a lo largo de la serie: si bien los años “deseables” para que una mujer contraiga matrimonio van quedando atrás, Kaoru sigue manteniéndose vital y aprendiendo sobre sí misma. En ese sentido, no tiene por qué sentirse como un “desecho” de la sociedad (5).
Kaoru y compañía contemplando lo efímero de la belleza en el árbol de cerezo
Un segundo elemento a tomar en cuenta es la relación que Kaoru tiene con su familia. Kaoru, como hija, es vista de manera utilitaria: ya que Satoko, la esposa de su hermano, no se lleva bien con la madre, le insisten que regrese y ponga paños fríos entre las dos. Esto se debe a que la madre y su cuñada no coinciden en el rubro que debería desarrollar la granja familiar. No obstante, cuando el negocio propuesto por la última va bien, la relación entre las dos mejora, y de manera explícita le piden a Kaoru que ya no regrese.
De esta manera se puede identificar que las hijas mujeres en Japón o las esposas de los hijos son percibidas como aquellas que deben estar al cuidado de la madre del esposo. Con el matrimonio, se considera que la mujer entra a formar parte de la familia del esposo, por lo que es importante que tenga una buena relación con la suegra y le sirva en todo lo que necesita. Kaoru, quizás consciente de este sometimiento hacia su familia, desea no regresar a su pueblo porque quiere ser libre de la casa familiar.
En ese sentido, en el último capítulo, cuando el mismo hermano, le pide que no regrese al pueblo, le está otorgando de manera simbólica -como la cabeza de familia– la libertad para que siga viviendo en Tokio.
Asimismo, podemos ver en la serie una exposición sobre las dinámicas familiares en Japón. El capítulo dos nos presenta a Tokio, un niño que vive en el mismo edificio que Kaoru, y vive solo con su madre, quien está todo el día en el trabajo. Cuando le preguntan por su padre, opta por el silencio. Este puede ser señal de vergüenza, ya que una mujer sin esposo tiene una posición inestable en la sociedad japonesa, y los niños sin padre son vistos como “diferentes”.
Es así como la serie presenta en Tokio a otro personaje que es apartado por la sociedad y que, gracias a la compañía de Kaoru, Rilakkuma, Korilakkuma y Kiroitorii -su familia extendida- podrá encontrar hogar (uchi), aquel lugar seguro donde puede expresar sus verdaderos sentimientos.
La soledad de Tokio
Un último punto que la serie pone en cuestión es la del “sentido común”. Por ejemplo, cuando Kaoru le cuenta a Sayu, una compañera de su oficina, que desea adoptar un gato, esta le responde que es “sentido común” qué eso no es apropiado para una mujer soltera. Se trata de una norma implícita que, no obstante, Kaoru no aprendió ni le encuentra sentido. Con ello se muestra el absurdo detrás de algunas de estas normas y “sentidos comunes”.
Otro “sentido común” que se presenta al final de la serie es que “las cosas viejas son feas y de gente pobre”. Este discurso dicho por Tokio representa una forma de pensar extendida que rechaza lo antiguo con el motivo de mostrar un estatus y seguir promoviendo el consumo. Sin embargo, Kaoru le señala que en realidad hay que valorar los objetos y los espacios por lo que son y lo que fueron, ya que son valiosos por la carga emocional que llevan consigo.
A partir de esta última reflexión es que nos encontramos con una serie que busca rescatar lo antiguo y que invita a respetar cada etapa de la vida. En otras palabras, no todo lo antiguo debe ser desechado ni visto como inútil, y no se debe apresurar a que las mujeres contraigan matrimonio, ya que la vida es un proceso de aprendizaje y valoración de uno mismo.
Bye-bye, Rilakkuma ( ; ω ; )
Un balance final
Por lo tanto, Aggretsuko y Rilakkuma y Kaoru son dos series animadas en Netflix que presentan la problemática de la adultez femenina en Japón. Si bien en ambos hay una persistencia en la búsqueda del matrimonio -sin presentar una solución o alternativa a dicha imposición-, se invita al espectador a respetar los tiempos en los que cada sujeto opta por casarse. Incluso se llega a sugerir, a través de personajes como Washimi, que el matrimonio no es para todas las personas.
Es interesante cómo en los últimos años hay varios animes que abordan esta temática. Además de los analizados el día de hoy, otros que también abordan la adultez son Wotakoi y Kobayashi-san Chi no Maid Dragon. Al tema de la madurez y la vida laboral, se suma el de la identidad fan u otaku, y cómo esto no anula la sexualidad. Estos animes valdría la pena analizar en una siguiente ocasión.
NOTAS:
(1) Frente a esta problemática, hay animes como Love Live! que optan por anular la presencia masculina o del padre para prolongar o suspender la obligación del matrimonio. Se trata de un mundo alterno -que en una primera impresión da la apariencia de un girls’ power o liberación femenina- donde las mujeres pueden ocupar puestos de poder y altos en el trabajo, ya que no hay presencia masculina. De esta forma lo representado en el anime no choca con las nociones de verosimilitud -verdad, realidad- del público japonés.
(2) Quizás podemos establecer algunas semejanzas con el principio del rostro o miànzi, vistos en el análisis de Their Story.
(3) En otras palabras, el individuo tiene diversas formas en las cuales puede hacer “autorreferencia” o se concibe a sí mismo.
(4) Ejemplos en la literatura lo podemos encontrar en La ciudad y los perros de Mario Vargas Llosa y en el cuento Bestiario de Julio Cortázar, o en el cine en Zootopia.
(5) Las mujeres solteras han sido consideradas en Japón como un lastre para la sociedad. Esa discriminación se puede apreciar en mayor medida hacia las “viudas de la guerra”, mujeres mayores que en su momento no pudieron contraer matrimonio debido a la gran tasa de mortalidad masculina durante la Segunda Guerra Mundial. Un ejemplo de esta discriminación hacia las mujeres solteras de la tercera edad lo podemos encontrar en uno de los episodios de Flip Flappers.
¿Hambre de más? Te recomendamos los siguientes textos:
Lunsing, Wim. 2001. Beyond Common Sense. Sexuality and Gender in Contemporary Japan. Nuevo York: Routledge.
Chalmers, Sharon. 2009. Emerging Lesbian Voices From Japan. Nueva York: Routledge.
¿Cuántas veces no hemos metido la pata en la adolescencia? ¿Acaso no hemos hecho tonterías con nuestros amigos y vivido al máximo nuestros sentimientos?
La misma premisa sigue el manhuaTheir Story, también conocido como Tamen De Gushi o SQ: Begin W/Your Name!,publicado desde el 2014 por Tan Jiu. Con 203 capítulo hasta la fecha, es un slice of life que presenta el desarrollo de la amistad entre Sun Jing y Qiu Tong, dos chicas que estudian en escuelas distintas. En paralelo se explorará el día a día de sus amigos, los eventos que ocurren tanto en el colegio como fuera de este, y la relación que tienen con su familia.
Si bien el manhua tiene como centro el desarrollo de la relación entre Sun Jing y Qiu Tong, llama la atención cómo la narrativa presenta múltiples capítulos centrados en otros personajes, lo cual permite complejizar no solo en la personalidad de las protagonistas, sino también en la de sus amigos. Ello permitiría al lector profundizar el contexto en el que estos adolescentes viven. Se trata, entonces, de una obra narrada desde múltiples perspectivas o, en otras palabras, una polifonía. Término acuñado por Mijaíl Bajtín, la polifonía consiste en la pluralidad de voces en una obra, cada cual con una personalidad y un punto de vista sobre lo que los rodea.
De esta manera, gracias a la polifonía encontramos la aproximación que tienen las protagonistas y sus amigos sobre la adolescencia yla adultez, la relación que tienen con su familia, el género, y la sexualidad; todo esto en el contexto de una China urbana y contemporánea. Por ello, antes de profundizar en estos aspectos, vale la pena revisar brevemente cómo el manhua se refiere a dicha sociedad.
https://twitter.com/i/status/960213462587654144
Construcción de una sociedad: ¿compañerismo o individualismo?
Their Story deconstruye el mito de una sociedad china que desea caracterizarse por la camaradería y el sentido de comunidad. Un ejemplo de ello lo podemos encontrar en el personaje de “Tattletale” -en su traducción al inglés, o “chismoso” en castellano-, quien desde los primeros capítulos es presentado como un personaje que respeta de manera desmedida y acrítica la “nación”. Ello se puede apreciar cuando en un día de lluvia decide salir corriendo del salón para “rescatar” la bandera y evitar que se moje:
Tattletale al «rescate» de la bandera. Capítulo 27 de Their Story, Tan Jiu.
Y si bien este amor por el territorio, costumbres y hasta la política podrían ayudar a crear un sentido de comunidad con sus compañeros, sucede lo contrario y, paradójicamente se lo construye como un personaje individualista. A ello se le debe sumar su poca capacidad de diálogo y de tolerancia, ya que siempre ignora las invitaciones de Sun Jing y Qi Fang para salir, y cree que el camino al éxito solamente se logra a través de una disciplina que lo obliga a ignorar los momentos de ocio -por lo cual, por ejemplo, siente celos hacia Qi Fang y le cuesta entender cómo logra alcanzar un mejor puesto que él-:
«¡Tenemos distintos valores!». Capítulo 81 de Their Story, Tan Jiu.
«…Tan molestos», el individualismo de Tattletale. Capítulo 10 de Their Story, Tan Jiu.
Por otro lado, el manhua cuestiona el ideal de camaradería y comunidad a través de la representación que hace del bullying. Ello se puede apreciar en el capítulo 122, en un flashback que tiene el presidente de clase Ashu:
Presidente de clase Ashu como contraposición de Tattletale. Capítulo 116 de Their Story, Tan Jiu.
Arco de crecimiento (físico y psicológico) de Ashu, el presidente de clase. Capítulo 123 de Their Story, Tan Jiu.
Él servirá como contraposición de “Tattletale”, ya que encarna los valores de la disciplina, la constancia y el apoyo a los demás, por lo cual sí podría encarnar el ideal de compañerismo. Con ello se demuestra que la camaradería, más que ser un valor adquirido por ceñirse al discurso oficial de una nación, es algo que se construye entre sus integrantes a partir de un compromiso y apoyo mutuo. En otras palabras, la comunidad solo se logra construir a partir del reconocimiento del otro y la apertura al diálogo.
Es así como Their Story presenta desde temprano en su narrativa una fuerte crítica social que se extenderá en la forma cómo se construye a los sujetos y cómo se los encamina a la adultez.
“Explorar nuestros límites”: Adolescencia vs. Adultez
El manhua plantea la adolescencia como aquella etapa donde el sujeto tiene mayor libertad y puede expresar sin temor sus emociones, a diferencia de la adultez, en la cual deben adaptarse a las normas y cumplir con las expectativas sociales. Esto se debe a que la sociedad entiende la adolescencia como aquella etapa donde el joven termina de asimilar qué es lo apropiado y qué no, y se encamina a las responsabilidades que le esperan en la adultez. Por ello, “pequeñas desviaciones” a la norma pueden ser toleradas. Sin embargo, en la adultez se esperará que estos mismos sujetos puedan obtener un trabajo estable, se casen y puedan hacerse cargo de la familia (teniendo hijos y cuidando a los padres).
Pero además de haber asimilado estas normas, en Asia, y específicamente en China, será importante que los jóvenes también hayan interiorización el cuidado del “rostro”. Este consiste en la reputación individual y familiar que debe mantener el sujeto. Bajo los nombres de miànzi (面子) -estima personal, reputación, prestigio, honor, posición social- y liǎn (臉子) -respeto, reputación, prestigio, influencia-, el “rostro” se le otorga al sujeto, pero también debe ser construido y se debe luchar por él. Por ello, será vital que el joven actúe en la esfera pública ciñéndose a la norma, cuidándose de no realizar alguna acción que sea juzgada por la comunidad y que provoque la pérdida de su reputación y la de su familia.
Sin embargo, llama la atención cómo los personajes de Their Story son abiertos en sus emociones. En lugar de mostrarse en la esfera pública -en la calle y en la escuela- como estoicos y con un perfecto control sobre sus emociones, son muy transparentes. Ello se puede apreciar cuando se contrasta a los transeúntes, quienes no suelen demostrar en exceso sus emociones, con los protagonistas. Y aunque hayan casos donde la gran alegría de los personajes se traslada a los personajes de fondo, estos tratan de mantenerse inamovibles:
Contraste de sentimientos: transeúntes y Sun Jing (¿soy yo o también hay concepto de “rostro” en la imagen? :pensando:). Capítulo 19 de Their Story, Tan Jiu.
Their Story plantearía, entonces, la adolescencia con un potencial transgresor, ya que en ella se permite a los jóvenes, todavía en tránsito de asimilar la norma, buscar sus límites y decidir si más adelante la cuestionan:
«Mamá, ¿acaso en la escuela no te morías de ganas de conocer los límites del ser humano?». Capítulo 93 de Their Story, Tan Jiu.
Si bien se percibe una “rebeldía” en los personajes, nada garantizaría que esta se mantendrá en la adultez. No obstante, la constante referencia que hacen los personajes sobre sus padres nos lleva a la pregunta: ¿realmente mantendrán el mismo sistema en el cual viven?
Entre la atomización y la gratitud: relación con los padres
La piedad filial es un aspecto muy importante en la sociedad china. Autores como Qijun Han señalan que el modelo tradicional de familia china se construye sobre una base patriarcal, patrilineal y patrilocal, donde los hijos tienen un sentido de responsabilidad con los padres y los mayores, lo cual los coloca en una relación jerárquica y de obediencia.
Y pese a que el manhua nos sitúa en un contexto urbano y contemporáneo donde la imponente figura de un “patriarca” ha desaparecido, se suma otro problema: la inserción de los sujetos a las dinámicas de globalización e industrialización. Este viraje económico se realizó en China en los años 90, especialmente en las grandes ciudades, y no solo provocó el cambio en las dinámicas familiares -como la inserción del hombre y la mujer a la esfera laboral-, sino también la separación de los padres con sus hijos por la sobrecarga laboral que deben asumir para mantener el hogar. Los efectos de esta pueden ser percibidos en el caso de la madre de Qin Xiong, quien se hace cargo de mantener a la familia y llega cansada al hogar, o la madre de Qiu Tong, quien trabaja horas adicionales y constantemente debe cancelar los planes que tenía con su hija:
Desmintiendo el mito de la familia: el libre mercado y la atomización del sujeto. Capítulo 93 de Their Story, Tan Jiu.
Todo esto construye un contexto donde hay una atomización del sujeto, donde el ideal de familia y de familia extendida, con la presencia de tíos o abuelos, es desmentido al mostrar la soledad en la que se encuentran. Y pese al desamparo en el cual se encuentran, llama la atención cómo estos no dejan de reconocer el esfuerzo de sus padres, y sienten una profunda gratitud hacia ellos:
Un regalo por el día de la madre: relación de Qiu Tong y su mamá. Capítulo 53 de Their Story, Tan Jiu.
“Gracias por tu arduo trabajo”: Qin Xiong agradece a su madre, quien los mantiene a ambos. Capítulo 196 de Their Story, Tan Jiu.
Ello se aprecia sobre todo cuando se refieren a la figura de la madre. No obstante la ausencia del padre es expresada por los personajes masculinos de forma violenta, y la relación con este parece tensa, como se puede observar en la forma cómo Qin Xiong se refiere a su padre, o cuando un personaje extra conversa con su padre en el restaurante:
Relación de Qin Xiong con su padre y su pueblo de origen. Su historia viene después del capítulo 107, donde un personaje extra discute con su padre sobre su ausencia y repentino interés en lo que hace. Capítulo 108 de Their Story, Tan Jiu.
El rechazo de Qin Xiong de visitar a su padre no solo sería una ruptura con la estructura patrilocal propia de la piedad filial, sino también es un desarraigo hacia la ciudad de origen, lo cual podría provocar un quiebre en el sujeto al romper de manera violenta con su pasado.
De esta manera, Tan Jiu señala un cambio en la estructura familiar de la sociedad china, así como múltiples quiebres que se dan en el sujeto, ya sea por la atomización que sufre debido a su inserción en la dinámica neoliberal o por la ruptura con el lugar de origen -vinculado a la patrilocalidad-. Y si bien la urbe china presenta una paulatina inserción de la mujer en el trabajo y la desaparición de la figura masculina como única cabeza de la familia, el manhua nos muestra que la sociedad atraviesa todavía por una inequidad.
Del arte a la crítica social: ¿cómo hablar del género?
En este contexto, si Their Story es una historia que cuestiona el modelo tradicional de familia, también dedica algunas secciones para criticar la construcción del género.
Para entender cómo se construye el género en China se debe tomar en cuenta las influencias del confucianismo. Este sistema de pensamiento apunta la necesidad de una diferenciación sexual con el objetivo de mantener la armonía social. Con ello, se construyeron roles de género de manera marcada: a las mujeres se les asignó el rol de esposas, concubinas o prostitutas, con una sexualidad al servicio del hombre y, de ser casadas, al cuidado del hogar; mientras que el hombre era considerado la cabeza de la familia, quien debía tener hijos para demostrar la “prosperidad” familiar -lo cual también es parte del concepto de “rostro”- y su trabajo se ubica en la esfera pública.
Sin embargo se pueden encontrar dos momentos que permitirán un cambio en el rol de la mujer en China: el surgimiento de las fábricas de seda y la Revolución Cultural (1949). Las fábricas de seda fueron espacios que, hasta 1920, permitieron a las mujeres obtener ingresos económicos, y a partir de ellos se formaron comunas que les brindaron una relativa libertad y donde no se les imponía el matrimonio. Por otro lado, en la era de Mao Zedong (1949-1978) se buscó una igualdad de la mujer en el ámbito legal y social. No obstante, este discurso de “equidad” se basó en introducir a la mujer en la esfera laboral -muchas veces en trabajos de “segunda clase”-, pero sin quitarles la carga de trabajo doméstico. Esto se mantendrá por décadas, inclusive con la inserción de China a la economía de libre mercado, a partir de los años 90.
Sun Jing presenta a sus papás, quienes trabajan en el rubro de fotografía y editorial. Capítulo 45 de Their Story, Tan Jiu.
Se trata, entonces, de un contexto donde si bien la mujer tiene un lugar en la esfera laboral y tiene mayor acceso a la educación, sigue existiendo la imposición del matrimonio y una reducción de su cuerpo a objeto de deseo. Asimismo, las leyes y el discurso oficial animan a las mujeres a focalizarse en la familia y en el cuidado del hogar a partir de una carencia de leyes que prohíben el acoso sexual, y a través del uso de la propaganda y los medios, respectivamente.
De esta manera, el manhua retrata la problemática de la inequidad de género de manera más clara a partir del 2018, meses después del surgimiento de los movimientos #MeToo en Asia. China no será ajeno a ello, ya que usará el hashtag en redes sociales, pero ante la censura será reemplazado por términos como #WoYeShi, #metoo o #RiceBunny -ya que el hashtag original “#MeToo” se asemeja en pronunciación a la palabra en mandarín “Mi Tu”, “conejo de arroz”-. Así, como toda obra de ficción, Their Story se verá influenciada por los discursos con los cuales entra en contacto su autor, quien decidirá a través de su historia si los avala, cuestiona o transgrede.
En un contexto donde se desea denunciar algo que produce malestar a un grupo de la población, pero se corre el riesgo de la censura, ¿cómo transmitirlo? A través del arte, ya sea desde la literatura, el cine, la música o el cómic. Y si Their Story ya había planteado desde entregas anteriores las problemáticas por las que atraviesan los jóvenes en relación con los ideales de familia y adultez, este tema no estará exento, solo que, a diferencia de los anteriores, llama la atención la manera directa en la cual lo denuncia. Ello se puede apreciar primero cuando Sun Jing defiende a Qiu Tong de un acosador, quien filmaba debajo de su falda durante una visita al parque temático. Ante ello la respuesta del parque fue recomendarle a Qiu Tong no use una falda corta en lugares con mucha gente, pero Sun Jing seguirá defendiendo la opción de vestimenta de su amiga:
Sun Jing recriminando a una trabajadora del parque de diversiones, quien critica la ropa que usó Qiu Tong. Capítulo 184 de Their Story, Tan Jiu.
Otro ejemplo de ello se presentará capítulos más adelante, donde un hombre -no se puede explicar con precisión si se trata del padre de Sun Jing, o si bien se trata de uno de los tantos personajes de fondo que toman en ocasiones protagonismo en la obra- imagina el futuro de su hija. Él espera que ella pueda vivir plenamente y con libertad, pero algunas decisiones que desea tomar no son aceptadas, muchas veces por el riesgo que supone para ella “por ser mujer”. Y si bien, pese a que ese camino parece encasillar a la joven, al final se abre la posibilidad de que logre -de alguna forma, sin que el lector sepa el proceso de cuestionamiento o simplemente si decidió “asumir el riesgo”- algunas de sus metas:
Cómo el padre se imagina a su hija pese a la realidad de la sociedad. (Capítulo no es de libre acceso), Their Story, Tan Jiu.
Lo visto hasta el momento nos demuestra que Their Story es un manhua que no es indiferente a los problemas sociales en los cuales se insertan sus protagonistas. Si este se ha visto influenciado por todas las denuncias de acoso y objetivización de la mujer que surgieron a partir del 2018, y lo expuso pese a los antecedentes de censura, ¿cómo pudo desarrollar casi desde sus inicios la relación entre Sun Jing y Qiu Tong?
“Y pese a todo… ‘buenos ciudadanos’”: la (homo)sexualidad
La homosexualidad no resulta nueva en la sociedad China, ya que se tiene registro de ello en las cortes, entre hombres de alto rango. Asimismo, Fung Kei Cheng señala que en estos mismos espacios las relaciones lésbicas fueron incentivadas no solo con el objetivo de crear una mayor armonía entre las mujeres y concubinas del palacio, sino también porque les permitiría a los hombres conservar su energía sexual -y con ello, según la doctrina taoísta, alcanzar la longevidad-. No obstante, estas relaciones entre personas del mismo sexo serán recién suprimidas en la China moderna, y encontrarán una mayor notoriedad a partir del 2000.
Con las reformas post-socialistas, la globalización e industrialización de los años 90, la población China podrá acceder al Internet y, con ello, entrará en contacto con los hábitos de consumo y las diversas comunidades de Taiwán y Hong Kong. Según Jamie Zhao, este antecedente permitirá no solo la visibilización del deseo lésbico, sino también su expresión a partir del 2000 en series de televisión. El caso emblemático sería el reality “Super Voice Girl”, en el cual compiten cantantes de China continental, Taiwán y Hong Kong, y donde algunas de ellas presentan una performance artística tomboyish, también conocido en China como “T-style” (1). Este programa será censurado en el 2006 porque la Administración Estatal de Radio y Televisión consideró que la competitividad entre las concursantes y las discordancias con los jueces “promovían un contenido vulgar y que representaba poco la ideología del Estado”. A pesar de la censura, la popularidad del programa permitió que el formato regresara en el 2009. En este resaltarían un ambiente de “felicidad” entre las competidoras -incluyendo todavía a aquellas con una performance de género no normativo-; con segmentos donde se muestra su día a día y se recalca que son ciudadanas “normales, positivas y ordinarias”. Este antecedente nos permitirá entender la construcción de la trama GL (Girls’ Love) del manhua.
Al inicio del artículo se propuso una construcción de la narrativa de Their Story a partir del uso de la polifonía. Esta permitirá que diversas “voces” o personajes presenten su posición sobre los discursos de familia, comunidad y adultez que giran a su alrededor. Pero fuera de ello, la mayoría son jóvenes que cumplen con sus responsabilidades como compañeros, estudiantes e hijos: se apoyan entre sí, se ubican en buenos puestos en la escuela y sienten gratitudhacia sus padres -especialmente hacia sus madres, con quienes tienen un vínculo más estrecho-. Se tratan entonces de “buenos ciudadanos” que no deberían suponer un “peligro para la comunidad” sea cual sea su sexualidad.
Y en lugar de presentar la atracción entre Sun Jing y Qiu Tong como un evento extraordinario, el manhua naturaliza la atracción que sienten los demás jóvenes tanto hacia personas de su mismo sexo como hacia las del sexo opuesto. Así, por ejemplo Qi Fang resulta atractivo para varias chicas de la escuela; y Xuezhang -estudiante de tercer año cuyo físico podría considerarse “masculino”- siente atracción hacia Qin Xiong -amigo de salón de Sun Jing y que también es considerado con rasgos “masculinos”-. Esta última pareja llama la atención porque rompe con el estereotipo del rol “pasivo”/“activo” que existe sobre la homosexualidad en la cultura popular.
Qi Fang con una compañera del colegio. Capítulo 144 de Their Story, Tan Jiu.
Relación de Qin Xiong con Xuezhang. Capítulo 38 de Their Story, Tan Jiu.
Aunque esta atracción es algo que Qin Xiong no esperaba, tampoco rechaza la presencia de Xuezhang, ni será objeto de burla por parte de sus amigos, lo cual demuestra una sociedad -o aunque sea un grupo pequeño como el de la escuela- donde el deseo hacia las personas del mismo sexo es normal.
Sun Jing con Mo Xiaonan, compañera del colegio que se siente atraída por la protagonista. Capítulo 87 de Their Story, Tan Jiu.
Otro ejemplo lo podemos encontrar en la imagen de Sun Jing, quien resulta atractiva tanto para Mo Xiaonan -compañera del colegio que, avanzada la historia, se declarará a Sun Jing- como para Qiu Tong -coprotagonista y principal interés amoroso-. Pero al ser el desarrollo de la relación entre Sun Jing y Qiu Tong el centro de la historia, esta tendrá que hacer uso de otro recurso para evitar la censura: una “treta del débil”. Término acuñado por Josefina Ludmer y aplicado mayormente a la literatura, consiste en la aceptación de los roles y lugares asignados a cada sujeto para cambiarlo y resignificarlo. En este sentido, Their Story construye una narrativa GL bajo los parámetros del “sentido común”, es decir, como una “imitación” de la heterosexualidad, donde una tendrá un rol y una estilo de vestimenta y comportamiento tomboyish o “T-Style”, y la otra será representada de manera más “femenina” -aunque llama la atención cómo su vestimenta cambiará, y sus prendas adquirirán una expresión más “neutra”-:
El manhua presenta cómo de a pocos la amistad de Sun Jing y Qiu Tong deviene en atracción. Capítulo 89 de Their Story, Tan Jiu.
El desarrollo del amor entre las protagonistas y la no imposición de los sentimientos. Capítulo 145 de Their Story, Tan Jiu.
Por lo tanto, Their Story presenta gracias a una polifonía narrativa distintos puntos de vista sobre los “valores tradicionales” y cómo estos evolucionan en la urbe. Asimismo, muestra cómo la inserción de la sociedad a las dinámicas de libre mercado ha generado una separación en la familia, el mismo núcleo que se supone el gobierno busca defender. Finalmente, llama la atención cómo hace uso de distintas estrategias, como la “treta del débil”, para evitar la censura. Con ello presenta a todos los personajes del manhua como “buenos ciudadanos”, y construye la relación entre Sun Jing y Qiu Tong bajo parámetros que la sociedad puede aceptar.
Primer beso in story entre Sun Jing y Qiu Tong. Llama la atención que en algunas plataformas este no pueda visualizarse completo, así como algunos capítulo «transgresores» señalados anteriormente. Capítulo 145 de Their Story, Tan Jiu.
Pese a que Tan Jiu no presenta un enfrentamiento de las protagonistas ante una sociedad que sigue siendo en algunos aspectos conservadora, ni complejiza qué se puede esperar de la relación de las protagonistas a futuro, resulta una obra muy entretenida, donde se puede apreciar el apoyo mutuo y el respeto entre los personajes.
NOTA:
(1) En ella queda un espacio de duda si dicha performance obedece a una identidad o si se trata de una exigencia de los agentes o representantes con la finalidad de atraer un público LGBT y una mirada no normativa de las fans. Además, Zhao argumenta que esta estrategia permitirá desexualizar a las artistas y construirlas bajo una imagen de “género neutro”.
Las viñetas se han tenido que adaptar. La lectura se realizará de izquierda a derecha, y luego se pasará al nivel de abajo.
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Cheng, Fung Kei. 2018. “Dilemmas of Chiniese Lesbian Youths in Contemporary Mainland China”. Sexuality & Culture. Volumen 22, pp. 190-208.
Han, Qijun. 2019. “Diasporic Chinese family drama through a transnational lens: The Wedding Banquet (1993) and Saving Face (2004)”. International Journal of Media & Cultural Politics. Volumen 15, número 3, pp. 323-343.
Judge, Joan. 2004. “The Emerging Lesbian: Female Same-Sex Desire in Modern China by Tze-Ian D. Sang” (Review). Journal of the History of Sexuality. Texas, volumen 13, número 2, pp. 260-263.
Kam, Lucetta Y.L. 2014. “Desiring T, Desiring Self: ‘T-Style’ Pop Singers and Lesbian Culture in China”. Journal of Lesbian Studies. Volumen 18, número 3, pp. 252-265.
Lin, Hui-Ling. 2009. “Looking for Asian Butch-Dykes: Exploring Filmic Representations in Donna Lee’s Enter the Mullet”. Journal of Lesbian Studies. Volumen 13, número 1, pp. 68-76.
Zhao, Jamie J. 2018. “Queer, yet never lesbian: a ten-year look back at the reality TV singing competition show Super Voice Girl”. Celebrity Studies. Volumen 9, número 4, pp. 470-486.