Autor: Alexandra Arana Blas

  • Camino a la adultez: shōjo bunka y esperanza utópica en «Liz and the Blue Bird»

    Camino a la adultez: shōjo bunka y esperanza utópica en «Liz and the Blue Bird»

    Años que parecían eternos; momentos donde lo mínimo era motivo de asombro y a la vez ensimismamiento. Los crushes, correspondidos o no, y el temor de qué pasaría culminada la etapa escolar. ¿Estaríamos preparados para la adultez y sus responsabilidades? El anime suele reincidir en la presencia de personajes adolescentes, y quizás Liz and the Blue Bird es de las mejores en presentar las preocupaciones de dicha etapa.

    Liz and the Blue Bird, Kyoto Animation y Naoko Yamada

    Liz and the Blue Bird, película de Kyoto Animation dirigida por Naoko Yamada -conocida por K-On, Tamako Market y Koe no Katachi– y estrenada el 2018 es un spin-off del anime Hibike! Euphonium. La serie, si bien está ubicada en el género del slice of life, debido a su carácter musical tiene características que podrían acercarlo al género del spokon o incluso al de idols. En el primer caso ello se debe a que los personajes, quienes desean ganar la competencia nacional de bandas, no solo deben prepararse todo el año para competir con otras bandas escolares, sino que comparan sus experiencias con los de campeonatos anteriores para superarse en su técnica musical. Luego, podría acercarse al segundo género debido a que la música es un vehículo a través del cual los personajes crecen y los ayuda a unirse con los demás integrantes de la banda. Sin embargo, la aproximación más interesante a Hibike! Euphonium podría resultar de conectar su narrativa con el género del coming-of-age story.

    El paso a la adultez: Hibike! Euphonium y el coming-of-age story

    Los coming-of-age story o buildingsroman son historias que presentan a un protagonista adolescente, quien atraviesa por un momento crítico en su vida que lo llevará a cuestionar su relación con la familia, su rol en la sociedad e incluso el manejo de su sexualidad; todo esto para incorporarse con éxito a la sociedad o rebelarse ante ella. El coming-of-age puede apreciarse con mayor claridad en la segunda temporada de Hibike!, cuando Kumiko es testigo de lo difícil que resulta para su hermana y Asuka confrontar las decisiones que tomaron para su vida universitaria y su futuro. De igual manera, se encuentra en el desenlace de su relación con Reina: su amistad apasionada -tan intensa y fluctuante como pueden ser algunas amistades durante la adolescencia- finalizará, y se sugiere el interés amoroso que surge entre Kumiko y Shuuichi. Este género se sitúa, por lo tanto, como indispensable para comprender la película de Liz and the Blue Bird, ya que no solo es una reinterpretación de los eventos acontecidos al final de la segunda temporada de Hibike! Euphonium, sino también es una propuesta distinta de las amistades en la adolescencia.

    Antecedentes: estilos visuales y narrativos en el shōjo bunka

    El análisis del aspecto narrativo se enriquecerá si también tomamos en cuenta el aspecto visual. Liz and the Blue Bird llama la atención por dos estilos visuales distintos:

    Por un lado presenta un estilo visual que hace referencia a la “realidad”, es decir, al mundo narrativo donde se desarrolla la relación entre Nozomi y Mizore. Por otro lado, hay un estilo visual que corresponde al plano de la “ficción”, en el que se desarrollará la trama del libro de cuentos Liz and the Blue Bird. El primero presenta figuras humanas con un cuerpo más estilizado y presta especial atención a los objetos que lo rodean -en el caso específico del ejemplo propuesto, cobran importancia los espacios exteriores y la naturaleza-, pero los colores que predominan son fríos. Este estilo puede vincularse a la primera etapa de las revistas para chicas de la primera mitad del siglo XX, con exponentes como Katsuji Matsumoto. El segundo se caracteriza por ser un estilo más “recargado”, donde casi no se escatiman gastos en la variedad de colores ni en su intensidad. Se trata entonces de un estilo “saturado” -“florido”- que reflejará a través del diseño de la protagonista y de lo que le rodea su estado anímico, así como la calidez, inocencia y abundancia que la rodea. Estas características podrán ser encontradas en las ilustraciones de las revistas para chicas durante la segunda mitad del siglo XX, con ilustradores como Makoto Takahashi. Estas revistas que alojaron a artistas y novelistas son consideradas como espacios que permitieron la creación de una “cultura de chicas” o shōjo bunka, con lo cual, para aproximarnos a Liz and the Blue Bird debemos considerar, además de los temas que se tocan en los coming-of-age stories, las características de la narrativa que nace del shōjo bunka.

    Liz and the Blue Bird, Kyoto Animation y Naoko Yamada

    La narrativa del shōjo bunka tuvo como mayor exponente a la escritora Yoshiya Nobuko, quien creó el género denominado “Class S”: historias de corte melodramático situadas en un mundo mayormente femenino, lo cual abre lugar a un espacio de homosocialización. Esta ficción retratará la escuela y el mundo de las adolescentes como espacios libre de adultos, donde se explorará el “amor espiritual” que nace entre ellas y la constitución de estas relaciones como un ideal de balance en la pareja -con lo que surge el “principio de semejanza” y una proyección del “yo” en el otro -. No obstante, estas relaciones serán consideradas como transitorias y encontrarán un final cuando las protagonistas acaben la escuela, con lo que se trata de historias que se ubican en el presente, anulando el futuro y las obligaciones sociales que vienen terminada la etapa escolar.

    Una de las mayores características de la narrativa del shōjo bunka es su “prosa florida”, llena de descripciones para describir el entorno o aquellos elementos que sorprenden a la protagonista. Esta va de la mano con la repetición de palabras o frases, así como de un lenguaje entrecortado donde hay un frecuente uso de la elipsis y guiones que son reflejo de emociones que no pueden ser articuladas. Por lo tanto, estas historias ubicarán las emociones entre lo desconocido y aquello que no puede ser nombrado, razón por la cual se hará uso de paralelos.

    Liz and the Blue Bird: los paralelos y el “dato escondido”

    El uso de paralelos para reconstruir los sentimientos de Nozomi y Mizore -protagonistas en Liz and the Blue Bird– muestra una narrativa llena de silencios, donde ambas recién comprenderán su amistad a través de la reconstrucción de otras historias, así como del desarrollo y la conclusión de estas. Quizás el paralelo “más obvio” lo encontramos en aquel que se establece con la historia de Liz y Shōjo. Desentrañar la relación de ambas, así como las debilidades de cada una ayuda a entender la personalidad de Nozomi y Mizore. Sin embargo, hay otras relaciones que permitirá al espectador comprenderé a profundidad la principal.  

    Liz and the Blue Bird, Kyoto Animation y Naoko Yamada

    La película muestra constantemente el plano narrativo de Nozomi y Mizore diversas amistades y conceptos de “amor”. La primera que muestra es la relación de Mirei y Satsuki, dos chicas que estudiaron en la misma escuela de Nozomi y Mizore, y que se abrazan. Ello crea un primer punto de quiebre en la relación entre las protagonistas, ya que pese a que las dos primeras son amigas y no temen mostrar abiertamente el cariño que se tienen, no sucede lo mismo con las dos últimas, y evitan hasta el final todo contacto. Se trata entonces de un dilema para las dos, ya que no les queda claro si es adecuado estrechar sus vínculos estando a unos meses de terminar el colegio, e ingresar a la universidad y con ello a las responsabilidades de la vida adulta.

    Otra relación importante será la que se establece entre Ririka y Mizore: una de kōhai y senpai. Esta amistad se establecerá por la admiración que tiene Ririka hacia el conocimiento y las habilidades de Mizore -parecido a la admiración por la capacidad que tiene Nozomi- pero este se establece en contexto jerárquico, con lo que no llega a ser entre iguales. De igual manera, es vital la subtrama de la amistad de Nozomi con las otras flautistas, quienes hablan sobre lo que se considera cute y atractivo -“femenino”-, y de amor heterosexual.

    Y quizás el punto más álgido en esta tensión es la contraposición que se realiza casi al final de la película, con la relación de Kumiko y Reina. Quienes hayan visto la primera y segunda temporada de Hibike! Euphonium recordará el desarrollo de la amistad entre las dos. Esta podría ser considerada como una “amistad apasionada”, en la cual la admiración llega a tomar un cariz platónico. Al igual que Nozomi y Mizore, las dos pertenecen al mismo año y poseen una habilidad distinta: una es un genio en la música (Mizore y Reina), mientras la otra es mejor en sus relaciones interpersonales (Nozomi y Kumiko, aunque esta facilidad de desentrañar los sentimientos de los demás se dificulta cuando se relacionan con la co-protagonista). Asimismo, hay escenas que transcurren en lugares que se consideran importantes para el desarrollo de la relación de Kumiko y Reina, pero que quizás no brindan el mismo significado ni dan las mismas respuestas a las protagonistas de Liz and the Blue Bird. Todo ello invitará al espectador a buscar el “dato oculto”, así como desentrañar los sentimientos y la extensión de la amistad entre Nozomi y Mizore. 

    Nozomi, Mizore y un nuevo futuro: continuum lésbico y esperanza utópica

    Liz and the Blue Bird, Kyoto Animation y Naoko Yamada

    Sin embargo, para entender la dificultad que tienen las protagonistas en entender sus sentimientos hay que tomar en cuenta el contexto en el que se desarrolla la historia: una sociedad japonesa donde prima la heteronormatividad, y se espera que la mujer en determinado momento de su adultez se case y tenga hijos. Todo ello con la intención de seguir el “sentido común” -la norma social- y no incomodar a los padres. Con lo cual, en un entorno donde se habla constantemente sobre el amor hacia personas del otro sexo, y donde el deseo sexual reside únicamente en los hombres, existiría un desconocimiento y un silenciamiento de las múltiples formas que puede tomar las relaciones entre mujeres. A estos múltiples matices se le llama “continuum lésbico”.

    Estas diversas formas, sentimientos y características que adquieren las relaciones entre mujeres pueden ir más allá del plano sexual. Sin embargo, la atracción entre personas del mismo sexo es algo que en Japón parece ser aceptado solamente en la ficción -no por gusto Nozomi y Mizore pueden empatizar con Liz y con Shōjo, y explorar en un espacio seguro este continuum lésbico-, en un “otro” -como en la aceptación que suele haber en las jóvenes de consumir géneros como el yaoi-, o exclusivamente en la adolescencia. Con todo ello, hay en la sociedad un poco representación o una falta de representación correcta, y por ello no sería raro que en la relación de Nozomi y Mizore haya un gran silencio al momento de entender sus sentimientos y se requieran numerosos paralelos para reconstruir su historia.

    Liz and the Blue Bird, Kyoto Animation y Naoko Yamada

    No obstante, estos paralelos -y en especial la (re)lectura que se realiza del cuento Liz and the Blue Bird- podría generar en Nozomi y Mizore una esperanza utópica. Por lo general las obras de ficción son consideradas como escapistas o una forma de negar la realidad, pero hay autores que defienden el potencial que tiene la ficción de generar un cambio social y la búsqueda de este por parte del espectador. Esta ficción, calificada como “melodramática” o “escapista”, tiene entonces un potencial transgresor para los grupos privados de derechos, quienes podrán tomar a futuro una acción política.

    Por lo tanto, en un contexto como en el que se sitúa la película Liz and the Blue Bird, vemos cómo determinadas normas sociales se transmiten a través del entorno y la ficción. Pero existe la posibilidad de que la ficción genere en las protagonistas una esperanza utópica que les permitiría aceptar sus sentimientos, lo cual es ya un acto político, aunque esto no devenga en un coming out (no al menos de manera expresa o nombrada). Una vez reinterpretan la ficción, serán capaces de ir más allá de la propuesta del shōjo bunka de inicios del siglo XX, donde la relación entre mujeres y la extensión que podía tomar esta quedaba enmarcada en la adolescencia y en la escuela. De esta forma es como se abre la posibilidad de mirar hacia el futuro, en el cual una podrá apoyar a la otra sea cual sea el camino que tomen.

    Liz and the Blue Bird, Kyoto Animation y Naoko Yamada

    ¿Hambre de más? Te recomendamos los siguientes textos

    Chalmers, Sharon. 2009. Emerging Lesbian Voices From Japan. Nueva York: Routledge.

    Frederick, Sarah. 2017. Turning Pages. Reading and Writing Women’s Magazines in Interwar Japan. Honolulu: University of Hawai‘i Press.

    Holmberg, Ryan. 2014. “Matsumoto Katsuji and the American Roots of Kawaii”. The Comics Journal. 07 de abril de 2014. Consulta: 07 de abril de 2020. <http://www.tcj.com/matsumoto-katsuji-and-the-american-roots-of-kawaii/>

    Lauretis, Teresa de. 1987. Technologies of gender. Bloomington: Indiana University Press.

    Shamoon, Deborah. 2012. Passionate Friendship. The Aesthetics of Girls’ Culture in Japan. Honolulu: University of Hawai‘i Press.

    El presente artículo es una ampliación de:

    Arana Blas, María Alexandra. 2019. “Camino a la adultez: shōjo bunka y esperanza utópica en Liz and the Blue Bird”. Ponencia presentada en CineArte PUCP. Lima, 24 de octubre de 2019. <www.facebook.com/cineartepucp/videos/570836546992092/>

  • La (auto)destrucción como mecánica: «The Missing: J.J. Macfield and the Island of Memories»

    La (auto)destrucción como mecánica: «The Missing: J.J. Macfield and the Island of Memories»

    🎮 ¿Ya te acabaste todos los juegos en esta cuarentena? ¿Buscas algo nuevo? #GISugoi se tomó en serio la recomendación de la OMS y te recomienda: “The Missing: J.J. Macfield and the Island of Memories”.

    ✔️ “The Missing” es un videojuego puzzle de plataforma desarrollado el 2018 por Hidetaka Suehiro. Presenta como protagonista a J.J. Macfield, quien deberá buscar a su mejor amiga, Emily, en la Isla de los Recuerdos. Este escenario surrealista que mezcla elementos de su infancia y lugares que frecuenta, se enriquece con llamadas telefónicas y mensajes de texto – elementos que terminan de delinear las narrativas adolescentes contemporáneas-, es una exploración del inconsciente de J.J., quien debe lidiar con el rechazo de su familia y su escuela, así como la relación con su cuerpo y su sexualidad.

    Lo que hace este juego especial es cómo se condice la mecánica con la narrativa. Los primeros minutos del videojuego se presenta la mecánica típica de plataforma: cómo avanzar, cuáles son los objetos que debe recolectar (donuts) y los que le sirven para seguir avanzando en el escenario (piedras, cajas, sogas). Sin embargo, no hay que esperar mucho para estar frente a obstáculos que obligan a la protagonista a lesionarse y que hacen, incluso, que pierda partes del cuerpo. Esta obligación de recurrir a la automutilación no pasa como violencia gratuita: el odio que siente J.J. por sí misma, producto del bullying que sufre en la escuela y el rechazo de su madre, así como el deseo de suicidarse, son cosas que debe confrontar si desea salir de la isla y regresar con Emily.

    Es un juego que puede resultar impactante para algunos gamers, pero altamente catártico para una generación que debe lidiar constantemente con la depresión y el temor de expresar su sexualidad. Si bien no se genera una rápida empatía con el personaje, es el misterio por entender la trama, y el deseo del jugador por entender qué lo lleva a ser (co)partícipe de las autolesiones, lo que lo empuja a descubrir el pasado de J.J. Macfield.

    Si quieres saber más sobre el juego, te recomendamos:
    – “The Missing: J.J. Macfield and the Island of Memories” de Hidetaka Suehiro
    https://store.steampowered.com/…/The_MISSING_JJ_Macfield_a…/
    – “The Missing: J.J. Macfield and the Island of Memories” como narrativa sobre la superación del dolor:
    https://nintendowire.com/…/we-shall-overcome-how-three-ind…/
    – SWERY sobre cómo conjugar la narrativa con la mecánica del juego: 

  • Anime, violencia y memoria: entrevista a Alessandra Gamarra

    Anime, violencia y memoria: entrevista a Alessandra Gamarra

    Aprovechando el verano -y para muchos de nosotros, las vacaciones-, el día de hoy entrevistamos a Alessandra Gamarra, Licenciada en Comunicación Audiovisual, quien defendió la tesis titulada “El camino del dolor: el discurso sobre el ciclo bélico de violencia representado en el anime shōnen Naruto Shippūden a partir del relato de Nagato / Pain”. Conversaremos con ella sobre su aproximación a la cultura japonesa, la importancia del anime y manga en la educación, y cómo esta nos ayuda a entender una parte de nuestra cultura pop local. 

     

    Sugoi: Muchas gracias por tu tiempo, Ale. Para entender un poco el contexto que te llevó a analizar como tema de tesis la serie Naruto Shippūden, ¿nos puedes decir desde cuándo te gusta el anime? ¿Con qué animes o mangas has entrado al mundo de la cultura pop japonesa? ¿Qué es lo que más te atrae de ella?

     

    Alessandra: Bueno, primero muchas gracias por la entrevista y el interés en mi tesis. Soy súper honesta cuando digo que ser entrevistada para Sugoi me emociona mucho por lo que significa para la difusión del anime y manga en el Perú. Bueno, respondiendo a la pregunta,  a mí me gusta el anime desde siempre. Mi hermano mayor veía mucho anime cuando yo era pequeña, así que fue bastante natural e inmediata mi introducción al anime. La primera serie que vi fue Saint Seiya, pero tenía cuatro años, así que sobre todo recuerdo Dragon Ball, Sailor Moon, Captain Tsubasa, Sakura Card Captor, Pokémon, Digimon, Magic Knight Rayearth, Candy Candy, Lady Oscar, Tenkū no Esukafurōne. Digamos que esas fueron las principales series que me llamaron a ver otras posteriormente. En ese momento, me llamaron la atención las historias y los personajes.

    Las protagonistas femeninas eran heroínas con poderes, con la misión de salvar el mundo. Creo que también el hecho de que era más real la posibilidad de muerte para los personajes en el anime me hacía conectarme más con sus dilemas, sus destinos, sus relaciones con sus amigos y familias. Admiraba mucho el honor de los personajes, el compañerismo y, por supuesto, la animación, la emoción que transmitían las batallas. Además, también me llamaban la atención los elementos de la cultura japonesa como los templos, la comida, los escenarios, la ropa, etc.

    Ahora que si le preguntas a la Alessandra del presente qué le atrae del anime creo que la respuesta más concisa sería porque me gusta la manera cómo permiten que el espectador experimente el mundo y a los personajes de sus historias. Tanto desde el lenguaje audiovisual, como desde la narración. Hay una sensibilidad en el anime que admite hablar tanto de lo bello como de lo terrible del mundo yendo más allá de hablar del bien y del mal, sino apuntando a hablar de la humanidad con sus claroscuros. Eso creo que es algo muy característico de la cultura japonesa, pero eso sumado al tiempo e importancia que muchas series y películas le dedican a desarrollar a los personajes, al retrato de la vida con sus elementos trascendentales y grandes así como con los pequeños e íntimos, lo hace un disfrute para los que nos gustan las narraciones con profundidad psicológica y emocional, así como con espectáculo visual.     

     

    Sugoi: ¿Qué te llevó a analizarlo y por qué consideras es necesario?

     

    Alessandra: Bueno, lo primero que pensé cuando tenía que hacer mi tesis de Licenciatura es que tenía que estudiar un tema que me apasionara, pues iba a estar mucho tiempo dedicada a ello. Cuando yo estaba en Estudios Generales Letras y estaba llevando el curso de Ciudadanía y Responsabilidad Social, tratamos el tema de la guerra y la paz. Yo me había quedado pensando en esta idea de que cuando se firma un tratado es cierto que hay un compromiso de que las hostilidades terminen, pero también implica que de cierta manera las personas que perdieron a sus seres queridos en el conflicto tienen que seguir cargando su dolor con la idea de que su país está en buenos términos con la nación, grupo o personas que tienen cierta responsabilidad en esas muertes. Esa parte humana del estado bélico estaba rondando mi cabeza y justamente coincidió con que en esa época estaba retomando Naruto Shippūden, que lo había dejado de ver bastante tiempo. Justo ese mismo día de la clase, regresé a mi casa y vi el episodio 165 en el que Pain hace la primera mención a la cadena de odio y esa era la problemática sobre la que yo no podía dejar de pensar. En ese momento, comencé a percatarme de que todo el arco «Asalto de Pain» ahondaba tanto narrativa como audiovisualmente en ese fenómeno que luego yo encontré que se llamaba ciclo de violencia, la expresión de esa cadena de odio. Antes de entrar a Facultad ya pensaba que sería un tema de tesis interesante y cuando ya estaba en Facultad, me decidí, el tema de la guerra siempre me había interesado y Naruto Shippūden, mi anime favorito, lo trata de una manera interesante, así que no dudé.

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    Cuando salió la noticia de mi sustentación, hubieron diversas reacciones en las redes sociales y recuerdo que precisamente se debatía sobre la relevancia de mi tema de investigación que como había tantos problemas en las sociedad por qué no analizaba otro fenómeno social. Bueno, mi carrera es Comunicación Audiovisual, así que mi tesis de licenciatura tiene que estar vinculada con mi carrera. Creo que el principal problema fue que se trataba de un producto de la cultura popular y cuya importancia es pasada por alto no sólo por la academia sino también por gran parte de la sociedad. Se deja de lado que para conocer mejor a la sociedad, para enfrentar sus problemas, hay que conocer los discursos que consume, que adopta o en torno a los cuales discute. Eso se halla en la cultura popular. Creo que hay un desdén constante hacia la emoción vinculada a la cultura popular en comparación con la razón vinculada a las ciencias más formales y por eso se desacredita cualquier estudio vinculado a series, películas, etc. más aún a “dibujos animados que son consumidos por niños” como a veces se concibe al anime. No obstante, lo que nos conecta a todos como seres humanos son las historias, las emociones que nos despiertan y no se puede dejar eso de lado si lo que buscamos es entender a la humanidad y construir un camino a futuro de unión, tolerancia y reconocimiento. Por eso, considero que es necesario seguir con investigaciones similares.        

        

     

    Sugoi: ¿Por qué consideras que en el Perú calaron historias de una cultura aparentemente tan distinta como la japonesa?  

     

    Alessandra: Creo que la tradición del melodrama latinoamericano es una demostración de que países como el Perú gustan y son productores de historias donde se enfatiza el elemento emotivo. Con esto no quiero decir que todo el anime es melodrama, pues depende del género y la demografía. Hay una mayor o menor modulación de ese énfasis emotivo en las historias de las series anime, pero el aspecto emocional es central. Incluso, en el anime shōnen. Desde los inicios, Tezuka marcó en el manga, la importancia de los primeros planos para la profundización psicológica y emocional de los personajes que son la base sobre la que se construyen todas estas historias. Sufrimos y nos emocionamos con Goku, no sólo porque lo vemos recibir un golpe, sino porque vemos en su rostro que lo sufre y porque sabemos lo que está en juego si pierde, porque nos lo recuerda una voz over, porque lo vemos en un flashback, porque lo transmiten los rostros de sus amigos que lo están mirando. Creo que si bien las series anime también tratan temas universales con los que todos se pueden conectar como la superación personal, la adolescencia, la guerra, etc. es el elemento sentimental y su tratamiento lo que nos genera empatía con historias de un país y cultura tan lejanos.   

     

    Sugoi: Hace poco he ido a un evento donde se presentaron distintos grupos de covers y de idols, y me ha llamado la atención que en Perú se produzca mucho desde el lado del cosplay y el baile, y también un poco desde la literatura y la historieta -el cual tiene influencias del manga-, pero poco se sabe de la música, los videojuegos y la animación. ¿Crees que revisar las características del anime podrían ayudar a nutrir nuestra industria audiovisual?

     

    Alessandra: Creo que siempre es posible que la producción audiovisual se nutra de las experiencias de otros países e industrias, más aún ahora que hay mayor acceso a los contenidos. Recuerdo cuando teníamos que esperar meses o años para ver un nuevo capítulo de las series que seguíamos y ahora la podemos ver a la par con Japón. En ese sentido, creo que es importante diversificar nuevamente nuestra producción nacional en cuanto al rango etareo de las audiencias para abarcar nuevamente al sector más joven del público, que es el grosso de la audiencia del anime. Es cierto que los adolescentes, jóvenes y niños peruanos ya no son lo mismo que en nuestras épocas y que las tecnologías han cambiado la manera de consumo y los productos audiovisuales que son atractivos para ser consumidos, pero creo que una serie peruana-por qué no de animación-de buena calidad audiovisual y con un buen guion podría hacer una diferencia. No estoy muy enterada de la producción de animación nacional, pero sé de varios proyectos de largometrajes, cortos y series que quizás más adelante si se conjugan las condiciones económicas y de interés de los programadores de las distintas plataformas de difusión en nuestro país (festivales, canales de televisión, etc.) podrían llegar a mayor cantidad de público.

    Ya desde un punto de vista narrativo creo que no solamente para la animación, sino para la industria audiovisual en general, se debe rescatar la capacidad que tiene el anime para combinar el entretenimiento con el tratamiento y reflexión de temáticas socialmente relevantes. Creo que a veces se subestima mucho al espectador peruano o se descarta desde el inicio la posibilidad de profundizar en problemáticas o en tópicos complejos, porque se asume que va a ser aburrido o nadie lo va a ver, pero es posible hacerlo. La vigencia de esta tendencia en el anime es una muestra de ello y algo que vale la pena imitar.     

     

    Sugoi: Uno de los espacios que nos reunió, luego de la universidad, fue el Círculo de estudios japoneses Tenjin – 天神学団. En ella no solo tratamos de seguir la disciplina académica (investigar, leer/ver y dialogar con colegas de distintas especialidades), sino también tratamos de mantener la pasión del fan al momento de realizar nuestro trabajo. En Perú e Hispanoamérica, ¿qué esfuerzos crees que se han hecho para acercarse de manera académica a la cultura pop japonesa y, en general a los estudios asiáticos? ¿Crees que es suficiente? ¿O por qué no ha habido una aproximación tan fuerte?

     

    Alessandra: Bueno, a raíz de mi tesis de licenciatura, he conocido del trabajo académico en México, donde hay círculos de investigación y se promueven tesis o investigaciones sobre anime, manga y cultura otaku. También, Argentina y Chile son otros dos países donde hay redes de investigadores que se centran en cultura pop japonesa. Creo que en todos estos casos una de las bases y puntos de partida es la existencia de centros de estudios japoneses o asiáticos como es el caso en Perú de la PUCP con el CEO y el CEAS en la UNMSM. Esos espacios y sus eventos o cursos abren la curiosidad de los alumnos más allá de una específica serie, película o título de manga para mostrar la cultura y sociedad que se expresa en ellos. Posteriormente, nacen iniciativas de los mismos estudiantes o profesores que encuentran más conexiones entre los productos audiovisuales que consumen, la cultura o alguna teoría que estén aprendiendo en algún curso, de ese modo, se apertura la mirada del investigador académico. Bueno, en esa línea, estamos nosotros, está Lámpara de Papel, Satori es otra iniciativa y tengo entendido que en la UPC, en la UNI y en la Universidad de Lima hay otros grupos. Incluso, creo que otro esfuerzo a considerar son los clubes de visionado de anime en diversas universidades donde se incita la curiosidad hacia el anime y el manga. Obviamente, si nos comparamos con otros países, no creo que sea suficiente. Es necesaria mayor difusión, pero sobre todo revalorizar el papel del investigador más allá de las ciencias formales en cuanto a su aporte a la sociedad. Eso va a impulsar que haya una mayor motivación por parte de las nuevas generaciones. Y por supuesto también repensar la manera en la que se concibe la cultura popular de modo que se le pueda ver de forma más natural como objeto de estudio. Creo que justo el hecho de que no se reconozca la labor del investigador y la importancia de la cultura popular es la principal barrera y de ahí que estudiar una cultura pop asiática sea impensable o poco serio.        

     

    Sugoi: Cuéntanos sobre tu tesis. Ha sido todo un éxito, y no hablo solamente de la nota (sobresaliente *aplausos*). ¿Por qué estudiar un anime? ¿Por qué analizar Naruto Shippūden? ¿Qué aspectos analizas en específico?

     

    Alessandra: Creo que mi respuesta va a tener algunas similitudes con cuestiones que ya he mencionado, pero cuando fui a una clase de investigación en la universidad para hablar sobre mi tesis, un chico me dijo que si las personas vieran al menos un arco de Naruto, quizás la sociedad podría ser mejor y más allá de lo ingenuo que algunas personas puedan pensar de ese comentario, hay algo real. Desde la comunicación, podemos generar cambio social realizando productos que sean punto de partida de discusiones y debate en cuanto a problemáticas o temas que son el camino a una transformación positiva. Un anime como Naruto Shippūden es un producto de alcance mundial y ahí encuentras el primer punto interesante. ¿Por qué? ¿Qué nos dice de la audiencia que la consume, que son parte de esa sociedad que queremos cambiar? ¿Qué discursos propone y qué piensa el público de ellos? Principalmente, va dirigido a una audiencia de varones adolescentes entre 12 y 18 años, es decir shōnen, ¿te imaginas lo interesante que sería como comunicadores llegar a ese sector de la población que está en una etapa importantísima de su formación personal, social, mental y emocional? Si podemos fomentarlos a desarrollar un sentido crítico, a interesarse por los problemas sociales como la guerra o las desigualdades sociales que se tratan en el arco que analizo y hacerlo combinando entretenimiento y reflexión que es lo que propone el anime, podemos avanzar la dirección correcta como sociedad. Allí yace el valor de una investigación sobre anime, podemos aprender de esa narrativa. Yo analizo el discurso sobre el ciclo bélico de violencia en la serie. Este concepto se refiere a que existen personas o grupos que se quedan atrapados en la violencia bélica en un sentido circular o de escalda. En otras palabras, una persona mata o lastima a otra, esta víctima o su familiar o sus compañeros se vengan, la nueva víctima o sus seres queridos toman revancha y así sucesivamente.

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    En Naruto Shippuden, eso le pasa a Nagato/Pain, el personaje cuya historia se trata en el arco que analizo. Sus padres son asesinados y su país es destruido al ser el campo de batalla de la guerra de un país potencia como es el País del Fuego, país de Naruto. Él mata a los asesinos de sus padres en un impulso, pero luego trata de proteger y prolongar la paz a través de una organización, Akatsuki, pero el jefe de su propio pueblo con un funcionario del país de Naruto lo traicionan acabando con todos sus compañeros y matando a su mejor amigo. Nagato/Pain alimentado por el dolor, odio y deseo de venganza se vuelve un genocida y decide atacar al País del Fuego y en realidad a todo el sistema social ninja. Yo concluyo que al respecto, el discurso que propone la serie es que para frenar estos ciclos, por un lado, no se debe renunciar a encontrar una solución a la violencia que es promovida desde la cultura ninja y la estructura social de ese mundo ficticio, del que se pueden encontrar ecos en el mundo real. Por otro lado, se debe decidir mantener una voluntad firme de no caer bajo el control del odio, pues la sociedad puede que le siga fallando al individuo y de él depende no vivir una vida envenenada por la venganza, el dolor y ese odio. Suena injusto en cierta medida, pero es que este problema está tan enraizado y si no se mantiene la fe en la consecución de la paz, la tarea titánica que es necesaria para conseguir ello no se podrá llevar a cabo. Yo llego a esa conclusión analizando la narratología y el lenguaje audiovisual de cuatro secuencias de los últimos capítulos del arco Asalto de Pain.   

     

    Sugoi: En literatura se suele considerar algunas narrativas como un “lugar de memoria», término acuñado por Jan Assman a través del cual eventos vitales para una cultura son plasmados en el espacio (arquitectura, monumentos, etc.) o en el arte (pintura, poesía, literatura, teatro, etc.). En ese sentido, es curioso para algunos la idea de que el anime, pueda ser considerado un “lugar de memoria” pese a ser un producto cuyo fin es obtener un beneficio económico. ¿Cuál crees que es el enfoque en la actualidad que dan los animes sobre eventos traumáticos? ¿En qué época crees que comienza a haber un boom de este tipo de anime? ¿Con ello están confrontando algún aspecto de su historia? 

     

    Alessandra: Creo que así como la sociedad japonesa puede ser un ámbito de debate y conflicto en cuanto a los discursos relacionados a eventos como la guerra, lo mismo ocurre en el anime. Aún Japón encuentra dificultades en concebirse a sí mismo tanto víctima como victimario de la Segunda Guerra Mundial un punto de quiebre en sus memorias históricas y su vida como sociedad. Tenemos aún películas como En este Rincón del Mundo donde se explora el horror de la guerra desde el punto de vista de los civiles así como gran cantidad de animes que han vuelto a poner atención al mundo militar a veces resaltando el heroísmo y la gloria. Yo creo que desde el 2008 hay un boom de esto último, pero creo que desde los inicios el anime ha lidiado con temas traumáticos como el miedo a los desastres nucleares que se encuentra detrás de las historias de kaijus. El estado bélico también ha sido otro tema constante, pero una postura más crítica a los crímenes de guerra japoneses en la Segunda Guerra Mundial se puede ubicar a finales de la década de los 60 y durante la década de los 70. Desde finales de los 50 hasta finales de los 60 más bien la postura era de ensalzar a los héroes que sacrificaron todo por su nación. La sociedad japonesa no suele ser muy abierta a todo tema que atente contra la homogeneidad y sentido de colectividad de su sociedad, entonces las controversias de todo sentido o los hechos traumáticos con narrativas poco definidas o conflictivas encuentran un lugar de mayor libertad en el anime, pero aún así considero que no es muy vista una confrontación directa de estos temas. Es decir, puedes ver un anime que hable del tema de la guerra con su complejidad, pero no específicamente de la Segunda Guerra Mundial o la Segunda Guerra Sino-Japonesa con datos y nombres exactos. Hay que entender que el anime es un producto destinado al consumo  también, pero el profundizar en la guerra como problemática ya es un avance del cual creo que nosotros, los peruanos, con nuestro propio pasado de conflicto interno podríamos aprender con miras a desarrollar ciudadanos con sentido crítico.

     

    Por: Alexandra Arana Blas

  • Música, baile y cosplay: una tarde en «Kawaii Music»

    Música, baile y cosplay: una tarde en «Kawaii Music»

    El día 2 de febrero se desarrolló en el pub The Blood el evento «Kawaii Music», organizado por Regashi.  Proyecto Sugoi estuvo presente en el desfile lolita, el concurso de baile, canto y cosplay. Se pudo apreciar el esfuerzo y talento de los participantes, y, al final de la tarde, vimos un recuento de anime en el Perú.

    Se contó con la participación de Momopyon Bunny Club, quien se presentó con «Greeds accident» (Suzumiya Haruhi no Gekidou). Asimismo, los números de baile estuvieron a cargo de grupos como el JIDAI dance group, SWEET BABY, Akari GX – あかりgx-, Sakuboshi y Hikaru Yusei. Finalmente, se presentaron en el concierto grupos y cantantes como Sora Mittsu, Dimael, Sweet Mori y Mokka (miembro de Sakuboshi), quien cantó «Heikousen» (Kuzu no Honkai), «Stand by me» (The Peggies) y «Fansa» (Honeyworks). 

    ¡Esperamos estar presentes en un siguiente evento!

     

     

     

  • A Conversation about Yuri Genre: Interview with Erica Friedman

    A Conversation about Yuri Genre: Interview with Erica Friedman

    Erica Friedman is the founder of Okazu, Yuricon & ALC Publishing. With a Master degree in Library Science, she is a consultant and promotes LGBTQ visibility in events and Internet. We had the pleasure to interview her about the yuri genre and the hundred years of its creation.

    Sugoi: As an introduction to our readers, please explain to us what is yuri and which are their origins. Is there any antecedent in Japan and was there any foreign influence on the genre?

    Erica Friedman: The definition for “Yuri” that we use at Yuricon is “Yuri can describe any anime or manga series (or other derivative media, i.e., fan fiction, film, etc.) that shows intense emotional connection, romantic love or physical desire between women. Yuri is not a genre confined by the gender or age of the audience, but by the *perception* of the audience.

    In short, Yuri is any story with lesbian themes.”

    The roots of the Yuri genre are in the “Class S” proto feminist literary movement, in which young women were finding ways of making lives outside the confines of marriage. Japan was moving into the 20th century and relationships between young people at schools were developing in the same was they did elsewhere. Many secondary schools were run by western religious orders and they encouraged platonic relationships between older and younger students of the same sex, but these already existed in Japan’s sempai/kouhai dynamic. I wouldn’t say Yuri needed any influence from Western culture any more than you could argue that Anne of Green Gables was influenced by Europe.  The early twentieth century was moving in the same direction in a lot of places simultaneously, as technology and culture modernized.

    Sugoi: Besides the word “yuri” it exists a variety of other names to talk about lesbian-theme narratives. Which are those names and is better to use one of them over the others?

    Erica Friedman:  Some people use Yuri and other terms, such as shoujoai, as if they have clear distinctions – or as if they are interchangeable – the truth is that the etymology is somewhat fluid. In the 1970s, Itou Bungaku, the editor of Barazoku, a gay men’s magazine, called lesbians in Japan “the lily tribe” – bara is Japanese for “rose” and yuri is Japanese for the lily. Hence, gay men were barazoku (薔薇族), or “rose tribe” while lesbians were yurizoku (百合族), the lily tribe. “Yuri” was used in a lot of lesbian porn in the 70’s so it became a kind of cliche’ for the genre itself. At Yuricon, when we were getting started, we believed that it was time to reclaim the term from porn artists and embrace the beauty of the lily as our own.

    In the 1990s, American fans created the term shoujoai as an analog for shounenai, which was being incorrectly used by American fans as a term for Boys’ Love manga. Shoujoai wasn’t ever really used in Japan. The emphasis was originally on the romantic over the sexual, but this age and content distinction was convention that was made up by Americans and had no meaning at all in Japan.

    What *is* sometimes used in Japan – especially by publishers – is GL, short for Girl’s Love (in English.) This was created as an analog to the preferred genre term for Yaoi which is Boy’s Love, i.e. BL. For the same reason American fans like Japanese words, Japanese fans think English sounds exotic and cool. Creators of f/f stories in Japan – especially within the lesbian community – avoided using “Yuri” for a long while because of the porn connotation, preferring Onna no ko x Onna no ko (女の子 x 女の子) or Onna-doushi (女同士).
    At least one American publisher of manga has rejected the term Yuri, because they believe they need to avoid using Japanese words wholly. But since Yuri is neither properly “girls love” nor “women’s love” it seems a bit awkward to avoid the perfectly good genre term.

    Sugoi: Since the beginning of “Class S” narrative, with Yoshiya Nobuko’s novels Hana Monogatari [Flower Tales] (1916) and Yaneura no nishojo [Virgins in the Attic] (1919), the genre had evolved. Please, comment to us about the changes in the topics and tropes.

    Erica Friedman: In fact, the many tropes that were established in both of Yoshiya’s works were so genre-defining, they still exist today intact! We still see girls in Catholic schools, forming passionate relationships. LOL

    Obviously, as LGBTQ representation creeps into Yuri, we now occasionally see actual lesbians from time to time. And queer manga, which developed on it own within the LGBTQ community is gaining greater exposure, especially with the advent of Pixiv and other online comics publishing venues.

    Finally, we’re seeing a very real sea change from stories about school girls to a wave of creators making Yuri manga about adults. Obviously, since most manga creators are adults, there’s much more interest these days in stories of Yuri in adult life. I would expect that, as creators age, we’ll see more senior Yuri stories.  ^_^

    Sugoi: Which yuri series, mangas and visual novels do you think are the most important or relevant in Japan and were well received in other countries? Do they have any influence over pop culture products like films, webtoons, comics, series and cartoons around the world?

    Erica Friedman: I don’t think the word “important” has meaning in this context. Over 40 years, there’s been so many series that have impacted lives, but if I had to pick one series that changed everything, it has to be Sailor Moon. Haruka and Michiru, Sailors Uranus and Neptune, have been lesbian icons around the world for 25 years and it’s still one of the most famous anime globally. It’s influenced so many other series and creators, it’s become a legend.

    Sugoi: Is it correct to differentiate yuri from other lesbian narratives from around the world, or is it a more global genre than we thought? If it is a different genre, which are the characteristics that make yuri particular?

    Erica Friedman: A lot of non-Japanese people use the genre term Yuri when their comics or animation are inspired by anime or manga. Sometimes it’s used in place of lesbian as a genre term – especially if lesbian identity or queer identity isn’t relevant or part of the story. I half joke on my blog Okazu that I define Yuri as “lesbian content without lesbian identity.” I say that because if a story is about a young woman coming to terms with identity as queer, then it’s really a LGBTQ story, but if she just falls for another girl and there’s no recognition of a larger world, politics, social pressure, coming out, dealing with bias or finding allies or community, then it’s Yuri. This is of course not a hard and fast definition, but more of a gut sense I go with.

    Sugoi: In the last years there is an increase on the production of yuri manga, anime and visual novels. Why do you think this phenomenon occur? Is there any correlation with some social events in Japan and the consume of these products abroad?

    Erica Friedman: Every genre is the same – if you see an increase in the amount of material, it’s because it has become financially viable. I’ve spent 20 year growing the Yuri market, promoting the genre and I am not alone in this. Publishers who have invested in Yuri want to see it succeed.  Two decades of building the genre, the market and the number of creators expands the opportunities. And we’ve had some fortunate turns of events, like Pony Canyon wanting to create a Yuri anime that became the Kase-san and Morning Glories OVA.

    Sugoi: The yuri is an interesting case of study because, on one hand it is a consumed genre that shows lesbian relationships or female-to-female desire, and on the other hand, japanese culture does not seems very supporting in this aspect, since only Shibuya recognise same-sex partnership. Which do you think are the reasons behind this acceptance of female desire in fiction? Is it correct to affirm that fiction, pop culture and fan culture are a space of transgression?

    Erica Friedman: Good question! I think there are a number of aspects to this. Manga in general is considered a space in which feelings and experiences can be explored that cannot be expressed in normal society.  Like all art anywhere in the world, really. But in a society where it is dangerous – for whatever reason, politically, socially – to express desire or feelings of outsiderness, comics pop up to fill that void.

    Obviously, there is fact that some men like female sexual desire as a fantasy, and equally as obviously, some women do as well.

    And, as lesbians in Japan began to communicate in the 1970s through activist groups and their newsletters, some of them used a graphic format to tell their stories. Some of them turned to doujinshi and eventually some of those people became professional manga artists. Now that Yuri is an established genre, there are more opportunities for those women to tell their stories, as well.

    Sugoi: In addition to buying official translations of yuri mangas and visual novels, is there any other way to support the industry? Which is the role of conventions, online forums and academic research in help other people to approach this genre?

    Erica Friedman: Another good question. I will always remind people that reading and liking and sharing scanlations does not in any way help your favorite manga artists. But reading and liking and sharing their original work where the artists themselves post it, does! Follow them on Pixiv and Twitter and share their work. If you buy a manga, let folks know if you like it through reviews on Amazon and Goodreads or your own site. Obviously, support the artist buy buying their work at shows, or through legally licensed publishers and sellers. And if you do follow those artists…let them know you like their work. Tell the publishing companies and the artist themselves. It always feels good to know that someone out there likes your work. ^_^

    Sugoi: About the celebration of the hundred years of the creation of yuri genre, what events are going to take place in Japan, Europe, USA, etc.?

    Erica: <laugh>We’re about to launch a very exciting project in the next few days, so keep an eye on Yuricon and Okazu for the news! (*)

    Sugoi: Finally, after the commercial boom of Citrus in 2014, when it was the best sold LGBT manga in Amazon, new yuri titles -with, maybe, a more complex narrative and a better representation of lesbianism- were translated, like My lesbian experience with loneliness and Bloom Into You. Which other titles do you think are the bests of this genre? And which authors do you think are reformulating yuri in a good way?

    Erica: That’s an almost impossible question, honestly. What is popular isn’t always good and vice versa, although all three of the titles you mention have their own merit and are very different, so they reach completely different kinds of readers, which is good. I think the best series overall in 2018 was the Kase-san series by Hiromi Takashima, which is being translated into English and had an anime OVA that spent all summer in theaters across Japan! It’s a lovely, realistic story about two women in love for the first time and deals with issues of jealousy, self-esteem and communications.

    (*) I can now officially announce our 100th anniversary event – Yuricon, in conjunction with PacSet Travel is running a 100 Years of Yuri Tour of Japan, from September 8-17th, 2019. Details and sign-up here: https://www.pacsettravel.com/adv-cart/100yearsofyuri?fbclid=IwAR1lgsrtR0weD_AZRAjnQO9lPeIzwud5DfdUJWXw_PlTuRBBTWWBVNV3Mzg

    Video de la cuenta del canal de Youtube de Yuricon creado por
    Erica Friedman

    Interview and translation: Alexandra Arana Blas

    ————————————————T R A D U C C I Ó N————————————–

    Una conversación sobre el género yuri: entrevista con Erica Friedman

    Erica Friedman es fundadora de Okazu, Yuricon & ALC Publishing. Con una maestría en Bibliotecología, es consultora y promueve la visibilidad LGBTQ en eventos e Internet. Tuvimos el agrado de entrevistarla sobre el género yuri con motivo de los cien años de su creación.

    Sugoi: Como una introducción para nuestros lectores, por favor explíquenos qué se entiende por “yuri” y cuál es su origen. ¿Hay algún antecedente en Japón y ha habido alguna influencia extranjera en la creación del género?

    Erica Friedman: La definición de yuri que usamos en Yuricon es: «Yuri puede describir cualquier serie de anime o manga (u otros medios derivados, es decir, fan fiction, películas, etc.) que muestre una intensa conexión emocional, amor romántico o deseo físico entre mujeres. El yuri no es un género limitado por el género o la edad de la audiencia, sino por la * percepción * de esta.

    En resumen, el yuri es cualquier historia con temas lésbicos».

    Las raíces del género yuri están en el movimiento literario proto feminista de «Clase S», en el que las mujeres jóvenes encontraban formas de hacer vidas fuera de los confines del matrimonio. Japón se estaba moviendo hacia el siglo XX y las relaciones entre los jóvenes en las escuelas se estaban desarrollando de la misma manera que lo hicieron en otros lugares. Muchas escuelas secundarias estaban dirigidas por órdenes religiosas occidentales y fomentaban las relaciones platónicas entre estudiantes mayores y más jóvenes del mismo sexo, pero estas ya existían en la dinámica sempai/kouhai de Japón. No diría que el yuri haya necesitado de ninguna influencia de la cultura occidental más de lo que podría argumentar que Anne of Green Gables fue influenciada por Europa. Los primeros años del siglo XX se movían en la misma dirección en muchos lugares simultáneamente, a medida que la tecnología y la cultura se modernizaban.

    Sugoi: Además de la palabra “yuri”, existen otros términos que se refieren a las narrativas con temática lésbica. ¿Cuáles son? ¿Hay una que es mejor usar por sobre las otras?

    Erica Friedman: Algunas personas usan el término yuri y otros, como shoujoai, como si tuviesen distinciones claras o como si fuesen intercambiables. La verdad es que la etimología es un tanto fluida. En la década de 1970, Itou Bungaku, el editor de Barazoku, una revista para hombres gays, llamó a las lesbianas en Japón «la tribu de los lirios» –bara es el japonés para «rosa» y yuri es el japonés para “lirio”. Por lo tanto, los hombres gays eran barazoku (薔薇 族), o «tribu de rosas», mientras que las lesbianas eran yurizoku (百合 族), la tribu de lirios-. El término «yuri» se usó en una gran cantidad de porno lésbico en los años 70, por lo que se convirtió en una suerte de cliché para el género en sí. Cuando comenzamos Yuricon creímos que era hora de reclamar el término de los artistas pornográficos y abrazar la belleza del lirio como nuestra.

    En la década de 1990, los fanáticos estadounidenses crearon el término shoujoai como un análogo para shounenai, que fue utilizado incorrectamente por los fanáticos estadounidenses como un término para el manga Boys’ Love. [El término] shoujoai nunca se usó realmente en Japón. El énfasis fue originalmente en lo romántico sobre lo sexual, pero esta distinción de edad y contenido era una convención que estaba compuesta por estadounidenses y no tenía ningún significado en absoluto en Japón.

    Lo que a veces se usa en Japón, especialmente por los editores, es “GL”, abreviatura de Girls´ Love (en inglés). Este se creó análogo al término de género preferido para yaoi, que es Boys´ Love, es decir, BL. Por la misma razón que a los fanáticos estadounidenses les gustan las palabras japonesas, los japoneses piensan que el inglés suena exótico y genial. Los creadores de historias de f/f en Japón, especialmente dentro de la comunidad lésbica, evitaron usar [la palabra] «yuri» durante mucho tiempo debido a una connotación pornográfica, prefiriendo Onna no ko x Onna no ko (女 の x 女 の 子) o Onna-doushi (女 同 士).


    Por lo menos un editor estadounidense de manga ha rechazado el término yuri porque creen que se debe evitar por completo el uso completo de las palabras japonesas. Pero como el género del yuri no presenta únicamente un «amor entre chicas» ni un «amor entre mujeres», parece un poco incómodo evitar el término.

    Sugoi: Desde los inicios del género “Clase S”, con las novelas Hana Monogatari [Flower Tales] (1916) and Yaneura no nishojo [Virgins in the Attic] (1919) escritas por Yoshiya Nobuko, el género ha evolucionado. Por favor, coméntenos sobre los cambios que se han producido en los temas y tropos.

    Erica Friedman: De hecho, los muchos tropos que se establecieron en ambas obras de Yoshiya fueron tan definitorios de género, ¡que todavía siguen intactos! Seguimos viendo chicas en escuelas católicas, quienes forman relaciones apasionadas. LOL

    Obviamente, a medida que la representación LGBTQ se introduce en el género del yuri, hoy en día podemos ver ocasionalmente lesbianas reales. Asimismo, el manga queer, que se desarrolló por sí mismo dentro de la comunidad LGBTQ, está ganando una mayor exposición, especialmente con la llegada de Pixiv y otros lugares de publicación de cómics en línea.

    Por último, estamos viendo un verdadero cambio en las historias sobre jóvenes escolares y en la ola de creadores que hacen manga yuri sobre adultos. Obviamente, dado que la mayoría de los creadores de manga son adultos, en estos días hay mucho más interés en las historias yuri de vida adulta. Yo esperaría que, a medida que los creadores envejezcan, veamos más historias yuri de alto nivel ^_^

    Sugoi: ¿Cuáles son los animes, mangas y visual novels que tú consideras son relevantes en Japón y fueron bien recibidos en otros países? ¿Han tenido alguna influencia en productos de la cultura pop como películas, webtoons, comics, series y dibujos animados alrededor del mundo?  

    Erica Friedman: No creo que la palabra «importante» tenga significado en este contexto. A lo largo de 40 años, ha habido tantas series que han impactado vidas, pero si tuviera que elegir una serie que lo cambiara todo, tiene que ser Sailor Moon. Haruka y Michiru, Sailors Uranus y Neptune, han sido íconos lésbicos de todo el mundo durante 25 años y sigue siendo uno de los anime más famosos del mundo. Ha influido en muchas otras series y creadores, se ha convertido en una leyenda.

    Sugoi: ¿Es correcto diferenciar el yuri de otras narrativas lésbicas de otros países, o se trata de un género más global? ¿De ser un género distinto, cuáles serían las características que lo hacen particular?

    Erica Friedman: Una gran cantidad de personas no japonesas utilizan el término “yuri” cuando sus cómics o animación están inspirados en el anime o el manga. A veces se usa en lugar de “lésbico” como término de género, especialmente si la identidad lésbica o la identidad queer no es relevante ni es parte de la historia. Suelo bromear en mi blog Okazu, donde defino el yuri como [un género con] «contenido lésbico sin identidad lésbica». Digo esto porque si una historia trata sobre una mujer joven que acepta su identidad queer, entonces es realmente una historia LGBTQ, pero si solo se enamora de otra chica y no se reconoce en un mundo más grande, con una política, presión social, salir y lidiar con los prejuicios o encontrar aliados y una comunidad, entonces es yuri. Esta, por supuesto, no es una definición establecida; es más una intuición que tengo.

    Sugoi: En los últimos años hay un incremento en la producción de mangas, anime y visual novels con temática yuri. ¿Por qué crees que ocurre ello? ¿Hay alguna correlación con la realidad que atraviesa Japón o el consumo de estos productos en el exterior?

    Erica Friedman: Todos los géneros son iguales: si ves un aumento en la cantidad de material es porque se ha vuelto financieramente viable. He pasado 20 años cultivando el mercado del yuri, promoviendo el género y no estoy sola en esto. Los editores que han invertido en el género quieren que tenga éxito. Con dos décadas de construcción del género, el mercado y el número de creadores ampliaron las oportunidades. Y hemos tenido algunos giros afortunados, como Pony Canyon que deseó crear un anime yuri que finalmente se convirtió en el OVA de Kase-san and Morning Glories [Kimi no Hikari: Asagao yo Kase-san].

    Sugoi: El yuri es un interesante caso de estudio porque, por un lado, es un género consumido que muestra relaciones lésbicas o el deseo entre mujeres; por otro lado, la cultura japonesa no se muestra muy abierta a ello si tomamos en cuenta que solo el distrito de Shibuya reconoce a las parejas del mismo sexo. ¿Cuáles crees que son las razones detrás de esta aceptación del deseo femenino en la ficción? ¿Sería correcto afirmar que la ficción, la cultura pop y la cultura de fans son un espacio de transgresión?

    Erica Friedman: ¡Buena pregunta! Creo que hay varios aspectos. El manga en general se considera un espacio en el que se pueden explorar los sentimientos y las experiencias que no se pueden expresar en la sociedad -como todo arte en cualquier parte del mundo, en realidad-. Pero en una sociedad donde es peligroso expresar deseos o sentimientos fuera de la norma -por cualquiera sea el motivo, político o social-, los cómics aparecen para llenar ese vacío.

    Obviamente, existe el hecho de que a algunos hombres les atrae el deseo sexual femenino como una fantasía; y de igual manera, obviamente, algunas mujeres también lo hacen.

    Y, a medida que las lesbianas en Japón comenzaron a comunicarse en la década de 1970 a través de grupos activistas y sus boletines, algunas de ellas usaron el formato gráfico para contar sus historias. Algunas de ellas recurrieron al doujinshi, y eventualmente algunas de esas personas se convirtieron en artistas de manga profesionales. Ahora que el yuri es un género establecido, también hay más oportunidades para que esas mujeres cuenten sus historias.


    Sugoi: Además de comprar traducciones oficiales de mangas yuri y visual novels, ¿hay alguna otra forma de apoyar la industria? ¿Cuál es el rol de las convenciones, los foros en línea y las investigaciones académicas para ayudar a otras personas a aproximarse a este género?

    Erica Friedman: Otra buena pregunta. Siempre les recordaré a las personas que leer, apreciar y compartir escaneos no ayuda de ninguna manera a sus artistas de manga favoritos. Pero leer, apreciar y compartir el trabajo original desde donde los propios artistas lo publican, ¡sí! Síguelos en Pixiv y Twitter y comparte su trabajo. Si compras un manga, avísele a la gente si le gusta a través de las reseñas en Amazon y Goodreads o en su propio sitio. Obviamente, se puede apoyar a los artistas comprando sus obras en espectáculos o a través de editores y vendedores con licencia legal. Y si sigues a esos artistas… hazles saber que te gusta su trabajo. Cuéntaselo a las editoriales y al artista. Siempre se siente bien saber que a alguien le gusta tu trabajo ^_^


    Sugoi:
    Acerca de la celebración de los cien años de la creación del yuri como género, ¿qué eventos van a tener lugar en Japón, Europa, EEUU, etc.?

    Erica: <risas> Estamos a punto de lanzar un proyecto muy emocionante en los próximos días, ¡así que no pierdan de vista la página de Yuricon y Okazu para tener noticias! (*)

    Sugoi: Finalmente, después del auge comercial de Citrus en 2014, cuando fue best-seller en la sección de mangas LGBT en Amazon, se tradujeron nuevos títulos yuri -quizás con una narrativa más compleja y una mejor representación del lesbianismo-, como My Lesbian Experience with Loneliness y Bloom Into You. ¿Qué otros títulos crees que son los mejores de este género? ¿Y qué autores crees que están reformulando el yuri de buena manera?

    Erica: Esa es una pregunta casi imposible, honestamente. Lo que es popular no siempre es bueno y viceversa, aunque los tres títulos que mencionas tienen su propio mérito y son muy diferentes, por lo que llegan a tipos de lectores completamente diferentes, lo que es bueno. Creo que la mejor serie en general en 2018 fue la serie Kase-san de Hiromi Takashima, que se está traduciendo al inglés y tuvo un OVA que pasó todo el verano en teatros de todo Japón. Es una historia hermosa y realista sobre dos mujeres enamoradas por primera vez y trata temas de celos, autoestima y comunicaciones.

    (*) Puedo anunciar oficialmente nuestro evento por los cien años. Yuricon, en conjunto con PacSet Travel llevará a cabo un tour a Japón por los cien años del yuri, del 8-17 de setiembre de 2019. Para mayores detalles e inscripciones, acceder al siguiente link: https://www.pacsettravel.com/adv-cart/100yearsofyuri?fbclid=IwAR1lgsrtR0weD_AZRAjnQO9lPeIzwud5DfdUJWXw_PlTuRBBTWWBVNV3Mzg

    Entrevista y traducción: Alexandra Arana Blas

  • Familia, trabajo y sexualidad: “My Lesbian Experience with Loneliness” como cuestionamiento de la adultez

    Familia, trabajo y sexualidad: “My Lesbian Experience with Loneliness” como cuestionamiento de la adultez

    La semana pasada, en el New York Comic Con, se anunció como ganador del Harvey Award en la categoría de Mejor Manga a My lesbian experience with loneliness de Nagata Kabi. El título, premiado por profesionales de la industria del cómic, compitió contra obras como My Hero Academia, Tokyo Ghoul, Kimi no Na wa y My Brother’s Husband.

    My lesbian experience with loneliness es un manga autobiográfico que apareció por primera vez en Pixiv, y explora los orígenes de la depresión de la autora, con lo cual se realiza una crítica velada de la interacción y las expectativas que tienen los padres hacia sus hijos en Japón. De esta forma, el manga presenta a una protagonista introspectiva, la cual explora sus años de adolescencia y temprana adultez. En contraste a sus años de colegio, los cuales considera tranquilos, su etapa universitaria la considera un fracaso. Al no lograr permanecer en la escuela de arte, los elementos que la hacían única se desvanecen, y provoca en ella un cuestionamiento sobre su identidad. En su búsqueda por encontrar un lugar al cual permanecer, decide insertarse en la esfera laboral. Sin embargo, las demandas que exige el trabajo causarán en la protagonista ansiedad. Esto, sumado a la sensación de fracaso ante la búsqueda por ser un adulto productivo, provocarán el desarrollo de una baja autoestima, reflejado en autolesiones y desbalances alimenticios.

    Fuente: My Lesbian Experience with Loneliness, Nagata Kabi

    Durante las primeras páginas, vitales para entender el desarrollo de la depresión en la protagonista, los padres yacen ausentes. Esto será vital para entender la dinámica que se dará con su familia más adelante, ya que, a pesar que vive con ellos, ignorarán su depresión. Asimismo, pese al silencio que existe entre ambas partes, las pocas palabras que le dirigen le hacen recordar su incapacidad de tener una familia, así como un trabajo e ingresos estables. Todo esto crea en ella la sensación de ser un adulto incompleto. Por ello, buscará nuevamente empleo en empresas pequeñas o locales. En estas entrevistas entenderá que la adultez no se reduce a tener empleo en una empresa reconocida, sino en encontrar la felicidad a partir de lo que le apasiona a uno. Es así, como regresa a casa con la certeza de que será mangaka.

    Fuente: My Lesbian Experience with Loneliness, Nagata Kabi

    No obstante, la insistencia de su familia para que encuentre un trabajo estable acentuará el temor de decepcionarlos. Será a partir de este momento que se replanteará la forma cómo se ha aproximado a las demás personas, así como la represión de sus sentimientos y deseos en búsqueda de obtener la aprobación de sus padres. Con ello, comienza la última sección del manga, la cual se centra en la exploración de su sexualidad y, sobre todo, la aceptación de su cuerpo y su homosexualidad. Si bien la protagonista es consciente que el encuentro sexual no curará su depresión ni mitigará su inseguridad, le permitirá establecerse como una persona capaz de tomar decisiones sin importarle lo que piensen sus padres ni su entorno. A partir de ello, determinará que trabajará en la industria del manga, y supone necesario contar su vida sin importarle si ello representa “debilidad” ante la sociedad y genera rechazo.     

    Las últimas páginas llaman la atención porque serán una crítica contundente hacia la sociedad. La autora expone que esta silencia y hasta crea un temor hacia la sexualidad desde la infancia. Algunos jóvenes arrastrarán esto hasta la adultez, lo cual desencadena en un rechazo y un desconocimiento del cuerpo. Sin embargo, en lugar de proponer una ruptura con los padres y la sociedad, plantea examinarse a uno mismo y encontrar fuentes de apoyo en otros espacios, como el Internet -específicamente Pixiv, donde obtuvo retroalimentación, lo cual no solo le ayudó a mejorar en sus dibujos, sino también en conocer otras personas que habían pasado por lo mismo-. Esto permitiría insertarse en la sociedad y buscar, al mismo tiempo, cambiarla. Por último, la primera experiencia sexual que tuvo con una dama de compañía invita a repensar en la posibilidad del sexo y sus distintas expresiones como terapéuticos.  

    En el aspecto visual y de lenguaje, se debe resaltar cómo este manga representa de forma honesta la depresión. Si bien hay escenas que exponen los desbalances alimenticios, las automutilaciones y las secuelas que estas dejan sobre el cuerpo de la protagonista, ninguna produce rechazo al lector. Esto se debe al lenguaje sencillo y la presencia de viñetas no saturadas o sobrecargadas. Asimismo, para explicar su enfermedad y los temas que la angustian, la autora recurre a gráficos -como cuadros, flechas o diagramas- y se representa constantemente en diálogo consigo misma para demostrar cómo lidia con sus emociones y sentimientos. Esto permite aproximarse a quienes no están familiarizados con la depresión, y resulta una fuente de apoyo para quienes sí conocen esta enfermedad. 

    Fuente: My Lesbian Experience with Loneliness, Nagata Kabi

    En conclusión, el manga de Nagata Kabi muestra temas tabú de una manera atractiva para todo público. No solo expone de forma honesta la depresión, sino también invita a reflexionar y repensar sobre la adultez y qué se entiende como “ser productivo”. Asimismo, explora el proceso a partir del cual el sujeto revisa sus propias experiencias con la finalidad de entender la depresión. Gracias a este proceso la autora no solo acepta su cuerpo y su sexualidad, sino también reafirma sus metas, con lo cual entrará con mayor seguridad a la sociedad, en la que buscará generar un cambio. 

  • Sentimentalismo y shōjo bunka: la rebeldía de Chiyoko Fujiwara en «Millennium Actress» de Satoshi Kon

    Sentimentalismo y shōjo bunka: la rebeldía de Chiyoko Fujiwara en «Millennium Actress» de Satoshi Kon

    Millennium Actress, película de Satoshi Kon estrenada el 2001, tiene por protagonista a Chiyoko Fujiwara, famosa actriz que inicia su carrera durante la invasión japonesa de Manchuria y llega a la cima de su carrera en los años 60. Narra el intento de Genya Tachibana de realizar un documental sobre la vida de la actriz, y de paso devolverle una llave que ella consideraba importante, pero que creía perdida. Lo que aparenta ser un relato típico sobre la vida de Chiyoko, resulta ser una narración atípica, donde la vida de la actriz se repite incluso en las películas que protagoniza.

    Para entender la lógica detrás de esta repetición en la narración, hay que tomar en cuenta la influencia que tuvo en Chiyoko la lectura de revistas para chicas durante su adolescencia. De esta manera, en los primeros minutos de la entrevista, la protagonista brinda un dato que resultará vital para comprender la estructura y los personajes que presenta la película:

    La adolescencia de Chiyoko estará marcada por las revistas para chicas, las cuales contenían obras de ficción que solían crear mundos femeninos y, en ocasiones, presentaban personajes masculinos idealizados. Con ello, se presentaba una ficción que colocaba el amor romántico y el amor espiritual en primer plano con el objetivo de evadir en las lectoras el futuro que le aguardaba a las jóvenes una vez salieran del colegio: el matrimonio.

    Bajo la influencia de la literatura que formaba parte de las revistas para chicas, idealizará su encuentro con el pintor, opositor del Estado a quien protege en su casa y que es perseguido por la policía. De este breve encuentro surgirá la promesa de que, terminada la guerra, volverán a encontrarse y viajarán juntos a Hokkaido. Esta separación reforzará el deseo de la protagonista de convertirse en actriz, ya que, gracias a ese trabajo, el pintor podrá verla donde sea que se encuentre. A partir de esto, en Chiyoko Fujiwara no solo convive la influencia que recibió de las revistas para chicas, sino también una acción política al persistir en ella el idealismo.

    Este idealismo que primaba en las revistas para chicas y que la protagonista claramente asimiló, fue reprimido por el sistema imperialista japonés, el cual utilizó las revistas para jóvenes como medio de propaganda. De esta forma, rechazaron no solo el sentimentalismo propio del shōjo bunka o la cultura de chicas, sino también el derroche y el decadentismo con el que se vinculó a la mujer moderna de los años 20. Contra ello, el contenido de las revistas incentivó en sus lectoras el patriotismo, la sobriedad y el ahorro durante la guerra.

    Sin embargo, el auge del nacionalismo creará en Chiyoko una rebeldía que se transformará en acción política cuando decide mantenerse firme a los principios del shōjo bunka. Esto se ve reflejado en una escena que resulta vital en la película: el encierro en la cárcel de Chiyoko, Eiko Shimao y el pintor. Cada quien representa un aspecto que el Imperialismo japonés, representado por el policía, reprimió: el idealismo y el shōjo bunka , el “decadentismo” y la liberación sexual de la mujer en los años 20, y la rebeldía contra el Estado. Esta escena presenta el triunfo del Estado sobre la liberación de la mujer, al presentar a Eiko Shimao como personaje desencantado y celoso de la vitalidad que presenta Chiyoko, y sobre posturas políticas distintas a las de ultra derecha, representado en el silenciamiento y posterior asesinato del pintor.       

    Chiyoko, no consciente de la muerte del pintor, persistirá en su búsqueda, e inevitablemente entrará a la adultez sin haberse reencontrado con su amado. Por ello, el principal conflicto en esta etapa es la imposición del matrimonio, así como los personajes y eventos que acercan o alejan a la protagonista de su meta. Así, Junichi Ootaki, Eiko Shimao y un joven Genya Tachibana tomarán mayor relevancia y se construirán bajo arquetipos propios del melodrama.  

    El melodrama formó parte fundamental en la ficción presente en las revistas para mujeres, y eran consideradas como ficción popular o taishu bungaku. Estas se caracterizaban por mostrar una polaridad entre los sexos y personajes arquetípicos. Siguiendo esta línea, tanto la vida de la protagonista como las historias que protagonizan se verán influenciadas por este género, y se podrán identificar arquetipos como los de la heroína, el amante, el justiciero, el bobo, los antagonistas y el traidor. 

    La heroína, como protagonista del melodrama, suele ser un personaje pasivo, el cual sufre por la separación del ser amado y cuya meta es reencontrarse con este para contraer matrimonio. El amante, ligado a la figura del justiciero, suele ser un personaje joven, casto y apuesto. El bobo es la figura cómica de la narración. Finalmente, el antagonista lucha contra el amante y justiciero, y el traidor o seductor tiene por objetivo atraer a la heroína y desviarla de su fiel amor hacia el amante.    

    No obstante, Satoshi Kon enriquece y hasta invierte estos arquetipos al crear una heroína con decisión, la cual busca activamente al ser amado. El amante, por otro lado, se convierte en una figura trágica que no tendrá mayor capacidad de acción en la película más que crear en la protagonista una rebeldía hacia el Imperialismo. El justiciero será una figura separada al del amante, y adquirirá elementos cómicos al ser representado por Genya, un hombre mayor que sigue siendo fiel admirador de la heroína sin importarle su edad. El bobo, representado por el camarógrafo, es el otro elemento cómico de la película y romperá con la cuarta pared, con lo cual resaltará que la narrativa de Millennium Actress es distinta. El antagonista estará encarnado en dos personajes: el policía, quien representa los ideales del Estado, y Eiko Shimao, quien engaña a la protagonista y trata de alejarla de su búsqueda del pintor por los celos que siente ante el idealismo de Chiyoko. Finalmente, el traidor será representado por el director y futuro esposo de Chiyoko, quien también intenta alejar a la protagonista de su búsqueda y es copartícipe junto con Eiko de la desaparición de la llave del pintor, último recuerdo que le queda a la protagonista de su ser amado.      

    Finalmente, este breve repaso de la película no solo demuestra el genio de Satoshi Kon al momento de narrar una historia que parecería repetitiva por basarse en un género cuyas estructuras pueden ser trilladas como las del melodrama. Demuestra también un manejo de la cultura femenina al remitirse a las revistas para chicas y para mujeres desde los años 20 hasta los años 60. Con ello se demuestra que Chiyoko Fujiwara representa el carácter inconforme y rebelde que potancialmente yace detrás de la cultura para chicas.

    Bibliografía

    Arana Blas, Alexandra

    2018 Imperialismo y shojo bunka: la adolescencia de entreguerras en Millennium Actress [videograbación]. Consulta:  22 de setiembre de 2018.
    Facebook CineartePUCP

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    Martín-Barbero, Jesús y Sonia Muñoz

    1992 Televisión y melodrama: géneros y lecturas de la telenovela en Colombia. Bogotá: Tercer Mundo Editores.

    Mayorá, Román Eduardo.

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    McLelland, Mark

    2016 “From Salor-Suits to Sadists: “Lesbos Love” as Reflected in Japan’s Postwar “Perverse Press””. U.S.-Japan Women’s Journal. Honolulu, número 27, p. 27-50.

    McLelland, Mark y James Welker

    2014 “An Introduction to “Boys Love” in Japan”. Boys Love Manga and Beyond. History, Culture and Community in Japan. Eds. Mark McLelland, Kazumi Nagaike, Katsuhiko Suganuma y James Welker. Jackson: University Press of Mississippi, p. 3-20.  

    Mes, Tom

    2002 “Satoshi Kon”. Midnight Eye. Visions of Japanese cinema. Consulta: 24 de agosto de 2018. Link

    Shamoon, Deborah

    2012 Passionate Friendship. The Aesthetic of Girl’s Culture in Japan. Honolulu: University of Hawai’i Press.

  • Una aproximación a la cultura pop y la literatura japonesa: entrevista al «Círculo de estudios japoneses Tenjin- 天神学団»

    Una aproximación a la cultura pop y la literatura japonesa: entrevista al «Círculo de estudios japoneses Tenjin- 天神学団»

    En ocasiones consumimos literatura y productos audiovisuales sin percatarnos que estos pueden ser una forma de entender otra época o cultura. Gracias a ellos podemos entender una filosofía distinta, con conceptos sobre el cuerpo, el arte, la naturaleza y la tecnología que muchas veces pasamos en Occidente por alto. Bajo esta premisa, algunas personas desde la universidad desean promover los estudios de literatura y cultura japonesa. El equipo de Sugoi se ha reunido con algunos miembros del “Círculo de estudios japoneses Tenjin – 天神学団”, quienes contarán su experiencia y nos invitarán a asistir a las mesas que presentarán en el Congreso Internacional de Estudios Africanos y Asiáticos, ALADAA-Lima 2018.

    Sugoi: ¿Cómo nace el grupo de estudios y cuál es su objetivo? ¿Por qué estudiar desde la universidad temas de literatura y cultura japonesa?

    Tenjin: Tenjin es un grupo de jóvenes investigadores que se interesan por distintas dimensiones de la cultura japonesa: literatura, estética, filosofía, historia, cultura popular y distintos combinaciones de estas. Como hay pocos espacios en nuestro país para la producción y difusión de la reflexión académica sobre asia en general y Japón en particular, nosotros decidimos crear ese espacio, desarrollarlo y  expandirlo.

    Sugoi: ¿En qué consiste el ALADAA y por qué participar en este tipo de eventos?

    Tenjin: El ALADAA es la Asociación Latinoamericana de Estudios de Asia y África, y es una importante red de investigadores y académicos latinoamericanos que concentran sus trabajos en estos dos continentes y en las relaciones que éstas establecen con el nuestro. Es un esfuerzo por reconocer cuál es la mirada que desde latinoamérica tenemos del mundo. Este es un congreso que reúne a más de trescientos investigadores de varios países del continente y del mundo. Para nosotros, como círculo de estudios es importante ya que nos da la oportunidad de darnos a conocer en esta comunidad académica y también de visibilizar el trabajo que hacemos, a la vez que se trazan redes de trabajos con profesionales de ramas afines que pueden resultar muy fructíferas.

     

    Sugoi: ¿Qué mesas han propuesto y cuál es el objetivo de cada una?

    Tenjin: Una mesa es sobre estética y literatura japonesa, se llevará a cabo el día viernes 3 de Agosto desde las 9:00 am en el aula L309 de la PUCP. En este simposio se pretende abordar la literatura japonesa desde un interés por la sensibilidad particular que le subyace. El análisis de las obras supondrá también una reflexión en torno a la historia, el pensamiento y la cultura japonesa de la cual los autores han bebido y que ha quedado plasmada en sus escritos. De esta manera, nos interesa reflexionar sobre cómo la particularidad de las obras apela a principios estéticos compartidos. Por ello, no se dejarán de lado las obras escritas por nikkei, inmigrantes japoneses o autores no japoneses que han adoptado alguna forma literaria clásica del Japón. La otra mesa es sobre cultura pop en Asia, y se llevará a cabo el viernes 3 de agosto de 9:00 am a 1:00 pm. en el aula L307 de la PUCP. En este simposio se analizarán diferentes productos audiovisuales (cómic, manga y anime) de países como Singapur y Japón. La mesa tiene por objetivo abrir un espacio de análisis que permita concebir los productos de la «baja cultura» como un reflejo de los problemas sociales, políticos, ambientales y tecnológicos por los cuales atraviesa un país.

     

    Sugoi: ¿Y podrían darnos un adelanto sobre las exposiciones que van a realizar?

    Tenjin: En la mesa titulada “Literatura y estética del Japón”, participarán los coordinadores Jeancarlos Guzmán y Alonso Belaúnde. 

    La ponencia de Alonso se titulará “El haiku en la poesía de Javier Sologuren y Alfonso Cisneros Cox”:

    El haiku es una forma poética japonesa que tuvo poca resonancia en el panorama poético peruano durante los años de asimilación Latinoamericana del género. Sin embargo, su presencia se va haciendo notable a partir de la década de los 60’s y logra consolidarse durante mediados de los 90’s gracias al trabajo editorial, ensayístico, de traducción y de creación de los poetas Alfonso Cisneros Cox y Javier Sologuren, principalmente. En este contexto, el objetivo de la ponencia será analizar cómo cada autor ha abordado el haiku y qué variantes han incorporado.

     

    Jeancarlos presentará la ponencia “Erotismo y marcialidad en Patriotismo de Yukio Mishima”:

    Patriotismo, de Yukio Mishima, narra con gran fuerza sensual, la determinación del deber que lleva a un militar y su joven esposa a enfrentar la decisión del suicidio ritual (sepukku). En esta ponencia se desea destacar cómo se entrelazan la sensualidad del relato desde la perspectiva del concepto de Iki y el estoicismo ante la muerte, basada en el camino del guerrero que tanto el teniente como su esposa llevan hasta sus últimas consecuencias. Esta dialéctica de eros y thanatos se nos muestra con características muy particulares dados los elementos filosóficos y estéticos puestos en juego por Mishima, y son los que buscaremos destacar.

     

    La otra mesa es organizada por María José Campos, Rodolfo Luna y Alexandra Arana, quienes son coordinadores de la mesa “Cultura popular de extremo-oriente”.

    María José presentará “El steampunk y la tecnología ecotópica de Laputa: un castillo en el cielo»:

    Esta ponencia busca analizar la presencia del steampunk y la tecnología ecotópica en la película Laputa: un castillo en el cielo, dirigida por Hayao Miyazaki, renombrado director de animación japonés. Siendo Miyazaki el que estableció las reglas de juego de ambos conceptos, es importante analizar sus anécdotas personales, ideas de retrofuturismo e influencias del mundo occidental y oriental que lo llevan a crear el mundo de Laputa y la relación entre los humanos, el vuelo y la ecología. Las ideas de Miyazaki tienen como propósito expresar sus deseos platónicos en querer que una ecotopía exista en el mundo real, donde haya finalmente verdadera paz entre humanos y naturaleza.

    Y Alexandra presentará la ponencia titulada «Prótesis e interconexión: un análisis del vídeo musical Shelter de Porter Robinson»:

    Se analizará el corto animado Shelter, cuyo guión fue escrito por el compositor de música Porter Robinson. Esta nos presenta a Rin, joven de diecisiete años cuyo cuerpo y mente yacen conectados a una nave espacial y una realidad virtual respectivamente. Gracias al uso de estas tecnologías podrá supera los límites de su cuerpo, ya que la nave espacial le permite sobrevivir en el espacio. Asimismo, podrá ampliar su experiencia porque la realidad virtual le permitirá desarrollar sensaciones y comunicarse con otras personas, como su padre. En este contexto, la ponencia propondrá que «Shelter» representa la posibilidad de una conexión entre el cuerpo y la tecnología, así como una reformulación de las relaciones humanas.

     

    «Literatura y estética del Japón»

    Día y hora: viernes 3 de agosto de 2018, 9:00 am. – 3:40 pm.

    Lugar: L-309 PUCP, Av. Universitaria 1801

    Asistencia gratuita, previa inscripción:  ceo@pucp.edu.pe

     

    «Cultura popular de extremo-oriente»

    Día y hora: viernes 3 de agosto de 2018, 9:00 am. – 1:00 pm.

    Lugar: L-307 PUCP, Av. Universitaria 1801

    Asistencia gratuita, previa inscripción:  ceo@pucp.edu.pe

     

  • Tech Fest XI: Tres días de tecnología y muchos videojuegos

    Tech Fest XI: Tres días de tecnología y muchos videojuegos

    El 17, 18 y 19 de noviembre, parte del equipo de Proyecto Sugoi pudo asistir al TechFest XI, organizado por MasGamers. Fueron tres días donde pudimos disfrutar de tecnología, videojuegos, torneos y música en vivo. Fue una excelente oportunidad para aprender sobre la industria de los videojuegos gracias a los expositores. Asimismo, pudimos conocer a los desarrolladores de videojuegos y juegos de mesa nacionales. [traer año a año  a grandes invitados que van desde líderes de opinión en el medio de los videojuegos y la cultura de la tecnología en el Perú y  a personalidades importantes en el panorama internacional como el actor de voz de Mario  Bross entre varios más. 

    El primer día tuvimos la oportunidad de entrevistar a expositores como Alonso Rojas y Juan Pablo Robles, quienes abordaron la necesidad de utilizar los videojuegos como herramienta educativa y terapéutica. Asimismo, EPIC y Bamtang nos dieron una mirada el proceso de creación de videojuegos, su relación con el cine, y cómo se ha ido desarrollando la industria del videojuego en el Perú.

     

    El segundo día aprovechamos en visitar el stand juegos de mesa y videojuegos peruanos. Allí conversamos con Carlos Blas, representante de las empresas de juegos, videojuegos y juegos de mesa peruanos, quien nos comentó la necesidad de visibilizar estos productos, y la gran acogida que tuvieron estas compañías en los eventos que participaron.

     

    También entrevistamos a Javier Zapata, creador de juegos de mesa, quien resalta el uso de estos como material educativo y como excelente herramienta para entender de economía e historia. Además, los juegos de mesa permiten crear una conciencia crítica  hacia la política nacional en el jugador.

     

    Por otro lado, tantos los grupos desarrolladores de videojuegos, como sus productos, eran heterogéneos. Pudimos encontrar juegos como “Rhythm Doctor”, cuyos desarrolladores son de diversas nacionalidades; “Colorful The Game” y “Dark Story Online”, los cuales fueron desarrollados por una sola persona; y “Wira&Taksa” y “Neon Mission”, videojuegos desarrollados por una compañía y un grupo de estudiantes de la UPC, respectivamente.

     

    No podemos dejar de mencionar la participación de compañías extranjeras de videojuegos, como la surcoreana KAYBO y la ya conocida Nintendo, así como de diversas empresas especializadas en tecnología, como Seagate y AMD. Ambas tuvieron la paciencia de explicarnos qué herramientas nos ayudarían a mejorar nuestra experiencia en los videojuegos.   

     

    Finalmente, cabe resaltar la presencia de cosplayers, quienes lucieron trajes de conocidos personajes de videojuegos como DOTA, LOL, Fire Emblem, Assassin’s Creed. Algunas de las que participaron en las tres fechas fueron Misha Gremory, Shari, Kotomi Miu y Carmenpilar  Best. Asimismo, se presentaron cosplays de mangas y videojuegos peruanos como Moe Online.

     

     

     Entrevista y redacción: Lish

    Vídeo, fotos y edición (viernes y sábado): Williams

    Fotos (domingo): Teddy

  • Una apuesta por el streaming legal: entrevista a Crunchyroll

    Una apuesta por el streaming legal: entrevista a Crunchyroll

    Crunchyroll, empresa conocida por publicar y distribuir en Internet anime, manga, dramas y música de manera legal, nace en los Estados Unidos el año 2006. Hoy en día cuenta con más de veintitrés millones de usuarios a nivel mundial, y ofrece cerca de ochocientos animes, doscientos dramas y cincuenta mangas. Su plataforma web no solo nos brinda los últimos capítulos de nuestras series favoritas de manera inmediata, sino también anuncia los nuevos animes que estrenarán, así como los próximos mangas y videojuegos que serán distribuidos.

     

    Sugoi: El streaming legal parecía una utopía en países tan acostumbrados a la piratería como el Perú. Si bien esto respondía a la falta de distribución legal de productos audiovisuales y a los exorbitantes precios que no podíamos costear, hoy en día nos es posible obtener por Internet a series y animes a un precio accesible. Sin embargo, el proceso de adaptación todavía es lento, y algunos seguimos accediendo a páginas de anime que nos ofrecen servicios de streaming gratuitos. En este contexto, ¿qué estrategias están adoptando para atraer al público latinoamericano? ¿Ustedes creen que en poco tiempo podrán superar la piratería?

    Crunchyroll: Nuestra principal estrategia es traer contenido nuevo y diferente en cada temporada, obteniendo las series más populares del momento y presentándolas en simulcast. La piratería es un problema fuerte en nuestra región, sin embargo, miles y miles de usuarios han optado por lo legal, apoyando la industria a través de su suscripción a servicios que ofrecen contenido 100% legal. Poco a poco la gente se ha dado cuenta que los beneficios que te ofrecen los servicios legales son mucho mejores que lo que puedes conseguir en estos sitios piratas, donde puedes contraer virus o no obtienes calidad en el contenido. Aparte de que han creado conciencia de por qué es importante apoyar el contenido legal y a los productores de anime, pues de esta forma podemos traer cada vez más sus series favoritas.

    Sugoi: ¿De qué instituciones o empresas se necesitaría apoyo para luchar contra la distribución ilegal de animes? ¿Cuáles son las ventajas que tendríamos en la región si optamos por un consumo legal de anime, mangas, música y dramas?

    Crunchyroll: Consideramos que no es cuestión de empresas, sino de sitios Web, influencers y las personas que están en el medio, e incluso los mismos usuarios que se encargan de promover estos contenidos ilegales. Por ejemplo, hay bastantes páginas Web que suben contenido o permiten que sus usuarios publiquen contenido que no ha sido licenciado, y el usuario dice “oh, pero esto es gratis” pero eso no es así, ya que dichos websites se lucran colocando publicidad y bombardeando a los visitantes con información que es molesta y poco atractiva visualmente.

    Respecto a las ventajas, pues primero darnos a notar frente a Japón. Muchas veces los contenidos que tanto queremos disfrutar no llegan a nuestra región precisamente porque las empresas en Japón no nos ve como un mercado competitivo, ya que hay mucha piratería. Si Japón nota el potencial como región que tenemos, comenzará a traer más contenido tanto de anime como manga, música, películas, merchandising de nuestras series favoritas, juegos y un sinnúmero de cosas en torno a la cultura. Para ello se debe hacer un esfuerzo común, comenzando por apoyar los sitios de streaming legal, asistir a eventos que promuevan estos contenidos y que no vendan productos no licenciados, comprar en nuestras tiendas locales los mangas que tengan disponibles y decir no a la piratería.

    Sugoi: Se dice que en la región países como El Salvador, Perú, Chile, México y Bolivia son los que más consumen animes. ¿Ello coincide con la cantidad de suscriptores que tienen? ¿A qué se deben que se cumplan o no estas estadísticas? ¿Por qué creen de que el anime es tan popular en Latinoamérica?  

    Crunchyroll: Por cuestiones confidenciales, no podemos dar número de suscriptores por países, pero la mayoría de nuestros usuarios provienen de Argentina, Chile, Colombia, México y Perú. Creemos que el anime se ha hecho popular en Latinoamérica porque desde hace décadas se empezó a transmitir en la televisión de muchos de nuestros países. Esto ha hecho que diferentes generaciones sepan lo que es el anime y lo consuman. Hasta hemos conocido en los últimos eventos a familias enteras amantes del anime, incluyendo algunos abuelitos 🙂

    Sugoi: Además de brindar un servicio de streaming, ¿a qué otras partes del mercado desean ingresar?

    Crunchyroll: Nuestro enfoque principal es el streaming, pero estamos muy interesados en la parte de merchandising, ya que es otro punto que no está bien cubierto en Latinoamérica, pues existen muy pocas licencias y lugares donde vendan productos licenciados. Aunque por el momento solo nos estamos enfocando en Streaming.

    Desde el 2016, los usuarios de Crunchyroll pueden votar por sus personajes, parejas, escenas y animes favoritos

     

    Sugoi: Hemos visto que tienen una competencia llamada “The Anime Awards”, en la cual “Yuri on ice” ha ganado siete de las catorce categorías. ¿Cuáles creen que son los elementos que hacen de un anime muy bueno? ¿Y, en el caso concreto de “Yuri on ice”, dónde creen que radica su popularidad?

    Crunchyroll: Hay varias cosas que en conjunto forman un anime bueno. La historia, el dibujo, los personajes y las conexiones que lleva a que nos identifiquemos con uno u otro de los mismos son las cosas que consideramos más importantes a la hora de decir si un anime es o no bueno.  

    El elenco de «Yuri on Ice» transmite a la perfección los sentimientos, sueños y anhelos de cada uno de sus personajes. Sus reacciones son siempre muy naturales, muy humanas, y las interacciones que se producen son las que llevan realmente el peso de la historia, fusionándose a la perfección con los entornos profesionales de cada uno de los protagonistas principales. Cualquier espectador encontrará un personaje con el que identificarse por completo, pese a que estos sean patinadores profesionales y de multitud de países diferentes, lo que hace que sea sencillo conectar con ellos.

    Sugoi: Finalmente, como fan del yuri, he visto cómo este género se ha vuelto tan popular y su comunidad ha cobrado fuerza en los últimos años, lo cual se ve reflejado no solo en un boom editorial de mangas (como en el caso de Citrus, el cual no sólo fue el libro LGBT #1 en ventas por Amazon EEUU el 2015, sino también es traducido y publicado en los Estados Unidos, Argentina y España), sino también en su distribución legal en formato anime (tal y como podemos ver por algunos títulos que ofrece Crunchyroll). ¿Cuál es el origen de este éxito tanto a nivel social como económico?

    Crunchyroll: Muchas veces un anime o manga no debe su popularidad al género que sea en sí, es un conjunto de factores. Aparte del género hay elementos como la animación, editorial, impresión, el dibujo y el guión que juegan un papel determinante. Así que creemos que el origen de ese éxito está en el que los responsables de esas producciones han cuidado rigurosamente cada detalle y han identificado perfectamente lo que el público desea ver.

    Sugoi: Agradecemos mucho por su tiempo y les deseamos el mayor de los éxitos.

  • Una tarde en «Lovely Maid Comeback!»

    Una tarde en «Lovely Maid Comeback!»

    Redactan: Teddy y Lish

    El domingo 6 de agosto Proyecto Sugoi tuvo la oportunidad de ir al evento “Lovely Maid Comeback!”, organizado por las chicas de Lovely Maid Café, el cual se realizó en un acogedor restaurante de San Borja.

    El evento comenzó a las 12:30 del mediodía, hora en la que nos recibieron las maids y nos fue asignada una mesa. Entre los asistentes no solo encontrábamos jóvenes de veinte años, sino también familias.    

    Para quienes fueron por primera vez a un maid café, la experiencia fue muy entretenida y bien organizada. Y para quienes ya conocen la dinámica, pueden afirmar que se ha creado un ambiente adecuado gracias a la música elegida -desde ラ・ム・ネ (ra-mu-ne) de Snail’s House, hasta START: DASH!! de µ’s-. También hubieron juegos, números de baile por parte de las chicas de Melody Dolls, y una excelente atención por parte de las maids. No podemos dejar de mencionar la deliciosa comida japonesa y las bebidas coloridas y bien preparadas que nos sirvieron.

    En resumen, fueron tres horas en las que pudimos conocer nuevos colegas y conversar con nuestros amigos sobre nuestro día a día y sobre los animes que nos gustan. Asimismo, fue un excelente lugar para todo amante de la cultura popular japonesa, y una gran oportunidad para comprender la dinámica y el espíritu de un maid café. Esperamos su próximo evento, el cual tenemos la certeza tendrá la misma calidad.

  • «Lovely Maid Café Comeback!»: una entrevista a sus integrantes

    «Lovely Maid Café Comeback!»: una entrevista a sus integrantes

    Muchos fanáticos del anime y manga estamos familiarizados con la imagen de las “maids”. Hemos visto innumerables veces a nuestros personajes favoritos vestidos en algún episodio con el tradicional traje de mucama. Es a partir del año 2000 que aparecen en Japón los primeros “Maid Cafés”, y a mediados del 2006 es que empiezan a popularizarse a nivel mundial. Si bien esta imagen parece lejana, han surgido en nuestro país varios locales. Es por ello que el día de hoy vamos a entrevistar a Gabu y a Susan, integrantes del grupo Lovely Maid Café, el cual tuvo su primer evento en el año 2011, y hoy se reúnen en el evento “Lovely Maid Café Comeback!”, el cual se realizará el domingo 6 de agosto.

     

    Sugoi: Muy buenos días. Antes que nada, me gustaría que nos comenten cómo nace el grupo y de dónde surge el nombre. ¿Qué las caracteriza?

    Lovely Maid Café: Hola a todos, somos Lovely Maid Café, grupo que nace en el 2011 como una propuesta de calidad para el pequeño mercado de Maid Cafés en Lima, el cual surge a finales del 2010. En aquel momento algunos grupos se animaron a hacer eventos con temática Maid. Lastimosamente en ese momento, el enfoque no era el adecuado y la propuesta, muy improvisada, así que quisimos poder ofrecer algo diferente, más apegado al concepto de un verdadero maid café japonés, elaborado con cariño y cuidado para el público en general. Nuestro nombre viene de la marca que generó el café: Lovely Boutique, la misma que cuenta con una tienda en el Centro Comercial Arenales.

    Sugoi: Para quienes no conocen al grupo, me gustaría que introduzcan a sus integrantes. ¿Cómo se llaman y de dónde nace el gusto por realizar maid cosplay?

    Hola a todos, me llamo Susan Escalante. El gusto por ser maid nació porque sabía que podía permitirme conocer más y aprender sobre las actividades de la cultura japonesa. En mi caso, al igual que muchos, no he podido viajar a Japón, por lo que al conocer de Lovely Maid Café me alegró la oportunidad de conocer y vivir de esta experiencia, la cual disfruto mucho de poder compartirla con todos los asistentes de nuestros eventos.

     ¡Hola! Mi nombre es Gabriela Hoyos, pero en Lovely Maid Café me conocen como Gabu. En mi caso, el interés de ser Maid nació al ver un anime basado en la cultura Maid que me pareció muy curioso y divertido. Tras ello, una amiga  me llevó a un «café temático» que resultó ser «Lovely Maid Cafe» y a pesar de no ser tan grande en ese momento (era su segundo evento), ¡me encantó!, tanto así que pensé en algún momento experimentar en el servicio Maid. Posteriomente se me dio la oportunidad de integrar el equipo y estoy muy feliz de ser parte de Lovely Maid Café.

     

    Lovely Maid Café: Somos una cafetería temática que realiza eventos ocasionales y participaciones especiales siguiendo la temática y servicio encontrados en los Maid Cafés Japoneses. Nuestro equipo se encuentra conformado por varios integrantes entre chicas y chicos quienes se desenvuelven en el ámbito otaku/geek , tanto como cosplayers o cosmakers. Para nuestro Lovely Maid Comeback contaremos con la participación de nuestras Lovely Maids: Gabu, Maru, Berenu, Nami, Naru y Susan. Algunas de ellas son reconocidas cosplayers del medio como Gabriela Hoyos (Gabu), Susan Escalante o Maru Ackrmnn.

    Sugoi: Si bien cualquiera puede disfrazarse de maid, no todos pueden lograr el carisma que las caracteriza. ¿Cuál creen que debe ser el perfil de quien realiza un maid cosplay? ¿Y cómo es el proceso para la creación de la personalidad de la maid?

    Lovely Maid Café: Realmente no es solo el hacer “cosplay” de maid. Una Lovely Maid tiene un compromiso con la felicidad de sus amos y amas: se interesan por hacerles pasar una experiencia muy agradable durante el servicio. Nuestro ideal es generar una atmósfera de confianza y hacerlos sentir queridos como en casa. Por ello, siempre tenemos en cuenta los rasgos de personalidad carismáticos y alegres en nuestras integrantes, aunque también otros perfiles pueden adaptarse al servicio. Cuando una nueva integrante desea ingresarse al grupo, previamente conversamos con ella para conocerla a fondo y guiarla mientras transmite su forma de ser y cualidades hasta definir su propia marca personal como Lovely Maid. Nos orgullece contar con maids de diversas características tanto de estilo como de personalidad, ya que suma un atractivo extra a la hora de ofrecer nuestro servicio, haciéndolo más personalizado y pensado en los gustos de nuestros amos y amas.

    Sugoi: El maid y el cosplay están vinculados. En ambos se realiza una actuación o performance donde se espera que la persona no solo luzca parecido a un personaje, sino también adopte su personalidad. ¿Alguna de ustedes se dedica o se ha dedicado al cosplay? ¿Qué las ha llevado a dar el paso para realizar un maid cosplay?

    Lovely Maid Café: Como lo habíamos comentado antes, un buen número de nuestras integrantes son también conocidas cosplayers en la comunidad otaku/geek limeña. Al inicio, en algunas pocas ocasiones, nos pasaba que el que fueran cosplayers hacía difícil para ellas salir del simple cosplay maid. Sin embargo, posteriormente pudieron definirse así mismas como Lovely Maids, tanto así que ahora al lucir el traje de Lovely Maid Café se presentan como verdaderas maids y el trato e interacción con los clientes se diferencia de cómo se relacionan con otros amigos, conocidos y seguidores que puedan tener en el ámbito cosplay.

    Sugoi: Hablando de animes, ¿alguno de sus personajes favoritos de anime ha hecho de maid? ¿Cuáles serían estos personajes?

    Gabu: He visto versiones de mis personajes favoritos en traje de maid como Maki y Kotori de «Love Live!», quienes tienen su versión maid en una canción y en la misma serie. Por ejemplo, de ellas dos, Kotori trabaja de maid para poder costear ciertas cosas. Ambos casos me parecen super tiernos.

    Susan: Sí tengo varios personajes que me gustan como Mikuru Asahina de «Suzumiya Haruhi no Yūutsu», Minami Kotori de «Love Live!» y Rem de «Re:Zero».

    Sugoi: Si bien el “Maid Café” puede ser considerado una subcategoría dentro del “Cosplay Café”, imagino que hay algunas diferencias. ¿Podrían señalarnos algunas? ¿Qué resalta cada uno?

    Lovely Maid Café: Principalmente,el maid café es solo de maids, aunque también puede incluir buttlers (o hosts). Un cosplay café puede incluir más estilos como: colegialas, marineras, lolitas y una gran variedad de perfiles que pueden interpretar los integrantes. En un inicio, empezamos como cosplay café ya que visualmente ofrecía una gama más amplia de posibilidades en cuanto a vestuario, pero después de dos eventos descubrimos que nuestro verdadero feeling era el de un moe maid café y desde entonces seguimos con ese perfil.

    Sugoi: La creación del vestuario siempre es un trabajo arduo. Desde la calidad de la tela, hasta el diseño y la habilidad para coser. Sobre los trajes que utilizan, ¿quién los ha diseñado? ¿Suelen añadirle algún accesorio que caracterice a cada una?

    Lovely Maid Café: El diseño de los trajes fue realizado por la Head Maid original del café. Ella se inspiró en los antiguos trajes del @Home Café de Akihabara, tomando por ejemplo el característico mandil pinafore, decorado con detalles en colores diferentes para cada maid. La idea es que las maids agreguen accesorios y detalles que exterioricen su personalidad. Desde moños, joyas varias, guantes de encaje, medias de todo tipo de estilos hasta calzado de distintos modelos según preferencia de ellas, a veces estilo lolita, a veces hasta zapatillas converse. Realmente queremos darles la libertad de hacerlo porque es una forma de expresión que las vuelve únicas.

    Sugoi: Por otra parte, en los últimos años parece haber un auge en la promoción de la cultura popular. Vemos que se realizan diversos eventos dedicados al anime, los cómics o los videojuegos. ¿A qué eventos las han invitado como cosplayers y como maids?

    Lovely Maid Café: Años atrás, participamos como el maid café oficial del Natsumatsuri. También hemos sido invitadas a eventos en Piura y Trujillo. Hace poco estuvimos como invitadas en el Friki Fest, pero no como café sino para realizar un paseo y compartir un momento con los asistentes, mientras los invitábamos a conocer la cultura maid.

    Lovely Maid Café en el Friki Festival de Plaza Norte

     

    Sugoi: ¿Podrían afirmar que el concepto de “maid” es igual en todos los países o, como suele suceder con cualquier servicio, debe adaptarse al mercado local?

    Lovely Maid Café: En definitiva, siempre habrá un concepto base y normalmente se suele tomar a los moe maid cafés japoneses como esta base, pero lo que muchos no conocen es que los maids cafés originales en Japón eran los que presentaban un estilo afrancesado, más aristocrático, con el fin de poder ofrecer al público la experiencia de ser los amos de grandes mansiones con maids a su servicio, algo que en Japón solo podías ver en doramas ya que este es un estilo de vida de gente muy adinerada. Conforme fuimos creciendo y experimentando como el servicio puede generar diversas reacciones en el público, fuimos puliendo y adaptando nuestro propio estilo. Efectivamente, para el público peruano hay cosas que pueden generar extrañeza e inclusive incomodidad sobre el servicio por lo que siempre tomamos en cuenta las preferencias de nuestros clientes. Al final, lo que buscamos es que ellos pasen un buen momento y estén cómodos. Si hay cosas que se hacen en Japón, pero aquí restan a la experiencia, preferimos adecuarlas como mejor contribuyan a pasar una mejor estadía en nuestro café.

    Sugoi: Sabemos que existen diversos “Maid Cafés” en Lima. ¿Existen también en otras ciudades del país? ¿En cuáles?

    Lovely Maid Café: Una de nuestras lovely maids honorarias, Francesca Bazán, es originaria de Trujillo y abrió un maid café de eventos como el nuestro hace algunos años. El Mei Mei Café tenía un estilo muy agradable como el nuestro, pero por desgracia ya cesaron actividades.

    Sugoi: ¿Algunas últimas palabras que quisieran dirigir a nuestros lectores?

    Lovely Maid Café: ¡Queridos amos y amas, esperamos poder atenderlos este 06 de agosto en nuestro «Lovely Maid Café Comeback!» Estamos muy felices de poder recibirlos nuevamente y vivir una linda tarde llena de sorpresas y mucho moe moe con todos ustedes. No se olviden de seguirnos en Facebook e Instagram para estar al tanto de nuestras novedades. Pueden encontrarnos como «Lovely Maid Café». ¡Los queremos!