Categoría: Reseña

  • JUJUTSU KAISEN – 20 dedos malditos en el menú

    JUJUTSU KAISEN – 20 dedos malditos en el menú

    Usualmente no investigo mucho antes de ver los animes de cada temporada para no «prejuzgarlos» y permitir que se de el «click» de manera natural. Con Jujutsu me pasó así. De inicio el diseño de personajes, los colores, el ritmo y la narrativa me arrancó carcajadas y de pronto me vi sumergida de entrada en una historia de exorcistas y posesiones. Quise más, por lo que ese mismo día busqué el manga y me spoileé. Y no me arrepiento.

    Jujutsu Kaisen, cuya traducción literal es «Guerra de Magia», te transporta a un mundo de magia que desde el primer capítulo te darán ganas de ver el siguiente. El protagonista, un estudiante de preparatoria, parece un chico cualquiera hasta que hace algo que no es «normal». Y poco a poco vemos que definitivamente no lo es.

    La vida de Yuji Itadori siempre fue diferente a la de sus compañeros de clase. Criado por su abuelo desde temprana edad y dueño de una fuerza y velocidad descomunal, no gusta de los deportes y más bien prefiere estar en el Club de Ocultismo.

    Itadori es retado a lanzamiento de bala

    Tiene una actitud relajada, es algo despistado y acepta de buena gana los retos.  Se lleva bien con todos, incluso con el renegón de su abuelo.

    Su vida cambia cuando obtienen en el club de Ocultismo un elemento maldito que prontamente se dedicarán a abrir, y tras la triste muerte de su abuelo, cuyas últimas palabras fueron “ayuda a los demás”. Las escenas se vuelven oscuras, la escuela es poseída por un espíritu maligno que amenaza la vida de sus compañeros.

    Las maldiciones invaden la escuela buscando el dedo de Sukuna

    Aparece en escena Megumi Fushiguro, un chamán que tiene como misión exorcizar y recuperar el “Dedo de Sukuna” que era lo que estaba sellado desde hacía siglos en esa escuela. Dicho sello estaba debilitado por el paso del tiempo. Ryomen Sukuna era llamado el Rey de las Maldiciones, poseía 4 brazos, y fue sellado por partes pues era demasiado poderoso. Al retirarse el sello la oscuridad se apodera de todo.

    Megumi Fushiguro entra en escena

    Horrendos monstruos, también llamados «Maldiciones», aparecen y atacan a los pocos alumnos que estaban en la escuela al final del día de clases. Itadori no se amilana y reparte golpes con toda su fuerza, sorprendiendo a Fushiguro, a quién le está costando lidiar con estos horribles seres que han nacido de las energías negativas que guardan los seres humanos en su corazón y que son atraídos por el “Dedo de Sukuna” pues el que se apodere de dicho dedo se hará muy poderoso.

    Itadori trata con toda su fuerza de ayudar a sus compañeros de clases

    Fushiguro está muy lastimado. Acorralado, Itadori decide comer el dedo de Sukuna para poder salvar a todos. Es un acto descabellado que causaría la muerte instantánea de cualquier humano común y corriente.

    Luego de ingerirlo, un poder extraordinario emana del cuerpo de Itadori, vence con facilidad a las maldiciones y los ojos de Sukuna ven el mundo moderno con ansias de destrucción y muerte. Increíblemente, se escucha la voz de Itadori reclamando su cuerpo ante la sorprendida y casi apagada voz de Sukuna, quien es finalmente contenido en el cuerpo del joven, al recobrar éste el dominio de su propio cuerpo.

    Itadori poseído

    Ahora Itadori es foco de atención de todos los chamanes. Pues ahora es “El Portador” de la maldición de Sukuna y le presentan dos opciones: lo eliminan en ese momento o le van dando a comer los dedos que faltan poco a poco, los cuales son 20 en total. Una vez que logren obtener todos y que él los ingiera, lo exorcizarían con la consecuente muerte del portador, pero se lograría liberar al mundo de la peligrosa presencia de Sukuna.

    Kugisaki, Fushiguro, Itadori y Satoru Gojo

    Se opta por lo segundo y vemos a Itadori entrar a una escuela de chamanes, que está muy disimulada en el mundo moderno. Debe hacerse fuerte física y emocionalmente. Afortunadamente aprende rápido pues el poder que ahora posee lo anhelan otras Maldiciones. Y algunos de los maestros chamanes buscarán eliminarlo pues consideran que es un peligro andante y que en cualquier momento podría perder la lucha constante de contener a Sukuna. Aunque al joven no aparenta causarle mucho esfuerzo reprimirlo. Salvo cuando queda inconsciente de un golpe. Felizmente tiene el apoyo de Satoru Gojo, un poderoso chamán al cual temen y respetan incluso los chamanes más antiguos de la escuela.

    Itadori relajado aún estando poseído

    Todo esto le pone de cuadritos el día a día a Itadori. Y para rematar, Sukuna tiene sus propias intenciones y aprovechará cada ocasión que se le presente para demostrar su fuerza.

    La animación es estupenda, divertida y fascinante; las escenas de acción son para no perder detalle. Acompañada por escenas gore de rigor al tratar con posesiones deformantes y hechicería chamanesca. Momentos cómicos inesperados y efectivos. Personajes complejos que te cautivan capítulo a capítulo.

    La animación es bastante fiel

    El diseño de personajes es similar al manga de estilo shonen. El cual es escrito e ilustrado por Geke Akutami y aún sigue en publicación desde marzo del 2018 . Teniendo ya 15 volúmenes publicados en la revista Shukan Shonen Jump.

    Las secuencias de la trama están bien logradas. Y no es para menos pues el estudio de animación es MAPPA (Maruyama Animation Produce Project Association) y su Director Sunghoo Park. El estudio que nos deleitó con Yuri on Ice, Kakegurui, Dororo, Dorohedoro, Banana Fish, The God of High School y ahora se encarga de la tan esperada última temporada de Shingeki no Kyojin.

    Una historia muy buena y bien animada. Les dejo el opening y el ending al final de esta reseña para que los disfruten. Denle una oportunidad. No se arrepentirán.

    La animación del Opening es tipo abstracta, dejando entrever que Itadori se moverá por ambos mundos. Va al ritmo de Kaikai Kitan del reconocido EVE.

    La canción del Ending  es Lost in Paradise de Ali Feat AKLO, es bastante fresh y relajada. La animación tiene un toque draft de muy buen gusto, recordando a los diseños de modas por sus trazos rápidos y pintado fuera de líneas.

  • «Lady Oscar»: entre la norma y la transgresión

    «Lady Oscar»: entre la norma y la transgresión

    Versailles no Bara, traducido como La rosa de Versalles o Lady Oscar, es un título conocido no solo por los amantes del género shōjo, sino también por todo otaku latinoamericano nacido antes del 2000. Presenta a Oscar François de Jarjayes, última hija del Comandante de la Guardia Imperial, y criada como hombre para poder sucederlo.

    Así como el anime presentaba temas transgresores para la época, como el travestismo, los otakus más jóvenes podrán encontrar en este manga varios temas refrescantes y muy actuales. Por ello, el día de hoy presentaremos, gracias a Ibero Librerías el volumen 1 de La rosa de Versalles.

    Revisitando un clásico: antecedentes de Lady Oscar en el Perú

    Lady Oscar o La rosa de Versalles es un título que no resulta ajeno a los jóvenes otakus. Mucho menos a aquellos que han disfrutado de los primeros animes en señal abierta ni quienes asistieron a las proyecciones de Club Sugoi en los años 90 e inicios del 2000.

    Como parte del primer grupo, recuerdo la novedad cada vez que veía, cuando tenía nueve años, al personaje de Oscar, allá por el 2003 en canal 5. Por esa razón, no puedo evitar la emoción al leer el primer volumen. ¿Qué se siente, ahora a mis 27 años, visitar otra vez esta historia? ¿Qué puedo decir de nuevo sobre esta obra?

    Oscar y María Antonieta. Primera página de La rosa de Versalles, ECC Ediciones (2020).

    Lady Oscar llegó al Perú en 1989, diez años después de su estreno en Japón. Se trata de una obra inserta en el género shōjo, cuyos temas no solo coinciden con las propuestas que trajo el feminismo estadounidense de segunda ola en Japón -la necesidad de debatir sobre sexualidad, familia, trabajo, derechos reproductivos, entre otros- por los años 70. También tiene influencias del Takarazuka Revue, un teatro conformado exclusivamente por mujeres, donde un grupo performa un rol femenino -las musumeyaku– y otro performa papeles masculinos -las otokoyaku-, y la misma literatura de Clase S, género inaugurado por Yoshiya Nobuko en la preguerra y cuyas historias desarrollan la relación entre chicas adolescentes en un espacio exclusivamente femenino.

    A la izquierda, una otokoyaku, y a la derecha una musumeyaku. Vía: Kageki Hankyu

    Para el momento en el que Lady Oscar llegó a nuestro país, nuestra cultura no era ajena, en el ámbito literario, al “travestismo”. Basta recordar la imagen de la mujer-varónmujer vestida con traje de varón para poder viajar con seguridad y pasar desapercibida en la esfera pública– en algunas obras de Shakespeare como Duodécima noche, o lo que quieras, o textos del Siglo de Oro español como la Historia de la Monja Alférez Catalina de Erauso, contada por ella misma. Este uso del traje lo que crea es una narrativa con un cuerpo ambiguo o trans, que, a su vez, permitirá abordar la tensión amorosa entre la mujer-varón y otras mujeres, tal y como sucede en el caso de Viola y Olivia en Duodécima noche, y Catalina de Erauso con sus múltiples prometidas.

    Anne Hathaway en el rol de Viola, en la obra Duodécima noche de William Shakespeare. Vía: The New York Times

    Asimismo, se estrenó en un momento en el que el feminismo y los movimientos LGBTIQ+ en el Perú habían cobrado fuerza. Muchas escritoras e intelectuales peruanas feministas habían unido esfuerzos desde la década del 70 para articularse y visibilizarse en la escena literaria y crítica local. Y en la década de los 80’s se crearon los primeros grupos LGBT en el Perú, con el surgimiento del MHOL y el GALF.

    Todo ello permitió un boom de la literatura LGBTIQ+ peruana en la década de los 90, con la aparición de obras como Las dos caras del deseo (1994) de Carmen Ollé, Ximena de dos caminos (1994) de Laura Riesco, No se lo digas a nadie (1994) de Jaime Bayly, Efecto invernadero (1992) de Mario Bellatin y 56 días en la vida de un frik (1996) de Morella Petrozzi. Estos presentaron personajes con una sexualidad no heterosexual y una performance de género que cuestionaba la dicotomía masculino-femenino.

    Finalmente, en el ámbito de la literatura, del 2000 en adelante encontramos obras que unen la identidad queer con la identidad fan. Títulos que ejemplifican ello son Cromosoma Z (2007) de Jennifer Thorndike, Kimokawaii (2015) de Enrique Planas y Compórtense como señoritas (2019) de Karen Luy de Aliaga.

    Para cerrar estos antecedentes, al contexto histórico-literario hay que sumarle la tendencia homosocial y la larga tradición de colegios femeninos, masculinos y católicos en la capital. Desde el lado de los colegios femeninos, estos fueron espacios predilectos -hasta casi inicios del 2000- para un sector social y económico de la población. Ellos no solamente permitieron a las jóvenes el desarrollo de sus gustos y su personalidad sin una mirada adulta o masculina que las ciñera siempre a los roles de género, sino también se situaba, en ocasiones, como un espacio medianamente transgresor. Este espacio homosocial femenino, permitía, durante festivales o celebraciones, que las chicas performaran papeles masculinos durante las obras, actuaciones o danzas del colegio. Asimismo, tampoco era un espacio ajeno a la violencia física, psicológica o verbal entre chicas, a diferencia del estereotipo de “inherente delicadeza” de la mujer.  

    Por todo lo anterior, al espectador peruano, especialmente al público adolescente femenino –target original del shōjo (1)-, no le serían ajenos los temas presentes en Lady Oscar (2).  

    La rosa de Versalles: shōjo y transgresión

    El primer volumen de La rosa de Versalles no solo resultó transgresor en su época. También presenta algunos temas que podrían resultar llamativos para el lector contemporáneo.

    En primer lugar, la obra presenta diversos tropos clásicos del shōjo: la madurez emocional y física de la joven protagonista -visto en María Antonieta y Oscar-, el desarrollo del amor heterosexual -entre María Antonieta y Hans Axel von Fersen, y más adelante entre Oscar y André-, la amistad apasionada entre chicas -en la relación de princesa y guardián entre María Antonieta y Oscar, y luego entre Oscar y Rosalie-, el principio de hermandad y la rivalidad entre hermanas -visto en Jeanne y Rosalie-, y la contraposición entre la shōjo y la mujer adulta -en el antagonismo entre María Antonieta y Madame du Barry (3)-.

    En segundo lugar, de los tres personajes principales del manga, María Antonieta, Hans Axel von Fersen y Oscar François de Jarjayes, será este último el más transgresor y que resalta las dificultades de ser un sujeto no normativo en la sociedad. Pese a haber nacido mujer, el padre lo cría como hombre y lo asigna como su heredero. Ello no solo le permitirá usar un traje de hombre en el espacio público, sino también el desempeñar un rol distinto al de otras mujeres de su época. Sin embargo, ¿ello supondrá una verdadera liberación y avance para Oscar?

    Esta imposición del padre sobre Oscar creará un sujeto queer, es decir, un cuerpo que se mantiene en la periferia. Estolo podemos ver en múltiples escenas del manga, como cuando decide estar al margen en el conflicto entre María Antonieta y Madame du Barry, o cuando las damas de la corte señalan que se casarían con ella si hubiese nacido hombre. De esta forma, podemos observar a un personaje que es consciente de la posición ambigua en la que se encuentra.

    Sobre la ambigüedad de su posición y el matrimonio, por un lado, el padre tiene la autoridad de darle a Oscar un espacio que, por lo general, es vetado a las mujeres. Pero, por otro lado, la corte de Versalles es un espacio que no garantiza la igualdad entre sus súbditos, ya que hay una distinción de las tareas por género -en su mayoría en correlación al sexo del individuo, salvo en el caso de Oscar- y no brindan una igualdad de derechos a Oscar -como la posibilidad de que se case con otros miembros de la corte- por tratarse de un cuerpo fuera de la norma.

    Esto último se debe a que, en caso Oscar contraiga matrimonio con una mujer, no podría tener hijos legítimos -importante en el sistema de herencias de la corte y de las clases altas, y vital para entender la forma cómo se concibe actualmente la familia-, y de casarse con un hombre no podría cumplir exclusivamente con un rol maternal, ni cuidar del hogar ni administrar los bienes del esposo.

    Además, Riyoko Ikeda resalta esta marginalidad, al situar a Oscar constantemente como espectador incómodo ante los comentarios que realizan las mujeres sobre su “belleza” o “elegancia” (4), o cuando se señalan sus “cualidades femeninas”, supuestamente inherentes a su sexo. Esto nos lleva a un tercer punto, donde es interesante cómo -al menos en la traducción en castellano- hay una fluctuación entre los pronombres masculinos y femeninos para referirse a Oscar, lo cual resalta su carácter ambiguo.

    En conclusión…

    La rosa de Versalles es un shōjo que, en el primer volumen, nos presenta el crecimiento de Oscar François de Jarjayes, quien se sitúa como un sujeto marginal y fuera de la norma. Se trata de un personaje que vive en una sociedad clasista y conservadora, que encuentra paralelos no solo con la sociedad japonesa en la cual nace este manga, sino también con la sociedad peruana de los años 80’s.

    Tal y como se señala en el artículo “Lady Oscar: cuarenta años de la serie animada que rompió esquemas”:

    No deja de ser curioso que un producto de la cultura japonesa —conocida por su apego a las tradiciones— sea el origen de estas reflexiones. Dice Andrea de Pablo que tiene que ver con que el manga es un territorio ficcional donde la ideología oficial se pone en entredicho por medio de comportamientos y reacciones que jamás serían permitidos en la vida real. Pero, es sabido, que este material sí tiene un impacto en quienes lo consumen. El innegable poder de la ficción

    Catherine Subirana (2019)

    Y este poder que tiene la ficción, específicamente el manga y anime shōjo, coloca en primer plano los problemas de la sociedad para crear una esperanza utópica en el espectador. Es decir, genera una esperanza de cambio social, donde todos los integrantes de la sociedad -sea cual sea su sexo, género o sexualidad- pueden gozar, algún día, de los mismos derechos e igualdad.

    NOTAS

    (1) Entonces, vemos paralelos entre el contexto que permitió el surgimiento del shōjo y sus espectadoras en el contexto peruano. Para más información, sobre los antecedentes y evolución del shōjo, leer el artículo sobre Catarsis de Mōto Hagio o el video del Centro de Estudios Orientales – PUCP sobre la evolución de la literatura de Clase S al shōjo y yuri.  

    (2) Público que, en comparación a la crítica y recepción que tuvo Ranma ½ en los 90’s, no criticó ni satanizó a Lady Oscar. Quizás, una razón de ello, es el rechazo hacia la homosexualidad masculina y la transexualidad femenina, en comparación al lesbianismo y la transexualidad masculina, donde la primera fue interpretada o codificada como una amistad, y la segunda presentada como pasajera.   

    (3) Lo cual corresponde también a un enfrentamiento entre la joven adolescente, quien se encuentra en una etapa liminal donde no ha contraído matrimonio ni ha tenido, supuestamente, relaciones sexuales, y la mujer adulta, de quien se espera haya contraído matrimonio y tiene una sexualidad al servicio del marido -o, en su defecto, al servicio de los hombres-.

    (4) En ocasiones las damas de la corte se refieren a Oscar como “elegante” y las parisinas como “apuesto”. Vemos que en ambos casos hay incomodidad, pero en el adjetivo utilizado por las mujeres parisinas, aún más. Quizás se debe a la confusión de estas sobre el sexo de Oscar, ya que creen que es hombre, mientras que las primeras son conscientes de ello y optan por usar un adjetivo que podría usarse indistintamente en hombres y mujeres.

    ¿Hambre de más? Te recomendamos los siguientes textos:

    Arana Blas, Alexandra. 2017. Representación y mecanismos de silenciamiento de personajes femeninos queer en dos novelas peruanas de los años 90: Efecto invernadero y Las dos caras del deseo (Tesis de Licenciatura de Literatura Hispánica, Pontificia Universidad Católica del Perú, Lima, Perú).

    Burkett, Elinor. “Women’s rights movement: political and social movement” Encyclopedia Brittanica. Consulta: 15 de enero de 2021.

    https://www.britannica.com/event/womens-movemen

    Chalmers, Sharon. 2009. Emerging Lesbian Voices From Japan. Nueva York: Routledge.

    Cuba, Lucero. 2012. Entre orgullo y resistencias. Una aproximación al movimiento LGBT en el Perú. Lima: Programa Democracia y Transformación Global. Consulta: 15 de enero de 2021. < https://democraciaglobal.org/wp-content/uploads/Entre-orgullos-y-resistencias-pdf.pdf>

    Driscoll, Catherine. 2002. Girls: Femenine Adolescence in Popular Culture and Cultural Theory. Nueva York: Columbia University Press.

    Escobedo, Angélica. “El travestismo en el siglo de oro español”. Retruécano. Rebeldía retórica. 1 de mayo de 2017. Consulta: 16 de enero de 2021.

    El travestismo en el siglo de oro español

    Frederick, Sarah. 2006. Turning Pages. Reading and Writing Women’s Magazines in Interwar Japan. Honolulu: University of Hawai’i Press.

    Hartley, Barbara. 2015. “A Genealogy of Boys Love: The Gaze of the Girl and the Bishonen Body in the Prewar Images of Takabatake Kasho”. Boys Love Manga and Beyond. History, Culture and Community in Japan. Eds. Mark McLelland, Kazumi Nagaike, Katsuhiko                 Suganuma y James Welker. Jackson: University Press of Mississippi, pp. 21-41.

    Ikeda, Riyoko. 2020. La rosa de Versalles. Volumen 1. Traducido por Yasuko Tojo. Barcelona: ECC Ediciones.

    McLelland, Mark y James Welker. 2014. “An Introduction to “Boys Love” in Japan”. Boys Love Manga and Beyond. History, Culture and Community in Japan. Eds. Mark McLelland, Kazumi Nagaike, Katsuhiko Suganuma y James Welker. Jackson: University Press of Mississippi, pp. 3-20. 

    McLelland, Mark. 2016. “From Salor-Suits to Sadists: ‘Lesbos Love’ as Reflected in Japan’s Postwar ‘Perverse Press’”. U.S.- Japan Women’s Journal. Honolulu, número 27, pp. 27-50. Consulta: 23 de setiembre de 2020. <http://www.jstor.org/stable/42771918>

    Nagaike, Kazumi. 2010. “The Sexual and Textual Politics of Japanese Lesbian Comics: Reading Romantic and Erotic Yuri Narratives”. Electronic journal of contemporary Japanese studies. <http://www.japanesestudies.org.uk/articles/2010/Nagaike.html>

    Robertson, Jennifer. 1992. “The Politics of Androgyny in Japan: Sexuality and Subversion in the Theater and Beyond”. American Ethnologist. Volumen 19, número 3, pp. 419-442. Consulta: 23 de setiembre de 2020. <www.jstor.org/stable/645194>

    Shamoon, Deborah. 2011. Passionate Friendship. The Aesthetic of Girl’s Culture in Japan. Honolulu: University of Hawai’i Press.

    Subirana Abanto, Katherine. “Lady Oscar: cuarenta años de la serie animada que rompió esquemas”. El Dominical. Suplemento de El Comercio. 22 de octubre de 2019. Consulta: 15 de enero de 2021. <https://elcomercio.pe/eldominical/lady-oscar-el-anime-que-rompio-esquemas-noticia/>

    Takarazuka Revue. Página Oficial. Consulta: 15 de enero de 2021. <https://kageki.hankyu.co.jp/english/index.html>

    Tsuchiya Dollase, Hiromi. 2001. “Yoshiya Nobuko’s ‘Yaneura no nishojo’: In Search of Literary Possibilities in ‘Shōjo’ Narratives”. U.S.-Japan Women’s Journal. Honolulu, número 20/21, pp. 151-178.

  • Los colores del héroe de Konoha: Reseña de Naruto Illustration Book

    Los colores del héroe de Konoha: Reseña de Naruto Illustration Book

    Para los lectores de manga, es común quedarse maravillado ante la estética o calidad de una portada o ilustración y detener el flujo de la lectura para admirar alguna viñeta ante la que no podemos evitar contemplar cada detalle que nos interpela emocionalmente. Son esos momentos los que reafirman la creencia de que el manga es un arte con una increíble capacidad expresiva. Precisamente, los artbooks e illustration books capitalizan dicha creencia cuando congregan lo mejor de la obra de algún mangaka o del imaginario visual de alguna historia que acelera el kokoro de los otaku. Ese es el caso de Naruto Illustration Book, vibrante protagonista de esta reseña.

    Viz media (2010). Fuente de fotografía: Alessandra Gamarra

    Edición Naruto +

    Naruto Illustration Book se lanzó originalmente en Japón casi 9 años después de la publicación del manga y es el segundo de tres libros de ilustraciones de la obra de Kishimoto Masashi . La edición es de un atractivo tamaño A4 con una cubierta plástica que exhibe al ninja rubio en todo su esplendor y si se remueve, podemos encontrar una tapa blanda con la famosa viñeta del manga que muestra a Naruto tras su regreso del viaje de entrenamiento con Jiraiya, específicamente cuando se sube a un poste para admirar a su querida Konoha. Los dibujos son presentados en hojas plastificadas y sin duda es un artículo que todo fan querrá tener además por los extras que incluye (¡Sí, regalos!).

    Cuando se abre el libro, se puede encontrar una plancha de stickers de las primeras 46 portadas de los tankōbon, muchas de las cuales son icónicas como la del primer tomo o marcan hitos en la historia de Naruto según su propio autor como la del tomo 4 que muestra a Naruto con Haku y Zabuza, la 26 y la 27 que presentan a Naruto y a Sasuke respectivamente en su primera pelea en el Valle del fin o la 42 que expone la última reunión de Naruto con Jiraiya. Además, la edición trae un poster desplegable de los nueve jinchūriki con sus bijū cuya información sobre sus nombres y aldeas de origen fue por primera vez revelada a través de esta obra que es un deleite visual.

    El ninja, su aldea y su lucha a todo color

    Uno de los elementos clave del Naruto Illustration Book y que se puede notar incluso pasando rápidamente sus páginas es la explosión de color que son cada una de sus ilustraciones más allá de la paleta base del manga. En relación con ello, en una entrevista en el 2015, Kishimoto-sensei reveló que Naruto fue hecho analógicamente y que se divertía con sus asistentes aplicando los tonos de color. Precisamente, el coloreado, las sombras y la iluminación son los elementos distintivos de esta obra que revelan el trabajo de artesano de su autor y su equipo quienes le dan personalidad, fuerza, vida y belleza a los dibujos y que transmite exitosamente el espíritu de la historia y su protagonista.

    Las ilustraciones no solamente incluyen a algunas de las portadas, sino también a dibujos realizados  por Kishimoto-sensei para la publicación en la Weekly Shōnen Jump, así que en muchas se emplean técnicas artísticas o conceptos particulares que provoca coleccionar. Además, todas estas se encuentran limpias de cualquier logo del título o texto de la publicación, así que el foco se centra totalmente en el arte. Dicho arte está dividido en tres secciones temáticas referidas a través de kanjis, de las cuales la primera lleva el nombre de Shinobi y presenta (a excepción de una imagen) una diversa selección de ilustraciones individuales de Naruto tras su regreso a Konoha.

    A diferencia del primero, los otros dos apartados sí muestran a otros personajes y no solamente se restringen a la segunda parte del manga. En ese sentido, el segundo lleva el nombre de Hoja y se concentra en el equipo 7, los 11 de Konoha, los maestros del protagonista u otros shinobi que conoce en su camino ninja. No obstante, el capítulo más sobresaliente es el llamado Guerra en el que se exhiben potentes ilustraciones del arco de Pain, de Akatsuki, de los conflictos de Sasuke y de la eterna lucha de este último con Naruto. Al respecto, ovación de pie para el dibujo final que compara su batalla con la de los kami Raijun y Fujin (narufans, tengan cuidado con su kokoro).

    Viz Media (2010)

    El festival artístico para los ojos está asegurado, pero esta edición tiene un ingrediente adicional que plantea otra lectura al libro y que emocionará a los fanáticos.

    Feat. Kishimoto-sensei

    En una entrevista del año 2012, Kishimoto-sensei aceptó que la agenda de un mangaka es bastante demandante, pero que era el trabajo perfecto para él por su amor a dibujar manga y precisamente los fans pueden tener un vistazo de este mundo personal del autor a través del Naruto Illustration Book que incluye sus comentarios a cada una de las ilustraciones. Llegamos a conocer desde el cansancio que sentía por momentos hasta las recomendaciones que recibía de parte de sus asistentes o de la Weekly Shōnen Jump, la revista en la que siempre soñó publicar. Asimismo, Kishimoto-sensei revela los conceptos detrás de cada uno de los dibujos.

    Dichos comentarios revelan también muchas de las vivencias de otros mangakas como la autocrítica, las historias detrás del quehacer artístico o los elogios y autosatisfacción que se llegan a conseguir por el resultado final como es el caso de la ilustración del número 52 que es una de las favoritas de esta redactora. Del mismo modo, queda patente el sentido del humor de Kishimoto-sensei que sin duda plantea divertidas relecturas a sus creaciones como cuando se ríe de su propio dibujo de un caballo o descubre la presencia de su propio gato Shu en una de las ilustraciones donde es presentado como una estatua. Sin duda, otro aspecto que los narufans amarán.

    Viz Media (2010)

    Veredicto final

    Recomendado para todos los narufans coleccionistas y aquellos narufans que no quieren quedarse atrás de los coleccionistas. También, es una muy buena adición para los fanáticos de todo el arte de las obras de la Weekly Shōnen Jump o del manga en general y si aún no tienen ningún artbook o illustration book anímense a adquirir alguno, no se van a arrepentir. Naruto Illustration Book consigue el objetivo de transmitir la vibrante energía y la fuerza dramática de la obra de Kishimoto-sensei al mismo tiempo que acerca a los lectores al autor y viene con un par de extras que todo fan estaría contento de tener.

    Puedes encontrar Naruto Illustration Book en Ibero Librerías.

    Viz Media (2010)

    Ficha técnica

    Editorial: VIZ MEDIA

    Año: 2010

    Páginas: 100

    Presentación: Tapa Blanda

    Peso: 0.5kg

    Ancho: 21cm

    Alto: 29cm

    Aquí les dejamos un par de entrevistas a Kishimoto Masashi, donde habla de su trabajo como mangaka:

    INTERVIEW: Masashi Kishimoto – Feb 13, 2012

  • Reseña Manga: «Solanin», de Inio Asano

    Reseña Manga: «Solanin», de Inio Asano

    NOTA: Después de «La chica a la orilla del mar», llegó el momento de reseñar «Solanin», obra de Inio Asano, conocido como «el mangaka de nuestra generación» (si han leído sus mangas o mi anterior reseña, se harán una idea del porqué).

    AGRADECIMIENTOS: Este trabajo se basa en el manga editado (en inglés) bajo el sello de VIZ MEDIA, editorial que pueden conseguir (en Perú) gracias a Ibero Librerías.

    DATO: Las imágenes utilizadas en esta reseña pertenecen a Viz Media, y a páginas web especializadas en cómic y cultura popular reseñadas en las fuentes bibliográficas.

    Portada de Solanin, a cargo de Viz MEDIA (2008, primera impresión)

    Sinopsis

    Solanin está dividida en 28 capítulos (en la edición de VIZ Media, se incluyen episodios a color y un epílogo del mangaka):

    Este manga nos traslada a la historia de Meiko Inoue y Naruo Taneda, quienes desde hace 6 años son pareja, hace dos se graduaron de la universidad y hace uno que viven juntos en un apartamento en Tokio. Meiko tiene un trabajo de oficina que le permite pagar el alquiler de su apartamento, mientras Taneda trabaja como un ilustrador en una compañía de prensa y diseño gráfico, ganando poco pero lo suficiente para tomar parte de la carga de los gastos de su pareja. Mientras que Taneda a menudo se encuentra con sus compañeros de banda de sus días de universidad, todavía siente que algo falta; sus compañeros de banda saben qué es: tienen que salir, promoverse y dejar que sus canciones sean escuchadas por una multitud más grande; que ha sido su sueño desde su primera reunión en el club de música de la universidad.

    Infeliz con el ritmo de sus vidas de graduado «normales», las cosas cambian cuándo dos decisiones importantes son tomadas por los protagonistas: Meiko decide dejar su trabajo, y Taneda decide dedicar tiempo para escribir su primera canción apropiada para la banda. Estando libre de sus viejas rutinas, ahora se encuentran inciertos de adonde los llevara su nueva vida. Lentamente, Meiko y Taneda enfrentan su imprevisible futuro juntos pero una tragedia inesperada ocurre, cambiando sus vidas y las de sus amigos para siempre.

    Izquierda a derecha: Meiko Inoue, Kato Kenichi, Jiro Yamada, Ai Kotani y Naruo Taneda. Personajes protagónicos y miembros de la banda musical Rotti

    ¿Por qué leer Solanin?

    Podría escribir infinitamente, y nunca acabaría de hablar sobre todo lo que me suscita Solanin. Es por eso que (y para no hacerles tanto spoiler para que la disfruten por sí mismos) esta vez solo tocaré algunos temas y/o reflexiones que me han ido surgiendo al leer, procesar y analizar esta obra.

    Coming-of-age y el llamado de nuestra generación

    Si hay una razón fundamental por la que Inio Asano es llamado «el mangaka de nuestra generación», es justamente porque ha sabido muy bien representar nuestro sentir como jovénes «millenials» respecto a los dilemas existenciales a los que nos enfrentamos ,particularmente, una vez entrada a esa caótica etapa posuniversitaria y laboral (¿has odio hablar de la crisis de los veinticinco?). Esa es una de las razones por las que logra conectar tanto con nosotros pese a que no seamos, en un sentido estricto, parte de la juventud japonesa. No obstante, ahora que como investigadora «otaku» conozco un poco más sobre la cultura y sociedad nipona, compartiré algunos de estos dilemas que nos conectan aún más (shintoísticamente hablando) con nuestros congéneres del país del sol naciente.

    La década de los noventa generó un gran impacto en Japón debido a la crisis financiera que surgió en este periodo luego de la caída de la denominada «burbuja (económica)», fenómeno que repercute hasta el día de hoy en la sociedad nipona. Como resultado, los jóvenes se enfrentaron a un panorama incierto, angustiante y que induce a una sensación de frustración y/o vacío. Panorama que complejiza aún más el crecimiento/maduración que necesitan para incorporarse al mundo (real) adulto. Es en este panorama donde nuestros (5) personajes principales se ven enfrentados a escoger qué tipo de vida (adulta) quieren vivir. En ese trayecto, cada personaje se enfrenta a sus propios dilemas, pero destaco dos de los más antagónicos y conocidos por la humanidad: escoger entre una vida apática y monótona, pero cómoda o «llevadera», o una llena de más riesgos e incertidumbres, pero con grandes dosis de libertad y ganas de vivir. Es en este devenir de dilemas que ocurre el evento más drámático de la historia, a partir del cual los protagonistas (especialmente Meiko), se enfrentarán a nuevas crisis y, por ende, a nuevos replanteamientos de lo que quieren hacer y ser.

    Slice of life: meditando y explorando con las cosas de la vida

    Coincido con otros autores y reseñistas de este manga en que se puede entender/leer/interpretar esta obra en dos partes que marcan de forma particular la trama de la misma.

    La primera (que abarcaría aproximadamente la primera mitad de la trama) destaca por presentarse predominantemente como un «slice of life». Es por esta razón que esta sección me pareció mucha más lenta que la siguiente en su avance narrativo. Sin embargo, considero que el autor lo diseño así para darle coherencia y sentido a la obra (aunque eso no implica que lo cuente todo en un sentido lineal, como bien lo reflejan sus flashbacks). Ese sentido consiste en que en los primeros episodios suceden las dos acciones más importantes para el desarrollo de la trama: la renuncia de Meiko y Taneda a sus respectivos empleos «ordinarios» y monótonamente agobiantes, para hacer cosas que realmente los motiven. A partir de estas acciones, se irán desencadenando nuevas interrogantes existenciales que fungirán como «caldo de cultivo» para los sucesos particularmente más importantes de la segunda parte.

    La segunda sección en que está dividida esta historia no deja de lado las cavilaciones de los protagonistas. Sim embargo, y como mencioné anteriormente, es la acción la que toma protagonismo en base a las deliberaciones tomadas por los mismos. Acciones que necesariamente repercutirán seriamente en sus vidas. Asimismo, otro aspecto a resaltar en este contexto es la presencia del budismo zen (o, al menos, esa fue mi lectura personal): no importa cuando mediten y (re)mediten Meiko o Taneda, la única manera de encontrar las respuestas a sus interrogantes, de saber si los caminos que escogieron son correctos o no, es experimentándolos. Solo de esa manera podrán entender (para sí mismos) cuál es el sentido verdadero de la vida y la felicidad.

    Juventudes, amistades y amores en tiempos sin esperanza

    En medio de la crisis existenciales que viven los jóvenes protagonistas, no solo cuestiones como el dinero o el trabajo son importantes para pensar en su futuro, sino también la amistad y el amor. En ese contexto, Meiko y Taneda son una pareja interesante: llevan 6 años juntos, y se conocieron en el club de música de la universidad, donde también conocieron a sus amigos en común, con quienes forman una banda (llamada Rotti) y un grupo de pares entrañable por sus ocurrencias y gran apoyo mutuo. Pero además de Meiko y Taneda, está la pareja conformada por Ai Kotani y Kato Kenichi. Ambas parejas tienen sus propios conflictos, pero a su manera aprenderán a como lidiar con ellos en pos de intentar seguir viviendo juntos y en consonancia. Yamada (o Rip como se hace llamar), es el soltero del grupo con más aspecto de rockero «intimidante» (y que luce mayor que los demás, pese a que todos serían de la misma, o casi de la misma, edad); sin embargo, es un buen tipo (con un secreto amoroso e inesperado que será develado casi al final de la trama), que servirá de guía y soporte tanto para Taneda como Meiko. Es gracias a la vivencias personales y compartidas en y con los amigos de la banda que nuestros protagonistas van madurando a sus ritmos y necesidades vitales.

    Estética: hiperrealismo y mono no aware

    Como siempre que hablamos de Asano, es necesaria aludir a su «estética» manga. En ese sentido, y a diferencia de otros trabajos como «La chica a la orilla del mar», en Solanin es menor la presencia de las escenas paisajísticas (rurales y urbanas) típicas de este mangaka. No obstante, mantiene el estilo hiperrealista que los caracteriza. Por ejemplo, resaltan escenarios de Tokio dibujados de una manera tan real; realismo exacerbado, además, por los elementos fotográficos colocados en dichas escenas, tanto orgánicos (plantas, árboles) como inorgánicos (avenidas, así como interiores de vagones de trenes que se mueven a lo largo de la capital nipona). Asimismo, es inevitable que me exprese también sobre esas escenas tan impactantes que tocaron mi corazón por ser mono no aware (para entender mejor este concepto, pueden ver mi reseña sobre la otra obra de Asano que ya mencioné). Escenas que destacan, sobre todo, por ser espacios donde la naturaleza se luce en armónica convivencia con la ciudad. Es en la contemplación de estas escenas que los personajes experimentan tristeza, dolor e incertidumbre, pero al mismo tiempo atisbos de alegría, paz, y esperanza.

    Música: el sentir de Solanin

    Es inevitable recalcar que unos de los elementos que caracterizan la obra de Asano es la música. Más aún en un manga como Solanin, donde actúa también como un personaje simbólico relevante y totalmente vital para la trama. En ese contexto, siento que Solanin (independientemente de si tiene o no un significado a nivel linguístico) actúa como musubi, es decir, como lo que articula/conecta a todos los elementos, personajes y sucesos que dan coherencia y sustancia a esta obra. Es la canción que escribe Taneda cuando se motiva a tomar enserio la música que tanto disfruta junto a su guitarra y su banda. La que escribió para dedicarla a Meiko. Una canción sobre un amor profundo que está por despedirse (pero que puede significar mucho más). Es la canción que luego será apropiada por Meiko no solo para corresponder y agradecer el gesto de su amado, sino para encontrar en ella nuevos atisbos de esperanza.

    Reflexiones finales

    Leer este manga ha sido una experiencia maravillosa. En cada página encontrarás los hilos de una historia que representa muy bien a los jóvenes japoneses de nuestra generación. No obstante, las emociones, sensaciones, pensamientos y lecciones que nos deja esta historia son tan humanas que cualquiera puede identificarse, empatizar y proyectarse en estos personajes sin importar su edad, genero, mística, nacionalidad, etc. Porque Solanin es como la vida misma: a veces te sonríe, a veces te complejiza el camino y te desalienta a la nada, pero a veces también, y cuando menos te lo esperas, te ofrece nuevos caminos de esperanza.

    ¿Dondé adquirir el manga?

    Para adquirir «Solanin» puedes consular la página de Facebook de Ibero Librerias: búscala como @iberolibreriasoficial  

    Bonus track:

    Les dejo «Solanin» en la versión musical de la película Live-Action homónima basada en este manga.

    Fuentes y otras reseñas que puedes consultar sobre Solanin:

    https://ramenparados.com/manga/solanin/

    https://rolerodelamancha.wordpress.com/2019/02/21/resena-del-manga-solanin/

    https://elbauldelasopiniones.wordpress.com/2014/11/16/resena-de-solanin/

    https://ouroboros.world/manga/solanin-de-inio-asano

    https://elpalomitron.com/resena-solanin-de-inio-asano/

    https://comiqueros.cl/solanin-de-inio-asano-musica-relaciones-y-jovenes-jugando-a-ser-adultos/

  • La sorpresa de Beastars

    La sorpresa de Beastars

    Paru Itagaki, la mangaka creadora de Beastars, siempre fue una allegada a los animales. Como hija de Keisuke Itagaki, mangaka de títulos interesantes como Baki o Gauroden, heredó el talento en su pluma y plasmó sus emociones y sentimientos por medio de animales antropomorfos. Ella piensa que los animales y los humanos nos parecemos mucho, aunque el tema cognitivo nos diferencie.

    Es así como Paru creó la historia de Beastars , mezclando el prejuicio social de los humanos con las características antropomorfas que le damos a los animales. Con un toque de fantasía que hace que cada capítulo se parezca más a la realidad, resulta una propuesta interesante. Y se los dice alguien que no se considera ¨furra¨. Lo siento tenía que decirlo.

    No simpatizo con este tipo de anime, pero sinceramente, Beastars tiene lo necesario para ser un anime memorable. Comencemos con la reseña: nuestro tímido lobo Legosi, debe adaptarse a la complicada etapa de vida llamada adolescencia, siendo un carnívoro por excelencia debe ser una persona fuerte, viril, con iniciativa, pero nuestro Legosi es taciturno, relajado y con un noble corazón. Ese corazón que no puede controlar a veces y que lo lleva a ejecutar acciones que no desea, como la vez que el instinto le ganó y casi devora a una pequeña coneja blanca llamada , Haru, alumna de último año que es la hembra favorita de los herbívoros.

    Ese corazón traicionero que tiene Legosi, es lo que lo lleva a enamorarse en poco tiempo de la pequeña coneja blanca, que es acosada de manera constante por las hembras de otras razas, ya que es la favorita en la sabana. Bueno, bien dicen que la secundaria es una jungla, en Beastars se demuestra este tema con firmeza. Competitividad, envidia, instinto de redención y más verás en esta obra de Paru Itagaki.

    Recomiendo el título totalmente, es una historia fresca, aunque algunos digan que se parece a Zootopia, por favor, no sean injustos , esto es anime, lenguaje audiovisual no apto para niños. Aprovechen en ver una historia interesante, entretenida y que hará reflexionar con los roles que la sociedad nos impone día a día.

    Actualmente la primera temporada se encuentra en Netflix y su próxima llegará a la plataforma el 2021.

  • Cuando el viento se levanta hay que tratar de vivir

    Cuando el viento se levanta hay que tratar de vivir

    Hace un mes empecé a ver de nuevo una joya del estudio Ghibli titulada ¨Cuando el viento se levanta¨ ¨Kaze Tachinu¨ que tuve la suerte de ver en formato borroso hace algunos años, por ello cuando apareció en la paleta de recomendados en Netflix no dudé en darle ¨reproducir¨ y vaya que hermoso es el hd.

    Podría llenar de halagos acostumbrados a la película por solo ser dirigida por Hayao Miyazaki y ese clan de ilustradores legendarios del estudio creador de éxitos como ¨El Viaje de Chihiro¨, ¨Mi vecino Totoro¨ o ¨Náusica del Valle del Viento¨ pero no, eso sería realmente injusto.

    Haremos un merecido análisis a este joya de la animación japonesa que no puedes dejar de ver si en verdad te gusta el anime. Comencemos.

    El director de la cinta animada, Hayao Miyazaki, aquel genio que le encanta presentarnos arquetipos de niños y personas adultas mayores que guían a los personajes, en este caso opta por llevar a la pantalla grande una novela corta de Tatsuo Hori.

    La historia nos narra la vida de Jirō Horikoshi, ingeniero aeronáutico nipón que diseñó el avión de combate Zero, seee suena a Code Geas ese nombre pero en la vida real nuestro pequeño niño japonés fanático de los aviones existió, estudió mucho y logró revolucionar la ingeniería aeronáutica japonesa.

    Como es de costumbre en Miyazaki nuestro prota es guiado por personas mayores que él, maestros que marcarán las pautas de sus hazañas y serán empuje en sus derrotas, en la primera parte de la historia el ingeniero aeronáutico italiano, Giovanni Caproni, lo sorprenderá en sueños a Jiro y más adelante un personaje de la realidad, el alemán, Hans Castrop, lo hará reflexionar del valor de la ciencia y como el orgullo de los países pueden convertir un sueño en una pesadilla. Cosa que sucede gracias al inicio de la Segunda Guerra Mundial.

    La historia contiene muchos sucesos de la historia japonesa como el gran terremoto de Kanto de 1923 que remeció los cimientos sociales como económicos y la Gran Depresión, que Japón heredó gracias a la Primera Guerra Mundial, es en ese escenario que nuestro prota tendrá que sortear los vientos fuertes de crecer y convertirse en un profesional en medio de incendios, crisis financiera y un ambiente negativo de la misma sociedad que lo rodea.

    En ese interín, en el mar de la adolescencia y juventud, conocerá a la pequeña , Nahoko Satomi, su futura esposa, que lo marcará de por vida. Sinceramente esta relación y creación del personaje de Nahoko es un 20 sobre 20 para Miyazaki. Ella representa ese viento que tanto amó Horikoshi, ese fugaz, maravilloso y efímero viento, que tanto deseaba dominar para cumplir su sueño de sacar a Japón del retraso industrial aeronáutico que estaba subyugado por causa de no querer innovar.

    Nahoko lo es todo, una joven vivaz llena de vida que se le va acabando el tiempo por ser una paciente de Tuberculosis, enfermedad que era condena de muerte en esa época. A pesar del terrible final que la joven tendría, Jiro, apuesta por todo y se casa con ella, tal como los aviones que él desea fabricar, a pesar que sabe del trágico final que tendrán, a causa de la inminente guerra, él desea dar un paso más y seguir adelante por que ¨Cuando el viento se levanta, hay que tratar de vivir¨

    Frase que se repite con precisión en puntos claves de la película. En estos tiempos de pandemia mundial ocasionada por el virus Covid-19, la película de Miyazaki, nos da una lección mas que solo entretener , debemos seguir firmes, agarrados de nuestro sueños, aunque sean imposibles o tengan la posibilidad de un trágico final, aprovechemos la fuerza de los vientos y sigamos adelante.

    Puntaje
    5/5

  • Revisitando un clásico: Reseña de Cardcaptor Sakura Collector’s Edition 1

    Revisitando un clásico: Reseña de Cardcaptor Sakura Collector’s Edition 1

    Hay historias que marcaron a gran parte de la audiencia peruana que a inicios de la década del 2000 disfrutaba de series anime en señal abierta. Una de esas historias es Cardcaptor Sakura, basada en el manga del mismo nombre del grupo de autoras CLAMP. Este clásico del comic japonés shōjo así como del subgénero mahō shōjo es una obra imprescindible, además de ser una narración a la que muchos le tenemos un inmenso cariño. Por esa razón, el lector comprenderá la emoción que embargó a esta redactora cuando tuvo en sus manos el primer volumen de la Collector’s Edition del manga de Cardcaptor Sakura, flamante protagonista de esta reseña.

    Una historia conocida y una edición que todos deberían conocer

    Para los recién iniciados y para aquellos que se quieren regodear en la nostalgia, les decimos que Cardcaptor Sakura cuenta la historia de Kinomoto Sakura, una niña de 10 años que va en cuarto año de primaria en la Escuela Tomoeda, pero además de su vida normal se dedica a capturar las llamadas cartas Clow que se liberaron de un misterioso libro que encontró en la biblioteca de su padre. Dicho libro era resguardado por un—aparentemente—pequeño guardián llamado Keroberos (Kero-chan para los amigos) que al emerger del libro y notar el poder mágico de Sakura, la elige para evitar el desastre que caerá sobre el mundo si las cartas siguen libres.

    Esta edición de Cardcaptor Sakura, publicada originalmente entre 1996 y 2000 en la famosa revista Nakayoshi que también fue el hogar de Candy Candy, destaca en, primer lugar, por tener un tamaño más grande que el formato normal tankōbon, así que podemos disfrutar en mayor detalle del arte de CLAMP. La tapa es resistente y cuenta con hojas plastificadas que suman a la elegancia ya conseguida por la bella carátula, dibujada por las autoras especialmente para esta edición. Si bien está en inglés, la traducción ha sido revisada para esta versión que viene acompañada de unas cartitas al estilo Clow que al unirse con las de los otros volúmenes forman un dibujo sorpresa.   

    Kodansha (2019)

    La magia del dibujo de CLAMP

    En una entrevista del año 2001, Ohkawa Nanase, una de las cuatro miembros de CLAMP y guionista de Cardcaptor Sakura, señaló que desde el inicio pretendía que toda la propuesta visual de la obra transmitiera suavidad, así que Mokona, una de sus compañeras, señala en la misma entrevista que ella les pidió que se apostara por líneas curvas y delgadas. Lo maravilloso de la Collector´s Edition es que—precisamente por el tamaño—el lector puede apreciar perfectamente los inicios y finales de cada uno de los delicados trazos de las mangakas, así que el dibujo se siente vivo. Ohkawa tenía toda la razón en su propuesta ya que este tipo de líneas muestra todo su potencial en el mahō shōjo.

    Como deben saber los amantes de este subgénero, el diseño de personaje de las heroínas, especialmente los trajes, es clave para el código visual de las obras. En otra entrevista del 2000, Mokona mencionó que, al estilo de Daijdouji Tomoyo, la mejor amiga de Sakura, diseñó 200 vestidos para la ama de las cartas y el nivel de detalle del manga así como su calidad supera en gran medida al anime y deja al lector con el deseo de convertirse en una chica mágica. Además, los fondos conformados por tramados, flores y encajes son una prueba del trabajo de las autoras que incluso, como señaló Nekoi Tsubaki en el 2001, tuvieron que revisar diccionarios de flores para conseguir el efecto deseado.   

    Kodansha (2019)

    El inicio de una historia más que disfrutable

    A diferencia del anime que inicia con un día normal en la vida de Sakura, el cual es alterado por el encuentro del libro con el mazo de las cartas Clow, el manga empieza en medio de la captura de la tercera carta: salto. En ese sentido, desde el comienzo el relato demuestra su dinamismo y buen ritmo, al mismo tiempo que cuenta con una muy buena comedia que se alimenta de las peculiaridades de cada uno de los personajes que vemos en este primer volumen. Los globos de pensamiento y las cartelas generan efectos muy divertidos, mientras que las narraciones de Sakura que, incluso rompe la cuarta pared, nos transmiten la vitalidad de su particular punto de vista.

    En correspondencia con la propuesta de suavidad en Cardcaptor Sakura, Nekoi mencionó en el año 2000 que el manga tenía el objetivo de apostar por el blanco en los paneles antes que por el negro, en ese sentido, las hojas se perciben ligeras y la lectura no se siente sobrecargada. El público de la revista Nakayoshi comprende a niñas de cuarto, quinto y sexto de primaria, así que pensando en ellas, tampoco hay un exceso de texto, sino que se apuesta por lo visual que también apunta a la sutileza. Estos rasgos se pueden percibir en cada uno de los siete números que congrega este volumen y que suelen centrarse en la lucha por capturar las cartas, pero también van más allá.

    Kodansha (2019)

    ¿Sólo una historia kawaii?

    Si bien CLAMP ya había trabajado shōjo antes, Tim Lehmonn remarca que sus obras tenían un tono bastante oscuro con tendencia a la tragedia y esto puede sorprender a muchos fans que sobre todo conocen el trabajo de las autoras a partir de Cardcaptor Sakura. Como afirmó Ohkawa en el 2001, cuando ya habían terminado Magic Knight Rayearth, querían hacer una historia kawaii, donde nadie muriera y el resultado fue la narración de nuestra querida Sakura. No obstante, a pesar del optimismo que transmite este título, el relato le da un lugar a la complejidad familiar y social correspondiente a partir de la mirada de una niña casi adolescente.

    La muerte de la madre, el duelo de la familia, la dinámica familiar monoparental, la construcción de la feminidad y masculinidad, así como el cuestionamiento a las normas sociales en relación con el amor y la identidad de género son algunos de los temas que las CLAMP tratan en este primer volumen. Al mismo tiempo, no pierden la atención de su público, quien disfruta tanto de las batallas de su heroína, el enamoramiento de Sakura por Yukito, las ocurrencias de Kero y los trajes, así como es consciente de la pena de la familia Kinomoto, la controversia sobre el matrimonio entre los padres de la protagonista, el amor de Sonomi y Tomoyo por Nadeshiko y Sakura respectivamente y la sugerencia (al menos en este primer volumen) de los sentimientos entre Touya y Yukito.

    Kodansha (2019)

    Veredicto final

    Cardcaptor Sakura Collector’s Edition volumen 1 es una edición más que necesaria para los fanáticos de la historia y del trabajo de CLAMP, además resulta atractiva para cualquier coleccionista de manga o recién iniciado que planea adentrarse en el subgénero mahō shōjo a través de un clásico en una muy buena versión. La obra es una combinación de calidad de formato, arte de gran nivel potenciado por las características de la edición y una historia divertida que no por ello sacrifica una complejidad pensada para su público. Sin duda, uno termina contando las monedas para adquirir los seis bellos volúmenes. 

    Puedes encontrar Cardcaptor Sakura Collector’s Edition 1-6 en Ibero Librerías, donde si eres seguidor de Proyecto Sugoi puedes adquirir tus mangas con 20% de descuento.

    Kodansha (2019)

    Extra

    A raíz de esta reseña, la redactora se ha obsesionado un poco con las entrevistas a CLAMP, lo que ha dado como consecuencia que encuentre algunos datos curiosos. Uno de ellos es esta canción llamada Shoujo Jidai de la cantante Hara Yuko, la cual era escuchada por Ohkawa mientras trabajaba en Cardcaptor Sakura. La autora señaló que le inspiraba el ánimo correcto para recordar a su primer amor y escribir su obra. Este mismo tema es el ending número 3 del anime Yawara! que cuenta la historia de una chica que se debate entre su vida como judoka y como chica normal. Altamente recomendable para elevar la nostalgia al nivel dios.

    Fuentes de las entrevistas

    • Lehmon, T. (2005). Manga: Masters of the Art. Harper Design.
    • CLAMP (2001). Card Captor Sakura Memorial Book. Kodansha. Entrevista traducida del japonés por Bell.
    • Puff (2000, octubre 1) A Puff Exclusive!? The “I Pressed CLAMP About Their True Intentions ♡” Interview. Puff (Zassosha). Entrevista traducida por Silano Sepiæ.

    Ficha Técnica

    Editorial: Kodansha

    Año de edición: 2019

    Páginas: 192

    Presentación: Tapa blanda

    Peso: 0.75 kg

    Ancho: 18cm

    Alto: 25 cm

  • La grata sorpresa de Carole and Tuesday

    La grata sorpresa de Carole and Tuesday

    Sinceramente, a primera vista cuando ví, como sugerencia, el anime Carole and Tuesday en mi paleta de ¨recomendados¨ en la plataforma virtual Netflix, no le tenía mucha fe.

    Aunque la animación me atraía, las historias de chicas no son de animarme mucho, pero al ver la cantidad de nominaciones que tenían en los Crunchyrool Awards 2019 decidí darle una oportunidad. Y en verdad, me sorprendió.

    Al inicio la historia creada por el estudio Bones, tiende a ser un poco lenta, pero poco a poco va tomando forma, y dando inquietud por cada personaje, a parte, el diseño futurista de los lugares donde se desarrolla la historia te hace tener más curiosidad y darle click en ¨siguiente episodio¨.

    La historia puede pecar de clásica: dos chicas que sueñan con ser grandes artistas musicales pero el kit del asunto viene en el contexto donde se dan los acontecimientos. El anime dirigido por Shin’ichirō Watanabe, nos regala una historia común en un entorno futurista, donde la raza humana debe escapar de la tierra, por que la humanidad se ha encargado de volverla una zona inhabitable.

    Es en esta coyuntura post apocalíptica que Carole, una joven huérfana que sobrevivió al planeta tierra, viajó a Marte para tratar de cumplir ese sueño tan lejano, ser una artista, de carácter dominante y con un ímpetu envidiable, conoce un día a la dulce Tuesday, jovencita que acaba de huir de su mansión para lograr su sueño de tocar guitarra en paz. En un puente se miran, tocan música y deciden darle ¨play¨ a su sueño, ser músicos.

    Tuesday es mejor expresando sus emociones en escrito por ello se vuelve la autora de las canciones, y así se enrumban en un camino interesante lleno de drama pero sin pecar en lágrimas. Una narrativa creíble que viene salpicada con otras historias, también creíbles, como ¨Ego¨ DJ famoso que conquista a todos con la música electrónica de procesador, o el entrañable, Gus Goldman, que resume el futuro de las chicas sino tomen en serio su carrera musical, la voz de la experiencia, que con más defectos que virtudes llevará a las chicas a la fama.

    También el aspecto filosófico y social no escapan en esta serie, lo cual hace atractiva e imposible dejar de ver. Tenemos a Desmond que nos hace reflexionar acerca del relativismo de la vida o la triste historia familia de Tuesday al estar encerrada toda su vida en la jaula de oro que fue su casa, al ser la hija de la futura presidenta de Marte, y no falta el asesor con malas intensiones que contamina las buenas acciones de Valerie Simmons.

    Sin contar la tóxica relación familiar de la antagonista, Angela, con su madre, Dahlia Carpenter y su afan de ver sus sueños frustrados realizados a través de su hija adoptiva.

    En fin, motivos sobran para ver esta seria de Netflix, que cumple con los objetivos básicos que un anime debe tener, a parte el Set List que nos presentan te harán rondar las melodías en tu cabeza por muchos días. Recomendable.

  • «La Chica a la Orilla del Mar» – Reseña manga

    «La Chica a la Orilla del Mar» – Reseña manga

    ADVERTENCIA:

    1. Este es un manga seinen, es decir, está diseñado para ser mostrado a un público de 18 años de edad en adelante. Por consiguiente, la redactora no se hace responsable de las imágenes eróticas y/o sexuales que aparecerán en esta reseña, dado que son indispensables para entender la historia de esta obra gráfica japonesa.

    2. Las imágenes usadas para este trabajo corresponden al manga publicado por Vertical Comics (formato físico), y a páginas web con contenido manganime (blogs y redes sociales) que están referidas en la bibliografía.

    3. Alerta de spoilers.

    En un pueblo, hay una pequeña playa que nunca esta ocupada,

    ni siquiera en medio del verano.

    La uso para caminar allí, mirar las cosas.

    Como viejos fuegos artificiales.

    O algas.

    Un sombrero golpeó la cabeza de alguien debido al viento.

    Básicamente nunca encuentras los que estás buscando.

    Y quizás no esperabas encontrar algo correcto desde el principio».

    (La chica a la orilla del mar, traducción propia)

    FICHA TÉCNICA

    SINOPSIS

    La Chica a la Orilla del Mar (A Girl on the Shore) relata la historia de Koume Sato y Kosuke Isobe, dos adolescentes que viven sus días de colegiales en un tranquilo pueblo costero japonés. Ambos deciden embarcarse en una relación puramente física (lo que llamamos en occidente relación de “amigos con derechos”) pero, a medida que pasa el tiempo y suceden cosas, digamos, «super densas» para chicos comunes de su edad, se darán cuenta de que dejar de lado los sentimientos resultará muy pero muy complicado.

    Kosuke Isobe

    AMOR, SEXO Y SIN/SENTIDO DE LA VIDA

    La historia de Sato e Isobe parece decirnos que «la vida es un absurdo», postulado existencialista que nos recuerda al filósofo y escritor francés Jean Paul Sartre, o (si hacemos una analogía quizá algo forzada entre occidente y oriente), a lo postulado por el famoso escritor japonés de posguerra Ozamu Dazai, quien fue uno de los primeros en detectar cómo la juventud nipona vivirá (o mejor dicho, se verá condenada a vivir) en tiempos carentes de ideales que les den un sentido a su existencia, que les hagan creer que «la vida vale la pena vivirla». Un sinsentido que los académicos contemporáneos occidentales llamamos (no sin cierra ironía) un síntoma de estos tiempos «posmodernos».

    Con estos antecedentes, y tomando en cuenta cómo la crítica japonesa contemporánea considera a Inicio Asano como «el mangaka de su generación» (de la llamada «Generación Millenial» japonesa), es interesante ver cómo en los personajes de este manga podemos leer una proyección de los carácteres y/o personalidades del mangaka, en tanto joven japonés crecido en una década complicada y convulsa para el desenvolvimiento de su juvenil generación, como fue la de los años noventa e inicios del 2000.

    Aldo Panfichi y Marcel Valcárcel han estudiado las características antropológicas de los adolescentes y jóvenes latinoamericanos (especialmente peruanos) durante la década de los noventa. En ese contexto, dado que tanto el Perú como el Japón de esta década pasaron por crisis socioeconómicas que afectaron de formas similares a sus poblaciones juveniles, es pertinente utilizar sus postulados para analizar el caso de la denominada “Generación Y» japonesa, dado que muchos de los caracteres de esta generación se mantiene o incluso se han agudizado en la juventud nipona de hoy.

    De acuerdo a la opinión de los académicos mencionados, la década de los noventa se caracterizó por profundas transformaciones socioeconómicas, culturales y tecnológicas, que generaron novedosas situaciones críticas, como el hecho de que los jóvenes no pudieran gozar de una estabilidad laboral que asegure su desenvolvimiento profesional y su futuro económico, o el hecho de que el pensamiento respecto de su sexualidad estuviera mucho más libre de tabúes y prejuicios. Circunstancias distintas a las que confrontaron sus padres y sus abuelos.

    En ese contexto, Panfichi y Valcárcel sostienen que

    […] los discursos épicos de protesta y reivindicación de décadas anteriores pierden consistencia y densidad y son reemplazados por la revalorización de la vida misma, la individualidad llena de conflictos, violencia, incertidumbres, búsqueda de placeres para olvidar los malos momentos, y esperanza».

    A partir de esta cita, podemos comprender mejor los pensamientos y acciones «hedonistas» de los protagonistas. En ese contexto, Isobe, si bien tiene sentimientos de afecto por Sato, le manifiesta de manera directa que no le importa si ella lo utiliza como un juguete (sexual). Por su parte, si bien Koume no parece en ese momento corresponder a sus sentimientos, acepta la propuesta del chico, y es así como iniciarán sus diversos encuentros en búsqueda del máximo placer.

    […] Y ya que no es posible enamorarse viviendo la fugaz y satisfactoria fantasía de la inmortalidad, entonces se dedican al desamor. […] No se entregan. No se permiten ser vulnerables. Y, en el fondo, todavía están deseando ser o atraer príncipes azules”.

    Como señalan Panfichi y Valcárcel, se sugiere la contradictora relación de amor y desamor que, como la generación de Asano, viven los protagonistas. En ese contexto, es interesante que Isobe, luego de tener relaciones sexuales con Koume, comente que sabe muy bien que «el amor es una ilusión», frase a partir de la cual se entiende que es consciente de que Sato tiene sexo con él no porque lo ame sino porque «le gusta su falo», como ella misma le dijo en uno de sus encuentros. No obstante, a medida que pasa la historia vemos como Isobe en el fondo anhela que Koume se quede con él más allá del tiempo del sexo, si bien en el fondo sabe que ella se irá y volverá cuando «le dé la gana».

    JUNTOS PERO DESCONECTADOS

    La extraña relación entre Koume y Sato los lleva a un círculo vicioso de placer que una vez terminado deja también a los lectores una sensación de vacío/soledad. Cuando no tienen sexo, los protagonistas suelen utilizar el tiempo que están juntos aislándose en sus propios mundos (virtuales-tecnológicos): él a través de la música, ella a través del celular. Si bien existen momentos donde vemos a ambos durmiendo juntos (escenas que aportan ese toque «romántico» propio de historias adolescentes), la necesidad de evitar el tedio los motiva a hablar más de sus vidas, si bien solo cuentan lo indispensable a saber (sobre los padres, amigos, etc.), razón por la que no podemos decir que el vínculo entre ambos sea muy sólido, como si quisieran mantener cierta distancia entre sí. En este punto, el hecho de que sigan llamándose por sus apellidos es un indicador también de que no han llegado a establecer un vínculo tan cercano a nivel afectivo.

    BRECHA GENERACIONAL Y GRUPO DE PARES

    Las brechas generacionales son universales en el mundo moderno, en gran parte debido a la tecnología y a los rápidos avances de la globalización. Sin embargo, en Japón se ha prestado especial atención a la brecha entre los jóvenes y los mayores porque el orden social adulto japonés ha exigido un gran sacrificio personal a los que entraban en él, pidiendo de forma estereotipada a los hombres que se dedicaran a sus empresas y a las mujeres que se dedicaran a sus hijos».

    (Matthews, Gordon; Bibliografía)

    La brecha generacional entre los padres y los hijos ha sentado un precedente en la sociedad japonesa contemporánea. En ese contexto, si bien la presión porque los japoneses sigan con las metas y roles asignados a su edad y género es vigente, es cierto que muchos nipones han decidido oponerse/rebelarse a la misma. Es así como surgen por ejemplo los NEETS, aquellos jóvenes adultos que no trabajan ni estudian, o los hikikomori, es decir, jóvenes que decidieron no salir, o evitar salir, de sus habitaciones y, por ende, de sus propias casas (en ambos casos suelen ser mantenidos por los padres, quienes se sienten culpables de que hayan acabado apartándose del mundo de esa manera).

    Por los mangas, videojuegos y la música «retro» de Isobe, deducimos que es un otaku (un fanático del manganime y productos comerciales derivados de estos), quien hasta el día de hoy sigue siendo visto como un parásito o ser despreciable en tanto improductivo en la sociedad nipona (el mismo Kashima, amigo de infancia de Sato, lo llama despectivamente «otaku» cuando tienen una discusión en la escuela). De hecho, parece que la misma Sato no quiere que nadie más sepa de su «amistad» con un tipo así (al menos al principio de la trama).

    Kosuke no tiene amigos en la escuela, ni le interesa tenerlos porque considera al resto del mundo como «idiotas egoístas e hipócritas» que no valen la pena (más adelante se explicará porque piensa así). Nos enteramos que tiene un hermano mayor «ausente», por las dos camas y aparatos tecnológicos «retro» de su habitación, y que sus padres están mucho tiempo fuera de casa por sus trabajos corporativos. En un capítulo aparece el padre, quien comenta a Isobe que lo trasladarán de local laboral y ello le permitirá estar más tiempo con él, sin embargo al chico esto no parece importarle mucho (de hecho le hace una broma sarcástica sobre ello). Es así como nos enteramos que no hay un gran vínculo comunicativo entre Kosuke y sus padres. De hecho, más adelante el mismo Isobe explicará el porqué de la ausencia de su hermano y de la distancia también puesta hacia él de parte de sus progenitores.

    En el caso de Sato, parece que su madre es ama de casa y el padre suele aparecer también en ciertos capítulos (su familia tiene un negocio de acupuntura). Tiene un hermano menor, y en general parece tener una familia bien constituida. Como típica adolescente, Koume no suele hablar con su madre sobre sus problemas amorosos ni amicales. No obstante, es interesante un episodio donde la protagonista le comenta a su padre que para ella no tiene sentido seguir los designios/roles que se esperan de todos si al final ello no los hará felices, mostrando de esa manera que aunque prefiere el sexo a estudiar, ya posee cierto juicio crítico sobre la sociedad japonesa contemporánea y su propia filosofía de vida en ese contexto.

    Por último, es interesante como Isobe y Sato, a diferencia de otros chicos japoneses de su edad, no se sienten super presionados o preocupados al hablar sobre sus planes futuros. La joven manifiesta que no le gusta estudiar, pero que, como quiere ir a misma preparatoria/bachillerato que desea Keiko, piensa que debe poner más empeño. Por su parte, Isobe parece un chico inteligente y podría entrar a cualquier preparatoria. Sin embargo, él manifiesta que no piensa ir a ninguna (si bien más adelante vemos como cambiará de opinión por un motivo peculiar).

    ADOLESCENCIA Y MORATORIA JAPONESA

    La moratoria, según Panfichi y Valcárcel, es una forma de decir a los jóvenes que existe un tiempo donde hay ciertas licencias y mayores márgenes de prueba y equivocación, una suerte de mayor permisividad o vacaciones sociales, donde se espera que el joven se equivoque, pero que obtenga poco a poco los medios y capacidades para el mañana: al final se trata de construir caminos individuales que gratifiquen las expectativas de los mayores, y las propias de los jóvenes.

    En el Japón contemporáneo, el «patriarcado confuciano» y su heredada estratificación y jerarquización de los roles de género siguen incentivando una mentalidad social «conservadora», razón por la que los jóvenes no tienen mucho tiempo ni opciones para poder decidir a qué carrera dedicarse con aras de vivir de ella (sin olvidar que mucha de su oferta profesional apuntan a empleos corporativos). No obstante actualmente existe, de manera indirecta o digamos disimulada, una moratoria de tipo sexual para los mismos. Esta es la razón por la cual la homosexualidad, el travestismo, o las prácticas sexuales no convencionales pueden ser pasadas por alto en esta etapa (mientras ello no genere un gran «escandalo» social, ni ponga en riesgo el futuro estudiantil de los mismos), ya que se entiende que esta es una etapa de la vida que una vez concluida debe conducir a los adolescentes a un consecuente estadio de madurez propio de la adultez.

    ADOLESCENCIA y COMING-OF-AGE

    En este punto, me gustaría señalar dos partes de la trama que me parece reflejan dos momentos determinantes donde los protagonistas toman decisiones que constituirán un antes y un después para su adolescencia.

    En el capítulo 12, Isobe utiliza el blog de su hermano para redactar una carta virtual, como una suerte de autoexpiación y/o catarsis a través de la palabra. A través de esta, nos enteramos que el primogénito Isobe era víctima de bullying por ser «otaku» y tener cierto problema de salud, y al no poder soportar ello se habría suicidado arrojándose al mar del pueblo. Esto a su vez explica por qué los padres de Isobe ignoran o evitan hablar de este tema con él, y todos siguen con sus vidas, asumiendo los roles de padre e hijo que la sociedad japonesa espera que sostengan y asuman hasta el final (con todos los «sacrificios» y tabúes que ello implica).

    Esta revelación es clave no solo porque explica el porqué de la actitud «oscura/negativa» de Isobe, sino porque nos devela cómo Asano es capaz de artícular esta trama de una forma tan magníficamente atrapante por su realismo para hablarnos de aspectos que en la sociedad japonesa siguen siendo tabués, como el suicidio (del hermano) y la depresión (que aparentemente estaría sufriendo Isobe).

    El orden social adulto japonés descrito se basaba en el ideal cultural del wa (armonía interpersonal y social), que impone a los individuos la práctica del gaman (perseverancia), que consiste en la subordinación y la eliminación personal para adaptarse a los roles sociales adultos que se le asignan».

    Mathews, Gordon

    A partir de esta cita, entendemos, que si una persona japonesa habla sobre su depresión será mal vista socialmente, pues se asumirá que no practica la perseverancia (gaman) para luchar contra ello y seguir con su vida, como tiene que hacer todo el mundo para mantener la armonía social (wa). De acuerdo a entrevistas audiovisuales actuales de carácter antropológico, como las de Asian Boss, la reacción «más comprensiva» del japonés promedio frente a quien le confiesa algún tipo de problema mental es decir que «es solo una idea, o, ya pasará».

    En base a esta reflexión, podemos entender que Isobe es consciente del rechazo de la sociedad japonesa frente a temas como estos asociados a gente marginada como los otaku o los «enfermos mentales», lo que explica porque no confía generalmente en los demás (a los que antes había llamado idiotas). Asimismo, esto repercute en que tampoco confíe lo suficiente en sus padres como parar contarles sobre sus indicios depresivos, o porqué solo le comenta a Koume (que no es ni amiga ni novia) sus «ansias de morir» pero no profundiza en ello de forma más clara, dejando a la chica confundida por no entender a qué se refiere con sus reflexiones, digamos, «filosóficas». Quizá es también por este «tabú» que los padres de Isobe prefieren guardarse lo que piensen sobre el suicidio de su hijo (para no mostrarse «débiles» frente a él), escudándose bajo el rol típico de padres supertrabajadores, lo que termina produciendo una sensación de incomunicación, soledad, falsedad y falta de unión/empatía de las que ya hablamos en un aparatado anterior.

    En el capítulo 15, Koume está ansiosa por saber si Isobe irá al festival de la escuela (dado el incidente que este tuvo con Kishima) y mientras medita sobre ello decide escribir una carta a mano donde le confiesa a Isobe que después de las cosas que pasaron en los últimos meses siente que se han distanciado más, y eso la pone triste porque la ha llevado a darse cuenta de que aunque no lo entiende del todo, lo extraña mucho y quiere estar a su lado. Esta confesión nos conmueve como lectores, más aun porque Koume se ha esmerado en conseguir el CD álbum del grupo Happy End que le gusta a Izobe para ofrecérselo junto a esta carta de amor. ¡Qué detalle más romántico podía esperarse de una chica enamorada! No obstante, cuando la protagonista vaya el encuentro de su amado, se encontrará con un escenario aterrador.

    ESTÉTICA MANGA: realismo, romanticismo y mono no aware

    Hablar de «estética» manga puede ser problemático, dado que en la cultura japonesa no existe este concepto per se. No obstante, usaré esta terminología occidental para aludir al estilo de dibujo y otros aspectos gráficos propios de esta obra.

    El estilo de dibujo de Inio Asano es muy característico y reconocible. En el caso específico de este manga, destaca su estilo, digamos, «realista», tanto en el diseño de los escenarios como de sus personajes. En ese contexto, destaca la constante y coeherente exposición de la desnudez de los protagonistas durante los diversos actos sexuales que ejecutan. Si bien para algunos lectores las poses sexuales que ejecutan los personajes no lucen realistas, considero que tomando en cuenta la juventud, el cuerpo delgado y flexible de los mismos, son verosímiles.

    Respecto de los escenarios, es interesante el ya mencionado estilo realista que utiliza Asano para retratar tanto ambientes externos como internos de esta obra. Sobre el primero, destacan diversas zonas del pueblo como los vecindarios, la playa, o netamente el mar. Sobre el segundo, destacan la minuciosidad con que retrata los diversos elementos que componen por ejemplo, la habitaciones de los protagonistas, a partir de los cuales podemos comprender mejor, sus gustos y, hasta cierto punto, su personalidad. El estilo gráfico de estos ambientes es tan realista que muchas viñetas parecen fotografías convertidas en dibujo mediante alguna técnica que implique la coloración en blanco y negro, una técnica que nos recuerda a estilos pictóricos vanguardistas como el hiperrealismo o el fotorrealismo.

    Otro detalle interesante que resalta en el estilo de dibujo de Asano es la lluvia. Desde una perspectiva romántico-literaria, el uso de la lluvia puede ser una proyección de los sentimientos, emociones y decisiones de los protagonistas que, como los jóvenes otakus de los noventa encerrados en un melodrama tóxico entre el deseo y la nada, están constantemente asediados por este fenómeno natural en tanto simboliza la «fatalidad, intensidad y melancolía» de sus vidas adolescentes.

    A lo largo del capítulo 16, aparece una fuerte lluvia que sirve como marco estético simbólico para la expiación que Isobe busca tras sentirse responsable de la muerte de su hermano, para lo cual planea vengarlo utilizando a Misaki como chivo expiatorio; una vez logrado el objetivo, la lluvia cae sobre Isobe, mezclándose así con sus lágrimas vertidas tras lo acontecido. Otra escena donde la lluvia simboliza la «fatalidad» ocurre el capítulo 18, cuando Sato regresa triste y conmocionada de la casa de Isobe al creer que ha decido acabar como su hermano.

    En Japan Talk, un sitio dedicado a esos detalles de la cultura japonesa que pueden mejorar la experiencia de un extranjero en el país, puede leerse un post en el que John Spacey comparte 50 sustantivos que el idioma japonés tiene para la lluvia, 50 formas distintas para nombrar situaciones también específicas: la lluvia que cae mientras también hay neblina, el hecho extraordinario de la lluvia que proviene de un cielo sin nubes, la primera lluvia del verano o la lluvia que nos sorprende cuando conducimos un automóvil».

    Otra forma de intentar comprender el sentido de la lluvia en el manga de Asano puede ser a partir de su contextualización en la propia cultura japonesa, donde existen, como menciona la cita anterior, por lo menos 50 formas de denominarla. En ese contexto, la lluvia puede ser leída como mono no aware.

    El aware o mono no aware hace referencia a la sensibilidad o capacidad de sorprenderse o conmoverse, de sentir cierta melancolía o cierta tristeza ante lo efímero, ante la vida y el amor. Es la capacidad de sentir compasión o piedad, sin influencia alguna de religiones o credos. Es un sentimiento puramente humano que va más allá de lo superficial y se centra en algo más profundo.

    Japonismo (Bibliografía)

    Esta cita ha intentado transmitir en nuestra idioma el concepto japonés «mono no aware». En ese contexto, me atrevo a resignificarlo (con intenciones didácticas) como «la evocación del sentimiento de belleza y/o melancolía hacia lo que acontece en un instante de la vida». Una escena del manga donde la lluvia expresa el mono no aware acontece, por ejemplo, cuando Kosuke se queda durante un tiempo inmóvil en medio de la calle y de una intensa lluvia, y no se inmuta ante ello (absorto como está en sus pensamientos). Asimismo, otra escena ligada a la lluvia que expresa este «sentimiento estético japonés» sucede cuando, una vez pasado el aguacero, Koume se queda parada en la muralla del puerto y contempla cómo el cielo se va despejando para dar paso al amanecer.

    REFLEXIONES FINALES

    La chica a la orilla del mar es una manga que vale la pena leer para pasar un rato de ocio agradable, puesto que además de entretenido se lee rápido y es relativamente corto en volúmenes a comparación de otros mangas populares, o, si eres académico, para darle una mirada más analítica para examinar diversos temas con los que mencioné en esta reseña (existencialismo, estética manga, coming-of-age-, etc).

    Parafraseando a un académico peruano experto en comics occidentales, creo que una historieta debe ser capaz de transmitir lo que cuenta tanto a través de la escritura como de la gráfica, y, en ese contexto, me parece que Inio Asano ha logrado un equilibrio «zen» al utilizar pocos diálogos para que sus personajes nos digan lo necesario, ya que lo que nos nos dicen o no necesitan decírnoslo directamente lo captaremos a través de las imágenes y de otros recursos narrativos, como la conveniente «voz en off» que Asano coloca en momentos precisos para la trama, por ejemplo, con la letra de «Gather the Wind», canción del grupo japonés «retro» Happy End, que es aludida a lo largo de esta historia; o como las frases de carácter reflexivo/poético que aparecen al inicio del manga (a modo de paratexto), que serán nuevamente enunciadas directamente por Koume casi al finalizar el mismo.

    Por último, respecto al final del manga, debo confesar que, al igual que otros lectores, no me lo esperaba. No obstante, me parece que es un final asombrosamente verosímil, después de todo, Isobe ya estaba alejándose de Koume, y cuando se encuentra por fin con «la otra chica en la orilla» es normal que las hormonas de adolescente le hagan verla como una nueva donna angelicata. En ese sentido, me gusta que Isobe haya decidido cerrar el capítulo de duelo por el hermano y salir del pueblo para buscar este nuevo amorío platónico, puesto que si bien no hay garantía de que funcione (y ello lo puede llevar a recaer en la «depresión») todo lo vivido le ha dado la suficiente madurez para comprender que «el que no arriesga, no gana».

    En el caso de Koume, aclarar sus sentimientos y tomar el valor para terminar confesándoselos a Isobe, me pareció una muestra loable de su crecimiento emocional (considerando sus inseguridades, miedos e indecisiones iniciales). No obstante, cuando llega a la preparatoria y tiene un nuevo novio con el que replica su relación con Isobe (es decir, salir con él solo porque le dijo que le gusta) me quedé algo confusa, pero luego comprendí que era porque aún se sentía vacía y dispuesta a llenar esa falta con algo mientras intentaba encontrar eso que en el fondo le hacia falta, que le haría sentirse bien consigo misma, plena. Y es grato saber que finalmente encuentra esa plenitud en el mar.

    Como sucede con los jóvenes japoneses de los 90 y de hoy, no hay garantía en el futuro. No sabemos si Koume y Sato encontrarán el amor que anhelan, si estudiarán y trabajarán en algo que les guste, si volverán a verse o si serán felices. El futuro se les presenta inevitablemente gris, y seguramente habrán más lluvias y tifones en el camino. Pero de lo que sí tenemos certeza es de que cada uno ha encontrado para sí pequeños atisbos de felicidad que los motiva a seguir vivos; lo que nos motiva, a su vez, a nosotros (como lectores de esta generación) a creer también que «después de la tormenta, viene la calma».

    ¿Dónde pueden encontrar el manga?:

    Si quieren leer este genial manga, pueden conseguirlo en Ibero Librerías: @iberolibreriasoficial (página oficial de Facebook)
    https://iberolibrerias.com/(página web)

    ¿Te gustó el artículo? Puedes consultar la bibliografía aquí:

    Textos académicos

    PANFICHI, Aldo, VALCÁRCEL, Marcel. Juventud: Sociedad y Cultura, 1999, prólogo s/p., Sobre jóvenes, características generales.

    Mathews, Gordon. «La “brecha generacional” en Japón.» Anuario Asia-Pacífico (2008): 185-492.

    Fuentes nativo-digitales

    https://www.deculture.es/2014/02/resena-la-chica-la-orilla-del-mar/

    https://www.beahero.gg/resena-manga-la-chica-a-la-orilla-del-mar/

    https://ramenparados.com/manga/la-chica-a-la-orilla-del-mar/

    https://hanagasaitayo.files.wordpress.com/2020/03/o002_214-e1583943969727.jpg?w=715

    https://theartofanimation.tumblr.com/post/98538701023/amemura

    https://allhailharuhi.com/2018/03/17/finding-meaning-in-a-girl-on-the-shore/

    https://www.youtube.com/watch?v=Pj8s5q0wfac

    https://www.youtube.com/watch?v=TF3LUaCaJHg

    https://japonismo.com/blog/el-concepto-de-mono-no-aware

  • El tiempo (no) perdona: Reseña del manga “5 centímetros por segundo”

    El tiempo (no) perdona: Reseña del manga “5 centímetros por segundo”

    A finales de agosto, Íbero Librerías tuvo la gentileza de alcanzarnos el manga 5 centímetros por segundo, escrito por Makoto Shinkai e ilustrado por Yukiko Seike.

    Basado en la película homónima del 2007, la trama gira en torno a Takaki Tohno, quien conoce en la escuela primaria a Akari Shinohara. Debido al gusto que comparten por la lectura y las dificultades que ambos presentan en cursos como los de educación física, se vuelven cercanos rápidamente. Sin embargo, debido al trabajo de sus padres, Akari se mudará a la prefectura de Tochigi. Si bien los dos se mantienen el contacto por un tiempo por medio de cartas, deberán despedirse una vez Takaki viaje a Kagoshima por motivos familiares.

    Esta separación resultará traumática para Takaki, quien siente que no pudo expresar abiertamente sus sentimientos, por lo cual arrastrará hasta la adultez una gran frustración. Esta no le permitirá establecer relaciones cercanas ni entablar amistad con otras personas, especialmente con otras mujeres.

    El manga, dividido en diez capítulos y un epílogo, nutre la historia de la película porque profundiza en el punto de vista de Akari, Kanae y Risa, los tres intereses amorosos de Takaki. Asimismo, es de resaltar el trabajo de Yukiko Seike en las locaciones y los fondos, así como la capacidad de mostrar en Takaki las sutiles reacciones en momentos clave de la trama.

    “Forget me (not)”: memoria, nostalgia y olvido

    La historia coloca en primer plano el vínculo entre memoria y olvido. El primero nace partir de la ausencia del ser amado -Akari en el caso de Takaki, y viceversa-, lo cual invita al intercambio de cartas. Este ejercicio de hacer memoria o recordar los días antes de la pubertad iniciará por parte de Akari, quien comparte su día a día y sus sentimientos con Takaki a partir de la palabra y la escritura. Ambas, volcadas en el papel, permitirán a los personajes ejercer memoria, con lo cual tienen una prótesis (1) que les permitirá prolongar el olvido.

    Sin embargo, tanto la palabra hablada como escrita -esta última en la forma de cartas- son presentadas como algo efímero, que perece con el tiempo, al igual que los pétalos del sakura o cerezo. Por ello, la posibilidad de que el ser amado caiga en el olvido genera en Takaki un sentimiento de nostalgia y angustia (2).

    Con el paso de los años, en la adolescencia y adultez de Takaki, podemos apreciar el reemplazo de las cartas por otro medio de comunicación: el de los celulares y los mensajes de texto (sms). Si bien estas tecnologías deberían facilitar el diálogo entre las personas, 5 centímetros por segundo presenta lo contrario: el protagonista no encuentra las palabras para poder comunicarse con Akari.

    La separación entre Akari y Takaki ha sido tan traumática que generó en él un desapego que no le permite generar vínculos con las demás personas, ni siquiera con la persona amada. Así, pese a que podemos ver a Takaki escribir constantemente en su celular, los mensajes de texto que escribe no son enviados. De esta manera, hay un vínculo entre las cartas y los mensajes de texto, ya que pese al desarrollo de la tecnología en la comunicación, el mensaje -pensamientos y sentimientos de Takaki- no siempre llega al receptor -Akari-.

    El origen del trauma: tiempo, velocidad y la adultez

    Las cartas, el teléfono y los mensajes de texto deberían ser un medio de conexión entre las personas. Sin embargo, la experiencia de Takaki demuestra lo contrario.

    Takaki nunca tuvo la posibilidad de entablar relaciones duraderas con las demás personas por el trabajo de  su padre. Esta imposibilidad de conexión se verá reflejada en las múltiples imágenes que representan la velocidad y el paso del tiempo, como el árbol de sakura, el cual es un reflejo de lo efímero debido al florecimiento súbito del árbol y la corta vida de sus flores, o la constante presencia del tren. Asimismo, hay una constante referencia al tiempo a partir del dato de la velocidad en la que caen los pétalos de cerezo, en la que sube el cohete, o en el que se aproxima a tierra el tifón.

    Todas estas serán metáforas del paso del tiempo y la separación entre las personas.

    Y como el tiempo no perdona, en Takaki surge el deseo de volverse más fuerte y de seguir avanzando, pero esto solo generará una sensación de urgencia y arrepentimiento, ya que no ha podido confrontar sus sentimientos. Además, esto también ahondará en un sentimiento de desarraigo, elcualprovocará no pueda establecer vínculo con sus compañeros de trabajo ni con Risa, su novia.

    A este deseo de seguir avanzando se debe sumar las exigencias de la adultez (3): tener un trabajo fijo y una relación estable que encamine al matrimonio. No obstante, Takaki siente que lo que hace en el trabajo no vale la pena, y siente vergüenza de conocer a los padres de Risa, ya que teme comprometerse con ella. 

    Todas estas exigencias de la vida adulta serán un obstáculo creado por el mismo Takaki, quien muchas veces utiliza la excusa de “estar ocupado” para no ver a su familia ni a sus compañeros de escuela o trabajo. En otras palabras, le servirá como un medio para ocultar el pasado y sus sentimientos, y no confrontarlos.

    Y pese a haber ignorado o dañado el sentimiento de las demás personas, sobre todo el de Risa, ella le enseña a que es importante que acepte sus arrepentimientos -lo que no pudo decirle a cada una de las personas importantes en su vida-, ya que eso le ha permitido ser la persona que es ahora: considerado y responsable, pero que huye apenas las cosas no resultan.

    “Epílogo”: mirando el presente

    Será el epílogo donde vemos una promesa de crecimiento y redención en Takaki. Ello se dará a partir de la imagen de Kanae, la “protagonista” en esta última sección.

    Kanae es el “interés amoroso” de Takaki entre los capítulos 4 y 6 del manga. Ella se enamora del último en la secundaria, en Kagoshima. Y al igual que él, ella también siente una gran incertidumbre sobre su futuro. Sin embargo, aquí Takaki cumplirá un rol muy importante, porque será gracias a su amistad que descubre la posibilidad de poder entrar a la vida adulta y seguir descubriendo en el camino qué desea hacer uno.

    De esta manera, el lector podrá entender por qué el epílogo se centra en Kanae, a diferencia de todo el manga, el cual está narrado, en su mayoría, desde la perspectiva de Takaki. La incertidumbre no genera angustia en Kanae, una propuesta que Takaki descubrirá recién al final del décimo capítulo y que les permitirá a los dos volver a entablar una conexión. Takaki podrá, por fin, mirar al presente y decidir qué hacer sobre el camino mientras abraza sus sentimientos. 

    NOTAS:

    (1) Sobre la prótesis como un medio que permite al ser humano ampliar su experiencia, revisar el artículo del video animado Shelter.

    (2) Este sentimiento de angustia, vacío o suspenso ante lo efímero de las cosas genera el sentimiento de aware.

    (3) Sobre las normas que se exigen en la adultez, revisar el artículo sobre Aggretsuko y Rilakkuma y Kaoru.

  • El hombre deshumanizado según Tezuka: Reseña de Oda a Kirihito

    El hombre deshumanizado según Tezuka: Reseña de Oda a Kirihito

    Hablar de Tezuka Osamu es referirse a una larga lista de títulos que han marcado la historia del manga y han influido a muchísimas historias posteriores. Como artista, la imprescindible obra de Tezuka evolucionó y se transformó a lo largo de los años y es particularmente interesante revisar sus trabajos correspondientes al periodo entre finales de los años 60 e inicios de los 70. Conocidos como los años oscuros del dios del manga, fue una época donde se publicaron varios de sus relatos más maduros e interesantes en los cuales el mangaka reflexiona sobre la naturaleza humana desde una perspectiva más adulta. Aquí se inserta Oda a Kirihito (1970), protagonista de esta reseña.

    El viaje de Kirihito

    Osanai Kirihito es un doctor con un promisorio futuro que trabaja en el Departamento de Medicina Interna del Hospital Universitario M de Tokio, donde un paciente ha sido aislado en la habitación 66. La razón es que este último sufre de un extraño mal conocido como “la enfermedad de Monmo” que provoca que la persona adquiera una apariencia semejante a un perro o a un tanuki (mapache japonés) y sienta una gran necesidad de consumir carne cruda. Tras un tiempo y ante la ausencia de cura, el paciente fallece irremediablemente.

    En medio de la investigación sobre las causas y el debate médico sobre si se trata de un virus o un mal endémico, Kirihito es enviado por su superior, el doctor Tatsugaura, a investigar esta enfermedad en el pueblo de Inugamisawa, donde se pueden hallar otros casos y se espera encontrar la respuesta al enigma. No obstante, el Dr. Osanai ignora que al tratar de descubrir el misterio y viajar a distintos lugares de Asia, su vida cambiará para siempre. Este es el primer acto de un drama médico con un muy buen ritmo narrativo en el que Tezuka-sensei lleva al lector hacia un mundo que conoce bien.

    Dr. Tezuka

    A pesar de que nunca ejerció, el dios del manga estudió medicina y obtuvo su licencia como doctor. De este modo, la obra expone los conocimientos de Tezuka quien construye la enfermedad de Monmo como si se tratase de un mal real con síntomas bien explicados y similitudes con otras afecciones. Si algunos temen que eso podría hacer que el manga sea difícil de disfrutar, encontrará todas las respuestas a sus preguntas en la misma historia que brinda los detalles necesarios para aquellos no tan familiarizados con la medicina y deja la puerta abierta para aquellos que gustan investigar sobre las referencias reales que encuentran en los títulos que leen.

    Asimismo, el autor presenta la complejidad de la labor médica en la que se interceptan el deseo por ayudar a los pacientes con la ambición personal por alcanzar renombre en medio de un Japón en el que las jerarquías de poder pueden beneficiar a la injusticia y perjudicar a la integridad. Se percibe un antagonismo entre los doctores de mayor trayectoria y los jóvenes que pareciese un eco de las protestas de los estudiantes de medicina de la Universidad de Tokio contra el sistema de practicantes en 1968-1969 e, incluso se hace referencia a dichas protestas a través del pasado de Kirihito. En este contexto, Tezuka reflexiona sobre el ser humano.

    “No soy un perro, soy un ser humano”

    Uno de los aspectos más destacables de Oda a Kirihito es la manera como la afección de Monmo sirve a Tezuka-sensei para comentar sobre el prejuicio de las enfermedades como motivo de vergüenza y deshumanización, de ahí la razón de que este mal se manifieste en la apariencia física, así el paciente ya no se ve como un ser humano y se convierte en un animal. El enfermo sufre el dolor propio de su dolencia, pero también la humillación y ostracismo social así como la desatención de sus derechos humanos por parte de algunos doctores.

    En ese sentido, el autor incluso se vale de interesantes referencias católicas para hacer una analogía entre el via crucis de Cristo y la prueba que debe enfrentar el enfermo en el particular contexto japonés que se retrata. Junto a la afección misma, el dios del manga explora otras formas de deshumanización como el racismo, el clasismo o la violencia de género que cuestionan la supuesta creencia del hombre como ser civilizado y racional superior a los animales cuando mantiene prejuicios absurdos y comete actos abominables. Estas reflexiones van acompañadas de una atractiva propuesta desde la narrativa y el código visual del manga.

    El dios del manga experimentando

    El estilo de dibujo característico del icónico mangaka también se puede encontrar en esta obra así como la influencia del lenguaje y edición cinematográficos que el autor convirtió en una constante del cómic japonés. Sin embargo, además de ello, Tezuka-sensei decide experimentar en Oda a Kirihito con el simbolismo y el surrealismo que se puede reconocer en momentos clave en los que opta por sugerir y transmitir a la audiencia tanto las emociones como los estados mentales de sus personajes antes que exponer de manera explícita sus acciones. El resultado es una narrativa audaz que impacta al lector sin alejarlo de la historia.

    Acorde con el tono, Tezuka-sensei apuesta por una iluminación dramática con gran cantidad de sombras al igual que la construcción de secuencias en las que no abusa del diálogo, sino que deja que las viñetas hablen por sí mismas aportando al desarrollo de sus personajes y al ritmo de la acción. Cabe destacar la calidad que consigue al retratar la arquitectura y paisajes de los lugares que recorren Kirihito y su compañero Urabe mientras tratan de responder a la interrogante sobre la enfermedad de Monmo.

    Veredicto final

    Recomendado para los seguidores del dios del manga y aquellos interesados en pasar una tarde reflexionando sobre la condición humana o disfrutando un buen drama en el que el protagonista enfrenta una prueba tras otra. En el primer volumen de Oda a Kirihito, Tezuka-sensei consigue con éxito interpelar al lector con un relato atractivo y complejo mientras experimenta con nuevas formas de expresión. Además, siembra la intriga que hace inevitable codiciar el volumen 2 de la obra.

    Puedes encontrar Oda a Kirihito de Tezuka Osamu en Ibero Librerías, donde si eres seguidor de Proyecto Sugoi puedes adquirir tus mangas con descuento.

    Ficha Técnica

    Editorial: ECC COMICS

    Año de edición: 2016

    Páginas: 392

    Presentación: Tapa Blanda

    Peso: 0.48kg

    Ancho: 18cm

    Alto: 13cm

  • Un recorrido por Ghibli. Reseña de Mi Vecino Miyazaki

    Un recorrido por Ghibli. Reseña de Mi Vecino Miyazaki

    «Mi vecino Miyazaki: Studio Ghibli. La animación japonesa que lo cambió todo» es el perfecto libro de cabecera para todo fan declarado del famoso estudio que quiera profundizar en su filmografía. La pluma de los españoles Álvaro López Martín y Marta García Villar permite al lector de cualquier generación entretenerse con todo el torrente de imágenes a full color que ofrece este volumen y a la vez aprender más sobre Ghibli gracias a un análisis riguroso lleno de referentes culturales, datos curiosos y debates filosóficos. Esta combinación de una alta cantidad de imágenes a color más conocimiento profundo dispuesto de manera lúdica es el gran logro del libro. Es así como se encuentra nada más y nada menos que en su SEXTA edición.

    Gracias a Íbero Librerías, se puede contar actualmente con Mi vecino Miyazaki en nuestro país en una impecable edición de tapa dura con papel satinado que permite apreciar de la mejor manera toda la información. Cabe resaltar que los libros de Diábolo Ediciones tienen este marcado estilo que los ha posicionado entre las mejores editoriales de cómics.

    El libro está dividido en 24 capítulos donde cada uno corresponde a una película de Ghibli ordenada cronológicamente. La lista comienza con Nausicaä del Valle del Viento (que técnicamente no es del estudio, pero los autores justifican su inclusión) y terminan con Mary y la flor de la bruja. De esta manera, el lector puede hacer un recorrido por la historia del estudio observando su evolución y los pasos que fueron tomando con los años.

    El índice de Mi vecino Miyazaki está acompañado de imágenes lo cual lo vuelve didáctico, accesible e interesante a la vez. Además, uno va interiorizando el orden cronológico de la filmografía Ghibli.

    Muchas muchas muchas imágenes (y a color)

    Mi vecino Miyazaki es un festín que rescata la esencia del espíritu de Hayao Miyazaki e Isao Takahata a través de varias formas y una de ellas es la selección de imágenes. Cada película tiene más de tres fotogramas por página y de un tamaño considerablemente grande por lo cual el libro también permite gozar de un recorrido visual interesante donde se aprende -o se recuerda- momentos claves del film en cuestión sin recurrir al texto. De esta manera, personas de distintas generaciones pueden acercarse al análisis sobre Ghibli tanto por la vía visual como textual.

    Imagen: Capítulo sobre Nausicaa del valle del Viento del libro Mi Vecino Miyazaki.
    Imagen: Capítulo de El castillo en el cielo del libro Mi Vecino Miyazaki.

    Cada película tiene un subtítulo preciso que sirve como brújula

    Cada autor se dedica a un capítulo por completo y abarcan entre cada uno la misma cantidad de películas. Por ejemplo, Marta García se ha encargado de El delivery de Kiki y La princesa Mononoke mientras Álvaro López analiza Recuerdos del ayer y Susurros del corazón. En la carátula de cada capítulo, se puede apreciar subtítulos que le han dado a las películas para tratar de resumir su enfoque de análisis. En el caso de Kiki, ella usa el subtítulo «Volando sola», el cual va orientando al lector sobre el viaje en el cual se embarca la protagonista, que es a su vez un viaje metafórico del crecimiento personal. Definitivamente, este es uno de los aciertos del libro, pues el enfoque de cada autor está impregnado por todo el capítulo y logran entender y transmitir a sus lectores la magia del Studio Ghibli en una corta frase que invita a la lectura.

    Carátula del capítulo sobre El delivery de Kiki. Recordar que en España el título cambió a «Nicky», pues la palabra Kiki tiene una connotación diferente en ese país. Fuente: Mi vecino Miyazaki.
    La manera en la cual las carátulas de cada capítulo están organizadas le agrega un extra al libro. Se trata de rescatar a los personajes principales de manera visual. Fuente: Mi vecino Miyazaki.

    ¿Querías todos los datos curiosos de Ghibli? Eso obtendrás.

    Si estás en un debate con amigos sobre cualquiera de las películas de Ghibli y necesitas corroborar datos curiosos apoyados en información verificada y rigurosa de manera rápida, este libro te puede salvar de apuros, pues cada capítulo tiene varios rectángulos a manera de apéndice del texto principal donde se resaltan curiosidades de los films que saltan a la vista rápidamente. Un ejemplo magnífico es -dentro del capítulo de El viaje de Chihiro- una imagen donde la protagonista está parada delante de un cuadro que contiene la imagen de la brujita Kiki, una cuestión que es difícil de avistar a menos que hayas visto la película por lo menos un buen puñado de veces.

    En el capítulo sobre Pompoko, se aprecian varios de los rectángulos que aluden a datos curiosos que vinculan el folclore japonés con el imaginario Ghibli. Fuente: Mi vecino Miyazaki.

    «La continuidad de un estilo». Incluyen el film Mary y la flor de la bruja

    Imagen: «Mary y la flor de la bruja. La continuidad de un estilo» por Álvaro López dentro del libro «Mi vecino Miyazaki».

    El último capítulo está dedicado al film Mary y la flor de la bruja, que no es de Studio Ghibli, sino de Studio Ponac. Entonces, ¿por qué fue incluida? Aquí los autores resaltan cómo la producción cinematográfica y la economía están estrechamente ligadas. López explica cómo en el 2014 hubo una fuga de creativos en Ghibli debido a un corte de presupuesto por lo cual los jóvenes animadores decidieron poner en marcha una nueva compañía. Por ello, se puede sentir «todas las características de Studio Ghibli y con gran parte de su equipo artístico» y es así como el espíritu Ghibli seguirá -esperamos- de generación en generación más allá de Miyazaki y Takahata.

    Mi Vecino Miyazaki cierra con broche de oro: se exponen a tres de los fundadores del estudio. Esto denota un gran manejo del tema, pues se suele dejar de lado al productor Toshio Suzuki. Además, incluyen al compositor Joe Hisaishi, hombre clave en el éxito de Ghibli gracias a su brillante aporte en la banda sonora.

    Álvaro López Martín y su archi-famoso blog Generación Ghibli

    Todo fan del Studio Ghibli de habla hispana se ha topado en internet con el famoso blog Generación Ghibli. Esto ha convertido a su autor, el español Álvaro López, en uno de los mayores referentes de estas películas de animación en nuestro idioma. El blog surge en 2010 «para intentar aportar mi granito de arena a su difusión en nuestro idioma» como menciona en su biodata al final del libro. De esta manera, es necesario reflexionar cuánta información de Ghibli ha venido circulando tanto en internet como en libros en idioma inglés desde hace varios años atrás, pero que en el idioma español no se corre con la misma suerte. Por ello, gracias al impulso de pioneros como Álvaro, podemos obtener valiosa y rigurosa información sobre Miyazaki y cía consolidados en libros como el de la reseña de hoy.

    La biodata del autor está escrita de manera lúdica y amena al igual que la de la co-autora Marta García.

    ¿Qué otros libros ha escrito el autor? Pues su conocimiento y dedicación a la filmografía de Ghibli es tan amplia que también ha dedicado libros a específicamente sólo una película de Miyazaki como es el caso de «El viaje de Chihiro. Nada de lo que sucede se olvida jamás» y «El castillo ambulante. Un corazón es una pesada carga». Cabe resaltar que también posee un libro dedicado al director Makoto Shinkai (quien fue catalogado como el sucesor de Miyazaki por su técnica de dibujo aunque tiene otro tipo de inquietudes narrativas). Si te interesa su trabajo, puedes seguir el blog en Twitter y Facebook para obtener imágenes diarias de los trabajos del estudio. Definitivamente un poco de Ghibli al día es lo que uno necesita y no puede olvidar jamás.

    Dedicado a Laura Montero-sensei

    En la última página, tanto Álvaro como Marta dan sus agradecimientos. Lo interesante es que ambos autores coinciden en mencionar a Laura Montero Plata como una de las personas que guió sus caminos por la escritura del libro (incluso Marta la nombra como «sensei Laura»). Pero, ¿quién es Laura Montero Plata? ¿Sabías que vino a Lima, Perú a dar un par de conferencias en la Asociación Peruano Japonesa en 2019 sobre Ghibli?

    Afiche promocional del evento realizado en el APJ gracias a Fundación Japón Madrid (pronto se abrirá una sucursal de Fundación Japón en Perú, estén atentos para todo lo que se viene).

    Doctora en Historia del Cine por la Universidad Autónoma de Madrid y licenciada en Comunicación Audiovisual por la Universidad San Pablo-CEU. Forma parte de la redacción de A Cuarta Parede. Ha publicado en revistas como Secuencias, Cahiers du Cinéma España, Caimán Cuadernos de Cine, 24 Monthly o Con A de Animación, y ha sido colaboradora del Festival Cines del Sur. Ha sido programadora y co-organizadora de la Semana de Cine Japonés Actual de la EOI de Madrid desde 2010 a 2018. Sus líneas de investigación giran en torno al anime y al cine contemporáneo japonés. Es autora del libro El mundo invisible de Hayao Miyazaki (actualmente en su séptima edición) y de Biblioteca Studio Ghibli: La princesa Mononoke (Héroes de Papel, 2017). Ha publicado en inglés, francés y español sobre otros autores como Isao Takahata, Satoshi Kon, Kenzō Masaoka, Hirokazu Kore-eda, Kim Jee-woon o Shunji Iwai, entre otros.

    Biodata de Laura Montero en la página web de Fundación Japón Madrid

    Laura Montero es un hito en los estudios académicos sobre animación japonesa. Ella ha logrado abrir el camino a muchos otakus académicos fans del anime que les interesa la investigación y, sobre todo, el Studio Ghibli. Su tesis doctoral para ser Historiadora de Cine en la Universidad Autónoma de Madrid se basó en ello. Definitivamente, son nuevos tiempos en el ámbito universitario donde ahora la cultura popular está siendo estudiada con rigurosidad y seriedad.

    La española Laura Montero, doctora en Historia del Cine gracias a su tesis del Studio Ghibli.

    «Mi vecino Miyazaki: Studio Ghibli. La animación japonesa que lo cambió todo» no debe faltar entre los libros que tienes en casa. No hay mejor combinación que terminar de ver una de las películas del estudio e interiorizarla junto a Mi vecino Miyazaki como siguiente paso.

    Susurros del corazón, film del estudio que tiene a los libros como parte esencial de la trama.

    Bibliografía:

    «El mundo invisible de Hayao Miyazaki» de Laura Montero Plata. Primera edición, 2012.