Categoría: Manga

  • Kimba, el león blanco: Tezuka del blanco y negro al color

    Kimba, el león blanco: Tezuka del blanco y negro al color

    Cuando se realiza investigación sobre anime y manga, es inevitable toparse con Tezuka Osamu y su sorprendente historia, pero tal vez el título que es reconocido casi como sinónimo de su trabajo es Tetsuwan Atom, también conocido como Astro Boy, por todo lo que significó para la industria del manganime. Sin embargo, obviamente no es el único hito que marcó el dios del manga, pues también produjo la primera serie anime a color para televisión: Jungle Taitei, (conocido en occidente como Kimba, el león blanco), cuyo interesante camino desde la imaginación de Tezuka-sensei hasta las pantallas de Japón y el resto del mundo trataremos de seguir en el presente artículo.      

    Fuente: Tezuka Productions

    Kimba, el león blanco, que se transmitió en señal abierta peruana, cuenta la historia de un pequeño león blanco llamado Kimba (Leo en la versión japonesa) cuyo padre, el “emperador de la selva” en África es asesinado por un cazador que también captura a su madre embarazada. No obstante, en medio del viaje en barco a un zoológico, nace Kimba y su madre lo ayuda a escapar no sin antes contarle de su padre y pedirle que regrese a África, pero—al huir—el cachorro de león termina en la Península Árabiga. Allí tiene contacto con humanos quienes lo crían y un año después lo llevan a la tierra de sus padres donde inicia su propio camino para volverse emperador.   

    Para los que vieron la serie y para los que revisan la trama, es claro que el conflicto entre los animales y la intervención humana en sus hábitats naturales es un tema central además de la misma dinámica de la selva, pero esto no sólo proviene del proceso creativo del dios del manga por idear una historia atractiva, sino que nace de los propios intereses que siempre tuvo Tezuka y que de forma curiosa también lo conectan desde el inicio con Disney, protagonista del gran debate Kimba/Rey León.

    El hombre y la naturaleza

    Desde una edad temprana, Tezuka fue un apasionado de la naturaleza y el mundo animal, los cuales observaba con maravilla y curiosidad. Según Tezuka Productions, a los 13 años, el dios del manga se avocó a coleccionar insectos y dibujar comics centrados en ellos y un año después, él y sus compañeros de escuela inauguraron un club de amantes de los animales. En el marco de este club, publica el boletín The World of Animals 1 que sería seguido por un par de números más y posteriormente lanzaría varias ediciones centradas en los insectos como The World of Insects que nació de la Sociedad de estudio de los Insectos Rikuryo que fundaría en 1943, a los 15 años.

    Osamu y Musashi es una animación que cuenta la historia de Tezuka en su infancia con el escarabajo Osamu. Fuente: Tezuka Productions.

    Este interés por la entomología fue un primer paso hacia Kimba, pero otro momento clave sería, de acuerdo con Natsu Onoda, el acercamiento que tendría Tezuka con Disney y que lo motivaría a tratar de dedicarse a la animación más allá de la ausencia en Japón de una industria como la actual y de las dificultades que el país pasaba en 1945 tras el final de la Segunda Guerra Mundial. Onoda recoge una afirmación muy conocida del mangaka en la que aseguraba haber visto ese año cincuenta veces Blancanieves y los siete enanos y Bambi, más de ochenta veces en 1946 y más allá de lo real de dichas cifras, es un hecho que esta última cinta dejó una fuerte impresión en el dios del manga.

    Como señala Fred Patten, Tezuka declaró en una presentación en la Cartoon/Fantasy Organization en Los Angeles en 1978 que Jungle Taitei nació de un desacuerdo en la filosofía de la naturaleza y la inteligencia demostrada por los animales en la cinta de Disney. De acuerdo con el autor de Tetsuwan Atom, las criaturas del bosque de Bambi eran conscientes de sí mismos y seres sociales entre ellos a tal nivel que no le parecía lógico que se mantuviesen distanciados de los humanos o tan temerosos de ellos, sino que podrían haber tratado de comunicarse y reconocerlos como otra especie animal más. Este aspecto, precisamente, fue abordado en Jungle Taitei.

    Patten señala que para Tezuka la naturaleza y la civilización eran dos aspectos del mundo que convivían juntos y que ambos tenían tanto ventajas como desventajas que debían tomarse en cuenta y eso era notado por los animales del África en Jungle Taitei. Así, trataban de sacar ventajas de esa civilización que se les aproximaba al mismo tiempo que buscaban que el hombre los reconociese como su igual. Este balance se representa en la misma historia del protagonista, hijo del emperador de la selva y criado por humanos, que vuelve a su hábitat original regido por las leyes de la naturaleza (entre ellas, la cadena alimenticia) y está impregnada del legado de su familia.

    Como se puede notar, un adolescente Tezuka, que tiene su propio amor y experiencia directa con la naturaleza a la cual luego ve representada en el lenguaje animado, es el punto de partida para el nacimiento de una manera de entender la relación hombre naturaleza que es la base de la historia de Jungle Taitei. No obstante, esta historia no se quedó en la imaginación de ese adolescente, sino que encontró su lugar en las viñetas del manga.

    Jungle taitei: Mangaka contra viento y marea

    Era 1950 y Tezuka ya había publicado hacía tres años Shin Takarajima, La nueva isla del tesoro, una obra que había sido un boom en la industria del manga, pero, al mismo tiempo, el joven de 22 años, era un estudiante de la escuela de medicina de la Universidad de Osaka que aún se graduaría en 1951 para iniciar posteriormente su internado. Según Onoda, si bien el dios del manga ya tenía experiencia enfocándose en historias de un solo tomo, en abril de ese año empezaba su primera obra serial, Tiger hakase no chin ryokō (Dr. Tiger´s Strange Journey), en una revista y debía adaptarse a los nuevos requerimientos narrativos de las diez páginas mensuales que debía presentar para la publicación Manga to Yomimono.

    Para los que en algún momento hemos tocado fondo por las obligaciones pendientes, podemos entender las dificultades que tenía Tezuka, pero en medio de esta compleja agenda, le llegaría una buena oportunidad. Como señala Tezuka Productions, en primavera, mientras visitaba la editorial Gakudo Sha conoce a Katō Ken’ichi, quien lo reclutaría para que trabajase en la popular revista Manga Shōnen. En relación con ello, Ryan Holmberg señala que este sería un punto de inflexión para el creador de la Princesa Caballero, pues iniciaría su etapa en las revistas mensuales shōnen con base en Tokio con títulos como Tetsuwan Atom (1951-68) o The Adventure of Rock (1952-54).

    La historia que Tezuka empezaría a publicar en 1950 para Manga Shōnen sería precisamente Jungle Taitei y, como apunta Holmberg, alcanzaría tal importancia al demostrar que era posible para el manga emocionar y hacer reír a los niños al mismo tiempo que proponía un modelo de carácter moral. Unos párrafos arriba nos referíamos a la compleja relación entre el hombre, los animales y la naturaleza que proponía el dios del manga y no debe sorprender que sea un escenario muy fructífero para el desarrollo de los personajes. Onoda complementa lo señalado por Holmberg al apuntar que se combinaba la épica a veces con un crudo realismo.

    La autora precisa que Tezuka no temía mostrar la crueldad que envolvía a veces al mundo animal ni tampoco las relaciones de <<amistad, respeto, lealtad, celos, avaricia, honor y autosacrificio>> que involucraban a hombres y animales, los cuales a veces morían en el marco de ellas. Además, señala que si bien el estilo de narración era simple, Tezuka-sensei fue capaz de darse cuenta de que una parte importante de los lectores de Manga Shōnen (menores de 12 años) estaban preparados para una historia más profunda y tal vez hasta desafiante. No hay duda de que se trataba de una apuesta arriesgada, pero que convirtió a Kimba en un exitoso manga que se publicó hasta 1954.

    La fascinación de Tezuka por el mundo animal así como su amor por el dibujo y la animación lo llevaron a emprender un complejo camino en el que trataba de balancear su carrera profesional con un sueño que trataba de perseguir en medio de la incertidumbre que envolvía al trabajo como mangaka. Empero, más allá de la casualidad, fueron lo diferencial de su historia lo que labró el camino de popularidad de Jungle Taitei, quien al igual que su hermano Atom daría el siguiente paso al saltar a la televisión, pero esta vez a color.

    El león blanco a color

    Como les comentamos en un artículo previo sobre la Maldición Tezuka, el dios del manga consiguió sortear muchos obstáculos para realizar y estrenar el anime de Tetsuwan Atom, que resultó todo un éxito, pero en el otoño de 1963, Jonathan Clements apunta que empezaba a tener competencia con Tetsujin 28, Tobor the Eighth Man y Wolf Boy Ken. Al mismo tiempo, el autor afirma que los clientes americanos y japoneses de Mushi Productions, la productora de Tezuka, habían dejado claras sus intenciones de que ya no iban a requerir más series en blanco y negro, así que el ahora animador debía enfrentar un nuevo reto y no se le ocurrió mejor idea que experimentar.

    Clements revela que Tezuka les indicó a sus animadores que el episodio 56 de Tetsuwan Atom sería una especie de piloto hecho a color y este finalmente fue estrenado el 2 de enero de 1964 consiguiendo el más alto rating para Tetsuwan Atom hasta ese momento y reestableciendo la imagen del sensei como innovador en el mercado. En medio del éxito, Clements señala que el padre de Astro anunció a su staff que ya se había asegurado la inversión de NBC Enterprises para adaptar Jungle Taitei en una serie anime totalmente a color. Esta división de NBC es la misma que compró la licencia de Testuwan Atom y ante el éxito de este último en Estados Unidos, querían más.

    El interés era tal que Seiko Yasumoto afirma que NBC organizó una reunión para cuatro animadores de Mushi Productions con el reconocido animador Preston Blair que había participado en cintas de Disney como Fantasía y Pinocchio, incluso Bambi y los Picapiedra. El propósito era que aprendiesen a producir animación a color en el marco de una práctica gama de colores y enfatizando en estilizar y simplificar, que era el estilo de Blair. Ante esta oportunidad, Clemments destaca que Mushi Productions le dio total prioridad a la realización a Jungle Taitei que, de acuerdo con Onoda, se estableció en un presupuesto por episodio diez veces superior al inicial en el caso de Atom.

    El episodio piloto resultante se transmitió en octubre de 1965 en medio de la recuperación económica de Japón después de la Segunda Guerra Mundial que, según Mary Hammond Bernson, marcó la llegada de la televisión a los hogares de los japoneses. A pesar de que Natsu Onoda señala que la mayoría tenía televisores con imagen en blanco y negro, Hammond destaca que los japoneses todavía recuerdan el poderoso impacto que tuvieron tanto Tetsuwan Atom como Jungle Taitei que se transmitió hasta setiembre de 1966. Sin embargo, en medio del meteórico ascenso del león blanco, que se volvió un clásico del anime, su creador experimentaba una serie de problemas tras las puertas de Mushi Productions.

    De acuerdo con Onoda, a mediados de 1960, Tezuka-sensei estaba bastante frustrado por el rumbo que estaba tomando la historia de Atom y Mushi Productions cuando el staff crecía y se perdía el norte de la importancia de la calidad ante los ingresos económicos. El también animador lo explicó en su autobiografía, Boku wa manga ka (1969) y Oonoda lo recoge en la siguiente cita:

    Estaba fuera de mi control. Mushi Productions había crecido muy grande para que yo la manejara. Yo lanzaba una idea para un episodio y el staff la ignoraba en favor de otra idea más rápida y fácil de ejecutar. Todo era acerca de los ingresos, no de la calidad. Los críticos empezaron a llamar a Astro Boy una potboiler [obra hecha para ganar dinero]. Algunos decían que no podían soportar verlo. Uno escribió: ‘Tezuka se ha quedado sin sus ideas geniales, ya no queda nada en él’. Me sentí destruido. El niño robot en la pantalla de la TV aún se veía como Atom, pero yo sabía que él ya no era el mismo Atom que era mi querido hijo.

    Tezuka Osamu
    Fuente: Tezuka Productions

    El debate acerca de si el arte o la calidad deben sacrificarse por un producto rentable o que guste a la mayoría sin proponerles un reto o algo diferente a los espectadores siempre ha estado presente y seguirá existiendo, pero para un autor siempre será complejo cuando se priorice lo económico por lo que significa para la forma final del “hijo” que uno trae al mundo: la historia o el protagonista. No obstante, más allá de ello y del final que tuvo Mushi Productions, el dios del manga dejó un nuevo precedente con Jungle Taitei, la primera serie anime a color, y también sería internacional, pero tendría que pasar por una transformación.

    De Jungle Taitei a Kimba, the white lion

    Si bien en occidente usamos de manera intercambiable Tetsuwan Atom y Astro Boy, en realidad, Seiko Yasumoto cita la biografía de Fred Ladd, productor clave en la llegada del anime a Estados Unidos, para especificar que el segundo es el título que se le dio al remake para el público norteamericano de la serie original de Tezuka. Es decir, se incorporaron ciertos cambios al original teniendo en cuenta el nuevo público de Atom y al respecto, Clements cita a Yamamoto para señalar que cuando no se habían establecido lineamientos iniciales, Mushi Productions ya había enviado 12 episodios a NBC, pero la mitad fueron rechazados, tres fueron editados y tres no fueron transmitidos.

    Encontrado en Amazon.co.uk / Créditos: Tezuka Productions

    Algo muy similar ocurrió con Jungle Taitei, según Yasumoto, aunque desde una etapa más temprana en la que NBC Enterprises a través de Ladd y su equipo, quienes si bien consideraban que la idea base era adecuada para niños, realizaron cambios que se tradujeron en Kimba, the White lion. Un ejemplo es que Leo, ahora Kimba, se mantuvo siempre cachorro, ya que sostenían que si crecía (lo que ocurre en la serie original), la diferencia de edades con la audiencia podía alejarlos del protagonista. De la misma manera, Yasumoto recoge que Ladd remarcó la importancia de que se siguiesen los lineamientos de la US Federal Communications Commision y se debían remover muertes y violencia a menos que lo demandara la trama en cuyo caso se trataría de ocultar.

    En esa misma línea, Yasumoto hace una comparación entre ambas e identifica que la original se centraba en la lucha de Leo para establecer su civilización animal a través de un estilo narrativo evocativo a nivel emocional cuyos episodios se construían con miras a un clímax de la serie en su conjunto que apostaba por el pensamiento moral confuciano. En ese sentido, era popular entre niños y adultos.

    Encontrado en Amazon.com / Créditos: Tezuka Productions

    En el caso de Kimba, the White lion Yasumoto señala que se centraba básicamente en las aventuras de la infancia de Kimba a quien se construía como un superhéroe cuya historia tenía un estilo narrativo directo con mucho más humor que se evidenciaba en los capítulos que eran narraciones independientes cuyo tema común era la felicidad desde la perspectiva de la niñez, el principal público seguidor de la serie. A pesar de estas diferencias, Yasumoto señala que no son series totalmente diferentes, sino que hay similitudes como la distintiva música de Tomita Isao, pero que en cuanto entraba en conflicto con el prospecto de serie infantil, allí se proponían las modificaciones.

    Es innegable que fue Kimba, the White lion dejó su impronta en occidente debido a su éxito y quizás aquí cabe mencionar que, por esa razón, es bastante discutible que cierto estudio dijese que nadie de la producción conocía quién era Kimba cuando hicieron su propia cinta protagonizada por un león llamado Simba. Hablar de la controversia con Disney daría para todo un artículo, pero vale la pena decir que hay diferencias en las historias, pero un reconocimiento a Kimba como una referencia para las similitudes, hubiese sido el mejor camino (y el correcto).

    Después del éxito internacional, Tezuka se animó a hacer una película de Jungle Taitei en 1966 que a excepción de un par de minutos, es una versión totalmente original que, según Anime News Network, transmite más adecuadamente la historia de acuerdo con el dios del manga. Esta fue seguida por una secuela de la serie de televisión titulada Jungle taitei: susume Leo! así como por otras producciones cinematográficas que se estrenaron incluso después del fallecimiento de Tezuka en 1989.

    Parece increíble como una afición infantil y un sueño de adolescente, se puede complejizar con una mirada adulta del mundo y por azares del destino sumada a una visión del camino por recorrer y una determinación para llevarla a cabo (sí, esto ya se está poniendo en modo shōnen) pudieron concretarse en Jungle Taitei y Kimba, the White lion que no sólo representan el paso de Tezuka del blanco y negro al color, sino que marcaron la historia del manganime y apuntalaron aún más la omnipresencia del dios del maga en la misma.   

    Aquí les dejamos algunos artículos y libros para profundizar en la historia y carrera de Tezuka-sensei así como en Jungle Taitei (también hay más información sobre el debate Kimba/Rey León).

  • Los colores del héroe de Konoha: Reseña de Naruto Illustration Book

    Los colores del héroe de Konoha: Reseña de Naruto Illustration Book

    Para los lectores de manga, es común quedarse maravillado ante la estética o calidad de una portada o ilustración y detener el flujo de la lectura para admirar alguna viñeta ante la que no podemos evitar contemplar cada detalle que nos interpela emocionalmente. Son esos momentos los que reafirman la creencia de que el manga es un arte con una increíble capacidad expresiva. Precisamente, los artbooks e illustration books capitalizan dicha creencia cuando congregan lo mejor de la obra de algún mangaka o del imaginario visual de alguna historia que acelera el kokoro de los otaku. Ese es el caso de Naruto Illustration Book, vibrante protagonista de esta reseña.

    Viz media (2010). Fuente de fotografía: Alessandra Gamarra

    Edición Naruto +

    Naruto Illustration Book se lanzó originalmente en Japón casi 9 años después de la publicación del manga y es el segundo de tres libros de ilustraciones de la obra de Kishimoto Masashi . La edición es de un atractivo tamaño A4 con una cubierta plástica que exhibe al ninja rubio en todo su esplendor y si se remueve, podemos encontrar una tapa blanda con la famosa viñeta del manga que muestra a Naruto tras su regreso del viaje de entrenamiento con Jiraiya, específicamente cuando se sube a un poste para admirar a su querida Konoha. Los dibujos son presentados en hojas plastificadas y sin duda es un artículo que todo fan querrá tener además por los extras que incluye (¡Sí, regalos!).

    Cuando se abre el libro, se puede encontrar una plancha de stickers de las primeras 46 portadas de los tankōbon, muchas de las cuales son icónicas como la del primer tomo o marcan hitos en la historia de Naruto según su propio autor como la del tomo 4 que muestra a Naruto con Haku y Zabuza, la 26 y la 27 que presentan a Naruto y a Sasuke respectivamente en su primera pelea en el Valle del fin o la 42 que expone la última reunión de Naruto con Jiraiya. Además, la edición trae un poster desplegable de los nueve jinchūriki con sus bijū cuya información sobre sus nombres y aldeas de origen fue por primera vez revelada a través de esta obra que es un deleite visual.

    El ninja, su aldea y su lucha a todo color

    Uno de los elementos clave del Naruto Illustration Book y que se puede notar incluso pasando rápidamente sus páginas es la explosión de color que son cada una de sus ilustraciones más allá de la paleta base del manga. En relación con ello, en una entrevista en el 2015, Kishimoto-sensei reveló que Naruto fue hecho analógicamente y que se divertía con sus asistentes aplicando los tonos de color. Precisamente, el coloreado, las sombras y la iluminación son los elementos distintivos de esta obra que revelan el trabajo de artesano de su autor y su equipo quienes le dan personalidad, fuerza, vida y belleza a los dibujos y que transmite exitosamente el espíritu de la historia y su protagonista.

    Las ilustraciones no solamente incluyen a algunas de las portadas, sino también a dibujos realizados  por Kishimoto-sensei para la publicación en la Weekly Shōnen Jump, así que en muchas se emplean técnicas artísticas o conceptos particulares que provoca coleccionar. Además, todas estas se encuentran limpias de cualquier logo del título o texto de la publicación, así que el foco se centra totalmente en el arte. Dicho arte está dividido en tres secciones temáticas referidas a través de kanjis, de las cuales la primera lleva el nombre de Shinobi y presenta (a excepción de una imagen) una diversa selección de ilustraciones individuales de Naruto tras su regreso a Konoha.

    A diferencia del primero, los otros dos apartados sí muestran a otros personajes y no solamente se restringen a la segunda parte del manga. En ese sentido, el segundo lleva el nombre de Hoja y se concentra en el equipo 7, los 11 de Konoha, los maestros del protagonista u otros shinobi que conoce en su camino ninja. No obstante, el capítulo más sobresaliente es el llamado Guerra en el que se exhiben potentes ilustraciones del arco de Pain, de Akatsuki, de los conflictos de Sasuke y de la eterna lucha de este último con Naruto. Al respecto, ovación de pie para el dibujo final que compara su batalla con la de los kami Raijun y Fujin (narufans, tengan cuidado con su kokoro).

    Viz Media (2010)

    El festival artístico para los ojos está asegurado, pero esta edición tiene un ingrediente adicional que plantea otra lectura al libro y que emocionará a los fanáticos.

    Feat. Kishimoto-sensei

    En una entrevista del año 2012, Kishimoto-sensei aceptó que la agenda de un mangaka es bastante demandante, pero que era el trabajo perfecto para él por su amor a dibujar manga y precisamente los fans pueden tener un vistazo de este mundo personal del autor a través del Naruto Illustration Book que incluye sus comentarios a cada una de las ilustraciones. Llegamos a conocer desde el cansancio que sentía por momentos hasta las recomendaciones que recibía de parte de sus asistentes o de la Weekly Shōnen Jump, la revista en la que siempre soñó publicar. Asimismo, Kishimoto-sensei revela los conceptos detrás de cada uno de los dibujos.

    Dichos comentarios revelan también muchas de las vivencias de otros mangakas como la autocrítica, las historias detrás del quehacer artístico o los elogios y autosatisfacción que se llegan a conseguir por el resultado final como es el caso de la ilustración del número 52 que es una de las favoritas de esta redactora. Del mismo modo, queda patente el sentido del humor de Kishimoto-sensei que sin duda plantea divertidas relecturas a sus creaciones como cuando se ríe de su propio dibujo de un caballo o descubre la presencia de su propio gato Shu en una de las ilustraciones donde es presentado como una estatua. Sin duda, otro aspecto que los narufans amarán.

    Viz Media (2010)

    Veredicto final

    Recomendado para todos los narufans coleccionistas y aquellos narufans que no quieren quedarse atrás de los coleccionistas. También, es una muy buena adición para los fanáticos de todo el arte de las obras de la Weekly Shōnen Jump o del manga en general y si aún no tienen ningún artbook o illustration book anímense a adquirir alguno, no se van a arrepentir. Naruto Illustration Book consigue el objetivo de transmitir la vibrante energía y la fuerza dramática de la obra de Kishimoto-sensei al mismo tiempo que acerca a los lectores al autor y viene con un par de extras que todo fan estaría contento de tener.

    Puedes encontrar Naruto Illustration Book en Ibero Librerías.

    Viz Media (2010)

    Ficha técnica

    Editorial: VIZ MEDIA

    Año: 2010

    Páginas: 100

    Presentación: Tapa Blanda

    Peso: 0.5kg

    Ancho: 21cm

    Alto: 29cm

    Aquí les dejamos un par de entrevistas a Kishimoto Masashi, donde habla de su trabajo como mangaka:

    INTERVIEW: Masashi Kishimoto – Feb 13, 2012

  • Reseña Manga: «Solanin», de Inio Asano

    Reseña Manga: «Solanin», de Inio Asano

    NOTA: Después de «La chica a la orilla del mar», llegó el momento de reseñar «Solanin», obra de Inio Asano, conocido como «el mangaka de nuestra generación» (si han leído sus mangas o mi anterior reseña, se harán una idea del porqué).

    AGRADECIMIENTOS: Este trabajo se basa en el manga editado (en inglés) bajo el sello de VIZ MEDIA, editorial que pueden conseguir (en Perú) gracias a Ibero Librerías.

    DATO: Las imágenes utilizadas en esta reseña pertenecen a Viz Media, y a páginas web especializadas en cómic y cultura popular reseñadas en las fuentes bibliográficas.

    Portada de Solanin, a cargo de Viz MEDIA (2008, primera impresión)

    Sinopsis

    Solanin está dividida en 28 capítulos (en la edición de VIZ Media, se incluyen episodios a color y un epílogo del mangaka):

    Este manga nos traslada a la historia de Meiko Inoue y Naruo Taneda, quienes desde hace 6 años son pareja, hace dos se graduaron de la universidad y hace uno que viven juntos en un apartamento en Tokio. Meiko tiene un trabajo de oficina que le permite pagar el alquiler de su apartamento, mientras Taneda trabaja como un ilustrador en una compañía de prensa y diseño gráfico, ganando poco pero lo suficiente para tomar parte de la carga de los gastos de su pareja. Mientras que Taneda a menudo se encuentra con sus compañeros de banda de sus días de universidad, todavía siente que algo falta; sus compañeros de banda saben qué es: tienen que salir, promoverse y dejar que sus canciones sean escuchadas por una multitud más grande; que ha sido su sueño desde su primera reunión en el club de música de la universidad.

    Infeliz con el ritmo de sus vidas de graduado «normales», las cosas cambian cuándo dos decisiones importantes son tomadas por los protagonistas: Meiko decide dejar su trabajo, y Taneda decide dedicar tiempo para escribir su primera canción apropiada para la banda. Estando libre de sus viejas rutinas, ahora se encuentran inciertos de adonde los llevara su nueva vida. Lentamente, Meiko y Taneda enfrentan su imprevisible futuro juntos pero una tragedia inesperada ocurre, cambiando sus vidas y las de sus amigos para siempre.

    Izquierda a derecha: Meiko Inoue, Kato Kenichi, Jiro Yamada, Ai Kotani y Naruo Taneda. Personajes protagónicos y miembros de la banda musical Rotti

    ¿Por qué leer Solanin?

    Podría escribir infinitamente, y nunca acabaría de hablar sobre todo lo que me suscita Solanin. Es por eso que (y para no hacerles tanto spoiler para que la disfruten por sí mismos) esta vez solo tocaré algunos temas y/o reflexiones que me han ido surgiendo al leer, procesar y analizar esta obra.

    Coming-of-age y el llamado de nuestra generación

    Si hay una razón fundamental por la que Inio Asano es llamado «el mangaka de nuestra generación», es justamente porque ha sabido muy bien representar nuestro sentir como jovénes «millenials» respecto a los dilemas existenciales a los que nos enfrentamos ,particularmente, una vez entrada a esa caótica etapa posuniversitaria y laboral (¿has odio hablar de la crisis de los veinticinco?). Esa es una de las razones por las que logra conectar tanto con nosotros pese a que no seamos, en un sentido estricto, parte de la juventud japonesa. No obstante, ahora que como investigadora «otaku» conozco un poco más sobre la cultura y sociedad nipona, compartiré algunos de estos dilemas que nos conectan aún más (shintoísticamente hablando) con nuestros congéneres del país del sol naciente.

    La década de los noventa generó un gran impacto en Japón debido a la crisis financiera que surgió en este periodo luego de la caída de la denominada «burbuja (económica)», fenómeno que repercute hasta el día de hoy en la sociedad nipona. Como resultado, los jóvenes se enfrentaron a un panorama incierto, angustiante y que induce a una sensación de frustración y/o vacío. Panorama que complejiza aún más el crecimiento/maduración que necesitan para incorporarse al mundo (real) adulto. Es en este panorama donde nuestros (5) personajes principales se ven enfrentados a escoger qué tipo de vida (adulta) quieren vivir. En ese trayecto, cada personaje se enfrenta a sus propios dilemas, pero destaco dos de los más antagónicos y conocidos por la humanidad: escoger entre una vida apática y monótona, pero cómoda o «llevadera», o una llena de más riesgos e incertidumbres, pero con grandes dosis de libertad y ganas de vivir. Es en este devenir de dilemas que ocurre el evento más drámático de la historia, a partir del cual los protagonistas (especialmente Meiko), se enfrentarán a nuevas crisis y, por ende, a nuevos replanteamientos de lo que quieren hacer y ser.

    Slice of life: meditando y explorando con las cosas de la vida

    Coincido con otros autores y reseñistas de este manga en que se puede entender/leer/interpretar esta obra en dos partes que marcan de forma particular la trama de la misma.

    La primera (que abarcaría aproximadamente la primera mitad de la trama) destaca por presentarse predominantemente como un «slice of life». Es por esta razón que esta sección me pareció mucha más lenta que la siguiente en su avance narrativo. Sin embargo, considero que el autor lo diseño así para darle coherencia y sentido a la obra (aunque eso no implica que lo cuente todo en un sentido lineal, como bien lo reflejan sus flashbacks). Ese sentido consiste en que en los primeros episodios suceden las dos acciones más importantes para el desarrollo de la trama: la renuncia de Meiko y Taneda a sus respectivos empleos «ordinarios» y monótonamente agobiantes, para hacer cosas que realmente los motiven. A partir de estas acciones, se irán desencadenando nuevas interrogantes existenciales que fungirán como «caldo de cultivo» para los sucesos particularmente más importantes de la segunda parte.

    La segunda sección en que está dividida esta historia no deja de lado las cavilaciones de los protagonistas. Sim embargo, y como mencioné anteriormente, es la acción la que toma protagonismo en base a las deliberaciones tomadas por los mismos. Acciones que necesariamente repercutirán seriamente en sus vidas. Asimismo, otro aspecto a resaltar en este contexto es la presencia del budismo zen (o, al menos, esa fue mi lectura personal): no importa cuando mediten y (re)mediten Meiko o Taneda, la única manera de encontrar las respuestas a sus interrogantes, de saber si los caminos que escogieron son correctos o no, es experimentándolos. Solo de esa manera podrán entender (para sí mismos) cuál es el sentido verdadero de la vida y la felicidad.

    Juventudes, amistades y amores en tiempos sin esperanza

    En medio de la crisis existenciales que viven los jóvenes protagonistas, no solo cuestiones como el dinero o el trabajo son importantes para pensar en su futuro, sino también la amistad y el amor. En ese contexto, Meiko y Taneda son una pareja interesante: llevan 6 años juntos, y se conocieron en el club de música de la universidad, donde también conocieron a sus amigos en común, con quienes forman una banda (llamada Rotti) y un grupo de pares entrañable por sus ocurrencias y gran apoyo mutuo. Pero además de Meiko y Taneda, está la pareja conformada por Ai Kotani y Kato Kenichi. Ambas parejas tienen sus propios conflictos, pero a su manera aprenderán a como lidiar con ellos en pos de intentar seguir viviendo juntos y en consonancia. Yamada (o Rip como se hace llamar), es el soltero del grupo con más aspecto de rockero «intimidante» (y que luce mayor que los demás, pese a que todos serían de la misma, o casi de la misma, edad); sin embargo, es un buen tipo (con un secreto amoroso e inesperado que será develado casi al final de la trama), que servirá de guía y soporte tanto para Taneda como Meiko. Es gracias a la vivencias personales y compartidas en y con los amigos de la banda que nuestros protagonistas van madurando a sus ritmos y necesidades vitales.

    Estética: hiperrealismo y mono no aware

    Como siempre que hablamos de Asano, es necesaria aludir a su «estética» manga. En ese sentido, y a diferencia de otros trabajos como «La chica a la orilla del mar», en Solanin es menor la presencia de las escenas paisajísticas (rurales y urbanas) típicas de este mangaka. No obstante, mantiene el estilo hiperrealista que los caracteriza. Por ejemplo, resaltan escenarios de Tokio dibujados de una manera tan real; realismo exacerbado, además, por los elementos fotográficos colocados en dichas escenas, tanto orgánicos (plantas, árboles) como inorgánicos (avenidas, así como interiores de vagones de trenes que se mueven a lo largo de la capital nipona). Asimismo, es inevitable que me exprese también sobre esas escenas tan impactantes que tocaron mi corazón por ser mono no aware (para entender mejor este concepto, pueden ver mi reseña sobre la otra obra de Asano que ya mencioné). Escenas que destacan, sobre todo, por ser espacios donde la naturaleza se luce en armónica convivencia con la ciudad. Es en la contemplación de estas escenas que los personajes experimentan tristeza, dolor e incertidumbre, pero al mismo tiempo atisbos de alegría, paz, y esperanza.

    Música: el sentir de Solanin

    Es inevitable recalcar que unos de los elementos que caracterizan la obra de Asano es la música. Más aún en un manga como Solanin, donde actúa también como un personaje simbólico relevante y totalmente vital para la trama. En ese contexto, siento que Solanin (independientemente de si tiene o no un significado a nivel linguístico) actúa como musubi, es decir, como lo que articula/conecta a todos los elementos, personajes y sucesos que dan coherencia y sustancia a esta obra. Es la canción que escribe Taneda cuando se motiva a tomar enserio la música que tanto disfruta junto a su guitarra y su banda. La que escribió para dedicarla a Meiko. Una canción sobre un amor profundo que está por despedirse (pero que puede significar mucho más). Es la canción que luego será apropiada por Meiko no solo para corresponder y agradecer el gesto de su amado, sino para encontrar en ella nuevos atisbos de esperanza.

    Reflexiones finales

    Leer este manga ha sido una experiencia maravillosa. En cada página encontrarás los hilos de una historia que representa muy bien a los jóvenes japoneses de nuestra generación. No obstante, las emociones, sensaciones, pensamientos y lecciones que nos deja esta historia son tan humanas que cualquiera puede identificarse, empatizar y proyectarse en estos personajes sin importar su edad, genero, mística, nacionalidad, etc. Porque Solanin es como la vida misma: a veces te sonríe, a veces te complejiza el camino y te desalienta a la nada, pero a veces también, y cuando menos te lo esperas, te ofrece nuevos caminos de esperanza.

    ¿Dondé adquirir el manga?

    Para adquirir «Solanin» puedes consular la página de Facebook de Ibero Librerias: búscala como @iberolibreriasoficial  

    Bonus track:

    Les dejo «Solanin» en la versión musical de la película Live-Action homónima basada en este manga.

    Fuentes y otras reseñas que puedes consultar sobre Solanin:

    https://ramenparados.com/manga/solanin/

    https://rolerodelamancha.wordpress.com/2019/02/21/resena-del-manga-solanin/

    https://elbauldelasopiniones.wordpress.com/2014/11/16/resena-de-solanin/

    https://ouroboros.world/manga/solanin-de-inio-asano

    https://elpalomitron.com/resena-solanin-de-inio-asano/

    https://comiqueros.cl/solanin-de-inio-asano-musica-relaciones-y-jovenes-jugando-a-ser-adultos/

  • «Catarsis»: Mōto Hagio y la evolución del shōjo

    «Catarsis»: Mōto Hagio y la evolución del shōjo

    Los peruanos hemos crecido con animes y telenovelas. ¿Quién no llegaba del colegio y veía Dragon Ball o Sakura Cardcaptor? Los animes de la tarde que daban espacio a las telenovelas. La cuota diaria de melodrama (japonés o latino) para seguir nuestro día.

    Y si de melodramas japoneses hablamos, no podemos dejar de hablar del shōjo. Por ello, el día de hoy presentaremos el libro Catarsis de Mōto Hagio, el cual llega a nosotros gracias a Íbero Librerías.

    Catarsis es una compilación de mangas de Mōto Hagio (Fukuoka, 1949), considerada como la “madre fundadora” del manga shōjo contemporáneo, especialmente del shōnen-ai o Boys’ Love.  En ella encontramos algunas de sus historias cortas más aclamadas.

    Llama la atención cómo sus narrativas beben del shōjo y la “literatura de Clase S” de inicios de siglo XX, ya que presenta tópicos como la hermandad, el principio de semejanza, la idealización de los cuerpos y un imaginario lleno de imágenes occidentales -algunos paisajes y estructuras lejanas, como en Europa-. Asimismo, presenta una crítica a la construcción del género -tanto femenino como masculino- y aborda la interioridad y los sentimientos tanto de hombres como de mujeres. Finalmente, pese a que sus historias están dirigidas a jóvenes y adolescentes, aborda temas tabú.

    Carátula del libro Catarsis de Mōto Hagio, TomoDomo Ediciones

    De la literatura de Clase S al shōjo:

    Algunas historias como “Mitad” y “La niña iguana” juegan con el “principio de semejanza” y de hermandad, propio del shōjo y la“literatura de Clase S”. En ambas vemos a una hermana que es considerada bella como un ángel, y otra que es, a los ojos de la sociedad o de la madre, un “monstruo”. La hermana “angelical”, quien es la menor, requiere de mayores cuidados, mientras que la mayor es constantemente regañada y relegada por la madre. Además, es la hermana mayor la que suele desarrollar una personalidad rebelde o más crítica con las normas.

    Resalta cómo en ambas historias las protagonistas experimentan un quiebre en su interior. Pese a que logran insertarse en la sociedad mediante el matrimonio o el enamoramiento, no pueden conciliarse fácilmente con el trauma experimentado en la niñez, especialmente con el rechazo de la madre.    

    Camino a la adultez: personalidad y sexualidad

    Otras historias que llama la atención por el desarrollo de la interioridad y los sentimientos de los personajes son “Las pastillas de ir a la escuela”, “Catarsis” y “Al Sol de la tarde”.Las dos primeras nos presentan protagonistas masculinos que se encuentran hastiados de la sociedad y de sus padres, quienes no toman en cuenta sus malestares ni la presión que sienten por alcanzar el éxito. Y como única solución deciden escapar del hogar o incluso de la realidad.

    Escena de «Las pastillas de ir a la escuela», Catarsis de Mōto Hagio

    Por otro lado, la protagonista de “Al Sol de la tarde” se aleja de la típica joven adolescente del manga shōjo, pues se trata de una señora de 42 años cuyo matrimonio está en crisis. La narración contrapone la idealización del matrimonio por parte de la protagonista y sus amigas en la adolescencia, y la realidad del matrimonio en la adultez. Además, a través de la imagen de Hitomi, la hija de la protagonista, se presenta un cambio generacional, donde las chicas tienen mayor independencia y agencia. Sin embargo, ¿hasta qué punto este deseo de cambio choca con la realidad?

    “Al Sol de la tarde” nos presenta también una figura masculina joven e idealizada, construida como un bishōnen. Este personaje performa la masculinidad distinta a la del marido, ya que el primero es un hombre que, pese a estar desempleado, es sensible, atento y con gusto por las labores del hogar. El marido, por el contrario, solo se dedica al trabajo, va a locales de prostitutas y espera que su esposa lo sirva. De esta manera, desde el género shōjo se propone una nueva masculinidad (2).

    Escena de «Al Sol de la tarde», Catarsis de Mōto Hagio

    Shōnen-ai: la pérdida de la inocencia

    Por último encontramos una representación del trauma y temas tabú en “Camuflaje de ángel”, “Las pastillas de ir a la escuela”, “Catarsis”, “El falso rey” y “El invernadero”. Los tres primeros nos presentan cómo los protagonistas lidian con el abandono de sus padres, la posibilidad del divorcio -con lo cual se derrumba la institución del matrimonio-, la depresión, el duelo, el suicidio y el aborto.

    Las dos últimas,“El falso rey” y “El invernadero”, nos presentan protagonistas masculinos con un profundo sentimiento de desolación, soledad, abandono y desapego. Esto nos hace recordar a las protagonistas en la literatura de Clase S escrita por Yoshiya Nobuko (1), donde la mayoría había sufrido la pérdida de la madre o sabían que terminada la escuela contraerían un matrimonio arreglado por su familia. Pero ante dicho destino, las protagonistas optarán por una relación de “hermandad” con alguna amiga o compañera de grados mayores, al igual como sucede entre L’Ange y Joschafat en “El invernadero”.

    Asimismo, en ambas historias cortas vemos una exploración del cuerpo, la sexualidad y la violencia -ejercida a través de la violación-. En ese sentido, resulta intrigante por qué el shōjo opta por presentar el trauma y la violencia física sobre el cuerpo masculino. Para ello, tomemos en cuenta “El invernadero”. En la narración vemos cómo el invernadero es un espacio que cobra vida y seduce e invade a L’Ange. Este acto, que es observado en secreto por Joschafat, es percibido como traumático, casi como una violación -lo cual simboliza, a su vez, el fin de la pureza del “hermano” menor-. De igual manera, el protagonista de “El falso rey” cuenta, en un momento de máxima tensión, como fue violado por el rey durante “Las Fiestas de la Expiación”.   

    Al estar el shōjo dirigido a un público femenino adolescente, la autora desplaza estos eventos traumáticos hacia un cuerpo masculino -que simbolizaría el “otro”-. De esta manera, se genera una catarsis de las experiencias traumáticas pero se conservará a la vez la pureza del cuerpo femenino.

    En primer lugar, se produce una catarsis sobre el cuerpo masculino porque, pese a haber sido un cuerpo preparado para la guerra a partir de instituciones como la educación y los medios de comunicación -a través de las revistas para chicos de inicios de siglo XX-, es percibido como un cuerpo derrotado, o corrompido y “violado” en un sentido figurado, ante la guerra.

    Por otro lado, la búsqueda por preservar la pureza en el cuerpo femenino podría ser producto de la derrota de Japón en la Segunda Guerra Mundial. El “sentido común” dictaría que las mujeres no  habrían experimentado los traumas de la guerra porque no han participado de manera directa en la guerra. En otras palabras, la mujer “no habría padecido los traumas ni la violencia” del campo de batalla. Pero una segunda lectura podría indicarnos que, si bien Japón perdió la guerra, busca preservar su honor como nación al mantener “íntegro” el cuerpo y la virginidad de sus mujeres.

    De esta manera, el shōjo aborda la experiencia traumática por la que han atravesado tanto hombres como mujeres, pero sin ir en contra del “sentido común”, que dicta que la mujer y su cuerpo son “inherentemente puros”, y sin poner en entredicho el honor de la nación.

    Conclusión

    Finalmente, Catarsis de Mōto Hagio resulta un recorrido interesante y necesario para entender el desarrollo del género shōjo. En ella se aprecia una exploración de los sentimientos tanto en personajes masculinos como femeninos -y en este grupo, en mujeres que se encuentran en varias etapas de la vida-. Son historias que beben de la narrativa para chicas precedente, y exploran temas tabú. Una lectura que vale la pena.

    NOTAS

    (1) Para una profundización sobre el shōjo, el melodrama y sus orígenes en la literatura de Clase S, se invita a leer el artículo sobre Liz and the Blue Bird y Millennium Actress. Asimismo, se invita a ver el siguiente link del Centro de Estudios Orientales PUCP:

    https://www.facebook.com/152388004837332/videos/2757810574439492

    (2) Una nueva masculinidad vinculada a la sensibilidad promovida por la imagen de la otokoyaku en el Takarazuka Revue, a inicios del siglo XX.

    ¿Hambre de más? Te recomendamos los siguientes textos:

    Chalmers, Sharon. 2009. Emerging Lesbian Voices From Japan. Nueva York: Routledge.

    Frederick, Sarah. 2006. Turning Pages. Reading and Writing Women’s Magazines in Interwar Japan. Honolulu: University of Hawai’i Press.

    Hartley, Barbara. 2015. “A Genealogy of Boys Love: The Gaze of the Girl and the Bishonen Body in the Prewar Images of Takabatake Kasho”. Boys Love Manga and Beyond. History, Culture and Community in Japan. Eds. Mark McLelland, Kazumi Nagaike, Katsuhiko                 Suganuma y James Welker. Jackson: University Press of Mississippi, pp. 21-41.

    McLelland, Mark y James Welker. 2014. “An Introduction to “Boys Love” in Japan”. Boys Love Manga and Beyond. History, Culture and Community in Japan. Eds. Mark McLelland, Kazumi Nagaike, Katsuhiko Suganuma y James Welker. Jackson: University Press of Mississippi, pp. 3-20. 

    McLelland, Mark. 2016. “From Salor-Suits to Sadists: ‘Lesbos Love’ as Reflected in Japan’s Postwar ‘Perverse Press’”. U.S.-  Japan Women’s Journal. Honolulu, número 27, pp. 27-50. Consulta: 23 de setiembre de 2020. <http://www.jstor.org/stable/42771918>

    Nagaike, Kazumi. 2010. “The Sexual and Textual Politics of Japanese Lesbian Comics: Reading Romantic and Erotic Yuri Narratives”. Electronic journal of contemporary Japanese studies. <http://www.japanesestudies.org.uk/articles/2010/Nagaike.html>

    Robertson, Jennifer. 1992. “The Politics of Androgyny in Japan: Sexuality and Subversion in the Theater and Beyond”. American Ethnologist. Volumen 19, número 3, pp. 419-442. Consulta: 23 de setiembre de 2020. <www.jstor.org/stable/645194>

    Shamoon, Deborah. 2011. Passionate Friendship. The Aesthetic of Girl’s Culture in Japan. Honolulu: University of Hawai’i Press.

    Tsuchiya Dollase, Hiromi. 2001. “Yoshiya Nobuko’s ‘Yaneura no nishojo’: In Search of Literary Possibilities in ‘Shōjo’ Narratives”. U.S.-Japan Women’s Journal. Honolulu, número 20/21, pp. 151-178.

    Ueno, Chizuko. 2004. Nationalism Gender. Boston: Trans Pacific Press.

    Welker, James y Katsuhiko Suganuma. 2006. “Celebrating Lesbian Sexuality: An Interview with Inoue Meimy, Editor of Japanese Lesbian Erotic Lifestyle Magazine Carmilla”.  Intersections: Gender, History and Culture in the Asian Context. Volumen 12. Consulta: 28 de octubre de 2020. <http://intersections.anu.edu.au/issue12/welker2.html>

  • Sakuras, libros y melancolía: el manga «Quiero comerme tu páncreas»

    Sakuras, libros y melancolía: el manga «Quiero comerme tu páncreas»

    «Quiero comerme tu páncreas» o «Kimi no Suizō o Tabetai» es un manga ilustrado en el 2016 por Idumi Kirihara basado en la novela web homónima escrita por Yoru Sumino en 2014. El título evoca una historia de canibalismo, terror o eroguro. ¿Por qué alguien quiere comerse el páncreas de otra persona?¿Por qué específicamente un páncreas? Observemos la carátula por si brinda al lector alguna pista sobre este título tan particular:

    La brevedad de las cosas y el «mono no aware»

    La sinopsis de la contraportada nos revela el misterio del páncreas: la trama gira en torno a dos jóvenes que son polos opuestos (el chico introvertido apático y la chica extrovertida alegre) que tienen que lidear con la enfermedad mortal del páncreas de la prota. Si bien deja al lector con el kokoro roto desde el arranque, nos recompensa con lecciones y reflexiones valiosas sobre la brevedad de la vida y la actitud hacia ella. ¿Vale la pena este intercambio equivalente? Pues claro que sí.

    La historia recoge la filosofía del «mono no aware«: un concepto japonés que se traduce como «la conciencia de la impermanencia«. Es decir, tener presente cuán efímeras son las cosas por la cual no hay que aferrarnos a ellas, sino disfrutar de su existencia mientras duren. El resultado es sentir melancolía como parte del proceso, pero no se ve como algo negativo. Los protagonistas tratan de disfrutar cada uno de los instantes que tienen juntos porque saben que la fecha límite está cerca.

    Desde la primera hoja del manga (también de la novela y hasta del film homónimo) se anuncia la muerte de Sakura. Así, el autor deja claro que lo importante de la narrativa no es saber si ella murió o no, sino que hay algo más profundo que desea explorar. Los protagonistas están forzados a ser conscientes de la impermanencia, es decir, vivir el presente. Un gran logro del manga es su atmósfera: un equilibrio entre diversión y melancolía.

    La melancolía es inevitable: el árbol de sakura como símbolo

    La exploración del «mono no aware» se ve plasmado no solo narrativamente, sino también se refuerza de manera visual debido a la aparición constante del árbol de sakura (cerezo) que es el símbolo de dicho concepto en la cultura japonesa. El manga contiene muchísimas viñetas donde el sakura acompaña a los dos protagonistas en momentos clave y otras donde se convierte en un tercer protagonista. El árbol se ha ganado este lugar en Japón, pues representa lo efímero de la vida: florece una vez al año y su esplendor dura solo 3 semanas. Por ello, contemplarlo genera una tristeza/melancolía al saber que su belleza es breve y fugaz, pero lo importante es que su espíritu permanecerá.

    Con el sakura uno se vuelve consciente de la impermanencia de las cosas y aprende a disfrutar del instante sabiendo que la melancolía será inevitable. Así, se gana una actitud hacia la vida misma, dado que ambas son igual de breves. En el manga, la corta vida de la prota llamada Sakura Yamauchi (su nombre!) y su manera alegre de afrontarla evoca esta lección. ¿Qué tan fuerte hay que ser para disfrutar de un instante cuando sabes que vas a morir pronto? Por otro lado, el prota llamado Shiga (su apellido sí es un spoiler entonces se omitirá aquí) es todo lo contrario. El manga explora cómo aprende diferentes maneras de afrontar la vida este introvertido y apático joven amante de los libros desde que conoce a Sakura.

    Si ya vi la película, ¿qué me ofrece el manga?

    El manga fue publicado en dos volúmenes en el 2016 y 2017 por la editorial Futabasha siendo categorizada como seinen. Al año siguiente en el 2018, se estrenó la versión fílmica realizada por Shin’ichirō Ushijima de los estudios VOLN.

    Si bien los sucesos son similares en ambos formatos, en el manga la apariencia de los protagonistas es más infantil como se mostró en las viñetas de arriba. Esto le añade más tristeza a la obra dado que el destino de la prota es una muerte prematura y se siente más trágico mientras más joven sea la persona.

    Pero, las y los invitamos a leer este manga porque contiene sucesos de la vida cotidiana de Sakura y Shiga que no aparecen en las otras adaptaciones de esta obra, lo cual enriquece la historia y demuestra un gran manejo de técnicas de dibujo por parte del mangaka.

    En cuanto al estilo de dibujo del mangaka, prioriza el color blanco a lo largo de la obra lo cual genera una impresión de suavidad: esto va de acorde a la personalidad alegre de Sakura quien llena de vigor la vida de su sobrio compañero de clases. Pueden encontrar Quiero comerme tu páncreas en un solo tomo por la editorial ECC Cómics en Íbero Librerías.

    Si desean ver la película, se encuentra en animeflv.net con subtítulos en español

  • Revisitando un clásico: Reseña de Cardcaptor Sakura Collector’s Edition 1

    Revisitando un clásico: Reseña de Cardcaptor Sakura Collector’s Edition 1

    Hay historias que marcaron a gran parte de la audiencia peruana que a inicios de la década del 2000 disfrutaba de series anime en señal abierta. Una de esas historias es Cardcaptor Sakura, basada en el manga del mismo nombre del grupo de autoras CLAMP. Este clásico del comic japonés shōjo así como del subgénero mahō shōjo es una obra imprescindible, además de ser una narración a la que muchos le tenemos un inmenso cariño. Por esa razón, el lector comprenderá la emoción que embargó a esta redactora cuando tuvo en sus manos el primer volumen de la Collector’s Edition del manga de Cardcaptor Sakura, flamante protagonista de esta reseña.

    Una historia conocida y una edición que todos deberían conocer

    Para los recién iniciados y para aquellos que se quieren regodear en la nostalgia, les decimos que Cardcaptor Sakura cuenta la historia de Kinomoto Sakura, una niña de 10 años que va en cuarto año de primaria en la Escuela Tomoeda, pero además de su vida normal se dedica a capturar las llamadas cartas Clow que se liberaron de un misterioso libro que encontró en la biblioteca de su padre. Dicho libro era resguardado por un—aparentemente—pequeño guardián llamado Keroberos (Kero-chan para los amigos) que al emerger del libro y notar el poder mágico de Sakura, la elige para evitar el desastre que caerá sobre el mundo si las cartas siguen libres.

    Esta edición de Cardcaptor Sakura, publicada originalmente entre 1996 y 2000 en la famosa revista Nakayoshi que también fue el hogar de Candy Candy, destaca en, primer lugar, por tener un tamaño más grande que el formato normal tankōbon, así que podemos disfrutar en mayor detalle del arte de CLAMP. La tapa es resistente y cuenta con hojas plastificadas que suman a la elegancia ya conseguida por la bella carátula, dibujada por las autoras especialmente para esta edición. Si bien está en inglés, la traducción ha sido revisada para esta versión que viene acompañada de unas cartitas al estilo Clow que al unirse con las de los otros volúmenes forman un dibujo sorpresa.   

    Kodansha (2019)

    La magia del dibujo de CLAMP

    En una entrevista del año 2001, Ohkawa Nanase, una de las cuatro miembros de CLAMP y guionista de Cardcaptor Sakura, señaló que desde el inicio pretendía que toda la propuesta visual de la obra transmitiera suavidad, así que Mokona, una de sus compañeras, señala en la misma entrevista que ella les pidió que se apostara por líneas curvas y delgadas. Lo maravilloso de la Collector´s Edition es que—precisamente por el tamaño—el lector puede apreciar perfectamente los inicios y finales de cada uno de los delicados trazos de las mangakas, así que el dibujo se siente vivo. Ohkawa tenía toda la razón en su propuesta ya que este tipo de líneas muestra todo su potencial en el mahō shōjo.

    Como deben saber los amantes de este subgénero, el diseño de personaje de las heroínas, especialmente los trajes, es clave para el código visual de las obras. En otra entrevista del 2000, Mokona mencionó que, al estilo de Daijdouji Tomoyo, la mejor amiga de Sakura, diseñó 200 vestidos para la ama de las cartas y el nivel de detalle del manga así como su calidad supera en gran medida al anime y deja al lector con el deseo de convertirse en una chica mágica. Además, los fondos conformados por tramados, flores y encajes son una prueba del trabajo de las autoras que incluso, como señaló Nekoi Tsubaki en el 2001, tuvieron que revisar diccionarios de flores para conseguir el efecto deseado.   

    Kodansha (2019)

    El inicio de una historia más que disfrutable

    A diferencia del anime que inicia con un día normal en la vida de Sakura, el cual es alterado por el encuentro del libro con el mazo de las cartas Clow, el manga empieza en medio de la captura de la tercera carta: salto. En ese sentido, desde el comienzo el relato demuestra su dinamismo y buen ritmo, al mismo tiempo que cuenta con una muy buena comedia que se alimenta de las peculiaridades de cada uno de los personajes que vemos en este primer volumen. Los globos de pensamiento y las cartelas generan efectos muy divertidos, mientras que las narraciones de Sakura que, incluso rompe la cuarta pared, nos transmiten la vitalidad de su particular punto de vista.

    En correspondencia con la propuesta de suavidad en Cardcaptor Sakura, Nekoi mencionó en el año 2000 que el manga tenía el objetivo de apostar por el blanco en los paneles antes que por el negro, en ese sentido, las hojas se perciben ligeras y la lectura no se siente sobrecargada. El público de la revista Nakayoshi comprende a niñas de cuarto, quinto y sexto de primaria, así que pensando en ellas, tampoco hay un exceso de texto, sino que se apuesta por lo visual que también apunta a la sutileza. Estos rasgos se pueden percibir en cada uno de los siete números que congrega este volumen y que suelen centrarse en la lucha por capturar las cartas, pero también van más allá.

    Kodansha (2019)

    ¿Sólo una historia kawaii?

    Si bien CLAMP ya había trabajado shōjo antes, Tim Lehmonn remarca que sus obras tenían un tono bastante oscuro con tendencia a la tragedia y esto puede sorprender a muchos fans que sobre todo conocen el trabajo de las autoras a partir de Cardcaptor Sakura. Como afirmó Ohkawa en el 2001, cuando ya habían terminado Magic Knight Rayearth, querían hacer una historia kawaii, donde nadie muriera y el resultado fue la narración de nuestra querida Sakura. No obstante, a pesar del optimismo que transmite este título, el relato le da un lugar a la complejidad familiar y social correspondiente a partir de la mirada de una niña casi adolescente.

    La muerte de la madre, el duelo de la familia, la dinámica familiar monoparental, la construcción de la feminidad y masculinidad, así como el cuestionamiento a las normas sociales en relación con el amor y la identidad de género son algunos de los temas que las CLAMP tratan en este primer volumen. Al mismo tiempo, no pierden la atención de su público, quien disfruta tanto de las batallas de su heroína, el enamoramiento de Sakura por Yukito, las ocurrencias de Kero y los trajes, así como es consciente de la pena de la familia Kinomoto, la controversia sobre el matrimonio entre los padres de la protagonista, el amor de Sonomi y Tomoyo por Nadeshiko y Sakura respectivamente y la sugerencia (al menos en este primer volumen) de los sentimientos entre Touya y Yukito.

    Kodansha (2019)

    Veredicto final

    Cardcaptor Sakura Collector’s Edition volumen 1 es una edición más que necesaria para los fanáticos de la historia y del trabajo de CLAMP, además resulta atractiva para cualquier coleccionista de manga o recién iniciado que planea adentrarse en el subgénero mahō shōjo a través de un clásico en una muy buena versión. La obra es una combinación de calidad de formato, arte de gran nivel potenciado por las características de la edición y una historia divertida que no por ello sacrifica una complejidad pensada para su público. Sin duda, uno termina contando las monedas para adquirir los seis bellos volúmenes. 

    Puedes encontrar Cardcaptor Sakura Collector’s Edition 1-6 en Ibero Librerías, donde si eres seguidor de Proyecto Sugoi puedes adquirir tus mangas con 20% de descuento.

    Kodansha (2019)

    Extra

    A raíz de esta reseña, la redactora se ha obsesionado un poco con las entrevistas a CLAMP, lo que ha dado como consecuencia que encuentre algunos datos curiosos. Uno de ellos es esta canción llamada Shoujo Jidai de la cantante Hara Yuko, la cual era escuchada por Ohkawa mientras trabajaba en Cardcaptor Sakura. La autora señaló que le inspiraba el ánimo correcto para recordar a su primer amor y escribir su obra. Este mismo tema es el ending número 3 del anime Yawara! que cuenta la historia de una chica que se debate entre su vida como judoka y como chica normal. Altamente recomendable para elevar la nostalgia al nivel dios.

    Fuentes de las entrevistas

    • Lehmon, T. (2005). Manga: Masters of the Art. Harper Design.
    • CLAMP (2001). Card Captor Sakura Memorial Book. Kodansha. Entrevista traducida del japonés por Bell.
    • Puff (2000, octubre 1) A Puff Exclusive!? The “I Pressed CLAMP About Their True Intentions ♡” Interview. Puff (Zassosha). Entrevista traducida por Silano Sepiæ.

    Ficha Técnica

    Editorial: Kodansha

    Año de edición: 2019

    Páginas: 192

    Presentación: Tapa blanda

    Peso: 0.75 kg

    Ancho: 18cm

    Alto: 25 cm

  • «La Chica a la Orilla del Mar» – Reseña manga

    «La Chica a la Orilla del Mar» – Reseña manga

    ADVERTENCIA:

    1. Este es un manga seinen, es decir, está diseñado para ser mostrado a un público de 18 años de edad en adelante. Por consiguiente, la redactora no se hace responsable de las imágenes eróticas y/o sexuales que aparecerán en esta reseña, dado que son indispensables para entender la historia de esta obra gráfica japonesa.

    2. Las imágenes usadas para este trabajo corresponden al manga publicado por Vertical Comics (formato físico), y a páginas web con contenido manganime (blogs y redes sociales) que están referidas en la bibliografía.

    3. Alerta de spoilers.

    En un pueblo, hay una pequeña playa que nunca esta ocupada,

    ni siquiera en medio del verano.

    La uso para caminar allí, mirar las cosas.

    Como viejos fuegos artificiales.

    O algas.

    Un sombrero golpeó la cabeza de alguien debido al viento.

    Básicamente nunca encuentras los que estás buscando.

    Y quizás no esperabas encontrar algo correcto desde el principio».

    (La chica a la orilla del mar, traducción propia)

    FICHA TÉCNICA

    SINOPSIS

    La Chica a la Orilla del Mar (A Girl on the Shore) relata la historia de Koume Sato y Kosuke Isobe, dos adolescentes que viven sus días de colegiales en un tranquilo pueblo costero japonés. Ambos deciden embarcarse en una relación puramente física (lo que llamamos en occidente relación de “amigos con derechos”) pero, a medida que pasa el tiempo y suceden cosas, digamos, «super densas» para chicos comunes de su edad, se darán cuenta de que dejar de lado los sentimientos resultará muy pero muy complicado.

    Kosuke Isobe

    AMOR, SEXO Y SIN/SENTIDO DE LA VIDA

    La historia de Sato e Isobe parece decirnos que «la vida es un absurdo», postulado existencialista que nos recuerda al filósofo y escritor francés Jean Paul Sartre, o (si hacemos una analogía quizá algo forzada entre occidente y oriente), a lo postulado por el famoso escritor japonés de posguerra Ozamu Dazai, quien fue uno de los primeros en detectar cómo la juventud nipona vivirá (o mejor dicho, se verá condenada a vivir) en tiempos carentes de ideales que les den un sentido a su existencia, que les hagan creer que «la vida vale la pena vivirla». Un sinsentido que los académicos contemporáneos occidentales llamamos (no sin cierra ironía) un síntoma de estos tiempos «posmodernos».

    Con estos antecedentes, y tomando en cuenta cómo la crítica japonesa contemporánea considera a Inicio Asano como «el mangaka de su generación» (de la llamada «Generación Millenial» japonesa), es interesante ver cómo en los personajes de este manga podemos leer una proyección de los carácteres y/o personalidades del mangaka, en tanto joven japonés crecido en una década complicada y convulsa para el desenvolvimiento de su juvenil generación, como fue la de los años noventa e inicios del 2000.

    Aldo Panfichi y Marcel Valcárcel han estudiado las características antropológicas de los adolescentes y jóvenes latinoamericanos (especialmente peruanos) durante la década de los noventa. En ese contexto, dado que tanto el Perú como el Japón de esta década pasaron por crisis socioeconómicas que afectaron de formas similares a sus poblaciones juveniles, es pertinente utilizar sus postulados para analizar el caso de la denominada “Generación Y» japonesa, dado que muchos de los caracteres de esta generación se mantiene o incluso se han agudizado en la juventud nipona de hoy.

    De acuerdo a la opinión de los académicos mencionados, la década de los noventa se caracterizó por profundas transformaciones socioeconómicas, culturales y tecnológicas, que generaron novedosas situaciones críticas, como el hecho de que los jóvenes no pudieran gozar de una estabilidad laboral que asegure su desenvolvimiento profesional y su futuro económico, o el hecho de que el pensamiento respecto de su sexualidad estuviera mucho más libre de tabúes y prejuicios. Circunstancias distintas a las que confrontaron sus padres y sus abuelos.

    En ese contexto, Panfichi y Valcárcel sostienen que

    […] los discursos épicos de protesta y reivindicación de décadas anteriores pierden consistencia y densidad y son reemplazados por la revalorización de la vida misma, la individualidad llena de conflictos, violencia, incertidumbres, búsqueda de placeres para olvidar los malos momentos, y esperanza».

    A partir de esta cita, podemos comprender mejor los pensamientos y acciones «hedonistas» de los protagonistas. En ese contexto, Isobe, si bien tiene sentimientos de afecto por Sato, le manifiesta de manera directa que no le importa si ella lo utiliza como un juguete (sexual). Por su parte, si bien Koume no parece en ese momento corresponder a sus sentimientos, acepta la propuesta del chico, y es así como iniciarán sus diversos encuentros en búsqueda del máximo placer.

    […] Y ya que no es posible enamorarse viviendo la fugaz y satisfactoria fantasía de la inmortalidad, entonces se dedican al desamor. […] No se entregan. No se permiten ser vulnerables. Y, en el fondo, todavía están deseando ser o atraer príncipes azules”.

    Como señalan Panfichi y Valcárcel, se sugiere la contradictora relación de amor y desamor que, como la generación de Asano, viven los protagonistas. En ese contexto, es interesante que Isobe, luego de tener relaciones sexuales con Koume, comente que sabe muy bien que «el amor es una ilusión», frase a partir de la cual se entiende que es consciente de que Sato tiene sexo con él no porque lo ame sino porque «le gusta su falo», como ella misma le dijo en uno de sus encuentros. No obstante, a medida que pasa la historia vemos como Isobe en el fondo anhela que Koume se quede con él más allá del tiempo del sexo, si bien en el fondo sabe que ella se irá y volverá cuando «le dé la gana».

    JUNTOS PERO DESCONECTADOS

    La extraña relación entre Koume y Sato los lleva a un círculo vicioso de placer que una vez terminado deja también a los lectores una sensación de vacío/soledad. Cuando no tienen sexo, los protagonistas suelen utilizar el tiempo que están juntos aislándose en sus propios mundos (virtuales-tecnológicos): él a través de la música, ella a través del celular. Si bien existen momentos donde vemos a ambos durmiendo juntos (escenas que aportan ese toque «romántico» propio de historias adolescentes), la necesidad de evitar el tedio los motiva a hablar más de sus vidas, si bien solo cuentan lo indispensable a saber (sobre los padres, amigos, etc.), razón por la que no podemos decir que el vínculo entre ambos sea muy sólido, como si quisieran mantener cierta distancia entre sí. En este punto, el hecho de que sigan llamándose por sus apellidos es un indicador también de que no han llegado a establecer un vínculo tan cercano a nivel afectivo.

    BRECHA GENERACIONAL Y GRUPO DE PARES

    Las brechas generacionales son universales en el mundo moderno, en gran parte debido a la tecnología y a los rápidos avances de la globalización. Sin embargo, en Japón se ha prestado especial atención a la brecha entre los jóvenes y los mayores porque el orden social adulto japonés ha exigido un gran sacrificio personal a los que entraban en él, pidiendo de forma estereotipada a los hombres que se dedicaran a sus empresas y a las mujeres que se dedicaran a sus hijos».

    (Matthews, Gordon; Bibliografía)

    La brecha generacional entre los padres y los hijos ha sentado un precedente en la sociedad japonesa contemporánea. En ese contexto, si bien la presión porque los japoneses sigan con las metas y roles asignados a su edad y género es vigente, es cierto que muchos nipones han decidido oponerse/rebelarse a la misma. Es así como surgen por ejemplo los NEETS, aquellos jóvenes adultos que no trabajan ni estudian, o los hikikomori, es decir, jóvenes que decidieron no salir, o evitar salir, de sus habitaciones y, por ende, de sus propias casas (en ambos casos suelen ser mantenidos por los padres, quienes se sienten culpables de que hayan acabado apartándose del mundo de esa manera).

    Por los mangas, videojuegos y la música «retro» de Isobe, deducimos que es un otaku (un fanático del manganime y productos comerciales derivados de estos), quien hasta el día de hoy sigue siendo visto como un parásito o ser despreciable en tanto improductivo en la sociedad nipona (el mismo Kashima, amigo de infancia de Sato, lo llama despectivamente «otaku» cuando tienen una discusión en la escuela). De hecho, parece que la misma Sato no quiere que nadie más sepa de su «amistad» con un tipo así (al menos al principio de la trama).

    Kosuke no tiene amigos en la escuela, ni le interesa tenerlos porque considera al resto del mundo como «idiotas egoístas e hipócritas» que no valen la pena (más adelante se explicará porque piensa así). Nos enteramos que tiene un hermano mayor «ausente», por las dos camas y aparatos tecnológicos «retro» de su habitación, y que sus padres están mucho tiempo fuera de casa por sus trabajos corporativos. En un capítulo aparece el padre, quien comenta a Isobe que lo trasladarán de local laboral y ello le permitirá estar más tiempo con él, sin embargo al chico esto no parece importarle mucho (de hecho le hace una broma sarcástica sobre ello). Es así como nos enteramos que no hay un gran vínculo comunicativo entre Kosuke y sus padres. De hecho, más adelante el mismo Isobe explicará el porqué de la ausencia de su hermano y de la distancia también puesta hacia él de parte de sus progenitores.

    En el caso de Sato, parece que su madre es ama de casa y el padre suele aparecer también en ciertos capítulos (su familia tiene un negocio de acupuntura). Tiene un hermano menor, y en general parece tener una familia bien constituida. Como típica adolescente, Koume no suele hablar con su madre sobre sus problemas amorosos ni amicales. No obstante, es interesante un episodio donde la protagonista le comenta a su padre que para ella no tiene sentido seguir los designios/roles que se esperan de todos si al final ello no los hará felices, mostrando de esa manera que aunque prefiere el sexo a estudiar, ya posee cierto juicio crítico sobre la sociedad japonesa contemporánea y su propia filosofía de vida en ese contexto.

    Por último, es interesante como Isobe y Sato, a diferencia de otros chicos japoneses de su edad, no se sienten super presionados o preocupados al hablar sobre sus planes futuros. La joven manifiesta que no le gusta estudiar, pero que, como quiere ir a misma preparatoria/bachillerato que desea Keiko, piensa que debe poner más empeño. Por su parte, Isobe parece un chico inteligente y podría entrar a cualquier preparatoria. Sin embargo, él manifiesta que no piensa ir a ninguna (si bien más adelante vemos como cambiará de opinión por un motivo peculiar).

    ADOLESCENCIA Y MORATORIA JAPONESA

    La moratoria, según Panfichi y Valcárcel, es una forma de decir a los jóvenes que existe un tiempo donde hay ciertas licencias y mayores márgenes de prueba y equivocación, una suerte de mayor permisividad o vacaciones sociales, donde se espera que el joven se equivoque, pero que obtenga poco a poco los medios y capacidades para el mañana: al final se trata de construir caminos individuales que gratifiquen las expectativas de los mayores, y las propias de los jóvenes.

    En el Japón contemporáneo, el «patriarcado confuciano» y su heredada estratificación y jerarquización de los roles de género siguen incentivando una mentalidad social «conservadora», razón por la que los jóvenes no tienen mucho tiempo ni opciones para poder decidir a qué carrera dedicarse con aras de vivir de ella (sin olvidar que mucha de su oferta profesional apuntan a empleos corporativos). No obstante actualmente existe, de manera indirecta o digamos disimulada, una moratoria de tipo sexual para los mismos. Esta es la razón por la cual la homosexualidad, el travestismo, o las prácticas sexuales no convencionales pueden ser pasadas por alto en esta etapa (mientras ello no genere un gran «escandalo» social, ni ponga en riesgo el futuro estudiantil de los mismos), ya que se entiende que esta es una etapa de la vida que una vez concluida debe conducir a los adolescentes a un consecuente estadio de madurez propio de la adultez.

    ADOLESCENCIA y COMING-OF-AGE

    En este punto, me gustaría señalar dos partes de la trama que me parece reflejan dos momentos determinantes donde los protagonistas toman decisiones que constituirán un antes y un después para su adolescencia.

    En el capítulo 12, Isobe utiliza el blog de su hermano para redactar una carta virtual, como una suerte de autoexpiación y/o catarsis a través de la palabra. A través de esta, nos enteramos que el primogénito Isobe era víctima de bullying por ser «otaku» y tener cierto problema de salud, y al no poder soportar ello se habría suicidado arrojándose al mar del pueblo. Esto a su vez explica por qué los padres de Isobe ignoran o evitan hablar de este tema con él, y todos siguen con sus vidas, asumiendo los roles de padre e hijo que la sociedad japonesa espera que sostengan y asuman hasta el final (con todos los «sacrificios» y tabúes que ello implica).

    Esta revelación es clave no solo porque explica el porqué de la actitud «oscura/negativa» de Isobe, sino porque nos devela cómo Asano es capaz de artícular esta trama de una forma tan magníficamente atrapante por su realismo para hablarnos de aspectos que en la sociedad japonesa siguen siendo tabués, como el suicidio (del hermano) y la depresión (que aparentemente estaría sufriendo Isobe).

    El orden social adulto japonés descrito se basaba en el ideal cultural del wa (armonía interpersonal y social), que impone a los individuos la práctica del gaman (perseverancia), que consiste en la subordinación y la eliminación personal para adaptarse a los roles sociales adultos que se le asignan».

    Mathews, Gordon

    A partir de esta cita, entendemos, que si una persona japonesa habla sobre su depresión será mal vista socialmente, pues se asumirá que no practica la perseverancia (gaman) para luchar contra ello y seguir con su vida, como tiene que hacer todo el mundo para mantener la armonía social (wa). De acuerdo a entrevistas audiovisuales actuales de carácter antropológico, como las de Asian Boss, la reacción «más comprensiva» del japonés promedio frente a quien le confiesa algún tipo de problema mental es decir que «es solo una idea, o, ya pasará».

    En base a esta reflexión, podemos entender que Isobe es consciente del rechazo de la sociedad japonesa frente a temas como estos asociados a gente marginada como los otaku o los «enfermos mentales», lo que explica porque no confía generalmente en los demás (a los que antes había llamado idiotas). Asimismo, esto repercute en que tampoco confíe lo suficiente en sus padres como parar contarles sobre sus indicios depresivos, o porqué solo le comenta a Koume (que no es ni amiga ni novia) sus «ansias de morir» pero no profundiza en ello de forma más clara, dejando a la chica confundida por no entender a qué se refiere con sus reflexiones, digamos, «filosóficas». Quizá es también por este «tabú» que los padres de Isobe prefieren guardarse lo que piensen sobre el suicidio de su hijo (para no mostrarse «débiles» frente a él), escudándose bajo el rol típico de padres supertrabajadores, lo que termina produciendo una sensación de incomunicación, soledad, falsedad y falta de unión/empatía de las que ya hablamos en un aparatado anterior.

    En el capítulo 15, Koume está ansiosa por saber si Isobe irá al festival de la escuela (dado el incidente que este tuvo con Kishima) y mientras medita sobre ello decide escribir una carta a mano donde le confiesa a Isobe que después de las cosas que pasaron en los últimos meses siente que se han distanciado más, y eso la pone triste porque la ha llevado a darse cuenta de que aunque no lo entiende del todo, lo extraña mucho y quiere estar a su lado. Esta confesión nos conmueve como lectores, más aun porque Koume se ha esmerado en conseguir el CD álbum del grupo Happy End que le gusta a Izobe para ofrecérselo junto a esta carta de amor. ¡Qué detalle más romántico podía esperarse de una chica enamorada! No obstante, cuando la protagonista vaya el encuentro de su amado, se encontrará con un escenario aterrador.

    ESTÉTICA MANGA: realismo, romanticismo y mono no aware

    Hablar de «estética» manga puede ser problemático, dado que en la cultura japonesa no existe este concepto per se. No obstante, usaré esta terminología occidental para aludir al estilo de dibujo y otros aspectos gráficos propios de esta obra.

    El estilo de dibujo de Inio Asano es muy característico y reconocible. En el caso específico de este manga, destaca su estilo, digamos, «realista», tanto en el diseño de los escenarios como de sus personajes. En ese contexto, destaca la constante y coeherente exposición de la desnudez de los protagonistas durante los diversos actos sexuales que ejecutan. Si bien para algunos lectores las poses sexuales que ejecutan los personajes no lucen realistas, considero que tomando en cuenta la juventud, el cuerpo delgado y flexible de los mismos, son verosímiles.

    Respecto de los escenarios, es interesante el ya mencionado estilo realista que utiliza Asano para retratar tanto ambientes externos como internos de esta obra. Sobre el primero, destacan diversas zonas del pueblo como los vecindarios, la playa, o netamente el mar. Sobre el segundo, destacan la minuciosidad con que retrata los diversos elementos que componen por ejemplo, la habitaciones de los protagonistas, a partir de los cuales podemos comprender mejor, sus gustos y, hasta cierto punto, su personalidad. El estilo gráfico de estos ambientes es tan realista que muchas viñetas parecen fotografías convertidas en dibujo mediante alguna técnica que implique la coloración en blanco y negro, una técnica que nos recuerda a estilos pictóricos vanguardistas como el hiperrealismo o el fotorrealismo.

    Otro detalle interesante que resalta en el estilo de dibujo de Asano es la lluvia. Desde una perspectiva romántico-literaria, el uso de la lluvia puede ser una proyección de los sentimientos, emociones y decisiones de los protagonistas que, como los jóvenes otakus de los noventa encerrados en un melodrama tóxico entre el deseo y la nada, están constantemente asediados por este fenómeno natural en tanto simboliza la «fatalidad, intensidad y melancolía» de sus vidas adolescentes.

    A lo largo del capítulo 16, aparece una fuerte lluvia que sirve como marco estético simbólico para la expiación que Isobe busca tras sentirse responsable de la muerte de su hermano, para lo cual planea vengarlo utilizando a Misaki como chivo expiatorio; una vez logrado el objetivo, la lluvia cae sobre Isobe, mezclándose así con sus lágrimas vertidas tras lo acontecido. Otra escena donde la lluvia simboliza la «fatalidad» ocurre el capítulo 18, cuando Sato regresa triste y conmocionada de la casa de Isobe al creer que ha decido acabar como su hermano.

    En Japan Talk, un sitio dedicado a esos detalles de la cultura japonesa que pueden mejorar la experiencia de un extranjero en el país, puede leerse un post en el que John Spacey comparte 50 sustantivos que el idioma japonés tiene para la lluvia, 50 formas distintas para nombrar situaciones también específicas: la lluvia que cae mientras también hay neblina, el hecho extraordinario de la lluvia que proviene de un cielo sin nubes, la primera lluvia del verano o la lluvia que nos sorprende cuando conducimos un automóvil».

    Otra forma de intentar comprender el sentido de la lluvia en el manga de Asano puede ser a partir de su contextualización en la propia cultura japonesa, donde existen, como menciona la cita anterior, por lo menos 50 formas de denominarla. En ese contexto, la lluvia puede ser leída como mono no aware.

    El aware o mono no aware hace referencia a la sensibilidad o capacidad de sorprenderse o conmoverse, de sentir cierta melancolía o cierta tristeza ante lo efímero, ante la vida y el amor. Es la capacidad de sentir compasión o piedad, sin influencia alguna de religiones o credos. Es un sentimiento puramente humano que va más allá de lo superficial y se centra en algo más profundo.

    Japonismo (Bibliografía)

    Esta cita ha intentado transmitir en nuestra idioma el concepto japonés «mono no aware». En ese contexto, me atrevo a resignificarlo (con intenciones didácticas) como «la evocación del sentimiento de belleza y/o melancolía hacia lo que acontece en un instante de la vida». Una escena del manga donde la lluvia expresa el mono no aware acontece, por ejemplo, cuando Kosuke se queda durante un tiempo inmóvil en medio de la calle y de una intensa lluvia, y no se inmuta ante ello (absorto como está en sus pensamientos). Asimismo, otra escena ligada a la lluvia que expresa este «sentimiento estético japonés» sucede cuando, una vez pasado el aguacero, Koume se queda parada en la muralla del puerto y contempla cómo el cielo se va despejando para dar paso al amanecer.

    REFLEXIONES FINALES

    La chica a la orilla del mar es una manga que vale la pena leer para pasar un rato de ocio agradable, puesto que además de entretenido se lee rápido y es relativamente corto en volúmenes a comparación de otros mangas populares, o, si eres académico, para darle una mirada más analítica para examinar diversos temas con los que mencioné en esta reseña (existencialismo, estética manga, coming-of-age-, etc).

    Parafraseando a un académico peruano experto en comics occidentales, creo que una historieta debe ser capaz de transmitir lo que cuenta tanto a través de la escritura como de la gráfica, y, en ese contexto, me parece que Inio Asano ha logrado un equilibrio «zen» al utilizar pocos diálogos para que sus personajes nos digan lo necesario, ya que lo que nos nos dicen o no necesitan decírnoslo directamente lo captaremos a través de las imágenes y de otros recursos narrativos, como la conveniente «voz en off» que Asano coloca en momentos precisos para la trama, por ejemplo, con la letra de «Gather the Wind», canción del grupo japonés «retro» Happy End, que es aludida a lo largo de esta historia; o como las frases de carácter reflexivo/poético que aparecen al inicio del manga (a modo de paratexto), que serán nuevamente enunciadas directamente por Koume casi al finalizar el mismo.

    Por último, respecto al final del manga, debo confesar que, al igual que otros lectores, no me lo esperaba. No obstante, me parece que es un final asombrosamente verosímil, después de todo, Isobe ya estaba alejándose de Koume, y cuando se encuentra por fin con «la otra chica en la orilla» es normal que las hormonas de adolescente le hagan verla como una nueva donna angelicata. En ese sentido, me gusta que Isobe haya decidido cerrar el capítulo de duelo por el hermano y salir del pueblo para buscar este nuevo amorío platónico, puesto que si bien no hay garantía de que funcione (y ello lo puede llevar a recaer en la «depresión») todo lo vivido le ha dado la suficiente madurez para comprender que «el que no arriesga, no gana».

    En el caso de Koume, aclarar sus sentimientos y tomar el valor para terminar confesándoselos a Isobe, me pareció una muestra loable de su crecimiento emocional (considerando sus inseguridades, miedos e indecisiones iniciales). No obstante, cuando llega a la preparatoria y tiene un nuevo novio con el que replica su relación con Isobe (es decir, salir con él solo porque le dijo que le gusta) me quedé algo confusa, pero luego comprendí que era porque aún se sentía vacía y dispuesta a llenar esa falta con algo mientras intentaba encontrar eso que en el fondo le hacia falta, que le haría sentirse bien consigo misma, plena. Y es grato saber que finalmente encuentra esa plenitud en el mar.

    Como sucede con los jóvenes japoneses de los 90 y de hoy, no hay garantía en el futuro. No sabemos si Koume y Sato encontrarán el amor que anhelan, si estudiarán y trabajarán en algo que les guste, si volverán a verse o si serán felices. El futuro se les presenta inevitablemente gris, y seguramente habrán más lluvias y tifones en el camino. Pero de lo que sí tenemos certeza es de que cada uno ha encontrado para sí pequeños atisbos de felicidad que los motiva a seguir vivos; lo que nos motiva, a su vez, a nosotros (como lectores de esta generación) a creer también que «después de la tormenta, viene la calma».

    ¿Dónde pueden encontrar el manga?:

    Si quieren leer este genial manga, pueden conseguirlo en Ibero Librerías: @iberolibreriasoficial (página oficial de Facebook)
    https://iberolibrerias.com/(página web)

    ¿Te gustó el artículo? Puedes consultar la bibliografía aquí:

    Textos académicos

    PANFICHI, Aldo, VALCÁRCEL, Marcel. Juventud: Sociedad y Cultura, 1999, prólogo s/p., Sobre jóvenes, características generales.

    Mathews, Gordon. «La “brecha generacional” en Japón.» Anuario Asia-Pacífico (2008): 185-492.

    Fuentes nativo-digitales

    https://www.deculture.es/2014/02/resena-la-chica-la-orilla-del-mar/

    https://www.beahero.gg/resena-manga-la-chica-a-la-orilla-del-mar/

    https://ramenparados.com/manga/la-chica-a-la-orilla-del-mar/

    https://hanagasaitayo.files.wordpress.com/2020/03/o002_214-e1583943969727.jpg?w=715

    https://theartofanimation.tumblr.com/post/98538701023/amemura

    https://allhailharuhi.com/2018/03/17/finding-meaning-in-a-girl-on-the-shore/

    https://www.youtube.com/watch?v=Pj8s5q0wfac

    https://www.youtube.com/watch?v=TF3LUaCaJHg

    https://japonismo.com/blog/el-concepto-de-mono-no-aware

  • Indigno De Ser Humano: reseña del manga de Junji Ito

    Indigno De Ser Humano: reseña del manga de Junji Ito

    El maestro del terror Junji Ito adapta en manga la segunda novela más vendida en Japón: Indigno de ser humano del reconocido escritor de posguerra Osamu Dazai, quien cometió suicidio doble (con su amante) tras acabar de escribir el libro. Y aunque la novela no tiene el tipo de terror característico de Ito, es interesante para todo amante de la obra del mangaka conocer cómo representa visualmente sentimientos humanos que no ha explorado antes demostrando así que es uno de los dibujantes más hábiles de su generación.

    El protagonista del manga es Yozo Ooba, un joven japonés que se refugia en el tabaco, alcohol y prostitutas para huir de su aversión a la sociedad. El parecido entre las vidas de Yozo y Osamu Dazai no es coincidencia.

    Está basado en la segunda novela más vendida en Japón

    La novela narra, en primera persona y de forma descarnada, el progresivo declive de Yozo, joven estudiante de provincias que lleva una vida disoluta en Tokio. Repudiado por su familia tras un intento de suicidio e incapaz de vivir en armonía con sus hipócritas semejantes, Yozo malvive como dibujante de historietas y subsiste gracias a la ayuda de mujeres que se enamoran de él pese a su alcoholismo y adicción a la morfina.

    Sinopsis de Íbero Librerías.

    Indigno de ser humano se publicó en 1948, el año de la muerte de Osamu Dazai (1909-1948). Como menciona el investigador Phyllis I. Lyons, son pocas las dudas existentes sobre que Dazai efectuó un gran cambio en la naturaleza de la literatura japonesa después de la Segunda Guerra Mundial. Él fue el primer autor en articular el terrible colapso tanto de la nación japonesa como el del individuo japonés, y el primero en contar sobre dicha caída con un humor doloroso. Cabe resaltar que sus novelas tienen un carácter autobiográfico y Ningen Shikkaku (Indigno de ser humano, 人間失格) no se escapa de la regla.

    El manga recoge todo ese espíritu, donde el protagonista -que prácticamente es la historia del mismo Dazai- se da cuenta a una corta edad que al provocar risa entre sus compañeros y familiares puede lograr camuflar sus propios miedos. Es decir, usa el humor como mecanismo de defensa. Por ello, Junji Ito decide titular uno de los primeros capítulos «Payasadas«. Además, en el primer tomo del manga (son tres) se muestra al protagonista desde que es un niño rico hijo de un político importante hasta el inicio de su juventud como estudiante en Tokio (con incursiones en el amor y el comunismo durante la época militarista de la década de los treintas).

    El manga es del 2017, pero en 2019 ECC Cómics publicó esta edición en tres tomos.

    En la niñez vive un par de experiencias bastante desagradables que hacen entender al lector el porqué de su actitud autodestructiva hacia la vida. Por supuesto, el mangaka logra plasmar visualmente estos «fantasmas del pasado» de una manera visceral y perturbadora al mejor Junji-estilo gracias a su gran habilidad para jugar con las sombras.

    Los personajes del manga existieron en la vida real

    Las obras de Dazai son de carácter autobiográfico y, en cuando a narrativa, Junji Ito se mantiene bastante fiel a Indigno de ser humano. Un ejemplo de dos personajes que aparecen en el manga y que están inspirados en personas reales son 1) el mismo protagonista (quien es Dazai porque viven la misma historia: adictos a la morfina, mismos intentos de suicidio individual y doble, nacieron en cunas de oro, etc) y 2) Tsuneko, basada en Shimeko Tanabe. Ella fue una camarera que conoció Dazai en un bar. Trataron de cometer suicidio doble en 1930, pero él sobrevivió. El manga recoge y profundiza esta historia.

    Tsuneko es una camarera sumamente pobre y con un aura de tristeza infinita. Ooba al conocerla, siente una profunda empatía por primera vez en su vida. Junji Ito plasma el sentimiento de tristeza con aquellas líneas serpenteantes a modo de humo. Un sentimiento poco explorado en sus mangas.

    Un buen dúo: Ito-Dazai y la crítica a la sociedad japonesa

    Junji Ito (Gifu, 1963) es uno de los mejores mangakas de terror contemporáneos. Sus obras Tomie, Uzumake y Gyo gozan de una alta popularidad. Todas ellas tienen en común que Ito no solo las ilustra, sino que también se dedica a escribirlas. Por ello sus obras se sienten siempre tan personales y giran en torno a temáticas parecidas como la sensación de lo inhumano o la muerte inevitable. Es así como Indigno de ser humano resalta entre su obra porque no es un guion hecho por el mismo Ito.

    Si bien la novela no tiene el terror visceral ni está llena de cuerpos que van más allá de lo humano, parece que Ito quería explorar una crítica a la sociedad japonesa desde otro ángulo y la novela de Dazai es perfecta para ello. Además, hay otros retos como el contexto histórico, pues está ambientada en la década de los treintas y los mangas que ilustra son contextos actuales.

    ¿Cómo una persona tan adorable crea mangas como Tomie? Un misterio.

    La historia contada visualmente al estilo Junji Ito

    Cada página tiene varias viñetas (un promedio de cinco) y esto contrasta con los momentos donde el mangaka quiere poner su propio acento en la historia y selecciona, por ejemplo, un solo rostro que aparece en la página entera. Por supuesto éste será dibujado por Ito con un exceso de líneas negras a modo de sombra. Por otro lado, Ito no es un autor que se caracterice por lograr el movimiento como Takehiko Inoue (Vagabond, Slam Dunk) sino que su maestría reside en poder volver aterrador cosas cotidianas como los rostros de un compañero de colegio, una aparente simple oreja, etc a través de su manejo de las líneas delgadas.

    Las referencias al Japón tradicional están a la orden del día. Conocer sobre el trabajo de las geishas o lo que se evoca al nombrar Kamakura (una ciudad costera con muchos templos budistas y santuarios shinto) puede ayudar a entender mejor el contexto, aunque no es del todo necesario en este caso. Ver el Gran Buda de Kamakura en un manga de Ito es inesperado.

    El trabajo de Junji Ito también resalta en la edición: de un momento aparentemente tranquilo pasa a uno perturbador porque sabe usar las viñetas de transición. Un ejemplo se encuentra en esta escena de tres páginas: en la primera se observa el apacible mar de Kamakura. En la segunda pone el acento sobre los rostros, pero cambia el fondo a un color oscuro. En la tercera vuelve al uso de blanco en el fondo para acentuar el dramatismo.

    Las cosas cambiaron algo rápido

    La tristeza gráfica y la incursión en el marxismo

    ¿Cómo representas la tristeza en dibujo? Esto es lo más interesante en el primer tomo del manga porque es un sentimiento pocas veces dibujado por Ito. Él lo resuelve con un trazo ondulante que imita al vapor (o sensación de calor) como en la imagen que está a continuación. Lo utiliza sobre todo cuando aparece este personaje llamado Tsuneko, pero también es utilizado cuando por ejemplo el protagonista camina por las calles de Tokio y varias mujeres lo siguen porque «sus instintos las hace oler su soledad y tristeza». Cabe resaltar que el manga está lleno de varios personajes que entran y salen de la vida del prota.

    La profunda tristeza los unía.

    La incursión del protagonista en el marxismo también es de carácter autobiográfico. En el manga, el joven estudiante está en una constante búsqueda de algún motor que lo saque del infierno en el que vive por dentro. Cuando conoce sobre las reuniones comunistas prohibidas en un sótano, acude de curioso, pero no le termina por satisfacer. Igual sigue yendo para matar el rato aunque cree que son personas falsas.

    Los movimientos socialista y comunista comenzaron en la era Taisho (1912-1926): un periodo conocido como de «paz», pero se sabe que realmente fue todo lo contrario. La era Taisho fue el paso entre la reforma Meiji (donde Japón se abrió camino hacia la modernización occidental) y el militarismo y nacionalismo japonés de la era Showa. Como menciona Mikiso Hane en Breve historia de Japón:

    Los comunistas organizaron un partido clandestino en 1922, pero el gobierno detuvo a sus líderes en 1923 y, un año después, el partido quedó disuelto. […] Los socialistas comenzaron por organizar su propio partido político en 1906, pero el gobierno lo prohibió al año siguiente. En 1920, constituyeron la Liga Socialista Japonesa, que contó nuevamente con la prohibición gubernamental. […] La persecusión a los comunistas continuó hasta la década de 1930, pero el movimiento comunista vivió presionado hasta después de la Segunda Guerra Mundial.

    M. Hane

    El marxismo también tuvo sus seguidores en la comunidad académica, y eran muchos los profesores y estudiantes interesados en la ideología marxista. Pero también esta comunidad se vio afectada por la purga de «pensadores peligrosos»: se encarceló a muchos estudiantes y algunos profesores destacados fueron despedidos

    Se siente el poder visual de Ito: para mostrar el descontento del prota, los cuerpos se ven alienados yendo más allá de lo humano.

    «Somos camaradas unidos por Marx. Te llamas Ooba no?»

    Si aún no han leído la novela, el #GI Sugoi recomienda darse una vuelta por el maravilloso mundo de la literatura japonesa y quizá comenzar por ahí. Sino, también podrían iniciarse en este camino ninja con la novela número uno en ventas en Japón: Kokoro de Natsume Soseki de 1914, una obra brillante del cambio de siglo (y de época) que refleja las inquietudes de un hombre que es testigo del quiebre entre tradición y modernidad típico de la era Meiji. Finalmente, los tres tomos del manga de ECC Cómics pueden encontrarlos en Ibero Librerías que también tiene sucursal en Huancayo.

    Bibliografía (⁄ ⁄>⁄ ▽ ⁄<⁄ ⁄)

    ( ̄▽ ̄)ノ Breve historia de Japón de Mikiso Hane. Editorial: Alianza Editorial.

    ψ( ` ∇ ´ )ψ The saga of Dazai Osamu: A critical study with Translations (Traducido por la autora). Rescatado de: https://www.cambridge.org/core/journals/journal-of-asian-studies/article/saga-of-dazai-osamu-a-critical-study-with-translations-by-phyllis-i-lyons-stanford-calif-stanford-university-press-1985-xi-410-pp-appendixes-selected-bibliography-index-3850/09C2E67BB3C733F8451B3799202764A6

  • El tiempo (no) perdona: Reseña del manga “5 centímetros por segundo”

    El tiempo (no) perdona: Reseña del manga “5 centímetros por segundo”

    A finales de agosto, Íbero Librerías tuvo la gentileza de alcanzarnos el manga 5 centímetros por segundo, escrito por Makoto Shinkai e ilustrado por Yukiko Seike.

    Basado en la película homónima del 2007, la trama gira en torno a Takaki Tohno, quien conoce en la escuela primaria a Akari Shinohara. Debido al gusto que comparten por la lectura y las dificultades que ambos presentan en cursos como los de educación física, se vuelven cercanos rápidamente. Sin embargo, debido al trabajo de sus padres, Akari se mudará a la prefectura de Tochigi. Si bien los dos se mantienen el contacto por un tiempo por medio de cartas, deberán despedirse una vez Takaki viaje a Kagoshima por motivos familiares.

    Esta separación resultará traumática para Takaki, quien siente que no pudo expresar abiertamente sus sentimientos, por lo cual arrastrará hasta la adultez una gran frustración. Esta no le permitirá establecer relaciones cercanas ni entablar amistad con otras personas, especialmente con otras mujeres.

    El manga, dividido en diez capítulos y un epílogo, nutre la historia de la película porque profundiza en el punto de vista de Akari, Kanae y Risa, los tres intereses amorosos de Takaki. Asimismo, es de resaltar el trabajo de Yukiko Seike en las locaciones y los fondos, así como la capacidad de mostrar en Takaki las sutiles reacciones en momentos clave de la trama.

    “Forget me (not)”: memoria, nostalgia y olvido

    La historia coloca en primer plano el vínculo entre memoria y olvido. El primero nace partir de la ausencia del ser amado -Akari en el caso de Takaki, y viceversa-, lo cual invita al intercambio de cartas. Este ejercicio de hacer memoria o recordar los días antes de la pubertad iniciará por parte de Akari, quien comparte su día a día y sus sentimientos con Takaki a partir de la palabra y la escritura. Ambas, volcadas en el papel, permitirán a los personajes ejercer memoria, con lo cual tienen una prótesis (1) que les permitirá prolongar el olvido.

    Sin embargo, tanto la palabra hablada como escrita -esta última en la forma de cartas- son presentadas como algo efímero, que perece con el tiempo, al igual que los pétalos del sakura o cerezo. Por ello, la posibilidad de que el ser amado caiga en el olvido genera en Takaki un sentimiento de nostalgia y angustia (2).

    Con el paso de los años, en la adolescencia y adultez de Takaki, podemos apreciar el reemplazo de las cartas por otro medio de comunicación: el de los celulares y los mensajes de texto (sms). Si bien estas tecnologías deberían facilitar el diálogo entre las personas, 5 centímetros por segundo presenta lo contrario: el protagonista no encuentra las palabras para poder comunicarse con Akari.

    La separación entre Akari y Takaki ha sido tan traumática que generó en él un desapego que no le permite generar vínculos con las demás personas, ni siquiera con la persona amada. Así, pese a que podemos ver a Takaki escribir constantemente en su celular, los mensajes de texto que escribe no son enviados. De esta manera, hay un vínculo entre las cartas y los mensajes de texto, ya que pese al desarrollo de la tecnología en la comunicación, el mensaje -pensamientos y sentimientos de Takaki- no siempre llega al receptor -Akari-.

    El origen del trauma: tiempo, velocidad y la adultez

    Las cartas, el teléfono y los mensajes de texto deberían ser un medio de conexión entre las personas. Sin embargo, la experiencia de Takaki demuestra lo contrario.

    Takaki nunca tuvo la posibilidad de entablar relaciones duraderas con las demás personas por el trabajo de  su padre. Esta imposibilidad de conexión se verá reflejada en las múltiples imágenes que representan la velocidad y el paso del tiempo, como el árbol de sakura, el cual es un reflejo de lo efímero debido al florecimiento súbito del árbol y la corta vida de sus flores, o la constante presencia del tren. Asimismo, hay una constante referencia al tiempo a partir del dato de la velocidad en la que caen los pétalos de cerezo, en la que sube el cohete, o en el que se aproxima a tierra el tifón.

    Todas estas serán metáforas del paso del tiempo y la separación entre las personas.

    Y como el tiempo no perdona, en Takaki surge el deseo de volverse más fuerte y de seguir avanzando, pero esto solo generará una sensación de urgencia y arrepentimiento, ya que no ha podido confrontar sus sentimientos. Además, esto también ahondará en un sentimiento de desarraigo, elcualprovocará no pueda establecer vínculo con sus compañeros de trabajo ni con Risa, su novia.

    A este deseo de seguir avanzando se debe sumar las exigencias de la adultez (3): tener un trabajo fijo y una relación estable que encamine al matrimonio. No obstante, Takaki siente que lo que hace en el trabajo no vale la pena, y siente vergüenza de conocer a los padres de Risa, ya que teme comprometerse con ella. 

    Todas estas exigencias de la vida adulta serán un obstáculo creado por el mismo Takaki, quien muchas veces utiliza la excusa de “estar ocupado” para no ver a su familia ni a sus compañeros de escuela o trabajo. En otras palabras, le servirá como un medio para ocultar el pasado y sus sentimientos, y no confrontarlos.

    Y pese a haber ignorado o dañado el sentimiento de las demás personas, sobre todo el de Risa, ella le enseña a que es importante que acepte sus arrepentimientos -lo que no pudo decirle a cada una de las personas importantes en su vida-, ya que eso le ha permitido ser la persona que es ahora: considerado y responsable, pero que huye apenas las cosas no resultan.

    “Epílogo”: mirando el presente

    Será el epílogo donde vemos una promesa de crecimiento y redención en Takaki. Ello se dará a partir de la imagen de Kanae, la “protagonista” en esta última sección.

    Kanae es el “interés amoroso” de Takaki entre los capítulos 4 y 6 del manga. Ella se enamora del último en la secundaria, en Kagoshima. Y al igual que él, ella también siente una gran incertidumbre sobre su futuro. Sin embargo, aquí Takaki cumplirá un rol muy importante, porque será gracias a su amistad que descubre la posibilidad de poder entrar a la vida adulta y seguir descubriendo en el camino qué desea hacer uno.

    De esta manera, el lector podrá entender por qué el epílogo se centra en Kanae, a diferencia de todo el manga, el cual está narrado, en su mayoría, desde la perspectiva de Takaki. La incertidumbre no genera angustia en Kanae, una propuesta que Takaki descubrirá recién al final del décimo capítulo y que les permitirá a los dos volver a entablar una conexión. Takaki podrá, por fin, mirar al presente y decidir qué hacer sobre el camino mientras abraza sus sentimientos. 

    NOTAS:

    (1) Sobre la prótesis como un medio que permite al ser humano ampliar su experiencia, revisar el artículo del video animado Shelter.

    (2) Este sentimiento de angustia, vacío o suspenso ante lo efímero de las cosas genera el sentimiento de aware.

    (3) Sobre las normas que se exigen en la adultez, revisar el artículo sobre Aggretsuko y Rilakkuma y Kaoru.

  • Conociendo «Las desventuras de Lima-chan»

    Conociendo «Las desventuras de Lima-chan»

    Breve reseña

    Las desventuras de Lima-chan es una historieta peruana creada y publicada por entregas virtuales desde junio del 2018 por Joaquín Ponce Vives (en su página artística de Facebook). Cuenta la historia de Lima-chan, un personaje femenino de estética manganime que encarna a la capital limeña en sus diversas aventuras y desventuras cotidianas junto a los demás departamentos del Perú.

    DATO IMPORTANTE: Oficialmente la historieta continua, pero no tiene una periodicidad regular (cuenta también con entregas en formato físico). Por otro lado, este artículo se basó en un trabajo académico que comprende el análisis de este cómic hasta el episodio 33 de la tercera temporada; es decir, hasta inicios de la pandemia sanitaria en el país. Si desean leer la historieta, en la bibliografía se colocarán los enlaces para acceder a las misma. Ahora, sin más que decir, comencemos:

    ¿Quién es Lima-chan?

    Lima-chan es un personaje creado bajo el concepto japonés denominado gijinka. Como sostiene el usuario Mr. Koyokoyo en la red social y aplicativo otaku Amino:

    …es una palabra japonesa, la cual significa antropomorfismo, es un término bastante usado en Internet para referirse a personificaciones de prácticamente cualquier cosa.Estas personificaciones generalmente son de mujeres jóvenes o niñas, aunque también hay bastantes hombres, las cuales tienen rasgos del objeto, ser o concepto en el que se basan mezclados con rasgos humanos intentando generalmente que tengan un aspecto adorable o que concuerde con las características de aquello en lo que se basa. Cuando se busca que sean adorables se suele usar el término Moe Gijinka.

    A partir de la cita anterior, podemos decir que Lima-chan es un personaje gijinka en tanto es la personificación femenina al estilo manganime de la capital peruana.

    Joaquín Ponce Vives, en una entrevista personal (vía meet) que sostuvimos, comentó que Lima-chan nació de forma inesperada (casi diríamos “como un juego” por parte del diseñador gráfico), a raíz de un comentario que Manuel Velarde, candidato a la alcaldía de Lima, posteó en sus redes sociales a inicios de junio del 2018 sobre la capital peruana: “Lima es plana, tiene clima templado y mucha gente joven”. El historietista utiliza la frase del candidato para darle un sentido humorístico afianzado, además, en los códigos que los jóvenes insertos en la cultura “otaku” (termino que alude a los fanáticos del manga y anime) pueden reconocer y consumir (el uso de los sufijos chan y kun en los nombres de los personajes es una prueba del manejo de los códigos manganime, por ejemplo). En ese contexto, tiene sentido que el pedido del autor es que los fans no sigan el ejemplo de Velarde al llamar a Lima “plana” y que en lugar de ello “quieran a su Waifu” (otra palabra otaku que hace referencia al amor platónico por un personaje como Lima-chan). 

    Concept Art

    Como sostiene Arteneo, Escuela de Artes Visuales madrileña, Concept Art o arte de concepto (a menudo también llamado desarrollo visual) es el diseño inicial utilizado para desarrollar el look and feel de un proyecto, desde películas de animación a videojuegos. Una forma fascinante de arte que combina aspectos de dibujo, ilustración y diseño.

    En las desventuras de Lima-chan, el Concept Art aparece en los momentos donde han de presentarse los personajes por primera vez ante el público (fan lector) de esta historieta. Un ejemplo de esto se manifiesta en la que podemos considerar la primera página de la temporada 1 (T1) del cómic, donde se aprecia el Concept Art de Lima-chan (como manifiesta su creador, como una muchacha «plana» pero con sus curvas). Asimismo, cada vez que aparece un nuevo personaje (generalmente, un departamento del Perú), el autor coloca en los comentarios de facebook anexos al episodio un post con el Concept Art del mismo.

    Coming-of-age y Slice of Life

    Como historieta influenciada por el cómic japonés o manga, sea por su diseño estético, temáticas o géneros demográficos, y dada las respuestas de sus fanáticos, lo convencional seria calificar Las desventuras de Lima-chan como un cómic dirigido a un público masculino juvenil (en japonés, seinen). No obstante, también existe un amplio fandom femenino juvenil de esta historieta (josei). En ese contexto, otras categorías temáticas en la que podríamos contextualizar a Lima-chan es la del Coming-of-age (género literario y cinematográfico centrado en el desarrollo/crecimiento spicológico y moral de los personajes, particularmente desde la juventud hasta la adultez), en tanto que somos testigos de las diversas experiencias cotidianas (retazos de la vida o slice of life, otro género temático del manganime) a través de las cuales nuestra joven protagonista busca aprender cómo ser una mejor capital para el Perú contemporanéo (experiencias que no están exentas de las dosis de aventura y desventura propias de este tipo de género). 

    Uno de los conflictos más evidentes de Lima chan debe afrontar en este coming-of-age es el enunciado por el candidato Velarde: “Lima es Plana”. La protagonista, al ser un personaje construido, hasta cierto punto, bajo los tópicos clásicos del manga shōjo (cómic japonés para chicas adolescentes), tiene un carácter que evidencia una baja autoestima y una consecuente falta de confianza en sí misma, debido en este caso a su inconformidad por su apariencia física (para una chica, sea adolescente o una joven adulta, estár bajo la constante mirada estética pública es una cuestión bastante problemática). Sumado a esto, Joaquín agrega otros caracteres “negativos” a Lima-chan que corresponden a la percepción que los Limeños y habitantes de Lima tienen de la capital: es gris (carácter que refiere al cielo nublado visible recurrentemente en la capital ) y aburrida (para muchos peruanos, la capital no tiene ningún atractivo turístico por ofrecer). Por suerte para Lima-chan, los demás departamentos se van presentando como amigos y camaradas que le ayudaran lidiar con estos conflictos, como sucede con Ica-chan en el episodio 4 de la temporada 1.

    Al mismo tiempo, y en un sentido proyectado, el autor del cómic, se anuncia ficcionalmente como la voz en off del relato para pedirnos a los lectores que ayudemos a Lima-chan a elevar su autoestima al demostrarle nuestro amor y/o cariño, un pedido que es coherente considerando que es “nuestra waifu” (más adelante desarrollaremos con profundidad este tema). Asimismo, y volviendo al sentido proyectado, la empatía y el amor/cariño que los lectores pueden sentir luego de conocer este faceta de la personalidad de Lima-chan puede repercutir en una mayor apreciación de los jóvenes peruanos por su capital: Lima es plana por su geografía, pero esa naturaleza es también atractiva y tiene para ofrecer actividades divertidas (esquí en la arena,  visitar monumentos arqueológicos como Pachacamac), y si bien el cielo que la caracteriza es gris (producto de una consecuente  y entendible contaminación ambiental), cuando menos lo esperas aparece despejado o con un brillante sol. Como consecuencia, es posible transformar el largo historial de apreciaciones estético-simbólicas negativas de la capital peruana, reflejadas en frases populares como “lima la horrible”, “lima, la del cielo panza de burro” o “lima la gris”.  

    Otro aspecto en el que somos testigos del proceso de aprendizaje de Lima-chan es el que el remite al enfrentamiento de otros conflictos internos de la protagonista: ego/individualismo vs colectivismo/espíritu comunitario. Como sucede en estos tiempos (donde el individualismo es uno principales males de la vida en sociedades contemporáneas) Lima-chan es uno de los tantos jóvenes que están tan ensimismados en sus pensamientos/deseos/sueños que no conocen su realidad más cercana (por ejemplo, en la temporada 1, Lima-chan no recordaba quien era Callao-kun, y cuando lo hace es tarde, porque ya le «ha robado»). Otro ejemplo se da en el episodio 3 (T1), cuando la protagonista quiere ayudar a Puno-kun y se le ocurre para ello tirarle desde su posición geográfica (la capital) unas frazadas (una actitud que refleja, proyectadamente claro esta, la actitud que ha tenido el gobierno capitalino al intentar ayudar a los demás departamentos con la misma actividad). No obstante, la voz en off (que por cierto puede funcionar como la voz simbólica de los peruanos) y el mismo Puno-kun comentan que esa intención no es la más óptima para ayudar a superar las heladas del sur; como si lo puede ser, por ejemplo, desarrollar medidas políticas que, comprendiendo su situación y contexto local, le ayuden a Puno a superar esos difíciles tiempos. Existen otros ejemplos en donde se evidencia el desconocimiento (o la actitud despistada típica del personaje shōjo) de Lima chan por lo que sucede en los otros departamentos, como los efectos de las inundaciones del fenómeno del niño costero sufridas por Piura-kun en la temporada 2 (T2).

    En el episodio 8 de la temporada uno, vemos a Lima-chan entrando al departamento de Callao-kun aludiendo a su autoridad como «Lima Metropolitana» y «hermana mayor (de Callao) de todos modos». Lima, como capital metropolitana tiene al Callao bajo su jurisdicción, pero solo en un sentido administrativo. No obstante, la actitud de Lima-chan puede interpretarse críticamente como el actuar que pueden haber tenido los gobernantes de la capital en la vida real: respeto (verbalmente) la autonomía del Callao, pero en la práctica es otra historia, porque mi rango/cargo superior esta por encima de esta región, una actitud egocéntrica que puede derivar además en un “abuso de poder”. Sumado a ello, en el episodio 12(T1) se evidencia el deseo de protagonismo de Lima-chan, quien manifiesta en su discurso «político» que superaron la electionitis (la “enfermedad” que sufren todos los lugares del Perú al ser víctimas del acoso extremo de todos los candidatos a sus respectivas alcaldías), cuando vemos en la misma escena, pero en un plano de fondo, a Callao-kun siendo aún víctima de este mal que Lima “Metropolitana” declara eliminado.

    Los viajes de aprendizaje al interior del Perú

    Un último aspecto sobre el Coming-of age del comic es cómo actúa Lima-chan para acabar con ese egocentrismo y falta de un mayor sentido colectivo que le impide ser una mejor capital. Y es justo en este punto donde inicia una de las etapas más interesantes de la historieta: el viaje que Lima-chan realizará a diversos departamentos de la costa, la sierra y la selva del Perú con motivo de un entrenamiento para ser una mejor “líder”. Un viaje a partir del cual Lima-chan podrá ampliar su conocimiento sobre la realidad del resto de zonas del Perú, lo que repercutirá en una mayor perspectiva a lo hora de plantar medidas que ayuden o beneficien a cada región acorde a sus particulares contextos. En relación con lo anterior, señalaré dos episodios particulares:

    En el episodio 10 (T1), Lima-chan viaja al Huascarán en compañía/guía de Ancash-kun, y ,aunque le da el típico soroche, en el siguiente episodio constatamos que logra llegar al famoso nevado Huascarán.

    Como declara Joaquín Ponce en su cuenta de Facebook donde publica el cómic, el capítulo 18 (T2), donde hace su aparición Loreto-chan, fue inspirado por el cómic Selva Misteriosa (1971-1973), de Javier Florez del Águila, que hoy vuelve a nosotros en un compilatorio de editorial Planeta.

    En el episodio 19, Lima-chan conoce a Ucayali-kun, quien la iniciará en un rito de viaje místico-ancestral. Una experiencia que alude a la famosa experiencia alucinógena atribuida a la ayahuasca, experiencia que es referenciada a su vez en la obra literaria Las tres mitades de Inomoxo y otros brujos de la amazonía (César Calvo, 1981). Como refiere el portal cultural librosperuanos.com,

    César Calvo realiza, en esta novela, un viaje hacia sí mismo y hacia esos miles de rostros que son las diversas caras del Perú: el mundo amazónico, el andino, el costeño, el afroperuano. Pero Las tres mitades de Ino Moxo…es más que una novela. Es también un poema, un testimonio, el libro de un visionario. El relato de una travesía que nos permite vislumbrar un país que se reconoce en la sabiduría ancestral.

    A partir del viaje selvático que la llevará a vivir una experiencia místico-ancestral, antecedida en la obra de Calvo y aludida intertextualmente en el cómic de Ponce, Lima-chan se inscribe en una aventura peculiar y de suma importancia en aras de encontrar las respuestas a las dudas que la llevaron hasta ese punto: cuál es su propósito como «ser, como «líder» de los demás departamentos  del Perú. 

    A través de esta experiencia mística a la que Lima-chan es introducida por (el brujo) Ucayali-kun, comprenderá dos aspectos importantes: primero (y como ha venido realizando en estos viajes) tiene que observar, con una mirada más profunda, la realidad del Perú: desde la costa norte con Piura hasta las alturas heladas de Puno. Segundo, debe mirar hacia su pasado: Lima fue colonial, luego una república y luego de otros eventos históricos contemporáneos (como la gran oleada migratoria a la capital y el conflicto armado interno, por ejemplo) es la Lima de «todas las sangres”, una frase que hace referencia a la famosa obra homónima del escritor andahuaylino José María Arguedas, publicada en 1964. En ese contexto, y un sentido proyectado, los lectores podremos (a través de Lima-chan) iniciar estos viajes de descubrimiento de nosotros mismos (tanto como individuos como colectividad), porque solo conociendo quienes fuimos, podemos saber quiénes somos y definir lo que queremos ser. Volviendo a Lima-chan, el viaje no ha culminado. En el episodio siguiente (21) aparece Madre de dios para guiarla a la última etapa del viaje astral, donde la protagonista descubrirá la realidad crítico-ambiental que sufre la selva; no obstante, en vez de esperar una respuesta diplomática de la capital, Madre de Dios la incita a “actuar” (digamos que simbólicamente esto se expresa al arrojarla en el aire a su siguiente destino, que curiosamente es el Cusco, conocido como el ombligo/origen del mundo). No obstante, en el episodio 32 de la tercera temporada, hará su aparición el mayor e inesperado desafío que Lima-chan, en alianza con los demás departamentos del Perú, deberá afrontar: el virus Covid 19. Desafío que hasta el día de hoy no sabemos a ciencia cierta cómo terminará.

    Humor político e Identidad nacional

    Otro aspecto temático que subyace en Las desventuras de Lima-chan es su carácter humorístico-político, lo cual tiene mucho sentido teniendo en cuenta la historia de la historieta peruana desde su aparición oficial en el siglo XIX (coincidente con la revolución industrial y el nascimiento de los periódicos y las revistas de época). En Lima-chan es posible encontrar una conexión con los relatos costumbristas de las Tradiciones Peruanas (1872), de Ricardo Palma, escritor e intelectual peruano que, valiéndose de su talento artístico-narrativo, retrata de manera romántica (añorando el pasado) las experiencias de diversos peruanos, en general nacidos o afincados en la capital, que le sirven como excusa para críticar, valiéndose de la ridiculización propia de la sátira, los vicios de la ciudad. A inicios del siglo XX, la tradición satírica será retomada por Monos y Monadas, revista de humor político de gran importancia y legado nacional. Como sostiene el portal web de periodismo de la PUCP, esta revista

    …apareció en los albores del siglo veinte y luego volvió en distintos periodos, siempre para incomodar y burlarse del poder. Su etapa más polémica sin duda fue a fines de los años setenta y principios de los ochenta, cuando desde posturas de izquierda fustigó al dictador Francisco Morales Bermúdez, dejó en ridículo a los militares que oficiaban de ministros, y desplegó poco después, con sorna e ironía, una crítica severa de la clase política de entonces.

    Otro grupo de caricaturistas importantes, que además optaron por dirigirse a un público infantil, fueron Hernán Bartra (Monky) y Juan Osorio (Osito), historietistas de Avanzada (1953-1968), revista donde aparecen tres niños-personajes que crearon bajo los nombres de Coco, Vicuñin, y Tacachito, los cuales representaban a la costa, la sierra y la selva del Perú, respectivamente. Fue uno de los primeros proyectos de arte gráfico a partir de los cuales los niños pudieron divertirse a la par que aprendían/conocían la realidad peruana.

    Como menciona Carla Sagastegui, docente de Humanidades de la PUCP, otro de los historietistas peruanos creadores de propuestas artístico-narrativas para la formación de “identidades nacionales” (digamos, con conciencia crítica) es Juan Acevedo, caricaturista prolífico que a fines de los setenta crea la historieta El Cuy, cuyo protagonista es un roedor altamente cuestionador de todo (orden) preestablecido (y una crítica a la estética animada y “conservadora” de Disney). Personaje que además ha tenido posteriores aventuras y reediciones narrativas. Podríamos señalar más casos, como por ejemplo el de las historietas y novelas gráficas peruanas que, desde los años ochenta hasta la actualidad, configuran propuestas de identidad nacional que parten de contextos histórico-políticos como el “conflicto armado interno” (Luchín Gonzales, 1988; Rupay, 2008; Barbarie, 2010, etc.), u otros conflictos nacionales latentes (La guerra por el agua, cómic interactivo, 2016).

    En ese contexto, si bien el cómic de Joaquín Ponce no es una historieta de humor político en el sentido estricto de la palabra, mantiene ese carácter crítico de la realidad peruana mediante la figura de Lima-chan, una crítica cuyo potencial es más efectivo en tanto va dirigida tanto a los gobernantes como a los ciudadanos peruanos, especialmente jóvenes: a los primeros les pide conocer la realidad del país para que sepan realmente cómo contribuir a su desarrollo, y a los segundos (a la par que los inculca también sobre esa realidad) les pide dejar de mirar a la capital con los ojos “despectivos” con que la miraban nuestros padres y abuelos («Lima la horrible») para que puedan apreciar la verdadera belleza y valor que se esconde tras ella (Lima es plana y gris, pero también es una fuente de recursos y vínculos de vida para el resto del país, después de todo es de “todas las sangres”). De esta manera, el cómic de Joaquín Ponce se inscribe en la ya consolidada tradición de proyectos historietísticos que apuntan a la formación de una “identidad nacional” (en las conclusiones se profundizará más sobre este último y complejo punto).

    De «Lima la horrible» a «Todas las sangres»

    El aspecto humorístico de esta historieta se debe también a su carácter paródico. Según el crítico literario francés Gerard Genette, la parodia sería la imitación burlesca que hace un texto respecto de otro, donde la risa surge de una constante confrontación entre ambos textos, el parodiado y el parodiante. No obstante, esta imitación desvía el sentido original del texto con el fin de entretener al público presente. En ese contexto, Las desventuras de Lima-chan representa una parodia del famoso ensayo Lima la horrible (1964), de Sebastián Salazar Bondy, en el cual (a costa de una mala interpretación que solo ve una crítica estética superflua), crítica la visión romántica de la Lima colonial que tanto añoraba y expresa en su obra Palma y otros intelectuales de la época. Joaquín parodia “Lima la horrible” en tanto le da un nuevo y cronológicamente coherente sentido crítico. En otras palabras, la crítica paródica de Lima-chan no se sostiene específicamente en el cuestionamiento del sistema jerárquico de poder hegemónico latente que se intuye en el texto de Bondy, sino en señalar lo importante que es no solo para la capital peruana, sino para todos los peruanos conocer realmente cómo es el país, con son todas sus complejidades heredadas históricamente, pues solo así podremos comprendernos, cooperaremos y creceremos como un país democrático, libre e independiente. Como un país que realmente es de “todas las sangres”.

    Shōjo, waifuismo  y fandom

    Como se mencionó anteriormente, el diseño estético y de personalidad de Lima-chan emparenta con un típico diseño de protagonista kawaii del manga shōjo: tiene baja autoestima, es despistada, pero tiene buen corazón y ganas de ser una mejor líder. No obstante, y pese a las criticas recibidas por un grupo de lectores por tener el diseño estético de una “blanquita privilegiada”, Lima-chan demuestra en su habla coloquial modismos más propios de “un chibolo limeño de barrio” o digamos “achorado”. Esto ocurre por ejemplo, en el episodio 5 (T1) donde Callao-kun le roba el broche a Lima-chan y ella le lanza un típico  insulto local tras sentirse impotente: “callao CTM(conchadetumadre)», o cuando en el episodio siguiente se pregunta por dónde estará el mismo: “hasta donde se habrá ido este pata”.  No obstante es justamente esta personalidad la que convierte a Lima-chan en un personaje interesante, sea como personaje de inspiración manganime o como proyección de nuestra “querida” y a la vez “odiada” o enajenada capital.

    Como sostiene Gerardo Ariel Del Vigo, licenciado en Ciencias de la Comunicación en la Universidad de Buenos Aires, dentro de la subcultura Otaku el término Waifu refiere a la relación o el título que se le otorga a un personaje de un anime, manga, serie o videojuego que es considerado por un fan como su “esposa”.  Ser una waifu implica en el fan un compromiso que refleje el profundo amor por ella, lo que se traduce en demostrar tanto en el mundo real (eventos fandom, merchandaising) como virtual (foros web) la fidelidad hacia este personaje. ¿Cómo funciona eso en Lima-chan?, pues simplemente consumiendo cada capitulo/entrega web del cómic. Es la mejor forma para que el personaje siga existiendo, ya que la lógica del mercado digital exige que haya un público dispuesto a seguir consumiendo el producto ofrecido en dicho ámbito. El autor ofrece en agradecimiento al fandom de Lima-chan (por apoyar el proyecto con su lectura e interacción web) sorteos, y otros productos que los fans pueden adquirir (como stickers y la versión en físico de la historieta, claro).

    Cómic web y cultura digital

    Otro aspecto interesante que no podemos dejar de mencionar en este cómic es su formato. Según su autor, este cómic no es un manga porque este término refiere a los cómics japoneses. Asimismo, y a diferencia de un manga, esta historieta se lee como es convencional en occidente: de derecha a izquierda. Sumado a esto, Joaquín Ponce considera que su obra responde más bien a un cómic de autor, lo que, considerando la propuesta narrativa, la estética manganime y el concep art hábilmente articulados por el diseñador gráfico, es bastante coherente.

    Respecto al formato del cómic, resalta/predonima el uso de viñetas en plano entero donde visualizamos a los personajes en actitud dialogante, así como las viñetas en plano general, las cuales destacan sobre todo  por mostrar los escenarios donde ocurren las desventuras o aventuras de Lima-chan (como sucede cuando la vemos en la cima del Huascarán). Asimismo, debe resaltarse el uso de toda (o casi toda) una página para presentar (emulando el Concept Art) a algún personaje clave, como sucede en la viñeta-presentación del virus Covid 19 (con una apariencia alienígena y típico traje chino que rebela su origen geográfico). 

    Memes y referencias digitales otaku

    Un aspecto que es clave para entender en buena medida la popularidad creciente de este cómic, es el hecho de haber nacido como una historieta web, es decir como un medio de entretenimiento nativo digital, que a su vez es una gran fuente de atracción para el público peruano joven al que prioritariamente va dirigido.  Asimismo, otro aspecto clave es el hecho de valerse estratégicamente del contexto digital (redes sociales y aplicaciones web) para crearse y recrearse contanstemente, sobre todo en lo que refiere al aspecto paródico humorístico de Lima-chan. Nos referimos, por ejemplo, al uso de los memes. Según Wikipedia, la enciclopedia virtual de contenido libre, el término meme en internet se usa para describir una idea, concepto, situación, expresión o pensamiento, manifestado en cualquier tipo de medio virtual, cómic, vídeo, audio, textos, imágenes y todo tipo de construcción multimedia, que se replica mediante internet de persona a persona hasta alcanzar una amplia difusión. Para el periodista chileno Javier Chamorro Bernal

    Que los memes pueblen internet se debe a la mentalidad del prosumidor, como un usuario dispuesto a crear contenidos para la red. Independientemente de que sus motivaciones sean con fines de lucro o por buscar reconocimiento entre sus pares, lo llamativo es el hecho de reproducir archivos de forma constante y más aún cuando se forman comunidades en torno a ello. Asimismo, se puede llegar a pensar que el ciberespacio condiciona a ese actuar.  

    De acuerdo a esta cita, el ciberespacio es un medio propicio para la proliferación de memes, como en este caso de los memes reconocidos por los internautas de las comunidades otaku. En ese contexto, es interesante notar como el autor apeló a los memes otaku para parodiarlos en su cómic. Este es el caso del episodio 30 (T3), donde se hace parodia de diversos memes donde se ven a los protagonistas del manganime Jojos Bizarre (Jotaro Kujo y Dio Brando) en poses que indican que están en medio de una batalla. Joaquín reiventa la escena y coloca Cusco-kun y Puno-kun en las mismas poses de los Jojos para enfrentarse en el Takanakuy, celebración tradicional que se lleva a cabo todos los años, el 25 de diciembre, en Chumbivilcas – Cusco, donde las personas pueden «limar sus asperezas» a través de luchas, acampañados de un perertorio de música y danza conocido como wuayliya. Una parodia acertada para el contexto peruano, tal como lo demuestra la respuesta de sus fans (ver imágenes).

    Fan service y dōjinshi web

    Ser un cómic nacido en el mundo digital afin a la comunidad otaku implica, asimismo, manejar ciertos códigos que son parte del atractivo que genera para los fans. Este es el caso, por ejemplo, de los llamados “fanservice”, en español traducidos como «servicios para fans». Estos servicios consisten en mostrar escenas o eventos donde los fans pueden disfrutar de otras facetas divertidas o poco usuales de sus personajes como, por ejemplo, las escenas de playa donde sobretodo los fans masculinos del cómic pueden ver a Lima-chan (“la chica plana”) o a Libertad-oneesan («la chica de cuerpo escultural») en ropa de baño. En el caso de las fans, pueden disfrutar de ver a sus husbandos (“esposos”) como Puno-kun y/o Cusco-kun luciéndo su atractivo físico en el Concept Art y/o en escenas de acción, o a Moquegua-kun, si les gusta los personajes shota (personajes infantiles, o de apariencia infantil, que gustan a las mujeres jóvenes adultas u otros individuos). Asimismo, existen fans que llegan a crear al estilo dōjinshi (en japonés, autopublicación artística) sus propias versiones (Concept Art) de sus personajes favoritos.

    Reflexiones finales

    Mi lectura/aproximación/análisis de Las desventuras de Lima-chan me lleva a entenderla como un proyecto artístico-narrativo alternativo para entablar (o ir en línea con) una formación de identidad constructiva y «real» en los jóvenes del Perú contemporáneo. En ese contexto, toma en cuenta factores claves para este público, como el conocimiento de los código estéticos y narrativos del manganime, las tecnologías digitales inmersas en las comunidades virtuales, y las particularidades geográficas, políticas y socioculturales de cada departamento del Perú. No obstante, más que crear una “identidad nacional” entendida en el sentido de los proyectos modernistas republicanos (que no han logrado, a mi parecer, cimentarla con éxito), a lo que podría apuntar este cómic es a la formación de identidades que respondan a la época “posmoderna” que vivimos, es decir, identidades que muestran una gran complejidad ingeniosamente articulada en tres ejes:

    • Identidad regional: los jóvenes expresan el respeto por la diversidad étnico-cultural de su localidad y la de los otros.
    • Identidad nacional: los jóvenes se reconocen como parte de una comunidad macro y geopolíticamente delimitada como “país”, que los representa y, por ende, por la que deben trabajar en aras de lograr objetivos comunes para un “real” progreso.
    • Identidad global: la identidad creada en un contexto globalizado, donde las nuevas tecnologías de comunicación y medios digitales contribuyen a cimentar en los jóvenes ciertas ideologías, pensamientos, emociones, carácteres culturales, sociopolíticos, artísticos, etc., que les incentivan a sentirse parte de una macrocomunidad que no es física sino existente en la mentalidad/espiritualidad de los mismos, la cual es expresada o condensada en escenarios virtuales; como sucede por ejemplo, con las identidades globales afianzadas en la subcultura otaku (cultura referenciada en Las desventuras de Lima-chan).  

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    Historieta «Las desventuras de Lima-chan»:

    Temporada 1:

    https://www.facebook.com/joaquin.ans/photos/a.904893596385047/893522564188817/?type=1&theater

    Temporada 2:

    https://www.facebook.com/joaquin.ans/photos/a.1059586580915747/1048763865331352/?type=1&theater

    Temporada 3:

    https://www.facebook.com/joaquin.ans/photos/a.1276879905853079/1276881242519612/?type=1&theater

    Fuentes de investigación digitales:

    Chamorro Bernal, Javier Andrés. «Viralización de contenidos y memes en internet.» (2014).

    Del Vigo, Gerardo Ariel. «LOVE OF MY WIFE Waifuismo, hiperrealidad y fanatismo 360.»

    http://blogs.proyectosugoi.com/shigure/2018/08/16/las-desventuras-de-lima-chan-webcomic-2018-una-limenita-ni-tan-horrible-ni-tan-gris/?fbclid=IwAR26YaXz7GP4z4jMtmgahH1tod7HDx7mJFW4G379UHKKGNBHlt97aYkfV_M

    https://www.youtube.com/watch?v=pEMm48yVHOg&t=199s

    https://www.youtube.com/watch?v=ZuTAZE_ybaM&t=15s

    https://somosperiodismo.com/monos-y-monadas-cuando-caricatura-se-convirtio-resistencia/

    http://www.librosperuanos.com/libros/detalle/11859/Las-tres-mitades-de-Ino-Moxo-y-otros-brujos-de-la-Amazonia

    https://www.arteneo.com/blog/3d-blog/concept-art-que-es-por-que-es-importante/#:~:text=Concept%20Art%20o%20arte%20de,de%20dibujo%2C%20ilustraci%C3%B3n%20y%20dise%C3%B1o.

    https://es.quora.com/Por-qu%C3%A9-Jojo-s-Bizarre-Adventure-es-tan-rid%C3%ADculamente-popular

    http://www.geocities.ws/perucho_art/Bartra-pre.htm

    https://aminoapps.com/c/pokemon-es/page/item/gijinka/gpbC_KIVxaw1bEV8J00BYzLpPa2Pnje

  • El hombre deshumanizado según Tezuka: Reseña de Oda a Kirihito

    El hombre deshumanizado según Tezuka: Reseña de Oda a Kirihito

    Hablar de Tezuka Osamu es referirse a una larga lista de títulos que han marcado la historia del manga y han influido a muchísimas historias posteriores. Como artista, la imprescindible obra de Tezuka evolucionó y se transformó a lo largo de los años y es particularmente interesante revisar sus trabajos correspondientes al periodo entre finales de los años 60 e inicios de los 70. Conocidos como los años oscuros del dios del manga, fue una época donde se publicaron varios de sus relatos más maduros e interesantes en los cuales el mangaka reflexiona sobre la naturaleza humana desde una perspectiva más adulta. Aquí se inserta Oda a Kirihito (1970), protagonista de esta reseña.

    El viaje de Kirihito

    Osanai Kirihito es un doctor con un promisorio futuro que trabaja en el Departamento de Medicina Interna del Hospital Universitario M de Tokio, donde un paciente ha sido aislado en la habitación 66. La razón es que este último sufre de un extraño mal conocido como “la enfermedad de Monmo” que provoca que la persona adquiera una apariencia semejante a un perro o a un tanuki (mapache japonés) y sienta una gran necesidad de consumir carne cruda. Tras un tiempo y ante la ausencia de cura, el paciente fallece irremediablemente.

    En medio de la investigación sobre las causas y el debate médico sobre si se trata de un virus o un mal endémico, Kirihito es enviado por su superior, el doctor Tatsugaura, a investigar esta enfermedad en el pueblo de Inugamisawa, donde se pueden hallar otros casos y se espera encontrar la respuesta al enigma. No obstante, el Dr. Osanai ignora que al tratar de descubrir el misterio y viajar a distintos lugares de Asia, su vida cambiará para siempre. Este es el primer acto de un drama médico con un muy buen ritmo narrativo en el que Tezuka-sensei lleva al lector hacia un mundo que conoce bien.

    Dr. Tezuka

    A pesar de que nunca ejerció, el dios del manga estudió medicina y obtuvo su licencia como doctor. De este modo, la obra expone los conocimientos de Tezuka quien construye la enfermedad de Monmo como si se tratase de un mal real con síntomas bien explicados y similitudes con otras afecciones. Si algunos temen que eso podría hacer que el manga sea difícil de disfrutar, encontrará todas las respuestas a sus preguntas en la misma historia que brinda los detalles necesarios para aquellos no tan familiarizados con la medicina y deja la puerta abierta para aquellos que gustan investigar sobre las referencias reales que encuentran en los títulos que leen.

    Asimismo, el autor presenta la complejidad de la labor médica en la que se interceptan el deseo por ayudar a los pacientes con la ambición personal por alcanzar renombre en medio de un Japón en el que las jerarquías de poder pueden beneficiar a la injusticia y perjudicar a la integridad. Se percibe un antagonismo entre los doctores de mayor trayectoria y los jóvenes que pareciese un eco de las protestas de los estudiantes de medicina de la Universidad de Tokio contra el sistema de practicantes en 1968-1969 e, incluso se hace referencia a dichas protestas a través del pasado de Kirihito. En este contexto, Tezuka reflexiona sobre el ser humano.

    “No soy un perro, soy un ser humano”

    Uno de los aspectos más destacables de Oda a Kirihito es la manera como la afección de Monmo sirve a Tezuka-sensei para comentar sobre el prejuicio de las enfermedades como motivo de vergüenza y deshumanización, de ahí la razón de que este mal se manifieste en la apariencia física, así el paciente ya no se ve como un ser humano y se convierte en un animal. El enfermo sufre el dolor propio de su dolencia, pero también la humillación y ostracismo social así como la desatención de sus derechos humanos por parte de algunos doctores.

    En ese sentido, el autor incluso se vale de interesantes referencias católicas para hacer una analogía entre el via crucis de Cristo y la prueba que debe enfrentar el enfermo en el particular contexto japonés que se retrata. Junto a la afección misma, el dios del manga explora otras formas de deshumanización como el racismo, el clasismo o la violencia de género que cuestionan la supuesta creencia del hombre como ser civilizado y racional superior a los animales cuando mantiene prejuicios absurdos y comete actos abominables. Estas reflexiones van acompañadas de una atractiva propuesta desde la narrativa y el código visual del manga.

    El dios del manga experimentando

    El estilo de dibujo característico del icónico mangaka también se puede encontrar en esta obra así como la influencia del lenguaje y edición cinematográficos que el autor convirtió en una constante del cómic japonés. Sin embargo, además de ello, Tezuka-sensei decide experimentar en Oda a Kirihito con el simbolismo y el surrealismo que se puede reconocer en momentos clave en los que opta por sugerir y transmitir a la audiencia tanto las emociones como los estados mentales de sus personajes antes que exponer de manera explícita sus acciones. El resultado es una narrativa audaz que impacta al lector sin alejarlo de la historia.

    Acorde con el tono, Tezuka-sensei apuesta por una iluminación dramática con gran cantidad de sombras al igual que la construcción de secuencias en las que no abusa del diálogo, sino que deja que las viñetas hablen por sí mismas aportando al desarrollo de sus personajes y al ritmo de la acción. Cabe destacar la calidad que consigue al retratar la arquitectura y paisajes de los lugares que recorren Kirihito y su compañero Urabe mientras tratan de responder a la interrogante sobre la enfermedad de Monmo.

    Veredicto final

    Recomendado para los seguidores del dios del manga y aquellos interesados en pasar una tarde reflexionando sobre la condición humana o disfrutando un buen drama en el que el protagonista enfrenta una prueba tras otra. En el primer volumen de Oda a Kirihito, Tezuka-sensei consigue con éxito interpelar al lector con un relato atractivo y complejo mientras experimenta con nuevas formas de expresión. Además, siembra la intriga que hace inevitable codiciar el volumen 2 de la obra.

    Puedes encontrar Oda a Kirihito de Tezuka Osamu en Ibero Librerías, donde si eres seguidor de Proyecto Sugoi puedes adquirir tus mangas con descuento.

    Ficha Técnica

    Editorial: ECC COMICS

    Año de edición: 2016

    Páginas: 392

    Presentación: Tapa Blanda

    Peso: 0.48kg

    Ancho: 18cm

    Alto: 13cm

  • Conociendo el universo manga de AKIKO HIGASHIMURA

    Conociendo el universo manga de AKIKO HIGASHIMURA

    En esta nota les hablaremos de Akiko Higashimura, una de las mangakas más reconocidas por la academia artística japonesa contemporánea que esta ganando mayor popularidad en Occidente y que, a pedido de nuestros nakamas, esperamos que pronto sus obras sean publicadas en español para el también deleite de sus fans latinoamericanos.

    BIODATA

    Akiko Higashimura nació en la ciudad de Miyagi, Japón, el 15 de octubre de 1975. Desde pequeña demostró ser una gran fan del manga shōjo, como por ejemplo del anime Chibi Maruko chan (1990-1992), de Momoko Sakura, manga que fue un boom durante la infancia de la mangaka. Así también se declaró una “niña Ribon», ya que durante su niñez fue una gran seguidora de la famosa revista Ribon, publicada de la mano con la famosa editorial nipona Sueisha. Pero su amor por el manga no quedaría ahí, pues ya soñaba con ser mangaka desde esa edad. De hecho, su talento como artista ya se hacía notar: cuando estaba en quinto grado de la escuela primaria, creó su primer manga sobre una niña detective, al que llamó Tantei Puttsun Monogatari. En la escuela secundaria entró en el club de arte, y después estudió en la escuela kanezawa de arte. Finalmente, su sueño se hace realidad y debuta como mangaka a los 23 años en la revista de seinen Weekly Morning.

    Fuente: Akiko Higashimura Documental (Youtube)

    ESTILO E INFLUENCIA

    Su estilo es característico por sus pocas líneas /trazos de dibujo en el diseño de sus personajes. Asimismo, Akiko declaró en una entrevista al también famoso mangaka Naoki Urasawa (autor de Monster 2004-2005) que su estilo está influenciado por la obra de Yokoyama Mitsuteru, celébre autor de Tetsujin 28‑gō, manga precursor del género mecca. Prueba de esto sería que en Kimawari- Kenichi Legend se ve la influencia del manga Sangokushi, del maestro Yokoyama.

    Para el diseño de sus personajes, Akiko ha recurrido a diversos modelos peculiares de la vida real. Por ejemplo, para Kugarehime, se inspiró en las historias que le contaban sus amigas otaku cuando salían a tomar una copa. En Himawari aparece retratado su padre, y en Mama no tenparist se inspira en su propio hijo como modelo protagónico.

    OBRAS

    Akiko Higashimura tiene aproximadamente veinte años en la industria del manga, por lo que es normal que tenga una vasta lista de obras publicadas. En esta ocasión, mencionaremos algunos de sus títulos más resaltantes y exitosos no solo en Japón, sino en Occidente (es decir, EE.UU, hasta el momento): Kugarehime, traducida en inglés como Princess Jellyfish (2008, Kodansha), Tokio Tarareba Girls (2014, Kodansha), y su cómic autobiográfico Kakukaku Shikajika, más conocido como Himawari-Kenichi Legend (2012, Shueisha).

    PREMIOS/RECONOCIMIENTOS

    Ha sido nominada al premio Manga Taisho en repetidas ocasiones: en 2008 por kugarehime; en 2009 por Mama wa Tenparist; en 2011 por Omo ni Naitemasu, y en 2015 lo ganó por Kakukaku Shikajika.

    Akiko Higashimura recibe el premio Manga Taisho por Kakukaku shikajika (2015)

    DATO CURIOSO

    • Akiko tiene su propio bar dedicado a un teatro takarazuka cerca de Osaka, donde se viste con kimono para atender a los clientes.
    • En el manga Yukibana no Tora (2015, Shogakukan), la artista tiene como protagonista a Uesugi Kenshin, famoso daimyo de la era Sengoku de Japón, pero como un personaje femenino de la obra, la cual es su primera de temática histórica.
    • El propio Naoki Urasawa reconoció con mucho asombro que Akiko es una mangaka super veloz al momento de dibujar.
    • La mangaka acostumbra a trabajar en su estudio con buzo para estar más cómoda. Sin embargo, aun con un traje simple, su vestimenta suele ser colorida y detallada, “con mucho estilo”.
    • Su estilo de dibujo es muy meticuloso y detallado, sobretodo en cuanto a las expresiones emocionales y la vestimenta de los personajes que así lo requieran (como, por ejemplo, los históricos).
    • Cuando está muy cansada para seguir dibujando sus mangas, Akiko toma una pequeña siesta en su mesa personal de trabajo.
    • Ha llegado a trabajar con más de una decena de ayudantes para que entinten y perfilen 100 páginas de mangas distintos durante un mes.
    • Pese a lo atareado de su rutina, Akiko no pierde su sentido del humor.

    EXTRA

    Les dejamos el video documental de Urasawa Naoki no Manben (2014), en el que está (en buena parte) basada esta nota: https://www.youtube.com/watch?v=1nwsmU2midM&t=2131s

    También les recomendamos ver el video de Oriol Estrada Rangil, máster en Estudios de Asia Oriental, donde nos comenta su crítica sobre las obras de la mangaka en mención: