Existen tres tipos de series: aquellas tituladas con un nombre significativo, las que llevan un título irónico, y Loveless. Aunque el fan promedio seguramente llega por el yaoi o por las orejas de gato, uno se termina yendo sin entender a qué carajos vino en primer lugar. Tiene, sin embargo, una atractiva pareja que merece más amor del que admiten los fanarts.
«Michiyuki», ending de Loveless.
Loveless es un anime de Primavera 2005 que adapta los primeros cuatro volúmenes del manga del mismo nombre. Al margen de que la falta de amor por la serie trasciende los límites del título, esta sí que da mucho para hablar. Un final original que te quema el cerebro –no en el buen sentido-, amnesia, un asesinato sin resolver y batallas con hechizos mágicos en parejas, son solo algunos de los elementos de una lista muy peculiar.
Ritsuka, un escolar de 12 años, conoce a Soubi, un universitario de 20, mientras busca la verdad detrás de la muerte de su hermano. Este hombre resultó ser el Sentouki (Luchador) del fallecido, e inmediatamente declara que ama al protagonista, quien se convierte así en su Sacrifice (Sacrificio). Y si bien el BL de Ritsuka y Soubi acaparó siempre las portadas, esta nota decidió darle su merecido espacio a la única pareja yuri del anime: Kouya y Yamato.
Más yaoi, mejor yuri
Kouya Sakagami (Sentouki) y Yamato Nakano (Sacrifice) son la pareja que se enfrenta a Ritsuka y Soubi entre los episodios 8 y 10. Ambas fueron creadas como parte de los Zero, una serie de humanos artificiales sin receptores de dolor. Vale mencionar que no es necesario saber por qué luchan contra ellos, dado que el anime nunca explica con qué motivos los presuntos antagonistas envían a dos equipos más aparte de ellas a intentar derrotar a Soubi.
Kouya (izquierda) y Yamato (derecha).
Ahora, ¿qué de especial tienen estas dos como para dedicarles todo un artículo? Más allá de que una pareja de mujeres resalta en una historia en el que un hombre de 20 años tiene como línea característica decirle “Te amo, Ritsuka” a un niño de 12, el desarrollo de Kouya y Yamato es el que mejor trabaja del anime. Sí, la valla no es para nada alta, pero es de lo más rescatable si uno busca mencionar algo decente de la serie.
A pesar de que la sola inclusión de temáticas BL resulta como un fuerte atractivo para gran parte de su público, en Loveless es algo relativamente secundario. De hecho, varios momentos homosexuales entre Ritsuka y Soubi se sienten algo aislados y aleatorios, como si quisieran recordarnos de vez en cuando que esto era un yaoi. El anime intenta centrarse en la naturaleza de las distintas relaciones que presenta en medio de un plot que nunca llega a nada.
Out of context Loveless.
Un poco de contexto
En el mundo de Loveless, las personas nacen con orejas de gato y una cola que representa la castidad, y las pierden luego de tener relaciones sexuales. Una vez pactadas por mutuo acuerdo, las batallas toman lugar en un espacio alterno, y consisten en que el Sentouki canta hechizos y lucha siguiendo las órdenes de su Sacrifice. Las parejas están unidas por el “destino”, de manera que ambos tienen una marca física en el cuerpo con su “nombre”.
En el caso de Kouya y Yamato, ambas tienen su “nombre” escrito en el pecho. Acá entramos un poco a terreno de spoiler, pero el arco centrado en esta pareja se basa en el conflicto que surge a partir de que Yamato tiene “algunos bugs en su estructura genética”. Nagisa Sagan, la creadora de los Zero y quien les da las órdenes, le advierte que la reemplazaría por otro Sacrifice mejorado en caso se convierta en un estorbo para Kouya.
La marca con el «nombre» de Yamato. En el caso de Ritsuka, el anime nunca llega a mostrar la suya.
Como se mencionó anteriormente, Loveless busca darle importancia a las relaciones Sacrifice – Sentouki, pero no logra convencer. Ni con Ritsuka y Soubi se aprecia un desarrollo importante o cambio tras doce episodios, y a las otras secundarias no se les da tiempo en pantalla muy relevante más allá de sus batallas contra los protagonistas. Sin embargo, Kouya y Yamato sí logran tener un cierre y aportan al tema de la naturaleza de las parejas en las serie.
Fallas positivas
Kouya es fría y seria, mientras Yamato es extrovertida y vivaz, pero ambas se quieren mucho. En un inicio, Yamato aparenta tomar a la ligera las advertencias de su creadora, mientras Kouya reacciona intranquila y no soporta el solo hecho de imaginar perder a su amada. En la siguiente escena, se puede apreciar que quien busca mostrar una faceta despreocupada en realidad deja una sensación de resignación ante su destino como un Sacrifice defectuoso.
Segmento del episodio 9 de Loveless. Muestra la dinámica de la relación entre Kouya y Yamato, y cómo la segunda trata de evitar el tema de ser reemplazada y tener que separarse de su compañera.
En el episodio 10, Soubi le dice a Ritsuka que Sacrifice y Sentouki no pueden vivir separados. Esta afirmación plantea una serie de incógnitas: ¿Están realmente unidas las parejas por el destino, cuya manifestación física es la marca con su “nombre” en sus cuerpos? ¿La unión entre Sacrifice y Sentouki depende de la aptitud del primero para luchar? La pareja Zero femenina es la única que logra, finalmente, darle la contra al sistema.
Debido a los “bugs”, el “nombre” de Yamato comienza a desaparecer, y ella sufre en secreto ante la implicación de que no podrá ser más el Sacrifice de Kouya. Las breves escenas entre las dos dejan en claro que su vínculo va más allá de haber sido creadas para luchar juntas. En su derrota ante Ritsuka y Soubi, Kouya acepta ceder la batalla por el bien de una debilitada Yamato, a pesar de que ese acto era el equivalente simbólico a la muerte para un Sentouki.
Momento gay parte 1
Momento gay parte 2
Lo mejor para antes del final
Aunque tuvieron que luchar y perder para volver a empezar de cero –literalmente-, la revelación de que el “nombre” de Yamato se borró no hizo que tengan que separarse. El “destino” dictaba que un Sacrifice que no puede luchar no es de utilidad para su Sentouki, pero ambas querían y valoraban mucho más la una a la otra antes que a sí mismas. El desenlace de su arco en el episodio 10 logra representar muy bien el “renacimiento” de la pareja.
Lo mejor en doce episodios de «Te amo, Ritsuka».
En la escena anterior, resulta muy significativo el hecho que es la primera vez que Yamato llora y muestra debilidad ante Kouya. Ambas se sinceran en que morirían antes que tener que separarse, pero no deciden tomar el camino trágico. Kouya elige el amor sincero y construido hacia su pareja por encima de las ataduras y el destino impuesto por su creadora, y toma la fuerte decisión de anunciarle a Nagisa que Zero ha muerto.
Hay un importante cambio desde un punto A (escena del episodio 9) a un punto B (escena del episodio 10) en la relación entre las dos chicas. Aunque sí fue el “destino” el que las juntó, aquello que las hizo inseparables no terminó siendo una marca física ni una dependencia para ser competentes en batalla. Mientras Ritsuka sigue sin entender qué pasa con Soubi luego de doce capítulos, Kouya y Yamato dejaron en apenas tres un bonito mensaje: siempre puedes encontrar algo de amor hasta en el anime que más carece del tuyo.
Además de descubrir el ending de Kaori Hikita, de algo sirvió haberle dado una oportunidad a Loveless. Sólido 4/10.
Tras más de diez años de perseverancia e imaginación, Naoya Ishikawa logró materializar uno de sus sueños en agosto de 2010. Se trata de una historia que va más allá de un guion con poco brillo o de un proyecto no muy bien dotado técnicamente. Esto es Kuttsukiboshi, el “epítome” del anime yuri independiente de Ishikawa Pro.
[Spoilers] «Watashi no 71%», ending 2 de Kuttsukiboshi.
Como saben muy bien los fans, el yuri es un género en el que no sobran nombres. Los pocos que existen son adaptaciones, y la mayoría nunca ha pintado en lo mainstream. Kuttsukiboshi es un OVA de dos episodios (uno de 20 y el otro de 24 minutos) producido independientemente por Naoya Ishikawa, un hombre cuya pasión por el medio lo llevó a crear animes a través de sus propios medios.
La historia de Aaya Saitou y de Kiiko Kawakami logró cultivar un fandom pequeño –pero muy fiel-, y es el único de los proyectos de Ishikawa que es al menos identificado por la mayoría de simpatizantes del yuri. Se trata de una obra que está lejos de ser una creación maestra, y de hecho no se encuentra muy bien pulida en ningún aspecto. No obstante, tiene el mérito de, con todas sus limitaciones, haberse hecho un espacio en el corazón de muchos.
Lo que le gusta y no a la gente
Kuttsukiboshi –para ponerlo en términos coloquiales- se mama en muchos sentidos. Se trata de la relación entre Aaya y Kiiko, pero es un relato accidentado que mezcla elementos sobrenaturales explicados a la ligera, plot twists muy cuestionables y conductas que hacen dudar del sentido común de los personajes. A pesar de ello, logra resultar entretenido y tener un carisma muy particular que nos lleva a recordarlo hasta la fecha.
Kiiko (sentada) y Aaya (echada) comiendo helados.
Aparentemente tras el shock derivado por un accidente de tránsito, Kiiko obtuvo poderes psíquicos un año antes de los eventos del OVA. Este es el secreto que ella comparte con Aaya, su compañera de clase y el amor de su vida. Y sí, bastaron apenas los dos primeros minutos de la serie para que la propia Kiiko deje en claro que el viento existe solamente para hacer suspirar su cabello gris.
Esto último hace sonar como si estuviésemos frente a un lindo romance de dos colegialas con un toque fantasioso, pero Kuttuskiboshi decidió matar las expectativas de manera cruel. Sin caer en spoilers, el primer episodio acaba con uno de los twists más infames e inexplicables en la historia del yuri. Uno como fan del género desearía mandarlo al olvido, pero al menos el final de la serie hace el trabajo de literalmente hacer como si nunca hubiese sucedido.
Yuri para los que la conocen
¿Por qué, entonces, podría uno guardarle cariño a semejante caos de relato? “Me gustaban los personajes femeninos, y quería yo mismo convertirme en uno”. Así explicó Ishikawa en una entrevista el origen de su fuerte interés en el yuri, el cual se vio concretado cuando descubrió Koutetsu Tenshi Kurumi 2, secuela del popular harem de Otoño 1999. Como un fan más, él supo incluir también en su creación favorita aquello que quiere la gente.
Kiiko lo logró en menos de un capítulo.
¿Te hartaste de esperar trece episodios de Sasameki Koto por un beso? Pues seguramente el buen Naoya también, y por eso no se tomó más de seis minutos y medio en dibujar y animar a Aaya y Kiiko bajo un árbol haciendo lo suyo. Kuttsukiboshi juega con escenas que bordean el terreno R+18, y en el segundo OVA las cosas se ponen más turbias, pero finalmente los momentos felices entre ambas terminan imponiéndose.
La popularidad de la serie, además del amor de su autor hacia ella, lo llevó a que publique una serie de dōjinshis oficiales hasta varios años después. Son side stories breves de Aaya y Kiiko posteriores al final del anime. El componente oscuro es dejado de lado a favor de escenas H moderadas, y todo fan termina satisfecho con ver que sus dos personajes favoritas lograron seguir felices y juntas para siempre.
Página 14 del dōjinshi oficial Kuttsukiboshi -Sekai ni Houkago-.
Puntos extra
Un detalle muy llamativo es que dentro del cast se encuentra la popular Asami Imai, cantante y seiyū que hace la voz de Kiiko. Su rol más conocido es probablemente el de Kurisu Makise en Steins;Gate, y entre sus singles en animes están Asayake no Starmine (ending 2 de Plastic Memories) y Hoshikuzu no Ring (opening de Corpse Party: Tortured Souls). Ishikawa mencionó que el proceso de grabar voces era nuevo para él, y resulta muy curioso que haya podido contar con semejante nombre para esta producción.
[Spoilers] «Hatsukoi Kasoku Kūkan», ending 1 de Kuttsukiboshi, por Asami Imai. Lamentablemente coincide con la peor parte del anime.
Por otro lado, es difícil no sentir algo de admiración por cómo logró hacer realidad las ideas que apuntó por muchos años antes de dormir. Él ni siquiera pudo dibujar a Aaya y a Kiiko en aquellos tiempos porque sentía que sus habilidades de dibujo eran malas. Trabajo duro, pulió sus capacidades, y terminó animando por su cuenta un anime de dos episodios. El cariño de los fans hacia su obra permitió que ellas dos sigan amándose eternamente en los mangas.
Ishikawa Naoya es uno de muchos creadores independientes, pero lamentablemente es un nombre que pasa desapercibido en la industria. Su historia, con otros de sus proyectos como Docchi mo Maid, merece al menos un artículo aparte. El suyo es un ejemplo de alguien que no destaca precisamente por ser un genio o por gozar de un talento innato: el amor de Naoya por el anime lo llevó a convertirse en creador, para así poder volver a encontrarse con los personajes que tanto quería.
«Una persona es feliz cuando logra su felicidad» – César Acuña.
La ‘magia’ del yuri, al igual que el propio género, es complicada de poner en papel. Su naturaleza es ambigua, y las características de su audiencia son muy variadas. No obstante, entre los cientos de one shots que he podido leer, hay uno en particular que me ilustró mejor que cualquier definición académica: I like your face, una obra que plasma el purismo del yuri en su sutil expresión.
Creado por Hanimi y publicado en la revista Comic Yuri Hime de Octubre 2018, I like your face trata de Suzuno y Kanami, dos amigas de colegio que se encuentran regresando en tren. El primer diálogo es justamente un title drop de Suzuno hacia Kanami, quien le confiesa espontáneamente que le gusta su cara. Aunque esto normalmente implicaría que hay sentimientos románticos de la primera hacia la segunda, el final se encarga de subvertir las expectativas.
Página 1 de I like your face. Kanami (arriba) y Suzuno (abajo).
¿Qué tiene de especial este one shot en específico? Yendo a un terreno más subjetivo –y de gusto personal-, destaco el uso de las expresiones faciales para comunicar sin necesidad de emplear diálogos. La mezcla entre inocencia, lo platónico y la verosimilitud que transmite la interacción entre ambas chicas deja al lector con la sensación de haber leído algo wholesome, pero no del tipo de Gochuumon wa Usagi Desu ka? o de Sakura Trick.
Una definición del yuri
Precisar una definición del género es justamente uno de las cuestiones más discutidas en el campo académico. Todas las definiciones coinciden en que el núcleo de los textos considerados yuri son las relaciones entre mujeres, pero de ahí las posturas son diversas. Hay una propuesta por la académica Verena Masser que resulta muy interesante, pues habla del yuri en términos de intimidad.
Es partir de lo anterior que utiliza la expresión “intimidad del mismo sexo entre mujeres” para describir al género. Esto busca principalmente evitar hablar de “identidades sexuales”, dado que términos como “lesbiana” y “homosexual” hacen referencia a categorías de identidad que nunca son meramente descriptivas. Se argumenta, en ese sentido, que no son descripciones neutrales ni estables a lo largo del tiempo.
Página 20 del capítulo 21 de la edición impresa de Seven Seas Entertainment del manga Girl Friends (2006) de Milk Morinaga. Esta es la única vez que se emplea la palabra “gay” a lo largo de toda la narrativa. El personaje de Mariko no sabe si identificarse o no como “gay”, pero la cuestión es tratada a la ligera/con una connotación cómica, y no se vuelve a tocar.
Para poner lo anterior en cristiano, lo principal es entender que no es lo más preciso referirse al yuri como “animes y mangas de lesbianas”. La obra de Nobuko Yoshiya –considerada la madre de las narrativas shōjo– utiliza y subvierte los parámetros sexológicos, de manera que ofrece diferentes posibilidades para entender el amor entre mujeres y chicas. Vale destacar que estas historias fueron las que pusieron la primera piedra para los cánones del género.
La esencia de lo ambiguo
Siguiendo esa misma línea, resulta complicado definir la naturaleza de las relaciones en los textos yuri con términos como “amor”, “amistad” o “romance”. Estos terminan siendo muy limitados para el amplio espectro de posibilidades que podemos encontrar. No quiere decir que estos nunca estén presentes, pero en la mayoría de casos no basta con una palabra para hacer una descripción consistente.
Volviendo a I like your face, Kanami sí menciona que existe una amistad entre ella y Suzuno. Sin embargo, no alcanzaría con firmar en piedra que su relación es únicamente que son amigas de la misma escuela. El hecho que Suzuno le insista inocentemente –porque evidentemente no es un tease– que le gusta su cara, y que esto desencadene en una conversación cómoda y de importante cercanía, deja en claro que hay algo más ahí.
Es una cuestión seria.
No obstante, es justamente aquella ambigüedad la que captura la esencia más pura del yuri. ¿A Suzuno le gusta Kanami? ¿Se trata de una especie de amor o admiración platónica? ¿Será que realmente solo quería decirle que le gusta su cara? Se sabe por el final que Kanami pone aquella fachada seria y calmada, pero que en realidad quiere que Suzuno este enamorada de ella. Y, a pesar de ello, nunca se menciona textualmente qué clase de sentimiento alberga Kanami hacia su amiga.
Es interesante también la diferencia en cómo ambas acomodan sus piernas. Subtexto(?)
Más allá de la fórmula
Es interesante también cómo I like your face ilustra de cierto modo cómo han evolucionado las narrativas yuri en los últimos tiempos. Ya no es únicamente el encuentro entre chica A y chica B, tras el cual una de las dos se interesa en la otra. Kanami rememora cómo se conocieron, y a pesar de lo significativo que resulta este evento, ella misma lo pasa a segundo plano con un “bueno, es todo del pasado”. La conversación es en función a la trivialidad del hecho que a Suzuno le gusta su cara, tanto hasta el punto que Kanami pensó que le tenía miedo porque no la miraba a los ojos.
No se discute en ningún momento cómo se identifica cada personaje, ni estos hablan directamente del estado de su relación. La situación luego de que Kanami le dice a Suzuno que puede mirarla si desea connota muchas posibilidades. La ‘magia’ de esta corta historia está en tratar de leer las expresiones faciales y lo que puede haber detrás de un dialogo cotidiano, pero son –en mi opinión- las páginas sin texto aquellas que brillan más.
Sutileza.
¿Beso?
Saque sus propias conclusiones.
Es también una posibilidad argumentar que este one shot es mucho más simple de lo que se ha hecho parecer en este texto, y es perfectamente válido. Pero considero que es justamente la mística que transmite esta simpleza la que da para hacerle una apreciación a un manga que es desconocido incluso para el lector promedio del género. En cualquier caso, tómese como una invitación a purificar su día en apenas 16 páginas.
Maser, V. (2015). Beautiful and Innocent Female Same-Sex Intimacy in the Japanese Yuri Genre.
Suzuki, M. (2006). Writing Same-Sex Love: Sexology and Literary Representation in Yoshiya Nobuko’s Early Fiction. The Journal of Asian Studies; Ann Arbor Tomo 65, N.º 3, pp. 575-599.
Allá por Otoño 2020, los fans de los “primarily female cast” estuvieron muy a la expectativa de lo que podía llegar a ser Assault Lily: Bouquet, un anime de Shaft que mostró en sus PVs a waifus luchando contra lo que parecían ser enemigos de la línea de los “Alone” de Vividred Operation, por mencionar un ejemplo. Tras ver el primer episodio, leí mucho en los comentarios que “se notaban los Madoka y Symphogear vibes”, e incluso vi algunas menciones a Yuuki Yuuna. Pero, ¿y Maria-sama? Quedé algo apenado.
«pastel pure», opening de Maria-sama ga miteru (2004)
Aunque algunos destacaron los “yuri vibes”, la premisa de estudiantes femeninas con armas fantasiosas parece evocar en el público antes que nada la imagen de un anime de chicas mágicas. Sin embargo, y al margen de la importancia de las peleas, el setting de la historia está claramente inspirado en –o en parte, tomado de- la serie Maria-sama ga miteru de Oyumi Konno, obra posicionada discursivamente como el epítome del yuri. Esta sigue la vida de varias mujeres que asisten a la escuela católica y femenina de clase alta Lillian, la cual funciona en base a un sistema de soeurs (hermanas).
Por su parte, Assault Lily: Bouquet trata de cómo unas chicas adolescentes denominadas “Lilies” usan su energía corporal -“Magie”- para darle poder a sus “CHARMS” (armas), y así poder luchar contra las criaturas llamadas “Huge”, cuya existencia es considerada una amenaza para la humanidad. Al parecer suena como dos cosas totalmente distintas, pero las referencias a MariMite y al género yuri están presentes desde el propio título, y resulta interesante hacerles un repaso.
Los nombres
Si bien no es religiosa –pero sí prestigiosa-, la academia Yurigaoka de Assault Lily no dudó en colocar “yuri” explícitamente en su nombre. En el caso de Maria-sama, el nombre Lillian esta derivado de la palabra lily (lirio en inglés), y todo fan del yuri sabe que aquella flor (la blanca) es el símbolo principal con el que se le asocia al género. No es coincidencia, por ende, que a las estudiantes de Yurigaoka se les conozca como “Lilies”. Tampoco lo es que las dos principales se llamen Yuyu y Riri, y que más adelante esto haga que les pongan “Yuri” como nombre de pareja.
La consagración de la pareja Yuri.
El sistema y la pareja principal
En Maria-sama, las estudiantes de segundo año (soeur) eligen a una de primero como su petite soeur (hermana menor), entregándoles su rosario como símbolo de hermandad, y guiándolas hasta que se gradúen. Aunque inicialmente es por otros motivos, la seria y misteriosa Sachiko (pelo azul y largo) elige a torpe y carismática Yumi (pelo marrón y corto), quien la idolátra, como su petit soeur. Assault Lily explica directamente en el episodio 2 que “Schutzengel” significa un compromiso de hermandad entre una estudiante mayor (schutzengel) y una menor (schild), también guiar una a la otra. Riri tiene cabello rosado, pero la similitud en el resto de características no es coincidencia (ni qué decir del diseño de Yuyu).
Yumi y Sachiko frente a la estatua de la Virgen Maria.
Yuyu y Riri en la cafetería.
Los paralelos con las relaciones Clase S
Tanto el sistema de soeurs como el de Schutzengel poseen características de lo que se conoce en Japón como esu, término derivado a partir de la pronunciación en inglés de la letra “s” (“s” como acrónimo de “sister”). Este hace referencia a una relación íntima entre una estudiante mayor y otra menor, en la que se tiene la idea de que la senpai protege y cuida a la kōhai. Dichas relaciones son socialmente aceptadas y percibidas más que nada como platónicas, pero limitadas a la etapa escolar. La diferencia entre ambas series es que en MariMite sí vemos el escenario post graduación de algunas de las de tercer año.
En Assault Lily se puede apreciar cómo desde el inicio Riri siente una fuerte admiración por Yuyu, pues ella fue quien la salvó del ataque de un Huge dos años atrás. Hay connotaciones románticas y un trato íntimo que se desarrolla conforme avanza su relación, pero nunca se trata explícitamente como un romance. Con Yumi es notorio como siempre está pensando en Sachiko, y hace todo lo posible para que su fría o-nē-sama le abra su corazón. Esta frialdad, no obstante, no es un impedimento para manifestar el cariño que igualmente le tiene a su querida petit soeur.
Sei, otra senpai a la que Yumi respeta mucho.
Momento íntimo entre Yuyu y Riri.
Las formalidades
Tras concretarse la relación, de ahí en adelante las petite souers deben llamar a su “hermana mayor” o-nē-sama, y por ello Yumi se refiere también a Sachiko primero como “Sachiko-sama” al igual que al resto de sus senpais. Como es de esperarse, Riri pasa de referirse a Yuyu como “Yuyu-sama” a o-nē-sama una vez firmado –literalmente- su compromiso.
El contrato Schutzengel.
Y si se habla de formalidades, pues el famoso saludo del gokigen’yō –prácticamente una marca registrada de MariMite- no podía estar ausente en la academia Yurigaoka. No pasa una sola vez, pero en el episodio 2 se ve que Riri responde casualmente al saludo de una senpai, y al darse cuenta se corrige rápidamente a sí misma para decirle gokigen’yō.
Hay otras similitudes ya más propias de la trama que de las características del universo del anime, pero éstas son las más llamativas y evidentes. A pesar de que Assault: Lily Bouquet estuvo lejos de ser sólido, al menos sirvió para rendirle un “homenaje” a una serie tan influyente en su momento como Maria-sama ga miteru. Aunque no es vendido ni promocionado principalmente como un yuri, las influencias de la obra madre mantienen su vigencia bajo una fachada muy distinta. Existe un trasfondo más allá de los llamados “mahō shōjo y yuri vibes”, aunque pocos lo quieran identificar.
🎥 ¿Quién no ha aprovechado en leer algo durante la cuarentena? ¿Ver todas las series que tenía pendiente? O mejor aún: ver todo el catálogo de Netflix ☕️👀. Y entre todas las películas que uno ha podido encontrar, quizás se ha topado con The Half of It,también titulada en castellano Si supieras o Conquista a medias: la historia de una adolescente china que se encuentra, parcialmente, fuera de lugar en su escuela, ubicada en un pequeño pueblo de Estados Unidos. Si has podido ver sobre su cineasta, Alice Wu, llama la atención la poca filmografía que tiene. Pero eso no nos detendrá para hablar sobre ella el día de hoy. Por ello, ¡#GISugoi te presenta el cine de Alice Wu!
🛬 Nacida en California, Estados Unidos, en 1970, estudió Ciencias de la Computación en la Universidad de Stanford, y trabajó como ingeniera de software en Microsoft. A finales de los noventa se inscribió en un curso de guión en la Universidad de Washington, donde realizó lo que sería la historia de su primera película: Saving Face. Su cine reflexiona sobre la relación del individuo con su comunidad, el bilingüismo, los orígenes familiares y la relación con los padres, y cómo el sujeto lidia con su sexualidad.
🎊 Saving Face (2004) fue la primera película de Alice Wu, y tiene como protagonista a Wilhelmina (Wil) Pang, una cirujana sinoestadounidense que vive en Nueva York. La historia narra dos tramas: por un lado, el deseo de la madre de Wil, Gao, para que su hija se case con otro miembro de la comunidad china pese a ser lesbiana; por otro, la expulsión de la madre de Wil de la casa del padre por estar embarazada fuera del matrimonio, y la búsqueda de un marido para recuperar el honor de la familia. Sin embargo las cosas se complican para Wil cuando, al poco tiempo que comienza a salir con Vivian -sinoestadounidense e hija de su jefe-, su madre se muda con ella.
La película aborda los problemas de la comunidad china en Estados Unidos: tanto el deseo por preservar la lengua -mandarín- y los “valores” entre sus integrantes, como el temor de integrar lo “distinto” y lo que sale a la estructura familiar “tradicional” -homosexualidad, hijos fuera del matrimonio, matrimonio entre personas de generaciones distintas-. En esta doble narración el título hará referencia a cómo Wil y Gao intentan salvar el «rostro» u honor en una familia y comunidad que las ha expulsado.
💌 The Half of It, su segunda película, fue ganadora de un premio en el Festival de Cine de Tribeca y fue estrenada en mayo del 2020 en Netflix. Presenta la vida de Ellie Chu, estudiante que obtiene ingresos adicionales a partir de la venta de ensayos en su escuela. Y si bien tiene la capacidad para postular a la Facultad de Artes en el Grinnell College, en un inicio opta por rechazar dicha oferta, ya que no desea abandonar a su padre, a quien ayuda en su trabajo como operador ferroviario porque no ha podido aprender el idioma. Un día Paul Munsky, miembro del equipo de football, le pide que escriba una carta para Aster Flores, la chica que le gusta. En este proceso, de intercambio de mensajes, Aster caerá en la cuenta de que la persona de la cual se enamoró era Ellie.
En esta historia llama la atención elementos como el cuidado a los padres, lo cual entra dentro del concepto de la “piedad filial” en la cultura china; la integración a la comunidad, esta vez a través de la amistad con otras personas de su escuela, quienes forman a su vez parte de comunidades distintas: “blanco”, asiático y latino; y la construcción de la identidad. Pese a que la narrativa no propone un cierre en la relación entre Ellie y Aster, el solo hecho de que el individuo pueda retornar a su comunidad de origen, donde retomará las amistades y relaciones que quedaron pendientes, ya supone un final feliz. Esto porque, si tomamos en cuenta la fuerte influencia que tiene ser sinodescendiente en las historias de Alice Wu, ser parte de la comunidad china muchas veces supone la ruptura con el lugar de origen (China o alguno de sus pueblos).
‼️ En conclusión, el cine de Alice Wu presenta protagonistas intelectuales y no heterosexuales, donde se señalan las barreras idiomáticas (suelen ser narradas en inglés y mandarín), la convivencia dentro de la misma comunidad, y cómo se reformulan los “valores” de esta en un nuevo contexto. Se trata de un cine que apela mucho a los problemas de los descendientes de migrantes chinos en América (y aquí hago referencia al continente, donde los tusanes también podríamos empatizar con algunos de los problemas vistos en las dos películas), y cómo se produce en cierta medida una marginalidad semejante a la experiencia de los sujetos LGBT en la sociedad.
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¿Cuántas veces no hemos metido la pata en la adolescencia? ¿Acaso no hemos hecho tonterías con nuestros amigos y vivido al máximo nuestros sentimientos?
La misma premisa sigue el manhuaTheir Story, también conocido como Tamen De Gushi o SQ: Begin W/Your Name!,publicado desde el 2014 por Tan Jiu. Con 203 capítulo hasta la fecha, es un slice of life que presenta el desarrollo de la amistad entre Sun Jing y Qiu Tong, dos chicas que estudian en escuelas distintas. En paralelo se explorará el día a día de sus amigos, los eventos que ocurren tanto en el colegio como fuera de este, y la relación que tienen con su familia.
Si bien el manhua tiene como centro el desarrollo de la relación entre Sun Jing y Qiu Tong, llama la atención cómo la narrativa presenta múltiples capítulos centrados en otros personajes, lo cual permite complejizar no solo en la personalidad de las protagonistas, sino también en la de sus amigos. Ello permitiría al lector profundizar el contexto en el que estos adolescentes viven. Se trata, entonces, de una obra narrada desde múltiples perspectivas o, en otras palabras, una polifonía. Término acuñado por Mijaíl Bajtín, la polifonía consiste en la pluralidad de voces en una obra, cada cual con una personalidad y un punto de vista sobre lo que los rodea.
De esta manera, gracias a la polifonía encontramos la aproximación que tienen las protagonistas y sus amigos sobre la adolescencia yla adultez, la relación que tienen con su familia, el género, y la sexualidad; todo esto en el contexto de una China urbana y contemporánea. Por ello, antes de profundizar en estos aspectos, vale la pena revisar brevemente cómo el manhua se refiere a dicha sociedad.
https://twitter.com/i/status/960213462587654144
Construcción de una sociedad: ¿compañerismo o individualismo?
Their Story deconstruye el mito de una sociedad china que desea caracterizarse por la camaradería y el sentido de comunidad. Un ejemplo de ello lo podemos encontrar en el personaje de “Tattletale” -en su traducción al inglés, o “chismoso” en castellano-, quien desde los primeros capítulos es presentado como un personaje que respeta de manera desmedida y acrítica la “nación”. Ello se puede apreciar cuando en un día de lluvia decide salir corriendo del salón para “rescatar” la bandera y evitar que se moje:
Tattletale al «rescate» de la bandera. Capítulo 27 de Their Story, Tan Jiu.
Y si bien este amor por el territorio, costumbres y hasta la política podrían ayudar a crear un sentido de comunidad con sus compañeros, sucede lo contrario y, paradójicamente se lo construye como un personaje individualista. A ello se le debe sumar su poca capacidad de diálogo y de tolerancia, ya que siempre ignora las invitaciones de Sun Jing y Qi Fang para salir, y cree que el camino al éxito solamente se logra a través de una disciplina que lo obliga a ignorar los momentos de ocio -por lo cual, por ejemplo, siente celos hacia Qi Fang y le cuesta entender cómo logra alcanzar un mejor puesto que él-:
«¡Tenemos distintos valores!». Capítulo 81 de Their Story, Tan Jiu.
«…Tan molestos», el individualismo de Tattletale. Capítulo 10 de Their Story, Tan Jiu.
Por otro lado, el manhua cuestiona el ideal de camaradería y comunidad a través de la representación que hace del bullying. Ello se puede apreciar en el capítulo 122, en un flashback que tiene el presidente de clase Ashu:
Presidente de clase Ashu como contraposición de Tattletale. Capítulo 116 de Their Story, Tan Jiu.
Arco de crecimiento (físico y psicológico) de Ashu, el presidente de clase. Capítulo 123 de Their Story, Tan Jiu.
Él servirá como contraposición de “Tattletale”, ya que encarna los valores de la disciplina, la constancia y el apoyo a los demás, por lo cual sí podría encarnar el ideal de compañerismo. Con ello se demuestra que la camaradería, más que ser un valor adquirido por ceñirse al discurso oficial de una nación, es algo que se construye entre sus integrantes a partir de un compromiso y apoyo mutuo. En otras palabras, la comunidad solo se logra construir a partir del reconocimiento del otro y la apertura al diálogo.
Es así como Their Story presenta desde temprano en su narrativa una fuerte crítica social que se extenderá en la forma cómo se construye a los sujetos y cómo se los encamina a la adultez.
“Explorar nuestros límites”: Adolescencia vs. Adultez
El manhua plantea la adolescencia como aquella etapa donde el sujeto tiene mayor libertad y puede expresar sin temor sus emociones, a diferencia de la adultez, en la cual deben adaptarse a las normas y cumplir con las expectativas sociales. Esto se debe a que la sociedad entiende la adolescencia como aquella etapa donde el joven termina de asimilar qué es lo apropiado y qué no, y se encamina a las responsabilidades que le esperan en la adultez. Por ello, “pequeñas desviaciones” a la norma pueden ser toleradas. Sin embargo, en la adultez se esperará que estos mismos sujetos puedan obtener un trabajo estable, se casen y puedan hacerse cargo de la familia (teniendo hijos y cuidando a los padres).
Pero además de haber asimilado estas normas, en Asia, y específicamente en China, será importante que los jóvenes también hayan interiorización el cuidado del “rostro”. Este consiste en la reputación individual y familiar que debe mantener el sujeto. Bajo los nombres de miànzi (面子) -estima personal, reputación, prestigio, honor, posición social- y liǎn (臉子) -respeto, reputación, prestigio, influencia-, el “rostro” se le otorga al sujeto, pero también debe ser construido y se debe luchar por él. Por ello, será vital que el joven actúe en la esfera pública ciñéndose a la norma, cuidándose de no realizar alguna acción que sea juzgada por la comunidad y que provoque la pérdida de su reputación y la de su familia.
Sin embargo, llama la atención cómo los personajes de Their Story son abiertos en sus emociones. En lugar de mostrarse en la esfera pública -en la calle y en la escuela- como estoicos y con un perfecto control sobre sus emociones, son muy transparentes. Ello se puede apreciar cuando se contrasta a los transeúntes, quienes no suelen demostrar en exceso sus emociones, con los protagonistas. Y aunque hayan casos donde la gran alegría de los personajes se traslada a los personajes de fondo, estos tratan de mantenerse inamovibles:
Contraste de sentimientos: transeúntes y Sun Jing (¿soy yo o también hay concepto de “rostro” en la imagen? :pensando:). Capítulo 19 de Their Story, Tan Jiu.
Their Story plantearía, entonces, la adolescencia con un potencial transgresor, ya que en ella se permite a los jóvenes, todavía en tránsito de asimilar la norma, buscar sus límites y decidir si más adelante la cuestionan:
«Mamá, ¿acaso en la escuela no te morías de ganas de conocer los límites del ser humano?». Capítulo 93 de Their Story, Tan Jiu.
Si bien se percibe una “rebeldía” en los personajes, nada garantizaría que esta se mantendrá en la adultez. No obstante, la constante referencia que hacen los personajes sobre sus padres nos lleva a la pregunta: ¿realmente mantendrán el mismo sistema en el cual viven?
Entre la atomización y la gratitud: relación con los padres
La piedad filial es un aspecto muy importante en la sociedad china. Autores como Qijun Han señalan que el modelo tradicional de familia china se construye sobre una base patriarcal, patrilineal y patrilocal, donde los hijos tienen un sentido de responsabilidad con los padres y los mayores, lo cual los coloca en una relación jerárquica y de obediencia.
Y pese a que el manhua nos sitúa en un contexto urbano y contemporáneo donde la imponente figura de un “patriarca” ha desaparecido, se suma otro problema: la inserción de los sujetos a las dinámicas de globalización e industrialización. Este viraje económico se realizó en China en los años 90, especialmente en las grandes ciudades, y no solo provocó el cambio en las dinámicas familiares -como la inserción del hombre y la mujer a la esfera laboral-, sino también la separación de los padres con sus hijos por la sobrecarga laboral que deben asumir para mantener el hogar. Los efectos de esta pueden ser percibidos en el caso de la madre de Qin Xiong, quien se hace cargo de mantener a la familia y llega cansada al hogar, o la madre de Qiu Tong, quien trabaja horas adicionales y constantemente debe cancelar los planes que tenía con su hija:
Desmintiendo el mito de la familia: el libre mercado y la atomización del sujeto. Capítulo 93 de Their Story, Tan Jiu.
Todo esto construye un contexto donde hay una atomización del sujeto, donde el ideal de familia y de familia extendida, con la presencia de tíos o abuelos, es desmentido al mostrar la soledad en la que se encuentran. Y pese al desamparo en el cual se encuentran, llama la atención cómo estos no dejan de reconocer el esfuerzo de sus padres, y sienten una profunda gratitud hacia ellos:
Un regalo por el día de la madre: relación de Qiu Tong y su mamá. Capítulo 53 de Their Story, Tan Jiu.
“Gracias por tu arduo trabajo”: Qin Xiong agradece a su madre, quien los mantiene a ambos. Capítulo 196 de Their Story, Tan Jiu.
Ello se aprecia sobre todo cuando se refieren a la figura de la madre. No obstante la ausencia del padre es expresada por los personajes masculinos de forma violenta, y la relación con este parece tensa, como se puede observar en la forma cómo Qin Xiong se refiere a su padre, o cuando un personaje extra conversa con su padre en el restaurante:
Relación de Qin Xiong con su padre y su pueblo de origen. Su historia viene después del capítulo 107, donde un personaje extra discute con su padre sobre su ausencia y repentino interés en lo que hace. Capítulo 108 de Their Story, Tan Jiu.
El rechazo de Qin Xiong de visitar a su padre no solo sería una ruptura con la estructura patrilocal propia de la piedad filial, sino también es un desarraigo hacia la ciudad de origen, lo cual podría provocar un quiebre en el sujeto al romper de manera violenta con su pasado.
De esta manera, Tan Jiu señala un cambio en la estructura familiar de la sociedad china, así como múltiples quiebres que se dan en el sujeto, ya sea por la atomización que sufre debido a su inserción en la dinámica neoliberal o por la ruptura con el lugar de origen -vinculado a la patrilocalidad-. Y si bien la urbe china presenta una paulatina inserción de la mujer en el trabajo y la desaparición de la figura masculina como única cabeza de la familia, el manhua nos muestra que la sociedad atraviesa todavía por una inequidad.
Del arte a la crítica social: ¿cómo hablar del género?
En este contexto, si Their Story es una historia que cuestiona el modelo tradicional de familia, también dedica algunas secciones para criticar la construcción del género.
Para entender cómo se construye el género en China se debe tomar en cuenta las influencias del confucianismo. Este sistema de pensamiento apunta la necesidad de una diferenciación sexual con el objetivo de mantener la armonía social. Con ello, se construyeron roles de género de manera marcada: a las mujeres se les asignó el rol de esposas, concubinas o prostitutas, con una sexualidad al servicio del hombre y, de ser casadas, al cuidado del hogar; mientras que el hombre era considerado la cabeza de la familia, quien debía tener hijos para demostrar la “prosperidad” familiar -lo cual también es parte del concepto de “rostro”- y su trabajo se ubica en la esfera pública.
Sin embargo se pueden encontrar dos momentos que permitirán un cambio en el rol de la mujer en China: el surgimiento de las fábricas de seda y la Revolución Cultural (1949). Las fábricas de seda fueron espacios que, hasta 1920, permitieron a las mujeres obtener ingresos económicos, y a partir de ellos se formaron comunas que les brindaron una relativa libertad y donde no se les imponía el matrimonio. Por otro lado, en la era de Mao Zedong (1949-1978) se buscó una igualdad de la mujer en el ámbito legal y social. No obstante, este discurso de “equidad” se basó en introducir a la mujer en la esfera laboral -muchas veces en trabajos de “segunda clase”-, pero sin quitarles la carga de trabajo doméstico. Esto se mantendrá por décadas, inclusive con la inserción de China a la economía de libre mercado, a partir de los años 90.
Sun Jing presenta a sus papás, quienes trabajan en el rubro de fotografía y editorial. Capítulo 45 de Their Story, Tan Jiu.
Se trata, entonces, de un contexto donde si bien la mujer tiene un lugar en la esfera laboral y tiene mayor acceso a la educación, sigue existiendo la imposición del matrimonio y una reducción de su cuerpo a objeto de deseo. Asimismo, las leyes y el discurso oficial animan a las mujeres a focalizarse en la familia y en el cuidado del hogar a partir de una carencia de leyes que prohíben el acoso sexual, y a través del uso de la propaganda y los medios, respectivamente.
De esta manera, el manhua retrata la problemática de la inequidad de género de manera más clara a partir del 2018, meses después del surgimiento de los movimientos #MeToo en Asia. China no será ajeno a ello, ya que usará el hashtag en redes sociales, pero ante la censura será reemplazado por términos como #WoYeShi, #metoo o #RiceBunny -ya que el hashtag original “#MeToo” se asemeja en pronunciación a la palabra en mandarín “Mi Tu”, “conejo de arroz”-. Así, como toda obra de ficción, Their Story se verá influenciada por los discursos con los cuales entra en contacto su autor, quien decidirá a través de su historia si los avala, cuestiona o transgrede.
En un contexto donde se desea denunciar algo que produce malestar a un grupo de la población, pero se corre el riesgo de la censura, ¿cómo transmitirlo? A través del arte, ya sea desde la literatura, el cine, la música o el cómic. Y si Their Story ya había planteado desde entregas anteriores las problemáticas por las que atraviesan los jóvenes en relación con los ideales de familia y adultez, este tema no estará exento, solo que, a diferencia de los anteriores, llama la atención la manera directa en la cual lo denuncia. Ello se puede apreciar primero cuando Sun Jing defiende a Qiu Tong de un acosador, quien filmaba debajo de su falda durante una visita al parque temático. Ante ello la respuesta del parque fue recomendarle a Qiu Tong no use una falda corta en lugares con mucha gente, pero Sun Jing seguirá defendiendo la opción de vestimenta de su amiga:
Sun Jing recriminando a una trabajadora del parque de diversiones, quien critica la ropa que usó Qiu Tong. Capítulo 184 de Their Story, Tan Jiu.
Otro ejemplo de ello se presentará capítulos más adelante, donde un hombre -no se puede explicar con precisión si se trata del padre de Sun Jing, o si bien se trata de uno de los tantos personajes de fondo que toman en ocasiones protagonismo en la obra- imagina el futuro de su hija. Él espera que ella pueda vivir plenamente y con libertad, pero algunas decisiones que desea tomar no son aceptadas, muchas veces por el riesgo que supone para ella “por ser mujer”. Y si bien, pese a que ese camino parece encasillar a la joven, al final se abre la posibilidad de que logre -de alguna forma, sin que el lector sepa el proceso de cuestionamiento o simplemente si decidió “asumir el riesgo”- algunas de sus metas:
Cómo el padre se imagina a su hija pese a la realidad de la sociedad. (Capítulo no es de libre acceso), Their Story, Tan Jiu.
Lo visto hasta el momento nos demuestra que Their Story es un manhua que no es indiferente a los problemas sociales en los cuales se insertan sus protagonistas. Si este se ha visto influenciado por todas las denuncias de acoso y objetivización de la mujer que surgieron a partir del 2018, y lo expuso pese a los antecedentes de censura, ¿cómo pudo desarrollar casi desde sus inicios la relación entre Sun Jing y Qiu Tong?
“Y pese a todo… ‘buenos ciudadanos’”: la (homo)sexualidad
La homosexualidad no resulta nueva en la sociedad China, ya que se tiene registro de ello en las cortes, entre hombres de alto rango. Asimismo, Fung Kei Cheng señala que en estos mismos espacios las relaciones lésbicas fueron incentivadas no solo con el objetivo de crear una mayor armonía entre las mujeres y concubinas del palacio, sino también porque les permitiría a los hombres conservar su energía sexual -y con ello, según la doctrina taoísta, alcanzar la longevidad-. No obstante, estas relaciones entre personas del mismo sexo serán recién suprimidas en la China moderna, y encontrarán una mayor notoriedad a partir del 2000.
Con las reformas post-socialistas, la globalización e industrialización de los años 90, la población China podrá acceder al Internet y, con ello, entrará en contacto con los hábitos de consumo y las diversas comunidades de Taiwán y Hong Kong. Según Jamie Zhao, este antecedente permitirá no solo la visibilización del deseo lésbico, sino también su expresión a partir del 2000 en series de televisión. El caso emblemático sería el reality “Super Voice Girl”, en el cual compiten cantantes de China continental, Taiwán y Hong Kong, y donde algunas de ellas presentan una performance artística tomboyish, también conocido en China como “T-style” (1). Este programa será censurado en el 2006 porque la Administración Estatal de Radio y Televisión consideró que la competitividad entre las concursantes y las discordancias con los jueces “promovían un contenido vulgar y que representaba poco la ideología del Estado”. A pesar de la censura, la popularidad del programa permitió que el formato regresara en el 2009. En este resaltarían un ambiente de “felicidad” entre las competidoras -incluyendo todavía a aquellas con una performance de género no normativo-; con segmentos donde se muestra su día a día y se recalca que son ciudadanas “normales, positivas y ordinarias”. Este antecedente nos permitirá entender la construcción de la trama GL (Girls’ Love) del manhua.
Al inicio del artículo se propuso una construcción de la narrativa de Their Story a partir del uso de la polifonía. Esta permitirá que diversas “voces” o personajes presenten su posición sobre los discursos de familia, comunidad y adultez que giran a su alrededor. Pero fuera de ello, la mayoría son jóvenes que cumplen con sus responsabilidades como compañeros, estudiantes e hijos: se apoyan entre sí, se ubican en buenos puestos en la escuela y sienten gratitudhacia sus padres -especialmente hacia sus madres, con quienes tienen un vínculo más estrecho-. Se tratan entonces de “buenos ciudadanos” que no deberían suponer un “peligro para la comunidad” sea cual sea su sexualidad.
Y en lugar de presentar la atracción entre Sun Jing y Qiu Tong como un evento extraordinario, el manhua naturaliza la atracción que sienten los demás jóvenes tanto hacia personas de su mismo sexo como hacia las del sexo opuesto. Así, por ejemplo Qi Fang resulta atractivo para varias chicas de la escuela; y Xuezhang -estudiante de tercer año cuyo físico podría considerarse “masculino”- siente atracción hacia Qin Xiong -amigo de salón de Sun Jing y que también es considerado con rasgos “masculinos”-. Esta última pareja llama la atención porque rompe con el estereotipo del rol “pasivo”/“activo” que existe sobre la homosexualidad en la cultura popular.
Qi Fang con una compañera del colegio. Capítulo 144 de Their Story, Tan Jiu.
Relación de Qin Xiong con Xuezhang. Capítulo 38 de Their Story, Tan Jiu.
Aunque esta atracción es algo que Qin Xiong no esperaba, tampoco rechaza la presencia de Xuezhang, ni será objeto de burla por parte de sus amigos, lo cual demuestra una sociedad -o aunque sea un grupo pequeño como el de la escuela- donde el deseo hacia las personas del mismo sexo es normal.
Sun Jing con Mo Xiaonan, compañera del colegio que se siente atraída por la protagonista. Capítulo 87 de Their Story, Tan Jiu.
Otro ejemplo lo podemos encontrar en la imagen de Sun Jing, quien resulta atractiva tanto para Mo Xiaonan -compañera del colegio que, avanzada la historia, se declarará a Sun Jing- como para Qiu Tong -coprotagonista y principal interés amoroso-. Pero al ser el desarrollo de la relación entre Sun Jing y Qiu Tong el centro de la historia, esta tendrá que hacer uso de otro recurso para evitar la censura: una “treta del débil”. Término acuñado por Josefina Ludmer y aplicado mayormente a la literatura, consiste en la aceptación de los roles y lugares asignados a cada sujeto para cambiarlo y resignificarlo. En este sentido, Their Story construye una narrativa GL bajo los parámetros del “sentido común”, es decir, como una “imitación” de la heterosexualidad, donde una tendrá un rol y una estilo de vestimenta y comportamiento tomboyish o “T-Style”, y la otra será representada de manera más “femenina” -aunque llama la atención cómo su vestimenta cambiará, y sus prendas adquirirán una expresión más “neutra”-:
El manhua presenta cómo de a pocos la amistad de Sun Jing y Qiu Tong deviene en atracción. Capítulo 89 de Their Story, Tan Jiu.
El desarrollo del amor entre las protagonistas y la no imposición de los sentimientos. Capítulo 145 de Their Story, Tan Jiu.
Por lo tanto, Their Story presenta gracias a una polifonía narrativa distintos puntos de vista sobre los “valores tradicionales” y cómo estos evolucionan en la urbe. Asimismo, muestra cómo la inserción de la sociedad a las dinámicas de libre mercado ha generado una separación en la familia, el mismo núcleo que se supone el gobierno busca defender. Finalmente, llama la atención cómo hace uso de distintas estrategias, como la “treta del débil”, para evitar la censura. Con ello presenta a todos los personajes del manhua como “buenos ciudadanos”, y construye la relación entre Sun Jing y Qiu Tong bajo parámetros que la sociedad puede aceptar.
Primer beso in story entre Sun Jing y Qiu Tong. Llama la atención que en algunas plataformas este no pueda visualizarse completo, así como algunos capítulo «transgresores» señalados anteriormente. Capítulo 145 de Their Story, Tan Jiu.
Pese a que Tan Jiu no presenta un enfrentamiento de las protagonistas ante una sociedad que sigue siendo en algunos aspectos conservadora, ni complejiza qué se puede esperar de la relación de las protagonistas a futuro, resulta una obra muy entretenida, donde se puede apreciar el apoyo mutuo y el respeto entre los personajes.
NOTA:
(1) En ella queda un espacio de duda si dicha performance obedece a una identidad o si se trata de una exigencia de los agentes o representantes con la finalidad de atraer un público LGBT y una mirada no normativa de las fans. Además, Zhao argumenta que esta estrategia permitirá desexualizar a las artistas y construirlas bajo una imagen de “género neutro”.
Las viñetas se han tenido que adaptar. La lectura se realizará de izquierda a derecha, y luego se pasará al nivel de abajo.
¿Hambre de más? Te recomendamos los siguientes textos:
Cheng, Fung Kei. 2018. “Dilemmas of Chiniese Lesbian Youths in Contemporary Mainland China”. Sexuality & Culture. Volumen 22, pp. 190-208.
Han, Qijun. 2019. “Diasporic Chinese family drama through a transnational lens: The Wedding Banquet (1993) and Saving Face (2004)”. International Journal of Media & Cultural Politics. Volumen 15, número 3, pp. 323-343.
Judge, Joan. 2004. “The Emerging Lesbian: Female Same-Sex Desire in Modern China by Tze-Ian D. Sang” (Review). Journal of the History of Sexuality. Texas, volumen 13, número 2, pp. 260-263.
Kam, Lucetta Y.L. 2014. “Desiring T, Desiring Self: ‘T-Style’ Pop Singers and Lesbian Culture in China”. Journal of Lesbian Studies. Volumen 18, número 3, pp. 252-265.
Lin, Hui-Ling. 2009. “Looking for Asian Butch-Dykes: Exploring Filmic Representations in Donna Lee’s Enter the Mullet”. Journal of Lesbian Studies. Volumen 13, número 1, pp. 68-76.
Zhao, Jamie J. 2018. “Queer, yet never lesbian: a ten-year look back at the reality TV singing competition show Super Voice Girl”. Celebrity Studies. Volumen 9, número 4, pp. 470-486.
📖 Aceptémoslo. Por más fan del anime y manga que seas, siempre habrá una obra que te lleva a nuevos territorios. Algunos han sido arrastrados al k-pop; otros, inevitablemente, hemos caído al manhwa y manhua. Y en una época donde los grupos de Facebook y plataformas como Tumblr o Twitter han reemplazado a los foros, estos pueden invitarte a explorar más sobre un género. #GISugoi te invita a leer Fluttering Feelings. Sí, ese Fluttering Feelings por el cual muchos de nosotros lloramos -y todavía sufrimos-.
✔️ Manwha hecho por Ssamba y publicado en Comico desde el 2014 hasta el 2016, presenta a Kim No-Rae y Baek Seol-A, dos jóvenes estudiantes de negocios, quienes de la amistad comienzan a caer en la cuenta de la atracción que sienten una por la otra, cosa extraña, ya que jamás habían considerado la posibilidad de enamorarse de una mujer. Se trata de un manhwa con mucho potencial; diferente a los yuris más populares, que suelen presentar la relación entre adolescentes y, en algunos casos, puede caer en la sexualización. Y pese a que la obra quedó inconclusa en el capítulo 68 debido a la temprana muerte muerte de la autora en el 2018, es indudable que la obra de Ssamba resultó un respiro y quizás un empuje para el género GL en los webcomics -sin olvidar, claro, otro gran referente que es Tamen De Gushi, el cual merece otro apartado-.
Quizás una de las cosas que mejor retrató es uno de los aspectos más realistas (y contemporáneos) del género del Girls’ Love (GL): la fluctuación de los sentimientos y cómo estos se aceptan paulatinamente en un contexto donde la atracción hacia las personas del mismo sexo es algo desconocido, silenciado o hasta rechazado. Otro aspecto que llama la atención es la gran influencia que ha tenido Fluttering Feelings para algunos fans del género, ya que su comunidad sigue viva pese a los años: es el intermediario para difundir otras obras dentro del mismo género, sobre todo aquellas que se crean en otros países asiáticos como China o Corea.
Es, en otras palabras, una obra que ayudó a variar el mapa de producción del GL y que, en una época donde obras como Citrus gozaban de popularidad, ter permitía tener una mirada distinta del género.
Años que parecían eternos; momentos donde lo mínimo era motivo de asombro y a la vez ensimismamiento. Los crushes, correspondidos o no, y el temor de qué pasaría culminada la etapa escolar. ¿Estaríamos preparados para la adultez y sus responsabilidades? El anime suele reincidir en la presencia de personajes adolescentes, y quizás Liz and the Blue Bird es de las mejores en presentar las preocupaciones de dicha etapa.
Liz and the Blue Bird, Kyoto Animation y Naoko Yamada
Liz and the Blue Bird, película de Kyoto Animation dirigida por Naoko Yamada -conocida por K-On, Tamako Market y Koe no Katachi– y estrenada el 2018 es un spin-off del anime Hibike! Euphonium. La serie, si bien está ubicada en el género del slice of life, debido a su carácter musical tiene características que podrían acercarlo al género del spokon o incluso al de idols. En el primer caso ello se debe a que los personajes, quienes desean ganar la competencia nacional de bandas, no solo deben prepararse todo el año para competir con otras bandas escolares, sino que comparan sus experiencias con los de campeonatos anteriores para superarse en su técnica musical. Luego, podría acercarse al segundo género debido a que la música es un vehículo a través del cual los personajes crecen y los ayuda a unirse con los demás integrantes de la banda. Sin embargo, la aproximación más interesante a Hibike! Euphonium podría resultar de conectar su narrativa con el género del coming-of-age story.
El paso a la adultez: Hibike! Euphonium y el coming-of-age story
Los coming-of-age story o buildingsroman son historias que presentan a un protagonista adolescente, quien atraviesa por un momento crítico en su vida que lo llevará a cuestionar su relación con la familia, su rol en la sociedad e incluso el manejo de su sexualidad; todo esto para incorporarse con éxito a la sociedad o rebelarse ante ella. El coming-of-age puede apreciarse con mayor claridad en la segunda temporada de Hibike!, cuando Kumiko es testigo de lo difícil que resulta para su hermana y Asuka confrontar las decisiones que tomaron para su vida universitaria y su futuro. De igual manera, se encuentra en el desenlace de su relación con Reina: su amistad apasionada -tan intensa y fluctuante como pueden ser algunas amistades durante la adolescencia- finalizará, y se sugiere el interés amoroso que surge entre Kumiko y Shuuichi. Este género se sitúa, por lo tanto, como indispensable para comprender la película de Liz and the Blue Bird, ya que no solo es una reinterpretación de los eventos acontecidos al final de la segunda temporada de Hibike! Euphonium, sino también es una propuesta distinta de las amistades en la adolescencia.
Antecedentes: estilos visuales y narrativos en el shōjo bunka
El análisis del aspecto narrativo se enriquecerá si también tomamos en cuenta el aspecto visual. Liz and the Blue Bird llama la atención por dos estilos visuales distintos:
Por un lado presenta un estilo visual que hace referencia a la “realidad”, es decir, al mundo narrativo donde se desarrolla la relación entre Nozomi y Mizore. Por otro lado, hay un estilo visual que corresponde al plano de la “ficción”, en el que se desarrollará la trama del libro de cuentos Liz and the Blue Bird. El primero presenta figuras humanas con un cuerpo más estilizado y presta especial atención a los objetos que lo rodean -en el caso específico del ejemplo propuesto, cobran importancia los espacios exteriores y la naturaleza-, pero los colores que predominan son fríos. Este estilo puede vincularse a la primera etapa de las revistas para chicas de la primera mitad del siglo XX, con exponentes como Katsuji Matsumoto. El segundo se caracteriza por ser un estilo más “recargado”, donde casi no se escatiman gastos en la variedad de colores ni en su intensidad. Se trata entonces de un estilo “saturado” -“florido”- que reflejará a través del diseño de la protagonista y de lo que le rodea su estado anímico, así como la calidez, inocencia y abundancia que la rodea. Estas características podrán ser encontradas en las ilustraciones de las revistas para chicas durante la segunda mitad del siglo XX, con ilustradores como Makoto Takahashi. Estas revistas que alojaron a artistas y novelistas son consideradas como espacios que permitieron la creación de una “cultura de chicas” o shōjo bunka, con lo cual, para aproximarnos a Liz and the Blue Bird debemos considerar, además de los temas que se tocan en los coming-of-age stories, las características de la narrativa que nace del shōjo bunka.
Liz and the Blue Bird, Kyoto Animation y Naoko Yamada
La narrativa del shōjo bunka tuvo como mayor exponente a la escritora Yoshiya Nobuko, quien creó el género denominado “Class S”: historias de corte melodramático situadas en un mundo mayormente femenino, lo cual abre lugar a un espacio de homosocialización. Esta ficción retratará la escuela y el mundo de las adolescentes como espacios libre de adultos, donde se explorará el “amor espiritual” que nace entre ellas y la constitución de estas relaciones como un ideal de balance en la pareja -con lo que surge el “principio de semejanza” y una proyección del “yo” en el otro -. No obstante, estas relaciones serán consideradas como transitorias y encontrarán un final cuando las protagonistas acaben la escuela, con lo que se trata de historias que se ubican en el presente, anulando el futuro y las obligaciones sociales que vienen terminada la etapa escolar.
Una de las mayores características de la narrativa del shōjo bunka es su “prosa florida”, llena de descripciones para describir el entorno o aquellos elementos que sorprenden a la protagonista. Esta va de la mano con la repetición de palabras o frases, así como de un lenguaje entrecortado donde hay un frecuente uso de la elipsis y guiones que son reflejo de emociones que no pueden ser articuladas. Por lo tanto, estas historias ubicarán las emociones entre lo desconocido y aquello que no puede ser nombrado, razón por la cual se hará uso de paralelos.
Liz and the Blue Bird: los paralelos y el “dato escondido”
El uso de paralelos para reconstruir los sentimientos de Nozomi y Mizore -protagonistas en Liz and the Blue Bird– muestra una narrativa llena de silencios, donde ambas recién comprenderán su amistad a través de la reconstrucción de otras historias, así como del desarrollo y la conclusión de estas. Quizás el paralelo “más obvio” lo encontramos en aquel que se establece con la historia de Liz y Shōjo. Desentrañar la relación de ambas, así como las debilidades de cada una ayuda a entender la personalidad de Nozomi y Mizore. Sin embargo, hay otras relaciones que permitirá al espectador comprenderé a profundidad la principal.
Liz and the Blue Bird, Kyoto Animation y Naoko Yamada
La película muestra constantemente el plano narrativo de Nozomi y Mizore diversas amistades y conceptos de “amor”. La primera que muestra es la relación de Mirei y Satsuki, dos chicas que estudiaron en la misma escuela de Nozomi y Mizore, y que se abrazan. Ello crea un primer punto de quiebre en la relación entre las protagonistas, ya que pese a que las dos primeras son amigas y no temen mostrar abiertamente el cariño que se tienen, no sucede lo mismo con las dos últimas, y evitan hasta el final todo contacto. Se trata entonces de un dilema para las dos, ya que no les queda claro si es adecuado estrechar sus vínculos estando a unos meses de terminar el colegio, e ingresar a la universidad y con ello a las responsabilidades de la vida adulta.
Otra relación importante será la que se establece entre Ririka y Mizore: una de kōhai y senpai. Esta amistad se establecerá por la admiración que tiene Ririka hacia el conocimiento y las habilidades de Mizore -parecido a la admiración por la capacidad que tiene Nozomi- pero este se establece en contexto jerárquico, con lo que no llega a ser entre iguales. De igual manera, es vital la subtrama de la amistad de Nozomi con las otras flautistas, quienes hablan sobre lo que se considera cute y atractivo -“femenino”-, y de amor heterosexual.
Y quizás el punto más álgido en esta tensión es la contraposición que se realiza casi al final de la película, con la relación de Kumiko y Reina. Quienes hayan visto la primera y segunda temporada de Hibike! Euphonium recordará el desarrollo de la amistad entre las dos. Esta podría ser considerada como una “amistad apasionada”, en la cual la admiración llega a tomar un cariz platónico. Al igual que Nozomi y Mizore, las dos pertenecen al mismo año y poseen una habilidad distinta: una es un genio en la música (Mizore y Reina), mientras la otra es mejor en sus relaciones interpersonales (Nozomi y Kumiko, aunque esta facilidad de desentrañar los sentimientos de los demás se dificulta cuando se relacionan con la co-protagonista). Asimismo, hay escenas que transcurren en lugares que se consideran importantes para el desarrollo de la relación de Kumiko y Reina, pero que quizás no brindan el mismo significado ni dan las mismas respuestas a las protagonistas de Liz and the Blue Bird. Todo ello invitará al espectador a buscar el “dato oculto”, así como desentrañar los sentimientos y la extensión de la amistad entre Nozomi y Mizore.
Nozomi, Mizore y un nuevo futuro: continuum lésbico y esperanza utópica
Liz and the Blue Bird, Kyoto Animation y Naoko Yamada
Sin embargo, para entender la dificultad que tienen las protagonistas en entender sus sentimientos hay que tomar en cuenta el contexto en el que se desarrolla la historia: una sociedad japonesa donde prima la heteronormatividad, y se espera que la mujer en determinado momento de su adultez se case y tenga hijos. Todo ello con la intención de seguir el “sentido común” -la norma social- y no incomodar a los padres. Con lo cual, en un entorno donde se habla constantemente sobre el amor hacia personas del otro sexo, y donde el deseo sexual reside únicamente en los hombres, existiría un desconocimiento y un silenciamiento de las múltiples formas que puede tomar las relaciones entre mujeres. A estos múltiples matices se le llama “continuum lésbico”.
Estas diversas formas, sentimientos y características que adquieren las relaciones entre mujeres pueden ir más allá del plano sexual. Sin embargo, la atracción entre personas del mismo sexo es algo que en Japón parece ser aceptado solamente en la ficción -no por gusto Nozomi y Mizore pueden empatizar con Liz y con Shōjo, y explorar en un espacio seguro este continuum lésbico-, en un “otro” -como en la aceptación que suele haber en las jóvenes de consumir géneros como el yaoi-, o exclusivamente en la adolescencia. Con todo ello, hay en la sociedad un poco representación o una falta de representación correcta, y por ello no sería raro que en la relación de Nozomi y Mizore haya un gran silencio al momento de entender sus sentimientos y se requieran numerosos paralelos para reconstruir su historia.
Liz and the Blue Bird, Kyoto Animation y Naoko Yamada
No obstante, estos paralelos -y en especial la (re)lectura que se realiza del cuento Liz and the Blue Bird- podría generar en Nozomi y Mizore una esperanza utópica. Por lo general las obras de ficción son consideradas como escapistas o una forma de negar la realidad, pero hay autores que defienden el potencial que tiene la ficción de generar un cambio social y la búsqueda de este por parte del espectador. Esta ficción, calificada como “melodramática” o “escapista”, tiene entonces un potencial transgresor para los grupos privados de derechos, quienes podrán tomar a futuro una acción política.
Por lo tanto, en un contexto como en el que se sitúa la película Liz and the Blue Bird, vemos cómo determinadas normas sociales se transmiten a través del entorno y la ficción. Pero existe la posibilidad de que la ficción genere en las protagonistas una esperanza utópica que les permitiría aceptar sus sentimientos, lo cual es ya un acto político, aunque esto no devenga en un coming out (no al menos de manera expresa o nombrada). Una vez reinterpretan la ficción, serán capaces de ir más allá de la propuesta del shōjo bunka de inicios del siglo XX, donde la relación entre mujeres y la extensión que podía tomar esta quedaba enmarcada en la adolescencia y en la escuela. De esta forma es como se abre la posibilidad de mirar hacia el futuro, en el cual una podrá apoyar a la otra sea cual sea el camino que tomen.
Liz and the Blue Bird, Kyoto Animation y Naoko Yamada
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Chalmers, Sharon. 2009. Emerging Lesbian Voices From Japan. Nueva York: Routledge.
Frederick, Sarah. 2017. Turning Pages. Reading and Writing Women’s Magazines in Interwar Japan. Honolulu: University of Hawai‘i Press.
Holmberg, Ryan. 2014. “Matsumoto Katsuji and the American Roots of Kawaii”. The Comics Journal. 07 de abril de 2014. Consulta: 07 de abril de 2020. <http://www.tcj.com/matsumoto-katsuji-and-the-american-roots-of-kawaii/>
Lauretis, Teresa de. 1987. Technologies of gender. Bloomington: Indiana University Press.
Shamoon, Deborah. 2012. Passionate Friendship. The Aesthetics of Girls’ Culture in Japan. Honolulu: University of Hawai‘i Press.
El presente artículo es una ampliación de:
Arana Blas, María Alexandra. 2019. “Camino a la adultez: shōjo bunka y esperanza utópica en Liz and the Blue Bird”. Ponencia presentada en CineArte PUCP. Lima, 24 de octubre de 2019. <www.facebook.com/cineartepucp/videos/570836546992092/>
Erica Friedman is the founder of Okazu, Yuricon & ALC Publishing. With a Master degree in Library Science, she is a consultant and promotes LGBTQ visibility in events and Internet. We had the pleasure to interview her about the yuri genre and the hundred years of its creation.
Sugoi: As an introduction to our readers, please explain to us what is yuri and which are their origins. Is there any antecedent in Japan and was there any foreign influence on the genre?
Erica Friedman: The definition for “Yuri” that we use at Yuricon is “Yuri can describe any anime or manga series (or other derivative media, i.e., fan fiction, film, etc.) that shows intense emotional connection, romantic love or physical desire between women. Yuri is not a genre confined by the gender or age of the audience, but by the *perception* of the audience.
In short, Yuri is any story with lesbian themes.”
The roots of the Yurigenre are in the “Class S” proto feminist literary movement, in which young women were finding ways of making lives outside the confines of marriage. Japan was moving into the 20th century and relationships between young people at schools were developing in the same was they did elsewhere. Many secondary schools were run by western religious orders and they encouraged platonic relationships between older and younger students of the same sex, but these already existed in Japan’s sempai/kouhai dynamic. I wouldn’t say Yuri needed any influence from Western culture any more than you could argue that Anne of Green Gables was influenced by Europe. The early twentieth century was moving in the same direction in a lot of places simultaneously, as technology and culture modernized.
Sugoi: Besides the word “yuri” it exists a variety of other names to talk about lesbian-theme narratives. Which are those names and is better to use one of them over the others?
Erica Friedman: Some people use Yuri and other terms, such as shoujoai, as if they have clear distinctions – or as if they are interchangeable – the truth is that the etymology is somewhat fluid. In the 1970s, Itou Bungaku, the editor of Barazoku, a gay men’s magazine, called lesbians in Japan “the lily tribe” – bara is Japanese for “rose” and yuri is Japanese for the lily. Hence, gay men were barazoku (薔薇族), or “rose tribe” while lesbians were yurizoku (百合族), the lily tribe. “Yuri” was used in a lot of lesbian porn in the 70’s so it became a kind of cliche’ for the genre itself. At Yuricon, when we were getting started, we believed that it was time to reclaim the term from porn artists and embrace the beauty of the lily as our own.
In the 1990s, American fans created the term shoujoai as an analog for shounenai, which was being incorrectly used by American fans as a term for Boys’ Love manga. Shoujoai wasn’t ever really used in Japan. The emphasis was originally on the romantic over the sexual, but this age and content distinction was convention that was made up by Americans and had no meaning at all in Japan.
What *is* sometimes used in Japan – especially by publishers – is GL, short for Girl’s Love (in English.) This was created as an analog to the preferred genre term for Yaoi which is Boy’s Love, i.e. BL. For the same reason American fans like Japanese words, Japanese fans think English sounds exotic and cool. Creators of f/f stories in Japan – especially within the lesbian community – avoided using “Yuri” for a long while because of the porn connotation, preferring Onna no ko x Onna no ko (女の子 x 女の子) or Onna-doushi (女同士). At least one American publisher of manga has rejected the term Yuri, because they believe they need to avoid using Japanese words wholly. But since Yuri is neither properly “girls love” nor “women’s love” it seems a bit awkward to avoid the perfectly good genre term.
Sugoi: Since the beginning of “Class S” narrative, with Yoshiya Nobuko’s novels Hana Monogatari [Flower Tales] (1916) and Yaneura no nishojo [Virgins in the Attic] (1919), the genre had evolved. Please, comment to us about the changes in the topics and tropes.
Erica Friedman: In fact, the many tropes that were established in both of Yoshiya’s works were so genre-defining, they still exist today intact! We still see girls in Catholic schools, forming passionate relationships. LOL
Obviously, as LGBTQ representation creeps into Yuri, we now occasionally see actual lesbians from time to time. And queer manga, which developed on it own within the LGBTQ community is gaining greater exposure, especially with the advent of Pixiv and other online comics publishing venues.
Finally, we’re seeing a very real sea change from stories about school girls to a wave of creators making Yuri manga about adults. Obviously, since most manga creators are adults, there’s much more interest these days in stories of Yuri in adult life. I would expect that, as creators age, we’ll see more senior Yuri stories. ^_^
Sugoi: Which yuri series, mangas and visual novels do you think are the most important or relevant in Japan and were well received in other countries? Do they have any influence over pop culture products like films, webtoons, comics, series and cartoons around the world?
Erica Friedman: I don’t think the word “important” has meaning in this context. Over 40 years, there’s been so many series that have impacted lives, but if I had to pick one series that changed everything, it has to be Sailor Moon. Haruka and Michiru, Sailors Uranus and Neptune, have been lesbian icons around the world for 25 years and it’s still one of the most famous anime globally. It’s influenced so many other series and creators, it’s become a legend.
Sugoi: Is it correct to differentiate yuri from other lesbian narratives from around the world, or is it a more global genre than we thought? If it is a different genre, which are the characteristics that make yuri particular?
Erica Friedman: A lot of non-Japanese people use the genre term Yuri when their comics or animation are inspired by anime or manga. Sometimes it’s used in place of lesbian as a genre term – especially if lesbian identity or queer identity isn’t relevant or part of the story. I half joke on my blog Okazu that I define Yuri as “lesbian content without lesbian identity.” I say that because if a story is about a young woman coming to terms with identity as queer, then it’s really a LGBTQ story, but if she just falls for another girl and there’s no recognition of a larger world, politics, social pressure, coming out, dealing with bias or finding allies or community, then it’s Yuri. This is of course not a hard and fast definition, but more of a gut sense I go with.
Sugoi: In the last years there is an increase on the production of yuri manga, anime and visual novels. Why do you think this phenomenon occur? Is there any correlation with some social events in Japan and the consume of these products abroad?
Erica Friedman: Every genre is the same – if you see an increase in the amount of material, it’s because it has become financially viable. I’ve spent 20 year growing the Yuri market, promoting the genre and I am not alone in this. Publishers who have invested in Yuri want to see it succeed. Two decades of building the genre, the market and the number of creators expands the opportunities. And we’ve had some fortunate turns of events, like Pony Canyon wanting to create a Yuri anime that became the Kase-san and Morning Glories OVA.
Sugoi: The yuri is an interesting case of study because, on one hand it is a consumed genre that shows lesbian relationships or female-to-female desire, and on the other hand, japanese culture does not seems very supporting in this aspect, since only Shibuya recognise same-sex partnership. Which do you think are the reasons behind this acceptance of female desire in fiction? Is it correct to affirm that fiction, pop culture and fan culture are a space of transgression?
Erica Friedman: Good question! I think there are a number of aspects to this. Manga in general is considered a space in which feelings and experiences can be explored that cannot be expressed in normal society. Like all art anywhere in the world, really. But in a society where it is dangerous – for whatever reason, politically, socially – to express desire or feelings of outsiderness, comics pop up to fill that void.
Obviously, there is fact that some men like female sexual desire as a fantasy, and equally as obviously, some women do as well.
And, as lesbians in Japan began to communicate in the 1970s through activist groups and their newsletters, some of them used a graphic format to tell their stories. Some of them turned to doujinshi and eventually some of those people became professional manga artists. Now that Yuri is an established genre, there are more opportunities for those women to tell their stories, as well.
Sugoi: In addition to buying official translations of yuri mangas and visual novels, is there any other way to support the industry? Which is the role of conventions, online forums and academic research in help other people to approach this genre?
Erica Friedman: Another good question. I will always remind people that reading and liking and sharing scanlations does not in any way help your favorite manga artists. But reading and liking and sharing their original work where the artists themselves post it, does! Follow them on Pixiv and Twitter and share their work. If you buy a manga, let folks know if you like it through reviews on Amazon and Goodreads or your own site. Obviously, support the artist buy buying their work at shows, or through legally licensed publishers and sellers. And if you do follow those artists…let them know you like their work. Tell the publishing companies and the artist themselves. It always feels good to know that someone out there likes your work. ^_^
Sugoi: About the celebration of the hundred years of the creation of yuri genre, what events are going to take place in Japan, Europe, USA, etc.?
Erica: <laugh>We’re about to launch a very exciting project in the next few days, so keep an eye on Yuricon and Okazu for the news! (*)
Sugoi: Finally, after the commercial boom of Citrus in 2014, when it was the best sold LGBT manga in Amazon,new yuri titles -with, maybe, a more complex narrative and a better representation of lesbianism- were translated, like My lesbian experience with loneliness and Bloom Into You. Which other titles do you think are the bests of this genre? And which authors do you think are reformulating yuri in a good way?
Erica: That’s an almost impossible question, honestly. What is popular isn’t always good and vice versa, although all three of the titles you mention have their own merit and are very different, so they reach completely different kinds of readers, which is good. I think the best series overall in 2018 was the Kase-san series by Hiromi Takashima, which is being translated into English and had an anime OVA that spent all summer in theaters across Japan! It’s a lovely, realistic story about two women in love for the first time and deals with issues of jealousy, self-esteem and communications.
Video de la cuenta del canal de Youtube de Yuricon creado por Erica Friedman
Interview and translation: Alexandra Arana Blas
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Una conversación sobre el género yuri: entrevista con Erica Friedman
Erica Friedman es fundadora de Okazu, Yuricon & ALC Publishing. Con una maestría en Bibliotecología, es consultora y promueve la visibilidad LGBTQ en eventos e Internet. Tuvimos el agrado de entrevistarla sobre el género yuri con motivo de los cien años de su creación.
Sugoi: Como una introducción para nuestros lectores, por favor explíquenos qué se entiende por “yuri” y cuál es su origen. ¿Hay algún antecedente en Japón y ha habido alguna influencia extranjera en la creación del género?
Erica Friedman: La definición de yuri que usamos en Yuricon es: «Yuri puede describir cualquier serie de anime o manga (u otros medios derivados, es decir, fan fiction, películas, etc.) que muestre una intensa conexión emocional, amor romántico o deseo físico entre mujeres. El yuri no es un género limitado por el género o la edad de la audiencia, sino por la * percepción * de esta.
En resumen, el yuri es cualquier historia con temas lésbicos».
Las raíces del género yuri están en el movimiento literario proto feminista de «Clase S», en el que las mujeres jóvenes encontraban formas de hacer vidas fuera de los confines del matrimonio. Japón se estaba moviendo hacia el siglo XX y las relaciones entre los jóvenes en las escuelas se estaban desarrollando de la misma manera que lo hicieron en otros lugares. Muchas escuelas secundarias estaban dirigidas por órdenes religiosas occidentales y fomentaban las relaciones platónicas entre estudiantes mayores y más jóvenes del mismo sexo, pero estas ya existían en la dinámica sempai/kouhai de Japón. No diría que el yuri haya necesitado de ninguna influencia de la cultura occidental más de lo que podría argumentar que Anne of Green Gables fue influenciada por Europa. Los primeros años del siglo XX se movían en la misma dirección en muchos lugares simultáneamente, a medida que la tecnología y la cultura se modernizaban.
Sugoi: Además de la palabra “yuri”, existen otros términos que se refieren a las narrativas con temática lésbica. ¿Cuáles son? ¿Hay una que es mejor usar por sobre las otras?
Erica Friedman: Algunas personas usan el término yuri y otros, como shoujoai, como si tuviesen distinciones claras o como si fuesen intercambiables. La verdad es que la etimología es un tanto fluida. En la década de 1970, Itou Bungaku, el editor de Barazoku, una revista para hombres gays, llamó a las lesbianas en Japón «la tribu de los lirios» –bara es el japonés para «rosa» y yuri es el japonés para “lirio”. Por lo tanto, los hombres gays eran barazoku (薔薇 族), o «tribu de rosas», mientras que las lesbianas eran yurizoku (百合 族), la tribu de lirios-. El término «yuri» se usó en una gran cantidad de porno lésbico en los años 70, por lo que se convirtió en una suerte de cliché para el género en sí. Cuando comenzamos Yuricon creímos que era hora de reclamar el término de los artistas pornográficos y abrazar la belleza del lirio como nuestra.
En la década de 1990, los fanáticos estadounidenses crearon el término shoujoai como un análogo para shounenai, que fue utilizado incorrectamente por los fanáticos estadounidenses como un término para el manga Boys’ Love. [El término] shoujoai nunca se usó realmente en Japón. El énfasis fue originalmente en lo romántico sobre lo sexual, pero esta distinción de edad y contenido era una convención que estaba compuesta por estadounidenses y no tenía ningún significado en absoluto en Japón.
Lo que a veces se usa en Japón, especialmente por los editores, es “GL”, abreviatura de Girls´ Love (en inglés). Este se creó análogo al término de género preferido para yaoi, que es Boys´ Love, es decir, BL. Por la misma razón que a los fanáticos estadounidenses les gustan las palabras japonesas, los japoneses piensan que el inglés suena exótico y genial. Los creadores de historias de f/f en Japón, especialmente dentro de la comunidad lésbica, evitaron usar [la palabra] «yuri» durante mucho tiempo debido a una connotación pornográfica, prefiriendo Onna no ko x Onna no ko (女 の x 女 の 子) o Onna-doushi (女 同 士).
Por lo menos un editor estadounidense de manga ha rechazado el término yuri porque creen que se debe evitar por completo el uso completo de las palabras japonesas. Pero como el género del yuri no presenta únicamente un «amor entre chicas» ni un «amor entre mujeres», parece un poco incómodo evitar el término.
Sugoi: Desde los inicios del género “Clase S”, con las novelas Hana Monogatari [Flower Tales] (1916) and Yaneura no nishojo [Virgins in the Attic] (1919) escritas por Yoshiya Nobuko, el género ha evolucionado. Por favor, coméntenos sobre los cambios que se han producido en los temas y tropos.
Erica Friedman: De hecho, los muchos tropos que se establecieron en ambas obras de Yoshiya fueron tan definitorios de género, ¡que todavía siguen intactos! Seguimos viendo chicas en escuelas católicas, quienes forman relaciones apasionadas. LOL
Obviamente, a medida que la representación LGBTQ se introduce en el género del yuri, hoy en día podemos ver ocasionalmente lesbianas reales. Asimismo, el manga queer, que se desarrolló por sí mismo dentro de la comunidad LGBTQ, está ganando una mayor exposición, especialmente con la llegada de Pixiv y otros lugares de publicación de cómics en línea.
Por último, estamos viendo un verdadero cambio en las historias sobre jóvenes escolares y en la ola de creadores que hacen manga yuri sobre adultos. Obviamente, dado que la mayoría de los creadores de manga son adultos, en estos días hay mucho más interés en las historias yuri de vida adulta. Yo esperaría que, a medida que los creadores envejezcan, veamos más historias yuri de alto nivel ^_^
Sugoi: ¿Cuáles son los animes, mangas y visual novels que tú consideras son relevantes en Japón y fueron bien recibidos en otros países? ¿Han tenido alguna influencia en productos de la cultura pop como películas, webtoons, comics, series y dibujos animados alrededor del mundo?
Erica Friedman: No creo que la palabra «importante» tenga significado en este contexto. A lo largo de 40 años, ha habido tantas series que han impactado vidas, pero si tuviera que elegir una serie que lo cambiara todo, tiene que ser Sailor Moon. Haruka y Michiru, Sailors Uranus y Neptune, han sido íconos lésbicos de todo el mundo durante 25 años y sigue siendo uno de los anime más famosos del mundo. Ha influido en muchas otras series y creadores, se ha convertido en una leyenda.
Sugoi: ¿Es correcto diferenciar el yuri de otras narrativas lésbicas de otros países, o se trata de un género más global? ¿De ser un género distinto, cuáles serían las características que lo hacen particular?
Erica Friedman: Una gran cantidad de personas no japonesas utilizan el término “yuri” cuando sus cómics o animación están inspirados en el anime o el manga. A veces se usa en lugar de “lésbico” como término de género, especialmente si la identidad lésbica o la identidad queer no es relevante ni es parte de la historia. Suelo bromear en mi blog Okazu, donde defino el yuri como [un género con] «contenido lésbico sin identidad lésbica». Digo esto porque si una historia trata sobre una mujer joven que acepta su identidad queer, entonces es realmente una historia LGBTQ, pero si solo se enamora de otra chica y no se reconoce en un mundo más grande, con una política, presión social, salir y lidiar con los prejuicios o encontrar aliados y una comunidad, entonces es yuri. Esta, por supuesto, no es una definición establecida; es más una intuición que tengo.
Sugoi: En los últimos años hay un incremento en la producción de mangas, anime y visual novels con temática yuri. ¿Por qué crees que ocurre ello? ¿Hay alguna correlación con la realidad que atraviesa Japón o el consumo de estos productos en el exterior?
Erica Friedman: Todos los géneros son iguales: si ves un aumento en la cantidad de material es porque se ha vuelto financieramente viable. He pasado 20 años cultivando el mercado del yuri, promoviendo el género y no estoy sola en esto. Los editores que han invertido en el género quieren que tenga éxito. Con dos décadas de construcción del género, el mercado y el número de creadores ampliaron las oportunidades. Y hemos tenido algunos giros afortunados, como Pony Canyon que deseó crear un anime yuri que finalmente se convirtió en el OVA de Kase-san and Morning Glories [Kimi no Hikari: Asagao yo Kase-san].
Sugoi: El yuri es un interesante caso de estudio porque, por un lado, es un género consumido que muestra relaciones lésbicas o el deseo entre mujeres; por otro lado, la cultura japonesa no se muestra muy abierta a ello si tomamos en cuenta que solo el distrito de Shibuya reconoce a las parejas del mismo sexo. ¿Cuáles crees que son las razones detrás de esta aceptación del deseo femenino en la ficción? ¿Sería correcto afirmar que la ficción, la cultura pop y la cultura de fans son un espacio de transgresión?
Erica Friedman: ¡Buena pregunta! Creo que hay varios aspectos. El manga en general se considera un espacio en el que se pueden explorar los sentimientos y las experiencias que no se pueden expresar en la sociedad -como todo arte en cualquier parte del mundo, en realidad-. Pero en una sociedad donde es peligroso expresar deseos o sentimientos fuera de la norma -por cualquiera sea el motivo, político o social-, los cómics aparecen para llenar ese vacío.
Obviamente, existe el hecho de que a algunos hombres les atrae el deseo sexual femenino como una fantasía; y de igual manera, obviamente, algunas mujeres también lo hacen.
Y, a medida que las lesbianas en Japón comenzaron a comunicarse en la década de 1970 a través de grupos activistas y sus boletines, algunas de ellas usaron el formato gráfico para contar sus historias. Algunas de ellas recurrieron al doujinshi, y eventualmente algunas de esas personas se convirtieron en artistas de manga profesionales. Ahora que el yuri es un género establecido, también hay más oportunidades para que esas mujeres cuenten sus historias.
Sugoi: Además de comprar traducciones oficiales de mangas yuri y visual novels, ¿hay alguna otra forma de apoyar la industria? ¿Cuál es el rol de las convenciones, los foros en línea y las investigaciones académicas para ayudar a otras personas a aproximarse a este género?
Erica Friedman: Otra buena pregunta. Siempre les recordaré a las personas que leer, apreciar y compartir escaneos no ayuda de ninguna manera a sus artistas de manga favoritos. Pero leer, apreciar y compartir el trabajo original desde donde los propios artistas lo publican, ¡sí! Síguelos en Pixiv y Twitter y comparte su trabajo. Si compras un manga, avísele a la gente si le gusta a través de las reseñas en Amazon y Goodreads o en su propio sitio. Obviamente, se puede apoyar a los artistas comprando sus obras en espectáculos o a través de editores y vendedores con licencia legal. Y si sigues a esos artistas… hazles saber que te gusta su trabajo. Cuéntaselo a las editoriales y al artista. Siempre se siente bien saber que a alguien le gusta tu trabajo ^_^
Sugoi: Acerca de la celebración de los cien años de la creación del yuri como género, ¿qué eventos van a tener lugar en Japón, Europa, EEUU, etc.?
Erica: <risas> Estamos a punto de lanzar un proyecto muy emocionante en los próximos días, ¡así que no pierdan de vista la página de Yuricon y Okazu para tener noticias! (*)
Sugoi: Finalmente, después del auge comercial de Citrus en 2014, cuando fue best-seller en la sección de mangas LGBT en Amazon, se tradujeron nuevos títulos yuri -quizás con una narrativa más compleja y una mejor representación del lesbianismo-, como My Lesbian Experience with Loneliness y Bloom Into You. ¿Qué otros títulos crees que son los mejores de este género? ¿Y qué autores crees que están reformulando el yuri de buena manera?
Erica: Esa es una pregunta casi imposible, honestamente. Lo que es popular no siempre es bueno y viceversa, aunque los tres títulos que mencionas tienen su propio mérito y son muy diferentes, por lo que llegan a tipos de lectores completamente diferentes, lo que es bueno. Creo que la mejor serie en general en 2018 fue la serie Kase-san de Hiromi Takashima, que se está traduciendo al inglés y tuvo un OVA que pasó todo el verano en teatros de todo Japón. Es una historia hermosa y realista sobre dos mujeres enamoradas por primera vez y trata temas de celos, autoestima y comunicaciones.
La semana pasada, en el New York Comic Con, se anunció como ganador del Harvey Award en la categoría de Mejor Manga a My lesbian experience with loneliness de Nagata Kabi. El título, premiado por profesionales de la industria del cómic, compitió contra obras como My Hero Academia, Tokyo Ghoul, Kimi no Na wa y My Brother’s Husband.
My lesbian experience with loneliness es un manga autobiográfico que apareció por primera vez en Pixiv, y explora los orígenes de la depresión de la autora, con lo cual se realiza una crítica velada de la interacción y las expectativas que tienen los padres hacia sus hijos en Japón. De esta forma, el manga presenta a una protagonista introspectiva, la cual explora sus años de adolescencia y temprana adultez. En contraste a sus años de colegio, los cuales considera tranquilos, su etapa universitaria la considera un fracaso. Al no lograr permanecer en la escuela de arte, los elementos que la hacían única se desvanecen, y provoca en ella un cuestionamiento sobre su identidad. En su búsqueda por encontrar un lugar al cual permanecer, decide insertarse en la esfera laboral. Sin embargo, las demandas que exige el trabajo causarán en la protagonista ansiedad. Esto, sumado a la sensación de fracaso ante la búsqueda por ser un adulto productivo, provocarán el desarrollo de una baja autoestima, reflejado en autolesiones y desbalances alimenticios.
Fuente: My Lesbian Experience with Loneliness, Nagata Kabi
Durante las primeras páginas, vitales para entender el desarrollo de la depresión en la protagonista, los padres yacen ausentes. Esto será vital para entender la dinámica que se dará con su familia más adelante, ya que, a pesar que vive con ellos, ignorarán su depresión. Asimismo, pese al silencio que existe entre ambas partes, las pocas palabras que le dirigen le hacen recordar su incapacidad de tener una familia, así como un trabajo e ingresos estables. Todo esto crea en ella la sensación de ser un adulto incompleto. Por ello, buscará nuevamente empleo en empresas pequeñas o locales. En estas entrevistas entenderá que la adultez no se reduce a tener empleo en una empresa reconocida, sino en encontrar la felicidad a partir de lo que le apasiona a uno. Es así, como regresa a casa con la certeza de que será mangaka.
Fuente: My Lesbian Experience with Loneliness, Nagata Kabi
No obstante, la insistencia de su familia para que encuentre un trabajo estable acentuará el temor de decepcionarlos. Será a partir de este momento que se replanteará la forma cómo se ha aproximado a las demás personas, así como la represión de sus sentimientos y deseos en búsqueda de obtener la aprobación de sus padres. Con ello, comienza la última sección del manga, la cual se centra en la exploración de su sexualidad y, sobre todo, la aceptación de su cuerpo y su homosexualidad. Si bien la protagonista es consciente que el encuentro sexual no curará su depresión ni mitigará su inseguridad, le permitirá establecerse como una persona capaz de tomar decisiones sin importarle lo que piensen sus padres ni su entorno. A partir de ello, determinará que trabajará en la industria del manga, y supone necesario contar su vida sin importarle si ello representa “debilidad” ante la sociedad y genera rechazo.
Las últimas páginas llaman la atención porque serán una crítica contundente hacia la sociedad. La autora expone que esta silencia y hasta crea un temor hacia la sexualidad desde la infancia. Algunos jóvenes arrastrarán esto hasta la adultez, lo cual desencadena en un rechazo y un desconocimiento del cuerpo. Sin embargo, en lugar de proponer una ruptura con los padres y la sociedad, plantea examinarse a uno mismo y encontrar fuentes de apoyo en otros espacios, como el Internet -específicamente Pixiv, donde obtuvo retroalimentación, lo cual no solo le ayudó a mejorar en sus dibujos, sino también en conocer otras personas que habían pasado por lo mismo-. Esto permitiría insertarse en la sociedad y buscar, al mismo tiempo, cambiarla. Por último, la primera experiencia sexual que tuvo con una dama de compañía invita a repensar en la posibilidad del sexo y sus distintas expresiones como terapéuticos.
En el aspecto visual y de lenguaje, se debe resaltar cómo este manga representa de forma honesta la depresión. Si bien hay escenas que exponen los desbalances alimenticios, las automutilaciones y las secuelas que estas dejan sobre el cuerpo de la protagonista, ninguna produce rechazo al lector. Esto se debe al lenguaje sencillo y la presencia de viñetas no saturadas o sobrecargadas. Asimismo, para explicar su enfermedad y los temas que la angustian, la autora recurre a gráficos -como cuadros, flechas o diagramas- y se representa constantemente en diálogo consigo misma para demostrar cómo lidia con sus emociones y sentimientos. Esto permite aproximarse a quienes no están familiarizados con la depresión, y resulta una fuente de apoyo para quienes sí conocen esta enfermedad.
Fuente: My Lesbian Experience with Loneliness, Nagata Kabi
En conclusión, el manga de Nagata Kabi muestra temas tabú de una manera atractiva para todo público. No solo expone de forma honesta la depresión, sino también invita a reflexionar y repensar sobre la adultez y qué se entiende como “ser productivo”. Asimismo, explora el proceso a partir del cual el sujeto revisa sus propias experiencias con la finalidad de entender la depresión. Gracias a este proceso la autora no solo acepta su cuerpo y su sexualidad, sino también reafirma sus metas, con lo cual entrará con mayor seguridad a la sociedad, en la que buscará generar un cambio.
Hoy se tratará el tema de uno de los animes más conocidos que, a decir verdad, contiene yuri por ciertas parejas de las que hablaremos. Desde muy pequeños, ¿quién no ha visto o ha escuchado hablar de la tan afamada “Sailor Moon”, un anime de género shoujo bastante interesante? (Efectivamente, es shoujo, pero como dije, hay una pareja que es bien conocida no sólo por los fans del yuri, ya que se esperaba más de ellas en el anime que, por cierto, en el manga se ve más relacionado).
Naoko Takeuchi
Me centraré más en las escenas yuri, en Haruka y Michiru (eso no quita que daré un informe de las sagas de nuestra heroína que lucha contra el mal). Bien pasemos rápidamente a ver los detalles y sucesos de este gran anime que tiene una gran trayectoria y que en la actualidad se ha mejorado el anime, más bellas, más delineadas, y con más fuerza de combatir el mal. Nuestras bellas y radiantes Sailor Senshi. La afamada frase de Serena “Y te castigare en el nombre de la luna”
Conocido en japonés como “Bishōjo Senshi Sērā Mūn”, «Sailor Moon» es un manga de género shoujo que consta de 18 volúmenes creado en 1992 por la mangaka Naoko Takeuchi (casada con el mangaka Yoshihiro Togashi, sus mangas más reconocidos son “Yu Yu Hakusho” y “Hunter x Hunter”), los cuales fueron publicados por la editorial Kodansha.
Naoko Takeuchi publicó una historia corta “Code Name Wa Sailor V» (“Nombre en clave Sailor V”) en esa misma editorial; la historia gustó tanto que se propuso una serie de anime casi en el mismo año en que se publicó su manga. Ella quería que la trama sea más compleja y por ello decidió que se integre un grupo de chicas.
Code Name Wa Sailor V
Según una entrevista, Naoko Takeuchi dijo: «En el comienzo del manga, la protagonista era Sailor V […]. El manga fue cambiado haciendo a Sailor Moon protagonista. Este es un acuerdo al que llegué con los productores de Toei Animation. Les gustó el estilo, pero querían que se unieran además un grupo de chicas».
En resumen, si en el manga de “Code Name Wa Sailor V» hace su aparición Mina Aino, quien se convierte en Sailor V (según debía ser la protagonista principal en el anime Sailor Moon), en el anime de «Sailor Moon» vemos como Serena (conocida en Japón como Usagi) quiere ser como Sailor V, a quien imagina bella y fuerte, y según una de las OVAs de «Sailor Moon» cuenta como apareció Sailor V (se acerca algo a lo que es el manga).
Más adelante, cuando se haya realizado el manga de Sailor Moon, el Studio Toei Animation sacará la serie que contará con 5 temporadas de 200 capítulos respectivamente.
En la primera temporada: Es la aparición de las Sailor Senshi, las misiones que tienen, las revelaciones de sus vidas pasadas (cuando la reina Serenety uso el espejo cristal para poder darles una oportunidad a las princesas, y que su hija Serena y Endymion sean felices), como también se dará la batalla de Metalia por recuperar a Mamoru (conocido en latino como Darien o Tuxedo Mask).
Segunda Temporada («Sailor Moon R»): Es cuando llega Chibiusa (Chibi Moon), quien es perseguida por el grupo de Black Moon, que más adelante se les conocerá como sus enemigos causando estragos en su planeta. Empezará la batalla por el futuro y presente en la cual nuestras Sailor Senshi ganarán la batalla contra Diamante.
Tercera Temporada («Sailor Moon S»): Tras la derrota de Black Moon, las Sailor Senshi continúan con sus vidas diarias, conocerán a Haruka, la corredora de autos, y a la violinista Michiru, el dúo que causa emoción. Más adelante, se encontrarán con Sailor Pluto, quien reencarna. Las tres chicas tienen la misión de aniquilar al dios de la muerte que es Sailor Saturn (Hotaru Tomoe) que, según ella, nace cuando es el fin del mundo. Sailor Saturn rescatará a Usagi (Serena) por lo cual ella será absorbida al momento de ayudarla y, seguidamente, Usagi se convertirá en Neo Reina Serenety quien traerá de vuelta a Sailor Saturn pero convertida en un bebe.
Cuarta Temporada («Sailor Moon Super S»): Usagi y las chicas se disponen a presenciar un eclipse total de sol a punto de ocurrir; pueden observar a un pegaso descender que les pide ayuda. De igual modo el “Circo Dead Moon” llega a la ciudad y un nuevo enemigo que enfrentar aparece.
Quinta Temporada («Sailor Moon Stars»): En esta trama, Mamoru se ira de viaje y Usagi se despedirá por la partida de su amor. Es el comienzo de un concierto en el que harán la aparición las Star Lights, quienes buscan a su reina, por ello recurrieron a cantar. Se enfrentarán en la batalla final con Caos.
Relación de Haruka y Michiru
Llegamos al punto: cómo se conocieron Haruka y Michiru, y surgió el amor entre ellas. Todo empieza cuando Haruka ha estado soñando incontables veces con una chica que le llamaba, en una de sus carreras le presentan a Michiru quien le dice: «creo que tú puedes escuchar al viento cuando sopla», dejando a Haruka algo desconcertada ya que la chica de sus sueños le decía lo mismo. Michiru le pide que sea su modelo para una pintura, pero ella se niega diciendo: «No gracias, esas cosas no me gustan», a lo cual Michiru se pone triste.
Después se encontrarían en un crucero en el que Michiru toca el violín para los pasajeros; como espectadora está Haruka, que se dirige a observar a un cuadro y Michiru le dice: «Conozco a alguien que aun siendo mujer le gustaría mucho pasear en tu carro cerca del mar», refiriéndose a ella misma. Después, el diálogo termina en una discusión.
Más adelante, Haruka es atacada por un monstruo. Michiru llega a rescatarla, pero termina lastimada y es tomada en brazos por Haruka, quien le dice que era la persona que buscaba. Después de hablar un poco, Michiru le vuelve a decir que es su fan de una manera muy sentimental y romántica. Haruka decide pelear junto a ella.
Sailor Urano y Neptune, ’90 vs 2016
Como sabemos, Haruka usualmente es confundida por un chico y esto sucede porque viste con un pantalón y una camisa o, en algunos casos, algo varonil. Cabe decir que las chicas se confunden y Haruka como siempre coquetea con ellas (esto se ve en algunas escenas cuando coquetea con Usagi y Rei entre tantas… toda una conquistadora). Esta parte de ella a Michiru le causa un poco de celos (si hablamos de celos, Haruka gana).
Haruka cuando da un golpe a Seiya por estar en el camerino de Michiru
Luego de que Seiya y Michiru compartieran escenas, la segunda se retira a su respectivo camerino y Seiya se dispone a entrar para empezar una conversación algo insinuadora. Justo en ese momento, Haruka y Usagi entran al camerino de Michiru y la primera encuentra a un tipo que le desagrada por lo que reacciona con un golpe. Seiya le hace frente diciéndole que tiene una manera rara de saludar. Vemos en esta escena claramente los celos de Haruka, pero una vez que se retiran Seiya y Usagi, Michiru le dice si puede ayudarle a vestirse, algo que, con gusto, acepta Haruka (notamos que sus celos se esfuman cuando le dice eso. Qué forma de tranquilizar tiene Michiru XD).
Haruka y Michiru, una relación amorosa
Escenas Yuri en Sailor Moon
En una escena, Rei y Minako casi se besaron, además algo familiar que ellas dicen es que no necesitan de un hombre (algo curioso, pero los fans decidieron emparejarlas).
Con la llegada de «Three Ligths», se pensó que eran chicos, pero la historia es otra cuando se van transformando y hacen ver la razón de su venida: para buscar a su reina, se disfrazaron de chicos.
Seiya sí ha estado enamorada de Usagi. Estas escenas en las que demuestra su amor hacia ella, las podemos ver en varias ocasiones como cuando la rescata, o al final de la batalla cuando le dice a Mamoru que cuide bien de Usagi, sino se la arrebataría (creo se la quitaría o le haría pagar). Prácticamente fue una advertencia porque no quería verla sufrir de nuevo por la pérdida de Mamoru.
Cabe decir que Seiya ha estado cuidando de Usagi en sus momentos tristes cuando recordaba a Mamoru ya que este no le respondía o le mandaba un mensaje. Cuando pelean con los enemigos, Seiya luchaba por protegerla, su amor se notaba a largas distancias, pero como Usagi sólo tiene ojos y corazón para Mamoru…
Sinceramente, esperaba que ellas se quedaran juntos; recuerdo la escena en que sus amigas de «Three Lights» le prohibieron verse con Usagi, pero ella no hizo caso e igual quería que su voz le alcanzara y eso hizo: cantó muy fuerte y con gran entusiasmo para Usagi, sólo para ella.
El amor consiste en dejar que quien te guste sea feliz con quien realmente ama, una muestra de amor de nuestra querida Seiya hacia «bon bon» según le decía por la forma que tenía Usagi.
Una historia del amor entre mujeres en el manga y anime Antecedentes
El yuri, es un género que trata sobre relaciones románticas entre mujeres dentro del mundo del manga y anime, tiene sus orígenes en la literatura lésbica japonesa del siglo XX. Fue en 1976 cuando Itō Bungaku, editor de la revista Barazoku (La tribu de la rosa, una popular revista de temática yaoi), comenzó a utilizar el término yuri (“lirio” en japonés) para referirse mediante su columna de opinión (denominada Yurizoku no heya, “la habitación de la tribu del lirio”) a las lectoras de obras en las que se narraban este tipo de relaciones, dicho termino con el tiempo quedo recortado de “yurizoku” a “yuri”.
Revista Barazoku
Orígenes del yuri en el manga
Shiroi Heya no Futari – 1971
A comienzos de los años 70, el yuri comenzó a aparecer en las revistas shoujo. Las historias presentaban amores imposibles que casi siempre acababan en tragedia, entre una mujer más madura y sofisticada, y otra más jovial e inexperta. En otros casos, las obras presentaban a uno de los personajes comportándose directamente como un varón.
El primer manga en presentar una relación romántica entre mujeres fue Shiroi Heya no Futari en 1971, creado por Ryoko Yamagishi. También tuvo una notable influencia de la imagen andrógina característica de las estrellas del teatro Takarazuka, que se vio reflejada en numerosas obras que representaban a personajes femeninos de aspecto masculino. Por ejemplo, la protagonista de La Rosa de Versalles (1972), de Riyoko Ikeda, autora también del gran clásico del yuri Oniisama E… (1973) y de Claudine (1978).
El yuri en la actualidad
A principios de los 90, los estereotipos de dos décadas atrás empezaron a dejarse de lado. Obras como Jukkai me no Jukkai (1992), de Wakuni Akisato, se alejan de la tendencia trágica tradicional, mientras la popularísima Sailor Moon (también de 1992) muestra con total normalidad a dos de sus personajes más destacados durante la tercera temporada (Haruka y Michiru) como una pareja estable de dos chicas enamoradas.
En 2003, se lanzó la primera revista manga exclusivamente dedicada al yuri bajo el nombre de Yuri Shimai, seguida por Comic Yuri Hime, lanzada después de que Shimai fuera descontinuada en 2004. Aunque el término yuri sigue siendo popular, la denominación de GL (Girl’s Love, amor de chicas) también ha venido ganando mucha aceptación entre los aficionados y los propios profesionales.
El Yuri en el mundo
Con la creciente popularidad del anime y manga en todo el mundo, el Yuri comenzó a ganar seguidores fuera de Japón. Hoy en día, podemos encontrar una gran variedad de contenido de Yuri producido en diferentes países. Estos contenidos no solo presentan relaciones románticas y sexuales entre mujeres, sino que también exploran temas como la amistad, el amor propio y la identidad.
Importancia del Yuri
El Yuri es importante porque brinda una voz a una comunidad que ha sido marginada y discriminada durante demasiado tiempo. Al presentar personajes femeninos complejos y emocionalmente ricos, el Yuri ayuda a desafiar los estereotipos de género y a fomentar la aceptación y la diversidad en la sociedad.
Además, el Yuri también puede ayudar a crear un sentido de comunidad y conexión para aquellos que se sienten aislados o incomprendidos debido a su orientación sexual. Al ver personajes con los que pueden identificarse y con los que comparten experiencias similares, las personas LGBTQ+ pueden sentirse más aceptadas y menos solas.
Terminología
Tachi: se refiere a la mujer la activa o dominante en la relación. Puede llegar a tener un aspecto masculino o andrógino.
Amane Otori -Strawberry Panic
Neko: se refiere a la mujer pasiva o sumisa en la relación.
Himeko Kurusugawa – Kannazuki no Miko
Teko: mujer que puede ser tanto activa como pasiva.
Kyoko Toshino – Yuru Yuri
Taeko: nombre con que se conoce a los fans del yuri.
Subgéneros
Yuri: es el amor entre dos mujeres. Puede centrarse tanto en los aspectos emocionales como en los aspectos sexuales de la relación.
Candy Boy
Shōjo-ai: amor entre chicas. Es un término análogo a Shōnen-ai (amor entre hombres), adoptado por los fans occidentales para referirse a una relación entre chicas en la cual es más fuerte el elemento romántico que el sexual. Más específicamente, cuando no hay escenas de sexo explícito.
Venus versus Virus
Yuri fake: uno de los términos que se usa en series donde existe una especie de “yuri falso”. Se pueden dar dos situaciones en este caso: que los hombres usen vestidos de mujer y se enamoren de alguna chica, o que los personajes femeninos simulen una situación yuri (lésbica).
Kampfer
Futanari: término para referirse a personas hermafroditas, aunque a veces entra en el terreno del yuri, como en el caso de Stainless Night.
Stainless Night
Lestai / H-yuri: también llamado hentai yuri, en el que las escenas son más explícitas en cuanto a la relación de las chicas. Ejemplos claros son Love and Sex o Maka Maka.
Maka Maka
Conclusión
El yuri ha evolucionado a lo largo de los años y ha dejado atrás los estereotipos trágicos y las representaciones de personajes femeninos comportándose como varones. Actualmente, existen revistas dedicadas exclusivamente al yuri y la temática sigue siendo popular en el manga y anime. La inclusión de relaciones románticas entre mujeres en series de televisión y películas de anime también ha aumentado en los últimos años, reflejando la creciente aceptación y normalización del amor entre personas del mismo sexo en la sociedad japonesa.