Etiqueta: mangaka

  • Adiós al legendario maestro: Leiji Matsumoto

    Adiós al legendario maestro: Leiji Matsumoto

    La comunidad del anime y el manga está de luto por la pérdida de Leiji Matsumoto, uno de los grandes maestros de la animación japonesa. Matsumoto, creador de obras maestras como «Galaxy Express 999» y «Captain Harlock», falleció el 13 de febrero a los 85 años de una insuficiencia cardiaca en un hospital de Tokio.

    Matsumoto fue un pionero en la industria del anime y el manga, y sus obras han influenciado a muchos artistas y creadores en todo el mundo. Sus historias épicas de aventuras en el espacio han capturado la imaginación de generaciones de otakus.

    Además de su trabajo en el anime y el manga, Matsumoto también se destacó en otros medios, como la música y el cine. Compuso la banda sonora de muchas de sus propias obras, y también dirigió varias películas, incluyendo «Queen Millennia» y «The Galaxy Railways».

    Una de las principales características del trabajo de Matsumoto es su visión épica y sus historias de aventuras en el espacio. Sus personajes son héroes valientes y decididos que luchan contra la injusticia y la opresión en un futuro distante. Las historias de Matsumoto son a menudo profundas y filosóficas, explorando temas como la identidad, la moralidad y la espiritualidad.

    Pero más allá de sus grandes historias y personajes, lo que hace que el trabajo de Matsumoto sea tan relevante es su enfoque en la calidad y la atención al detalle. Sus diseños de personajes y escenarios son excepcionales, y sus secuencias de acción son emocionantes y bien coreografiadas. Además, su trabajo en la música y la banda sonora de sus propias obras es simplemente impresionante.

    La muerte de Matsumoto ha dejado un vacío en la comunidad del anime y el manga. Su legado perdurará por siempre, y sus personajes y universos continuarán inspirando a nuevos artistas y otakus durante muchos años.

    A pesar de su éxito en la industria del entretenimiento, Matsumoto también fue un defensor de la paz mundial y la ecología. Sus obras reflejan su compromiso con estos temas, y él mismo fue reconocido por su trabajo en estas áreas.

    La pérdida de Leiji Matsumoto es una gran pérdida para la cultura popular japonesa y la comunidad del anime y el manga en todo el mundo. Aunque ya no esté con nosotros, sus obras seguirán siendo una fuente de inspiración y entretenimiento para generaciones venideras. Descansa en paz, Leiji Matsumoto, y gracias por dejarnos un legado tan impresionante.

    Puedes leer sobre una de sus obras emblemáticas «Uchūu Senkan Yamato» aquí

  • Monthly Girls’ Nozaki-kun: amor en los tiempos de un mangaka

    Monthly Girls’ Nozaki-kun: amor en los tiempos de un mangaka

    ¿Tu sueño es ser un mangaka exitoso y planeas hacer todo lo posible para que ese sueño se concrete? Genial. Quiere decir que todavía estás a tiempo. Así es. Presta atención: arrepiéntete ahora que tienes chance. No es broma. Recapacita. Reacciona. Recula. Retrocede. Y luego, mira Monthly Girls’ Nozaki-kun y convéncete.

    Por supuesto, estoy exagerando. Monthly Girls’ Nozaki-kun (Gekkan Shoujo Nozaki-kun en su título original; Nozaki y su revista mensual para chicas, para su edición en español) fue lanzado originalmente el 25 de agosto del 2011 en el sitio web de Gangan Comics. Dicho sello editorial es propiedad del conglomerado empresarial Square Enix Holdings, famoso mundialmente gracias a su compañía subsidiaria Square Enix, desarrolladora de algunas de las franquicias de videojuegos de rol más populares de la historia (Final Fantasy, Dragon Quest, Kingdom Hearts y la lista sigue).

    A su vez, Gangan Comics cuenta entre sus publicaciones a títulos igual de célebres, como Fullmetal Alchemist, Akame ga Kill!, Black Butler y Kakegurui. La aparición de Monthly Girls’ Nozaki-kun, sin embargo, es inusual.

    Izumi Tsubaki: especialista en yonkoma

    Escrito e ilustrado por Izumi Tsubaki, el manga en cuestión no es uno tradicional, sino un yonkoma, que en español quiere decir “manga de 4 viñetas”. Entonces, Monthly Girls’ Nozaki-kun está más próximo a lo que los occidentales conocemos como tira cómica, una historieta breve que relata un acontecimiento en pocos cuadros.  Pero, mientras que la tira cómica occidental normalmente presenta paneles distribuidos de forma horizontal, el yonkoma hace lo propio de manera vertical.

    De esa forma, cada anécdota suele concluir en una sola hoja, en cuatro fases diferentes. Esta configuración dramática se conoce como Kishoutenketsu, y remite a las estructuras narrativas clásicas japonesas, chinas y coreanas. En Japón, las cuatro fases llevan el nombre de kiku (introducción), shouku (desarrollo), tenku (giro inesperado) y kekku (conclusión). Cabe precisar que esta estructura contiene una etapa más que el modelo clásico aristotélico, el cual condensa el relato en tres actos: planteamiento, nudo y desenlace. Para Monthly Girls’ Nozaki-Kun, cada desventura puede contenerse en una sola hoja y contarse en cuatro momentos claves.

    Al tratarse, en esencia, de una tira cómica, hay que considerar las características del formato. Es decir, este manga no tiene una narración amplia que se suceda en varios episodios consecutivos. No. Un solo capítulo se divide en escenas independientes, cada una con su propia lógica interior. Y la lógica de este manga está subordinada al género donde encaja: la comedia romántica.

    Entonces, Monthly Girls’ Nozaki-kun girará en torno a los malentendidos románticos provistos por dos protagonistas: Chiyo Sakura, una estudiante de secundaria, sensible, estudiosa e idealista; y Umetarou Nozaki, objeto amoroso de Chiyo, y mangaka en ciernes que vive y muere por su oficio (mangaka es el término japonés que designa al historietista). El germen cómico se erigirá a partir de estos objetivos opuestos e irreconciliables: Chiyo ama a Nozaki, pero Nozaki solo ama a su trabajo.

    Ganganonline: biblioteca manga al alcance de un click

    Este yonkoma de Tsubaki-san añade otra particularidad: su estirpe digital. Y es que Monthly Girls’ Nozaki-kun apareció primero en Gangan Online, la revista virtual gratuita de Gangan Comics que funciona en el dominio ganganonline.com.

    Dicho sitio web ofrece una variedad de mangas en distintas configuraciones. El acceso a algunos números es previo pago o mediante el acceso a una aplicación para celular. Asimismo, el visitante puede navegar por una serie de títulos con episodios de libre acceso. Incluso, algunos números de Monthly Girls’ Nozaki-kun se encuentran disponibles para su lectura. Hasta se pueden apreciar banners celebratorios por el aniversario de esta exitosa franquicia. Lamentablemente, la totalidad de la página se encuentra en japonés.

    Pero el propósito de este texto no se ciñe al manga, sino al anime del mismo nombre, producido por el estudio de animación Doga Kobo y estrenado en la cadena TV Tokyo el 07 de Julio del 2014. Por eso, ocupémonos de lo que nos compete: lo bueno, lo malo y lo feo de la adaptación animada de Monthly Girls’ Nozaki-kun, que en verdad debería llamarse Cómo aprender a vivir como mangaka explotando laboralmente a tus amigos sin que se den cuenta.

    Romance ad-honorem

    El argumento del anime sigue la misma pauta del manga: una tarde cualquiera, Chiyo Sakura decide confesarle su amor a Umetarou Nozaki, su compañero de clase. Sin embargo, Nozaki, que secretamente se desempeña como autor de manga shoujo, confunde la confesión de Sakura con un pedido de autógrafo, al cual accede. La confusión empeora cuando Nozaki entiende al pie de la letra una segunda revelación de Sakura: ella admite que, en verdad, quiere estar con él. Nozaki entiende, por supuesto, que la jovencita quiere estar con él, pero literalmente a su lado por toda esa tarde, ayudándolo a pasar a limpio los bocetos de su historieta. De pronto, Sakura acaba de convertirse en la asistente ad-honorem de su amado.

    La manera en que este título presenta a ambos protagonistas es ideal. Sin siquiera ser consciente de ello, el espectador puede reconocer el conflicto principal que articulará todo el drama: el amor imposible entre los protagonistas.

    ¿Amor a primera vista?

    Esta pugna romántica irreconciliable no es original, pero no por eso la intriga deja de ser eficaz. ¿Cuántas ocurrencias es capaz de acometer Sakura para declararle su amor a Nozaki? ¿Qué tan imperturbable puede permanecer Nozaki ante las indirectas de nuestra heroína? Mientras tanto, el espectador sufre y goza con las idas y venidas de este romance, aderezado por las carencias presentes en la vida laboral de los mangakas en Japón.   

    Crónica de un naufragio laboral

    Y quizás aquel flanco de la anécdota sea el más interesante. Porque Monthly Girls’ Nozaki-kun no solo funciona como una comedia romántica, sino también como una crónica que desmenuza el día a día de los artistas gráficos en tierras niponas. Después de todo, Nozaki es un dibujante que se está abriendo paso en el ultra competitivo mercado gráfico japonés.

    El manga de su autoría, llamado Let’s Fall in Love (que en español quiere decir Enamorémonos) se publica en Monthly Girls’ Romance, una revista típica de manga shoujo que agrupa trabajos de varios autores, y que se imprime en papel económico (como suelen ser este tipo de revistas antológicas). Además, Let’s Fall in Love también se edita en tankobons (volúmenes serializados que recopilan los episodios de un único título, los cuales pueden haber sido publicados previamente en alguna revista similar a Monthly Girls’ Romance).

    Chiyo Sakura leyendo Let’s Fall in Love en Monthly Girls’ Romance

    Por lo tanto, Nozaki es un mangaka con presencia en el mercado. ¿Y cómo es la vida de un artista gráfico en actividad en el Japón de hoy? Según lo que podemos atestiguar en la serie, se trata de una vida sacrificada, por utilizar una expresión benigna. Porque la historieta no acaba con el trazo final de la última viñeta. Ese es solo el comienzo.

    ¿Todo sea por el amor al arte?

    Una vez que Nozaki concluye su primer boceto, debe recurrir a sus asistentes para que acaben de darle forma a su nueva entrega. Esto involucra a Sakura, que tiene el rol de entintadora (básicamente, ella es la que pasa a limpio el boceto).  Además de Sakura, Nozaki cuenta con tres asistentes adicionales: Mikoto Mikoshiba, que se encarga de decorar los fondos con detalles ornamentales; Masayuki Hori, responsable de diseñar las escenografías que adornarán los fondos; y Hirotaka Wakamatsu, hábil para la incorporación de sombras y texturas en la copia final que luego será enviada al editor.

    El trabajo no para

    Por supuesto, al tratarse de un artista de éxito relativo, Nozaki no puede darse el lujo de pagarle a sus asistentes, quienes lo ayudan de buena voluntad. Pero la necesidad de Nozaki no conoce límites: ahí están las arduas sesiones de dibujo del equipo, que puede incluir jornadas sin cenar, e incluso amanecidas; lo que sea con tal de terminar el último número pendiente. Y no hay que dejar de lado el trabajo de campo: incursiones en el exterior para encontrar material de referencia (desde modelos humanos hasta ejemplos escenográficos), y viajes a tiendas por departamento para suplir la falta de herramientas de dibujo.

    Y la única recompensa que reciben los amigos/asistentes de Nozaki es la satisfacción de haber colaborado con un mangaka auténtico. ¿Dónde está la Sunafil cuando se le necesita?

    ¿Comedia romántica o sátira de denuncia?

    Entonces, Monthly Girls’ Nozaki-kun nos permite experimentar, de primera mano, la trayectoria editorial de una historieta nipona, desde su gestación en la fase de inspiración (basta que algo mínimamente memorable le pase a Nozaki para que este extraiga su libreta y lo registre como potencial episodio próximo), hasta su tramo final, cuando el editor a cargo da el visto bueno (si es que no solicita alguna corrección inmediata).

    Y en el ínterin, sufrimos juntos a nuestros héroes la enredada madeja de problemas con los que tienen que lidiar: líos románticos, obligaciones académicas, minucias cotidianas (como comprar víveres o ropa) y hasta la presión de los jefes (no solo están los rígidos plazos de entrega, sino también la imperante necesidad de ofrecer un producto que no se aleje de las expectativas del público y que no arriesgue las ventas de la casa editorial).

    Ni siquiera la enfermedad disuade a nuestro mangaka favorito

    Aunque no se trata de un anime de denuncia, el mensaje entre líneas es evidente: la vida de los artistas gráficos nipones es una ordalía sin fin. El estado japonés no garantiza su estabilidad económica ni protege sus derechos laborales. Al contrario, sume a los artistas en la precariedad profesional. No hay día de descanso ni vacaciones y, la mayoría de las veces, el tiempo libre de los dibujantes debe ser puesto al servicio de la revista. Eso es justo lo que demuestra la actitud de Nozaki: contra viento y marea, aunque llueva o truene, siempre prevalece su afán por ser un verdadero obrero del manga.

    Amor en los tiempos del shoujo

    Pero Monthly Girls’ Nozaki-kun no es un documental y, a pesar de servir de retrato del arduo día a día de un mangaka, también es una irreverente comedia romántica. Todo asomo de solemnidad es desbaratado con la introducción de un elemento inesperado. La colisión de lo ceremonioso con lo absurdo en un entorno adolescente (donde los sentimientos más extremos aguardan a flor de piel) resulta en desatinos divertidísimos, que a su vez propician disparates de mayor envergadura.

    ¿shoujo dentro de otro shoujo?

    Además, hay un dimensión adicional que puede pasar desapercibida, y esa es la cualidad meta-dramática que posee la serie. Porque, recordemos, Nozaki es un fabricante de fantasías románticas para jovencitas adolescentes (su manga, Let’s Fall in Love, se rige bajo los preceptos del género shoujo). Al mismo tiempo, la propia historia romántica entre Chiyo y Nozaki se va desenvolviendo en una mecánica similar (y Nozaki lo evidencia cada vez que se esmera en incorporar las experiencias propias en sus ficciones gráficas). De esa forma, el espectador es capaz de reparar en las particularidades del género romántico gracias al efecto espejo que se crea por el reflejo de una ficción dentro de otra ficción.

    Al final de cuentas, de eso se trata: de como el romance siempre impone sus veleidades en el papel y en la vida. En Monthly Girls’ Nozaki-kun, el amor, como en casi todas partes, es un vehículo para poner en aprietos hasta a los más avezados; y es esa vorágine la que invita al espectador a ser cómplice de nuestros héroes colegiales. Es natural que cualquiera que disfrute con las desventuras de estos adolescentes se sienta identificado. Después de todo… ¿Quién no ha sido víctima de las peores torpezas a la hora de congeniar el amor con el trabajo, los estudios, o con cualquier cosa?

  • Indigno De Ser Humano: reseña del manga de Junji Ito

    Indigno De Ser Humano: reseña del manga de Junji Ito

    El maestro del terror Junji Ito adapta en manga la segunda novela más vendida en Japón: Indigno de ser humano del reconocido escritor de posguerra Osamu Dazai, quien cometió suicidio doble (con su amante) tras acabar de escribir el libro. Y aunque la novela no tiene el tipo de terror característico de Ito, es interesante para todo amante de la obra del mangaka conocer cómo representa visualmente sentimientos humanos que no ha explorado antes demostrando así que es uno de los dibujantes más hábiles de su generación.

    El protagonista del manga es Yozo Ooba, un joven japonés que se refugia en el tabaco, alcohol y prostitutas para huir de su aversión a la sociedad. El parecido entre las vidas de Yozo y Osamu Dazai no es coincidencia.

    Está basado en la segunda novela más vendida en Japón

    La novela narra, en primera persona y de forma descarnada, el progresivo declive de Yozo, joven estudiante de provincias que lleva una vida disoluta en Tokio. Repudiado por su familia tras un intento de suicidio e incapaz de vivir en armonía con sus hipócritas semejantes, Yozo malvive como dibujante de historietas y subsiste gracias a la ayuda de mujeres que se enamoran de él pese a su alcoholismo y adicción a la morfina.

    Sinopsis de Íbero Librerías.

    Indigno de ser humano se publicó en 1948, el año de la muerte de Osamu Dazai (1909-1948). Como menciona el investigador Phyllis I. Lyons, son pocas las dudas existentes sobre que Dazai efectuó un gran cambio en la naturaleza de la literatura japonesa después de la Segunda Guerra Mundial. Él fue el primer autor en articular el terrible colapso tanto de la nación japonesa como el del individuo japonés, y el primero en contar sobre dicha caída con un humor doloroso. Cabe resaltar que sus novelas tienen un carácter autobiográfico y Ningen Shikkaku (Indigno de ser humano, 人間失格) no se escapa de la regla.

    El manga recoge todo ese espíritu, donde el protagonista -que prácticamente es la historia del mismo Dazai- se da cuenta a una corta edad que al provocar risa entre sus compañeros y familiares puede lograr camuflar sus propios miedos. Es decir, usa el humor como mecanismo de defensa. Por ello, Junji Ito decide titular uno de los primeros capítulos «Payasadas«. Además, en el primer tomo del manga (son tres) se muestra al protagonista desde que es un niño rico hijo de un político importante hasta el inicio de su juventud como estudiante en Tokio (con incursiones en el amor y el comunismo durante la época militarista de la década de los treintas).

    El manga es del 2017, pero en 2019 ECC Cómics publicó esta edición en tres tomos.

    En la niñez vive un par de experiencias bastante desagradables que hacen entender al lector el porqué de su actitud autodestructiva hacia la vida. Por supuesto, el mangaka logra plasmar visualmente estos «fantasmas del pasado» de una manera visceral y perturbadora al mejor Junji-estilo gracias a su gran habilidad para jugar con las sombras.

    Los personajes del manga existieron en la vida real

    Las obras de Dazai son de carácter autobiográfico y, en cuando a narrativa, Junji Ito se mantiene bastante fiel a Indigno de ser humano. Un ejemplo de dos personajes que aparecen en el manga y que están inspirados en personas reales son 1) el mismo protagonista (quien es Dazai porque viven la misma historia: adictos a la morfina, mismos intentos de suicidio individual y doble, nacieron en cunas de oro, etc) y 2) Tsuneko, basada en Shimeko Tanabe. Ella fue una camarera que conoció Dazai en un bar. Trataron de cometer suicidio doble en 1930, pero él sobrevivió. El manga recoge y profundiza esta historia.

    Tsuneko es una camarera sumamente pobre y con un aura de tristeza infinita. Ooba al conocerla, siente una profunda empatía por primera vez en su vida. Junji Ito plasma el sentimiento de tristeza con aquellas líneas serpenteantes a modo de humo. Un sentimiento poco explorado en sus mangas.

    Un buen dúo: Ito-Dazai y la crítica a la sociedad japonesa

    Junji Ito (Gifu, 1963) es uno de los mejores mangakas de terror contemporáneos. Sus obras Tomie, Uzumake y Gyo gozan de una alta popularidad. Todas ellas tienen en común que Ito no solo las ilustra, sino que también se dedica a escribirlas. Por ello sus obras se sienten siempre tan personales y giran en torno a temáticas parecidas como la sensación de lo inhumano o la muerte inevitable. Es así como Indigno de ser humano resalta entre su obra porque no es un guion hecho por el mismo Ito.

    Si bien la novela no tiene el terror visceral ni está llena de cuerpos que van más allá de lo humano, parece que Ito quería explorar una crítica a la sociedad japonesa desde otro ángulo y la novela de Dazai es perfecta para ello. Además, hay otros retos como el contexto histórico, pues está ambientada en la década de los treintas y los mangas que ilustra son contextos actuales.

    ¿Cómo una persona tan adorable crea mangas como Tomie? Un misterio.

    La historia contada visualmente al estilo Junji Ito

    Cada página tiene varias viñetas (un promedio de cinco) y esto contrasta con los momentos donde el mangaka quiere poner su propio acento en la historia y selecciona, por ejemplo, un solo rostro que aparece en la página entera. Por supuesto éste será dibujado por Ito con un exceso de líneas negras a modo de sombra. Por otro lado, Ito no es un autor que se caracterice por lograr el movimiento como Takehiko Inoue (Vagabond, Slam Dunk) sino que su maestría reside en poder volver aterrador cosas cotidianas como los rostros de un compañero de colegio, una aparente simple oreja, etc a través de su manejo de las líneas delgadas.

    Las referencias al Japón tradicional están a la orden del día. Conocer sobre el trabajo de las geishas o lo que se evoca al nombrar Kamakura (una ciudad costera con muchos templos budistas y santuarios shinto) puede ayudar a entender mejor el contexto, aunque no es del todo necesario en este caso. Ver el Gran Buda de Kamakura en un manga de Ito es inesperado.

    El trabajo de Junji Ito también resalta en la edición: de un momento aparentemente tranquilo pasa a uno perturbador porque sabe usar las viñetas de transición. Un ejemplo se encuentra en esta escena de tres páginas: en la primera se observa el apacible mar de Kamakura. En la segunda pone el acento sobre los rostros, pero cambia el fondo a un color oscuro. En la tercera vuelve al uso de blanco en el fondo para acentuar el dramatismo.

    Las cosas cambiaron algo rápido

    La tristeza gráfica y la incursión en el marxismo

    ¿Cómo representas la tristeza en dibujo? Esto es lo más interesante en el primer tomo del manga porque es un sentimiento pocas veces dibujado por Ito. Él lo resuelve con un trazo ondulante que imita al vapor (o sensación de calor) como en la imagen que está a continuación. Lo utiliza sobre todo cuando aparece este personaje llamado Tsuneko, pero también es utilizado cuando por ejemplo el protagonista camina por las calles de Tokio y varias mujeres lo siguen porque «sus instintos las hace oler su soledad y tristeza». Cabe resaltar que el manga está lleno de varios personajes que entran y salen de la vida del prota.

    La profunda tristeza los unía.

    La incursión del protagonista en el marxismo también es de carácter autobiográfico. En el manga, el joven estudiante está en una constante búsqueda de algún motor que lo saque del infierno en el que vive por dentro. Cuando conoce sobre las reuniones comunistas prohibidas en un sótano, acude de curioso, pero no le termina por satisfacer. Igual sigue yendo para matar el rato aunque cree que son personas falsas.

    Los movimientos socialista y comunista comenzaron en la era Taisho (1912-1926): un periodo conocido como de «paz», pero se sabe que realmente fue todo lo contrario. La era Taisho fue el paso entre la reforma Meiji (donde Japón se abrió camino hacia la modernización occidental) y el militarismo y nacionalismo japonés de la era Showa. Como menciona Mikiso Hane en Breve historia de Japón:

    Los comunistas organizaron un partido clandestino en 1922, pero el gobierno detuvo a sus líderes en 1923 y, un año después, el partido quedó disuelto. […] Los socialistas comenzaron por organizar su propio partido político en 1906, pero el gobierno lo prohibió al año siguiente. En 1920, constituyeron la Liga Socialista Japonesa, que contó nuevamente con la prohibición gubernamental. […] La persecusión a los comunistas continuó hasta la década de 1930, pero el movimiento comunista vivió presionado hasta después de la Segunda Guerra Mundial.

    M. Hane

    El marxismo también tuvo sus seguidores en la comunidad académica, y eran muchos los profesores y estudiantes interesados en la ideología marxista. Pero también esta comunidad se vio afectada por la purga de «pensadores peligrosos»: se encarceló a muchos estudiantes y algunos profesores destacados fueron despedidos

    Se siente el poder visual de Ito: para mostrar el descontento del prota, los cuerpos se ven alienados yendo más allá de lo humano.

    «Somos camaradas unidos por Marx. Te llamas Ooba no?»

    Si aún no han leído la novela, el #GI Sugoi recomienda darse una vuelta por el maravilloso mundo de la literatura japonesa y quizá comenzar por ahí. Sino, también podrían iniciarse en este camino ninja con la novela número uno en ventas en Japón: Kokoro de Natsume Soseki de 1914, una obra brillante del cambio de siglo (y de época) que refleja las inquietudes de un hombre que es testigo del quiebre entre tradición y modernidad típico de la era Meiji. Finalmente, los tres tomos del manga de ECC Cómics pueden encontrarlos en Ibero Librerías que también tiene sucursal en Huancayo.

    Bibliografía (⁄ ⁄>⁄ ▽ ⁄<⁄ ⁄)

    ( ̄▽ ̄)ノ Breve historia de Japón de Mikiso Hane. Editorial: Alianza Editorial.

    ψ( ` ∇ ´ )ψ The saga of Dazai Osamu: A critical study with Translations (Traducido por la autora). Rescatado de: https://www.cambridge.org/core/journals/journal-of-asian-studies/article/saga-of-dazai-osamu-a-critical-study-with-translations-by-phyllis-i-lyons-stanford-calif-stanford-university-press-1985-xi-410-pp-appendixes-selected-bibliography-index-3850/09C2E67BB3C733F8451B3799202764A6

  • Tokiwa-so: el mítico edificio del manga

    Tokiwa-so: el mítico edificio del manga

    Cada uno de nosotros tiene un manga o un anime, que le hizo pensar—aunque sea por un segundo—en convertirse en mangaka o animador ¿Se imaginan lo que fue para miles de niños y jóvenes en 1947, la primera vez que leyeron La nueva isla del tesoro (Shin Takarajima) de Tezuka Osamu, obra clave para el manga moderno? Oriol Estrada señala que, a mediados de los 50, no habían muchas publicaciones y si bien algunos maestros como Tezuka tenían una fama ganada, los mangakas principiantes tenían que pasar muchas penurias. A pesar de ello, muchos sintieron el llamado de la obra de Tezuka-sensei y se arriesgaron a mudarse—casi sin dinero—a Tokio, donde se encuentran las editoriales, para probar suerte y seguir al dios del manga que se albergó en esa ciudad en 1953, específicamente en un edificio de departamentos, Tokiwa-so, que se volvería leyenda por sus ilustres inquilinos.

    Tezuka estuvo poco tiempo, pero antes de mudarse cedió su mítica habitación 14 para Fujiko Fujio (A), uno de los dos creadores de Doraemon e, incluso, como cuenta Fujio (A) apoyó a este y a su compañero creativo, Fujiko F. Fujio, a pagar la renta cediendo su depósito de un año, ya que los aún novatos no podían costearse ese dinero. Entre 1953 y 1961, se alojarían figuras como Ishinomori Shotaro (llamado el rey del manga y autor de Cyborg 009, Kamen Rider y Super Sentai Series), Suzuki Shinichi (que tiene créditos en animes como Akira, Naruto, Astro Boy, One Piece o Lupin III) o Akatsuka Fujio (creador de Osomatsu-kun y Tensai bakabon), los cuales formaron una estrecha comunidad de soñadores que trataban de ganarse la vida mientras buscaban alcanzar el éxito.

    Fujiko Fujio (A) relata en una entrevista cómo a veces se levantaba en la madrugada y caminaba por el pasillo, entonces, veía las luces encendidas de las habitaciones de sus colegas, quienes habían conseguido empleo en alguna revista y seguían trabajando, lo que le producía envidia, pero a la vez gusto y ganas de seguir esforzándose como mangaka. Muchos de ellos se asociaron para presentar trabajos conjuntos, se hacían préstamos para subsistir (Terada Hiroo era llamado Tera-Bank) o se apoyaban como asistentes (Fujiko Fujio (A) fue asistente de Tezuka).

    En ello radica la importancia de este grupo de mangakas y su historia, en ese ímpetu y perseverancia que sirvió de inspiración para que todos ellos pudieran conseguir y completar un trabajo más que los acercó en algunos casos al ansiado éxito o a apoyar a otros en el mismo. De acuerdo con Nanbara Jun, el edificio fue demolido en 1982 y el teléfono desde el cual Ishinomori y otros más llamaban a sus editores fue removido en el 2015, pero aún se mantiene el restaurante de ramen donde se reunían a comer estos precursores del manga después de sus deadlines y que le mandaba delivery personalizado a Tezuka-sensei. Además, se colocó un pequeño monumento conmemorativo y este mes se ha abierto las puertas del museo Tokiwa-so que recrea el edificio y los antiguos espacios de trabajo de sus habitantes de antaño.

    La historia del Tokiwa-so es contada en distintas obras como la película Tokiwa-so no seishun (The manga apartments) de 1996, el especial animado para televisión Bokura Manga-ka Tokiwa-so Monogatari (We are Manga-ka: The Tokiwa-so Story) de 1981 o en el manga Manga Michi de Fujiko Fujio (A) que tiene una secuela.

    Les dejamos los links a los artículos citados y a otros que pueden ser de interés:

  • Asqueroso y perturbador

    Asqueroso y perturbador

    Una de las formas en las que suele justificarse la crudeza exagerada de ciertos títulos de manga es alegar la existencia de una tradición nipona de representaciones de la crueldad (dentro de la cual se encuentran, por ejemplo, las colecciones de grabados conocidas como muzan-e, publicadas durante los periodos Edo y Meiji). Otra manera de hacerlo es asignar a la violencia un rol contestatario (respecto a la industria o a la sociedad), lo cual se sustenta con la afirmación de que los sentimientos de ansiedad y extrañamiento provocados por imágenes fuertes harán al espectador escéptico a las versiones idealizadas del ser humano, presentadas como fantasías escapistas y anestésicas.

    No obstante, en una sociedad basada en la moda y la demanda, es menos ingenuo pensar que si algún tipo de material se sigue produciendo y distribuyendo de forma constante, es por la existencia de un nicho de consumidores establecido. En el caso de los contempladores de la crueldad, el placer resultante es de tipo libidinal, derivado de reacciones similares al goce erótico y desencadenadas por emociones violentas; asimismo, la escenificación sádica puede ayudar a reconducir las energías autodestructivas y antisociales para suscitar una catarsis en el espectador.

    Como observa el estudioso Román Gubern en La imagen pornográfica y otras perversiones, el aumento de permisividad en los medios suele obedecer más a motivos comerciales que a una promoción de libertad autorial. El mismo autor señala, además, que la imagen violenta no es artística per se, como concluye de su experiencia con dos cintas de la serie Face of Death (videos recopilatorios de muertes documentales). Para él, en lugar de presentar la supuesta estética de la muerte sostenida por los aficionados, las secuencias exponían una brutalidad banal y patética, carente de belleza técnica o narrativa.

    Bajo estas consideraciones, la idea del eroguro como una expresión de arte antisistema resulta opinable. Podría señalarse, además, que si bien los reivindicadores de esta postura enfatizan su papel contracultural durante el periodo posterior a la ocupación estadounidense, la búsqueda de los antecedentes del eroguro remite a una estética burguesa influida por el hedonismo nihilista importado de la República de Weimar. Durante la segunda guerra mundial y el periodo posterior a esta, el eroguro sobrevivió en la narrativa de Edogawa Rampo, tras lo cual se mudó al pinku eiga japonés (cine erótico) y luego a la historieta.

    Originalmente el término completo era ero-guro-nonsense, el cual indica que junto a las escenas de sexualidad aberrante debían presentarse elementos oníricos o fantásticos (en este género la fantasía se confunde y mezcla con el nonsense). Estas coordenadas son observables en clásicos como Tokyo Akazukin y en las obras de veteranos como Shintaro Kago.

    Mangaka visceral: Shintaro Kago

    La carrera de Kago inició en 1988, con un pequeño comic de ocho páginas titulado “Uchu dai sasuken” (traducible como «Star Trek»), una burla al optimismo antropocentrista ejecutada desde el género del space opera. Este breve manga fue publicado en Comic Box, pero, más adelante, Kago trabajaría también en otras revistas, como Manga Erotics, Cotton Comics, Young Jump —la versión madura de la Shonen Jump— y la underground Garo. A esta producción deben sumarse los doujinshis autopublicados, así como ilustraciones y miniaturas de su diseño.

    Aunque ahora es reconocido como un mangaka de culto, inicialmente su vocación estuvo orientada al cine. Tal como afirma en sus entrevistas, de niño no era un lector asiduo de comics, y su pasión por contar historias nació del encuentro con las películas de Monty Phyton. No obstante, su escasa inclinación a socializar y la falta de recursos económicos que suponían para él rodar un filme amateur lo llevaron a preferir el solitario oficio de historietista.

    La elección fue, en realidad, acertada. El comic no solo le permitió prescindir de actores para dar vida a sus personajes, a través de él pudo dar vida a fantasías tan complicadas como grotescas sin la necesidad de aparatosos procesos de maquillaje o efectos especiales.

    El estilo de Kago se compone de humor negro y representaciones sórdidas de sexualidad, violencia y defecación. Aunque los largos chorros de pus disparados como látigos y las desemembraciones báquicas no sean algo extraño en el eroguro, en el caso de Kago, el conocimiento de la perspectiva y la fascinación por la anatomía interna les otorgan un valor agregado. Su comicidad, además, no es arbitraría; en varios de sus trabajos es el método para caracterizar a una maquinaria social perversa, así como para cuestionar la presunta superioridad del hombre dentro de la creación. El humor escatológico resulta coherente con lo que podría considerarse su diagnóstico sobre el mundo: varias de sus historias presentan la normalización o el enaltecimiento de fluidos y excreciones corporales, que por su cercanía a la carne en descomposición pueden asociarse a la perecibilidad y a la muerte.

    La instrumentalización de los cuerpos aparece como un tema recurrente en la obra de este mangaka: desarrollo de tecnologías basadas en el reciclaje órganos y cuerpos gigantescos, modificación de la propia anatomía para encajar con una moda o para agradar al ser amado, o el asesinato y el descuartizamiento como espectáculo mediático, por ejemplo. Como lo ha señalado el reseñista Eudald Espulga del sitio de Play Ground (“Siete cosas horribles que pensé al leer por primera vez a Shintaro Kago”), la imagen del cuerpo humano manipulado puede presentar varias interpretaciones. Así, como señala en su artículo, es posible atribuirle el peso de la fantasía suprema del capitalismo productivista: la trasformación del hombre en un medio de producción, reciclable y desechable a conveniencia. Bajo el mismo símbolo se representa a la ciencia como una entidad deshumanizada, servidora de las necesidades del utilitarismo. La construcción de un sistema ficticio de abuso sistemático se dirige a una caracterización de la maldad como un ejercicio puramente racional: «El sadismo en Shintaro Kago pide conciencia e ironía, los ejecutores de la crueldad no son salvajes o brutos sino seres despiadadamente inteligentes».

    Hay que agregar que muchas obras de Kago conservan la dimensión del nonsense a través de los procedimientos metafictivos. En Fraction, su autoinserción como personaje le permite dar al lector una cátedra acerca de la importancia de los espacios en blanco entre las viñetas, con teorizaciones significativas para revelar el misterio principal de la historia. Las referencias a los elementos de la página se presentan también en “Reproducción por mitosis” (no pude encontrar el título en japonés), donde se muestra un universo hipotético de viñetas tridimensionales, en el que la coherencia de las representaciones entregadas al lector esconde una fealdad enfermiza.

    Obras más conocidas

    Super Conductive Brains Parataxis

    En el futuro los seres humanos han adoptado una tecnología basada en la extracción de partes corporales de una raza de gigantes aparentemente artificial. Engendrados y criados en fábricas, estas criaturas son mutiladas de forma sistemática para construir los grotescos aparatos que preservan nuestro confort. El comic presenta varias historias ubicadas en el mismo universo ficticio.

    Fraction

    Mientras un asesino de mujeres que corta a sus víctimas por la mitad hace de las suyas en Japón, el mangaka Shitaro Kago propone a su editora la publicación de una historieta de misterio basada en los homicidios recientes. Lo que ignora el dibujante es que el criminal ha iniciado su propia búsqueda: la de un hombre que está imitando su método.

    Harem End

    Un grupo de asesinas a sueldo se encarga de liquidar a hombres por encargo. Tras obtener un fingido harem (con personajes fantásticos incluidos), estos desgraciados sufrirán una prolongada tortura antes de morir. No obstante, la situación del equipo se complicará tras su encuentro con un miembro del misterioso estudio Freaks, el cual capta y asesina seiyuus con el propósito de usar sus cadáveres para hacer animación, y se ha propuesto rodar un proyecto con las bellas sicarios para vengar a su antiguo integrante.

    La formidable invasión mongola (Choudouryoku Mouko Daishuurai)

    Una reconstrucción ucrónica de episodios importantes en la historia universal: el establecimiento de la dinastía mongola en China, la expedición de Vasco de Gama a la India y el despegue de la Revolución industrial. El descubrimiento de gigantes que regeneran partes de su cuerpo y cuyas manos cortadas pueden usarse como monturas eficaces cambiará el destino de las civilizaciones de Asia y Occidente, especialmente cuando los técnicos descubran que es posible crear bestias modificadas a partir de estos titanes.

    Novia ante la estación y otras historias (Ekimae Hanayome)

    Una recopilación de quince historias autoconclusivas. Da una visión en conjunto del arte de Kago y de sus opiniones: desde críticas a instituciones sociales como el matrimonio, hasta un abierto desagrado por el deseo juvenil de encajar en un grupo. El mangaka se complace en la deformación de objetos cotidianos para mostrar una realidad desagradable. Otras colecciones recomendables para los interesados son Reproducción por mitosis y otras historias y Fetus Collection.

    Valoración personal

    Como lector, tengo opiniones encontradas sobre este artista. Por un lado, hay una sincera tendencia a la crítica social y a la de la industria del entretenimiento otaku; además, las ilustraciones realmente son capaces de despertar el sentimiento de fascinación morbosa que su autor busca en los lectores. Como narrador gráfico, Kago posee también una ingenio poco común para manipular los recursos de la página: configuraciones sencillas como las tradicionales divisiones en seis u ocho viñetas comparten espacio con disposiciones experimentales como las de «Blow Up» (una excusa para dibujar páginas con aumentos exponenciales en el número de cuadros). Habría que añadir que no es necesario buscarle una verosimilitud sólida a estas historias, ya que el nonsense se basa concesiones de la coherencia interna a favor de la imagen.

    Por otro lado, sus críticas no suelen pasar de una experiencia disfórica; muchas veces, incluso, se las sacrifica a favor de gags surrealistas (entonces es común encontrar la línea «Who cares?» —»¿A quién le importa [lo que estábamos haciendo hasta este momento]?»—, o una similar, en las traducciones). En realidad, las historias de Kago no superan el nihilismo; en algunos casos, incluso, se limitan a reformular a partir del extrañamiento ideas a las que el autor debería mostrarse contrario por su orientación. Fragment, por ejemplo, culmina con la formación de una conspiración de siameses inseparables para hacerse con el control del mundo. La moral de la historia parece un poco retrógada respecto a la del filme que inspiró al mangaka: Freaks. Mientras que la cinta cuestiona el lineamiento tradicional que vincula a la belleza con la bondad a partir del tropo del «monstruo inocente», el manga de Kago termina en una fantasía similar a las de los franceses medievales, que culpaban a los leprosos y judíos de envenenar el agua para hacerse del control del país (delirio que culminó con la invención de la leyenda del aquelarre y que es un probable antepasado de las modernas teorías de conspiración). La imagen de los siameses galopando con una furia delirante me pareció bastante intensa (guarda algunas semejanzas con una de las viñetas finales de Gyo, y ambas, con una obra pictórica que se me escapa), pero no sobrepasa la fascinación por lo grotesco.

  • Festival Toronto Cómic Art

    Festival Toronto Cómic Art

    Este festival será realizado en Toronto – Canadá entre el 11 y 12 de mayo del presente año y contará con la presencia estelar del mangaka de terror Junji Ito al cual ya le hemos dedicado un articulo contando algunas de sus obras.

    Según los organizadores del festival habían tratado de contar con la presencia del mangaka desde hace una década y en esta edición por fin pudieron concretar su asistencia.

    Junji Ito estrenará una nueva colección de cuentos de terror llamada «Smashed» el cual vendría a ser el último de la colección de esta obra la cual ha sido traducida en su totalidad al inglés.

    Dentro del marco de su presentación Ito firmara autógrafos, asistiría a una entrevista y tomará contacto con su gran legión de fanáticos los cuales podrán adquirir sus obras en el mismo festival.

    Esperamos que en futuros festivales en Latinoamérica también podamos contar con mangakas de este nivel.

    Más detalles del evento.